La importancia de los padres en el desarrollo de la autoestima

Enseñar a los niños a valorarse y quererse es fundamental para el desarrollo de una autoestima sana. Descubre cómo hacerlo y qué aspectos son más importantes.

Una baja autoestima, por otra parte, puede afectarnos no sólo en el área emocional y personal, sino también en el área social y académica. Ahora bien, ¿cómo podemos contribuir en el desarrollo de la autoestima de nuestros hijos?

¿Qué entendemos por autoestima?

La autoestima es la valoración que tenemos sobre nosotros mismos, es decir, una autoevaluación o juicio personal sobre el propio valor. Es el fruto de la relación entre el carácter del niño y el ambiente en el que se desarrolla.

Esta relación se construye día a día a través de la confianza y la aceptación, pues desde que nacen, los niños buscan seguridad y amor en las personas con las que se relacionan más frecuentemente y aquí es dónde entra en juego la importancia del papel de los padres.

El desarrollo de la autoestima se produce día a día. En él, la confianza y la aceptación son claves para generar una autoestima positiva.

Niña feliz saltando al aire libre

Para empezar, durante la gestación, el niño pasa 9 meses viviendo las 24 horas del día dentro de la madre. Numerosas investigaciones avalan que el vínculo entre madre e hijo ya se forma durante el embarazo. Posteriormente, cuando el niño nace necesita de su madre para alimentarse y para satisfacer sus cuidados y necesidades, por lo que volverá a ser la persona con la que más tiempo comparta, aunque evidentemente el padre también esté muy presente.

El  impacto emocional que tiene la relación con las figuras de apego en el desarrollo de la autoestima es de vital importancia.

Fenómeno de la profecía autocumplida

El efecto Pigmalión o profecía autocumplida explica cómo las expectativas que los padres tienen sobre sus hijos pueden convertirse en una realidad.

Existen dos tipos de efecto Pigmalión: positivo y negativo. El negativo dice que si le repetimos constantemente al niño que es malo, se porta mal o es un vago, finalmente el niño tendrá un mal comportamiento, malas notas y una autoestima baja. De manera inconsciente, se comportará de manera que concuerde con lo que se espera de él.

Por su parte, el positivo es todo lo contrario, si se le dice al niño lo inteligente, bueno y simpático que es, por ejemplo, se sentirá más seguro, con una mejor imagen de sí mismo y actuará en base a ello. Debemos aprender a utilizar la profecía autocumplida a favor de nuestros hijos.

Además, te mostramos algunas pautas para favorecer una autoestima positiva en nuestros hijos:

  • Censurar el error, no la persona. No por mucho que pensemos que nuestros hijos se van a portar bien, quiere decir que vayan hacerlo al 100%. Cuando haya una mala conducta hay que corregirla, pero sin emitir juicios de valor sobre el niño.
  • Valorar el esfuerzo y olvidar el resultado. Incluso aunque no se haya podido terminar una actividad con éxito, es importante valorar el esfuerzo que el niño ha puesto en la actividad. De este modo, le estaremos enseñando a superarse a sí mismo.
  • Corregir sus creencias limitantes. Por ejemplo, son muy comunes los comentarios despectivos por parte de otros niños. Estos adjetivos pueden acabar interiorizándose y mermando la autoestima de nuestros hijos. Como su pensamiento racional no está del todo desarrollado, es importante ayudarles a mirarse a sí mismos con objetividad, para que pueden crear una imagen de sí mismos realista y positiva.
  • Incentivar a que asuma ciertos riesgos. La sobreprotección es una de las mayores fuentes de baja autoestima. Conviene que desde edades tempranas animemos a nuestros hijos a enfrentarse a ciertos retos, aunque puedan suponerles un pequeño riesgo.
  • No resolver los problemas por ellos. Permitirles resolver sus propios conflictos con sus amigos o hermanos. Favorecer la comunicación, sugerirle posibles soluciones, y mantenernos “cerca”, pero sin intervenir activamente.

Padres felices con su hija

Hay una parte de la autoestima que es caracterial (genética), pero otra, depende en parte de nosotros. Ayudar a nuestro hijo a tener una sana autoestima es un regalo para toda la vida. No debemos olvidarlo.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

¿Qué sabes de los sismos?

Preguntas sobre los sismos

  1. ¿Se puede predecir cuándo ocurrirá un terremoto?
    Hasta ahora, sólo es posible saber cuáles son los lugares más proclives a sufrir sismos: aquellos que están más cerca de la unión de las placas tectónicas. Para poder predecir cuándo ocurrirá un movimiento telúrico los modelos científicos tendrían que tomar en cuenta factores como la composición de las rocas, la presión entre ellas, las temperaturas y los movimientos de fluidos que componen la corteza terrestre. Pero las placas son tan grandes y tan profundas que hasta ahora es imposible saberlo, a menos que sea la probabilidad de que habrá réplicas después de un sismo grande. Así que si ves mensajes apocalípticos diciendo que se predice un terremoto en determinada fecha ¡no hagas caso! Lo único que es posible es detectar cuándo un terremoto acaba de iniciar en otro lugar, lo que activa las alertas sísmicas que nos pueden dar preciosos segundos de ventaja.

