Cerebro, pensamiento y lenguaje

José Silié Ruiz

Los hombres de ciencias son como el hombre común, evolucionan en sus juicios. No sin razón se ha dicho que la verdad de hoy puede ser la mentira de mañana, y esto se expresa muy claramente en los conceptos que sobre el pensamiento y el lenguaje hemos tenido a través de los siglos. En el siglo XIX, tuvo en Europa y principalmente en Austria gran incremento la escuela de los frenologistas, ellos en esa oportunidad creyeron haber descubierto mediante especulaciones craneológicas, las facultades del alma y su localización en el órgano rector, planteando gráficas de los sentimientos en el cerebro. De hecho, tengo en mi oficina un busto comprado en el Museo de Ciencias de Londres, con las divisiones representativas que esos antecesores plantearon de las ¨emociones corticales¨, que hoy reconocemos erradas.

Francisco José Gall (1758-1828) fue su mentor, representando por ejemplo, la inclinación humana al robo en la región lateral del cerebro y así otras 27 facultades,  entre ellas la facultad del  lenguaje articulado en los lóbulos frontales. Opinaron en ese momento que aquellas personas que dominaban el don del buen hablar tenían los ojos saltones y bolsas palpebrales bajo sus ojos. Al verme en el espejo con algunas de estas ¨coincidencias¨ luego de iniciar este conversatorio reflexioné sobre  mi capacidad de hablar.

Fue el prominente Pierre Paul Broca (1824-1880) brillante neurólogo y antropólogo francés a quien le correspondió en la histórica tarde del 18 de Abril de 1861, en los estrados de la Sociedad Antropológica de Paris, presentar el cerebro de Monsieur Leborgne, afásico (perdió el habla) que había fallecido días antes. El lenguaje articulado, concluyó, se sitúa en el pie de la tercera circunvolución frontal izquierda, hace casi siglo y medio de su descripción de lo que podía articular el ¨Señor Tan¨, que era lo que podía decir el  paciente, sólo alcanzaba a comprender preguntas sencillas, las que  respondía con sus ¨tan¨. En su honor, se nombra  área de Broca, la relacionada con  la elaboración y comprensión del lenguaje.

Esta función del lenguaje tiene una contraparte, los pacientes que hablan, pese a no entender el lenguaje verbal, en esta entidad el daño está situado en el área de Wernike, descrita por otro neurólogo de Breslau de nombre Carl. Debemos señalar que en casi todos los que somos derechos o diestros y más o menos en dos tercios de los zurdos, sólo interviene el hemisferio cerebral izquierdo en la producción de esa compleja función humana que es el lenguaje, esto era lo aceptado hasta hoy.

Con los modernos métodos neuroradiológicos (TAC, SPETC, RMN), de los que no disponían mis antecesores neurólogos, se ha planteado un nuevo modelo en la percepción del lenguaje. Al oír una expresión, nuestro sistema de reconocimiento del habla intenta en primer lugar registrar las unidades fónicas individuales: ejecuta un análisis acústico-fonético, Después, filtra las informaciones posteriores. Se pudiera resumir que oímos con la corteza auditiva, lóbulo temporal, luego se analiza la composición fonética del texto oído. La sintaxis (combinación de las palabras) y la semántica (significados) se analizan en el hemisferio izquierdo,  y que  el procesamiento prosódico (patrones de acentuación) tiene lugar fundamentalmente en el hemisferio derecho, es la novedosa teoría planteada.

Pero hasta en el lenguaje hay diferencias, las mujeres escuchan más de prisa que nosotros, ellas reaccionan mucho antes que los varones ante las informaciones emocionales de la prosodia: a los 200 milisegundos, frente a cerca de los 750  de los varones. Probablemente  se deba a que nosotros procesamos  primeramente por separado, el significado de la  palabra y la melodía de la frase, para establecer luego la relación entre ambas.  Parece que para las damas, tiene mayor importancia la entonación que el significado. Quisiéramos tener la capacidad de Irene Pérez Guerra, Federico Gratereaux, o Diógenes Céspedes, sobre el lenguaje, aun así seguiremos ¨conversando¨ el próximo domingo, cómo el cerebro elabora las ideas y las convierte en ¨pensamiento¨.

Batallas con la tarea: un panorama general.

Por El equipo de Understood

Pelear por las tareas de la escuela puede ser difícil tanto para usted como para su hijo. La mejor manera de ganar esa batalla podría ser no tenerla para nada. Aquí le presentamos recursos para ayudar a usted y a su hijo a establecer buenos hábitos de estudio y a terminar las luchas por las tareas antes de que empiecen.

 

Consejos si usted está haciendo la tarea escolar de su hijo

Por Amanda Morin

Hacer que los niños hagan sus tareas puede ser trabajoso en cualquier casa. Si su niño o su niña tienen problemas de aprendizaje y de atención, también puede ser un desafío saber cuánto usted debe ayudarles. Si usted está haciendo sus tareas por ellos, sepa que ellos no están aprendiendo lo que necesitan aprender.

¿Cuál es el objetivo de la tarea?

Cuando usted ve a su niño o su niña, quienes están luchando con sus tareas, es natural que se pregunte si toda esa tarea es realmente necesaria. Esta es una pregunta que los padres y maestros con frecuencia discuten. Sin embargo, la mayoría de las veces, hay buenas razones para hacer las tareas.

De acuerdo a la Asociación Nacional de Educación (NEA, por sus siglas en Inglés), los maestros no deben dar tarea solamente para que los niños tengan tarea para llevar a sus casas. Las tareas deben tener al menos uno de los siguientes tres propósitos:

  • Práctica: Esto quiere decir que sus niños deben utilizar una nueva destreza que recién aprendieron o trabajar en una que necesita ser revisada.
  • Preparación: Esto significa que sus niños están preparándose para algo que van a aprender. Quizás, ellos estén leyendo el próximo capítulo en sus libros de estudios sociales. O, tal vez ellos estén investigando acerca de las mariposas porque es sobre eso lo que en sus clases de ciencias van a discutir mañana.
  • Extensión: Esto significa que sus niños están aprendiendo acerca de un tema que ya fue cubierto durante la clase. Ellos están expandiendo sus conocimientos haciendo algo como desarrollar un proyecto para ciencia, o escribiendo un poema en el mismo estilo del que fue leído en clase.

¿Cuánta Tarea Es Demasiada?

Hay un límite de cuánta tiempo sus niños tienen que invertir en la tarea de la escuela. La NEA recomienda algo llamado la “regla de 10 minutos.”

De acuerdo a esta regla, sus niños deben darle a la tarea, aproximadamente 10 minutos por nivel de grado, cada noche. Esto significa que sus niños del segundo grado deben ser capaces de completar sus tareas en aproximadamente 20 minutos. Si sus niños están en sexto grado, ellos deben completar sus tareas en más o menos una hora.

Cuando se trata de los niños con problemas de aprendizaje y de atención, sin embargo, no siempre es tan simple. Cuando los niños tienen dificultades para leer, escribir, con matemáticas, con su capacidad para focalizarse, o con la organización, la tarea de la escuela puede llevar bastante más tiempo. Es importante entender, de cualquier modo, que tratar de mantenerse al mismo nivel del grado en que sus niños estén, no quiere decir que ellos deban utilizar todo su tiempo haciendo la tarea, o dormir menos para terminarla.

