16 de agosto: Día de la Restauración Dominicana

Este jueves se conmemora el aniversario número 155 de la Restauración de la República Dominicana.

El Día de la Restauración Dominicana se conmemora cada año en recuerdo al inicio de la Guerra de la Restauración de la soberanía dominicana el 16 de agosto.

El origen de este día lo encontramos en el día en el que comenzó la Guerra de la Restauración para volver a conseguir la República Dominicana la propia soberanía que había sido arrebatada por España el 16 de agosto de 1863.

El 16 de agosto es un día de recuerdo del comienzo de la Guerra y de recuerdo de todas aquellas personas que lucharon el conflicto y murieron en el mismo.

La Guerra tuvo lugar entre los años 1863 a 1865. El detonante del conflicto fue que España había vuelto a reconquistar la República Dominicana tras 17 años de Independencia.

Pedro Santana arrebató el poder a quien era en ese momento el gobernador del país. Tras este hecho las autoridades empezaron a imponer sus normas a la ciudadanía a través de lo que se conoce como bagajes. Los bagajes consistieron en que cada ciudadano debía de entregar a los militares españoles los animales que tuviesen. Se estableció el monopolio del tabaco, aranceles afectando todo ello a la clase obrera del país. En este momento estaba siendo controlado por los españoles.

El 16 de agosto del año 1863, tras el Grito de Capotillo en el que Gregorio Luperón y Santiago Rodríguez levantaron la bandera dominicana en el cerro de Capotillo de Santo Domingo, dio comienzo la Guerra de la Restauración Dominicana.

En el transcurso de la guerra las pérdidas humanas fueron muy numerosas, tanto por parte de los españoles con de los dominicanos. La fiebre amarilla también estuvo presente en este conflicto y fue la causante de la muerte de muchas personas de la población dominicana y militares españoles y dominicanos. Las tierras de campos fueron destruidas así como una pérdida muy numerosa de animales.

El 3 de marzo de 1865, la reina Isabel II ordenó el final de la guerra. Más tarde el 15 de julio, los militares españoles que allí se encontraban volvieron para España.

Esta Guerra trajo para la República Dominicana al igual que para Cuba la satisfacción de haber conseguido vencer a España en un conflicto de tal envergadura, aunque las pérdidas tanto humanas como materiales fueron demasiado cuantiosas.

Después de este guerra y en recuerdo de los suyos, de todos aquellos que dieron la vida por la libertad, por ganar la guerra, por conseguir de nuevo la independencia que había sido arrebatada por España, la República Dominicana celebra orgullosa el 16 de agosto esos años de tanto sufrimiento para los suyos, pero que al final y a pesar de todo el dolor causado consiguieron la independencia.

 Fuente: dia-de.com

Técnica de las palabras clave para que tu hijo comience el colegio con ilusión

Muchas veces solo necesitamos una palabra de aliento. Tal vez dos. ‘Tú puedes!’. ¿No te ha sucedido que ante un momento de desánimo escuchas unas palabras motivadoras de la persona indicada y te sientes inexplicablemente poderoso o poderosa? Imagina lo que supone para un niño oír a sus padres (referencia básica para él) ese: ‘Puedes lograrlo’.

Palabras clave para que el niño empiece el colegio con ilusión

Con esta idea, unos profesores han lanzado una fantástica idea para el comienzo del colegio: motivar a sus hijos mediante las palabras (que a menudo es el mejor alimento para la autoestima de los niños). Descubre en qué consiste la maravillosa técnica de las palabras clave para que tu hijo comience el colegio con ilusión… ¡y mucha energía!

Bastó una imagen en las redes sociales para descubrir una de las técnicas más eficaces y sencillas para ilusionar y motivar a los niños a comenzar el colegio. Una simple imagen: la de unos lapiceros con mensaje. Unos lapiceros con palabras ‘mágicas’. Sí, mágicas porque consiguen efectos maravillosos en los niños.

La imagen comenzó a circular entre padres y profesores. ¿Cómo no se nos había ocurrido esto antes? ¡Es una idea fabulosa! Solo necesitas unas palabras clave para que tu hijo comience el colegio con ilusión. 

La técnica es muy sencilla: cuando prepares el material escolar para la vuelta al colegio, después de forrar los libros y escribir el nombre de tu hijo en cuadernos y ropa… llega lo más importante: las palabras clave. Puedes hacer una lista con frases motivadoras y dejar las palabras escritas en los lapiceros de tu hijo, en un post-it dentro de los libros o en los cuadernos… en la goma de borrar… ¡donde se te ocurra!

Aquí tienes algunas frases que puedes utilizar. Quizás te sirvan como guía a la hora de apuntar tus palabras motivadoras en el material escolar de tu hijo:

1. ‘¡Eres único!’

2. ‘¡Puedes hacerlo!’

3. ‘¡Tú puedes con todo!’

