La evaluación de los formadores de docentes ¿Debería ser más rigurosa?

Por: Bilda Valentín-Martínez

No cabe duda que la formación es una acción que debe ser evaluada de manera permanente en busca de la mejora constante. Los sistemas educativos de este y de diversos países tienen establecidas las evaluaciones del personal docente de todos los niveles y grados. La educación superior no escapa de este tipo de actividad. Sin embargo, desde este texto se llama a la reflexión acerca de si estas valoraciones deben ser iguales para todos los maestros de las diferentes carreras universitarias o si los profesionales que forman maestros deben tener otras distinciones.

El formador de formadores

Con ese término se ha denominado a los profesionales de educación que forman a los futuros maestros. Significa que es un profesional que enseña a otro para ejercer su misma función, lo que implica que sus acciones servirán de modelo para perfilar ese nuevo profesional de la educación.

Jiménez (1999) destaca que el término formador hace referencia a toda persona que de alguna manera tiene relación con la formación desde una perspectiva de la responsabilidad de la concepción o de la realización de esta actividad.

En este sentido, quienes forman a los futuros maestros deberán tener unas competencias con aspectos muy definidos y con unos niveles de exigencias mayores que quienes forman otros tipos de profesionales. Es por ello, que, se plantea un perfil competencial vinculado con diferentes contextos tanto profesional, cultural como el escenario universitario. Es así, como el contexto de clase se convierte en un aula – laboratorio en el cual los futuros docentes se verán reflejados.

Autores como Mas Torelló (2011) plantean que para valorar el trabajo del profesorado universitario es relevante tener claro cuáles son las competencias de este profesional y es por esto que, también señala que debería ser evaluado desde tres contextos: el aula, el contexto socioprofesional y cultural y por último el institucional al cual pertenece.

Importancia de la evaluación

La evaluación de las acciones de un docente es relevante si se quieren mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Cuando se trata de evaluar al profesor universitario, la situación puede ser un poco más compleja. Sin embargo, si se realiza con precisión y de manera objetiva, esta puede ser una herramienta útil para optimizar el servicio que ofrece la institución de educación superior.

Unas de las complejidades de las evaluaciones se dan cuando de los resultados de estas se toman decisiones que tienen que ver con la permanencia o no en espacios laborales. Sin embargo, de acuerdo a Torrecilla (2008) la evaluación es un magnífico instrumento que permite confirmar el nivel de desempeño de los profesionales de la educación superior y por supuesto dentro de estos los formadores de maestros.

Es relevante evaluar el desempeño de los formadores de docentes, ya que al momento de hacer esto, los alumnos son competentes de esbozar ese perfil que debe poseer un buen formador y verse reflejado en este. Es así como señala Alonso (2019), que un excelente maestro debe tener domino de manera adecuada de los contenidos científicos que enseñará, pero, también, debe acompañar al estudiante en la búsqueda y análisis de la información dándole oportunidad para que sea participativo y autónomo en su propio proceso de enseñanza y aprendizaje.

La evaluación del formador de profesores: una acción que debe ser exhaustiva

La evaluación del formador de docentes indiscutiblemente debe ser mucho más rigurosa que las de otros profesores universitarios, puesto que los futuros maestros deben ir construyendo un modelo de profesor que incidirán en su comportamiento cuando sean profesionales (Alonso, 2019). En este sentido, los profesores en formación, no solo darán importancia a las capacidades académicas y profesionales de sus formadores, sino también a las personales.

Partiendo de lo anterior, se vislumbra la necesidad de que las instituciones de educación superior, definan un perfil de formadores de maestros que esté articulado con el modelo educativo de la universidad, de manera que oriente la mejora del quehacer pedagógico (Vásquez, y Gabalán, 2006).

Se parte de la premisa de que los formadores de profesores desarrollen competencias en sus estudiantes, pero también es preciso que posean las habilidades y destrezas para lograr que estos futuros maestros adquieran estas competencias. Esto implica que evaluar el desempeño de los formadores de profesores puede ofrecer indicios relevantes sobre qué fortalezas pueden mantenerse y cuáles habría que reexaminar.

Se puede destacar que los futuros profesores necesitan tener formadores cualificados en la disciplina que imparten, de manera que ellos mismos se vean expresados en el accionar de sus maestros y vayan diseñando ese perfil ideal de profesional de la docencia. Por otro lado, aunque posiblemente los estudiantes universitarios de la carrera de educación todavía no posean tantas experiencias enseñando, pueden poseer capacidades para identificar características relevantes que debe tener un buen profesor formador de otros.

Evaluar las competencias del formador de profesores requiere contextualizar las capacidades y habilidades de acuerdo a las necesidades que se observan en los escenarios de la universidad de este tiempo. En este sentido, Ruiz-Corbella y Aguilar-Feijoo (2017), afirman que el profesor universitario deber ser competente para autoevaluar el nivel de logro de sus propias capacidades, lo que posibilitará identificar aquellas de las que posee mayor y menor dominio y reconocer de esta forma sus necesidades formativas.

