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Juegos para la animación lectora, jugando con El Listín Diario

Objetivos
  • – Fomentar el gusto por la lectura del periódico y el hábito informativo.
  • -Comprender la lectura de textos periodísticos y literarios.
  • – Estimular la expresión de los alumnos en sus distintas modalidades.
Contenido
  • -Juego de las escaleras.
  • -Te lo digo con mi cuerpo.
  • -La noticia de papel.
  • -Una lectura equivocada “te   equivocas”.
  • -Collage.
  • Teatro de varas.
  • -Interrogando la noticia.
  • -Clasificando noticias.
  • -Dígalo como pueda.
  • -Conociendo el periódico
Introducción
  • La animación de la lectura se lleva a cabo a través de diferentes procedimientos y técnicas con el único fin de hacer atractivo el texto periodístico o literario y lograr poco a poco que ese gusto se vaya convirtiendo en un hábito.
  • Todos los juegos son válidos y de todos ellos se sacan aspectos positivos, pero lo interesante es encontrar la técnica idónea para cada grupo, en cada momento, y esa labor sólo la puede llevar a cabo el animador “maestro/a”.
  • El mejor instrumento y la mejor técnica son el amor y la creatividad. Ninguna técnica por muy buena que sea, conseguirá buenos resultados si se realiza de una manera aislada y no hay detrás una práctica sistemática.
  • Para interesar a los alumnos en la lectura del periódico es necesario que al maestro le agrade dicha lectura, sólo así podrá motivarla con entusiasmo.
  • A continuación presento algunos juegos de animación de la lectura; recomendados para trabajar con el periódico en el salón de clases o cualquier otro lugar apropiado.
  • Porque somos conscientes de la importancia del lenguaje en el niño y su formación integral, sino porque la inteligencia humana es una inteligencia lingüística, de manera que, a mayor dominio de la lengua, mayor rendimiento de nuestra inteligencia.
  • La lectura desarrolla nuestra comprensión del mundo y nuestra explicación de lo que somos y sentimos, es decir, nuestro conocimiento interior, además de posibilitar la intercomunicación interior.
  • Leer, hablar y escribir es una condición indispensable para desarrollar la inteligencia humana, al igual que jugar e imaginar es el alimento principal para la salud de la misma, especialmente indicada en edad infantil.
  • Porque queremos conseguir que la lectura, además de ser un instrumento fundamental para manejarse en la vida, se convierta, con un poco de suerte, en un medio de satisfacción, conocimiento y placer.
  • Porque el libro es otro soporte lúdico capaz de ofrecer tanta diversión como la televisión, el videojuego o los juegos de mesa.
  • Un método más ancestral que los libros: el juego.
  • El objetivo fundamental es educar al niño para ser un buen lector. Enseñarle a leer un libro con placer y entusiasmo, capacitándolo para leer de forma comprensiva un texto y, posteriormente, una obra literaria (narrativa, poesía o teatro) adaptada a su nivel, estimulando el prurito previo a toda lectura.
  • ´´Fijar’’ la ortografía de las palabras (mientras lee, la mente del niño actúa como una cámara fotográfica que va archivando las palabras leídas correctamente escritas).
  • Desarrollar valores estéticos.
  • Descubrir la emoción y la belleza de la literatura y hacerlo disfrutar de ésta como un fin en sí mismo. Se intentará despertar la sensibilidad por el arte a través de narraciones, recitaciones, dramatizaciones, etc.
  • Ayudar al niño a pasar de una lectura pasiva a una lectura activa.
  • Enseñarles a descubrir a diversidad de los libros y el amplio contexto literario (editoriales, bibliotecas, géneros, aplicaciones de los libros en obras teatrales, guiones de cine, etc.).
LAS ESTRATEGIAS.
  • Contar el cuento con diapositivas o transparencias de las lustraciones más destacadas:
  • Se trata de repasar el cuento leído (fundamentalmente a través de las imágenes: prelectura o iniciación a la lectura) con diapositivas o transparencias.
  • Un recurso que mantiene la atención de los críos dado el carácter audiovisual y casi “mágico” que es para ellos que se proyecte en la pared las ilustraciones del cuento que ellos han ” leído”.
  • De esta forma se refuerzan los contenidos del cuento (los miedos nocturnos, los sentimientos, la limpieza, el vestuario, toda la iconografía cotidiana y emocional de estos niños tan pequeños).
LA NARRACION ORAL
  • Hay que recuperar la comunicación entre el que cuenta y el que escucha, una comunicación bidireccional (recuperación de la comunicación directa y la imaginación directa y la imaginación como recurso) frente a la unidireccional de la pantalla y el espectador.
LA NARRACION EQUIVOCADA
  • Es aconsejable que en la narración se introduzcan algunos datos incorrectos, equivocados conscientemente, que los pequeños alumnos deben detectar.
LA HORA SILENCIOSA
  • Tanto en infantil como en primaria o secundaria, es aconsejable dedicar todos los días un espacio para la lectura en silencio, un contacto con el libro que propicie un clima para el encuentro entre el lector y su libro, un encuentro exclusivamente para la lectura.
UN POCO DE TEATRO
  • Una forma de interiorizar y de comprender mejor a los personajes del libro y, por tanto, de aprehender y aprender del y con el libro, es disfrazar a los alumnos como los personajes del libro y hacer que se comporten como ellos.
  • A costa de más de una sonrisa, garantiza diversión y aprendizaje: un “juicio” en el que declaran los personajes y al final se declara la inocencia o culpabilidad del protagonista (se explica y evalúan todos los comportamientos).
  • También desarrollan el espíritu crítico y la capacidad de expresar oralmente lo que se ha leído, y representan un papel que requiere gran dosis de creatividad y capacidad comprensiva, lo cual les enseña que, tratándose de valores humanos, es muy difícil mantener el maniqueísmo simplista.
LOS JUEGOS
  • Es una evidencia que el juego contribuye a la salud y el desarrollo de cualidades físicas, afectivas, sociales y, claro está, intelectuales.
  • Por eso el juego se convierte en la estrategia y la metodología fundamental para la animación a la lectura, ya que ofrece un amplio desarrollo de aspectos psicosociales, psicomotrices, físicos e intelectuales.
  • Es importante que la lectura del libro proporcione diversión, que el libro genere un encuentro lúdico.
  • El carácter activo del juego no tiene valor educativo si no lleva al niño a la interiorización subjetiva de la lectura.
EJERCICIOS DE CREACIÓN LITERARIA
  • Es una de las formas más completas de hacer propio lo leído. De interpretar y mostrar el nivel de comprensión lectora y la capacidad creativa.
  • De personaje a escritor: los niños dispondrán de 30 minutos para disfrazarse y maquillarse. Cada cual elegirá su personaje y disfraz, y a partir de éste, se convertirá en protagonista de su propio cuento.
  • Concurso de eslóganes: Los niños, como si fueran creativos publicitarios tienen que ´´vender“ el libro leído (se pueden utilizar cartulinas y más material que haga más vistoso el eslogan creado).
  • El cuento cada vez más reducido: Esta actividad ejercita la capacidad de significar, de concentrar la significación y resumir significativamente, al tiempo que manifiesta si la comprensión lectora es adecuada y los niños han sido capaces de comprender qué es lo más importante de todo lo que leen.
  • El cuento cada vez más largo: Aquí se estimula la capacidad contraria, el ejercicio de la narración cada vez más detallada del cuento leído.
  • Cómic: Después de leer el libro, los alumnos pueden escribir un cómic en el que cuenten el libro.
LA IMPORANCIA DE LA LECTURA COMO HERRAMIENTA DE APRENDIZAJE.
  • Hay que asumir responsabilidad y una actitud activa y constructiva en esta tarea, no delegar en la escuela una función fundamental para la formación del hijo: la lectura como herramienta fundamental de aprendizaje.
  • La lectura les ayuda a construir una personalidad: el libro no es una simple fuente de conocimiento y de erudición, sino que es el instrumento principal para “ver” y “expresar” la realidad.

