Arturo de Las Heras: “El principal desafío que enfrenta la educación en línea en Latinoamérica es la desigualdad”

Nathalia Romero

Santo Domingo, RD.

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Arturo de Las Heras es un experto en educación y sabe muy bien cómo la virtualidad ha cambiado el panorama de esta y de sus principales actores (docentes y alumnos).

En una entrevista exclusiva para Plan LEA, de Las Heras, actual presidente del Centro de Estudios Financieros (CEF), nos habló sobre cómo se puede aprovechar la educación online a pesar de los desafíos que vienen con esta.

 

– Como sabemos la pandemia del Covid19 ha transformado la manera en que se imparten las clases, afectando tanto a estudiantes como a docentes.  ¿Cómo se puede aprovechar la educación en línea y cuáles son sus ventajas?

Efectivamente, a partir de la llegada de la COVID-19 se desaconsejan las reuniones de personas por motivos de salud y entra en juego la virtualidad como solución en el ámbito educativo. Ello ha permitido mantener las clases y la vigencia de la formación en todos los niveles, desde primaria hasta la universidad y formación continua. Porque una de las ventajas que tiene la virtualidad es cada uno puede ser profesor o alumno allá donde esté sin que se pierda el contacto directo entre ambas partes ni la interacción.

 

–  ¿Cree que los docentes universitarios necesitan más preparación en cuanto al manejo de las plataformas digitales?

Siempre es mejorable la formación del profesorado. Está claro que aquellos que estaban solo en la presencial tienen que hacer ahora un esfuerzo autodidacta muy grande. Pero si se les ayuda un poco y se les da una formación y metodología adecuada también este docente podría mejorar sus clases, ahora en formato online.

 

– Muchos piensan que la educación virtual no es efectiva porque evita la interacción en los salones de clase. ¿Cómo cambiar ese pensamiento? ¿Qué piensa usted al respecto? ¿Cómo pueden los docentes hacer que la experiencia de las clases virtuales sean igual de efectivas que las presenciales?

Por un lado, la educación virtual viene demostrado desde hace mucho tiempo que es una opción perfectamente válida para la transmisión de conocimientos. Millones de personas en todo el mundo utilizan las nuevas tecnologías para formarse con notable éxito.

Aunque no sólo vamos a las clases a adquirir conocimientos, también vamos a desarrollar una serie de habilidades, a conocer gente, a relacionarnos, y ahí, aunque las nuevas herramientas telemáticas permiten una gran interacción, puede que echemos de menos las aulas presenciales.

En mi opinión, aunque la pandemia haya hecho necesario que todas las clases pasen a online como mal menor, la formación presencial sigue siendo absolutamente necesaria en algunas etapas de la vida. Cuando todo pase, los niños volverán a los colegios, los jóvenes a las universidades y la tecnología formará parte de todos los procesos de aprendizaje.

 

– ¿Cómo ve las clases en línea en el futuro?

Todos los colegios, institutos, universidades han tenido que entrar en la virtualidad y cada uno la aprovechará en el futuro según haya podido percibir que este modelo es interesante para ellos. Nos vamos a encontrar con que la asistencia a las clases será diferente, que se pueden emitir y grabar por sistema, y que los estudiantes van a habituarse a estar en entornos virtuales, a ir a algunas clases de forma presencial y a otras hacerlas de forma virtual; a un mundo bastante híbrido en el que la tecnología está presente por completo y digitaliza la educación.

 

– Desde su punto de vista, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta la educación en línea en Latinoamérica?

El desafío más importante es la desigualdad. Hay capas sociales que han ido quedado lejos de los avances tecnológicos, muchas personas sin computadoras ni acceso a Internet. Ese es el primer desafío, dotarles de los medios para acceder a la educación en línea. Después está el reto de enseñarles a utilizar esa tecnología. Los profesores para impartir la formación en línea y los alumnos para recibirla.

 

Frankenstein o el monstruo que quiso amar

Dr. Enrique Sánchez Costa

Pocas mujeres de su época tuvieron la formación y el fulgor literario de Mary Shelley. Su madre, Mary Wollstonecraft, una de las fundadoras del pensamiento feminista, murió pocos días después de darle a luz. Su padre, el filósofo jacobino William Godwin, enseñó a su hija francés, italiano, latín y griego, y le inculcó ideas revolucionarias. Ya a los dieciséis años Mary se fuga con el poeta romántico radical Percy Shelley. En 1816, mientras la pareja pasa el verano en el lago de Ginebra, en casa del poeta Lord Byron, este les propone una competición: escribir un relato sobrenatural. En 1818 Mary publica su narración, sin su nombre, con el título de Frankenstein o el moderno Prometeo.