  2. ¿Qué son las luces que a veces se ven cuando un terremoto es de noche?
    Aunque hay varias hipótesis, ya que es un fenómeno que apenas se está empezando a estudiar. Lo más probable es que al frotarse, presionarse o romperse ciertos minerales, se genera una carga eléctrica que se transmite al aire mediante mecanismos aún desconocidos.

  3. ¿Es seguro el “triángulo de la vida”?
    En los años 90 el rescatista Doug Copp notó que en edificios derrumbados por temblores, frecuentemente se formaban con techos, paredes y objetos resistentes huecos de forma triangular en los que una persona podría salvar su vida. Desde entonces ha promovido la idea de que lo más seguro no es colocarse debajo de muebles, sino al lado de objetos pesados donde se forma este triángulo.
    Aunque es cierto que los triángulos ocurren es imposible saber dónde se van a formar. La mayor parte de las muertes en un temblor no suceden por muros o techos derrumbados, sino por objetos que caen sobre las personas. Los objetos pesados pueden caer desde cualquier dirección.

¿Qué hacer en caso de un sismo?
ANTES DEL SISMO
– Identifica posibles riesgos, como debilidades del edificio u objetos inestables. ¡Repáralos!
– Ten claro qué hacer conociendo los protocolos de emergencias de tu escuela, lugar de trabajo o comunidad.
– Prepara un kit de emergencia con botiquín, agua, un silbato y una radio de pilas.
DURANTE EL SISMO
– Da prioridad al protocolo de emergencias de tu ubicación.
– No corras, y menos por las escaleras: es muy fácil tropezar cuando todo se mueve.
-Si estás en el interior, mantente lejos de ventanas y objetos que puedan caer. Las alacenas, libreros o refrigeradores pueden abrirse.
-Agáchate para evitar caer al suelo. Busca refugio debajo de muebles fuertes y agárrate firmemente.
-Si estás en el exterior, busca un lugar despejado donde no puedan caer cables, postes o árboles.
-Si estás conduciendo, orilla tu auto, detente y espera a que pase el temblor.
DESPUÉS DEL SISMO
– Evalúa si tú o tus familiares recibieron daño.
– Evalúa si tu vivienda sufrió daño. Si ves grietas sospechosas, no te arriesgues: sal del edificio.
– No enciendas cigarros o fuegos de ningún tipo: puede haber fugas de gas.
– Si aún tienes servicio telefónico, úsalo lo menos posible para evitar saturar las líneas: recuerda que muchas personas también quieren saber si están bien sus seres queridos.
– Mantente atento de las instrucciones de las autoridades y los rescatistas.
– Si te es posible, ayuda en las actividades de rescate y acopio de artículos.

Fuente: curiosamente.com

¿Por qué hay huracanes?

Estos fenómenos causan enormes daños cada año, y parece que cada vez serán peores…

¿Por qué hay huracanes?

Todo viento es causado por una diferencia de presión en el aire. El aire que está a mayor presión siempre se mueve hacia donde hay menor presión. ¿Qué causa que un volumen de aire baje su presión? Principalmente el calor: cuando el aire se calienta, sus moléculas se separan, lo cual lo hace menos denso y tiende a subir, empujado por el aire que está más frío y denso.

Para que se forme un huracán es necesario que haya agua tibia, vientos ligeros en la parte superior de la atmósfera y que el aire esté húmedo. La zona del mar donde al agua está más caliente, además de formar nubes de tormenta, crea una zona de baja presión en el aire. Entonces el aire de alrededor vuela a llenar ese espacio. Sólo que no se dirigen al centro de manera directa, sino en una diagonal. Esto se debe al efecto Coriolis.

Verás, como la Tierra es una esfera que gira (sí sabías ¿verdad?), la velocidad de de alguien parado más cerca del Ecuador es mayor que la velocidad de alguien que esté parado más cerca de los polos. Si arrojaras algo a gran distancia, la trayectoria se curvaría debido al efecto Coriolis.

Eso es exactamente lo que les pasa a los vientos que se acercan al centro de la tormenta, lo que le da al fenómeno esa forma de espiral. Por el efecto Coriolis todos los huracanes del hemisferio sur giran en el sentido de las manecillas del reloj y todos los del hemisferio norte, al contrario. También por eso, los huracanes no pueden cruzar la línea del ecuador ¿lo sabías?

Conforme el aire se van acercando al centro, el calor del agua va aumentando su temperatura, lo que provoca que suba, y a su vez jala más aire del exterior: la velocidad de los vientos aumenta cada vez más. ¡Ahora tenemos un huracán! Los huracanes más fuertes llegan a tener vientos de hasta 320 kilómetros por hora cerca del ojo ¡casi la velocidad del sonido! Los vientos llegan a ser tan poderosos, que se estima que un huracán libera tanta energía como una bomba atómica de 10 megatones ¡cada veinte minutos!