Las áreas protegidas del mundo como rasgo cultural y legado intergeneracional

Ernesto C. Enkerlin Hoeflich

Las áreas protegidas o áreas de conservación en diversas modalidades han surgido desde hace varios siglos en la gran mayoría de las culturas y sistemas de gobierno. De esta manera se pueden considerar como un rasgo cultural de la sociedad moderna y por los propósitos que persiguen como un significativo legado intergeneracional.

Hoy que el 80% de los latinoamericanos y caribeños y más del 60% de los habitantes del planeta vivimos en ciudades. Las áreas protegidas se convierten en una necesidad cada vez mayor para mantener opciones y nuestra calidad de vida. Las áreas protegidas y similares áreas de conservación nos sirven además para reencontrarnos con la naturaleza y disfrutar al aire libre en condiciones auténticamente naturales. A la vez están en mayor riesgo que nunca pues aún no hemos logrado incorporarlas plenamente y priorizarlas en las decisiones nacionales de los países del mundo.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza a través de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas, que me honro en presidir desde 2012, ha establecido una plataforma para dar a conocer el número, estado de conservación y avances de las áreas protegidas del mundo.  Protected Planet  es una  iniciativa conjunta con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) que  busca que los ciudadanos del planeta nos podamos enterar y sobre todo que los decisores de la sociedad civil y los gobiernos puedan mejorar la gestión de dichas áreas. Les recomiendo mucho que naveguen en el para ver las bellezas que tenemos en todo nuestro planeta.

El conjunto de las áreas protegidas no son poca cosa pues según el Protected Planet, e incluyendo los territorios de comunidades rurales e indígenas quienes los cuidan de acuerdo a sus usos y costumbres, abarcan poco más del 20% de la superficie terrestre de nuestro planeta. Esto las hace el mayor compromiso histórico de la humanidad con un uso deliberado del territorio.

