Criando niños bilingües

Cecilia Jan

La semana pasada, contaba cómo David (de tres años y cuatro meses) habla como un loro, pero pronunciando todavía con lengua de trapo.  Lo que no contaba es que nuestras conversaciones son bilingües. Se desarrollan  en dos idiomas: yo le hablo en chino mandarín de calle (me vine a España muy pequeña y no llegué a ir al colegio antes, por lo que me falta vocabulario y dudo con algunas estructuras gramaticales) y él me contesta en castellano, mezclando alguna palabra en chino. Los diálogos desde fuera suenan bastante curiosos, pero en casa estamos totalmente acostumbrados.

Tanto David como Natalia (23 meses) me entienden perfectamente, pero están rodeados del español de forma tan abrumadora (su padre, el colegio, los amigos, la tele) que sé que será muy difícil que se suelten a hablar en chino a menos que pasemos temporadas en China o Taiwan.

Algo que a veces resulta frustrante, sobre todo teniendo en cuenta que me pierdo la posibilidad de hacer algunas cosas con los peques en español que me apetecen y que de hecho controlo mejor, es cantar o leerles cuentos (las canciones infantiles en chino que me sé me las he tenido que aprender estos últimos años, y no sé leer en chino). Pero creo que el esfuerzo vale la pena.

Para resolver mis dudas y las que me han planteado, he hablado con Orlanda Varela, psiquiatra y coordinadora de formación sobre bilingüismo de Sinews, un centro de Madrid que ofrece terapia (psicología, psiquiatría, logopedia y terapia ocupacional) en varias lenguas, y organiza talleres periódicos para padres que tratan de criar niños bilingües.

Como introducción general, Varela me explica que para que se desarrolle a nivel nativo una lengua, se considera necesario que al menos el 20% de la actividad comunicativa real del niño tenga lugar en ese idioma. Por tanto, se trata de que durante al menos el 20% de las cerca de 12 horas que el niño está despierto, reciba estímulos en esa lengua, que serán mucho mayores cuanto más personales e interactivos sean. Además, para disipar las dudas de los padres sobre si empezar desde el principio o esperar a que ya haya aprendido un idioma, se recomienda que esta exposición sea desde el nacimiento del bebé, para aprovechar al máximo la plasticidad del cerebro.

“Los idiomas se aprenden a base de diálogo, de preguntas y respuestas, de prueba y error y de autocorrección”, dice Varela, que añade que el estímulo es mucho mayor cuando ese diálogo sirve para “desarrollar habilidades útiles a nivel real”. Es decir, es mucho más valioso que el niño hable con los padres, por ejemplo, y que aprenda a negociar por qué le tienen que dejar acostarse más tarde, o con otros niños para que le dejen jugar en el parque, que las horas que pasa en clase, en las que la interacción tú a tú con el profesor suele ser muy baja porque se tiene que repartir con otros niños, o las que está viendo la tele, aunque sea en el idioma que se pretende que domine.

Diferencias en el cerebro y capacidades especiales de las personas bilingües

La psiquiatra explica que hay diferencias estructurales entre el cerebro expuesto a un solo idioma y el expuesto a más de uno. “En las imágenes cerebrales de personas bilingües se observa una mayor densidad de materia gris especialmente en el lado izquierdo, donde se localizan las funciones del lenguaje. Pero lo que es realmente interesante es la diferencia entre aprender dos idiomas desde que nacemos o hacerlo más tarde. El cerebro almacena los idiomas y los interconecta de forma muy distinta”.

Así, “la persona que ha estado expuesta a dos lenguas desde el nacimiento activa al hablar en cada uno de los idiomas en la misma zona del cerebro (es como si fuese dos monolingües en un cerebro) mientras que los que han aprendido tardíamente una segunda lengua activan zonas distintas”. De esta forma, “los bilingües precoces no traducen, no necesitan una lengua para funcionar con la otra, sino que son capaces de activarlas simultánea o independientemente y a veces ni siquiera son conscientes de en qué idioma están hablando o pensando en un momento determinado”. Varela cita una metáfora de la lingüista Barbara Zurer, en el que las lenguas son dos árboles en un bosque. “En el niño bilingüe precoz, los dos árboles son independientes, están plantados en el mismo suelo pero cada uno tiene sus raíces. En el bilingüe tardío, uno de los árboles es el único que tiene raíces propias (la lengua materna), y sobre él crece una planta que se alimenta de la primera y depende de ella (la segunda lengua)”.

Como consecuencia de tener dos instrumentos continuamente disponibles para expresarse y pensar, las personas bilingües tienen algunas capacidades especiales, enumera Varela: una mayor capacidad metalingüística (conciencia sobre el lenguaje, una habilidad básica para aprender a leer y escribir); más facilidad para aprender otras lenguas (tercera y sucesivas), ya que “han aprendido a aprender” un idioma; mayor flexibilidad mental o capacidad para encontrar distintas soluciones al mismo problema (se considera un elemento fundamental de la creatividad); una mejor atención selectiva (capacidad para priorizar la información relevante e ignorar otra que interfiera o no interesa), no sólo en cuestiones verbales. Los bilingües tienen mayor capacidad multitarea.

En cuanto a si los niños bilingües tardan más en hablar, Varela explica que dentro de la enorme variabilidad que se da en todos los niños, sí parece que estadísticamente, los expuestos a más de un idioma tienden a situarse en el límite más alto, pero sin que suponga un retraso patológico.

