Terminar bien lo que comenzó de forma inesperada

“Hemos hecho lo mejor que hemos podido”, eso escuchamos decir (y con mucha razón) a los docentes y a las familias cuando se trata del esfuerzo por mantener a los niños y jóvenes conectados a la vida escolar, a pesar del distanciamiento obligado por la emergencia sanitaria y el confinamiento por el Covid19.

Con los aciertos y desaciertos propios del que se enfrenta por primera vez a lo desconocido, el año escolar que nos propusimos mantener y llevar al término, está en su etapa final. La escuela ha demostrado nueva vez ser, antes que todo, un espacio de relaciones y contención emocional de suma importancia especialmente para los niños y jóvenes.

Aunque en este último tramo del año escolar, estamos todavía en los afanes de exámenes, tareas finales, evaluaciones y demás, me atrevo a asegurar que habría sido peor para la estabilidad emocional y psicológica de los estudiantes y sus familias, la desvinculación con la escuela y el sistema de relaciones que ella genera.

Desde el enfoque Sistémico, la educación emocional significa ampliar nuestra mirada a todos aquellos fenómenos que están incidiendo en la vida de nuestros alumnos: la mirada transgeneracional (antepasados, las raíces), la mirada intergeneracional (padres e hijos; maestros-alumnos), la mirada intrageneracional (lealtad a la propia generación y al contexto histórico), la mirada intrapsíquica (el individuo como sistema físico, emocional, mental, espiritual, etapa evolutiva).

Este modelo de educación emocional sistémico es fruto de las aportaciones de diversos autores de la neurociencia, como Damasio, autores pioneros del nuevo paradigma de la complejidad y de la teoría de sistemas como Edgar Morin, Humberto Maturana y especialmente Bert Hellinger con su descubrimiento de los órdenes que operan en los sistemas humanos y la aplicación de los mismos a la pedagogía,

Hoy sabemos que al trabajar con chicos de etapa escolar, la oportunidad más poderosa es justo ocuparse de su educación emocional y ofrecerles herramientas necesarias para generar el puente entre las emociones y el pensamiento, y con ello lograr una adaptación a la realidad escolar.

Cerrar de forma adecuada este año lectivo, es el reto que debemos asumir y enfrentar poniendo en marcha estrategias y actividades pertinentes que subsanen la traumática etapa que vivimos en este tiempo de confinamiento y distanciamiento físico.

Existen probadas experiencias que aportan bienestar emocional y psicológico al proceso de cierre de año de los estudiantes, que ahora debemos adaptar al formato a distancia que a fuerza nos hemos precisado asumir. Básicamente aquellas en donde los estudiantes puedan expresarse libremente, comunicando lo que sienten y han aprendido no solo en términos personales, sino también académicos. Identificar las mejores experiencias del año escolar, los aprendizajes y momentos más significativos, reconocer el trabajo de sus maestros y compañeros, así como el suyo propio. Practicar el agradecimiento, la valoración por el trabajo en equipo, el esfuerzo y apoyo de los padres y maestros, entre otros. Celebrar la vida, la salud y las bendiciones recibidas.

“La gente no es como comienza, es como termina”, decía mi padre. Por lo que cerrar de la mejor manera este tramo, sentará las bases para el inicio del que viene, el cual se presenta lleno de retos e incertidumbres. Lo único certero es que faltará todavía un tiempo para volver a la realidad conocida. Y que para afrontarla necesitaremos alumnos, escuelas y familias emocionalmente fuertes y unidas. Solo así venceremos, con la ayuda de Dios.

Emelinda Padilla Faneytt M.Ed.
La autora es especialista en Educación, Directora de la Red Explora para el Desarrollo Educativo (Red-E).
IG: redexplorard
FB: Red Explora

 

Lo que el coronavirus deja al descubierto en el sistema educativo dominicano

El mundo entero ha sido sorprendido con la llegada del COVID-19. Esta situación inesperada ha dejado al descubierto, una vez más, nuestras debilidades institucionales y la falta de planes de acción para casos de emergencia, como estos.

A pesar de que nuestro país es muy vulnerable a los efectos de terremotos, huracanes, problemas sanitarios, etc., la realidad es que “somos poco previsores y organizados”.