4. ‘Eres inteligente’

5. ‘Mamá te quiere’

6. ‘Papá te quiere’

7. ‘Eres brillante’

8. ‘Eres importante’

9. ‘Confío en ti: vas a conseguirlo’

10. ‘El esfuerzo tendrá su recompensa… ¡seguro!’

Evidentemente, puedes añadir todas las frases motivadoras que se te ocurran, como ‘eres un ganador’, ‘lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se termina…’, ‘Persevera y triunfarás’, ‘hoy será un gran día’… Piensa en esas palabras que pueden ilusionar y hacer sonreír a tu hijo y que generarán en él una gran dosis de pensamiento positivo desde su primer día de clase.

Cómo motivar al niño para el nuevo curso escolar

Después de una largas vacaciones, en donde prima la diversión y la relajación, vuelven las rutinas, el trabajo, los madrugones… Para un niño supone un esfuerzo, un esfuerzo grande. Por eso, es normal que al principio los niños se sientan algo reacios a comenzar el curso escolar. El miedo, la incertidumbre, el cambio de compañeros o/y de profesor… Todo supone un reto para ellos. Por eso, necesitan más que nunca la motivación, necesitan algo que les ilusione.

La motivación es clave en el aprendizaje. Un niño sin motivación, se negará a atender en clase. Buscará distracciones de cualquier tipo, o intentará llamar la atención mediante un comportamiento no deseado. Un niño motivado, sin embargo, se mostrará ilusionado por aprender y tendrá muchísimas más posibilidades de terminar el curso con un excelente resultado.

Existen muchas otras técnicas para motivar a un niño y para generar en él pensamiento positivo: ‘la técnica del bote de la felicidad para generar pensamiento positivo’, ‘la técnica del post-it para motivar a los niños’, ‘la máquina de las sonrisas’… El objetivo de todos ellos es el mismo: mejorar la confianza del niño en sí mismo. Ni imaginas lo poderoso que es alguien que confía en sí mismo.

Lo resumiré con la frase que Carolina Marín, campeona de tres mundiales seguidos de Bádminton utiliza para explicar sus triunfos: ‘Puedo porque pienso que puedo’. Esa es la actitud que debes contagiar a tu hijo no solo al comienzo, sino durante todo el curso escolar. Y verás los resultados.

Fuente: guiainfantil.com

La destructiva nota de una profesora a una alumna que indigna a todos

Un psicólogo compartió en sus redes sociales la nota que una profesora dejó en el cuaderno a una niña de seis años. La nota ha indignado tanto a psicólogos como a educadores y padres. ¿La razón? Lejos de ser una calificación o una nota para mejorar el rendimiento de la pequeña, se trataba de una nota totalmente destructiva. Lo malo es que no era la primera vez que esta pequeña recibía una nota así. ¿El resultado? Su problema con las matemáticas y la lengua, lejos de mejorar, no para de crecer…

Esta es la destructiva nota de una profesora a una alumna que nos hace reflexionar sobre la docencia

La nota dice muy claro lo siguiente: ‘Muy distraída y lenta’. No es la única advertencia de la profesora a su alumna. Su cuaderno estaba lleno de marcas señalando todos los errores que la niña cometía. Ninguna para señalar los aciertos. Además, escribía de forma esporádica mensajes similares, como ‘muy vaga’, ‘sin atención’…

El caso de esta pequeña, con sus dificultades y particularidades, ha incendiado las redes sociales, y ha servido para reflexionar, una vez más, sobre la importancia de potenciar la empatía entre los docentes. El caso lo ha sacado a la luz el psicólogo Agustín Soria Viña. Explica la historia de esta niña, que vive en un barrio conflictivo de Argentina, con pocos recursos, y algunos problemas de aprendizaje. En su nota, explica lo siguiente:

‘Ayer conocí a L. Tiene seis años, se encuentra en primer grado y vive en un barrio complejo y carenciado de la ciudad de Rosario. La niña se hace presente e ingresa al espacio portando una pícara sonrisa en su rostro y una rosa y pesada mochila en su mano derecha. Comenzamos a interactuar por motivos que hacen a la construcción de un vínculo terapéutico.

Se le pregunta por su escuela y afirma que le agrada concurrir a la misma yque disfruta con Lengua y Matemáticas…

Sin embargo, la pequeña acudía a terapia porque solo conocía ciertos números y las vocales. Llevaba consigo un cuadro con los números hasta el 50 y el alfabeto, pero la profesora no le permitía utilizar esa pequeña ayuda… La niña, a pesar de todo, lo intentó. La respuesta, imagina: sus errores bien marcados y la nota en grande advirtiendo de un problema de ‘lentitud’ y falta de atención.

El psicólogo también advierte en su explicación que la profesora utilizaba para enseñar vocales y números la repetición sistemática. Nada de juegos, ni proyectos, ni actividades atractivas. El clásico ‘copia 100 veces el alfabeto’.