Reconocidas casi universalmente como un beneficio para la colectividad y “bienes públicos” que deben ser cuidados para poder seguir prestando dichos beneficios en cantidad y calidad y de manera permanente o a perpetuidad. Tristemente aun cuando su importancia es reconocida siguen siendo poco atendidas y en muchos círculos se es ve como áreas “desperdiciadas” aun cuando contribuyen más a la economía y generan flujos de beneficios diversos que muchos de los usos determinados como “productivos”.

Cuando se habla de balancear el desarrollo con la conservación no se piensa en que las áreas protegidas deben ser defendidas pues un uso diferente del territorio siempre será posible en el futuro sin embargo una vez destinados se pierde para siempre su función de conservación de que pedazo le cortamos al área para que “contribuya al desarrollo”.

Las áreas protegidas son necesarias, más correctamente indispensables, para salvaguardar los beneficios de la naturaleza que constituyen la trama de la vida y sin los cuales la civilización humana estaría en riesgo. A la vez no son suficientes y su mero establecimiento sin un compromiso de verdaderamente asegurar su conservación simplemente resulta en un engaño.

Los conservacionistas frecuentemente decimos que “no es la naturaleza la que nos necesita a nosotros sino somos nosotros quienes necesitamos de ella”. Si bien esto es correcto nos enfrentamos a un dilema que es tanto pragmático como ético pues si no atendemos al llamado e imperativo de conservar la trama de la vida estaremos dañando a la naturaleza de manera irreparable en términos de la escala humana y con ello nos traeremos a nosotros mismos muchos problemas que afectaran primero y más severamente a quien menos tienen. Por ello también contribuyen de manera efectiva como un componente del pago de la hipoteca social. La reciente encíclica del Papa Francisco I Laudato Si representa uno de los acontecimientos más significativos en particular para la región latinoamericana en la incorporación de las personas de fe en buscar el cuidado de la casa común y donde la importancia de las áreas protegidas recibe varias menciones.

En noviembre de 2014 en Sídney, Australia tuvo lugar el VI Congreso Mundial de Parques que se celebra cada 10 años y donde se establece la agenda internacional en materia de áreas protegidas.  Uno de los principales resultados y que capturó este importante momento fue “La Promesa de Sídney” un documento y una serie de compromisos para asegurar que las áreas protegidas verdaderamente se constituyan en un legado intergeneracional de manera que alcancemos la sostenibilidad (http://worldparkscongress.org/about/promise_of_sydney_vision_es.html). Un sencillo y profundo concepto que básicamente pretende que nuestro planeta alcance para todas las personas, todas las generaciones y todas las especies.  Cualquier cosa menos que esto sería indigno de la única especie que tiene la capacidad de visualizar el futuro y buscar que este sea uno que precisamente de cabida a las necesidades, sueños y aspiraciones de cada generación sin mermar el de las subsiguientes.

Ideas para trabajar con trabalenguas

Los trabalenguas son bastante lúdicos y muy eficientes para mejorar la pronunciación, la producción fonética y la vocalización.

Selecciona o inventa algunos trabalenguas divertidos. Pueden estar vinculados con los temas que se desarrollan en la unidad didáctica.

Presenta los trabalenguas en un papelógrafo o escritos en la pizarra.

Recuérdales que, para que hablen mejor y que los demás escuchen bien, deben  sentarse derechos, con sus pies apoyados en el suelo, y su cabeza y su voz orientada hacia el frente.

Lee el trabalenguas señalando cada palabra en el texto.

Invita a que lean contigo el trabalenguas, siguiendo las palabras mientras las señalas.

Una vez que ya lo sepan, invítalos a que lo hagan cada vez más rápido, sin equivocarse.

Con trabalenguas destrabo mi lengua, mi lengua destrabo con trabalenguas.

¿Cuántos cuentos cuentas cuando cuentas cuentos?

Cuando cuento cuentos no cuento cuántos cuentos cuento.

Perejil comí, perejil cené. ¿Cuándo me desperejilaré?

Pancha plancha con cuatro planchas. ¿Con cuántas planchas plancha Pancha?

Pablito clavó un clavito, un clavito clavó Pablito.

¿Cómo como coco cuando coco como? Como poco coco cuando coco como.

Paco pica poco coco. Poco coco pica Paco.

El libro me quiere hacer libre, del libro no me quiero librar yo.

Paso a paso con su peso, en el piso del pozo puso su paso.

¿Silbas como silba Silvia Silva?

Si silbas como silba Silvia Silva, Silvia Silva silbará.

Diapositivas conferencia “Aprender para que el cerebro aprenda”

Presentación basada en la conferencia “Aprender para que el cerebro aprenda” impartida por el Dr. José Dunker en actividad realizada por Plan LEA del Listín Diario en FUNGLODE.

La conversación con los hijos

Una de las enseñanzas sobre la conversación trata de la importancia de saber escuchar: “El talento de escuchar parece fácil de adquirir, y sin embargo, es bien escaso. Pocas personas lo poseen, porque pide una forma de abnegación de sí mismo; y sin embargo, cuánto tenemos a ganar con él. No solamente nos hace ser más amables, sino que nos hace aprovechar para nuestro goce, el espíritu de los otros”.