Pero una de los mayores peligros no es el viento mismo, sino su consecuencia: la marejada ciclónica. El empuje del aire es tan fuerte que crea una onda que hace que suba el nivel del mar ¡hasta 9 metros! las inundaciones son catastróficas…

Aunque la ciencia meteorológica es de gran complejidad y no se puede decir  decir que tal o cual huracán fue “causado por el hombre”, es innegable que el cambio climático tiene un efecto en la frecuencia y poder destructivo de estos fenómenos. Ya no hay duda de que las emisiones de gases de invernadero están aumentando la temperatura del aire y el agua . Al estar el agua de los mares más caliente, hay más energía para la formación de huracanes. Y si además aumenta el nivel del mar, las inundaciones serán más graves.

Cuando el huracán llega a la tierra firme, deja de alimentarse del calor del agua del mar y pierde fuerza hasta desaparecer, pero mientras eso sucede es capaz de causar grandes estragos. Ante la amenaza de huracanes conveniente prepararse:

  1. Elabora un “kit para desastres” con un botiquín, agua potable, una radio de baterías dinero para emergencias.

  2. Refuerza las puertas y ventanas de tu casa.

  3. Limpia los techos para evitar que se inunden.

  4. Poda árboles cercanos para evitar que ramas débiles se separen y lastimen a alguien.

  5. Haz un plan con tu familia para ponerse de acuerdo en puntos de reunión y formas de comunicación.

  6. Está atento a las comunicaciones de los servicios meteorológicos de tu comunidad.

 

Por cierto, en el pacífico sur este mismo fenómeno se llama “ciclón”, término que viene de la palabra griega que significa “rueda”. En el pacífico norte le dicen “tifón”, que viene del chino y significa “enorme viento”. Y en el Océano Atlántico usamos el nombre que los antiguos mayas y taínos daban al dios del “corazón del viento”: ¡Huracán” ¡CuriosaMente!

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  • Nombres:

    • Huracán – Taíno: dios de la tormenta

    • Ciclón – Griego “círculo”

    • Tifón – “Daifung”, gran viento

    • “Ciclón tropical”

  • Mecánica

    • Agua tibia

    • Vientos ligeros

    • Aire húmedo

    • Efecto Coriolis: Rotan al contrario de las manecillas del reloj en el norte y como las manecillas del reloj en el hemisferio sur

    • Energía del mar los hace crecer.  (Investigar cantidad de energía)

    • Los vientos más fuertes ocurren alrededor del ojo (320 kilómetros por hora)

    • Torres calientes

    • 10-megaton nuclear bomb every 20 minutes

  • Cambio climático

    • Mar más caliente

    • Aumento del nivel del mar

    • Whether or not we see more tropical storms (a matter of continuing research by the scientific community), we know that the strongest storms are getting stronger, with roughly eight meters per second increase in wind speed per degree Celsius of warming.

    • the Clausius-Clapeyron equation

  • Protección

    • Prepara un kit con:

      • Linterna

      • Radio de baterías

      • Botiquín

      • Dinero

    • Prepara un plan de comunicación

    • Planea por anticipado a dónde ir si es necesario evacuar.

    • Está al pendiente de los sistemas de alerta de tu comunidad

    • Limpia los techos para que no se inunden

    • Poda los árboles para evitar que se destruyan las ramas

  • https://www.youtube.com/watch?v=NkaBiYLeeA4

 

Fuente: curiosamente.com

Cómo prevenir ciberriesgos en menores durante las vacaciones escolares

La autoridad que regula las telecomunicaciones en Reino Unido concluyó, en un reciente informe, que las redes sociales han sido la principal fuente de las malas experiencias online que han sufrido el 79% de los jóvenes de 12 a 15 años de edad

El aumento de las horas libres que dedican en verano los menores a las nuevas tecnologías es proporcional a la peligrosidad. Más aún si no están bajo la supervisión de padres o tutores.

El temor está fundamentado: según la encuesta «España en Cifras 2019» del INE, el 26,2% de los niños con 10 años tienen móvil propio; esta media sube vertiginosamente hasta el 94,8% cuando tienen 15 años. El dato se complementa con lo revelado por el informe Online Nation, publicado recientemente por Ofcom, la autoridad que regula las telecomunicaciones en Reino Unido: las redes sociales han sido la principal fuente de las malas experiencias online que han sufrido el 79% de los jóvenes de 12 a 15 años de edad. La solución: proveerles de una educación digital adecuada a su edad y sus necesidades.

«Nuestros menores se relacionan con la tecnología desde edades muy tempranas, ya que la usan como herramienta de juego y aprendizaje. Por eso es importante que sean conscientes de los ciberriesgos que esta tecnología entraña, informándoles de una manera adecuada a su edad», explica José Luís Jiménez, experto en ciberseguridad de la empresa tecnológica Nunsys y miembro del Programa Cibercooperantes del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que promueve la colaboración de personas particulares interesadas en la divulgación de la ciberseguridad a través de charlas de sensibilización, con centros que requieren de este tipo de formación destinada a niños, jóvenes, padres, madres y educadores.

Además de insistir en la importancia de la educación, Jiménez recomienda una serie de buenas prácticas para garantizar que niños y adolescentes disfruten del potencial que ofrecen las tecnologías de la información para su desarrollo personal e intelectual:

1. Configurar correctamente el móvil o tablet actualizando el sistema operativo e instalando un antivirus, para evitar que puedan controlar la cámara y micrófono del terminal.

2. Instalar aplicaciones de control parental que permitan monitorizar el comportamiento online del niño e impedir que pueda ser víctima de ciberacoso por parte de desconocidos.