Pero el texto del psicólogo recalca (sobre todo) el gran error de ‘etiquetar a la niña’ como lenta y distraída:

‘Y encima, la docente sólo marcaba sus errores. Ni siquiera los visualizaba como parte del proceso de aprendizaje. Lo marcaba para estigmatizar, para herir, para hacer que sus alumnos, en este caso L, padecieran ir a clases, y aún peor, que temieran equivocarse.

La niña, que está en plena construcción de su subjetividad y por ende de sus aprendizajes, se sumergía en un abismo de calificaciones absurdas y patologizantes. Lenta, distraída, sin atención, vaga…

L, no consiguió mostrarnos ni una actividad que haya realizado bien. Sólo decía “acá me equivoqué”, “ahí me confundí”, “eso lo hice mal”. Resaltaba todo lo negativo, como su maestra’.

El problema aquí es que el profesor solo recalcaba los errores de la niña, anulando por completo su confianza en sí misma, su autoestima y por supuesto, su ilusión. Le enseñaba con una metodología aburrida, sistemática, sin tener en cuenta además sus problemas y lagunas de base, sus progresos y sus obstáculos, encaminándola sin remedio hacia el fracaso escolar…

Una reflexión que puede servir en cualquier lugar, en donde exista una carencia de empatía y conexión entre profesores y alumnos. Tal vez, rescatando este importantísimo valor y armándose de herramientas ilusionantes, se consiga mucho más. Con una metolodología basada en los proyectos, en los trabajos en equipo, en la personalización y el respeto del ritmo de aprendizaje de cada alumno, en el aprendizaje positivo, los juegos, la práctica…  Muchos profesores ya apuestan por ello. Afortunadamente.

Fuente: guiainfantil.com

¿Qué es la Globalización en la Educación?

La educación contemporánea debe combinar la enseñanza a nivel local con los conocimientos de validez internacional.

  • En un mundo cada vez más globalizado y conectado, es necesario hacer determinados ajustes en la forma de concebir la educación.
  • Responsables de centros educativos y especialmente profesores necesitan adaptar su forma de enseñar al mundo global.
  • Los empleos en el exterior se encuentran al alcance de la mano, para llegar a ellos es necesario contar con una formación de carácter amplio.

Se denomina Globalización al proceso económico, tecnológico, político, social y cultural por el que diferentes países del mundo unen sus sociedades a través de medios que permiten la comunicación e interdependencia de los mismos. A su vez, este proceso dinámico implica la sucesión de una serie de cambios que se presentan a escala global.

Este proceso implica, por tanto, la eliminación virtual de las fronteras existentes entre los diversos países y mercados. Esto ocurre en todos los niveles posibles, en gran parte gracias a las posibilidades que facilitan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Por lo general, al hacer referencia a este fenómeno se crea un vínculo casi automático con el campo económico. Sin embargo, la Globalización puede tener efecto en diversas áreas, como por ejemplo la educación.

En la época contemporánea, los docentes y centros educativos tienen acceso real y veloz a lo que ocurre en sistemas educativos de todo el mundo. Al mismo tiempo, se enfrentan a un nuevo desafío: el de lograr una educación a escala global para abarcar las necesidades de movilidad de talentos existentes en la actualidad.

El gran obstáculo para este objetivo es que, inevitablemente, la formación se dicta de forma local. Por ello, al hablar de Globalización en la Educación se busca transmitir la idea de generar una educación global, enseñando habilidades y conocimientos de utilidad no solo en un entorno local, sino también mundial.

¿Qué acciones pueden promover el alcance de una educación globalizada? Algunas de las medidas que pueden emplearse por este fin, y que han demostrado efectividad en diferentes destinos son:

  1. Cursos online
  2. Cursos MOOC
  3. Educación con atención a valores
  4. Enseñanza de habilidades
  5. Fomento del aprendizaje de idiomas

Para lograr una Educación verdaderamente adaptada a la era de la Globalización, quizá la herramienta de mayor valor es la educación online. Con esta, las universidades dejan a un lado aspectos geográficos o de cupos de matrícula para la inscripción a sus cursos y permiten la formación de estudiantes de diferentes nacionalidades.

Toda acción que elimine las limitaciones geográficas en la formación o brinde a los estudiantes capacitación para el trabajo sin considerar a este como un elemento únicamente posible a nivel local, puede indicarse como una acción capaz de promover la Globalización en la Educación.

Fuente: noticias.universia.com.ar

10 consejos para un exitoso regreso a clases

La vuelta a clases no es para nada sencilla, y si no nos organizamos puede convertirse en un caos. Es fundamental que la familia entera se vaya preparando, no solo con la compra de útiles e ideas para los almuerzos, sino también mentalmente.

Para que el comienzo del ciclo lectivo sea un lindo momento para tus hijos, te recomiendo que sigas estos consejos para un exitoso regreso a clases.

#1 Check list

Primero y principal, para que puedas organizarte y tener a tiempo todo lo que se necesita para el comienzo de clases es fundamental definir cuáles son tus pendientes.

