El cerebro revela el truco de las noticias virales

Javier Salas

Al día se comparten más de 4.000 millones de mensajes en Facebook, 500 millones de tuits y 200.000 millones de correos electrónicos. En todo ese formidable flujo de información, algunos asuntos son ganadores universales: los temas y noticias virales, aquellos que se comparten masivamente. Un equipo de investigadores ha tratado de profundizar en el conocimiento sobre la viralidad de las noticias escrutando el cerebro de unos cuantos humanos. El resultado de su trabajo es que la viralidad no depende tanto del contenido de la noticia sino de nosotros mismos: de la imagen que queremos vender a los demás y de cómo va a ayudar a fortalecer nuestros vínculos con los demás.

Para entender el funcionamiento del cerebro ante las noticias virales, los investigadores de la Universidad de Pensilvania realizaron dos experimentos con 80 sujetos a los que mostraban noticias de The New York Times, uno de los diarios más relevantes y de mayor circulación en redes sociales. En concreto les enseñaron noticias de salud del diario neoyorquino, escogidas entre las que más se compartieron, según los registros del propio periódico. Les dejaban leer el titular y un resumen de la noticia y les preguntaban si querrían leerla entera o compartirla de forma pública o privada con sus amistades de Facebook.

Los investigadores observaron que durante el experimento se activaban las regiones el cerebro que corresponden con dos procesos mentales bien localizados. Por un lado, el pensamiento sobre uno mismo, que aquí se podría entender como la imagen que compartir esa noticia podría dar sobre el propio sujeto. “La evidencia sugiere que las cuestiones auto-relevantes están entre los temas de conversación más frecuentes, especialmente en los medios sociales, y que revelar información sobre el yo puede ser inherentemente gratificante”,explican los autores en su estudio, publicado en PNAS. “A través de este mecanismo neuronal, las expectativas de obtener resultados positivos sobre uno mismo al compartir [la noticia] aumentan el valor percibido del intercambio de información, lo que a su vez incrementa la probabilidad de compartirla”, añaden.

Por otro lado, en estos experimentos observaron que también se ponía en funcionamiento la región en la que el cerebro trabaja para entender en qué están pensando los otros. Según explican en el estudio, quien pretende compartir una noticia debe considerar qué hay en la mente de los demás, sus conocimientos, opiniones e intereses, para predecir las posibles reacciones de su audiencia. “Este tipo de cognición social implica pronósticos acerca de los estados mentales de otros, por ejemplo, predecir lo que los demás puedan pensar y sentir acerca de la información compartida y de quien la comparte”, aseguran. De este modo, al publicar algo en nuestro muro nos exponemos al juicio de los demás haciendo una apuesta y una profecía: esto les gustará y ayudará a mejorar nuestros lazos comunes y lo que piensan sobre nosotros.

Además, el resultado del experimento fue que las noticias que más activaron estas regiones cerebrales coincidían a su vez con las informaciones que consiguieron mayor impacto en redes sociales, compartidas miles de veces según los datos de The New York Times.

“La gente está interesada en leer o compartir contenidos que conectan con sus propias experiencias, o con su sentido de quiénes son o quiénes quieren ser”, asegura Emily Falk, responsable del trabajo y directora del laboratorio de neurociencia, en una nota de la Universidad de Pensilvania. Y añade: “Comparten cosas que pueden mejorar sus relaciones, hacer que parezcan inteligentes o empáticos o mostrarles bajo una luz positiva”.

En el caso de las noticias virales, funcionarían a la vez varios fenómenos que ya se conocían previamente, como que una de las cosas que más satisfacción causa es la de compartir información sobre nosotros mismos, tanto en redes sociales como en interacciones convencionales. También sabíamos que las personas más persuasivas, las que consiguen que cale mejor su mensaje, son aquellas que tienen más desarrollada esa facultad de ponerse en el lugar de los otros, de aventurar lo que hay en su mente.

Los autores del estudio reconocen que puede ser muy distinto lo que es personalmente relevante y útil para compartir entre diferentes sujetos, pero que “las sociedades humanas se caracterizan por un conjunto de valores comunes básicos y normas sociales que impulsan la conducta entre los individuos”. En consecuencia, concluyen, no es raro que haya muchas noticias que puedan ser percibidas por muchos como una información con mucho valor, tanto para la imagen personal como para el sentido de la pertenencia al grupo.

Fuente: elpais.com

Técnicas para dormir y despertar a gusto

 Turmalina Blanco

Dormir es una de las funciones del cuerpo más necesarias para recobrar la energía consumida a lo largo del día. Sin embargo, la aceleración del ritmo de vida, el estrés y las preocupaciones, hacen que muchas veces se acumule el cansancio y no nos sintamos 100% a gusto.

Se ha demostrado a través de la ciencia que se puede conciliar el sueño y sentirse renovado con solo practicar estos sencillos consejos sorprendentes por las noches.

Según el Daily Mail, los científicos recomiendan quitar todos los aparatos electrónicos de la habitación para reducir las posibilidades de enfermedades graves como el cáncer.