Esta novela gótica inicia uno de los mitos literarios modernos más fecundos, comparable en su poder de fascinación al Fausto o al Don Juan. En la narración, el científico Víctor Frankenstein crea, a partir de retazos de seres muertos, una criatura humanoide. En su “pasión carente de toda mesura” pretende, en parte, “ser útil a la humanidad”. Pero también late en él la ambición de “superar los límites establecidos por la naturaleza”, así como de alcanzar un poder creativo sobrehumano: “Una nueva especie me bendeciría como a su creador y a su origen”. De ahí su comparación con Prometeo: el titán “filántropo” que, en la mitología griega, había creado al ser humano y le había entregado el fuego de los dioses (por cuyo desafío Zeus castigará a Prometeo con una tortura interminable y, a la humanidad, con las desgracias causadas por Pandora).

Como en la tragedia griega, Frankenstein, al transgredir con su “hybris” (desmesura) las leyes del cosmos, desencadena la catástrofe. Su criatura es tan horripilante a la vista que el científico huye sin dirigirle la palabra ni otorgarle un nombre (se referirá a este como “monstruo”, “espanto” o “cadáver demoníaco”). Pero esa criatura, a pesar de su horrible aspecto, siente, observa, habla con elocuencia. Desea conversar, reír, amar. Pero solo encuentra rechazo: “Me dotaste de percepciones y pasiones, y luego me abandonaste a mi suerte para que fuera pasto de las burlas y los miedos de la humanidad. […] Yo deseaba hallar amor y amistad, y en cambio solo he recibido desprecio. […] Soy un miserable, un ser abandonado, un aborto al que desdeñar”.

Es cierto: esa criatura, quebrada por el rechazo de su padre-creador, por la soledad y el silencio forzados, cometerá crímenes pavorosos. Pero –se defiende– “yo era generoso y bueno; y la desgracia me convirtió en un monstruo. Devuélveme la felicidad y volveré a obrar con virtud”. ¿Quién es el monstruo: la criatura enloquecida o el científico que abandona a su Adán, a su hijo desfigurado? ¿Dónde está el umbral de lo humano? Apunta Tzvetan Todorov: “Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes, se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización. […] Ser civilizado significa ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan rostros y hábitos distintos a los nuestros”.

Pedro Henríquez Ureña, apóstol de la Lengua y la Literatura

Por Germania Aracelis Morillo Castillo

 

La autora es Magíster en Lingüística Aplicada a la enseñanza del español y docente de grado en la Universidad Católica Santo Domingo.

 

Tras conmemorarse recientemente el natalicio 136 de Pedro Henríquez Ureña, hemos de recordar los valiosos aportes de este gran humanista al servicio de la educación dominicana, especialmente en el ámbito de la Lengua y la Literatura.

 

En su obra Cien años de enseñanza del español en la República Dominicana (2012), su autor Manuel Matos Moquete destaca las grandes y significativas colaboraciones de Henríquez Ureña, desde su rol de superintendente de educación en el año 1932.  En lo adelante, el término “Reforma” se convierte en una constante de acciones y creaciones puestas en ejecución por el Superintendente General de Enseñanza de ese entonces.

 

Sus contribuciones políticas y académicas impactaron tanto los programas de grado de aquella época como los programas de educación primaria y secundaria.  En lo concerniente a la Reforma de la licenciatura en Filosofía y Letras y de la Escuela Normal, Moquete distingue la iniciativa de Henríquez Ureña quien incita la organización de la Escuela Libre de Filosofía y Letras de la Universidad de Santo Domingo.

 

En cuanto a la enseñanza primaria, el mismo Moquete relata en su obra el programa sintético de lectura y escritura simultánea del primer grado de enseñanza primaria.  Esta simultaneidad de la lecto-escritura permanece en los postulados del Diseño Curricular de Lengua Española en el país, el cual establece desarrollar procesos de lectura y escritura paralelamente para el alcance de competencias comunicativas específicas.  En efecto, muchos de los planteamientos que imperan hoy en el Currículo nacional se deben en gran medida a la figura de Pedro Henríquez Ureña.

 

¿Y qué decir del programa de Lengua Española propuesto?  Manuel Matos nos refiere que además de los ejercicios de lenguaje y lecto-escritura se impartía la nueva asignatura de Lengua Española, cuyo programa de estudios para la enseñanza primaria elemental contemplaba el desarrollo de la oralidad mediante ejercicios de elocución basados en cuentos, anécdotas, historietas, fábulas y otras narraciones que hoy ocupan parte de los textos funcionales contemplados en el Diseño de Lengua Española.