Útiles, horarios, almuerzos, guardapolvo, libros… la lista puede ser más larga de lo que pensás.

Colocá post it en la heladera o armá una lista para ir tachando todas las tareas terminadas.

#2 ¡De compras!

Una buena forma de mentalizarse es ir todos de compras por los útiles y elementos pendientes.

Hacerlo junto a tus hijos es una linda actividad para compartir en familia y a la vez es una gran oportunidad para hablar sobre la vuelta a clases, darles consejos y prepararlos para que tengan un buen comienzo.

#3 Ser su sostén

Para algunos niños, el primer día de escuela puede ser causa de estrés y nervios. Por eso, es importante que tanto nosotros como las maestras seamos accesibles y los acompañemos para que se sientan confiados y relajados.

#4 Reunirse con sus compañeros

Antes de comenzar las clases es bueno que tu hijo se reúna con algunos compañeros. De esa forma, se va a integrar mejor y va a perderle el miedo a la vuelta a clases.

Organizá meriendas en casa o salidas que pueda hacer con sus amigos.

#5 Ser optimistas

Como mamás y papás, tenemos una gran influencia sobre nuestros hijos y es importante que les transmitamos pensamientos positivos.

Tenés que animarlo y prepararlo para que vea la vuelta a clases como una posibilidad de juntarse con antiguos compañeros, hacer más amigos y aprender cosas nuevas.

#6 Papás conectados

Por lo general, algún familiar siempre acompaña a los chicos a la escuela. En ese sentido, la entrada y la salida del colegio son una excelente oportunidad para contactarte con ellos y pedirles sus teléfonos.

Ya sea porque querés invitarlos a un cumple o hacer una consulta puntural, siempre es útil estar comunicada con otros papás y mamás.

#7 El descanso sí importa

Es importante que los niños descansen bien durante la noche, sobre todo antes del primer día. Procurá que tengan una buena alimentación y ocho horas de sueño para que estén con energía y ánimos de aprender.

En lo posible, evitá que miren la tele, usen la compu o el celular hasta altas horas.

#8 Armar un calendario

¿A tus hijos les gusta hacer manualidades? ¿Por qué no armar con ellos un calendario con dibujos y colores? Además de ser divertido, puede ayudarlos a organizarse con los deberes y las fechas de las pruebas.

Cumplir con las tareas a tiempo va a hacer que el día a día les sea más fácil durante todo el año.

#9 Actividades extracurriculares

Es bueno que los padres incentiven a sus niños a realizar actividades extracurriculares, como deportes u otros hobbies. Es una gran oportunidad para que se interesen por diferentes cosas, conozcan nuevas personas y vayan formando su identidad.

#10 Metas para el año escolar

Si bien puede parecer ambicioso y exigente, hecho de la manera correcta establecer metas puede ser muy útil. Hablá con ellos sobre las cosas que les gustaría lograr en este año escolar, desde participar en una obra de teatro hasta entender matemática.

Es una buena forma de explorar junto a ellos sus deseos y sentimientos, y de establecer objetivos sanos, que no se basen en la competencia.

Fuente: vix.com

La generación Z, la que mejor se adapta al cambio

Ser nativos digitales les permite mejor adaptación al cambio y saber actuar con rapidez.

  • La conectividad es el factor que más les diferencia de otras generaciones y que les influye y tanto a nivel personal, como profesional.
  • Analizamos por qué la generación Z es la que mejor reacciona a los entornos cambiantes y a la evolución constante de la era digital.
  • Frente a su capacidad de adaptación al cambio y su capacidad de reacción, la generación Z debe hacer frente a otros programas como su excesivo individualismo o el desarrollo de sus habilidades blandas en la era digital.

Si los Millennials ya ha sido considerada la primera generación disruptiva que ha cambiado la forma de entender la tecnología, la educación y el desarrollo profesional; con la llegada de la generación Z a las universidades y al mercado laboral, las reglas del juego se están transformando por completo.

Se tratan de generaciones diferentes pero que se caracterizan por un rasgo novedoso: su conectividad y cómo esto influye en su toma de decisiones y su evolución personal y profesional.

Sin importar nacionalidad, clase social o intereses, la generación Z es el grupo social que ha crecido con Internet y que les permite superar muchas barreras y reaccionar con rapidez ante cualquier necesidad o deseo que tengan.

¿Por qué la generación Z lidera la adaptación al cambio?

Estas son algunas razones por las que estos nativos digitales saben aprovechar la conectividad para solucionar problemas y responder con rapidez ante cualquier cambio.

Son autodidactas

Son la generación que se forma y aprende cosas nuevas gracias a los recursos que encuentran en Internet.

Valoran los tutoriales como forma de aprendizaje y tienen a su disposición miles de MOOCs y recursos que les enseña cosas nuevas, en los canales que usan desde pequeños.