  1. Imagínate en un lugar a gusto

Trata de imaginar que te encuentras en el lugar que siempre quisiste. Una buena manera de empezar es moviéndote imaginariamente por ese espacio, recorriéndolo paso a paso. Trata de poner atención en cada detalle del lugar sin abrir los ojos.

Si lo hiciste y pasó demasiado rápido, intenta crear un nuevo espacio en tu mente. De esta manera pasarán gradualmente unos minutos hasta que vayas mejorando tu sueño, y una sensación de enorme bienestar invadirá tu cuerpo.

  1. Concéntrate en tu respiración

Trata de disminuir conscientemente tu proceso de respiración con un número específico de inhalaciones y exhalaciones, recordando contar cada una de éstas.

Ayuda a enfocar tu mente a través del conteo; esto hará que te relajes físicamente. Al suavizar los latidos de tu corazón relajándote, conciliarás un muy buen sueño.

  1. Conciencia corporal

Una buena técnica de relajación es tensar y relajar luego todos los músculos principales de tu cuerpo. Inicia tensando los dedos durante unos segundos y suéltalos lentamente.

A continuación aprieta los músculos en el arco de tu pie. Sigue hacia arriba con las piernas, los brazos y por último, el cuello. Este pequeño ejercicio ayuda a eliminar la tensión en todo el cuerpo y hará que te sientas renovado al otro día.

Dato curioso: se han realizado estudios que demuestran que la temperatura correcta para poder dormir mejor específicamente en la noche debería de ser de 15 y 20ºC. Si la temperatura pasa el límite adecuado es probable que ésta sea una de las causas por la cual no puedes conciliar el sueño.

  1. Recapitula lo que sucedió en el día y crea el siguiente

Aprovecha los últimos momentos antes del sueño para recordar todo lo que pasó durante el día.  ¿Qué logros obtuviste? ¿Qué te gustaría hacer diferente la próxima vez?

Si te sientes estresado, puedes reflexionar positivamente qué cambios podrías implementar en el día siguiente.

Visualiza de comienzo a fin cómo sería ese “día perfecto” cuando te despiertes y te levantes en la mañana. Imagínate levantarte sin contra-tiempos y tranquilo porque ya sabes cómo será tu día.

¡Te tomará tan solo unos minutos crear cómo quieres que sean tus días realmente!

Fuente: labioguia.com/

Cómo hacer para que tus estudiantes lean 40 libros al año

Laura Vidal

La profesora estadounidense Nancie Atwell.

Actualmente, Nancie Atwell  vuelve a ser noticia, ésta vez por haber conseguido un objetivo que cualquier programa educativo del mundo envidiaría: sus estudiantes leen un promedio de 40 libros al año. Y lo hacen porque quieren.

En 2015, la profesora estadounidense Nancie Atwell se convirtió en la primera ganadora del Global Teacher Price (un premio que podría considerarse “el nobel de la educación”). Fue merecedora de un premio de 1 millón US$ concedido por la Fundación Varkey a “una innovadora y cariñosa maestra que ha tenido un impacto inspirador en sus estudiantes y comunidad”.

Los estudiantes concurren al Center for Teaching & Learning (CTL), en Maine, del que Nancie es fundadora, y están en el 7º y el 8º grado (tienen entre 11 y 14 años). Su promedio de lectura es excelente, ya que en Estados Unidos el promedio de libros leídos al año por los jóvenes, teniendo en cuenta los que leen por obligación, ronda los 10.

El método utilizado para atraer a los niños hacia la lectura es sencillo: según la profesora, las claves son una oferta variada que contemple los intereses diversos de los niños; y una disponibilidad de tiempo y espacio para leer en la escuela.

De este modo, los estudiantes del instituto cuentan con un tiempo libre de otras obligaciones para dedicar a la lectura, y lo hacen en un espacio diseñado para eso: sillones y cojines cómodos, distintos de los asientos en los que permanecen durante las otras horas de la jornada escolar, una biblioteca atractiva y un ambiente tranquilo. Además, Nancie confía en que el hábito de la lectura comience en la escuela y se afiance en casa.

“La clave es que sean ellos los que deciden qué leer”, explica Atwell. “Mis estudiantes devoran los libros porque la biblioteca del aula está llena de historias interesantes, porque disponen de tiempo a diario para leer en la escuela y porque confío en que sigan leyendo en casa todas las noches”.

Fuente: labioguia.com

9 datos curiosos sobre la Luna que quizás no conocías

Laura Vidal

¿A quién no le gusta ver la luna brillando en el cielo y sorprenderse cada día de su belleza? Si te gusta disfrutarla, y eres de esas personas que cada mes esperan ansiosos la luna llena, te encantará conocer estos 12 datos curiosos sobre ella.

  1. Ha llegado más gente a la luna que a las profundidades de los océanos

Posiblemente pienses que llegar a la luna es terriblemente complicado, y eso es cierto. Pero también lo es el hecho de que existen zonas de nuestro planeta que han sido más difíciles de explorar que el espacio exterior.