Seguramente Ud. muchas veces oyó que a algunos matrimonios les faltó comunicación y que por esta causa la unión de los esposos entró en crisis. Por eso, ¡cuán bueno sería que, antes de casarse, los novios ya tomaran el propósito de saber escuchar uno al otro!

Lo mismo puede decirse de hijos y padres, el arte de saber escuchar es tan importante cuanto el de saber hablar, pues muchas veces, las palabras que se dejan de pronunciar serían vanas e inoportunas antes de oír al hijo a quien se dirigen.

Una consecuencia de lo anterior, que no deja de tener importancia como para señalarla, es la necesidad de no interrumpir a los otros cuando ellos están hablando. “Deje decir a los otros cuando Ud. ya habló”, recomienda el autor de la obra que venimos comentando. “Dé a los otros el tiempo de responderle y tenga la fuerza de callarse cuando ellos hablan. La mayor parte de las personas piensan más en lo que ellos quieren decir que en lo que les es dicho. Ocupados de sus propias ideas, se apresuran a exponerlas, sin ninguna consideración por lo que dicen los otros. A menudo no se les deja ni el tiempo de acabar lo que han comenzado a decir”.

¿No se ha encontrado Ud., estimado Sr. o Sra. que nos escucha, con situaciones así? ¿Tales actitudes no le parece que matan más una conversación en vez de animarla?

Un último principio que querríamos agregar a los expuestos anteriormente y del cual el religioso no trata en su obra, pues en ese momento no era necesario, pero que en nuestros días se hace imperioso, es el de evitar la coprolalia.

¿Qué quiere decir eso, me preguntará Ud.?

Le doy la respuesta sacada del infaltable diccionario virtual Wikipedia: “Coprolalia o cacolalia (del griego κόπρος, significa ‘heces’ y λαλία ‘balbucear’), es la tendencia patológica a proferir obscenidades. Es una ocasional aunque poco frecuente característica en los pacientes del síndrome de Tourette. Esta tendencia circunscribe todas las palabras y frases consideradas culturalmente tabúes o inapropiadas en el ámbito social. (…) La incapacidad de controlar la vocalización puede conllevar la degradación de la vida social y laboral”.

Nos parece bien acertada la definición del referido diccionario. Lo único en que no concordamos con ella es que esta patología sea “poco frecuente”. Lamentablemente la coprolalia parece ser actualmente muy frecuente y altamente contagiable, casi se diría una plaga que no sólo degrada a las personas sino toda la convivencia social.

Para concluir este comentario: Cuide a sus hijos; enséñeles a reflexionar antes de hablar; a hablar con claridad; a expresarse con palabras adecuadas y de no admitir la coprolalia. Ud. así habrá contribuido, no sólo para formar bien a su hijo, sino al enriquecimiento de toda la sociedad.

 

El Arte de la conversación

La conversación bien llevada es uno de los mayores deleites del espíritu.

Cuando Ud. ve a las personas en los lugares públicos, conectadas a tantos aparatos diferentes y tan desconectadas unos de los otros, le puede surgir una pregunta: ¿tal exceso de conectividad virtual, se debe a la falta de la conversación; o, al revés, la hiper conexión es la que no permite conversar?

En realidad, es difícil responder a esta pregunta. Pero una cosa seguramente le es fácil de observar: la conversación está muy venida a menos entre nosotros.

Y, sin embargo, ella es el principal medio que tenemos no sólo para comunicarnos en el sentido práctico y utilitario de la palabra, sino, y muy principalmente, en el sentido más alto de lo que significa comunicarse.

En realidad la conversación es un verdadero arte, que otrora fue muy apreciado y practicado por todas las clases sociales y todas las generaciones chilenas. No era fuera de lo común que al “sonar el cañonazo de las 12” en el cerro Santa Lucía, los santiaguinos que habían parado a conversar con un amigo, se despidieran sorprendidos de cómo el tiempo les había pasado sin notarlo, entretenidos como estaban en la conversación.

Ella aún resiste en pequeños ambientes los últimos ataques del individualismo. Y, naturalmente el ambiente donde la conversación aún debe ser más cultivada es precisamente en la familia, pues es allí donde todos comenzamos a comunicarnos, a oír, a hablar y a ser escuchados.

No es exagerado decir que una de las razones por las cuales los matrimonios muchas veces duran muy poco tiempo es por la falta de cultivar la conversación entre los esposos. Similar situación se da entre padres e hijos; la conversación muchas veces es breve, esporádica y trata casi exclusivamente sobre temas estrictamente prácticos e inmediatos.

La conversación alcanzó el nivel de una verdadero arte en el Antiguo Régimen, especialmente en Francia

Siendo tan importante cultivar este arte de la conversación para la elevación de la vida de la familia y de la sociedad en su conjunto, queremos señalar algunas reglas que lo podrán ayudar a Ud., estimado radioyente, a tener elementos para poder practicarla junto a los suyos.