3. Evitar introducir datos sensibles (contraseñas, números PIN) mientras se está conectado a redes wifi públicas de hoteles o restaurantes.

4. Supervisar la utilización que se da a lasredes sociales: nunca publicar fotos en las que se reconozca a los menores ni revelar detalles personales.

5. Incentivar otras formas de ocio: lectura, ejercicio, actividades artísticas, etc. Según un estudio de la consultora Edelman, el 74% de los niños pasa menos de una hora al día fuera de casa.

6. Limitar las horas de uso de tecnología para evitar episodios de dependencia cuando los menores vuelvan a la rutina escolar tras las vacaciones, ya que pueden presentar síntomas como mayor irritabilidad o problemas de concentración.

 

Menores e internet: Cómo pueden los padres adaptarse a cada edad

INCIBE aboga por el acompañamiento familiar para un uso seguro de la tecnología por parte de los menores, con recomendaciones específicas:

De 3 a 5 años: Poco tiempo y contenidos seleccionado

Hasta los dos años, lo mejor es evitar que los menores tengan contacto con pantallas. Después, se recomienda establecer normas para que los niños entiendan que el uso de pantallas es limitado o esporádico. También es aconsejable que los progenitores seleccionen de manera cuidadosa los contenidos a los que pueden acceder.

De 6 a 9 años: Contenido adecuado por tiempo limitado

Es momento de acordar con los hijos las horas de conexión. Se trata de establecer un horario en el que podrá acceder a internet, respetándolo siempre. Los progenitores también deben enseñarle a qué tiene acceso, ayudándole a identificar contenidos positivos y de calidad adecuados a su edad.

De 10 a 13 años: Adaptar y supervisar en función de su madurez

Los tiempos de conexión pueden adaptarse en función del carácter del menor, pactando el uso de internet. Es también conveniente ir moderando el acompañamiento. Los padres deben supervisar la actividad del menor, sus contactos online y actividad en redes sociales, enseñándole a contrastar información.

Mayores de 14 años: La clave está en el diálogo

Es fundamental hablar con los menores de forma cotidiana sobre lo que hacen en internet, fomentando su capacidad crítica y manteniendo un buen clima de confianza y comunicación. Los padres, en función de la madurez del menor, tienen que adaptarle el contenido al que tiene acceso, así como acordar el tiempo de uso y conexión. También deben orientar su actividad en la Red hacia contenidos que tengan que ver con su formación y entretenimiento.

Fuente: abc.es

«Debemos preparar a nuestros hijos para afrontar las duras circunstancias de la vida»

Javier Urra, doctor en Psicología, explica en el siguiente artículo que hay patologías que requieren de fármacos «pero en muchos casos se ingieren para paliar situaciones cotidianas que se viven como estresantes pero que son inherentes a la vida.

Ser humano, complejo, orgulloso, vulnerable, tierno, posesivo, altruista, peligroso. La psicología es la ciencia que estudia y explica en la medida de lo posible la conducta humana desde sus comportamientos biológicos y desde los ámbitos sociales que dan razón de ser al devenir de esta especie capaz de reírse de sí misma, de llorar al ver unos números, de generar belleza, de investigar, de crear, de sufrir, de compadecerse, de sentirse culpable, de ser altruista, de esperanzarse, de sentirse concernido. Seres humanos, con problemas físicos y/o mentales, pero cooperativos, algo esencial para el nacimiento del lenguaje y por ende el desarrollo del pensamiento.

Aunque siempre ha sido un tema de importancia, en la última década los medios de comunicación, tanto de ámbito nacional como internacional, así como diversas publicaciones científicas, han puesto de relieve que la salud mental –o, mejor dicho, la no salud mental- es un problema prioritario que atañe a la salud pública de todo el mundo.

Se estima que, a lo largo de la vida, una de cada cuatro personas sufrirá algún tipo de enfermedad mental, pero actualmente ya supone la principal causa de «años vividos» con discapacidad, y abarcan el 40% de las enfermedades crónicas en todo el mundo. En España, un 25% de la población pasará por ello a lo largo de su existencia, pero un 11’5% ya lo está padeciendo, de hecho, los trastornos mentales ya suponen el 12% de la discapacidad total de nuestro país.

Las enfermedades mentales abarcan un gran espectro de dolencias entre las que se incluyen los trastornos neurológicos o las adicciones (que pueden implicar el consumo de sustancias, o no), aunque las más prevalentes actualmente en la población española son la ansiedad y la depresión, tras las que se presentan en multitud de ocasiones trastornos más graves como el trastorno bipolar o la esquizofrenia. Aproximadamente el 50% de los trastornos mentales realizan su aparición antes de que la persona alcance los 14 años, el 70% de ellos antes de la mayoría de edad.

De acuerdo con la investigación llevada a cabo en los últimos años, cada uno de nosotros posee una vulnerabilidad determinada para padecer trastornos mentales, y es que se pueden desencadenar como consecuencia de diversos factores que pueden ser endógenos, pero también exógenos.