Mientras que a la luna se estima que han llegado más de 12 hombres*; al fondo del océano solo han accedido tres. Los primeros de ellos fueron Don Walsh y Jacques Piccard, en 1959, y nadie volvió a llegar a las profundidades hasta medio siglo después. “No tuvimos la misma suerte que los astronautas”, comentó Walsh en un reportaje hace pocos años, refiriéndose a que su hazaña, tanto o más difícil, nunca tuvo la misma fama mediática.

*Nota: existe una controversia sobre cuántos hombres han pisado la luna, porque algunas personas sostienen, con diferentes fundamentos científicos, que el promocionado primer viaje a nuestro satélite no ha sido real.

  1. La última persona que pisó la Luna lo hizo en 1972

La mayoría de las personas recuerda o sabe que el 20 de julio de 1969 se produjo la primera llegada del hombre a la Luna, y tal vez muchos piensan que fue la única, y otros, que desde ese momento los astronautas llegan a ella con frecuencia.

Ninguna de las dos es cierta: la realidad es que 12 astronautas más pisaron el satélite, pero todos en muy pocos años. El último lo hizo en 1972. Luego, los países con un mayor desarrollo en viajes al espacio, como Estados Unidos y Rusia, dejaron de enviar misiones tripuladas, principalmente por razones económicas.

  1. En la luna no hay viento ni sonido

La atmósfera de la luna es demasiado liviana, por eso, el viento no puede correr y el sonido tal como lo conocemos no tiene donde propagarse. Ésta es una de las razones por las cuales la llegada del hombre a la luna en 1969 es cuestionada: se cree que la bandera no podría flamear, sin viento, como se ve puede observar en los videos.

  1. La superficie de la luna es más pequeña que Asia

Sabemos que la luna es mucho más grande que como la vemos, pero eso tampoco debe llevarnos a pensar que es enorme: con 38 millones de kilómetros cuadrados de superficie, es más pequeña que el continente asiático.

  1. Selenofobia

Algunas personas tienen fobia a la luna, o un miedo irracional a verla o a percibir su luz. En los casos graves, puede llevar a que estas personas cierren por la noche todas las ventanas de su casa para que no ingrese la luz de la luna, y a no salir de su casa por las noches.

  1. La Luna se aleja de nosotros 3,8 centímetros al año

Cada día la luna está más lejos de nosotros que el anterior. El satélite se aleja a una media de 3,8 centímetros de la Tierra cada año.

  1. En la luna no se puede silbar

Las mismas características que hacen que en la luna no haya viento ni sonido harían, por razones obvias, que silbar en ella fuera imposible. De todos modos, ningún humano podría intentarlo porque, por las condiciones atmosféricas, nadie podría sobrevivir en ella sin traje, ya que inmediatamente la sangre de un humano en la luna comenzaría a hervir. Pero silbar dentro de un traje espacial tampoco es posible, porque no hay suficiente aire en el casco para que el sonido se escuche.

  1. La explosión más potente pudo verse sin telescopio

La mayor explosión registrada en la luna fue el 11 de septiembre de 2013, y estuvo provocada por el impacto de un meteorito sobre ella. Tuvo una fuerza equivalente a la que tendrían 15 toneladas de TNT en la Tierra, por eso los expertos aseguran que alguien que estuviera mirando la luna a simple vista en ese momento debería haber notado algo extraño.

  1. Los humanos ya dejamos basura en la Luna

Los seres humanos dejamos basura en cada lugar que pisamos, e incluso en los que no. La luna no es la excepción. En 2012 la NASA anunció que dos naves no tripuladas, de tamaño similar al de una lavadora, se estrellaron en la luna porque su combustible les impedía realizar nuevas misiones. Esta chatarra permanece en la superficie lunar, y es muy poco probable que algún día sea retirada de allí.

Fuentes: labioguia.com

¡Aprende! El clima está cambiando

Hainan Reynoso Uribe

Santo Domingo.- Por temporadas, la sequía causa estrés en los campos y afecta al ganado y la cosecha. El agua es escasa en las ciudades; sin embargo, en otras temporadas, las riadas derriban puentes y se anegan campos y ciudades. Esto evidencia la materialización del mayor temor de los medioambientalistas: el cambio climático.

Según expone Laura Rathe, consultora del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL),  es necesario comprender la diferencia entre los conceptos de tiempo y clima, para poder entender el fenómeno que afecta al planeta.

Mientras el tiempo es el estado que presenta la atmósfera en un momento determinado, y que  refiere las condiciones de temperatura, humedad y presión, entre otras, el clima es el conjunto de las condiciones atmosféricas en una determinada región, correspondientes a un periodo suficientemente largo para que sea representativo.

Es decir, el tiempo cambia de un día para otro. La variabilidad que presenta en determinada cantidad de  años se le conoce como variabilidad climática.

El clima designa el promedio a lo largo de 30 años o más de la temperatura, humedad, presión atmosférica y precipitación.

Un producto de la variabilidad climática son los episodios de El Niño y La Niña, cuyos efectos cálidos y fríos se suceden de cada dos a siete años.