El contexto en el que han crecido

Son jóvenes que han crecido en una época con grandes cambios sociales, económicos y políticos.

Entienden y fomentan la diversidad social, el cambio de roles sociales y el empleo de la creatividad para definirse, crecer y diferenciarse.

¿Individualistas o implicados?

Su crecimiento digital y continua conectividad les ha provocado que sean considerados como personas que incentivan el individualismo y la desconexión social.

Sin embargo, a pesar de que carecen de ciertas habilidades sociales y emocionales, la generación Z tiene entre sus aspiraciones sociales, que su trabajo y conocimientos sirva para generar un impacto social positivo.

La sostenibilidad, la igualdad y el trabajo colaborativo son cosas que les mueve y por las que se preocupan.

Actitud emprendedora

Saben que son la generación mejor adaptada al cambio y que han cambiado la concepción del liderazgo y del desarrollo profesional, por lo que no temen apostar por sus propias ideas y ser sus propios jefes.

Cultura DIY

El Do it yourself es su forma de buscar soluciones, responder con rapidez y adaptarse al cambio.

Saben que su conectividad constante les permite contar con los recursos para mejorar su entorno y conseguir lo que necesitan.

Vuelta a lo tradicional

Aunque son nativos digitales, sienten cierto rechazo hacia el abuso de las redes sociales y valoran la comunicación cercana y personal para los temas profesionales, el trabajo en equipo o la colaboración.

Está claro que su forma de entender el mundo y sus aspiraciones son importantes para las empresas y la sociedad, así como determinantes para la evolución del mundo educativo y profesional.

Fuente: universia.es

Niños en casas ajenas: reglas de etiqueta para tener en cuenta

¿Hay que hacerles caso siempre a los adultos a cargo? ¿Y llevar algo de comer? ¿Hay que llevar algún regalo para los anfitriones cuando se trata de estadías largas? En esos casos, ¿cómo es el manejo del dinero que los niños eventualmente llevan para gastos personales? ¿Y cómo se maneja la intimidad a la hora de, por ejemplo, el baño o de cambiarse la ropa? Estas son algunas de las muchas preguntas que los padres se formulan cuando sus hijos son invitados a pasar una noche, un fin de semana o unas vacaciones en casas de amigos. Y aunque las opiniones al respecto varían de familia en familia, existen ciertas ‘reglas de etiqueta’, ciertos consensos tácitos que facilitan estas situaciones.

‘Portarse mejor que en la casa de uno’ es una máxima a la que adhieren muchos padres a la hora de dar el sí cuando sus hijos preguntan si pueden ir a la casa de este o aquel.“Con respecto a las buenas costumbres, obviamente siempre les digo que se repite como himno ‘por favor’, ‘gracias’, ‘buen día’, ‘buenas noches’. Si no te gusta la comida, dices ‘no, gracias’ ”, cuenta Soledad Bolomo, de 44 años, mamá de pequeños y adolescentes, de 20, 15 y 9 años.

En materia de autoridad, los padres suelen coincidir en que cuando el menor juega de visitante, esta la ejerce el adulto anfitrión, y que llamar a papá o a mamá para dirimir si seguir las reglas de la casa solo se aplica a cuestiones de fuerza mayor. “Los padres que están ahí ofician de autoridad, y donde van mis hijos deben tener claro que es la autoridad la que pone las reglas –afirma Fabiana Suárez, de 35 años, mamá de un niño de 15 y una niña de 14–. Si son padres que se exceden, ellos sabrán si no se sienten cómodos si vuelven ahí o no, pero no es opción no responder a esa autoridad”.

Por el contrario, agrega, “si son padres más permisivos que nosotros, mis hijos tienen claro cuáles son nuestras reglas y hasta dónde ellos llegan o no, pero tengo claro que estoy delegando la autoridad en alguien y tengo que confiar. Lo mismo espero de alguien que manda a sus hijos a mi casa, que confíen en mi criterio, y por eso soy más cuidadosa cuando hay invitados que cuando no los hay”.
La autoridad es siempre del mayor a cargo. Cuando mis hijas son las invitadas confío en su buen criterio para que me llamen ante algún problema”, coincide Natalia Rivas, mamá de tres niños de 7, 13 y 16 años. “Cuando estoy a cargo de menores ajenos soy bastante clara con lo que se puede hacer y lo que no, y cumplo (y hago cumplir) las pautas prefijadas. Así que existe un primer filtro: mis hijas les avisan a sus amigas que acordamos las actividades, hacemos un contrato tácito que no se modifica a no ser por causas de fuerza mayor. Si alguna es poco permeable a esas reglas en general, deja de participar en estos encuentros”, agrega Natalia.

“Las normas de protocolo son tácitas y varían de acuerdo con cada niño, con la edad de los amiguitos y, sobre todo, con cada familia –afirma Celeste Celano–. Lo más importante sería destacar el sentido común por sobre todas las cosas, en donde es saludable sentarse con los hijos antes de acudir a casas de amigos, y conversar sobre el comportamiento en la inserción y dinámica de la familia a visitar”.