 

Situación similar ocurría en la enseñanza primaria superior donde la mayor parte del tiempo se dedicaba a la lectura comentada y composición oral y escrita y donde el aspecto gramatical no debería ocupar más de la tercera parte de la enseñanza, como bien se nos señala en la referida obra Cien años de enseñanza del español en la República Dominicana: “Pedro Henríquez Ureña estableció una proporción en la enseñanza de la gramática: no más de la tercera parte”.

 

Además de los aportes antes mencionados, cabe destacar los correspondientes a la literatura dentro de la educación secundaria.  En lo adelante, se orientaba la lectura de obras literarias completas de carácter universal, ya no más lecturas fragmentados o trozos de textos inconexos, cuyo enfoque es perdurable hasta nuestros días.

 

Sin dudas, la propuesta curricular en general que orienta la enseñanza de los grados, ciclos y niveles de la educación preuniversitaria tiene mucho de los planteamientos y reformas de Henríquez Ureña.  Por ello, si hoy tenemos un currículo centrado en el sujeto, y que apuesta al desarrollo de competencias comunicativas, se lo debemos en gran medida a este gran intelectual que supo poner en alto nuestro país con sus destacados pensamientos que hoy heredamos.

 

 

Escritura digital y otros recursos adicionales

Por José Alejandro Rodríguez Núñez

El autor es Doctor en Estudios del Español: Lingüística y Literatura

Director de la escuela de Lenguas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Campus Santo Tomás de Aquino (PUCMM-CSD)

Ahora más que nunca la escritura digital toma cada vez más auge en el mundo académico.  El denominado teletrabajo y las plataformas virtuales de aprendizaje que se utilizan en los distintos niveles de la educación no escapan a esta realidad.  Se trata de un género discursivo que hasta hace poco estuvo reservado para quienes lo utilizan como parte de su estilo operativo en la cotidianidad.  Pero hoy, con el número interminable de dispositivos electrónicos, el texto digital no tiene límites ni fronteras.  Desde el mensaje más trivial enviado en una dinámica dialógica a través del WhatsApp, hasta el correo electrónico que se pone de manifiesto en la interacción empresarial, muy pocos escapan a esta modalidad.  No en vano muchos estudiantes, e incluso profesionales, se resisten a la escritura manuscrita.  Sienten que cada vez más pierden esas destrezas motoras de agarrar el lápiz y transcribir el conjunto de letras que conforman una frase o una palabra, independientemente de la lengua que se utilice.

 

Pero como todo acto discursivo, el formato digital también tiene sus normas y sus implicaciones.  No se trata solamente de expresar o decir lo que se sienta o deba comunicar por el solo hecho de satisfacer una necesidad o intención comunicativa.  Dicho de otra forma, no basta con escribir o transcribir unos códigos que a su vez irán acompañados de otros referentes necesarios para complementar el mensaje y que a su vez contribuyen a la propiedad y estructuración adecuada del contenido.

 

Nos referimos específicamente a tres recursos muy demandados, sobre todo en publicaciones académicas.  Estos son el corrector automático, el hipertexto y los elementos estructurados inherentes al texto.

 

Quienes convivimos con la escritura digital, ya sea por gusto, placer o necesidad, estamos llamados a hacer un uso adecuado y consciente del corrector automático.  Como bien se nos indica en el Libro de estilo de la lengua española de la Real Academia Española (RAE), la mayoría de las aplicaciones en las que podemos escribir nuestros mensajes suelen tener activado el autocorrector y el sistema de sugerencia del texto.  Gracias a esta herramienta se puede advertir lo que podría ser un error en la escritura e incluso realizar predicciones o sugerencias de lo que queremos decir.  También se señalan las posibles faltas de ortografía y concordancia.  Pero mucho cuidado: la velocidad a la que hoy escribimos hace que muchas veces demos por válidas sugerencias inadecuadas que a la larga producen errores de índole gramatical y ortográfico.  En efecto, por más ayuda que nos puedan brindar los correctores automáticos, conviene repensar las sugerencias admitidas.  Esto implica un conocimiento lingüístico que superará en gran medida la técnica de un corrector.

 

Si hay un elemento que caracteriza a la escritura digital es el hipertexto, una estructura compuesta por enlaces de información que funcionan a la vez como conexiones.  Es así como gracias a esta herramienta vinculamos palabras, imágenes o videos con otras páginas o archivos de internet, convirtiendo palabras u objetos en enlaces.  Es así como se enriquece el texto fuente o de origen sin descuidar la coherencia entre los hiperenlaces y el escrito de origen, lo que a su vez supone y demanda una organización esquemática y mental por parte del lector, que a la vez conecta con el conjunto de elementos estructurados en diferentes elementos estructurados.

 

En lo adelante, habremos de adaptarnos y prepararnos para convivir con unos nuevos formatos de escritura que involucran forma y contenido para llevar información suficiente y pertinente a una audiencia que no escapa a esta nueva realidad virtual de la escritura: los lectores.