Una de las patologías que ha visto aumentada su incidencia, y que de hecho está azotando fuertemente a nivel mundial, es la depresión. El trastorno depresivo surge como consecuencia de la compleja interacción entre factores psicológicos, sociales y biológicos. El objetivo general del tratamiento con pacientes que padecen algún tipo de trastorno depresivo es la remisión de la sintomatología presente con la finalidad de que se restaure el funcionamiento tanto psicosocial como de las actividades de la vida diaria del individuo. Algunas de las intervenciones psicológicas que se han mostrado eficaces y que actualmente se utilizan son la terapia cognitivo-conductual, la activación conductual o la psicoterapia interpersonal, siendo también eficaz la intervención psicosocial.

La población infanto-juvenil también se ve afectada por esta grave condición. En esta población, los fármacos no son el tratamiento de primera línea, aunque en ocasiones son necesarios, por lo que la intervención psicológica y psicosocial cobra mayor relevancia.

Otro de los trastornos relevantes, es el trastorno bipolar, que afecta a 60 millones de personas en el mundo. Genera sufrimiento, inadaptabilidad, disfuncionalidad, en casi todos sino en todos los aspectos de la vida del paciente, pero además estas personas tienden a ponerse en riesgo de diferentes formas en función del estado en el que se hallen.

La esquizofrenia es padecida por 21 millones de personas en el mundo. De nuevo, una enfermedad con alto coste personal tanto para el paciente como para los que lo rodean, a lo que debemos añadir la estigmatización social que sufre, así como la discriminación, en numerosas ocasiones, para acceder a puestos de trabajo u otro tipo de servicios con los que tener una vida normalizada; si bien es cierto que esto en gran medida también se ve influenciado por los internamientos prolongados en el tiempo por los que a veces tienen que transitar.

Existen otro trastornos preocupantes como el juego patológico, el cual cuenta ya con aproximadamente entre un 0’4% y un 1’6 de afectos en todo el mundo. Es frecuente que, estos individuos, además de sentir la necesidad de apostar cantidades cada vez más elevadas o de haber intentado de forma reiterada no hacerlo, también padezcan otra sintomatología asociada como ansiedad, depresión o bajo control de impulsos.

La vida, el entorno, las situaciones, muchas veces golpean, y de manera grave, al ser humano, que se caracteriza por ser vulnerable. Sabedores de esta realidad, debemos de preparar a nuestros niños y a nosotros mismos para afrontar tan duras circunstancias, fortaleciendo nuestra resiliencia, que en absoluto elimina el humano sufrimiento.

Uno de los objetivos futuros a tener en cuenta debiera ser la detección precoz de las enfermedades o trastornos mentales, dado que ello es fundamental para la intervención y el mejor pronóstico.

Otro aspecto que considerar, y que resultaría beneficioso, es la inclusión de psicólogos en atención primaria. Su incorporación contribuiría a la reducción del gasto del Sistema Nacional de Salud, pero quizá el efecto más positivo que se derivaría es la reducción de la medicalización, que se ha acrecentado en los últimos años. Si bien es cierto que existen patologías que requieren el consumo de fármacos, hay muchos casos en los que se ingieren para paliar situaciones cotidianas que se viven como estresantes pero que son inherentes a la vida(rupturas de pareja, situación de duelo, problemas relacionales, etc.), y que, por tanto, debiéramos aprender a afrontar.

Fuente: abc.es

10 claves para divertirse en verano sin dejar de aprender

¿Se pueden aprovechar los meses de verano para que los niños puedan seguir practicando sus conocimientos? ¿Los juegos son una metodología de enseñanza adecuada? ¿Se puede realmente combinar el aprendizaje con el entretenimiento? Estos consejos de Emma Pérez Madorrán, directora del Colegio Europeo de Madrid, demuestran que sí.

Durante las semanas de verano, los estudiantes tienen tiempo para divertirse pero también para aprender cosas nuevas y repasar todos los conceptos que han visto durante el curso escolar. De hecho, esta época es idónea para aprender jugando, ya que de esta forma desarrollan sus habilidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas. Así lo piensa Emma Pérez Madorrán, directora del Colegio Europeo de Madrid, que comparte 10 claves e ideas para conseguirlo.

Lectura compartida

Leer es fundamental para el desarrollo del lenguaje oral y escrito de los menores, por eso es tan importante hacerlo también durante el verano. En este caso propone dos ejercicios muy amenos: el primero consiste en que lo que lean los más pequeños lo compartan con los adultos, con el objetivo de desarrollar su memoria; y el segundo se basa en reconocer con ellos letras, palabras o frases (dependiendo de la edad) en carteles o folletos publicitarios, para que aprendan a diferenciar las mismas.

Representaciones ficticias

Los juegos simbólicos estimulan la comunicación interpersonal y mejoran la expresión corporal. Jugar a representar actores, animales o personajes de dibujos animados o simplemente contar lo que han hecho en el día, conlleva a un mayor desarrollo de sus habilidades sociales, sin contar con lo bien que se lo pasan realizando este tipo de actividades.

Juegos cooperativos

Es imprescindible que jueguen con otros niños para fomentar las habilidades sociales. De esta manera aprenden a respetar, a compartir y a cooperar. También esto supone la aceptación de sí mismos y de los demás, lo que favorece la empatía. Llevarles al parque a jugar, a la playa, a la piscina o invitar a amigos o primos a casa, para que puedan compartir tiempo juntos, es una muy buena idea.