Colaborar con comidas

Aunque no es obligatorio, muchos padres y madres coinciden en que es una buena costumbre que cuando los hijos van a casa ajena por períodos que implican desayunos, almuerzos o cenas lleven algún comestible para compartir. “Siempre llevan algo para compartir. Según el horario, algo para probar, postre, helados, algo para el desayuno, bebidas”, dice Soledad.

“Hay niños que cuando invitan a dormir piden plata para ordenar pizza, otros que no –agrega Fabiana–. En mi casa, hasta cierta cantidad de invitados, la comida la ponemos nosotros; si son un grupo más grande, acepto que se autogestionen con libertad”. El tema del dinero adquiere importancia cuando se trata de estadías largas, como pueden ser las vacaciones en las que los hijos son invitados por familias de amigos. Existen distintas modalidades para colaborar con el gasto que representa un veraneante extra.

“Además de hacerme cargo de costos obvios como pasajes, excursiones o salidas, cuando mi hijo es invitado de vacaciones por amigos lleva dinero para colaborar con los gastos comunes, como ir al supermercado o salir a comer afuera”, cuenta Javier Jiménez, de 39 años, papá de dos niños de 13 y 15 años.

“Cuando mi hija se fue de vacaciones con otra familia, yo desconocía el manejo financiero que ellos hacían con su hija, así que acordé que tendrían ambas el mismo presupuesto y que lo determinaba la familia que las llevaba”, agrega Fabiana.

Como anfitriona de grupos a veces numerosos, Natalia cuenta: “En vacaciones básicamente acordamos un monto diario por invitada. Si son muy pequeñas para administrarse, me lo dan a mí; si no, cuando llegamos a destino hago las compras en común, divido por las que somos, y cada una me da su parte. Si vamos a comer afuera, cada una paga lo propio”.

Si de largas estadías se trata, muchos consideran una regla de etiqueta tácita un agradecimiento a la familia anfitriona que va más allá de lo verbal. “Siempre hago algún regalo a los anfitriones cuando vuelve –cuenta Fabiana–. Además, le doy plata a mi hija antes de ir expresamente para que algún día invite algo, desde churros en la playa hasta salir a tomar un helado”.

Mariana González, de 42 años, mamá de un varón de 14 y una niña de 9, actúa de la misma forma: “Este verano mi hijo se fue de vacaciones con la familia de un amigo y llevó de regalo un adorno para la casa de veraneo, así como plata para invitar a su amigo a alguna actividad”.

Cuidados personales

Uno de los aspectos que más preocupan a los padres cuando sus hijos comienzan a ir a casas ajenas es el cuidado de la intimidad, ante situaciones como la de tener que cambiarse o bañarse fuera del hogar. “Ni mi hijo ni mi hija se bañan en casas ajenas, ni nada que tenga que ver con su higiene personal tiene lugar fuera de casa –dice Mariana–. Cuando van a dormir a la casa de amigos van bañados o se bañan al día siguiente. También les digo que si se tienen que cambiar lo hagan a puertas cerradas”.

Natalia, desde el lugar de anfitriona, coincide en la necesidad de resguardar la intimidad de los invitados: “Cuando vienen a casa, yo soy más que cuidadosa con su intimidad, extremando las formas para que no haya ningún malentendido –cuenta–. Con las más pequeñas, si tengo que hacer algo que pueda ser malentendido antes hablo con la mamá, y llegado el caso prefiero que, por ejemplo, no se bañen en casa y se queden sucias antes que invadir sus intimidad”.

Para padres desorientados

Autoridad: El adulto que oficia de anfitrión es quien pone las reglas; llamar “a la casa” para cuestionar esa autoridad solo es para casos excepcionales.

Compartir: Si la visita implica participar en comidas, llevar algo para compartir es un buen gesto.

Dinero: En estancias largas, como vacaciones, se aconseja que los niños lleven dinero (o se lo den al adulto a cargo) para gastos personales.

Fuente: abcdelbebe.com

¿Qué pueden hacer las universidades para fomentar el emprendimiento en los estudiantes?

Las bajas tasas de emprendimientos universitarios indican que tal vez las universidades deberían fomentar la mentalidad emprendedora entre sus estudiantes.

La combinación de la audacia de la juventud, el espíritu aventurero y las ganas de explorar nuevos horizontes tanto académicos como laborales, combinados con las innumerables ventajas de emprender un negocio propio hacen que la mayor parte de los universitarios desee crea su propia empresa al culminar los estudios formales o incluso durante el transcurso de la carrera.

En el Reino Unido, la cuarta parte de los estudiantes universitarios maneja la posibilidad de generar un emprendimiento propio al culminar los estudios, de acuerdo a los datos revelados por una investigación de la filial local del Banco Santander. Sin embargo, la realidad demuestra que solo el 10% continúa con esa idea al culminar la universidad, demostrando así que en el transcurso de la carrera la motivación inicial se fue diluyendo hasta desaparecer.