El fenómeno de El Niño se caracteriza por las temperaturas inusualmente cálidas de los océanos en el Pacífico ecuatorial. En oposición, La Niña se caracteriza por las temperaturas inusualmente frías de los océanos en el Pacífico ecuatorial.

Rathe explica que el cambio climático es el resultado de un desequilibrio energético en el planeta. Esto se debe al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera. El sistema climático –sostiene Rathe– realiza ajustes para restablecer ese equilibrio.

Factores que inciden en los cambios

Externos: los cambios naturales en la órbita de la Tierra, las variaciones en la irradiación solar, ciclos solares,  el polvo interestelar, y con menor frecuencia los impactos de meteoritos.

Internos: la ceniza producto de las erupciones volcánicas, que permanece en la atmósfera hasta por años.  Según la experta, “refleja la luz solar de nuevo en el espacio provocando que la temperatura media global disminuya, y los cambios en la superficie terrestre de origen natural o artificial”.

 Cambio climático: causas humanas

La Convención Marco de las Naciones Unidas  sobre Cambio Climático (CMNUCC) le atribuye el cambio climático, “directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y se suma a la variabilidad natural del clima, observada durante períodos de tiempo comparables”, y de esta forma lo define.

Asimismo, Rathe explica que para saber acerca del clima de la Tierra en base a observaciones de millones de años atrás, se realizan estudios paleo-climáticos en los cuales se sacan bloques de hielo que contienen burbujas de aire y con ello se ha podido verificar que los gases de efecto invernadero (GEI) aumentaron significativamente durante el siglo pasado. Este aumento coincidió con la Revolución Industrial, el crecimiento demográfico, la deforestación, entre otras causas humanas.

Los cambios no tienen precedentes en milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, es menor la cantidad de hielo y nieve, mientras el nivel del mar aumenta. La influencia del ser humano sobre el sistema climático es clara, y las emisiones recientes de gases de invernadero producidas por los humanos son las más altas de la historia.

Lago Enriquillo. Foto: Martín Rodríguez

Gestión de riesgos y adaptación

Se le denomina resiliencia climática a la capacidad de un sistema socio-ecológico (humano y/o natural) de enfrentar con éxito un evento peligroso o perturbador. Se trata de que responda o se reorganice “de forma que preserve su función, identidad y estructuras esenciales”, mientras  mantiene la capacidad de adaptación, aprendizaje y transformación.

La gestión de riesgo y adaptación al cambio climático están enfocadas en la reducción de la exposición y la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia o resistencia. Desafortunadamente, “estos riesgos no pueden ser eliminados completamente”, asegura la consultora.

¡Cambio Climático! Adaptación, Resiliencia y Medidas de Prevención, de la autoría de Laura Rathe,  es el tema que aborda el tercer fascículo de la XXIV edición de la Semana de la Geografía, bajo el tema ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas son Fuente de Vida Sostenible.

Efectos del Cambio Climático
  • Calentamiento de la atmósfera
  • Calentamiento del océano
  • Disminución de nieve y de hielo
  • Elevación del nivel del mar
  • Aumento de concentraciones GEI
  • Ocurrencia de eventos extremos
  • Los impactos se refieren a efectos en:
  • La vida
  • Los medios de subsistencia
  • La salud
  • Los ecosistemas
  • Las economías
  • Las sociedades
  • Las culturas
Los servicios y las infraestructuras

Rathe explica que la adaptación y mitigación pueden complementarse y reducir significativamente los riesgos del cambio climático. Diferentes opciones de adaptación ofrecen fórmulas para aumentar la resiliencia frente al cambio climático. Una de ellas es es la visión interconectada en la que las tierras de cultivo, los bosques, los cuerpos de agua y los asentamientos humanos no son elementos aislados, sino parte de un paisaje más amplio en el que se integran todos los usos del suelo. Algunas opciones de desarrollo con bajas emisiones de carbono podrían resultar menos costosas a largo plazo y ofrecer nuevas oportunidades económicas.

Resiliencia

Una herramienta importante de adaptación para hacer frente al cambio climático es el Observatorio del Cambio Climático y Resiliencia en el país. Se trata de una plataforma de conocimiento para contribuir al análisis, evaluación y adaptación frente al cambio climático y su interrelación con la economía, ambiente y sociedad. Su objetivo es generar y socializar información valiosa, para la planificación y toma de decisiones, como para la prevención de los impactos negativos del cambio climático.

Hoy es el natalicio de Matías Ramón Mella

“No hay tiempo de retroceder, habremos de ser libres o morir, es la consigna… ¡Viva la República Dominicana!”, cuenta la historia que  estas fueron las palabras que pronunció Matías Ramón Mella, uno de los líderes la Independencia Nacional de la República Dominicana, la noche del 27 de febrero de 1844.

Nació el 25 de febrero de 1816, en Santo Domingo, República Dominicana.  Hoy se conmemora  un año más del natalicio de un patriota que a los diecinueve años de edad ya era encargado de la común de San Cristóbal. Se distinguió por el trabucazo en la Puerta de la Misericordia; y durante su negocio de la madera se destacó como hombre “hábil” con el sable y la espada.