Estimulación de la creatividad

Aunque no hay acuerdo en si la creatividad es innata o adquirida, lo cierto es que las familias deben estimular esta capacidad en los niños. Existen diversas estrategias para ello que se pueden introducir en la rutina veraniega: llevarles a museos, exposiciones o sugerirles juegos que ejerciten sus destrezas manuales y su imaginación como dibujos, figuras con plastilina o cuadros con legumbres.

Resolución de problemas

Que los pequeños aprendan a examinar y obtener el control sobre una actividad es muy relevante a la hora de que lleguen a saber que son ellos los que dominan el proceso y los responsables del resultado final. Hacer castillos de arena, jugar a encajar piezas o hacer puzles son actividades muy divertidas que también ayudan a mejorar su coordinación visual y manual.

Cocinar juntos

Implicar a los pequeños en tareas diarias como elaborar cualquier receta culinaria estimula todos sus sentidos al mismo tiempo que supone un aprendizaje matemático para ellos. Por ejemplo se les puede preguntar cuánta cantidad es necesaria de un determinado ingrediente.

Escuchar música

Desde las canciones infantiles a las clásicas, tanto en español como en inglés, a través de la música se estimula su sentido del oído, y con ayuda, aprenderán a diferenciar instrumentos y al mismo tiempo repasar palabras en inglés. Una práctica con la que disfrutan mucho y que pueden acompañarla con el baile también.

Realizar escapadas a la playa o montaña

Hacer excursiones cuando el tiempo lo permita también es una muy buena opción para que empiecen a explorar todo lo que hay en el exterior y aprendan cuáles son las dimensiones del entorno. Se puede ir en bicicleta o jugar a las palas o a la pelota, ya que son ejercicios que les ayudan a mejorar la coordinación de sus movimientos.

Juegos de mesa

Cabe destacar que este tipo de actividades son adecuadas para los estudiantes a partir de 6 u 8 años. Con ellas aprenderán a interiorizar las reglas del juego, a razonar y también a perder.

Escribir un diario de verano

Les ayuda a desarrollar su lenguaje escrito, escribiendo cada día lo que han hecho y cómo lo han pasado. Cuando acabe el verano se puede leer con ellos, de manera que también se potencie su memoria.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

El perdón es una actitud sana que ayuda a mejorar la salud

El perdón es una actitud sana que puede ayudar a regular las hormonas que en exceso o por tiempo prolongado afectan la salud de las personas.

Claudia es mi amiga, ella es una mujer muy atenta, trabajadora y excelente amiga. Ella ama a los niños y le encanta ayudarles a aprender, ya que es maestra.

Hace un tiempo sufrió una enfermedad muy difícil, que la ha llevado con muchos médicos y sigue luchando por su vida… Ella tiene cáncer.

Su relación con la gente de su edad no es tan buena como con los niños, ya que le enfurece la gente que ella percibe como floja, y que no se esfuerza como ella lo hace con su trabajo, con su lucha en la enfermedad, con la limpieza de su casa ni con la manera de conducir un auto por la ciudad.

Somos amigos desde muy pequeños y conozco su situación familiar, y un día le pregunté cómo había logrado perdonar a su mamá el hecho de ser tan estricta y agresiva con ella. Tristemente me di cuenta que ella aún no la perdonaba.

Respuesta biológica de nuestro organismo

Le expliqué que nuestro organismo tiene un sistema que se llama endócrino, que es el que controla las hormonas que ayudan al cuerpo a reaccionar al medio ambiente. Por ejemplo, la adrenalina, que cuando recibimos un susto, el torrente sanguíneo se llena de esta sustancia incrementando el ritmo cardíaco que prepara al cuerpo para salir corriendo o para defenderse en caso de una agresión.

Hay muchas hormonas que funcionan ante los estímulos del medio ambiente, por ejemplo, hay una que se llama melatonina que se empieza a producir cuando el ojo deja de percibir luz y ayuda a conciliar el sueño.

Hay incluso otras que actúan como respuesta al estrés, en especial el cortisol; esta sustancia es buena para el organismo pero cuando el nivel de estrés aumenta y se mantiene en ese nivel por un largo período de tiempo, entonces el cortisol empieza a destruir neuronas, por lo que la persona empieza a olvidar las cosas, tener temblores, se cae el cabello, salen manchas blancas en la piel, entre otros muchos síntomas.

Con el enojo, la frustración y el rencor se libera un cóctel de hormonas que van perjudicando la salud de manera tal que se termina teniendo enfermedades muy difíciles de sanar. Claudia no sabía esto, y asustada me pregunta la solución a su cáncer.

La verdad es que desconozco la solución a su enfermedad porque además existe una predisposición genética a ciertas enfermedades que combinadas con el contexto que las favorece y la actitud de la persona, terminan desarrollándose.

Lo que le pude compartir es que el perdón es una actitud sana que puede ayudar a regular las hormonas que en exceso o por tiempo prolongado afectan la salud de las personas.

A continuación te presento algunas preguntas de reflexión para que te des cuenta de qué tanto perdonas.