En su investigación, Santander también consultó a los jóvenes acerca del respaldo recibido por parte de la universidad como apoyo a esa postura emprendedora. Más de un tercio de los entrevistados calificaron el apoyo y la información ofrecida por la universidad como “buena”, pero indicando que podría ser mejor.

Pero ¿Qué pueden ofrecer las universidades a los estudiantes para ayudarlos a emprender? ¿Qué deberían hacer? ¿Generar planes específicos? ¿Dotarlos de los conocimientos necesarios para iniciar un negocio, independientemente de la carrera elegida? La respuesta, en realidad, dependerá de cada centro y lo que espere del futuro profesional de sus egresados. De todos modos, resulta impensable concebir a una universidad actual sin un –por lo menos- ligero tratamiento del mundo del emprendedurismo o las cualidades de un buen emprendedor. Considerando la realidad actual, todo centro educativo debería intentar acercarse a la modalidad de empleo que sin lugar a dudas se convertirá en la dominante durante los próximos años.

La mayor parte de los centros educativos considera a sus egresados solo al momento de medir las tasas de egreso de la institución, considerando como profesionales en ejercicio únicamente a aquellos que se desempeñan en un empleo formal de manera dependiente. Quienes deciden poner en marcha su propio negocio acostumbran a quedar por fuera de estas estadísticas, generando así un panorama engañoso y poco fiel a la realidad de la inserción laboral que presenta cada centro. Centrarse en las cifras de empleabilidad lleva a los centros a olvidar la importancia de la generación del espíritu empresarial en sus egresados.

Algunas de las universidades más destacadas del mundo intentan revertir esta situación, planteando soluciones específicas. La Universidad de Leeds, por ejemplo, dispone de un plan para que sus estudiantes ocupen un año entero para trabajar en la idea de su negocio, con asesoramiento profesional, espacios físicos para desarrollar el proyecto e incluso establecer oficinas, y un plan de asesoramiento mensual. Por su parte, el University College de Londres creó un centro para la iniciativa empresarial con el que busca asesorar tanto a estudiantes como al público en general que presente interés por la creación de un negocio propio.

En conclusión, podría decirse que centros pioneros del mundo comienzan a tomar medidas para fomentar el emprendedurismo en sus jóvenes, aceptando las tendencias mundiales que celebran la mentalidad emprendedora. Considerando esta tendencia, la decisión de continuar este camino o estancarse en la simple revisión de las cifras de empleabilidad dependerá de cada centro.

Efemérides Patrias aclara confusión por Día de la Bandera

El presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Daniel Balcácer, remitió una comunicación en la que aclara la confusión en torno a la fecha en que se celebra el Día de la Bandera Nacional en el país.

Explicó que el Día de la Bandera Nacional realmente es el 27 de febrero, porque en esa fecha, en 1844, fue cuando la enseña tricolor ondeó por primera vez sobre el Baluarte de El Conde. Ahora bien, como el 27 de febrero es un día festivo, no laborable y no hay docencia, es costumbre rendir tributo a la bandera nacional días antes del 27 de febrero.

Agregó que como el 27 de febrero también es el Día de la Independencia y, por mandato constitucional, el Presidente de la República debe comparecer ante las cámaras legislativas reunidas en Asamblea Nacional, tampoco hay tiempo para destinarle atención especial a la bandera, toda vez que el país político y los medios de comunicación están atentos al contenido del mensaje presidencial.

Diversas instituciones públicas y privadas rinden tributo a la bandera el 22 de febrero de cada año.

El 22 de octubre de 1962, el Consejo de Estado, presidido por Rafael F. Bonnelly, promulgó la Ley No. 6085, cuyo texto es el siguiente:

“CONSIDERANDO que por ser la bandera un símbolo de la Patria ninguna fecha más acertada para honrarla y enaltecerla que el 27 de Febrero en que se celebra la Independencia Nacional, con lo cual se conmemorará, junto con el nacimiento de la República el día en que flotó por vez primera nuestro pabellón, libre y orgulloso, en el legendario Baluarte del Conde;

HA DADO LA SIGUIENTE LEY:

ARTICULO ÚNICO. Se instituye como Día de la Bandera el 27 de Febrero de cada año, aniversario de la Independencia Nacional.

DADA por el Consejo de Estado en el Palacio Nacional, Santo Domingo, Distrito Nacional. Capital de la República Dominicana, a los veintidós días del mes de octubre del mil novecientos sesenta y dos, años 119º de la Independencia y 100º de la Restauración”.

El 22 de marzo de 1967 el Congreso Nacional promulgó la Ley No. 108, estableciendo los días festivos y por tanto no laborables para las oficinas públicas y particulares. En su artículo primero, al referirse al día en que se festeja la proclamación de la República, se lee: “el 27 de Febrero, Aniversario de la Independencia y Día de la Bandera”.