 

 

 

 

 

 

 

Terminar bien lo que comenzó de forma inesperada

“Hemos hecho lo mejor que hemos podido”, eso escuchamos decir (y con mucha razón) a los docentes y a las familias cuando se trata del esfuerzo por mantener a los niños y jóvenes conectados a la vida escolar, a pesar del distanciamiento obligado por la emergencia sanitaria y el confinamiento por el Covid19.

Con los aciertos y desaciertos propios del que se enfrenta por primera vez a lo desconocido, el año escolar que nos propusimos mantener y llevar al término, está en su etapa final. La escuela ha demostrado nueva vez ser, antes que todo, un espacio de relaciones y contención emocional de suma importancia especialmente para los niños y jóvenes.

Aunque en este último tramo del año escolar, estamos todavía en los afanes de exámenes, tareas finales, evaluaciones y demás, me atrevo a asegurar que habría sido peor para la estabilidad emocional y psicológica de los estudiantes y sus familias, la desvinculación con la escuela y el sistema de relaciones que ella genera.

Desde el enfoque Sistémico, la educación emocional significa ampliar nuestra mirada a todos aquellos fenómenos que están incidiendo en la vida de nuestros alumnos: la mirada transgeneracional (antepasados, las raíces), la mirada intergeneracional (padres e hijos; maestros-alumnos), la mirada intrageneracional (lealtad a la propia generación y al contexto histórico), la mirada intrapsíquica (el individuo como sistema físico, emocional, mental, espiritual, etapa evolutiva).

Este modelo de educación emocional sistémico es fruto de las aportaciones de diversos autores de la neurociencia, como Damasio, autores pioneros del nuevo paradigma de la complejidad y de la teoría de sistemas como Edgar Morin, Humberto Maturana y especialmente Bert Hellinger con su descubrimiento de los órdenes que operan en los sistemas humanos y la aplicación de los mismos a la pedagogía,

Hoy sabemos que al trabajar con chicos de etapa escolar, la oportunidad más poderosa es justo ocuparse de su educación emocional y ofrecerles herramientas necesarias para generar el puente entre las emociones y el pensamiento, y con ello lograr una adaptación a la realidad escolar.

Cerrar de forma adecuada este año lectivo, es el reto que debemos asumir y enfrentar poniendo en marcha estrategias y actividades pertinentes que subsanen la traumática etapa que vivimos en este tiempo de confinamiento y distanciamiento físico.

Existen probadas experiencias que aportan bienestar emocional y psicológico al proceso de cierre de año de los estudiantes, que ahora debemos adaptar al formato a distancia que a fuerza nos hemos precisado asumir. Básicamente aquellas en donde los estudiantes puedan expresarse libremente, comunicando lo que sienten y han aprendido no solo en términos personales, sino también académicos. Identificar las mejores experiencias del año escolar, los aprendizajes y momentos más significativos, reconocer el trabajo de sus maestros y compañeros, así como el suyo propio. Practicar el agradecimiento, la valoración por el trabajo en equipo, el esfuerzo y apoyo de los padres y maestros, entre otros. Celebrar la vida, la salud y las bendiciones recibidas.

“La gente no es como comienza, es como termina”, decía mi padre. Por lo que cerrar de la mejor manera este tramo, sentará las bases para el inicio del que viene, el cual se presenta lleno de retos e incertidumbres. Lo único certero es que faltará todavía un tiempo para volver a la realidad conocida. Y que para afrontarla necesitaremos alumnos, escuelas y familias emocionalmente fuertes y unidas. Solo así venceremos, con la ayuda de Dios.

Emelinda Padilla Faneytt M.Ed.
La autora es especialista en Educación, Directora de la Red Explora para el Desarrollo Educativo (Red-E).
IG: redexplorard
FB: Red Explora

 

Llega al país ‘RD Bilingüe’

En la época de la globaliza­ción y la infor­mación, tener dominio de una lengua distinta a la ma­terna es indispensable. El inglés como es bien sabido es el idioma universal. Do­minarlo abre puertas tan­to en el ámbito laboral co­mo social. Es por esta razón que República Dominica­na Bilingüe y Plan LEA, del Listín Diario en su labor de contribuir al desarrollo de la educación dominicana han lanzado un proyecto para el aprendiza­je del idioma inglés. El programa es completamente online y gratuito.

¿Todavía no hablas inglés? O, ya lo hablas, pero… ¿no muy bien?

En el portal RD Bilingüe y Plan LEA de Listín Diario encontrarás lecciones de inglés en las cuales podrás aprender y practicar inglés de una forma muy diver­tida, sea cual sea tu nivel actual de dominio de este idioma.