Por la naturaleza de su labor de formador de profesores, este profesional, es el más idóneo para promover una cultura evaluadora, de manera que esta acción esté comprometida con su desarrollo profesional. De ahí que, resulta relevante que todas las instituciones de educación superior que formen maestros en el país, instauren de manera sistemática y permanente un proceso de evaluación y autoevaluación de los docentes universitarios que forman maestros.

(+) Fuentes

Alonso Martín, P. (2019). El perfil del buen docente universitario según la valoración de alumnos de Magisterio y Psicopedagogía. Perfiles educativos41(164), 65-81. DOI: https://doi.org/10.22201/iisue.24486167e.2019.164.58906

Jiménez Jiménez, B. (1999). Formación continua y nuevas tecnologías: una visión didáctico-comunicativa. In EDUTEC 99. IV Congreso de Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación para la educación. Nuevas tecnologías en la formación flexible y a distancia. (1999), Universidad de Sevilla. Secretariado de Recursos Audiovisuales y Nuevas Tecnologías.

Mas Torelló, Óscar (2014), “Las competencias del docente universitario: la percepción del alumno, de los expertos y del propio protagonista”, Profesorado. Revista de Currículum y Formación de Profesorado, vol. 18, núm. 3, pp. 255-273

Ruiz-Corbella, Marta y Aguilar-Feijoo, Ruth-Mercedes (2017), “Competencias del profesor universitario: elaboración y validación de un cuestionario de autoevaluación”, Revista iberoamericana de educación superior, vol.8, núm. 21, pp. 37-65.

Torrecilla, F. J. M. (2008). La evaluación del profesorado universitario en España. Revista Iberoamericana de Evaluación Educativa1(3), 29-45.

Vásquez Rizo, F. E. y Gabalán Coello, J. (2006). Percepciones estudiantiles y su influencia en la evaluación del profesorado. Un caso en la Universidad Autónoma de Occidente, Cali-Colombia. RELIEVE, v. 12, n. 2, p. 219-245. http://www.uv.es/RELIEVE/v12n2/RELIEVEv12n2_3.htm

Luis Rossi: Un joven maestro que apuesta por las matemáticas

Nathalia Romero

Santo Domingo

 

Luis Alejandro Rossi Salvador es un joven docente que apuesta por una de las asignaturas que pueden significar un dolor de cabeza para muchos estudiantes: las matemáticas.
Rossi viene de una familia que lleva la enseñanza en sus venas y desde temprana edad descubrió la facilidad de enseñar. En el colegio era quien siempre ayudaba a todos sus compañeros en matemáticas e incluso muchos maestros lo llegaron a retar con temas que eran avanzados para su nivel. Actualmente es estudiante de término de la carrera de matemáticas orientadas a la secundaria y es maestro particular.
Pero Rossi no solo quiere ser un buen maestro, quiere inspirar y cambiar el panorama desfavorable que tiene la sociedad dominicana sobre las matemáticas. El docente entiende que la forma en la que siempre se han enseñado es el raíz del problema.

¿Por qué elegiste la carrera de docente en matemáticas?
Porque me preocupa como la están enseñando; pocos son los maestros que se preocupan por cada uno de sus estudiantes, que le buscan la vuelta; la mayoría evalúa por exámenes, cuando a mi parecer los exámenes solo evalúan la memoria a corto plazo, pero no el aprendizaje significativo que han tenido dentro y fuera del salón de clases.
Quiero motivar a cada estudiante a que tenga el pensamiento crítico a la hora de tomar una decisión sin importar que grado de importancia tenga; tengan la lógica en la palma de su mano que sepan que las cosas siempre tienen un porqué y que se den cuenta que si los estoy evaluando no será a base de exámenes, sino de cada una de las actividades dadas durante la clase.
¿Cómo ha sido tu experiencia como maestro? ¿Puedes contarnos alguna anécdota?
Excelente no me puedo quejar; en mi tercera práctica docente (ya hace un año) estaba enseñando el tema de las derivadas la mayoría estaba asustado con el tema y cuando solo les pregunte ¿Quién sabe multiplicar? Todos levantaron la mano, y les dije atiendan; cuando se dieron cuenta es más fácil de lo que creen, todos partieron en risas.

¿Cómo percibes el nivel de matemática en la educación dominicana? ¿Cómo crees que se puede cambiar y tú como docente quieres cambiarlo?
Realmente, es más por romper paradigmas de que los maestros de matemáticas somos malas personas, que nos la cogemos con algún estudiante cuando la mayoría de los que se hacen llamar maestros, ni siquiera lo son.
Cada vez que veo que vamos en picada en la Republica Dominicana me da hasta para llorar, quiero junto a mis compañeros que estamos de termino poder romper cada una de esos matices y que las personas sepan la gran importancia que tienen las matemáticas en el ser humano.
Se puede cambiar haciendo cambios como la mayoría imparte sus clases, desde aburridas a divertidas e interactivas; haciendo que los estudiantes en vez de verlas malvadas las verán como el mayor alivio de sus vidas.
Las cambiaria de la siguiente manera: evaluaría exposiciones de los temas, investigaciones de los matemáticos mas emblemáticos, hacer subdivisiones de los temas correspondientes, que los estudiantes puedan decir con sus propias palabras lo comprendido de cada tema explicado por sus compañeros, hacer informes de lectura comprensiva, cuando yo explique un tema antes de hacerlo siempre hacer énfasis en los conocimientos previos que deben de saber antes de dar paso a ello y a final de cada mes dar una prueba diagnóstica sin ningún tipo de puntuación para saber si mis estudiantes están en la materia. Hago énfasis en la lectura porque siempre recordare lo que me decía un maestro llamado Marino Brito. “Quien no sabe leer, no sabe matemáticas.”