¿Hay personas a las que hiciste daño y que aún están enojadas?
¿Hay personas que no has perdonado porque no se han acercado a arreglar las cosas?
¿Has dicho en alguna ocasión frases como estas: “Yo lo perdono, pero que viva bien lejos”; “se puede perdonar pero no olvidar”, “las cosas nunca volverán a serán iguales”?
¿Sufres de algún problema en el aparato digestivo ó dolores frecuentes de cabeza, decaimiento corporal, insomnio o dificultades con el sueño?
¿Tienes cambios bruscos en tu estado de ánimo?
¿Tienes malos recuerdos que muy seguido vienen a tu mente?
¿Esperas el momento de la venganza?
¿Sientes miedo a ser lastimado?
¿Has dicho frases como estas: “Yo no tengo pelos en la lengua”, “a mí que no me vengan a molestar”, “me las vas a pagar”?
¿Tienes resentimientos guardados contra tu Padre o Madre o con alguien más?
¿Te sientes culpable por tus debilidades?
¿Te han dicho o piensas que eres una persona orgullosa, arrogante?
Si contestas afirmativamente a cualquiera de estas preguntas… Cuidado… Te hace falta perdonar.

“Perdonar es un regalo que nosotros ofrecemos al que nos ofende, o visto desde el otro lado, es un regalo que recibimos de alguien a quien ofendemos”.

Perdonar es seguir con una relación de amistad y armonía, evitando el rencor, el deseo de venganza, el dejar de ignorar.

Resumiendo:
Ama
Perdona (una, otra, otra, otra…. Y así hasta 490 veces)
Pide perdón por los múltiples pecados que tengas y si rebasan la cantidad de 490, entonces vuelve a empezar el punto anterior (2)
Ofrece limosna, y repara cada daño cometido (eso se llama enmienda).
Sigue amando

Fuente: pildorasdefe.net

Brillar desde dentro: el valor de las fortalezas personales

El primer paso para brillar con luz propia es el reconocimiento de las propias fortalezas personales. ¿Sabes cuáles son las tuyas?

Aprender las fortalezas de carácter de cada uno y saber expresarlas tiene un impacto muy importante en nuestras vidas. Los beneficios del uso de las fortalezas personales en diferentes ámbitos como el físico, el emocional, el social y el espiritual son muchos. Por otro lado, estos ámbitos están relacionados con diferentes áreas.

Estas áreas vinculadas al nuestro bienestar físico y emocional son el significado que le damos a nuestra vida, la cantidad de emociones y relaciones positivas, el nivel de compromiso y nuestros logros. Este es el mapa que conforma nuestra realidad, nuestros estados de ánimo y la percepción de satisfacción con nuestra vida. Poder amplificar las diferentes zonas de nuestro mapa y crecer en lo positivo pasa por trabajar las fortalezas personales.

Expandir nuestras vidas

Estudios realizados a este respecto nos confirman que las técnicas que se centran en reconocer las fortalezas personales y corregir sus déficits afectan de manera muy positiva en el nivel de autoestima, de autoaceptación, la consecución de metas, la resiliencia e incluso la salud física.

Parece que queda poco margen de duda: las fortalezas de carácter son los únicos caminos hacia la consecución de esos objetivos positivos, que son en definitiva los que todo el mundo persigue: la percepción de bienestar.

Los seres humanos tenemos ciertos sesgos de pensamiento que nos hacen estar más afectados por los eventos negativos que por los positivos. Y lo hacen de una manera totalmente automática. Las emociones y las experiencias negativas se adhieren de forma muy cruel a nosotros mismos.

El trabajo personal sobre nuestras fortalezas ayuda a equilibrar esta ecuación. Las experiencias negativas están implícitas en el mero hecho de vivir; son necesarias, porque es la manera que tenemos de aprender, de motivarnos y de entrenar diferentes estrategias. Todas ellas nos ayudan a crecer.

Replanteando lo negativo

En ningún caso, estas experiencias negativas del pasado son las que nos definen. Nuestras fortalezas serán las que nos ayuden en circunstancias negativas futuras: nos hacen recordar que tenemos recursos propios disponibles y desarrollados para afrontar ese tipo de situaciones.

Hacer un buen trabajo con las fortalezas personales nos permite mantener un mayor grado de control en situaciones críticas. Se relacionan directamente con las habilidades de afrontamiento del estrés, fortaleciendo nuestro sistema inmunopsicológico frente a la depresión.

¿Por dónde empezar?

La seguridad que nos aporta la certeza de contar con estas herramientas hace que toleremos, por ejemplo, mucho mejor la incertidumbre o que tengamos menos miedo a asumir riesgos. Ahora bien, ¿por dónde empezar?

El pasado es un buen escenario para sacar conclusiones: probablemente podremos volver a superar aquellos obstáculos que ya vencimos; por otro lado, hacer un buen análisis de alternativas a la hora de decantarnos por implementar una u otra solución será fundamental; muchas veces hay varias alternativas para llegar a un mismo sitio, pero solo una la que se adapta mejor a nuestras fortalezas.

Por otro lado, es importante diferenciar las fortalezas del talento. Para entender la terminología de este artículo, un talento tendría que ver con una predisposición innata, mientras que las fortalezas tendrían más que ver con el entrenamiento y el aprendizaje.