Modelos de familia

Aunque cada familia es un mundo, y a la vista de los ejemplos que me han planteado, en esto de los idiomas, con parejas mixtas, movilidad geográfica, colegios extranjeros, etc., la casuística es variadísima, le pregunto a Varela por sus recomendaciones para los tres modelos más comunes:

  • Los dos padres hablan un idioma, que es distinto al del lugar en el que viven. Es el caso de Andrés, un amigo de David cuyos padres son rumanos. Si el niño está muy integrado en la lengua de la comunidad (en este caso, España), para exponerlo más a la lengua minoritaria (el rumano), lo mejor es que en casa se hable sólo en esa lengua. De otra forma, el niño tiene pocas probabilidades de oír un diálogo en el idioma minoritario, algo muy enriquecedor.
  • Cada padre habla un idioma, uno de ellos el mismo del lugar en el que viven. Es mi caso. Cada padre ha de hablar al niño sólo en su lengua. Sin embargo, “un padre sólo que hable un idioma no es suficiente”, me dice Varela en referencia al minoritario. “Sí es suficiente para desarrollar un nivel de comprensión muy bueno, prepara el cerebro del niño para sonidos que no podría tener más adelante. Pero para que lo utilice, es necesario un estímulo extra”. La experta advierte que es frecuente que los padres sientan frustración cuando después de todo el esfuerzo realizado, el niño no conteste en ese idioma -diálogos como los nuestros, yo en chino y David en español, se dan en el 80% de los casos-, por lo que recomienda no descorazonarse. “Aunque no responda, le das una oportunidad insustituible, porque el cerebro tiene una plasticidad que luego ya no se tiene”. Todo ese esfuerzo “será útil cuando reciba ese empujón que le haga utilizar todo el potencial acumulado”. La psiquiatra coincide en que el mejor estímulo es llevar al niño al país de origen de la lengua minoritaria, cuanto más temprano mejor, que tenga contacto con otros hablantes y vea que el idioma es útil, que sirve para comunicarse. Otras pistas para reforzar esta lengua son conectarse con familiares vía Skype, contratar una niñera o albegar a un estudiante que hable ese idioma, o formar un grupo de juego con otros niños que lo hablen. Se trata de que los refuerzos sean lo más auténticos y lo menos académicos posibles.

 

  • Cada padre habla un idioma, los dos distintos al del lugar en el que viven. Es el caso de Cecilia, una lectora mexicana, de marido alemán, y residente en Estados Unidos, por lo que en el colegio su hijo aprende inglés. Como en el caso anterior, cada padre debe hablar con el niño en su idioma. No hay que preocuparse por el idioma de la comunidad, ya que va a estar tan expuesto a él, en la calle, en la tele, en el parque, y sobre todo, si se va a escolarizar en esa lengua, que lo aprenderá sin problemas. También, como en el caso anterior, cada padre ha de tratar de que el estímulo en su lengua minoritaria sea suficiente.

En estos dos últimos casos, surge además la duda de en qué idioma han de hablar los padres entre sí. Varela recomienda que se siga utilizando la lengua que empleaba la pareja antes, pues será la más útil para comunicarse y además suele ir acompañada de connotaciones emocionales. En algunos casos, como el mío, es simple, pues Eduardo y yo hablamos en español, pero en otros, puede que los padres hablen entre sí un cuarto idioma que no es ni el suyo nativo ni el del país en el que viven. Ante mi duda, la psiquiatra me tranquiliza: “No, los niños no se vuelven locos. La idea que tenemos los bilingües tardíos de la confusión es porque no hemos desarrollado esas estructuras naturalmente. Otra cosa es que el niño tenga dominio activo del idioma, pero sí tendrá dominio pasivo”. Es decir, que distingue de forma natural los distintos idiomas que escucha, y los entiende.

¿Qué hacer cuando el niño se niega a hablar un idioma?

Ante todo, dice Varela, respetarlo. Para estimular al niño a que hable esa lengua, hay que ponerlo en situaciones en las que no tiene más remedio que utilizarlo, como viajar al país de origen. Si además, las asocia a los padres, mejor, es decir, si ve que la gente se dirige a nosotros en ese idioma, que hay una relación privilegiada; o cree que obtiene una ganancia por usarlo, será un refuerzo. Por ejemplo, la lengua minoritaria se puede convertir en un código secreto (“dímelo en chino y así no se enteran los demás”), o su uso puede suponer una ganancia afectiva (“qué bien que me hables en chino, con lo que me gusta”). Pero la psiquiatra advierte que no hay que presionar, ni corregir constantemente, pues desmotiva.

La experta recomienda que solo se recurra al “háblame en chino, que si no no te entiendo” si el niño es muy pequeño, y sin abusar. “En realidad, es un insulto a la inteligencia del niño”, pues este en seguida se da cuenta de que es falso. “Los niños tienen un radar, saben cuándo es necesaria de verdad esa comunicación y cuándo es artificial”, añade.

Mezcla de idiomas y corrección de errores

Hasta los cuatro años, dice Varela, es absolutamente normal que los niños mezclen las lenguas, como hace David, incluyendo palabras en un idioma u otro porque las use más, o simplemente le guste más cómo suenan. Más adelante, lo pueden hacer, pero con una utilidad: es lo que se llama cambio de código, porque cada palabra en un idioma designa algo que es culturalmente distinto. No hay que corregir al niño en ninguno de estos casos.

Otras veces, lo que sucede es que el niño emplea estructuras gramaticales de un idioma en el otro. “Las interferencias son mayores cuanto menor es la exposición a la lengua minoritaria”, explica la experta. En estos casos, recomienda la “corrección por modelado”: por ejemplo, si dice “soy cansado”, un error frecuente al extrapolar del francés, en vez de corregirle con “no se dice así”, es mejor responder usando esa misma estructura pero de forma correcta: “ya sé que estás cansado”, es decir, ofrecerle un modelo. Pero tampoco conviene abusar, pues interfiere mucho en la conversación. Varela aconseja limitarlo a las estructuras que se usen siempre mal, y reforzar la corrección con instrumentos como cuentos en los que se utilice bien.

¿Se aburrirá o se quedará excluido por usar un idioma distinto?

Es una duda que surge sobre todo al principio de la escolarización en un idioma distinto al de casa, normalmente a los 2-3 años. La psiquiatra afirma que “el estímulo para comunicarse en la nueva lengua es tan fuerte que se aprende a un ritmo espeluznante”. Por eso, aconseja no preocuparse, ya que aunque al principio puede generar cierto estrés, en muy poco tiempo se resuelve, simplemente porque el niño aprende la nueva lengua. Aún recuerdo cuando llegué a España, con cuatro años, la sensación agobiante de ir al colegio y no entender nada. Pero es cierto que ese mismo año ya hablaba español, y poco tiempo después, ya lo hablaba mejor y lo usaba mucho más que el chino.