Las matemáticas son la pesadilla de muchos estudiantes, y ahora con la modalidad virtual muchos creen que quedarán con lagunas. ¿Cuáles tips o consejos puedes darles a los profesores que no saben cómo dinamizar sus clases virtuales?
No los arrope con muchas asignaciones, trate de familiarizarse con los youtubers matemáticos mas influyentes de hoy en día; utilice plataformas de evaluación divertida tales como Kahoot que serán competencias, sea flexible con cada uno de ellos, aprenda a utilizar plataformas de videos para que así cuando sus estudiantes se den cuenta que usted tiene dominio de la tecnología créame que lo amaran bastante; jamás se atreva a hacer una evaluación nocturna por el estrés que esto puede generar en sus estudiantes.

¿Cómo pueden los estudiantes aprovechar de mejor forma las clases virtuales y el estudio de las matemáticas?
Teniendo un buen habito de lectura, siendo responsables, realizando trabajos colaborativos, dedicando, aunque sea una hora a las actividades, pedir aclaración de dudas a su maestro y tratar de ser lo mas comprensivos posibles en horarios nocturnos con el maestro.
Y les recuerdo que cada estudiante será evaluado de manera individual, no grupal.

Mayra Francisco: “Nuestros estudiantes necesitan amor, antes que cualquier otra cosa”

Nathalia Romero

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Santo Domingo

 

Para la docente inspiradora de hoy, Mayra Francisco, dedicarse a la enseñanza fue su destino. Viene de una familia de docentes y siempre desde niña decía que quería ser profesora. Cuenta que los recuerdos más vívidos de su infancia son en los que su madre la alfabetizaba junto a su hermano. Su casa era una sala de tareas.

 

Nativa de Puerto Plata, tiempo después se graduó como técnico en servicios turísticos e inició una vida en Hostelería, algo que es muy común en esa ciudad. Realizó un grado en Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras y más tarde un Máster en Gestión de la Innovación Turística, con especialidad en Destinos Urbanos. Toda esa experiencia, cuenta Mayra, la preparó para su destino como docente.

 

En el año 2015 tuvo su encuentro con el magisterio. Trabajando como recepcionista en un hotel, su hermano la llamó y la motivó a inscribirse en un concurso de oposición para profesionales no habilitados. A pesar de que le iba bien en el turismo, decidió inscribirse y tomar su certificación en Habilitación Docente.

 

Desde el 2016 se dedica a su pasión: dar el pan de enseñanza. Aunque el camino no ha sido fácil para ella. Según nos narra, una vez en el aula, fue muy retador, cada día aprendiendo. “Esta profesión se construye con mucho esfuerzo y entrega”.

Sin embargo, para Francisco, su experiencia ha sido verdaderamente única. “Nunca pensé que me sentiría tan cómoda dando clases, enseñando y compartiendo. Es un trabajo muy activo, resiliente y desafiante. Cada día en las aulas es un día diferente, donde recibes mucho aprendizaje de tus alumnos, con sus historias y evolución”, dice con emoción.

Actualmente es maestra de secundaria en el Politécnico Nuestra Señora de Las Mercedes en Santiago y comparte sus experiencias como docente en las redes sociales como @profemayra.



¿Cómo ha sido tu experiencia como maestra? ¿Puedes contarnos alguna anécdota?
Mi experiencia ha sido verdaderamente única. Nunca pensé que me sentiría tan cómoda dando clases, enseñando y compartiendo. Es un trabajo muy activo, resiliente y desafiante. Cada día en las aulas es un día diferente, donde recibes mucho aprendizaje de tus alumnos, con sus historias y evolución. Además, existe un gran apoyo por parte de cuerpo docente, quienes se vuelven familia. En mi primer año en el Politécnico, luego de las vacaciones de verano, las estudiantes se acercaban a mí y me agradecían porque todo lo que había aprendido en clase, lo pusieron en práctica en su trabajo de verano.

¿Qué te motivó a crearte una cuenta en redes sociales como maestra? ¿Cómo ha sido la experiencia?

La motivación fue a partir del curso La Nueva Educación patrocinado por Fondesa. Debíamos hacer un trabajo final y ahí nace Profe Mayra, con el fin de compartir experiencias de y para estudiantes y profes.

Es increíble cómo ha crecido la cuenta y no hablo de seguidores, sino de la trascendencia que ha tenido al compartir y acompañar a la comunidad educativa sobre todo en estos momentos tan cambiantes. Me gusta estar en contacto con mis estudiantes y Profe Mayra me lo permite todos los días.