Las 24 fortalezas personales de Seligman

Martin Seligman nos ofrece un inventario de fortalezas personales, el VIA Inventory of Strength, que mide el grado de cada una de las 24 fortalezas, organizadas en 6 virtudes o categorías:

  • Sabiduría y conocimiento, que contemplan fortalezas como la creatividad, la curiosidad, la apertura de mente, el deseo de aprender y la perspectiva
  • Coraje: vinculadas a la consecución de metas, como la valentía, la persistencia, la integridad y la vitalidad.
  • Humanidad: que incluyen conceptos como el amor, la amabilidad y la inteligencia social
  • Justicia: son fortalezas cívicas como la ciudadanía, la justicia y el liderazgo
  • Moderación: que son las que nos protegen contra los excesos, el perdón y la compasión, la humidad y la modestia, la prudencia, la discreción y la autorregulación.
  • Trascendencia: son las que dan significado a la vida, entre ellas encontramos el aprecio de la belleza, la excelencia, la gratitud, la esperanza, el sentido del humor y la espiritualidad.

Cada uno de nosotros posee cinco fortalezas que nos caracterizan. La finalidad del inventario creado por Seligman es el de conocer las fortalezas personales de cada uno de nosotros para poder reconocerlas en primer término y desarrollarlas y amplificarlas: de ello va a depender en gran medida nuestra propia felicidad y la fuerza con la que seamos capaces de brillar desde nuestro interior.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

El armazón emocional en los niños

La relación de apego que establezcamos con nuestros hijos les ayudará a forjar su armazón emocional de una u otra manera. ¿Cómo puede ser este vínculo?

Hay un regalo que los padres siempre podemos hacer. El amor incondicional y el apego seguro ayudan a nuestros hijos a tener una autoestima positiva, relacionarse asertivamente con los demás, tener motivaciones para lograr sueños y saber reconocer y gestionar sus emociones.

Nuestros hijos son más valiosos de lo que pensamos. Ahora bien, ¿cómo podemos los padres ayudar a nuestros hijos en este sentido?

En primer lugar… ¿Qué es el armazón emocional?

El armazón o estructura emocional del niño está compuesto por las capacidades y aptitudes personales que le permiten desenvolverse con éxito en su día a día. Los elementos que lo componen son los siguientes:

  • Personalidad estable y suficientemente sólida. Lo que implica seguridad en sí mismo, fortaleza, sentido de la realidad o una buena tolerancia a la frustración.
  • Habilidades sociales. Capacidad de sentir empatía e interés por el otro.
  • Interés por el entorno. Aptitudes para explorar y de aprendizaje del mundo que le rodea a través del juego y de la interacción con personas y objetos de su alrededor.

Estamos acostumbrados a escuchar que influimos mucho en la personalidad y en el desarrollo emocional de nuestros hijos. ¿Pero está todo en nuestra mano? ¿Quiere esto decir que podemos crear al hijo que deseemos?

Aprendiendo a ser buenos padres.

Por mucho que nos guste hacerles la vida más fácil, los niños no son como un folio en blanco en el que poder dibujar todo aquello que nos gustaría que fuesen y les deparase el futuro, pero sí que es cierto que nuestra relación y el modo en que interactuamos con ellos puede afectar el desarrollo de su estructura emocional.

A esta relación o vínculo se la denomina apego, y en función del tipo de apego que establezcamos con nuestros hijos, estaremos marcando unas bases más o menos positivas para el desarrollo de su personalidad.

Relación entre el tipo de apego y el desarrollo emocional del niño

La relación de apego es el vínculo afectivo que se establece entre el recién nacido y la persona más cercana a él, la que le proporciona cuidados, afecto y seguridad. Es la primera relación que se tiene en la vida y a partir de la cual formamos nuestros esquemas a la hora de expresar nuestras emociones y de desarrollar nuestra personalidad.

  • Apego seguro. Se desarrolla cuando los padres responden a las necesidades y demandas emocionales de los hijos, mostrándose disponibles emocionalmente y transmitiéndoles confianza y seguridad.
  • Apego inseguro. Este tipo de apego aparece cuando el cuidador no cubre todas las necesidades del niño en cuanto a su cuidado, tanto físico como emocional. Suele tratarse de padres ausentes emocionalmente, poco afectivos y disponibles.
  • Apego ambivalente y apego desorganizado. Suelen aparecer en estilos de crianza negligentes, con violencia y con patrones inestables de afecto. Por ejemplo, si el niño acude al cuidador en busca de consuelo, este le responde con amabilidad unas veces y en otras se muestra impasible o le grita para que se calle.
Padre sobreprotegiendo a su hijo.

Fomentar que nuestros hijos tengan una estructura emocional saludable no es fácil, y no depende solo de nosotros. Influye su estilo de personalidad, el ambiente en que se cría, las circunstancias… Pero tomando conciencia de que lo que más necesita un niño es amor incondicional, seguridad y confianza, y tratando de proporcionárselo, estaremos haciendo mucho.

En ocasiones, nos preocupamos mucho por su educación, que vayan a buenos colegios, que aprendan idiomas o que destaquen en deporte, y olvidamos que si no forjamos su armazón emocional, todo lo demás es superfluo.