Fuente: cdn.com.do

Enseña a tu hijo los límites de abrazar y besar a los demás

Es muy común que los padres le digan a sus hijos “saluda con un beso al tío”, “Dale un abrazo al abuelo”. Y suele suceder que muchas veces el niño no quiere, y los padres obligamos a nuestros hijos a hacerlo.
Los niños desde muy pequeños conocen el mundo a través del tacto. No es raro entonces que demuestren su afecto a través de besos, caricias, abrazos y contactos (y hasta algunas veces, mordiendo). Según los expertos, los niños que besan y abrazan a todo el mundo deberían conocer que existe un límite para ello.

Es muy lindo cuando los pequeños son cariñosos. Nos encanta que nuestros hijos nos llenan de abrazos y besos. Pero ¿qué pasa cuando esos besos y abrazos los reparten por doquier, a cualquier persona o compañerito de la guardería? Casi sin preguntar, con sus besos (a veces en la boca) y sus abrazos de ternura, sin darse cuenta de que a veces no están respetando el espacio del otro. Y eso, es algo que le debemos enseñar los padres.

 De acuerdo a Fatherly, y según el terapeuta familiar Dolan Del Vecchio, son los padres los que tienen que moldear el comportamiento de los niños y enseñarles a respetar al otro, y hacerles entender que los besos y abrazos, por más que sean demostraciones bonitas de afecto, no siempre deben darse en cualquier momento, lugar, ni mucho menos a cualquier persona sin preguntárselo. El terapeuta dice “Muchos padres no respetan los límites físicos propios de su hijo, y mucho menos los límites físicos entre marido y mujer. Los padres deben tener una idea de sus propios límites razonables entre sí, con otros adultos y con sus hijos, porque si no lo hacen sus hijos van a hacer lo que sea que hagan “.

Es decir, que si eres de tomar por la fuerza a tu hijo para besarlo y abrazarlo, aunque él grite que no quiere, entonces él o ella puede replicar esa conducta con sus compañeritos o compañeritas de la escuela.

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Pedir permiso antes de la demostración

Del Vechio quiere dejar en claro que, cuando un niño aún no domina el lenguaje, es normal que los niños agarren a otros y abracen y necesiten ser agarrados y abrazados por sus padres, pero conforme van creciendo, son los padres quienes mediante el lenguaje deben explicarle a sus hijos que no todos los amiguitos quieren ser besados efusivamente.

Está bien que los padres fomenten el abrazo de su hijo a un amigo del preescolar al encontrarse o al irse de la escuela, a modo de saludo de bienvenida y despedida. También está bien alentar a un niño a preguntar antes de abrazar y besar al amigo o amiga. Pero el terapeuta explica que lo que también es importante, es que el niño entienda que el problema no está en el afecto, sino en no pedir permiso.

Lo que se debe lograr es el equilibrio. Es decir, hacerle entender al niño que mostrar afecto está bien, pues es un valor en la amistad, pero que es fundamental el respeto al otro de su cuerpo y su espacio personal.

Por otra parte, enseñarle a los niños a no ser excesivamente afectuosos y demostrativos con cualquier persona los protege de los peligros que implica brindar demasiada confianza a un extraño. Asimismo, el terapeuta recomienda enseñar a los niños acerca de los nombres propios de las partes del cuerpo, así como la privacidad de las zonas íntimas y que nadie debe tocarlas bajo ningún punto de vista.

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Cómo enseñarle a un niño excesivamente cariñoso

  • Modelar los buenos límites personales, así como los límites físicos con amigos y otros miembros de la familia.
  • No reaccionar a las violaciones de límites con enojo sino con cordura.
  • Recordarles a los niños que es importante preguntar antes de abrazar y besar a alguien, y que se trata de respeto.
  • Estar atento a la enseñanza del peligro de besar a los extraños.
  • Ayudar a los niños a comprender con quién debe hablar si se lo toca de manera inapropiada.

Y al revés, también

Así como le enseñamos a nuestros hijos a no ser excesivamente afectuosos y demostrativos con sus amigos o personas desconocidas, es fundamental que los padres creemos conciencia acerca de cuántas veces los niños se sienten obligados a saludar a las personas que no quieren.

Es muy común que los padres le digan a sus hijos “saluda con un beso al tío”, “Dale un abrazo al abuelo”. Y suele suceder que muchas veces el niño no quiere, y los padres obligamos a nuestros hijos a hacerlo. Ello deja un doble mensaje oculto, pues el niño está aprendiendo que no es dueño de su cuerpo y que un adulto puede decirle qué es lo que debe hacer y a quién tiene que besar. No se trata de inculcar malos modales, sino de respetar la voluntad del niño y escuchar su voz interior que le dice que por algún motivo no quiere besar a ese adulto.

Fuente: vanguardia.com.mx