¿Cómo ves a la ‘profe Mayra’ en un futuro?
Yo quiero que Profe Mayra crezca más para compartir más, compartir y motivar a la población en general.

Veo esta cuenta como un vínculo sobre todo para el estudiante, el estudiante en cualquier nivel educativo, para aprender, consultar, comentar y aportar ideas.

Ser enlace con otras organizaciones, instituciones y proyectos que involucren a nuestro estudiantado, de tal manera que les ayudemos a proyectarse en su vida y a desarrollar sus ideas y propuestas por un mejor país.

¿Cómo te ha ido con las clases virtuales?
Personalmente, siento que las clases virtuales ha venido a fortalecer las competencias tecnológicas de los maestros, ya que nos “obligó” a subirnos al tren de la virtualidad. Ha sido un trabajo constante y desafiante para todos. La actualización constante, búsqueda de recursos, adaptación de contenido, seguimiento con los estudiantes y padres. Entiendo que gracias a varias capacitaciones que he recibido por parte de mi centro y de manera particular, me permitió desarrollar esta nueva modalidad con apertura.

¿Qué enseñanza te ha dejado como ser humano y como maestra?
Una pantalla nunca sustituye a la persona. Entendimos la importancia de la vida, de nuestros seres queremos. He comprendido que nuestros estudiantes necesitan amor, antes que cualquier otra cosa.

¿Cuáles tips o consejos puedes darles a los profesores que no saben cómo dinamizar sus clases virtuales?

Busquen ayuda, aun los nacidos tecnológicos, la necesitan.

Leer, y sean curiosos con los recursos, plataformas y herramientas. Se van a equivocar y eso es parte del aprendizaje.

Actualización y capacitación. Y hay que hacerlo de manera independiente, no solo porque el centro lo pida.

Jueguen con sus alumnos, no hay mejor manera de dinamizar la clase que jugando, preguntándoles cómo les fue, haciendo un chiste (eso no vienen en ninguna aplicación).

Respira. Sino te sale bien a la primera, sigue intentando.

No olviden descansar, es fundamental.

 

Un mérito a destiempo: Escritores opinan sobre exequátur Post mortem entregado a Minerva Mirabal

Nathalia Romero

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Santo Domingo, RD.

Minerva Mirabal fue una mujer que estuvo adelantada a su época. Fue líder opositora de una las dictaduras más férreas del siglo XX, poeta, artista y lectora asidua de filosofía. Se graduó Summa Cum Laude de la carrera de Derecho, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo con la tesis doctoral: “El principio de la irretroactividad de las leyes y la jurisprudencia dominicana”. Un logro que para en ese entonces no cualquiera podía conseguir y más si se era mujer. Ese logro, fue empañado y quedó enterrado por muchos años.

No fue hasta 63 años después que el actual presidente de la República, Luis Abinader, le entregó mediante el decreto 671-20 su merecido exequátur post mortem.

¿Pero cuál fue el motivo por el que nunca se le entregó a Minerva su exequátur? ¿Fue por su condición de mujer? ¿Por qué ningún otro gobierno había tomado la iniciativa?

Para el historiador Juan Pablo Uribe, la razón por la cual nunca se le otorgó el derecho como ciudadana de ejercer su profesión fue por razones meramente políticas. Y el olvido de su póstumo reconocimiento por parte de los diferentes gobiernos post-dictadura, se debe a lo que él considera como la cuadriga que ha caracterizado gran parte de la historia democrática del país: la complicidad, impunidad, silencio y olvido.

Uribe explica que la familia Mirabal, principalmente Minerva, tuvieron un papel fundamental en la resistencia contra el oprobioso régimen. Porque Minerva nunca fue una figura de adorno. Fue fundadora junto a su esposo Manuel Aurelio Tavárez Justo del movimiento 14 de junio, la mayor fuerza opositora de la dictadura. Esto la convirtió en una enemiga pública del régimen. Fue un caso singular.

El motivo de la negación por parte de Trujillo de entregarle el exequátur a Minerva y la persecución hacia sus hermanas no fue solo por el hecho de  haber sido mujeres, sino también porque fueron revolucionarias, convirtiéndose esto en un hecho, que para la dictadura debía ser doblemente castigado, alega Uribe.

El caso de las Mirabal es comparable con el del poeta español Federico García Lorca, quien fue asediado y asesinado por su condición de poeta, revolucionario, comunista y homosexual. Para Francisco Franco la muerte de García Lorca significó un triunfo, porque el dictador se proclamó campeón del anti-comunismo, tal como lo hizo su homólogo Trujillo.

No obstante, para el escritor y periodista Diógenes Céspedes, el exequátur post mortem no fue más que un reconocimiento a los familiares de Minerva que están vivos y para que la sociedad lo sepa.

“Antes ningún gobierno lo había hecho y a los que llevan el apellido y que han ocupado altos cargos en los gobiernos de Leonel y Danilo, no era un tema para ellos”, declara Céspedes.

Céspedes entiende que al gobierno actual no le costó nada dar el reconocimiento. “Solo un pedacito de papel y nadie se opone a esa medida”. Y es que para la ideología de los héroes nacionales solo existe adscripción. “Oponerse es ir en contra de la corriente y de lo políticamente correcto”, según el escritor.