Para ello nos serviremos de un interesante manual sobre el arte de la conversación escrito por un sacerdote marista de Francia, el Padre José María Huguet, el año de… (no se asuste) 1895.

Lo antiguo de la publicación no le quita actualidad al tema, ni a los principios que ahí se dan. Las cosas no son oportunas porque sean viejas o nuevas, sino por ser verdaderas y necesarias. Pasamos por lo tanto a dar algunos de los principios que nos da el religioso marista en su libro.

El primer principio es muy básico, pero bastante olvidado en nuestro medio. Se trata de la importancia de una buena pronunciación. “La pronunciación, dice el autor del libro, es una cosa muy importante para hacerse entender y en consecuencia para escuchar. El tono de la voz, los gestos, la mirada, las palabras son los intérpretes de nuestras emociones y de nuestros pensamientos; a menudo ellas tienen más fuerza que las propias palabras”.

En palabras más simples, una buena pronunciación le da a nuestras ideas la buena apariencia de una persona que se presenta bien vestida. Debemos cuidar de ella como cuidamos de nuestra propia apariencia.

Otro principio de oro que nos entrega la obra que comentamos es la siguiente: “Es necesario hablar consideradamente, es decir con reflexión. La primera regla para hablar bien, es pensar bien. Cuando sus ideas estén ordenadas y precisas, sus palabras serán claras. ‘El hombre justo, dice el Profeta David, ordena todas sus palabras por la prudencia”. Y agrega el Eclesiastés, ‘El corazón de los insensatos está en su boca, y la boca de los sabios está en su corazón’”.

¡Cuán oportuno sería que los comentadores de TV, los periodistas y los opinólogos de todo tipo y forma tomaran esto en cuenta, antes de dirigirse al público! La pobreza del vocabulario es muchas veces consecuencia de la pobreza de la reflexión.

San Francisco de Sales, un gran predicador y escritor del siglo XVII decía que le gustaría tener sus labios abotonados, para tener la necesidad de desabotonarlos cada vez que hablase y de ese modo tener más tiempo para meditar lo que debía decir.

Otra de las enseñanzas que este manual de la conversación nos proporciona trata de la importancia de saber escuchar: “El talento de escuchar parece fácil de adquirir, y sin embargo, es bien escaso. Pocas personas lo poseen, porque pide una forma de abnegación de sí mismo; y sin embargo, cuánto tenemos a ganar con él. No solamente nos hace ser más amables, sino que nos hace aprovechar para nuestro goce, el espíritu de los otros”.

Seguramente Ud. muchas veces oyó que a algunos matrimonios les faltó comunicación y que por esta causa la unión de los esposos entró en crisis. Por eso, ¡cuán bueno sería que, antes de casarse, los novios ya tomaran el propósito de saber escuchar uno al otro!

Recomendaciones para propiciar la lectura en nuestra aula de clases

Por Elizahenna Del Jesús

La lectura comprensiva es fundamental para que el alumno logre un aprendizaje significativo. Ahora bien, si es tan importante que el estudiante desarrolle la habilidad de desvestir un texto, de reconocer fondo y forma, de pronunciar argumentos y/o comentarios con respecto a lo que lee, ¿Por qué es tan difícil llevarlo hasta  este nivel de lectura?

Desde mi perspectiva como docente del área de lengua, y que ha trabajado en todos los grados de la educación básica y media, desarrollar la comprensión lectora es un proceso continuo, que empieza en los primeros grados cuando, haciendo lectura expresiva, la maestra lee historietas, y a modo de preguntas y respuestas evalúa qué tanto comprendieron los niños y niñas lo leído; si reconocen personajes, si identifican acciones o ambientes, rasgos particulares, estructuras y otras características de los escritos que leen.

En los primeros grados la comprensión se trabaja oral y visualmente, con el propósito de desarrollar actitudes, trabajar la observación, la asociación, la pronunciación e iniciar al niño y a la niña en la lectura expresiva. Después que el niño aprende a reconocer los elementos que componen los textos que su maestra les comparte, que aprenden a reproducirlos oralmente, y hasta cierto punto a producir textos nuevos a partir de un texto modelo; entonces es momento de avanzar, de hacer lecturas más exigentes, que demanden un esfuerzo mayor por parte del lector.

Cuando el estudiante lee una historieta y es capaz de reconocer sus elementos y de reproducirla trabajará adecuadamente ejercicios de identificación así como también  ejercicios de producción. Pero solo después de ejercitar la memoria en la lectura, de desarrollar las habilidades que se requieren para hacer una lectura eficaz.

En conclusión,  la lectura comprensiva será más provechosa si se trabaja paso a paso, si el docente la asume como un proceso que necesariamente deberá desarrollarse por etapas, afirmada en indicadores. Cuando logramos que el estudiante desarrolle todas las etapas de  la comprensión podemos decir que en nuestro salón de clases hemos perfeccionado un lector.