La solución tampoco es hacer la tarea de ellos, por ellos. El mejor modo de acercarse a esta situación de la tarea, es hablar con el personal de la escuela, y con los maestros de sus niños. El objetivo es encontrar las maneras de que sus niños puedan practicar las destrezas o reducir la cantidad de tarea que tienen que hacer cada noche.

¿Cómo Puede Usted Ayudar Con la Tarea?

Hay maneras constructivas con las que usted puede aliviar los dolores de cabeza de sus niños por las tareas, sin tener que hacerlas por ellos.

Comience ayudándoles a crea una estación o rincón para hacer las tareas, y aprenda a utilizar una planificación de tareas para organizar y manejar sus tiempos.

Usted también puede utilizar este sistema para tareas de “controlar o chequear ” en tres puntos:

  • Controlar cuando llega con la tarea. Es cuando usted se fija, según sus niños llegan de la escuela a su casa, si ellos tienen tarea, de qué se trata y para cuando tiene que estar hecha. Esto ya le da una oportunidad para hablar con ellos acerca de qué clase de ayuda y qué materiales ellos necesitarán. Además, les mostrará que para usted la tarea es algo muy importante.
  • Controlar durante el trabajo sobre la tarea. Se refiere a cuando usted controla cómo van haciendo sus niños las tareas. Esto quiere decir que usted está lo suficientemente cerca para contestar preguntas, ayudarles a pensar ideas, soluciones y para alentarles a que continúen. Si su niño o su niña necesitan ayuda, usted puede hacerlo pero deje que ellos traten de resolver sus dudas por sí mismos, con usted a su lado. Algunos niños podrían querer que usted no intervenga, y tratar de hacer la tarea por su cuenta.
  • Controlar al final de la tarea. Esto significa que usted mirará la tarea terminada de sus niños. Su trabajo aquí no es el de corregir sus errores, pero sí el de señalar si sus niños no han seguido las direcciones de las tareas, si se olvidaron de hacer algún problema, o si han hecho los mismos errores a lo largo de la tarea. Si usted ha estado controlando cómo ellos han estado haciendo la tarea, probablemente no haya mucho para corregir o señalar.

También es una buena idea que se mantenga en contacto con las maestras de sus niños. Esté informada de las regulaciones de las tareas, como por ejemplo si las tareas que se entregan tarde, serán aceptadas. Una vez que usted conoce las expectativas, usted tiene un lugar donde empezar si es que tiene que hablar con los maestros acerca de modificar las reglamentaciones para sus niños.

Sus niños podrían pensar que sería bueno que usted hiciera las tareas por ellos, pero el aprender a hacerlos por sus cuentas les dará las habilidades que necesitan y les enseñará el valor de la perseverancia.

Puntos clave

  • Crear una estación o rincón de trabajo para hacer las tareas, y enseñarles a sus niños a planificar sus tareas pueden ayudarles a mantenerse organizados y manejar eficazmente el tiempo.
  • Si sus niños utilizan más de 10 minutos por nivel de grado para hacer la tarea, considere hablar con los maestros acerca de reducir la cantidad de tarea para sus niños.
  • Utilizar un sistema de chequeo o de control, puede ayudar a que usted sea una elemento positivo dentro del proceso de hacer las tareas.

Consejos para evitar batallas sobre la tarea escolar con su estudiante de escuela media

 

Por Amanda Morin

6 pasos a seguir para no perder la calma.

Por Erica Patino, M.A.

Es normal que los padres pierdan la calma algunas veces. Y ser padres de niños con dificultades de aprendizaje y atención es particularmente complicado. Cuando sienta que se está enojando con su hijo durante una discusión es de gran ayuda tener un plan para calmarse.

Revise los siguientes pasos y personalice su plan cuando se sienta calmado. Puede ayudarlo a calmarse cuando se ofusque.

1. Dése cuenta que se está enojando

Esto podría ayudarlo a evitar que le diga algo a su hijo de lo que podría arrepentirse. Reconozca cuándo está alcanzando ese nivel de enojo y dígale a su hijo que necesita hacer una pausa.

2. Póngase de acuerdo con su pareja

Si tiene una pareja, pónganse de acuerdo. Cuando sienta que se está molestando hará una pausa y su pareja hablará con su hijo y viceversa.

3. Cumpla las reglas

Los niños con dificultades de aprendizaje y atención necesitan reglas claras y que sus actos tengan consecuencias. Sea específico y proporcione detalles de lo que pasará si su hijo no se comporta apropiadamente, y cumpla lo que dijo.

4. Tómese el tiempo necesario para calmarse

Después de explicar a su hijo lo que está pasando, diríjase a otra habitación o salga a caminar. Despeje su cabeza para poder mirar la situación con calma y con más objetividad.

5. Reconozca los patrones

Quizás su hijo la exaspera cuando tiene hambre o es el momento de hacer la tarea escolar. Reconocer los patrones puede ayudarlo a encontrar maneras de prevenirlos.

6. Enseñe a su hijo la relación que quiere tener con él

Si quiere que su hijo se mantenga calmado y sea respetuoso con usted es importante que dé el ejemplo. Tome en consideración y respete sus sentimientos.

 

Cómo manejar los más difíciles problemas de crianza

Ver a mi hijo tiene dificultades sin pisar para “arreglar” las cosas para él era una de las cosas más difíciles que he experimentado personalmente como madre, a pesar de que sabía que era lo mejor para él. Y la verdad es que, desde el principio, ser madre es un equilibrio de cuidar de sus hijos mientras dejarlos crecer y aprender de sus errores. Su papel de simplemente amar y proteger al bebé de dolor y malestar cambios a una de aceptar que su niño o adolescente tendrá que experimentar las consecuencias naturales de sus acciones . La parte dura (para ellos y para nosotros ! ) Es que estas consecuencias casi siempre incluyen un cierto malestar , decepción o el dolor.

Junto con la buena , la lista de cosas difíciles que enfrentamos como padres es largo y como todos damos cuenta muy temprano , hay muchos desafíos que ni siquiera considerado o conocíamos antes de tener hijos ! Como madre y el terapeuta de 30 años , he encontrado que los siguientes son cinco de los más difíciles .  Es útil para permitir a su hijo a luchar . El cambio ocurre fuera de la lucha y en los momentos de aceptar la responsabilidad de nuestras acciones ” .

 

  1. “Padre del niño que tiene, y no el niño que uno desearía tener.” Muchas veces, tratamos de criar a nuestros hijos sobre la base de lo que pensamos que deberían ser similares, y no sobre lo que realmente son. Escuchar, que puede ser difícil y agotador tener un hijo con TDAH, o un adolescente con ODD que es desafiante e irrespetuoso. O puede que simplemente tener un hijo que es muy diferente de usted, por lo que tratar de ver a su lado de las cosas se convierte en una batalla constante drenaje. Se podría pensar, “Hey, esto no es lo que he firmado para! Se supone que esto es lo que la maternidad a ser? “Como madre y el terapeuta, sé que cuando usted acepta que su hijo no es lo que pensaban que iba a ser, un verdadero dolor puede surgir. Es posible que tenga que renunciar a ciertos sueños que tenía para el futuro de su hijo cuando se da cuenta de que ella no va a tomar el camino que habíamos esperado que lo haría.