Mientras que para la escritora dominico-americana Julia Álvarez, quien en el libro “En el tiempo de las mariposas” dio a conocer la historia de las tres hermanas en el mundo literario, el reconocimiento llegó más de 60 años tarde, pero aun así, se siente agradecida de que alguien se hubiese dado cuenta y reconociera la injusticia de esa censura.

Álvarez ahora insta a los dominicanos, que aborden y reconozcan tantas otras violaciones, como lo fue la masacre de Haití de 1937.  Por esa razón, la escritora y un grupo de otros escritores de la Diáspora, y del país vecino fundaron “Frontera de las Luces” en el año 2012, un colectivo que anualmente conmemora la masacre en octubre, y con ambos países y comunidades en la frontera, hacen proyectos y crean lo que considera la escritora una “Frontera de la Luz”.

“Creo que Minerva Mirabal nos defendería en cualquier tribunal y aprobaría este esfuerzo de dar voz y derecho a una injusticia”, expresa la autora.

 

 

Arturo de Las Heras: “El principal desafío que enfrenta la educación en línea en Latinoamérica es la desigualdad”

Nathalia Romero

Santo Domingo, RD.

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Arturo de Las Heras es un experto en educación y sabe muy bien cómo la virtualidad ha cambiado el panorama de esta y de sus principales actores (docentes y alumnos).

En una entrevista exclusiva para Plan LEA, de Las Heras, actual presidente del Centro de Estudios Financieros (CEF), nos habló sobre cómo se puede aprovechar la educación online a pesar de los desafíos que vienen con esta.

 

– Como sabemos la pandemia del Covid19 ha transformado la manera en que se imparten las clases, afectando tanto a estudiantes como a docentes.  ¿Cómo se puede aprovechar la educación en línea y cuáles son sus ventajas?

Efectivamente, a partir de la llegada de la COVID-19 se desaconsejan las reuniones de personas por motivos de salud y entra en juego la virtualidad como solución en el ámbito educativo. Ello ha permitido mantener las clases y la vigencia de la formación en todos los niveles, desde primaria hasta la universidad y formación continua. Porque una de las ventajas que tiene la virtualidad es cada uno puede ser profesor o alumno allá donde esté sin que se pierda el contacto directo entre ambas partes ni la interacción.

 

–  ¿Cree que los docentes universitarios necesitan más preparación en cuanto al manejo de las plataformas digitales?

Siempre es mejorable la formación del profesorado. Está claro que aquellos que estaban solo en la presencial tienen que hacer ahora un esfuerzo autodidacta muy grande. Pero si se les ayuda un poco y se les da una formación y metodología adecuada también este docente podría mejorar sus clases, ahora en formato online.

 

– Muchos piensan que la educación virtual no es efectiva porque evita la interacción en los salones de clase. ¿Cómo cambiar ese pensamiento? ¿Qué piensa usted al respecto? ¿Cómo pueden los docentes hacer que la experiencia de las clases virtuales sean igual de efectivas que las presenciales?

Por un lado, la educación virtual viene demostrado desde hace mucho tiempo que es una opción perfectamente válida para la transmisión de conocimientos. Millones de personas en todo el mundo utilizan las nuevas tecnologías para formarse con notable éxito.

Aunque no sólo vamos a las clases a adquirir conocimientos, también vamos a desarrollar una serie de habilidades, a conocer gente, a relacionarnos, y ahí, aunque las nuevas herramientas telemáticas permiten una gran interacción, puede que echemos de menos las aulas presenciales.

En mi opinión, aunque la pandemia haya hecho necesario que todas las clases pasen a online como mal menor, la formación presencial sigue siendo absolutamente necesaria en algunas etapas de la vida. Cuando todo pase, los niños volverán a los colegios, los jóvenes a las universidades y la tecnología formará parte de todos los procesos de aprendizaje.

 

– ¿Cómo ve las clases en línea en el futuro?

Todos los colegios, institutos, universidades han tenido que entrar en la virtualidad y cada uno la aprovechará en el futuro según haya podido percibir que este modelo es interesante para ellos. Nos vamos a encontrar con que la asistencia a las clases será diferente, que se pueden emitir y grabar por sistema, y que los estudiantes van a habituarse a estar en entornos virtuales, a ir a algunas clases de forma presencial y a otras hacerlas de forma virtual; a un mundo bastante híbrido en el que la tecnología está presente por completo y digitaliza la educación.

 

– Desde su punto de vista, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta la educación en línea en Latinoamérica?

El desafío más importante es la desigualdad. Hay capas sociales que han ido quedado lejos de los avances tecnológicos, muchas personas sin computadoras ni acceso a Internet. Ese es el primer desafío, dotarles de los medios para acceder a la educación en línea. Después está el reto de enseñarles a utilizar esa tecnología. Los profesores para impartir la formación en línea y los alumnos para recibirla.