La amenaza y el rápido avance del coronavirus no solo es un desafío que pone a prueba a la salud pública, lo es también para toda la vida nacional y de ello no escapan las escuelas y sus gestores, teniendo en cuenta de que los espacios escolares son focos de contagio de alta peligrosidad.

En un abrir y cerrar de ojos, tenemos las escuelas cerradas, los alumnos en casa, los docentes buscando alternativas para ofrecer contenidos y no detener los procesos de enseñanza y aprendizaje, y a los padres angustiados por no saber cómo encauzar estas acciones con sus hijos e hijas.

La inequidad que caracteriza nuestra sociedad, baila entre aquellas instituciones educativas y familias que pueden contar con plataformas, dispositivos y servicios digitales para hacer llegar las clases virtuales a sus alumnos, en contraste con una mayoría de la población que no tiene posibilidades de acceder a ellas y a los que les preocupa primero, como es de esperarse, cómo conseguirán alimentar a su familia en medio de esta cuarentena.

Además de superar la brecha digital que existe entre nuestros estudiantes, ¿cuáles son algunos de los desafíos que deja “el coronavirus” a la escuela dominicana?

Capacidad para la enseñanza a distancia: A pesar de que muy pocos centros educativos cuentan con las plataformas adecuadas, el producto que están recibiendo los estudiantes evidencian planificaciones improvisadas, mal estructuradas y confusas. Con propuestas y estrategias poco atractivas y muy dirigidas. Además de la baja capacidad de los docentes y directivos en el uso de la tecnología educativa.

Aquellos que no tienen esos recursos tecnológicos, por la prisa, la falta de equipos de reproducción, de materiales de apoyo, entre otros, tampoco han podido diseñar opciones adecuadas que permitan un aprendizaje pertinente e interesante.

Es importante puntualizar, que no contamos con bibliotecas públicas o privadas, con opción a accesos virtuales. Lo mismo ocurre con las instituciones culturales como lo son los museos, galerías, entre otros.

Lo más sorprendente es que un país pobre como el nuestro, que enfrenta problemas de accesibilidad a la escuela, por la falta de planteles escolares suficientes, especialmente en lugares remotos, no haya hace tiempo implementado la bien llamada “televisión educativa”, que es en muchos países, una opción exitosa.  A raíz de este “período de excepción” se reportan acciones en ese sentido, pero todavía con limitaciones para su acceso y muchas oportunidades de mejora. Todos los canales de comunicación del país (TV, radio y prensa escrita) pudiesen ser de mucha utilidad si son puestos de manera coordinada al servicio de la educación.

Planes y protocolos de contingencia: ¿Tenemos en nuestras escuelas la capacidad para identificar y manejar situaciones de emergencia? ¿Existen canales de comunicación y apoyo fluidos y claros con otras instituciones para hacer frente a estos casos?

Apoyo y empoderamiento a las familias: ¿Están los padres preparados para tener los niños en casa? Sabemos que el estado de cuarentena ha provocado mucho estrés al interior de las familias. De un día para otro, los padres se sienten responsables de que sus hijos “puedan cumplir y salvar el año escolar”, la casa se ha convertido en escuela y ellos en maestros. En muchos casos, el ambiente del hogar está tenso y las relaciones se han visto afectadas por la presión académica, el encierro y la impotencia. Sin dejar de mencionar el factor “miedo” que definitivamente está presente en una población que se sabe en riesgo.

La crisis provocada por el coronavirus también ha mostrado acciones creativas y bien intencionadas. Ha enarbolado un espíritu solidario y altruista entre maestros, alumnos y familias. Pero no menos cierto es que, al mismo tiempo los canales de comunicación se han sobresaturado de información cambiante y difusa, agudizando la angustia y la desinformación.

Cuando el coronavirus haya pasado y podamos volver a encontrarnos cara a cara. Además de celebrar victoriosos la vida, debemos abocarnos a la implementación de las necesarias acciones transformadoras a nuestro sistema educativo y emerger de esta crisis con la corona del desarrollo, igualdad de oportunidades y una educación de mayor calidad para todos y todas.

 

Emelinda Padilla Faneytt M.Ed.

La autora es especialista en Educación, directora de la Red Explora para el Desarrollo Educativo (Red-E).