Entretenidos juegos y actividades acompañarán el estudio y reforzarán lo aprendido en inglés de una forma amena e interactiva. Los usuarios recibirán mil mini lecciones de inglés en videos y cientos de secre­tos para mejorar tu acento y practicar tu correcta pro­nunciación. Conocerán las mil palabras más frecuen­temente usadas en inglés, dominarán el vocabulario clave mediante ingeniosos juegos interactivos y apren­derás divirtiéndote con tus amigos y familiares.

En el portal de inglés de RD Bilingüe y Plan LEA de Listín Diario encontrarás:

Una prueba de nivel con la que podrás comprobar tu nivel de inglés y medir tu progreso tantas veces como desees.

Practicar y aprender in­glés con El Desafío del In­glés, mediante cientos de preguntas niveladas que te darán respuesta inmediata a tus aciertos o errores.

Mil breves video-clases de inglés niveladas y de te­mas específicos.

Aprenderás inglés y sus conceptos clave con nuestra profesora Jessica en la sec­ción de Inglés al Minuto.

Aprenderás la pronun­ciación del inglés america­no con nuestro curso de Ha­bla sin Acento, mediante entretenidos videos con los que practicarás y mejorarás tu inglés.

Las ‘mil palabras más usadas en inglés’, ordena­das por frecuencia de uso.

Lo que el coronavirus deja al descubierto en el sistema educativo dominicano

El mundo entero ha sido sorprendido con la llegada del COVID-19. Esta situación inesperada ha dejado al descubierto, una vez más, nuestras debilidades institucionales y la falta de planes de acción para casos de emergencia, como estos.

A pesar de que nuestro país es muy vulnerable a los efectos de terremotos, huracanes, problemas sanitarios, etc., la realidad es que “somos poco previsores y organizados”.

La amenaza y el rápido avance del coronavirus no solo es un desafío que pone a prueba a la salud pública, lo es también para toda la vida nacional y de ello no escapan las escuelas y sus gestores, teniendo en cuenta de que los espacios escolares son focos de contagio de alta peligrosidad.

En un abrir y cerrar de ojos, tenemos las escuelas cerradas, los alumnos en casa, los docentes buscando alternativas para ofrecer contenidos y no detener los procesos de enseñanza y aprendizaje, y a los padres angustiados por no saber cómo encauzar estas acciones con sus hijos e hijas.

La inequidad que caracteriza nuestra sociedad, baila entre aquellas instituciones educativas y familias que pueden contar con plataformas, dispositivos y servicios digitales para hacer llegar las clases virtuales a sus alumnos, en contraste con una mayoría de la población que no tiene posibilidades de acceder a ellas y a los que les preocupa primero, como es de esperarse, cómo conseguirán alimentar a su familia en medio de esta cuarentena.

Además de superar la brecha digital que existe entre nuestros estudiantes, ¿cuáles son algunos de los desafíos que deja “el coronavirus” a la escuela dominicana?

Capacidad para la enseñanza a distancia: A pesar de que muy pocos centros educativos cuentan con las plataformas adecuadas, el producto que están recibiendo los estudiantes evidencian planificaciones improvisadas, mal estructuradas y confusas. Con propuestas y estrategias poco atractivas y muy dirigidas. Además de la baja capacidad de los docentes y directivos en el uso de la tecnología educativa.

Aquellos que no tienen esos recursos tecnológicos, por la prisa, la falta de equipos de reproducción, de materiales de apoyo, entre otros, tampoco han podido diseñar opciones adecuadas que permitan un aprendizaje pertinente e interesante.

Es importante puntualizar, que no contamos con bibliotecas públicas o privadas, con opción a accesos virtuales. Lo mismo ocurre con las instituciones culturales como lo son los museos, galerías, entre otros.

Lo más sorprendente es que un país pobre como el nuestro, que enfrenta problemas de accesibilidad a la escuela, por la falta de planteles escolares suficientes, especialmente en lugares remotos, no haya hace tiempo implementado la bien llamada “televisión educativa”, que es en muchos países, una opción exitosa.  A raíz de este “período de excepción” se reportan acciones en ese sentido, pero todavía con limitaciones para su acceso y muchas oportunidades de mejora. Todos los canales de comunicación del país (TV, radio y prensa escrita) pudiesen ser de mucha utilidad si son puestos de manera coordinada al servicio de la educación.

Planes y protocolos de contingencia: ¿Tenemos en nuestras escuelas la capacidad para identificar y manejar situaciones de emergencia? ¿Existen canales de comunicación y apoyo fluidos y claros con otras instituciones para hacer frente a estos casos?