 

Entender, sin embargo, que una vez que se deja ir y aceptar que su hijo es, un tipo diferente de amor puede desarrollarse, porque vas a ser capaz de ver con claridad que la persona que realmente es. He encontrado que la verdadera aceptación es una de las cosas más poderosas, el amor de un padre puede dar a su hijo. Es la base para muchas cosas, incluyendo el ser capaz de desarrollar y comunicar las expectativas razonables para el comportamiento apropiado. luchas de poder viejos desaparecen, lo que le puede dar espacio para nutrir nuevos aspectos de su relación. Como un beneficio adicional, cuando se acepta a su hijo para que ella es, ella puede entonces ser mejores en la aceptación de sí misma.

Relacionado: Aprende a “los padres del niño que tiene, no el niño que uno desearía tener.”

 

  1. Dejar que su hijo experimentan el dolor y el malestar de las Consecuencias Naturales: Recuerdo que me sentí muy mal cuando mi hijo, que era un niño pequeño en el momento, empujó una puerta abierta y cayó por unas escaleras mientras estábamos visitando la familia. A todos nos apartaron la vista de una fracción de segundo, y eso fue todo lo que necesitó. Este fue traumático no sólo para mi hijo, pero para nosotros como padres. Recuerdo darse cuenta de que no podía siempre mantenerlo a salvo de todo. (Gracias a Dios que sólo era un poco magullado.) A pesar de que era claramente un accidente, todavía me sentía como un mal padre. Estos sentimientos son naturales, pero es importante que aprenda cómo tratar con ellos. La meta para todos nosotros es aprender de cada experiencia y tratar de ser razonable acerca de lo que usted tiene control sobre – y lo que está fuera de su control.

No es una buena idea para tratar de proteger a su hijo de experimentar las consecuencias de sus acciones. Mírelo de esta manera: ¿cómo va su hijo aprender de sus errores si le quitas el resultado natural de una mala elección que hace? De hecho, nosotros los humanos aprendemos por ensayo y error. Nosotros intentamos algo, se produce un error o nos metemos en problemas, y tratamos de otra manera. Nos portamos mal, alguien se enoja, por lo que nos detenemos. Si pones una valla protectora alrededor de su hijo y tratar de arreglar las cosas para él, ¿cómo va a aprender a hacer las cosas de manera diferente la próxima vez? Como mi marido dijo James Lehman, “Es útil para permitir a su hijo a luchar. El cambio ocurre fuera de la lucha y en los momentos de aceptar la responsabilidad de nuestras acciones “.

  1. Frente a juicio, la vergüenza y la culpa de otros: Si usted tiene un niño que actúa a cabo y tiene otros comportamientos desafiantes-rabietas, gritos, que desobedecer o ser molesto y desagradable-usted probablemente conseguido “la mirada” de amigos y desconocidos por igual. Usted sabe que el uno-que dice: “¿Qué te pasa? ¿Por qué no haces algo sobre el comportamiento de su hijo ?! “Puede que se sienta como un terrible padre o madre, incluso si usted sabe que está haciendo todo lo posible para criar a su hijo lo mejor que sabe cómo hacerlo. Y la verdad es, otros probablemente juzgará-es la naturaleza humana. Si estás en esta situación, es natural que preocuparse de que su hijo le decepcionar o embarazoso usted, y también se preocupan acerca de cómo reaccionarán los demás a la mala conducta de su hijo y que la culpa.

Pero cuando su hijo está actuando fuera y te sientes juzgada por los demás, y dejar de decir a sí mismo: “No puedo leer la mente de otras personas.” Si tratas de imaginar lo que otros piensan, el 95 por ciento de las veces ” re va a leer algo negativo allí. Eso es porque cada vez que estamos negativo, interpretamos otras percepciones de nosotros de las personas como negativo, también. Y en estas situaciones no se lee la mente de las personas en busca de esperanza. Las leemos en busca de la crítica, especialmente cuando algo va mal. Así que cuando usted se siente tratando de adivinar lo que su vecino, su madre-en-ley o sus amigos están pensando, simplemente dígase a sí mismo: “Yo no soy un lector de la mente; No sé lo que están pensando. “Parar la cinta que se está reproduciendo en su cabeza y seguir adelante. Esto también es parte del proceso de aprender cómo participar en “la conversación positiva”, o hablando a ti mismo de una manera que promueve la calma y la esperanza, en lugar de pánico.

  1. “Te odio, mamá!” Una de las cosas más difíciles que enfrentan los padres es cuando su hijo es medio, grosero o irrespetuoso. Su hijo puede haber sido siempre así, o el cambio en su personalidad aparentemente podría haber ocurrido durante la noche, tal vez cuando llegan a los años de la pubertad. Su hijo de 10 años de edad, le encanta estar contigo, pero lo siguiente que usted sabe, ella está gritando “Te odio”, llamando nombres, y se niega a ir a cualquier parte con usted.

Las palabras “Te odio” puede tener el poder de reducir cualquier padre hasta las lágrimas o enojo puede hacer que se sienta que ha fracasado y se pregunta dónde salió mal. Los niños saben que diciendo estas palabras puede paralizar un padre durante una pelea, por lo que utilizan esta táctica para conseguir lo que quieren. Por difícil que es, tratar de no personalizar el comportamiento de su hijo. Cuando se personaliza las cosas, se hace muy difícil ser objetivo acerca de cómo responder a su hijo en el momento. Una buena cosa que hacer cuando esto sucede es parar, respirar, y en lugar de una reacción automática, responde con (por ejemplo), “No estamos hablando de eso ahora. Estamos hablando del hecho de que tiene que hacer su tarea “.

  1. Dejar ir: Durante la pre-adolescencia y adolescencia de su hijo, que está constantemente confrontado con dejar ir, especialmente si su niño parece necesitar para aprender cosas de la manera difícil. Una parte natural de la adolescencia es la asunción de riesgos – que a menudo da lugar a romper las reglas y el comportamiento inapropiado. Se hace extremadamente importante como un padre para poder desconectarse de su propia respuesta emocional a este mal comportamiento (el sentimiento de culpabilidad, vergüenza, vergüenza, o simplemente decepcionado). Como padres, cuando nuestros hijos se hacen mayores, tenemos que tirar hacia atrás y convertirse en entrenadores y profesores, aún amando a nuestros hijos como personas, pero dándoles espacio para aprender.

Por doloroso que es aceptar a veces, nuestros hijos han nacido para alejarse de nosotros. Hay una sensación de dolor que va junto con esto; Yo lo he experimentado. Es importante recordar que este trabajo de cuidar a nuestros hijos mientras están en constante separando de nosotros y las personas se tornen puede ser estresante y exigente.

Un “suficientemente bueno” para Padres

No se puede proteger a sus hijos de todo lo malo que podría suceder a ellos, oa partir de las malas decisiones que pueden hacer, pero usted puede ayudar a aprender de las malas situaciones a las que se meten en. Su hijo probablemente no gracias ahora para dejar que su lucha por su cuenta y sufrir a través de una consecuencia, pero se le puede sorprender cuando ella es un adulto por la que le dice que la configuración de entrenamiento, enseñanza o limitar hizo una diferencia positiva en su vida.

Una última palabra: Es difícil para los padres para averiguar lo que es correcto; y la verdad no es, en realidad no es una respuesta “correcta” todo el tiempo. Es importante aceptar que hay que tomar decisiones, y que las decisiones a menudo vienen con la ansiedad. Recuerde que usted está haciendo lo mejor que pueda y hacer las mejores decisiones posibles. Más importante que tratar de ser un padre perfecto es ser un “suficientemente bueno” padre, que cuida de sus hijos y hacen su mejor esfuerzo. situaciones difíciles son parte de la vida – las situaciones de las que podemos aprender y crecer. Y como padres podemos ayudar a nuestros hijos a través de los tiempos difíciles. Esto no se detiene en la adolescencia, porque vamos a ser padres siempre – nuestro papel simplemente sigue cambiando con el tiempo.