¿Qué pasa cuando en el colegio introducen un idioma extranjero?

Por desgracia, opina Varela, en los colegios españoles no hay que preocuparse porque el estímulo del nuevo idioma, normalmente el inglés, “no suele ser suficiente ni para causar confusión”. Lo que puede ocurrir es que el niño, si está expuesto a esa lengua en casa, llegue a corregir al profesor, lo que genera un conflicto. Según los casos, puede ser recomendable que el niño escoja un idioma distinto, por ejemplo el francés; o al contrario, si no es un buen estudiante, se quede en ese idioma aunque no vaya a aprender mucho porque al menos hay una asignatura que domina y le sirve de estímulo.

¿Cómo y cuándo introducir la lecto-escritura?
  • Si los idiomas comparten el mismo alfabeto, como el español con el inglés. En este caso, normalmente las habilidades de lecto-escritura son mayores, porque tienen mayor capacidad metalingüística para extrapolar las reglas de la lecto-escritura de un idioma a otro. Varela cuenta que es normal que el niño, al empezar a leer en el colegio, aplique las mismas reglas a la otra lengua y de repente, los padres se dan cuenta un día de que sabe también leer en el otro idioma. Para ello, es importante que el niño tenga exposición a la lengua escrita, por ejemplo, leyéndole los padres en ese idioma para que identifique los sonidos que se pronuncian distinto con las letras. Para ello, son muy útiles los libros bilingües, con el texto en ambos idiomas.
  • Si los idiomas no comparten el mismo alfabeto, como el español y el hebreo o el chino. En este caso, la lengua minoritaria es independiente de la escolarización. Hay que fomentar desde pequeños la lecto-escritura, con mucha exposición a los sonidos desde el principio, y utilizando juegos como crucigramas, sopas de letras, el ahorcado, en los que tiene que usarla.

Fuente: El País

Cómo aficionar a los niños a la lectura

Consuelo Cuevas

Las edades en las que debemos aficionar a los niños a la lectura es a partir del año o año y medio. A esta edad un niño o una niña, pueden disfrutar con un cuento adecuado, con una revista específicamente pensada para su nivel de comprensión y de madurez.

La iniciación en la lectura requiere calma y cierta dosis de dedicación. Con un niño pequeño, tampoco se puede alargar demasiado el tiempo dedicado a disfrutar de una historia, porque su capacidad de atención es aún muy limitada.

Estímulos para aficionar a los niños a la lectura

Es preciso elegir un momento adecuado, de tranquilidad, cuando el niño esté relajado, no ocupado en otra actividad o interesado por otra cosa, y el adulto no tenga prisa. Hay que buscar un ambiente adecuado, un espacio cómodo y tranquilo, sin demasiadas interferencias (ruidos, movimientos). Un rincón en el que el niño pueda sentarse junto a adulto o en sus rodillas, o apoyarse sobre una mesa baja, por ejemplo, para poder tener la postura que le resulte más cómoda para centrarse.

Se necesita también una actitud que favorezca el encuentro del niño con el adulto en torno a una historia: el adulto debe dedicarse esos poco minutos, en cuerpo y alma, a disfrutar con el libro o con la revista elegidos. Si él disfruta, el niño lo percibirá y le será más fácil concentrarse en la actividad. Hay que aceptar la reacción del lector: a veces estará más disperso, se irá y volverá, o no… Pero hay que continuar unos minutos leyendo o narrando de memoria el cuento, porque a veces el niño, aparentemente ocupado en otra cosa, sigue escuchando.

Y no hay que forzar demasiado las cosas: hay veces en que el ánimo del niño no permitirá proponerle una actividad que requiere cierta quietud.

Un momento excelente es la hora de dormir, cuando el niño está cómodamente en su cama. Un cuento corto, contado a media voz, con un poco de soltura, le ayudará a desconectar de la actividad del día, le relajará y le ayudará a conciliar el sueño dormir (lo que no siempre le resulta fácil por sí mismo).

Aficionar a los niños a la lectura antes de que aprendan a leer

Un niño de entre 1 y 3 años tiene una capacidad aún muy limitada de atención, por lo que los momentos de acercamiento a un libro o a una revista serán necesariamente breves.

Entre la enorme oferta editorial, hay que elegir con esmero. Conociendo el carácter del niño, su personalidad, sus gustos incipientes (pero a veces muy marcados) y teniendo en cuenta su edad, el adulto tiene que elegir cuidadosamente el soporte de la lectura: un libro que le niño pueda manipular, una revista con diferentes contenidos adaptados a su edad y con dibujos grandes, atractivos, reconocibles, que le aporten placer y también información.

A estas edades en que el niño todavía no sabe leer, la imagen, la ilustración, es una fuente de entretenimiento y de conocimiento (de hecho el niño hace una lectura de imágenes en las que descubre muchos objetos y muchos matices). Por tanto, hay que buscar también libros y revistas con buenas ilustraciones. Las revistas tiene una ventaja añadida: en un mismo ejemplar, ofrece al niño un abanico amplio de estilos de ilustración. Unos les gustarán más que otros y, así, poco a poco y casi sin darse cuenta, va perfilando también sus propios gustos.

Y para lograr encandilar a un niño con la lectura, hay que elegir un buen momento del día en que el niño esté dispuesto; un espacio tranquilo, sin demasiados ruidos ni actividad, y hay que repetir la escena de sentarse o tumbarse a leer con el niño hasta lograr que sea un hábito como, por ejemplo, el beso de buenas noches.

Fuente:  Guía infantil

¿Qué es un profesor sombra?

Alex Sáez

Los maestros lidian con muchos estudiantes a través de sus carreras, por lo que encontrarse con un niño con necesidades especiales es prácticamente inevitable. Sin embargo, un profesor puede no entender la discapacidad del estudiante. Cuando esto sucede, un maestro sombra es extremadamente útil. Si eres un profesor o padre con un niño que tiene una discapacidad de aprendizaje, un maestro sombra es algo sobre lo que definitivamente debes saber.