 

Frankenstein o el monstruo que quiso amar

Dr. Enrique Sánchez Costa

Pocas mujeres de su época tuvieron la formación y el fulgor literario de Mary Shelley. Su madre, Mary Wollstonecraft, una de las fundadoras del pensamiento feminista, murió pocos días después de darle a luz. Su padre, el filósofo jacobino William Godwin, enseñó a su hija francés, italiano, latín y griego, y le inculcó ideas revolucionarias. Ya a los dieciséis años Mary se fuga con el poeta romántico radical Percy Shelley. En 1816, mientras la pareja pasa el verano en el lago de Ginebra, en casa del poeta Lord Byron, este les propone una competición: escribir un relato sobrenatural. En 1818 Mary publica su narración, sin su nombre, con el título de Frankenstein o el moderno Prometeo.

Esta novela gótica inicia uno de los mitos literarios modernos más fecundos, comparable en su poder de fascinación al Fausto o al Don Juan. En la narración, el científico Víctor Frankenstein crea, a partir de retazos de seres muertos, una criatura humanoide. En su “pasión carente de toda mesura” pretende, en parte, “ser útil a la humanidad”. Pero también late en él la ambición de “superar los límites establecidos por la naturaleza”, así como de alcanzar un poder creativo sobrehumano: “Una nueva especie me bendeciría como a su creador y a su origen”. De ahí su comparación con Prometeo: el titán “filántropo” que, en la mitología griega, había creado al ser humano y le había entregado el fuego de los dioses (por cuyo desafío Zeus castigará a Prometeo con una tortura interminable y, a la humanidad, con las desgracias causadas por Pandora).

Como en la tragedia griega, Frankenstein, al transgredir con su “hybris” (desmesura) las leyes del cosmos, desencadena la catástrofe. Su criatura es tan horripilante a la vista que el científico huye sin dirigirle la palabra ni otorgarle un nombre (se referirá a este como “monstruo”, “espanto” o “cadáver demoníaco”). Pero esa criatura, a pesar de su horrible aspecto, siente, observa, habla con elocuencia. Desea conversar, reír, amar. Pero solo encuentra rechazo: “Me dotaste de percepciones y pasiones, y luego me abandonaste a mi suerte para que fuera pasto de las burlas y los miedos de la humanidad. […] Yo deseaba hallar amor y amistad, y en cambio solo he recibido desprecio. […] Soy un miserable, un ser abandonado, un aborto al que desdeñar”.

Es cierto: esa criatura, quebrada por el rechazo de su padre-creador, por la soledad y el silencio forzados, cometerá crímenes pavorosos. Pero –se defiende– “yo era generoso y bueno; y la desgracia me convirtió en un monstruo. Devuélveme la felicidad y volveré a obrar con virtud”. ¿Quién es el monstruo: la criatura enloquecida o el científico que abandona a su Adán, a su hijo desfigurado? ¿Dónde está el umbral de lo humano? Apunta Tzvetan Todorov: “Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes, se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización. […] Ser civilizado significa ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan rostros y hábitos distintos a los nuestros”.

Pedro Henríquez Ureña, apóstol de la Lengua y la Literatura

Por Germania Aracelis Morillo Castillo

 

La autora es Magíster en Lingüística Aplicada a la enseñanza del español y docente de grado en la Universidad Católica Santo Domingo.

 

Tras conmemorarse recientemente el natalicio 136 de Pedro Henríquez Ureña, hemos de recordar los valiosos aportes de este gran humanista al servicio de la educación dominicana, especialmente en el ámbito de la Lengua y la Literatura.

 

En su obra Cien años de enseñanza del español en la República Dominicana (2012), su autor Manuel Matos Moquete destaca las grandes y significativas colaboraciones de Henríquez Ureña, desde su rol de superintendente de educación en el año 1932.  En lo adelante, el término “Reforma” se convierte en una constante de acciones y creaciones puestas en ejecución por el Superintendente General de Enseñanza de ese entonces.

 

Sus contribuciones políticas y académicas impactaron tanto los programas de grado de aquella época como los programas de educación primaria y secundaria.  En lo concerniente a la Reforma de la licenciatura en Filosofía y Letras y de la Escuela Normal, Moquete distingue la iniciativa de Henríquez Ureña quien incita la organización de la Escuela Libre de Filosofía y Letras de la Universidad de Santo Domingo.

 

En cuanto a la enseñanza primaria, el mismo Moquete relata en su obra el programa sintético de lectura y escritura simultánea del primer grado de enseñanza primaria.  Esta simultaneidad de la lecto-escritura permanece en los postulados del Diseño Curricular de Lengua Española en el país, el cual establece desarrollar procesos de lectura y escritura paralelamente para el alcance de competencias comunicativas específicas.  En efecto, muchos de los planteamientos que imperan hoy en el Currículo nacional se deben en gran medida a la figura de Pedro Henríquez Ureña.

 

¿Y qué decir del programa de Lengua Española propuesto?  Manuel Matos nos refiere que además de los ejercicios de lenguaje y lecto-escritura se impartía la nueva asignatura de Lengua Española, cuyo programa de estudios para la enseñanza primaria elemental contemplaba el desarrollo de la oralidad mediante ejercicios de elocución basados en cuentos, anécdotas, historietas, fábulas y otras narraciones que hoy ocupan parte de los textos funcionales contemplados en el Diseño de Lengua Española.