IG: redexplorard

FB: Red Explora

La guerra y la peste de Atenas

Dr. Enrique Sánchez Costa

 

Tras vencer a los persas por segunda vez (479 a. C.), Atenas se convierte en la ciudad más floreciente del Mediterráneo. Su comercio de aceite y de cerámica crecen sin parar. Pericles lidera la expansión imperial y artística de Atenas. Llegan tributos de doscientas ciudades griegas. Se construye, deslumbrante, el Partenón. En el 431 a. C. proclama Pericles: “Seremos admirados por nuestros contemporáneos y por las generaciones futuras […] Nos bastará con haber obligado a todo el mar y a toda la tierra a ser accesibles a nuestra audacia, y con haber dejado por todas partes monumentos eternos”.

Pero de la audacia a la desmesura –a la “hybris”– no hay más que un paso. Y ese mismo año Atenas entra en guerra con Esparta: la otra gran potencia helénica. Tucídides, historiador y estratega ateniense, narrará esa guerra civil de treinta años en su Historia de la guerra del Peloponeso (ca. 411 a. C.). Es Tucídides el primer historiador que defiende y practica la historia como una “investigación laboriosa”, que busca causas, contrasta fuentes y emplea una “rigurosa crítica”. Su libro fascina por la calidad de su prosa diamantina; la agudeza de su pensamiento; la habilidad de transitar de lo particular de Grecia a lo universal de la “naturaleza humana”.

Frente a la épica de lo militar, Tucídides afirma que “la guerra, al suprimir las facilidades de la vida cotidiana, se convierte en un maestro de violencia y coloca las pasiones de la masa al nivel de las circunstancias imperantes”. La guerra convierte a seres antes pacíficos en agentes de la destrucción. Tucídides habla de una “subversión de los valores” que llega, incluso, “a cambiar el sentido normal de las palabras”: “una audacia irreflexiva pasó a significar valerosa adhesión al partido; una precaución sensata, cobardía encubierta; la cordura, embozo del desmayo”. Impera “el fanatismo”. Los traidores triunfan, los confiados y pacíficos sucumben. “La fuente de todas esas aberraciones era la sed de poder inspirada por la codicia y la ambición”.

Pericles convence a todos de protegerse dentro de las murallas. Y el hacinamiento favorece la epidemia (quizá tifus o peste bubónica), que se desata en Atenas tras el primer año de guerra. Tucídides cuenta sus síntomas con precisión macabra: inflamación de los ojos, respiración irregular, aliento fétido, tos violenta, vómitos, secreción de bilis, ulceraciones, espasmos, insomnio, diarrea… “Cuerpos de moribundos yacían unos sobre otros, y personas medio muertas se arrastraban por las calles”, buscando agua. “Ante la extrema violencia del mal, los hombres, sin saber lo que sería de ellos, se dieron al menosprecio tanto de lo divino como de lo humano”. Cunde el desánimo, la inmoralidad y el sálvese quien pueda. Muchos muertos quedan sin enterrar. Aumentan los robos. Se buscan los placeres inmediatos.

Pericles morirá en la peste, junto a un tercio de la población de Atenas. La ciudad perderá la guerra y su imperio político. Pero su legado perdurará para siempre: la democracia, la retórica, el arte clásico, la filosofía, la ciencia, la historia.

La aventura del conocimiento

Dr. Enrique Sánchez Costa
Especial para Plan LEA
Santo Domingo, RD

Pocos mitos li­terarios alcan­zan la fascina­ción del Rey Arturo y sus caballeros de la Mesa Re­donda. Entre sus primeros creadores destaca el fran­cés Chrétien de Troyes, au­tor de cinco novelas artúri­cas en verso hacia finales del siglo XII. Es el creador de Lanzarote, que recorre el mundo para rescatar a la reina Ginebra, de la que se enamora. Y es el creador, también, de un persona­je enigmático −Perceval−, cuya historia traza en El cuento del Grial (ca. 1180).

Nuestro protagonista cre­ce en el bosque (la Yerma Floresta), alejado de toda sociedad. Su madre (la Da­ma Viuda), que ha visto mo­rir a su esposo y a sus dos hijos mayores en hechos de armas, intenta apartar al hi­jo menor del peligro. Pero un día el chico encuentra a cinco caballeros armados y, cautivado por el esplendor de sus armaduras, decide ir a la corte del Rey Arturo a hacerse armar caballero. La madre cae desvanecida, pe­ro el hijo sigue su andar pre­suroso, sin auxiliarla.