Definición

Un maestro sombra es un asistente educativo que trabaja directamente con un único niño con necesidades especiales durante sus años de preescolar y primaria. Estos asistentes entienden una variedad de discapacidades de aprendizaje y cómo manejarlas en consecuencia. Proporcionar una maestra sombra permite al niño asistir a clase mientras está recibiendo la atención extra que necesita. Los profesores sombra están extensivamente capacitados para ayudar al estudiante a interactuar con los demás y ayudarle con tareas escolares.

Beneficios

Los servicios de un maestro sombra son muy beneficiosos y pueden aumentar la calidad del niño en el aprendizaje global y la experiencia del aula. Estos expertos ayudan al niño a concentrarse, comunicarse, participar en clase, socializar, mostrar cortesía a los demás y controlar su comportamiento. Aunque los maestros regulares son instrumentales, no poseen la formación específica que tiene un profesor sombra. Los profesores sombra transmiten las lecciones de la clase a los niños con necesidades especiales con el fin de maximizar su comprensión.

Entrenamiento

Con el fin de convertirse en un maestro sombra, se requieren ciertos cursos. Estos cursos proporcionan información específica acerca de muchos tipos de discapacidades y cómo lidiar con ellas. Estas pueden incluir lecciones sobre el trastorno por déficit de atención, autismo y dislexia. Además, el entrenamiento específicamente instruye a los profesores sombra sobre temas diferentes a enseñar, dependiendo de la discapacidad.

Elegir un maestro sombra

Como padre, es importante que elijas un maestro calificado y con experiencia como “sombra”. Estos asistentes pueden tener diferentes credenciales, pero hay algunas específicas a buscar. Según la web Shadow Teacher, los maestros deben tener ya sea un grado de asociado en artes o en ciencias de educación infantil en el desarrollo del niño, un grado en áreas como educación especial o una certificación de educación de la infancia temprana. Además, encuentra a alguien que tenga por lo menos un año de experiencia en el aula.

Traducido por Paulina Illanes Amenábar\Fuente: ehowenespanol.com

Un caso dominicano de innovación y éxito educativo

Hainan Reynoso Uribe

Existe una escuela pública en el Cibao que le sube la calificación al sistema educativo dominicano a nivel internacional. Con apenas cuatro años de fundada, sus egresados se destacan por su excelente desempeño en las pruebas de ingreso a las universidades locales y extranjeras.

La primera cosecha del Liceo Científico Dr. Miguel Canela Lázaro, de la provincia Hermanas Mirabal, obtuvo US$800,000.00 en becas para estudios superiores, tanto en el país como en Estados Unidos de América.

Se trata de una iniciativa pública y autosostenible que incluye un 80% de niños y adolescentes pobres y de origen rural. Se nutre de los recursos que aportan la comunidad, el comercio local,  y el Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd), según afirma José Gabriel Maldonado, director ejecutivo de la Fundación Pro Educación y Ambiente (Proea).

Proea fue invitada por la Oficina Técnica de la Comunidad de Hermanas Mirabal, organización sin ánimos de lucro. El acuerdo de co-gestión entre las familias, empresarios, maestros y alumnos, implica construir día a día un centro educativo que desarrolle el enfoque de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).

Las antiguas naves de una zona franca industrial albergan a 400 alumnos de alto rendimiento académico, cuyos resultados en las recientes Pruebas Nacionales los colocan entre los primeros en toda la región, incluyendo los colegios privados de élite.

Desde allí, un cuerpo docente internacional y multicultural, altamente capacitado, ofrece un novedoso plan de estudios público, especializado y selectivo, con enfoque Stem. Los frutos no se han hecho esperar y según Maldonado establece, “logramos que un 72 por ciento de los estudiantes de la primera clase graduanda expresaran querer ser profesionales en áreas Stem o maestros de Stem.”

De los 60 egresados, los 20 estudiantes que obtuvieron calificaciones sobresalientes, figuran en la percentila del 1 por ciento, mientras que los 20 siguientes en desempeño académico están en la percentila del 8%, “o sea que el liceo científico pudo mover esos estudiantes a los niveles más altos de ejecución en las pruebas nacionales, -que no necesariamente miden el enfoque ni las prioridades educativas del liceo-, pero es la única medida nacional para comparar la ejecución de nuestros estudiantes.” Afirma con orgullo Maldonado.

¿Qué están haciendo diferente?

El Liceo Científico selecciona sus maestros de manera meticulosa. Tras su contratación son sometidos a un proceso de inducción, así como a programas de desarrollo profesional durante su carrera docente en el centro.

Este modelo de escolaridad, digno de replicarse en todo el país, logra conectar la educación con la vida misma y parte de las experiencias que los alumnos traen consigo. El año escolar se extiende a 11 meses, los estudiantes tienen la opción de tomar asignaturas electivas y asisten a jornadas diarias de 8.5 horas.

El proceso de enseñanza trasciende al salón de clases, ya que los estudiantes ponen en práctica sus conocimientos mediante excursiones culturales, ecológicas y de trabajo en equipo.

Plan LEA conversó con José Gabriel Maldonado durante la XX edición del Congreso Internacional de Educación Aprendo 2016 “Pilares de la Calidad Educativa: comunicar ideas, resolver problemas, expresar emociones”, evento realizado del 11 al 13 de noviembre en un hotel de esta capital.

En la oportunidad proporcionada por Educa, Maldonado presentó este caso dominicano de innovación y éxito educativo frente a 1,200 docentes representantes de los niveles inicial, básico y secundario de todo el país.

Vuelve la competencia estudiantil Mi Viaje a NASA

La novena edición de la Competencia Nacional de Ciencia y Tecnología “Mi Viaje a Nasa 2017” ya está en  marcha. La Comisión Internacional Asesora de Ciencia y Tecnología de la Presidencia (CIACT) lanzó el concurso el pasado jueves 10 de noviembre.