Apoyo y empoderamiento a las familias: ¿Están los padres preparados para tener los niños en casa? Sabemos que el estado de cuarentena ha provocado mucho estrés al interior de las familias. De un día para otro, los padres se sienten responsables de que sus hijos “puedan cumplir y salvar el año escolar”, la casa se ha convertido en escuela y ellos en maestros. En muchos casos, el ambiente del hogar está tenso y las relaciones se han visto afectadas por la presión académica, el encierro y la impotencia. Sin dejar de mencionar el factor “miedo” que definitivamente está presente en una población que se sabe en riesgo.

La crisis provocada por el coronavirus también ha mostrado acciones creativas y bien intencionadas. Ha enarbolado un espíritu solidario y altruista entre maestros, alumnos y familias. Pero no menos cierto es que, al mismo tiempo los canales de comunicación se han sobresaturado de información cambiante y difusa, agudizando la angustia y la desinformación.

Cuando el coronavirus haya pasado y podamos volver a encontrarnos cara a cara. Además de celebrar victoriosos la vida, debemos abocarnos a la implementación de las necesarias acciones transformadoras a nuestro sistema educativo y emerger de esta crisis con la corona del desarrollo, igualdad de oportunidades y una educación de mayor calidad para todos y todas.

 

Emelinda Padilla Faneytt M.Ed.

La autora es especialista en Educación, directora de la Red Explora para el Desarrollo Educativo (Red-E).

IG: redexplorard

FB: Red Explora

La aventura del conocimiento

Dr. Enrique Sánchez Costa
Especial para Plan LEA
Santo Domingo, RD

Pocos mitos li­terarios alcan­zan la fascina­ción del Rey Arturo y sus caballeros de la Mesa Re­donda. Entre sus primeros creadores destaca el fran­cés Chrétien de Troyes, au­tor de cinco novelas artúri­cas en verso hacia finales del siglo XII. Es el creador de Lanzarote, que recorre el mundo para rescatar a la reina Ginebra, de la que se enamora. Y es el creador, también, de un persona­je enigmático −Perceval−, cuya historia traza en El cuento del Grial (ca. 1180).

Nuestro protagonista cre­ce en el bosque (la Yerma Floresta), alejado de toda sociedad. Su madre (la Da­ma Viuda), que ha visto mo­rir a su esposo y a sus dos hijos mayores en hechos de armas, intenta apartar al hi­jo menor del peligro. Pero un día el chico encuentra a cinco caballeros armados y, cautivado por el esplendor de sus armaduras, decide ir a la corte del Rey Arturo a hacerse armar caballero. La madre cae desvanecida, pe­ro el hijo sigue su andar pre­suroso, sin auxiliarla.

Una vez instruido y ar­mado caballero, el joven  parte en busca de aventu­ras. En un castillo libera a Blancaflor de sus asediado­res y tiene amores con ella. Al cabo, ¿qué caballero pue­de llamarse tal sin un amor que impulse su arrojo y guíe su destino?

Un día, en el misterio­so Castillo del Rey Pescador, el joven caballero presen­cia en silencio un séquito de muchachos y doncellas que transportan una lanza blan­ca cuya punta sangra sin ce­sar, un grial (cáliz) de oro, un plato de plata y candelabros. Al día siguiente, el castillo amanece vacío. El caballero encuentra afuera a su prima, que le reprende por no ha­ber formulado las preguntas esenciales (¿por qué sangra la lanza?, ¿a quién se sirve con el grial?), que hubieran curado al rey tullido y le hu­bieran devuelto sus tierras. ¿Por qué no preguntó? Por su pecado, dice la prima: por no haber socorrido a tu madre, “que murió de dolor por ti”.  La conciencia de su res­ponsabilidad revela al ca­ballero su identidad. Por primera vez descubre su nombre: Perceval el Ga­lés. Más adelante, ve cómo un halcón ataca a un gan­so  del que caen tres gotas de sangre sobre la nieve. “La sangre y la nieve jun­tas le recuerdan el fresco color que hay en el rostro de su amiga y piensa tanto que se queda ensimisma­do”. La lejanía de Blanca­flor ha ahondado su amor por ella. De la presencia fí­sica ha pasado a la visión metafórica y, de esta, a la contemplación espiritual.

Llega Perceval a la cor­te de Arturo, entre vítores. Pero él conoce su falta. Y, ante todos, se comprome­te a una búsqueda con­tinua, “hasta que sepa a quién sirven con el grial y hasta que sangra, de for­ma que le digan la verdad probada de por qué san­gra”. Perceval ya no enca­minará su heroísmo hacia la violencia, sino hacia la búsqueda de la verdad so­bre la lanza y el grial: hacia la pregunta indagadora, ha­cia la aventura perpetua del conocimiento.