También puede preguntarse: “¿Qué hace mi hijo realmente necesita de mí en este momento?” Podría ser un poco de espacio, o puede ser que sea para que usted siga a través en consecuencia ha emitido. Pero recuerde, trate de no tomar estas palabras de sus hijos personalmente.

Acerca de Janet Lehman , MSW

Janet Lehman , MSW , ha trabajado con niños y adolescentes con problemas durante más de 30 años. Un trabajador social veterano, que se especializa en problemas de comportamiento del niño – que van desde la gestión de la ira y de oposición desafiante a un comportamiento criminal más grave en los adolescentes. Además , Janet ganó una comprensión personal de aprendizaje y de comportamiento infantil retos de su hijo , que han luchado con problemas de aprendizaje en la escuela . Es co – creador del programa Transformation® total , la guía completa a consecuencias ™ , conseguir a través de su hijo ™ , y dos padres Uno Plan ™ .

3 técnicas significativas para reducir el estrés de crianza.

Por Jeremy Lehrer

Ser padre/madre puede ser un trabajo agotador. Las dificultades de aprendizaje y atención podrían agregar más estrés, ya sea que le preocupe la integración social de su hijo, la próxima reunión con el equipo del IEP o cualquier otro asunto.

Por eso es importante tener estrategias que la ayuden a relajarse. Dar una caminata y hacer otro tipo de ejercicio son buenas opciones. Otra alternativa es la llamada “conciencia plena”: Calmar su mente para poder estar más presente en el momento. Esa técnica requiere tiempo y paciencia pero vale la pena. Aquí le presentamos tres métodos simples que puede utilizar en su vida diaria.

Técnica #1: Enfóquese su respiración

Uno de los métodos para lograr conciencia plena implica enfocar su atención en la respiración. Usted puede hacerlo con sus ojos abiertos o cerrados.

  • Empiece por concentrarse en sentir su respiración, respire profundo y despacio.
  • Con la boca cerrada y respirando por la nariz (si esto no le es cómodo puede respirar con la boca abierta) enfóquese en sentir cómo el aire entra y sale de su cuerpo.
  • Deje que su mente siga el movimiento del aire a medida que usted inhala y exhala.
  • Después de aproximadamente un minuto, trate de percibir detalles más sutiles de su respiración. ¿Hay cierta área del cuerpo donde puede sentir su respiración con más precisión? Si es así, enfóquese en percibir su respiración en ese punto.
  • Cuando su mente comience a distraerse con otros pensamientos, lentamente vuelva a concentrarse en su respiración.
  • Después de algunos minutos haga una respiración profunda y vuelva a su rutina diaria.

Técnica #2: Sintonícese con su cuerpo

Otra técnica de conciencia plena consiste en percibir todas las sensaciones físicas que experimente en el momento. Para utilizar esta técnica puede acostarse o sentarse cómodamente.

  • Primero, enfóquese en su respiración, respirando profunda y lentamente durante algunos minutos.
  • Luego, comience a escanear su cuerpo lentamente y a sentir las partes donde usted tenga sensaciones físicas. Podría tener una sensación en sus hombros o sentir su vientre moviéndose cuando exhala e inhala.
  • Dése cuenta de todas estas sensaciones pero no las juzgue. Usted podría pensar, “siento algo de presión en mis hombros” en vez de “mis hombros están tensos porque me estoy preocupando demasiado”.
  • Luego, escuche los sonidos a su alrededor (quizás es mejor hacerlo con sus ojos cerrados). Trate de no identificar los sonidos que escucha sino más bien escucharlos con atención. Trate de notar los cambios sutiles en los sonidos.

Este método de estar consciente de sus sensaciones puede ser usado en cualquier momento. Puede enfocar su atención en los aromas que nota cuando camina en el parque. La meta es estar tan plenamente consciente de sus experiencias como pueda.

Técnica #3: Relajación consciente

Cuando se sienta tenso o irritado pruebe una técnica llamada “relajación consciente”. Encuentre un área tranquila en su casa y pida que nadie lo interrumpa durante varios minutos. Deje su teléfono u otros dispositivos tecnológicos fuera de su alcance y apáguelos.

  • Acuéstese en el piso sobre una superficie blanda y cómoda con las palmas de sus manos hacia arriba y alejada unos pocos centímetros de su cuerpo.
  • Enfoque su atención en las diferentes partes de su cuerpo. Comience con sus pies. Permita que los músculos de los pies se relajen, sintiendo cómo se ablandan y se vuelven pesados. Haga lo mismo moviendo su atención hacia arriba de su cuerpo hasta llegar a su cabeza.
  • Trate de dirigir su respiración a las áreas del cuerpo donde sienta tensión. Esto va a ayudar a que sus músculos se relajen (“dirijir su respiración” no significa literalmente que haga que su respiración se mueva a su cuello u hombros. Usted estará dirigiendo la sensación de relajación asociada con su respiración a las áreas tensas de su cuerpo).
  • Cuando decida moverse y terminar esta práctica hágalo con suavidad y lentamente, permitiéndose el tiempo de transición necesario entre relajación y movimiento.

Estas técnicas no eliminarán el estrés por completo, pero pueden reducirlo y darle más energía.

Para averiguar otras maneras de lidiar con sus hijos cuando se siente frustrado, intente estos pasos para evitar perder su calma.

El desarrollo de ciudadanía en la perspectiva escuela-comunidad

Aura Núñez
Vínculos de la escuela con el entorno social  ¿Qué papel juega la familia?

(Segunda entrega)

Cuando prevalece el modelo  de escuela abierta, que  empezó a gestarse a finales del Siglo XX, y que estimuló  en términos  políticos, sociales  y educativos  la generación  de espacios de mayor participación comunitaria y de mejor convivencia  entre sus miembros, surge la premisa de que  la relación con la comunidad es uno de los aspectos que se debe incluir en el proyecto institucional.

A partir de este enfoque se intenta  canalizar las demandas sociales, coincidiendo con las actividades  sustantivas de enseñar  y asistir a los alumnos. La enseñanza ya no se circunscribe al escenario de la escuela, sus docentes,  alumnos  y padres,  sino que se abre al espacio público local, incluyendo  como  agentes  de enseñanza  y aprendizaje a las familias, iglesias, clubes, juntas de vecinos, bibliotecas y organizaciones productivas, con  el objetivo  de construir un  proyecto  educativo  y cultural  que parta  de las necesidades  y posibilidades de la comunidad.

Esta gestión implica la reconfiguración de una nueva ética, que a partir del involucramiento de sus integrantes, demanda  la posibilidad de iniciativa, invención e imaginación  de sus actores. El  vínculo escuela-comunidad contempla  estrategias de participación que incluyan  expectativas, demandas y/o necesidades  de los referentes familiares de los alumnos  u organizaciones sociales territorialmente cercanas a la escuela.

Es evidente que el hombre vive en familia, aquella en la que nace y posteriormente en la que él mismo crea. Es innegable que cada hombre o mujer, al unirse como pareja, aporta a la familia recién  creada  su manera  de pensar, sus  valores y actitudes; trasmite a sus hijos los modos de actuar con las cosas, la forma de relación con las personas, las normas de comportamiento social -que reflejan mucho de cómo eran  ellos mismos en su temprana niñez- y lo que durante toda la vida aprendieron e hicieron suyo en sus respectivas familias, para así crear un ciclo que vuelve a repetirse.