Esta iniciativa es dirigida a estudiantes y directores de escuelas y colegios, con el objetivo de reconocer el talento estudiantil y fomentar la investigación científica entre estudiantes de secundaria. El programa cuenta con el apoyo del Despacho de La Primera Dama, el Ministerio de Educación, Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) y el Plan LEA del LISTÍN DIARIO.

Con 8 años de experiencia en la organización de la competencia se ha logrado que más de 550 trabajos científicos y tecnológicos hayan sido presentados por parte de los estudiantes de educación media, un estimado de 1,600 estudiantes han participado en forma directa en los proyectos científicos presentados; 4,000 de forma indirecta, y más de 600 profesores se han involucrado en esta competencia ampliando sus estrategias de enseñanza, método científico y comprensión del pensamiento lógico de sus estudiantes.

Al participar, los escolares tendrán la oportunidad de someter sus ideas a un jurado compuesto por profesionales y científicos locales reconocidos por sus logros en la ciencia y/o la tecnología, quienes evaluarán los proyectos presentados.

Los abstractos deberán ser sometidos a la página Web www.miviajeanasa.com, donde también podrán encontrar las bases del concurso.

Los equipos ganadores de esta competencia obtendrán como premio un programa de 8 días, especialmente diseñado para estudiantes, en el Campo espacial de la NASA en Huntsville, Alabama, con todos los gastos pagos.

Adicionalmente, los campeones recibirán tabletas electrónicas, becas universitarias, medallas y certificados de participación.

Fevida realiza conferencia con la ministra de Educación Superior

La Fundación Educación para la Vida (Fevida) realizó su segunda gran conferencia titulada Perspectivas de la educación superior en relación a la agenda 2030 y los objetivos de desarrollo sostenible, la cual estuvo a cargo de la ministra de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), licenciada Alejandrina Germán.

En las palabras de bienvenida, el presidente de Fevida, Alexis Fradera explicó que “Fevida es una institución sin fines de lucro, dedicada a trabajar con la problemática educativa, en el diseño y ejecución de programas, planes y proyectos innovadores en el área educativa, prestando especial atención a la formación y capacitación continua de los docentes en la República Dominicana”. De igual forma, señaló que “Fevida se constituye como un espacio de debate, reflexión e innovación pedagógica; un centro de promoción de las mejores prácticas docentes y las últimas tendencias educativas”.

Durante la conferencia  Alejandrina Germán destacó la tendencia de avance que en los últimos años ha experimentado la educación superior en el país, la cual se ha centrado en potenciar tres ejes fundamentales: la equidad, el aseguramiento de la calidad y el financiamiento a la investigación científica y tecnológica.

Manifestó que para continuar avanzando hacia el objetivo de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos, como indica el objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 de la Agenda 2030, el país tiene como reto el desarrollo de las Metas Presidenciales que al respecto proponen el establecimiento de un marco nacional de cualificaciones y desarrollar los componentes del Programa República Digital.

La titular del Mescyt explicó que en estos momentos la institución está avanzando en la revisión y actualización curricular de varias carreras, entre ellas las ingenierías y los rediseños de los planes de estudio de Medicina, Turismo y de la oferta curricular de 22 escuelas de Enfermería. La ministra Germán agregó: “En estos momentos estamos inmersos también en los rediseños de las planes de estudio de grado de la carrera de Educación para lo cual se está aplicando la normativa 2015-09 sobre la Formación docente de calidad en la República Dominicana”, significó la funcionaria.

La conferencia se desarrolló en el marco de un desayuno organizado por la Fundación Educación para la Vida (Fevida).

Más detalles sobre Fevida

La Fundación Educación para la Vida (Fevida), es una Institución eminentemente pedagógica, enfocada en el docente como profesional y como persona. En el ámbito profesional, trabaja tanto los aspectos de contenido como de las estrategias de enseñanza-aprendizaje. En el ámbito personal del docente, trabaja con su organización personal, financiera y emocional.

Fevida promueve tanto la formación académica (eminentemente teórica), como el aprendizaje colaborativo, el aprendizaje situado y las comunidades de aprendizajes (eminentemente prácticos), estrategias de intercambio de experiencias con sus pares, que se da en la realidad del proceso pedagógico: la escuela.

De manera especial, y sin que sea limitativo, Fevida asume el rol de promover, divulgar y motivar el uso de las siguientes teorías o recursos:

Estilos de aprendizajes y las inteligencias múltiples, un docente que conoce realmente a sus alumnos, so innovador de las Tecnologías de la Información en Comunicación (TICs), un docente que hace uso efectivo de la tecnología, coaching educativo y un docente que crece como persona y como profesional.

 

Clara y el belén de Navidad

Pedro Pablo Sacristán

A continuación compartimos con los maestros un cuento de Navidad. Pueden usarlo para trabajar el desarrollo emocional y cognitivo de los niños, y ayudarse en su labor docente.

  • Enseñanza: Un cuento de Navidad sobre la humildad
  • Ambientación: Una casa cualquiera de hoy día
  • Personajes: Una niña y su hermanita

Clara era toda una artista con los belenes de Navidad. Durante todo el año preparaba bocetos, materiales y personajes para que al llegar la siguiente Navidad su nacimiento fuera aún mejor que el del año anterior.

Y el año en que cumplía los 10 años, pensando en aquello que cantaban los ángeles del Señor “Gloria a Dios en las alturas…” preparó el belén más precioso que uno pudiera imaginar. Diseño y fabricó unos maravillosos trajes para la Virgen María y San José, y una mantita bordada con hilo dorado para el Niño Jesús. Decoró el establo con pequeñas joyas tomadas de sus pendientes y anillos, y rodeó el pesebre de las miniaturas más bellas que encontró. Hasta las figuritas de los soldados de Herodes eran sombrías y malvadas, tanto como humildes las de los pastores. Posiblemente, no hubiera habido antes un belén tan bonito y cuidado. Era tan especial y único, que había sido propuesto para varios premios, incluido el gran premio nacional al mejor belén.