¿Y qué pasa cuando en el aula de clases algunos leen vorazmente y otros no? Aprovechemos a esos líderes lectores para que estimulen a los que aún no desarrollan el gusto por la lectura, busquemos estrategias, recursos, y todo lo que se nos ocurra para captar la atención de esos estudiantes. Hagámosle el foco de atención, leamos temas que les seduzcan.

También sería muy oportuno formar clubes de lectura. Los clubes de lectura son espacios que propician la buena lectura así como también la integración, son talleres donde el estudiante se perfecciona, donde comparte sus peripecias y donde trabaja la motivación, invitando de manera consciente y muchas veces hasta inconsciente a otros a leer.

En ese sentido Plan LEA , de Listín Diario, se constituye una herramienta de provecho para el docente, pues le ofrece un conjunto de recursos didácticos que permiten tanto al docente como al estudiante ampliar su horizonte educativo. Por ejemplo, el Estuche de Prensa LEA,  contempla actividades de Manejo del Periódico, Lengua Española, Matemática, Sociales, Naturales, Artes y Nivel Inicial, un material completo que permite al educador desarrollar clases atractivas y al estudiante disfrutar de un método innovador y divertido. También están los famosos cuadernillos de Semana de la Geografía, que desarrollan temas científicos e incluyen una serie de actividades educativas y recreativas muy atrayentes, por otra parte están los talleres que se les facilitan a los docentes para que desarrollen sus clases implementando nuevas metodologías y el Site de Plan LEA, donde encontramos WikiLEA, una página web que provee material educativo a docentes, alumnos y padres.

Queda en el docente la responsabilidad de armarse de  estrategias y recursos, de aventurarse, de cautivar a sus alumnos para encaminarse en el proceso que conlleva una buena lectura. El vínculo que el docente construya con sus alumnos será el primer eslabón de una cadena literaria llena de magníficos resultados, que se traducirán en profesionales plenos y comprometidos con el avance de la sociedad donde se establezcan.`

A continuación se desarrolla un plan de clases donde la actividad primordial es trabajar lectura comprensiva:

PLAN DE CLASES
Lectura comprensiva Platero y yo (Fragmento)
Recomendado para trabajar en 4de Básica

Se prepara el salón de clases, se ambienta y si se puede hacer un Asno con materiales reciclados, para representar a Platero, excelente.  Se tomará una pared focal y se coloca en toda la pared el dibujo de una pradera, se ambienta con melodía que traslade a los niños a una pradera (agua caer, silbido de pájaros, brisa…) (Sugerencia)

INICIO Se recibe a los niños y niñas

Se recogen las impresiones

Se les cuestiona

1.       ¿Qué creen que  haremos hoy?

2.       ¿Cuál creen que es el tema que trabajaremos?

3.       ¿Por la melodía, en qué lugar creen que se desarrolla la historia?

4.       ¿Por qué creen que hay un asno en el curso?

 

Después de recoger todas las impresiones se les expone el tema a trabajar y se les plantean los objetivos de la clase en cuestión, por ejemplo:

 

¡Muy bien! Después de haber tomado sus impresiones vamos a ver que tanto se acercaron al tema que se va a trabajar:

 

Hoy tendremos como foco la lectura comprensiva de un fragmento del libro titulado Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez.

 

Con esta lectura ustedes lograrán aprender un poco sobre esta historia y podrán recrearla según su estilo.

 

DESARROLLO Platero y yo (fragmento)

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ‘¿Platero?’, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal.

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas, mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel.

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo (…)

 

Los alumnos lee la historieta

Identifican las palabras desconocidas

Identifican los personajes

El tiempo de la narración

La estructura

El tipo de narrador

Luego hacen su propia redacción donde comentan el texto leído

Recrean el texto dándole el final que deseen

 

 

CIERRRE Se corrigen las redacciones y se motiva para, a modo de concurso, leer todos los finales y premiar los tres mejores finales en un próximo encuentro.

Mi hijo tiene dificultades para hacer amigos

Dr. Joan Simeo Munson

“Mi hijo va al primer grado y estamos realmente preocupados por su grupo social. El año pasado era muy tranquilo y parecía ir retrasado en cuanto a los otros niños en situaciones sociales, como hacer amigos o jugar en el recreo. Sólo fue invitado a una fiesta de cumpleaños todo el año a pesar de que otros niños parecían estar en contacto con más frecuencia para los partidos y por fechas del juego. Esto me rompe el corazón y no quiero que este año escolar sea el mismo”.

Es realmente difícil ver que su hijo no es tan socialmente activo como  los otros niños, especialmente cuando parece que están siendo excluidos. Todos los padres quieren que sus hijos encajen y sean aceptados. Pero me gustaría que tenga en cuenta algunas cosas. En primer lugar, ¿ha hablado con su hijo acerca de cómo se siente acerca de su vida social? Muchas veces, cuando los niños pasan el rato con sólo uno o dos niños los padres asumen que son miserables, cuando en realidad muchos niños prefieren uno en una jugada en vez del ajetreo y el bullicio maníaco que a menudo va de la mano con los grupos de juego de los niños pequeños. Así que asegúrese de que su hijo considera que esto es un problema antes de asumir que es uno.