Si nos  remitimos  a  la  dinámica  de los grupos familiares, es notorio que un  conjunto de factores  estructurales y económicos  han  incidido  en la reconfiguración de la estructura de los hogares de los niños y adolescentes. En República Dominicana esto se expresa  en el  incremento de nuevos  hogares  monoparentales, en general  de jefatura  femenina, por ausencia del padre, lo cual también implica una mayor participación laboral  de las mujeres, en ciertos casos, como únicas responsables del sustento y manutención del  hogar.

En  los  sectores  de  mayor  pobreza, los grupos familiares sufren cambios más agudos aún: gran cantidad de niños  y jóvenes no han  visto trabajar a sus padres, por lo menos con regularidad. Es por eso que ha cambiado  notoriamente la vieja idea de padre proveedor material  y madre proveedora de afecto.  Si bien  estos fenómenos  se dan en el conjunto de la sociedad,  son más frecuentes en los sectores más vulnerables, por lo que tienen una incidencia nefasta en las relaciones escuela- enseñanza- aprendizaje- familia, negándose en el proceso el clima moral y afectivo que debe predominar en una familia estructurada. (2)

El hogar como espacio propicio para el  desarrollo de competencias

La familia es la primera institución  social del niño y determinante en su proceso. La vida cotidiana del hogar es el marco en el cual se aprenden los primeros comportamientos interpersonales. Los padres, los hermanos y otros adultos significativos cumplen el rol de primeros modelos, fundamentales en la formación socio afectiva, en  tanto dispensan guías de comportamiento y vinculación emocional, sistemas de creencias y valores por  medio de sus prácticas y discursos.  (1)

Si el hogar es un pilar fundamental para la formación socio afectiva y moral de sus miembros, lo es también para su desarrollo académico. Cuando los padres están verdaderamente comprometidos con la educación de los hijos enfrentan el desafío de establecer vínculos reales con la escuela. (3)

Como poderosos influyentes en este aspecto ciudadano se pueden citar competencias afectivas como la organización y convivencia de la familia, el clima afectivo positivo, la estabilidad emocional proporcionada por padres y hermanos, la socialización lingüística, la disposición, cooperación y participación en las tareas y hacia el aprendizaje de los hijos.  (Arón y Milicic)

En ese sentido podemos citar algunas actividades en el hogar para lograr el desarrollo de ciertas competencias, que pueden ser de áreas académicas pero que finalmente influyen en el comportamiento ciudadano de sus hijos, y que se constituyen en aprendizaje significativo para toda la vida.

La cotidianeidad de la lectura en el hogar (libros, diarios, revistas), etc., se logra estimular la competencia de lecto- escritura, razonamiento verbal,  pensamiento reflexivo, crítico y creativo.

Preparar un huerto o jardín, sembrar semillas y árboles para incitar a la soberanía alimentaria, además de la conservación del planeta. De este modo se desarrolla la competencia de cuido del ambiente y la salud.

Visitar el lugar de trabajo de los padres o lugar de servicios en la comunidad, para fomentar el desarrollo de la competencia ciudadana.

Confeccionar el presupuesto de gastos del mes en el hogar, hacer lista de compras del mercado y  farmacia  para incitar las competencias de matemáticas, y ahorro familiar.

 Colocar y clasificar la basura, como aspecto ecológico para preservar el medioambiente y trabajar las competencias de ciencias y salud.

 Establecer diálogos familiares donde los hijos ejerzan el derecho de emitir sus opiniones y que sean recibidas con respeto. (ética, comunicativas dialógicas)

Hacer trabajo comunitario, visita a hospitales, ayuda y solidaridad con el prójimo para el desarrollo de las competencias ciudadanas.

 Con respecto al apoyo de padres y madres en la ejecución de tareas escolares, así como la promoción y refuerzo de los aprendizajes, las familias tienen una influencia directa sobre los aprendizajes, los logros académicos de los alumnos y su comportamiento ciudadano.

La participación de los padres o representantes puede darse en esta área en las más diversas formas, tanto en el hogar como en la escuela. En casa, los padres pueden  participar supervisando los progresos de sus hijos, motivando la realización de tareas, el estudio y la lectura. Ayudándolo a obtener ciertas competencias como: higiene, limpieza, orden, disciplina, respeto y consideración con los otros, enseñándole normas, pautas de conducta y proceder, tanto en el hogar como fuera de él.

En resumen, es fundamental que  los padres y/o representantes comprendan su papel protagónico y puedan estar informados de las actividades realizadas en la jornada diaria dentro del aula de clases. En tal sentido, la decisión será más fácil en la medida en que los padres tengan un conocimiento real de las habilidades y necesidades de sus hijos, sepan qué les ofrece la alternativa escolar e identifiquen sus propias inquietudes, necesidades, habilidades, capacidad de compromiso y participación en el proceso educativo.

Educar con calidad requiere que la familia se comprometa con la escuela y que padres, madres y apoderados(as) estén atentos a lo que aprendan sus hijos(as) y en estrecha alianza con el (la) docente para apoyar su trabajo desde el hogar. (Bitar).

Si los padres se involucran directamente en las actividades escolares de sus hijos, serán padres más motivados a colaborar con los proyectos que emprenda la escuela, y estarán atentos al  comportamiento de sus hijos, por otro lado estos serán más exitosos, mejorara el clima escolar, serán alumnos  más disciplinados, más motivados, sentimiento de pertenencia a su entorno, mayor rendimiento escolar y en consecuencia, mejores alumnos, mejores hijos y mejores ciudadanos.

Consejos para ser un padre o madre impactante

Hemos encontrado en Internet la siguiente Infografía con consejos para ser un docente impactante. Nosotros la “reciclamos” y te invitamos a que en lugar del docente te coloques tú, es decir, una infografía con “Consejos para ser un padre o madre impactante”. Y aquí hay algunos:

Irradia alegría y paz. Despiértales con una sonrisa y acuéstalos con una sonrisa más grande. Los problemas no deben interferir entre tu sonrisa y tu hijo. Les sonríes porque sus vidas son valiosas para ti independientemente de su comportamiento. Haz que tu casa sea un espacio donde puedan ser ellos mismos.

  1. Investiga cómo aprende tu hijo. No todos aprenden igual, no todos necesitan la misma metodología, trato u objetivos. Adáptate a su estilo de aprendizaje y a sus diferencias.
  2. Denota entusiasmo en tu hogar. Sorpréndeles, crea en ellos recuerdos imborrables, crea escenarios y experiencias que les inspiren.
  3. Comunícate con asertividad. Cuando te comuniques con ellos, primero llégales al corazón. Después a su cerebro.
  4. Trátalos ¡siempre! con respeto y confianza. Puedes estar enfadado con él. ¡Pero muy enfadado! Y decepcionado. Y preocupado. Pero eso no te autoriza a faltarle al respeto. Se ha equivocado, confía en él y vuelve a darle una nueva oportunidad, quizás desde una perspectiva y recursos diferentes.
  5.  Logra involucrarle en su mejora. A través de la mediación, trasmítele la necesidad de cambiar de estrategia, de adaptar sus objetivos, de modificarse a sí mismo. Haz que quiera ser ordenado y no que ordene. Haz que quiera estudiar y no que estudie. Para eso, debes confiar en él.
  6. Hazle sentir competente y capaz.
  7. Haz que valga la pena volver a casa del colegio cada día.
  8. Dedica tiempo a cada hijo. Poco o mucho pero hazle sentir que es valioso para ti.
  9. Incentiva la curiosidad y la flexibilidad.
  10. Elogia sus logros.
  11. Crea expectativas. Ábrele la mente y el espíritu.