Su desempeño en la actividad política y en especial como militar, se desarrolló durante los años 1822 a 1843 en el gobierno haitiano de Jean Pierre Boyer, que dominaba la parte española de la isla.

Obtuvo grandes logros como activista y  durante el servicio militar, el hijo de Antonio Mella Álvarez y Francisca Castillo, se convirtió en uno de los miembros de la Sociedad Secreta La Trinitaria.

Por su rectitud, responsabilidad, valor y honestidad delegó en Juan Pablo Duarte algunas tareas que  Juan Nepomuceno Ravelo no pudo cumplir. Una de estas era trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios reformistas adversarios del presidente Boyer.

Mella consiguió entrar en contacto con el líder de la oposición haitiana Charles Hérard y lideraba a su vez el movimiento, sin embargo Hérard lo encarceló luego que derrocaran a Boyer. Durante su encarcelamiento, estalló una rebelión contra Hérard, lo que le permitió a Mella y sus seguidores marchar a Santo Domingo.

En distintos episodios se destaca el papel de Mella. Se considera como uno de los fundadores de la República Dominicana más adaptado a las actividades militares y conocedor de estrategias de batalla.

20 cosas que no te pasaban antes de que existiera WhatsApp

Pablo Cantó

WhatsApp está de cumpleaños. El 24 de febrero de 2009 el ucraniano Jan Koum fundó esta empresa y  ocho años más tarde se ha convertido en líder de mensajería en España. Más del 70% de españoles lo utilizan, según el último barómetro del CIS. ¿Cómo ha cambiado la vida de sus usuarios después de ocho años mandando memes y volviéndonos locos con los chats grupales? Rememoramos 20 situaciones que nunca se daban antes del nacimiento de esta app y que hoy todos hemos vivido. O sufrido.

  1. No veías tu vida pasar mientras otra persona estaba “escribiendo…”

 

 

 

 

 

 

  1. Las fotos siempre eran fotos, y no negros de WhatsApp ocultos

 

 

 

 

 

Tu cara cuando abres lo que crees que es una foto normal… Y ahí está él.

  1. Nunca habías visto esto

 

 

 

 

 

 

Antes de WhatsApp no sabías que los globos de las notificaciones podían alcanzar las cuatro cifras. Ahora, puede pasarte después de media hora sin mirar el móvil.

  1. Nadie te molestaba para mandarte un solo emoji

 

La ilusión cuando abres lo que crees que va a ser un mensaje importante vs. la decepción de descubrir que es un “xD”. Nadie gastaba un SMS solo para eso.

  1. Abandonar un grupo no te provocaba una semana de dudas y remordimiento

 

 

 

 

 

 

Todo el mundo los odia, pero nadie se atreve a dar el primer paso

  1. Se te podía olvidar el móvil en casa y no pasaba nada

 

 

 

 

 

Lo peor no es dejarse el móvil en casa, es darse cuenta cuando ya no puedes regresar a por él. Al volver, te encontrarás una escena como la del punto 3.

  1. No te volvías loco con el tic azul y la hora de conexión

 

 

 

 

 

 

 

Yo. Pensando una forma de leer el mensaje del Whatsapp sin que le salte el ‘visto’.

Si se ha conectado hace un minuto, ¿por qué no me ha contestado? Si lo ha leído, ¿por qué no me ha dicho nada? Después de la actualización del doble tic, hubo tuiteros que bromearon con que el dueño de WhatsApp regenta también un bufete de abogados especialista en divorcios.

  1. Nadie te daba la brasa con que WhatsApp iba a ser de pago

 

 

 

 

 

 

Tu reacción cuando te llegan mensajes diciendo que, si no los reenvías, WhatsApp será de pago. La aplicación anunció hace más de un año que sería gratuita de por vida.

  1. No existían los grupos fantasma, esos en los que nadie escribe, pero nadie abandona

 

 

 

 

Definición gráfica de la conversación en un grupo fantasma.

  1. Tampoco los subgrupos para criticar a la gente de grupos más grandes

 

 

 

 

 

La diversión que aportan es equivalente al riesgo de equivocarte de grupo y poner un mensaje, por error, en el grupo principal.

  1. Nadie te escribía cinco minutos antes de la hora a la que habías quedado para avisarte de que no llegaba

 

 

 

 

 

 

A veces es peor y te avisan de que llegan tarde cuando ya llevan diez minutos de retraso. O veinte.

  1. La vida no se paraba cuando WhatsApp se caía

 

 

 

 

 

 

 

Yo esperando a que #Whatsapp regrese

Lo único bueno de que se caiga WhatsApp es que todos vamos a Twitter a quejarnos.

  1. No tenías que aguantar la broma cíclica de “X ha abandonado el grupo”

 

 

 

 

 

En los últimos años ha llegado en versión Trump, Brexit, el Pequeño Nicolás…

14. Si alguien te daba los buenos días a las 5 de la madrugada no era simpático y madrugador, estaba loco

Si ellos tienen que madrugar, los demás también.