En segundo lugar, durante estos años tiernos muchos padres proyectan sus propias ansiedades infantiles a sus hijos, ya que ellos los guían a través de la escuela. No es raro para los padres, que puedan haber tenido lucha social o eran tímidos, ver las situaciones sociales de sus hijos como problemáticas, cuando en realidad tiene más que ver con sus propios sentimientos acerca de la forma en que fueron tratados por sus compañeros durante su infancia. Esto puede ser un momento muy difícil, pero potencialmente gratificante para uno de los padres, ya que ganan la penetración en el mundo de su hijo. Una pregunta entonces que hacerse es, “¿Es un problema de mi hijo o es mio?” La respuesta que puede impulsar a la acción en nombre de su hijo o le dará la oportunidad de retroceder y examinar sus sentimientos.

Por último, tenga en cuenta que su hijo puede simplemente tener un temperamento diferente que usted. Los niños introvertidos, reservados o tímidos tienden a sentirse abrumados en grupos grandes y prefieren el juego más tranquilo de un amigo.

Una vez dicho esto, si su hijo tiene dificultades para hacer amigos y es infeliz, ahora es el momento perfecto para ayudarlo. Considere pedir a uno o dos niños más que se conecten con su hijo para citas de juego de fin de semana o encuentros después de la escuela. Trate de hacer esto regularmente y llegue a conocer a los otros padres para que su hijo pueda ser invitado a sus casas también. Si su hijo quiere más amigos, pero carece de las habilidades sociales para hacerlos, ayúdele a desarrollar estas habilidades. Revise la forma de introducirse a sí mismo, cómo pregunta a alguien para participar en un juego, o cómo comparte. Consejos para hacer amigos pueden incluir: solicitar una cita para jugar después de la escuela, forman un equipo en el recreo, o identificar niños que han compartido intereses.

Por último, asegúrese de que su hijo no molesta otros niños. Muchos niños que carecen de habilidades sociales hacen cosas sin darse cuenta de que hacen que sea difícil para formar amistades. Ejemplos de ello son los niños que son demasiado mandones, no van a compartir, o son excesivamente sensibles a su entorno. Al discutir estos peligros potenciales con su hijo puede ayudar a crear un mejor ambiente para hacer amigos.

Fuente: Empowering Parents

Emociones en los hijos 

Begoña Ibarriola

Existen centenares de emociones y muchas mezclas y variaciones, pero ya desde el nacimiento, y aún antes de nacer, el ser humano experimenta sentimientos intensos, como rabia, disgusto, afecto y responde a la cara y al tono de voz del adulto. El bebé es muy sensible al estado emocional de quien lo cuida, por eso todas las interacciones modelan al niño, -no hay ninguna interacción que sea neutra emocionalmente-, y este muy pronto percibe cómo siente el mundo que le rodea.

Los niños, al igual que los adultos, van a experimentar diversos sentimientos como consecuencia de los acontecimientos que se suceden diariamente en su vida.

Sin embargo, a diferencia de éstos, la búsqueda de referentes y soportes seguros sobre los que apoyarse, coloca al niño, en sus diferentes etapas evolutivas, en una situación de mayor vulnerabilidad y desprotección frente a los sucesos adversos o cambiantes de su entorno.

Lo que sucede es que normalmente los niños no hablan de las emociones si en su casa no se habla de ellas. A veces lo o que falta es el lenguaje, hablar de lo que cada uno siente ante las cosas que le pasan en la familia.

Desde bebés, el modo en que la madre reacciona cuando el niño sonríe o llora constituye todo un ejemplo de acompañamiento emocional, de respuesta a las emociones del otro en ambos sentidos.

Este vínculo que se forja ya desde tan pequeños proporciona también el vehículo más sencillo a través del cual los padres podéis enseñar a vuestros hijos cómo relacionarse, comprender y conectar con las emociones de otra persona y encauzar los propios sentimientos, lecciones fundamentales que marcarán su futuro.

La sensación de seguridad, la confianza en el adulto, que es una de las necesidades emocionales según Erikson, el verse comprendido en estos primeros momentos de nuestra vida, es ya un primer paso para más adelante encarar sucesivos encuentros con compañeros, amigos y parejas.

Desde los 2 a los 5 años maduran las emociones sociales, sentimientos como inseguridad, celos, envidia, orgullo, confianza, pues requieren la capacidad de compararse con los demás. Más adelante y acercándose a la adolescencia, aparecen otras como la soledad, el amor, la angustia, la esperanza, la ilusión, hasta completar una gama inmensa de sentimientos y emociones.

A medida que pasan los años, el modo en que el niño afronta una situación de crisis, por ejemplo una pelea en el colegio o un problema en la clase, va a ser reflejo en buena medida del modo en que la familia afronta las crisis.