Elena Roger Gamir

Pedagoga – Solohijos

 

¿Qué piensa tu hijo de ti?

Como padres y madres, pensamos que no siempre lo hacemos bien. Que perdemos la paciencia. Gritamos y actuamos a veces con nuestros hijos de manera que posteriormente nos sentimos mal. Y en nuestro malestar, nos olvidamos de los muchos pequeños detalles amorosos que cada día nos salen de manera espontánea del corazón.

En realidad, se nos da muy bien querer a nuestros hijos. Cuando les escuchamos al salir del colegio,  cuando cocinamos con ellos magdalenas o les hacemos cosquillas. Cuando les leemos el cuento o bailamos con ellos  se sienten queridos. Cuando les miramos con ternura. Con los gestos más sencillos les llegamos al corazón.

Este vídeo nos muestra que las prioridades y expectativas de hijos y padres no son las mismas. Ellos contemplan lo imperceptible, lo sutil e invisible. Ellos hablan el lenguaje del corazón, por lo que valoran de nosotros aspectos que ni siquiera nosotros valoramos. Claro que cometemos errores pero entre nuestra imperfección también tocamos el alma de nuestros hijos y los llenamos de recuerdos brillantes.
No lo hacemos tan mal, aunque está bien querer mejorar. Pero que nuestras expectativas para ellos y para nosotros no sean tan rígidas  que no nos permitan disfrutar de lo que sin verse va construyendo la fina red de los detalles  amorosos.

Elena Roger Gamir

Pedagoga – Solohijos

¿Qué tan bien estoy haciendo mi rol de padre, madre y/o tutor?

Para responder a cada cuestionante utilice los códigos sugeridos: Rara vez (1),  A veces (2) y/o  Seguido (3)
  1. Esperar a manejar los problemas hasta que me haya tranquilizado.
  2. Decir “Te Quiero”.
  3. Ayudar a mi adolescente a entender cuáles son las reglas.
  4. Pasar tiempo divertido junto con la familia.
  5. Hacerle saber a mi adolescente cuales son las consecuencias de romper una regla.
  6. Dar un cumplido y premios especiales cuando mi adolescente sigue las reglas.
  7. Cumplir con las consecuencias cada vez que ella o el rompa las reglas.
  8. Dar abrazos.
  9. Asistir a las conferencias en la escuela para padres de familia.
  10. Ir a ver a mi adolescente en deportes, música y otras actividades.
  11. Explicarle cuáles son sus quehaceres y cuando deben estar terminados.
  12. Pasar tiempo especial a solas con mi adolescente.
  13. Hacerle saber a mi adolescente las razones por las cuales tenemos las reglas.
  14. Apoyar y entender a mi adolescente cuando está desilusionado(a).
  15. Tener horarios regulares para las tareas.
  16. Hacerle saber a mi adolescente que estoy orgulloso (a) cuando logra un objetivo.
  17. Trabajar junto con mi adolescente para resolver problemas que hubiera en casa.
  18. Tratar de ver las cosas desde el punto de vista de mi adolescente.
  19. Hacerle saber a mi adolescente lo que espero acerca de la escuela, alcohol, fumar y uso de drogas.
  20. Ayudar a mi adolescente a pensar cómo manejar situaciones difíciles con amigos o en la escuela.
Lectura de resultados

Respuestas

Mayoría 1. Los resultados que te han traído hasta aquí  denotan que tu hijo o hija está demandando tu atención. Trata de recuperar esos detalles que le recuerdan a tu hijo que es un ser especial y amado. Expresando tus sentimientos, lograrás hacer un gran cambio en la relación de ustedes, limarás asperezas y descubrirás el amor y admiración que puede llegar a sentir tu hijo por ti.

Mayoría 2. Estas en el medio, es decir, no eres un padre totalmente detallista, pero tampoco eres un padre neutro. Estás a un paso de demostrarte a ti mismo que puedes ser mejor, que puedes optimizar esa relación de padre e hijo. Comienza por pensar en esos detalles que se te están escapando de las manos y luego, a ponlos en práctica.

Mayoría 3. ¡Enhorabuena!, eres un excelente padre, asumes tu  rol correctamente y  has logrado desarrollar en tu hijo esa confianza que necesita para aceptarse y aceptar su entorno. Sigue así, siendo un padre modelo y podrás predicar con tu ejemplo a otros.

Trabajar en Construir Independencia

1. Dele más responsabilidad

¿Qué puede hacer?

De a su hija responsabilidades así como también oportunidades para concebir un plan. Eso le mostrará que confía en sus habilidades y además promoverá su independencia. Mencione los éxitos que ha logrado para mostrarle por qué cree que ella es capaz de manejar nuevos desafíos.

Si ella se atasca, no le diga qué tiene que hacer y tampoco lo haga por ella. En vez de eso, anímela a que describa cómo abordará una nueva tarea. Pregúntele a cuáles de los miembros de su familia, de sus amigos o de sus maestros ella acudiría si necesitara ayuda. Esto le ayudará a desarrollar sus habilidades para abogar por sí misma, lo cual es muy importante para tener éxito en la escuela y en los empleos.

¿Qué puede decir?

“Sofía, me gustaría que cuides a tu hermana más pequeña esta noche porque tu padre y yo vamos a una reunión del ayuntamiento. Estoy segura que puedes manejar esta responsabilidad”.

“¿Podrías repasar conmigo una vez más la rutina de todas las noches para asegurarme que la tienes clara? ¿Hay algo que necesites que hagamos antes de irnos para ayudarte con esta responsabilidad?”.

“No hay palabras para decirte cuánto te agradezco que nos ayudes. Que cuides a tu hermanita nos ahorra dinero, sin mencionar el tiempo y la energía para encontrar una persona que la cuide. ¡Gracias por ayudar a la familia!”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Todos los niños quieren sentirse miembros valiosos dentro de sus familias. Los padres que son sobreprotectores y hacen demasiado por sus hijos, pueden causar que ellos se sientan incapaces.

Al permitir que su hija tenga más responsabilidad, le está demostrando que confía en ella. Además, la ayudará a desarrollar su independencia y su autoestima.

Al preguntarle qué planea hacer y si necesita ayuda está reforzando sus habilidades de defenderse por sí sola. Con el tiempo, esas habilidades serán influenciadas por las elecciones que se le permitan hacer y cuán bien maneje las responsabilidades que le hayan dado.

2. Prepárelo para la situación

¿Qué puede hacer?

Asegúrese de que su hija entiende la distribución de su escuela, dónde quedan los campos de juegos, la localidad dónde se llevan a cabo las celebraciones y otras actividades. Esto le ayudará a sentirse menos ansiosa a la hora de participar.

Camine alrededor de la cancha deportiva con ella o visite el estudio de arte antes que comience la primera sesión. Señale la puerta que se utiliza para entrar al edificio donde se realiza la actividad. Muéstrele exactamente dónde se encontrarán cuando termine. Asegúrese de mostrarle donde están los baños, y quién podría ayudarla si necesita algo.