  1. Nunca habías sentido el vacío de cuando descubres que tus amigos tienen un grupo en el que tú no estás

 

 

 

 

 

 

 

Hay veces que con sospecharlo es suficiente.

  1. No sabías que existían seres humanos capaces de pedirte un resumen de lo que se ha hablado en un grupo durante las últimas 48 horas

 

No van a leer la conversación si tú puedes hacerlo por ellos.

  1. Podías intuir la orientación política de tus familiares, pero no conocerla por los memes que te mandan

 

 

 

 

 

 

 

Tú, todo el rato, el grupo de tu familia.

  1. No estabas disponible las 24 horas para tus compañeros de trabajo

 

 

 

 

 

Lo único que te apetece hacer cuando tu jefe te escribe a las 23:00. Un sábado.

  1. Desconocías la decepción de cuando cuentas algo importante en un grupo… Y todo el mundo pasa de ti

 

 

 

 

 

En un grupo fantasma te hubieran hecho el mismo caso.

  1. Las navidades se mandaban postales, no memes

 

 

 

Al menos se ahorra papel.

Fuente: verne.elpais.com/

Así sería la vida en los exoplanetas recién descubiertos

Nuño Domínguez

Tras el descubrimiento del nuevo sistema solar en torno a la estrella Trappist-1 hay que contestar varias preguntas para confirmar si albergan vida y saber si algún día los humanos podremos analizarla. Mientras algunas de esas incógnitas podrían resolverse en pocos años, otras requieren tecnologías que posiblemente no estén disponibles en siglos.

Comparados con nuestro Sistema Solar, los planetas de Trappist-1 están mucho más juntos y pegados a su astro. “El planeta más alejado de la estrella, h, está más o menos a un décimo de la distancia entre el Sol y Mercurio”, explica José Caballero, investigador del Centro de Astrobiología, cerca de Madrid. Los planetas están tan próximos que desde la superficie de uno se podría llegar a apreciar las nubes y los accidentes geográficos del otro a simple vista, según la NASA.

La gran duda sobre los siete planetas terrestres es si tienen atmósfera. Esta envoltura de gases es esencial para generar efecto invernadero, atenuar las temperaturas y permitir que pueda existir agua líquida. También es un escudo para la peligrosa radiación ultravioleta que domina en este tipo de estrellas, conocidas como enanas rojas.

Es probable que los planetas descubiertos den siempre la misma cara a su estrella, como la Luna a la Tierra. Esto los convierte en mundos en los que es eternamente de día en un hemisferio y de noche en el otro. Las diferencias de temperaturas serían brutales y habría una meteorología dominada por fuertes vientos de la cara soleada a la oscura, señala la NASA en un comunicado. Esta situación puede ser favorable para la vida. “En estudios anteriores se han descubierto planetas-ojo, donde existe un gran océano de agua líquida en la parte iluminada y hielo en el resto de la superficie”, explica Ignasi Ribas, experto en exoplanetas del Instituto de Ciencias del Espacio (IEEC-CSIC), en Barcelona. Además, “la atmósfera permitiría redistribuir el calor y la energía que llega de la estrella”, añade.

Para Ribas, la cuestión fundamental es si los planetas han conservado algo del agua que contenían en su formación. Trappist-1 se formó hace algo más de 500 millones de años y, en el pasado, emitía mucho más calor y radiación. Los tres planetas del sistema que hoy están en la llamada zona “habitable” habrían alcanzado temperaturas de ebullición hace millones de años. Solo si parte de esa agua se salvó de evaporarse podrá haber vida en ellos, señala Ribas.

En cualquier caso, los posibles habitantes de estos planetas serían muy diferentes de los de la Tierra. La luz de Trappist-1 es infrarroja, así que, si ha evolucionado vida, habrán surgido ojos capaces de ver en el infrarrojo, hojas rojas para hacer fotosíntesis y otras adaptaciones. “Los fotones de la estrella tienen muy baja energía, con lo que el metabolismo de estos posibles seres vivos tendría que ser mucho más lento que el nuestro”, pero su existencia está dentro de lo posible, opina Caballero. En la Tierra, por ejemplo, hay bacterioclorofilas que usan luz en una longitud de onda parecida a la que emite Trappist-1.

La NASA ya está analizando cuatro de los planetas, incluidos los tres habitables, con el telescopio espacial infrarrojo Swift, que intentará captar si alguno de ellos tiene trazas de hidrógeno, el elemento dominante en la envoltura de gigantes gaseosos como Neptuno. Por su parte, el telescopio espacial James Webb, que se lanza el próximo año, podrá buscar agua, metano, ozono y oxígeno, gases que indicarían la presencia de una atmósfera similar a la de la Tierra. Para confirmar las observaciones habrá que esperar a que se termine de construir la nueva generación de los telescopios más grandes del mundo en la próxima década.