Mujeres combatientes en República Dominicana

Nathalia Romero

[email protected]
Santo Domingo, RD

Ser madre, hija, espo­sa, amiga, concilia­dora, frágil, delicada y sumisa son las cua­lidades que para el status quo debería tener la mujer ideal. “El sexo débil”, como las ha ca­talogado un mundo hecho por y para los hombres. Sin embar­go, a través de la historia mu­chas mujeres han demostrado que el patriarcado se equivoca.

En República Dominicana, tenemos ejemplos de sobra. Mujeres comunes, pero que no se doblegaron ante las adver­sidades, resistieron la perse­cución, el exilio o la cárcel y la tortura, sin abdicar de sus idea­les.

Juana Saltitopa

Valiente mujer que muestra el  coraje y la fortaleza de nues­tras mujeres. Fue una activis­ta y militar que tuvo una desta­cada participación en la guerra por la independencia domini­cana, específicamente en la Ba­talla del 30 de Marzo de 1844 en Santiago de los Caballeros. Su actitud de arrojo y valentía le ganó el apodo de “La Coro­nela”.

Juana, sin lugar a dudas pa­saba como una mujer rara en su época; liberal, ruda en sus gestos y sus acciones, que im­ponía sus criterios y sus deseos.

Según los historiadores, el 30 de marzo de 1844 cuando se inició la batalla de Santiago, Saltitopa echaba para alante a los hombres que se acobarda­ban, atendía a los heridos, le pasaba agua a los combatien­tes para que calmaran su sed y refrescar los cañones, le lleva­ba pólvora en su delantal o en su pañuelo a los artilleros y les cantaba coplas a los soldados para que siempre estuvieran contentos y valerosos.

Las hermanas Mirabal

Patria, Minerva y María Tere­sa  Mirabal, mujeres adelanta­das a su época. Procedentes del pueblo Ojo de Agua, Salcedo. Estas hermanas se opusieron fervientemente a la dictadu­ra de Rafael Leónidas Trujillo. Minerva Mirabal, fue una de las fundadoras y quien le dio el nombre a la agrupación clan­destina movimiento 14 de ju­nio.

“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”, con esta frase, Miner­va respondió a quienes le ad­vertían que el sátrapa la iba a matar.

El 25 de noviembre de 1960, su cuerpo apareció destrozado en el fondo de un barranco, en el interior de un jeep junto con dos de sus hermanas, Patria y María Teresa, y el conductor del vehículo, Rufino de la Cruz.

Al sol de hoy, el nombre de las Mirabal se ha convertido en el símbolo mundial de la lu­cha de la mujer.

Tomasina Cabral

Esta heroína fue la primera presa política que estuvo en la cárcel de la 40, en la dictadura trujillista.

Ingeniera de profesión, “Si­na” Cabral, era miembro del movimiento 14 de junio.

Durante su apresamiento fue brutalmente torturada. Es la única mujer conocida hasta ahora, que fue sometida a esa clase de maltrato en las cárce­les dominicanas de esa épo­ca. También fue la amiga que acompañó a Minerva y Ma­ría Teresa Mirabal durante su tiempo en la cárcel.

“No le di ni una sola lágri­ma a la tiranía”, dijo con fir­meza en una entrevista rea­lizada por Listín Diario en el 2010, donde reveló cómo lidia con el pasado, y como todavía, después de lo que le hicieron, continúa siendo una ferviente defensora de los derechos hu­manos.

 Piky Lora

Carmen Josefina Lora Iglesias, conocida como Piky Lora, fue una revolucionaria y aboga­da que formó parte del Movi­miento 14 de junio. Durante la guerra de guerrillas utilizada en el movimiento del 14 de ju­nio, Lora fue la única mujer de 150 participantes en el frente.

Como parte del movimien­to del 14 de junio, fue asigna­da a ir entre Santo Domingo y San Francisco de Macorís, las principales ciudades domini­canas. Lora sirvió como la úni­ca mujer en el frente con los grupos guerrilleros en “Calle Juan de Dios Ventura Simo”. Después de que la resistencia fue derrotada en diciembre de 1963, Lora se entregó al ejérci­to y fue arrestada en Santo Do­mingo. Luego de seis meses en varias cárceles, fue exiliada a París, Francia.

Después de organizar breve­mente a los civiles para una re­sistencia armada, Lora regresó a Santiago en 1966 y comenzó a practicar leyes. Estaba intere­sada en la legislación sobre tie­rras, y luchó para devolver las tierras a los ciudadanos cuan­do habían sido robadas por in­dividuos privados y ricos.

Mamá Tingó

Florinda Soriano Múñoz, co­nocida como Mamá Tingó, fue una activista y defensora de los derechos de los campesinos. Gracias a su labor, más de 300 familias obtuvieron sus tierras. Fue asesinada luchando con­tra el despojo injustificado de terrenos a los campesinos resi­dentes de Hato Viejo en Yama­sá durante el segundo gobier­no de Joaquín Balaguer.