Otra manera de maximizar el disfrute de su hija es hablar con antelación con los entrenadores o con el líder de la actividad acerca de las destrezas de su hija y sus dificultades.

Qué puede decir

“Sofía, estoy encantada de escucharte tan excitada acerca del Club de Ciencias. ¿Dónde exactamente irán la próxima semana? Me gustaría echarle un vistazo a esa parte del río contigo unos días antes de tu excursión. De esa manera sabremos si es rocoso o con mucho barro, y qué clase de zapatos deberías usar”.

“Creo que también voy a mandar un correo electrónico al señor Mullen, o quizás lo llame por teléfono para enterarme qué es lo que va a programar el club en cada reunión durante el otoño. También quiero contarle un poco acerca de ti. Luego, estaremos seguros de que realmente estamos preparadas y que él también estará preparado para tenerte en el club”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Nada parece causar tanta frustración en los niños y que terminen renunciando a una actividad como el sentirse incómodos porque no entienden dicha actividad. Esto incluye, saber cuál es el equipo que necesitarán y cómo se espera que lo usen. Y por supuesto, es difícil enfocarse en una actividad cuando uno está preocupado por saber ¡dónde está el baño!

Familiarizarse de antemano con la localización y el formato de una actividad nueva aliviará las ansiedades de su hija y la ayudará a sentirse más segura de participar. A su vez, sentirse segura fortalecerá su voluntad para perseverar y la hará creer que puede lograrlo.

 3. Practiquen el juego de roles

Qué puede hacer

Ayude a su hija a prepararse para las fiestas y otras situaciones sociales jugando a los roles. Preséntele situaciones que podrían suceder en esos eventos, desde que llega hasta que se va.

Imaginen que usted es el niño que cumple años, la niña que es antipática o el niño que le gusta a su hija. Trabajen juntas para desarrollar las estrategias que le ayuden a comenzar y terminar una conversación. En algún momento cambien los roles para ayudar a que su hija entienda los diferentes puntos de vista.

Asegúrese de discutir lo que su hija puede hacer si siente presionada a hacer algo arriesgado o peligroso.

¿Qué puede decir?

“Sofía, es maravilloso que vayas a la fiesta de Jenny este fin de semana. Parece que va a haber baile y quizás nuevos niños para conocer”.

“Algunas veces los niños hacen buenas decisiones cuando van a fiestas. Algunas veces hay mucha presión para beber alcohol o a usar drogas. Puede ser difícil decir que no y mantener tu posición”.

“¿Qué te parece si hablamos sobre algunas cosas que podrían pasar? ¿Qué harías para evitar esas situaciones y seguir siendo amigable? Imaginémonos que alguien te ofrece una cerveza. ¿Cómo crees que podrías decir que no sin sentirte rara al hacerlo?”

¿Por qué esto puede ayudar?

La adolescencia presenta una serie de desafíos para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención. Menos supervisión, mayor movilidad y el uso de las redes sociales proveen oportunidades para conectarse que mejoran la sensación de ser parte de algo. Pero estas oportunidades también pueden provocar un poco de temor porque los preadolescentes y los adolescentes tienen que hacer decisiones rápidas, y esas decisiones tienen por lo general consecuencias importantes.

El juego de cambio de roles ayuda a los niños piensen estrategias útiles. También les ayuda a recordar esas estrategias cuando las necesitan. Saber cómo expresar sus necesidades o a quién pedir ayuda será hará que los preadolescentes y adolescentes se sientan más seguros para ser más independientes. Considerar los puntos de vista de los otros es también una buena manera de mejorar las habilidades sociales.

4. Divida la tarea en segmentos

¿Qué puede hacer?

Divida una tarea complicada en partes más fáciles de manejar. Luego ayude a su hijo a que resuelva cada parte, una a la vez. Los expertos llaman esta técnica “fragmentación”. Hable con su hijo sobre cada fragmento de la tarea de modo vea que no todo lo que compone esa tarea es difícil.

Si fuera posible, explique la tarea utilizando ejemplos concretos que su hijo pueda relacionar con sus experiencias pasadas. Señalar cuáles partes de la tarea logró resolver en el pasado le ayudará a que tenga más confianza en sí mismo y que la meta parezca más posible de alcanzar.

También asegúrese que tome descansos cortos y frecuentes, y déle incentivos por cada segmento que termine.

¿Qué puede decir?

“Juan, tienes 15 problemas de matemáticas para hacer esta noche. Vamos a dividirlos en tres grupos de cinco problemas cada uno, y podrás tomarte un descanso corto después de terminar cada grupo. Me parece que te ayudó fragmentar tu tarea la semana pasada. ¿Qué quieres hacer durante tus descansos?, ¿jugar con el perro? o ¿escuchar tus canciones favoritas?”

¿Por qué esto puede ayudar?

Fragmentar las tareas las hace parecer más fáciles de manejar. Ayuda a los niños a ver que cada proyecto tiene un comienzo, una mitad y un final. Los niños que no tienen esa guía podrían frustrarse o sentirse ansiosos fácilmente. Podrían tener dificultad para comenzar o quizás renuncien en algún momento del proceso porque la tarea les parece interminable.

La fragmentación es una técnica particularmente útil para los niños que se distraen con facilidad. A los niños con dificultades de atención les cuesta mantenerse enfocados en tareas que requieren un esfuerzo mental prolongado. Podrían sentirse abrumados por la cantidad de información, podrían distraerse por los ruidos, los objetos a su alrededor o incluso por sus propios pensamientos. La técnica de fragmentación puede ayudar a que esos niños reanuden sus tareas.

5. Qué medios logran un fin

¿Qué puede hacer?

Practique ayudar a su hijo a averiguar cuán lejos está de la línea de llegada, y qué es lo que necesita hacer para llegar allí. ¿Cuáles son los pasos específicos que él tendría que tomar para llegar a la meta?

Puede ayudarlo a dividir la tarea en partes manejables y asegurarse que él ve cómo esas partes se ensamblan para formar la totalidad.

¿Qué puede decir?

“Juan, sé que estás preocupado porque crees que no serás capaz de terminar esta tarea a tiempo. Detengámonos un segundo y veamos cuánto has hecho”.

“Ya leíste el libro. Ya hiciste un esquema con todos los puntos que quieres abarcar. Ahora sólo necesitas escribir un ensayo que refleje tu esquema. Puedes escribir cinco párrafos, una introducción, tres puntos sustanciosos y una conclusión. Sé que puedes hacerlo”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Los expertos se refieren a esta clase de resolución de problemas como pensar en los medios hacia el fin. Los niños excesivamente dependientes o que se sienten incapacitados con frecuencia tienen dificultad para determinar lo que hace falta para completar un proyecto. Tienden a verlo como un desafío imposible.

Es por eso que ayuda dividir una tarea en partes o fragmentos más fáciles de manejar que puedan terminarse uno a la vez. Este proceso, llamado fragmentación, le mostrará a su hijo que hay un principio, un medio y un final. Esta clase de mapa puede hacer que el proyecto parezca más fácil de terminar.

6. No alabe sin motivo

¿Qué puede hacer?

Haga comentarios positivos, pero sea precisa. No diga que los dibujos o proyectos de escritura de su hijo son asombrosos cuando ambos saben que no lo son. En su lugar, elogie sus esfuerzos. Enfatice cuanto esfuerzo hizo y hágale preguntas sobre el proceso que usó en vez de enfocarse en el resultado.