Mucho más difícil será viajar hasta este sistema solar. Las tecnologías de propulsión que usan las sondas espaciales actuales son demasiado lentas. Por ejemplo, las pocas sondas que han alcanzado los límites de nuestro Sistema Solar tardarían “unos 30.000 años en llegar a la estrella más cercana”, que está a 4,5 años luz, explica Caballero. Trappist-1 se encuentra a 40 años luz, con lo que se tardaría unos 300.000 años.

¿Son los seres alienígenas los más abundantes?

Si nos atenemos a los números, los planetas como la Tierra y los seres vivos que lo habitan pueden ser una rareza. En la Vía Láctea, nuestra galaxia, tres de cada cuatro estrellas son enanas rojas como Trappist-1. Hasta el momento se habían descubierto tres sistemas solares con siete planetas y un total de 10 mundos habitables. El nuevo hallazgo rompe todos los récords pues alberga el mayor número de mundos terrestres y además contiene tres habitables, explica Ribas. No es que estos sistemas sean poco comunes, es que los humanos no hemos tenido la tecnología necesaria para encontrarlos hasta hace muy poco “Se calcula que estas estrellas de baja masa albergan de media dos planetas rocosos, lo que convierte a estos mundos en los más abundantes”, explica Ribas. Según Caballero, “si hay 100.000 millones de estrellas en la Vía Láctea, es posible que haya 80.000 millones de sistemas solares” como el presentado ayer. Y si hay vida en ellos, este tipo de biología sería la más común de la galaxia.

Fuente: elpais.com

14 beneficios del ballet que debes conocer

Además de ser una hermosa disciplina, tu peque puede tener muchas ventajas al practicar ballet.

El ballet requiere gran concentración a nivel mental, además de flexibilidad, coordinación y ritmo musical a nivel físico. Tiene tantos beneficios que se recomienda comenzar a practicarla desde los 3 o 4 años, que es cuando el aparato locomotor puede asimilar e interiorizar con más facilidad y soltura los movimientos y técnicas de la danza. Entre los múltiples beneficio se encuentran:

 Estimula la circulación sanguínea y el sistema respiratorio
  1. Favorece la eliminación de las grasas y el control de peso.
  2. Ayuda a corregir malas posturas.
  3. Se logra una mayor elasticidad.
  4. Ejercita la coordinación, la agilidad de movimientos y el equilibrio
  5. Colabora en el desarrollo muscular y la forma de la columna.
  6. Ayuda al desarrollo de la psicomotricidad.
  7. Permite mejorar el equilibrio y los reflejos.
  8. Puede corregir problemas como el ‘pie plano’ ya que gracias a las posiciones que adopta el pie durante una clase, la mayor parte del tiempo arqueado, pueden hacer que poco a poco se corrija el defecto.
  9. Desarrolla la expresión corporal, el oído y la memoria.
  10. Ayuda a la socialización y a superar la timidez.
  11. Relaja y libera adrenalina.
  12. Mejora la autoestima y aumenta la confianza del pequeño.
  13. Reduce síntomas de estrés o ansiedad.

Fuente: www.padresehijos.com.mx/

Tabla de tareas del hogar para niños según su edad: la enseñanza que los padres han olvidado

Se trata de una habilidad tan necesaria como escasa, aunque una manera muy sencilla para desarrollarla consiste en hacer que los niños se involucren en las tareas del hogar desde que son pequeños. Aristóteles lo llamó phronēsis y Kant, juicio pero ambos se referían a la habilidad para pensar con sentido común y asumir el punto de vista de los demás.

Por desgracia, según un estudio publicado en la revista Qualitative Sociology que analizó el comportamiento de las familias estadounidenses desde 1920 hasta la fecha, todo parece indicar que hemos ido a peor. Estos investigadores afirman que los padres les dan a sus hijos cada vez menos responsabilidades y estas son más triviales. Por tanto, los niños tienen menos oportunidades para involucrarse en actividades realmente significativas que aporten algo a la familia o a su comunidad.

Seis buenas razones por las que los niños deben contribuir en las tareas del hogar
      1. Favorece la colaboración

Cuando los niños saben que están haciendo algo importante para los demás sienten que forman parte de un equipo. Esa sensación les empodera, les anima a seguir las instrucciones y les enseña a trabajar en grupo.

  1. Fomenta la autoconfianza

Si los padres confían en sus hijos, los niños aprenderán a confiar en sus capacidades. Por eso, darles tareas relevantes es una estrategia para desarrollar la seguridad, la confianza y la autoestima infantil.

  1. Estimula la responsabilidad

Si los niños saben que les corresponden determinadas tareas y que nadie las hará por ellos aprenderán a asumir responsabilidades, por lo que se convertirán en pequeños más juiciosos y reflexivos.

  1. Potencia la autonomía y la independencia

Ir dándole a los niños tareas cada vez más complejas que demanden el desarrollo de nuevas habilidades les dará la confianza que necesitan para ser más autónomos e independientes.

  1. Desarrolla la capacidad de organización

Los niños que participan desde una edad temprana en las tareas del hogar suelen ser más organizados que quienes lo hacen a una edad más avanzada. Esta capacidad no solo les permitirá mantener su habitación en orden sino que también les ayudará a planificar mejor sus tareas escolares.