 

Situación similar ocurría en la enseñanza primaria superior donde la mayor parte del tiempo se dedicaba a la lectura comentada y composición oral y escrita y donde el aspecto gramatical no debería ocupar más de la tercera parte de la enseñanza, como bien se nos señala en la referida obra Cien años de enseñanza del español en la República Dominicana: “Pedro Henríquez Ureña estableció una proporción en la enseñanza de la gramática: no más de la tercera parte”.

 

Además de los aportes antes mencionados, cabe destacar los correspondientes a la literatura dentro de la educación secundaria.  En lo adelante, se orientaba la lectura de obras literarias completas de carácter universal, ya no más lecturas fragmentados o trozos de textos inconexos, cuyo enfoque es perdurable hasta nuestros días.

 

Sin dudas, la propuesta curricular en general que orienta la enseñanza de los grados, ciclos y niveles de la educación preuniversitaria tiene mucho de los planteamientos y reformas de Henríquez Ureña.  Por ello, si hoy tenemos un currículo centrado en el sujeto, y que apuesta al desarrollo de competencias comunicativas, se lo debemos en gran medida a este gran intelectual que supo poner en alto nuestro país con sus destacados pensamientos que hoy heredamos.

 

 

Escritura digital y otros recursos adicionales

Por José Alejandro Rodríguez Núñez

El autor es Doctor en Estudios del Español: Lingüística y Literatura

Director de la escuela de Lenguas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Campus Santo Tomás de Aquino (PUCMM-CSD)

Ahora más que nunca la escritura digital toma cada vez más auge en el mundo académico.  El denominado teletrabajo y las plataformas virtuales de aprendizaje que se utilizan en los distintos niveles de la educación no escapan a esta realidad.  Se trata de un género discursivo que hasta hace poco estuvo reservado para quienes lo utilizan como parte de su estilo operativo en la cotidianidad.  Pero hoy, con el número interminable de dispositivos electrónicos, el texto digital no tiene límites ni fronteras.  Desde el mensaje más trivial enviado en una dinámica dialógica a través del WhatsApp, hasta el correo electrónico que se pone de manifiesto en la interacción empresarial, muy pocos escapan a esta modalidad.  No en vano muchos estudiantes, e incluso profesionales, se resisten a la escritura manuscrita.  Sienten que cada vez más pierden esas destrezas motoras de agarrar el lápiz y transcribir el conjunto de letras que conforman una frase o una palabra, independientemente de la lengua que se utilice.

 

Pero como todo acto discursivo, el formato digital también tiene sus normas y sus implicaciones.  No se trata solamente de expresar o decir lo que se sienta o deba comunicar por el solo hecho de satisfacer una necesidad o intención comunicativa.  Dicho de otra forma, no basta con escribir o transcribir unos códigos que a su vez irán acompañados de otros referentes necesarios para complementar el mensaje y que a su vez contribuyen a la propiedad y estructuración adecuada del contenido.

 

Nos referimos específicamente a tres recursos muy demandados, sobre todo en publicaciones académicas.  Estos son el corrector automático, el hipertexto y los elementos estructurados inherentes al texto.

 

Quienes convivimos con la escritura digital, ya sea por gusto, placer o necesidad, estamos llamados a hacer un uso adecuado y consciente del corrector automático.  Como bien se nos indica en el Libro de estilo de la lengua española de la Real Academia Española (RAE), la mayoría de las aplicaciones en las que podemos escribir nuestros mensajes suelen tener activado el autocorrector y el sistema de sugerencia del texto.  Gracias a esta herramienta se puede advertir lo que podría ser un error en la escritura e incluso realizar predicciones o sugerencias de lo que queremos decir.  También se señalan las posibles faltas de ortografía y concordancia.  Pero mucho cuidado: la velocidad a la que hoy escribimos hace que muchas veces demos por válidas sugerencias inadecuadas que a la larga producen errores de índole gramatical y ortográfico.  En efecto, por más ayuda que nos puedan brindar los correctores automáticos, conviene repensar las sugerencias admitidas.  Esto implica un conocimiento lingüístico que superará en gran medida la técnica de un corrector.

 

Si hay un elemento que caracteriza a la escritura digital es el hipertexto, una estructura compuesta por enlaces de información que funcionan a la vez como conexiones.  Es así como gracias a esta herramienta vinculamos palabras, imágenes o videos con otras páginas o archivos de internet, convirtiendo palabras u objetos en enlaces.  Es así como se enriquece el texto fuente o de origen sin descuidar la coherencia entre los hiperenlaces y el escrito de origen, lo que a su vez supone y demanda una organización esquemática y mental por parte del lector, que a la vez conecta con el conjunto de elementos estructurados en diferentes elementos estructurados.

 

En lo adelante, habremos de adaptarnos y prepararnos para convivir con unos nuevos formatos de escritura que involucran forma y contenido para llevar información suficiente y pertinente a una audiencia que no escapa a esta nueva realidad virtual de la escritura: los lectores.