Pero precisamente la mañana en que los jueces debían visitarlo, Clara descubrió al levantarse la peor de las tragedias: su obra maestra ¡estaba totalmente destrozada! Y cuando la sangre le subía por las mejillas y en su garganta nacía un grito de furia, Loca, su hermana pequeña, se acercó a su lado, tiró de su camisón, y dijo toda sonriente:

– ¿Te guzta máz azí? ¡Lo he puezto preciozííízímo! Lola ayudá a Clara.

¿Cómo gritar al angelito de Lola, tan bonita ella, que sólo había querido ayudar un poco? Clara miró lo que quedaba de su belén: los vestidos de la Sagrada Familia adornaban de cualquier forma a unos pastores y su oveja; la preciosa manta estaba a los pies de la viejecita del río; las plumas del pesebre flotaban por todas partes; torpes y divertidas caras de payaso eran ahora el rostro de los malvados soldados, y el grupo de pastores que dormía al raso se veía embadurnado de chocolate, en las más acrobáticas posturas que los pegajosos dedos de Lola, llenos de saliva y golosinas, habían permitido; incluso las pequeñas joyas y miniaturas de Clara estaban esparcidas aquí y allá: decorando una casucha, en el bolsillo de una lavandera, o en la olla de comida junto al fuego. Y grandes y brillantes pegotes de color cubrían los montes y el cielo de aquella Judea destrozada por la ingenuidad de Lola.

Dos grandes lágrimas rodaron en silencio por las mejillas de Clara, sabiendo que ya nada se podía hacer. Y allí se quedó, llorando, y pidiendo perdón a ese Niño al que tanto quería y por el que tanto se había preocupado. Pero entonces, al caer sus primeras lágrimas sobre el Niño, vio cómo este saltaba contento a atraparlas. Después le guiñó un ojo, sopló sobre sus lágrimas y las lanzó de regreso a sus ojos, antes de volver inmóvil a su sitio en el pesebre.

Y en sus ojos, aquellas lágrimas tocadas por el Niño Dios fueron como unas lentillas que le mostraron todo tal y como era en realidad. Y comprendió que ni el Niño ni su familia querían los lujos ni las joyas, ni la tristeza de los hombres, ni la oscuridad en el corazón de los malvados, ni un mundo triste y sin color. Y que precisamente por eso había venido al mundo.

Y sin dudarlo, y con una gran sonrisa de alegría, tomó en brazos a Lola, le dio el más largo y sonoro beso y dijo:

– ¡Claro que sí, Lola! Así está muchísimo mejor.

Fuente: Cuentos para dormir y despertar

Prevenir la obesidad desde la escuela

La obesidad infantil y juvenil es uno de los problemas que más afecta a esta población en el mundo desarrollado. Se ha de prevenir e intervenir desde distintos ámbitos, siendo la familia probablemente la primera implicada. Pero también desde la escuela se puede prevenir la obesidad promoviendo los buenos hábitos.

Éstas son algunas de las intervenciones que se pueden llevar a cabo en el ámbito escolar para prevenir la obesidad, según los expertos que elaboran la “Guía de Práctica Clínica sobre la Prevención y el Tratamiento de la Obesidad Infantojuvenil”.

Son puntos deseables en todo centro educativo, para la realización de los cuales son necesarias tanto la concienciación de la comunidad educativa como la elaboración de programas y la adjudicación de recursos destinados a ello.

  • La escuela debe promover la educación física y la actividad deportiva, dentro y fuera de ésta.
  • Las escuelas deberían incluir programas educativos orientados a la mejora de la dieta, la actividad física y la disminución del sedentarismo, que incluyan a la familia y al personal académico.
  • Las intervenciones escolares deben ser mantenidas en el tiempo, a lo largo de los cursos escolares y continuadas fuera del ámbito escolar.
  • La ingesta alimentaria en la escuela debe ser saludable, incluyendo variedad de frutas y verduras y comidas pobres en grasasy azúcares. Sin embargo, muchos comedores escolares no proporcionan menús equilibrados.
  • Se recomienda la implementación de intervenciones multidisciplinares en los colegios e institutos para fomentar el consumo de frutas y verduras en la población infantil y adolescente. Hay una propuesta a nivel europeo para llevar frutas y verduras gratis a los colegios.
  • En la escuela es necesario crear un entorno dietético saludable, disminuyendo la accesibilidad a alimentos de elevado contenido calórico (máquinas expendedoras) y facilitando el consumo de alimentos saludables.
  • Se recomienda la promoción de la práctica de actividad física en la población infantil y adolescente mediante intervenciones dirigidas a más de un ámbito (escuela, familia, comunidad), e incluyendo intervenciones ambientales.
  • Tanto las familias como los profesionales que trabajan en la escuela deben estar incluidos en los programas escolares de educación sanitaria.
  • Se recomienda fomentar actividades en el ámbito escolar dirigidas a disminuir el tiempo destinado a ver la televisión, jugar con videojuegos, el ordenador o el teléfono móvil.

Lo cierto es que desde las administraciones se lucha porque muchos de estos puntos para prevenir la obesidad desde la escuela se lleven a cabo, aunque aún queda mucho camino por recorrer, y somos las familias las que deberíamos valorar y reclamar la importancia de estas prácticas saludables.

Fuente: Bebés y más

Día del niño: consejos sencillos para festejarlo

Los niños son el futuro de la humanidad y fue un 20 de noviembre de 1959 cuando la Asamblea de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) recomendó establecer el Día Universal del Niño. Se instó a los países del mundo a que celebraran éste día en la fecha en que ellos consideraran conveniente. En México el 30 de Abril es el Día del Niño, en Colombia el último sábado de Abril, en Bolivia el 12 de Abril, en Paraguay el 31 de Mayo, en Venezuela el tercer domingo de Junio, en Argentina el segundo domingo de Agosto y en Uruguay el 9 de Agosto. Lo anterior se considera como la historia del Día del Niño.

Forma de celebrar el Día del niño

Sea cual fuere el día en que se celebre el Día del Niño generalmente se hace una conmemoración especial con fiestas y juegos, en México mucho depende del grado escolar y generalmente el festejo se limita hasta las 12 años.