¿Qué puede decir?

“Juan, sé que estás frustrado y que no estás satisfecho por la manera en la quedó la vasija de cerámica que hiciste. Trabajaste duro y creo que es muy buen trabajo. Dijiste que aprendiste unas cuantas cosas acerca de la técnica “por el camino difícil”, y que eso te va a ayudar la próxima vez”.

“Estoy muy contenta que hayas decidido probar esta clase de cerámica. Me parece que te divertiste bastante a pesar de que lo que salió del horno no lucía de la manera que esperabas. ¡Estoy esperando por la próxima pieza!”.

¿Por qué esto puede ayudar?

A medida de que los niños crecen, las alabanzas sin fundamento pueden darles la impresión de que usted no entiende lo que es un trabajo de calidad, o peor aún, que no cree que puedan hacerlo mejor.

Los elogios honestos, cuando se dan ocasionalmente y en pequeñas dosis, son una de las mejores maneras de fortalecer la autoestima de los niños con dificultades de aprendizaje y de atención. También les da a los niños el valor necesario para probar cosas nuevas e intimidantes.

7. No esté encima de su hijo todo el tiempo

¿Qué puede hacer?

Piense acerca de las interacciones con su hija y si le está permitiendo tener más responsabilidades. Tenga presente que hoy en día hay una gran cantidad de padres que están demasiado atentos de los problemas de sus hijos, y los padres de los niños con dificultades de aprendizaje y de atención son particularmente reacios a dejar a sus hijos por su cuenta.

En la medida que su hija va creciendo es muy importante dejar de estar encima de ella controlando lo que hace. Una manera de comenzar a retirarse gradualmente es dejarla hacer más decisiones cada día por su cuenta.

Comience con decisiones simples y vea cómo las maneja. Elegir cuándo empezar a hacer ciertas quehaceres es una buena manera de empezar. Con el tiempo, déjela intervenir en cosas más importantes.

¿Qué puede decir?

“Sofía, algunas veces no puedo creer que mi pequeña bebé esté creciendo tan rápido. Quiero que sepas que me es difícil ponerme de lado y dejarte que tomes más decisiones por tu cuenta. Sin embargo, me doy cuenta que tú quieres tomar tus propias decisiones y que lo haces muy bien”.

“Espero que tengas paciencia conmigo mientras trato de adaptarme a que te hagas más independiente. Sabes que quiero que seas feliz y exitosa, y voy a tratar de mejorar y darte más libertad para que elijas”.

“Siempre puedes conversar conmigo lo que quieras o pedirme ayuda si la necesitas. Pero la mayoría de las decisiones serán tuyas”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Los padres de niños con dificultades de aprendizaje y de atención están acostumbrados a “prepararle el camino” y a decidir por sus hijos, incluso en las cosas más pequeñas. Sin embargo, en la medida que los preadolescentes y los adolescentes crecen querrán pasar más tiempo con sus compañeros. Los maestros, los amigos y futuros empleadores esperarán que sus hijos sean quienes tomen sus propias decisiones.

Conversar honestamente acerca de cuán difícil es para usted adaptarse a esta transición, y explicándole a su hija por qué debe hacerse, facilitará que usted gradualmente se haga a un lado.

8. Rompa el ciclo de impotencia

¿Qué puede hacer?

Enfatice que su hijo tiene la capacidad para tener éxito o para fallar, y que el resultado será determinado por sus acciones – no por la suerte o la probabilidad o por cualquier otra fuerza externa.

Rompa con el ciclo del “desamparo aprendido.” Este es un término que los expertos utilizan cuando el fracaso académico repetido hace a los niños sentir, que no importa cuánto ellos se esfuercen, ellos no tienen ninguna influencia sobre el resultado final, y culpan a alguien más por eso.

Ayude a su hijo a ver que el fracaso o el fallar no es inevitable, y que el hacer el esfuerzo es la clave fundamental para el éxito.

¿Qué puede decir?

“Juan, yo sé que tú estás convencido de que tú vas a fallar en esta prueba, no importa cuánto te esfuerces en estudiar. Sin embargo, si tú dejas de prepararte estudiando para el examen, luego tú definitivamente no obtendrás un buen resultado en el examen.”.

“Yo estoy acá para recordarte que cuando tú estudias mucho, a ti te va mejor en los exámenes que cuando no estudias lo necesario. La suerte o el destino, nada tienen que ver con esto”.

“Yo quiero que tú vengas con una estrategia para prepararte para el examen. ¿Qué es lo que parece que te ayuda a recordar el material? Bueno, las tarjetas para mirar rápido. Vamos a buscar en línea si hay alguna aplicación de computadora, de tarjetas de mirada rápida, que puedan ayudarte. Tú que eres un genio de las computadoras, quizás te gusten estas tarjetas en línea, incluso más que las de papel. ¿Vamos a probarlas?”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Los niños se sienten más confiados y más capaces cuando entienden que han hecho algo para controlar o influenciar los resultados. Si ellos creen que tienen un rol activo en los resultados que obtienen, malos o buenos, será más fácil que celebren el éxito o aprendan de sus fracasos que si sienten que otra persona o cosa ha dictado el resultado.

Es buena idea recordarle a los niños que una manera importante para influenciar los resultados es abogando por sí mismos. Generalmente a las personas les gusta ayudar si les dices qué necesitas específicamente para terminar una tarea.

9. Busque empatía

¿Qué puede hacer?

No tema reconocer que algunas tareas son difíciles para su hija. Trate más bien de tener empatía en vez de simpatizar. Su hija no quiere que sientan lástima por ella, su hija quiere ser entendida.

Reconozca y valore los sentimientos de su hija. Si es posible, comparta recuerdos sobre algo complicado que usted tuvo que enfrentar en el pasado y cuánto perseveró. Utilice estas conversaciones para convencer a su hija de que tiene la capacidad para desarrollar sus habilidades y romper el patrón de repetidos fracasos.

¿Qué puede decir?

“Sofía, escuché que dijiste que tú piensas que eres tonta. Sé que debe ser difícil sentir que eres inteligente cuando te cuesta tanto trabajo leer. Pero tu maestro y yo sabemos lo inteligente que eres, y que te vas a dar cuenta de ello muy pronto”.

“Cuando yo estaba en la universidad necesitaba aprobar un curso de estadística para poder graduarme. La estadística era muy difícil para mí. Me era imposible acordarme de todas las reglas y las fórmulas. ¡Estaba tan frustrado! Simplemente quería renunciar y casi lo hice”.

“Mi compañero de cuarto me alentó a que no lo hiciera. Así que me concentré más que nunca, conseguí ayuda de una profesora cuando la necesité, y finalmente puede aprobar el curso y graduarme. No creo que pueda olvidarme cuánto me costó la estadística, pero aprendí el poder que tiene la actitud apropiada y contar con la ayuda necesaria para aprender una destreza difícil. Así que persevera mi amor, que tú vas a lograrlo también”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Al demostrar empatía en vez de simpatía, usted estará compartiendo sus experiencias y sentimientos al mismo tiempo que reconoce los retos que su hija enfrenta. Eso le va a permitir hablar con libertad y honestidad acerca de las dificultades de su hija, y también le estará dando apoyo y siendo optimista de que mejores tiempos le esperan en el futuro cercano.

Compartir sus experiencias ayudará a su hija a sentirse amada y aceptada. Eso aumentará su confianza en sí misma y la motivará a perseverar.

Fuente: Understood