Si ese entorno es sano emocionalmente, el niño se sentirá protegido aún en medio de los acontecimientos más desfavorables, aumentando y haciendo valer su capacidad de afrontar y sobreponerse a acontecimientos. 4

Un ataque de enfado y rabia de un niño, por ejemplo, puede ser una oportunidad única. Lo ideal sería que el padre o la madre no se enfaden igual que el niño, aumentando la gravedad de la situación, pero que al mismo tiempo no muestre una actitud pasiva, abandonando al niño a su suerte por no querer dar mayor importancia a los hechos.

Si en lugar de quedarse en estos extremos, los padres lográis contener su propio enfado, no dejándose arrastrar por él y conseguís contactar con vuestro hijo ayudándole a contener y encauzar su propia rabia, habréis dado un gran paso.

Esto no quiere decir que viváis en un permanente estado de tranquilidad sino que el entorno sea lo suficientemente flexible como para poder recuperarse de una situación difícil con cierta rapidez y con las menores consecuencias posibles.

DOS FORMAS DE ORIENTAR EL MUNDO EMOCIONAL DE LOS HIJOS

Antes de nada, los niños deben entender que la emotividad no es algo sorprendente e incontrolable, sino un medio de expresión de su personalidad, y como todo medio de expresión, puede ser educado. Por este motivo, enseñarles a identificar, reconocer, y controlar sus emociones debería ser un objetivo prioritario en la educación de los hijos y los padres deberían servir de modelos.

Pero la disposición de los padres hacia los sentimientos, el control y la expresión de las emociones es muy diversa y se puede clasificar en dos orientaciones fundamentales: acompañamiento de las emociones o eliminación de las emociones.

En el primer caso, los padres consideran las emociones como algo válido e importante, y enseñan a sus hijos las características de cada una, las posibles causas y sus diferentes formas de expresión mientras les ayudan a regularlas y sobre todo a manejar aquellas que resultan más difíciles como el enfado, la tristeza o el miedo.

Sin embargo los otros padres intentan eliminarlas al considerar que su expresión es poco importante o incluso puede resultar peligrosa o inconveniente, por eso censuran la expresión de algunas de ellas o intentan cambiarlas.

Las dos orientaciones tienen sus consecuencias: si vuestros hijos comprenden que las emociones son algo fundamental del ser humano y las valoran, las comprenden y regulan, recurrirían a ellas para ofreceros información sobre su mundo interior a la vez que transmitirán a sus hijos este aprendizaje.

Si por el contrario, consideran su expresión algo inadecuada o vergonzosa, reprimirán su expresión con las consecuencias que esto supone no solo para su bienestar psicológico sino incluso físico. Crearan una coraza emocional que bloqueará sus emociones intensas pero que a la vez les puede distanciar de las emociones de los demás y pueden tener dificultades para sentir empatía.

Pero el bloqueo emocional conlleva un efecto de acumulación que va creciendo dentro de nosotros. Cada emoción que nos negamos a sentir, cada emoción que frenamos, va dejando un poso negativo sobre nosotros, aunque no seamos conscientes del mismo.

Muchas personas son capaces de estar meses acumulando emociones negativas sin expresarlas de ningún modo. Las emociones, tarde o temprano, necesitan una forma de expresión; solo necesitamos llegar a nuestro límite para comprobarlo. La explosión de una de las emociones negativas suele ser la consecuencia más habitual del proceso de bloqueo emocional: explosión de ira, explosión de tristeza (a través del llanto), etc.

Cada familia posee también su propia atmósfera emocional que afecta a todos los miembros, dado su componente de interdependencia y el contagio que se observa en el funcionamiento cotidiano. Las emociones de los padres afectan a los hijos y a su vez las emociones de los hijos afectan al comportamiento de los padres creándose una tela de araña emocional en las que muchas personas se ven atrapadas.

En algunas familias se pueden encontrar altos niveles de expresión emocional negativa que incluyen la crítica, la hostilidad y la intromisión. Otros tipos de clima emocional son: el de frialdad y desvinculación emocional o el que se genera cuando un miembro de la familia ejerce un alto grado de control sobre el resto, a los que controla mediante el miedo.

Pero también existen familias cuyo atmósfera emocional es muy positiva, caracterizada por altos niveles de confianza mutua, de afecto y de calidez, los cuales promueven la empatía en los niños, una de las competencias emocionales más importantes para su desarrollo social.

El funcionamiento adaptativo de la familia debe caracterizarse por el intercambio abierto de información sobre los sentimientos y las emociones. La expresión emocional facilita entonces, el conocimiento de la topografía de la vida interior de los hijos y de la pareja, permitiendo que cada miembro se pueda desarrollar como individuo, que se le permita ser uno mismo, que desarrolle su individualidad, pero manteniendo a la vez un sano equilibrio entre su mundo emocional intrapersonal y el interpersonal.

El reto consiste en que los padres comuniquen con la mayor claridad posible su manera de pensar y sentir para abrir un canal de enlace, -de corazón a corazón- que pueda estarse actualizando toda la vida y permita un crecimiento conjunto. Y para ello nada mejor que hablar y escuchar a los hijos.