Día del niño en preescolar

Cuando los niños tienen de 3 a 6 años, generalmente se encuentran cursando el Jardín de Niños o Preescolar y es cuando el Día del Niño se celebra a todo lo alto. En ocasiones la Institución no solo organiza un día de celebración, sino toda la semana, en dónde los chicos gozan de juegos y diversión.

Los juegos para el Día del Niño pueden ser: el lunes dedicarlo para hacer una pijamada en pleno día y en la escuela. Los pequeños asisten a la escuela vestidos con su pijama, pantunflas y bata. Si duermen con su juguete preferido, también él es bienvenido. Las maestras (porque casi siempre son mujeres, pero también hay maestros) acondicionan los salones para poner colchonetas, cojines, cobijas o colchones inflables en dónde los pequeños puedan acostarse. Normalmente cubren las ventanas para proporcionar una oscuridad y crear un ambiente propicio para contar cuentos, jugar a las escondidas o guerra con almohadas.

El martes puede organizarse una piscina, ahora todos los pequeños vestirán traje de baño, sandalias, bata y toalla. Si la escuela no cuenta con piscina propia, normalmente la Institución solicita a los padres de familia el préstamo de pequeñas piscinas inflables, en dónde los chicos pasarán el día nadando y jugando con agua.

El miércoles podría ser el día del circo, dónde los profesores creen un ambiente carnavalesco, se disfracen de diversos personajes y brinden una excelente función a los pequeños. Los actos podrían incluir a un cuenta cuentos, un mago, caminar en cuerda floja (aunque esta se encuentra a raz de piso) , domar al león (el felino puede ser un maestro disfrazado), un payasito, y un concurso de disfraces.

El jueves un evento deportivo. Carrera de sacos, pasos con obstáculos, competencias de salto en un pie, concursos de: quién come más fruta, quién encuentra la moneda en la harina, quién resuelve más adivinanzas, entre muchos otros juegos. Normalmente en estos eventos los chicos acuden en compañía de sus padres, quienes los ayudan en los concursos. Y como todos son ganadores, al final todos reciben una gran medalla de chocolate.

Y el viernes … el gran día! la fiesta del Día del Niño, con juegos como lotería, tómbola de regalos y una gran kermes con comida expresamente preparada para los chiquitines del festejo, y en un salón, un lugar para bailar las canciones que más les gustan, claro está, que también puede haber un concurso de karaoke. Los chicos disfrutan mucho que al final se les regale una bolsa con dulces.

Día del niño en primaria

Es cuando los niños se encuentran en la primaria, generalmente tienen de 6 a 12 años, y es lo que se conoce como educación básica.

En este nivel escolar la celebración del Día del Niño es diferente, los chicos ya son más grandes y no es posible dedicar una semana a juegos y diversión. Por lo anterior, las actividades para festejar el Día del Niño son más reducidas:

Normalmente se dedican dos días, el primero para organizar un Festival de Lectura: en dónde se hacen concursos para conocer al mejor lector; se presentan libros infantiles y didácticos, así como un espacio para la compra de material bibliográfico; o puede que la Institución contrate a un cuenta cuentos. También se puede organizar para este día una consulta infantil, en dónde los chicos propongan iniciativas para mejorar el lugar en el que viven o cómo mejorarían sus condiciones de vida.

El segundo día, es la fiesta para los niños: se prepara una kermes en dónde se ofrecen alimentos, se hacen concursos de baile (individuales o grupales). Se organiza una zona de artesanías (pintura de figuras de yeso o pintura en vidrio), una zona de eventos deportivos (juegos de futbol o baloncesto), una zona de juegos de mesa (lotería, turista, jenga, dominó o ajedrez) y hasta una zona electrónica (competencias en juegos Wii o Kinect). El objetivo es que todos los niños se diviertan.

Hay ocasiones en que la Institución determina que el festejo del Día del Niño se lleve a cabo por la tarde -para no perder clases-, los padres pueden acompañar a sus hijos, disfrutar con ellos el momento y hasta ser sus parejas en los juegos de competencia.

Cómo hacer una celebración infantil

Primero que nada se debe de conocer el número de niños y niñas que asistirán al evento, así como sus edades. Conociendo esta cantidad se establece el número de invitaciones y el tamaño del local.

Determinar el presupuesto con el que se cuenta para la celebración, hay lugares para festejos infantiles que ya proveen de todo (adornos, sillas, mesas, manteles, platos, vasos, música, juegos infantiles, juegos inflables y algunos, hasta alberca!).

Los lugares para festejo básico ofrecen el espacio, jardines, sillas, mesas, manteles y juegos infantiles (columpios, toboganes, sube y baja, algunas casitas o castillos).

Si se quieren juegos inflables, estos tienen un costo adicional. Dependiendo del tamaño, el precio.

Si se quiere música, también el costo es extra. Karaoke, rocolas o equipo de sonido.

Hay que determinar quién o quiénes serán los encargados de la decoración, para lo anterior se necesitan globos, papel de china, listones y carteles. En ocasiones, también se adornan las mesas, así que por cada una de ellas corresponde un centro de mesa.

También se debe de establecer un encargado para la organización de juegos tradicionales, en los cuales participen los niños y se diviertan durante la celebración.

En México es típico que en todo festejo infantil, se abra un tiempo para romper la piñata, la cual debe de estar llena de dulces.

Normalmente en esos sitios no existe una cocina, así que hay que prever en caso de que la comida a ofrecer tenga que estar caliente.

Con respecto a la comida hay que considerar dos menús, uno para los padres y otro para los niños. Las porciones son diferentes. No hay que perder de vista que los chicos están jugando y divirtiéndose, por lo cual, si se les ofrece una porción grande de igual manera será el  porcentaje de mermas; es mejor una porción chica y si tienen más hambre pidan otra.

Los chicos no perdonan una celebración sin pastel, así que hay que considerar rebanadas de aproximadamente 50 a 75 gramos para cada uno de ellos.

En ocasiones también se ofrecen gelatinas pequeñas, helado o paletas. Considerar una o dos por niño.