 

 

 

 

 

 

 

Terminar bien lo que comenzó de forma inesperada

“Hemos hecho lo mejor que hemos podido”, eso escuchamos decir (y con mucha razón) a los docentes y a las familias cuando se trata del esfuerzo por mantener a los niños y jóvenes conectados a la vida escolar, a pesar del distanciamiento obligado por la emergencia sanitaria y el confinamiento por el Covid19.

Con los aciertos y desaciertos propios del que se enfrenta por primera vez a lo desconocido, el año escolar que nos propusimos mantener y llevar al término, está en su etapa final. La escuela ha demostrado nueva vez ser, antes que todo, un espacio de relaciones y contención emocional de suma importancia especialmente para los niños y jóvenes.

Aunque en este último tramo del año escolar, estamos todavía en los afanes de exámenes, tareas finales, evaluaciones y demás, me atrevo a asegurar que habría sido peor para la estabilidad emocional y psicológica de los estudiantes y sus familias, la desvinculación con la escuela y el sistema de relaciones que ella genera.

Desde el enfoque Sistémico, la educación emocional significa ampliar nuestra mirada a todos aquellos fenómenos que están incidiendo en la vida de nuestros alumnos: la mirada transgeneracional (antepasados, las raíces), la mirada intergeneracional (padres e hijos; maestros-alumnos), la mirada intrageneracional (lealtad a la propia generación y al contexto histórico), la mirada intrapsíquica (el individuo como sistema físico, emocional, mental, espiritual, etapa evolutiva).

Este modelo de educación emocional sistémico es fruto de las aportaciones de diversos autores de la neurociencia, como Damasio, autores pioneros del nuevo paradigma de la complejidad y de la teoría de sistemas como Edgar Morin, Humberto Maturana y especialmente Bert Hellinger con su descubrimiento de los órdenes que operan en los sistemas humanos y la aplicación de los mismos a la pedagogía,

Hoy sabemos que al trabajar con chicos de etapa escolar, la oportunidad más poderosa es justo ocuparse de su educación emocional y ofrecerles herramientas necesarias para generar el puente entre las emociones y el pensamiento, y con ello lograr una adaptación a la realidad escolar.

Cerrar de forma adecuada este año lectivo, es el reto que debemos asumir y enfrentar poniendo en marcha estrategias y actividades pertinentes que subsanen la traumática etapa que vivimos en este tiempo de confinamiento y distanciamiento físico.

Existen probadas experiencias que aportan bienestar emocional y psicológico al proceso de cierre de año de los estudiantes, que ahora debemos adaptar al formato a distancia que a fuerza nos hemos precisado asumir. Básicamente aquellas en donde los estudiantes puedan expresarse libremente, comunicando lo que sienten y han aprendido no solo en términos personales, sino también académicos. Identificar las mejores experiencias del año escolar, los aprendizajes y momentos más significativos, reconocer el trabajo de sus maestros y compañeros, así como el suyo propio. Practicar el agradecimiento, la valoración por el trabajo en equipo, el esfuerzo y apoyo de los padres y maestros, entre otros. Celebrar la vida, la salud y las bendiciones recibidas.

“La gente no es como comienza, es como termina”, decía mi padre. Por lo que cerrar de la mejor manera este tramo, sentará las bases para el inicio del que viene, el cual se presenta lleno de retos e incertidumbres. Lo único certero es que faltará todavía un tiempo para volver a la realidad conocida. Y que para afrontarla necesitaremos alumnos, escuelas y familias emocionalmente fuertes y unidas. Solo así venceremos, con la ayuda de Dios.

Emelinda Padilla Faneytt M.Ed.
La autora es especialista en Educación, Directora de la Red Explora para el Desarrollo Educativo (Red-E).
IG: redexplorard
FB: Red Explora

 

Llega al país ‘RD Bilingüe’

En la época de la globaliza­ción y la infor­mación, tener dominio de una lengua distinta a la ma­terna es indispensable. El inglés como es bien sabido es el idioma universal. Do­minarlo abre puertas tan­to en el ámbito laboral co­mo social. Es por esta razón que República Dominica­na Bilingüe y Plan LEA, del Listín Diario en su labor de contribuir al desarrollo de la educación dominicana han lanzado un proyecto para el aprendiza­je del idioma inglés. El programa es completamente online y gratuito.

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En el portal RD Bilingüe y Plan LEA de Listín Diario encontrarás lecciones de inglés en las cuales podrás aprender y practicar inglés de una forma muy diver­tida, sea cual sea tu nivel actual de dominio de este idioma.

Entretenidos juegos y actividades acompañarán el estudio y reforzarán lo aprendido en inglés de una forma amena e interactiva. Los usuarios recibirán mil mini lecciones de inglés en videos y cientos de secre­tos para mejorar tu acento y practicar tu correcta pro­nunciación. Conocerán las mil palabras más frecuen­temente usadas en inglés, dominarán el vocabulario clave mediante ingeniosos juegos interactivos y apren­derás divirtiéndote con tus amigos y familiares.

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Las ‘mil palabras más usadas en inglés’, ordena­das por frecuencia de uso.