 SEPA MÁS
TINA BAZUKA
Guerrillera. 
Agustina Rivas, conocida popularmente como Tina Bazuca, fue una combatiente en la guerra de abril de 1965. La instructora Sagrada Bujosa la recuerda en el libro Mujeres de Abril de la periodista Margarita Cordero, como aquella mujer joven pero acabada, de pueblo, llena de cicatrices en el rostro. “Era una mujer que impresionaba. Siempre andaba vestida de verde olivo y con sus botas puestas”.

La juventud, protagonista de la revolución social

Nathalia Romero

Santo Domingo, RD

“Ser joven y no ser revoluciona­rio es una con­tradicción hasta biológica”, dijo  Salvador Allende. Y no se equivocaba. Desde las re­vueltas en París en mayo de 1968, hasta las protestas masivas en Chile, los jóve­nes han sido los propulsores y los protagonistas de estas.

Y República Dominicana no es la excepción. El ejem­plo más reciente, es el recla­mo por la suspensión de las elecciones municipales dis­puesta por la Junta Central   Electoral. La protesta, que se extendió once días segui­dos en la Plaza de la Bande­ra, es considerada por mu­chos como la revolución social más grande de la his­toria reciente del país y, asi­mismo, el despertar de la juventud dominicana.

Pero no es la primera vez que esto sucede. Si damos un vistazo a nuestra his­toria, muchas de nuestras grandes luchas fueron lide­radas por jóvenes .

La Trinitaria

Fue el movimiento clandes­tino más importante que terminó con la dominación haitiana que duró 22 años.

Juan Pablo Duarte, su fundador, tenía 20 años cuando inició los trabajos de independencia sembran­do ideales de libertad entre sus amigos, en el almacén ferretero de su padre, ubi­cado en la calle de Las Ata­razanas.

La trinitaria fue fundada en la mañana del día 16 de julio de 1838, en la residen­cia de la señora Chepita Pé­rez de la Paz, ubicada en la calle de los Nichos, frente a la Iglesia del Carmen de es­ta ciudad. El propósito pri­mordial de esta agrupación era lograr la independencia de la Parte Este de la isla de Santo Domingo.

Las edades de los miem­bros fundadores no pasa­ban de 30 años. Duarte a la fecha de la fundación te­nía 25 años; Juan Isidro Pé­rez 29; Pedro Alejandro Pi­na,17; Benito González , 27; Félix María Ruiz, 23; Jacinto de la Concha, 19; Juan Nepomuceno Ravelo, 25 y Felipe Alfau, 20 años.

El movimiento 14 de junio

El Movimiento Revolucio­nario 14 de Junio, fue una agrupación clandestina que luchó en contra de la dic­tadura de Rafael Leónidas Trujillo y que estaba lide­rado por el joven abogado Manolo Tavárez Justo.

La agrupación política, se inspiró en la expedición de Maimón, Constanza y Es­tero Hondo que realizaron un grupo de exiliados domi­nicanos, (en su mayoría jó­venes profesionales) el 14 de junio de 1959. Esta in­surrección armada fue de­rrotada militarmente por el Ejército y la Fuerza Aérea .

La expedición, aunque no tuvo un éxito militar, co­menzó un proceso que cul­minó eliminando el silen­cio y el miedo que se habían impuesto desde 1930.

Los Palmeros

El 12 de enero de 1972, cuatro jóvenes, llamados como “Los Palmeros” para­lizaron el país, que en aquel entonces estaba férreamen­te gobernado por Joaquín Balaguer.

Amaury Germán Aristy, líder de Los Palmeros, jun­to a Virgilio Perdomo Pé­rez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), tenían planes de derrocar el gobierno de 12 años de Joaquín Balaguer, junto a Francisco Alberto Caamaño.

Estos planes fueron des­cubiertos, Caamaño desem­barcó en la playa Caracoles de Azua y en una embosca­da en las montañas del Nú­mero fue asesinado. Mien­tras tanto Amaury, Virgilio, Ulises y Bienvenido, fue­ron localizados en su local secreto, ubicado en el kiló­metro catorce y medio de la Autopista de las Améri­cas, de la ciudad capital. Amaury murió a la edad de 31 años en combate con las fuerzas militares.

 CLAVES
En la actualidad.

Desde el 2008 han surgido varios frentes y movimientos de activismo juvenil como “el 4% por la educación”, “Toy Jarto”, “La Revuelta” ,“Foro Social Alternativo”, “Juventud Caribe y Revolución”, “Cerito y Cruz”, “ El Movimiento Rebelde”, “La Multitud”, “Kiskeya Libertaria”, así como varios frentes estudiantiles de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.