  1. Promueve el respeto

Cuando los niños se involucran en las tareas del hogar valoran muchísimo más el trabajo de sus padres, por lo que también es una manera para enseñarles el respeto por los demás, un respeto que va más allá de las simples normas básicas de cortesía como saludar, despedirse o dar las gracias.

¿Cómo educan a sus hijos los padres de otras culturas?

Un estudio publicado en la Journal of the Society for Psychological Anthropologyreveló que existen grandes diferencias en la educación que reciben los niños de la amazonía peruana, los samoanos y los californianos.

En la amazonía peruana, durante el primer año de vida los bebés son apreciados, amados y protegidos por la familia y la comunidad. Se mantienen siempre cerca de sus madres. Sin embargo, muy pronto se insertan en las actividades cotidianas, primero solamente como observadores y más tarde, apenas aprenden a caminar, los adultos les motivan a hacer las cosas por sí solos.

De hecho, a los tres años ya intentan cortar la hierba y comienzan a imitar las actividades de los adultos. No obstante, las tareas no se distribuyen por género y los adultos se cercioran de que sean útiles para la comunidad. Se trata de un estilo de crianza que no está basado en la prevención ni en la intervención sino en la corrección del error. Así los padres desarrollan la autosuficiencia y autonomía de sus hijos.

En la cultura samoana los niños también se insertan muy pronto en la vida familiar y comunitaria. Los bebés se alimentan cara a cara con otros pequeños o mirando a sus padres, de manera que aprenden muy pronto a conectar con los demás y comprenden el valor de la atención, dos puntos clave para el desarrollo de una actitud respetuosa.

Al llegar a los cuatro o cinco años estos niños ya tienen asignadas tareas específicas dentro de la familia y la comunidad, siempre bajo el ojo atento de los adultos, que  normalmente solo intervienen para evitar que cometan errores.

Por el contrario, en la cultura occidental los padres se adaptan a las necesidades y los deseos de sus hijos, no solo durante su infancia sino también en la adolescencia. También se asume una educación más directiva, enseñándoles a los niños paso a paso cómo deben hacer las cosas. Muchos padres también tienen la tendencia a intervenir rápidamente cuando los pequeños tienen dificultades e incluso prefieren anticiparse a estas. El problema es que al evitar los errores y los problemas limitan las oportunidades de aprendizaje de los niños y les impiden desarrollar la autoconfianza y la tolerancia a la frustración.

Por otra parte, las madres suelen ser quienes llevan el peso del hogar y a los niños prácticamente no les dan responsabilidades, por lo que muchos, al llegar a los ocho años, se muestran reticentes cuando los padres les piden que contribuyan con algunas tareas domésticas.

¿Cómo lograr que las tareas domésticas sean realmente educativas? Darle verdaderas responsabilidades

Los niños, aunque sean pequeños, se dan cuenta de cuándo sus acciones realmente aportan algo al núcleo familiar. Por tanto, es importante que los padres no se limiten a desarrollar la autonomía infantil sino que le vayan dando al niño diferentes tareas que puedan marcar la diferencia en el hogar, siempre acordes a su nivel de desarrollo.

Dejarle libertad para que haga las cosas a su modo

Los padres pueden brindar orientaciones generales, sobre todo cuando se trata de tareas más complejas, pero es importante que los niños tengan cierta libertad para hacer las cosas a su modo. Es probable que se equivoquen, pero así aprenderán y desarrollarán la autoconfianza y la creatividad.

Armarse de paciencia

Educar no es un camino lineal, los padres tienen que armarse de paciencia porque es probable que se produzcan retrocesos o que el avance no vaya tan rápido como se esperaba. Toda ayuda que le permita crecer es bienvenida pero hacer las cosas en lugar del niño implica lastrar sus potencialidades.

Tabla de tareas para el hogar según la edad del niño

2-3 años
  • Comer solo.
  • Organizar sus juguetes y guardarlos en el cajón.
  • Regar las plantas.
  • Colocar sus libros en su sitio.
  • Limpiar el polvo de las esquinas.
4-5 años
  • Vestirse y asearse solo.
  • Poner la mesa.
  • Darle de comer a la mascota.
  • Fregar los platos con ayuda.
  • Mantener en orden su habitación.
6-7 años
  • Hacer la cama.
  • Preparar su mochila para el cole.
  • Pasar la aspiradora en casa.
  • Quitar el polvo de los muebles.
  • Recoger las hojas secas del jardín.
  • Preparar una ensalada.
8-9 años
  • Limpiar el suelo.
  • Cuidar la mascota.
  • Preparar el desayuno o un plato sencillo con ayuda.
  • Guardar la compra.
  • Poner y vaciar el lavavajillas.
  • Recoger el correo.
10-11 años
  • Limpiar su habitación.
  • Limpiar el jardín y quitar las malas hierbas.
  • Tender la ropa.
  • Cuidar de un hermano menor.
  • Preparar platos sencillos sin ayuda.
  • Saber coser un botón y hacer un dobladillo.

Fuente: muhimu.es