Es mejor llevar una vajilla no descartable (melamina o plástico) con la finalidad de no contaminar. Considerar el doble de invitados para este tipo de elementos. Los platos y vasos para los niños deben de ser pequeños.

En lo que respecta a las bebidas, hay que considerar agua fresca de frutas naturales, agua sin sabor y refrescos. La proporción de 2 a 1. En otras palabras, lo menos que hay que tener es refresco.

No está por demás tener a la mano un botiquín de primeros auxilios.

Al finalizar la fiesta, a los niños se les despide con una bolsa de dulces o algún regalo (cartuchera para guardar lápices, alcancía, pelota, etc.).

Los lugares para festejo generalmente se hacen cargo de la limpieza del local, pero en caso de que no, debe de considerar llevar escoba, recogedor, trapeador, limpiadores y muchas bolsas para levantar los residuos (preferentemente separar los orgánicos de los inorgánicos).

Organizar una fiesta infantil es un evento que necesita de planeación, organización y mucho control. Hay padres de familia que ahorran durante todo el año para llevarla a cabo. Lo mismo sucede con las instituciones educativas cuando es momento de llevar a cabo la fiesta del Día del Niño.

Fuente: Tecno Educación

Organizando el angelito

Terri Coles

Una de las tradiciones más alegres de la Navidad es el intercambio de regalos o angelito.  Esta costumbre tiene sus cimientes en los regalos que los Magos de Oriente le ofrecieron al niño Jesús cuando nació en Belén de Judea.

Hoy en día son la  excusa perfecta para integrar a los alumnos, familia, amigos y compañeros de trabajo. Los intercambios de regalos en Navidad o angelitos son para  divertirse, así que no se  lo tome demasiado en serio.

Sin embargo, algunas reglas pueden asegurar que todos los que participen pasen un buen rato.  Compartimos 12 consejos para realizar su angelito sin traumas durante las fiestas.

  1. Elija su angelito:El angelito puede ser realizado de dos maneras distintas. En la primera, cada participante  escoge un nombre al azar y luego cada quien compra un presente para  el destinatario que seleccionó. La identidad del emisor  se mantiene en secreto hasta el final del intercambio.
  2. También puede hacerse de una manera dinámica y divertida. De forma alternativa, usted puede hacer lo que algunos llaman un intercambio de Yanqui. Cada uno trae un regalo general al intercambio. El primer destinatario elige un regalo envuelto y lo abre. El segundo destinatario puede elegir un regalo envuelto diferente, o robar el regalo sin envolver de la primera persona. Las cosas continúan así hasta que todo el mundo tenga un regalo desempaquetado – ¡para bien o para mal!
  3. Establecer un límite de precios: especificar el monto que se debe invertir por regalo ayuda a mantener los intercambios justo, y evita que alguien se sienta culpable por lo que ha dado o recibido. Gastar RD$1,000.00 cuando el límite era de $200.00 puede parecer generoso, pero puede hacer que otros se sientan incómodos. Oriente a los participantes en el sentido de que  los mejores regalos no son siempre los que más cuestan. Los presentes significativos son   a los que se les pone  sentimiento, y se toma en cuenta la forma de ser de la otra persona y sus gustos para agradarla.
  4. Hágalo serio: Cuando se organiza un angelito se tiene la oportunidad de concentrarse en comprar un regalo para una persona específica. Es mucho más satisfactorio que la lucha por conseguir un montón de regalos baratos para un montón de gente por un sentido de obligación.
  5. Hágase el gracioso: Con un intercambio Yanqui o diablito, a veces los regalos de broma son parte de la diversión. Tratar de no obtener un regalo en particular es casi tan divertido como tratar de conseguir uno realmente bueno.
  6. Considere la donación: ¿Recibió un regalo que no es adecuado para usted, pero es algo que alguien más podría disfrutar? Podría ser el candidato para hacer un intercambio secreto. Sólo recuerde asegurarse de que el destinatario realmente disfruta de él y no se siente como el objetivo de su descarga de desorden. ¡Y no le regale algo que la persona le había dado a usted!
  7. Ofertas: Si usted sabe que participará en algunos intercambios de regalo durante la Navidad, mantenga su ojo atento a las grandes ofertas de las tiendas.
  8. Aligerar la carga de la familia: ¿Se está convirtiendo en una carga financiera para obtener regalos para su creciente familia extendida. Considere poner los nombres de todos los adultos en un sombrero, después que cada uno elija uno. Si su familia está llena de niños, salte los regalos para adultos en total y haga que cada niño escoja el nombre de un primo.
  9. Haga un poco de investigación: Claro, usted puede obtener un regalo genérico, y que funciona muy bien para un intercambio general o Yanqui. Pero si escoge el nombre de alguien, intente conseguir un regalo que se ajuste al destinatario. Si no conoce bien a la persona, haga algunas preguntas. Realmente hará el día de alguien si le da algo que es perfecto, cuando esperaban algo como una caja de chocolate que cuesta cinco pesos menos que el límite de regalo.
  10. Sea gentil: Así que su angelito no hizo la investigación, y obtuvo el vino cuando usted es abstemio, o dulces y usted es diabético. Recibir el regalo graciosamente, en cualquier caso – nadie gana si usted es grosero, y la gente recordará su clase cuando se trate del intercambio del próximo año.
  11. Recuerde a su audiencia: Si el angelito es entre amigos cercanos, usted puede conseguir una camiseta descolorida o algún otro objeto que traiga a la memoria viejas anécdotas. Del mismo modo, si usted escoge a su hermano más cercano en su intercambio familiar, no dude en dar algo que le recuerde una broma o una etapa divertida de su vida. Pero si su destinatario es su nueva cuñada, guarde las formas. Recuerde no dar nada inadecuado en un intercambio de trabajo en la oficina – sin importar lo cercano que usted sea.
  1. Usted puede optar con tiempo por no participar: Si usted no puede permitirse participar, o apenas quiere, es completamente aceptable declinar antes que se escriban los papelitos con los nombres. “

Fuente: huffingtonpost.ca

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