Una vez instruido y ar­mado caballero, el joven  parte en busca de aventu­ras. En un castillo libera a Blancaflor de sus asediado­res y tiene amores con ella. Al cabo, ¿qué caballero pue­de llamarse tal sin un amor que impulse su arrojo y guíe su destino?

Un día, en el misterio­so Castillo del Rey Pescador, el joven caballero presen­cia en silencio un séquito de muchachos y doncellas que transportan una lanza blan­ca cuya punta sangra sin ce­sar, un grial (cáliz) de oro, un plato de plata y candelabros. Al día siguiente, el castillo amanece vacío. El caballero encuentra afuera a su prima, que le reprende por no ha­ber formulado las preguntas esenciales (¿por qué sangra la lanza?, ¿a quién se sirve con el grial?), que hubieran curado al rey tullido y le hu­bieran devuelto sus tierras. ¿Por qué no preguntó? Por su pecado, dice la prima: por no haber socorrido a tu madre, “que murió de dolor por ti”.  La conciencia de su res­ponsabilidad revela al ca­ballero su identidad. Por primera vez descubre su nombre: Perceval el Ga­lés. Más adelante, ve cómo un halcón ataca a un gan­so  del que caen tres gotas de sangre sobre la nieve. “La sangre y la nieve jun­tas le recuerdan el fresco color que hay en el rostro de su amiga y piensa tanto que se queda ensimisma­do”. La lejanía de Blanca­flor ha ahondado su amor por ella. De la presencia fí­sica ha pasado a la visión metafórica y, de esta, a la contemplación espiritual.

Llega Perceval a la cor­te de Arturo, entre vítores. Pero él conoce su falta. Y, ante todos, se comprome­te a una búsqueda con­tinua, “hasta que sepa a quién sirven con el grial y hasta que sangra, de for­ma que le digan la verdad probada de por qué san­gra”. Perceval ya no enca­minará su heroísmo hacia la violencia, sino hacia la búsqueda de la verdad so­bre la lanza y el grial: hacia la pregunta indagadora, ha­cia la aventura perpetua del conocimiento.

Mujeres combatientes en República Dominicana

Nathalia Romero

[email protected]
Santo Domingo, RD

Ser madre, hija, espo­sa, amiga, concilia­dora, frágil, delicada y sumisa son las cua­lidades que para el status quo debería tener la mujer ideal. “El sexo débil”, como las ha ca­talogado un mundo hecho por y para los hombres. Sin embar­go, a través de la historia mu­chas mujeres han demostrado que el patriarcado se equivoca.

En República Dominicana, tenemos ejemplos de sobra. Mujeres comunes, pero que no se doblegaron ante las adver­sidades, resistieron la perse­cución, el exilio o la cárcel y la tortura, sin abdicar de sus idea­les.

Juana Saltitopa

Valiente mujer que muestra el  coraje y la fortaleza de nues­tras mujeres. Fue una activis­ta y militar que tuvo una desta­cada participación en la guerra por la independencia domini­cana, específicamente en la Ba­talla del 30 de Marzo de 1844 en Santiago de los Caballeros. Su actitud de arrojo y valentía le ganó el apodo de “La Coro­nela”.

Juana, sin lugar a dudas pa­saba como una mujer rara en su época; liberal, ruda en sus gestos y sus acciones, que im­ponía sus criterios y sus deseos.

Según los historiadores, el 30 de marzo de 1844 cuando se inició la batalla de Santiago, Saltitopa echaba para alante a los hombres que se acobarda­ban, atendía a los heridos, le pasaba agua a los combatien­tes para que calmaran su sed y refrescar los cañones, le lleva­ba pólvora en su delantal o en su pañuelo a los artilleros y les cantaba coplas a los soldados para que siempre estuvieran contentos y valerosos.

Las hermanas Mirabal

Patria, Minerva y María Tere­sa  Mirabal, mujeres adelanta­das a su época. Procedentes del pueblo Ojo de Agua, Salcedo. Estas hermanas se opusieron fervientemente a la dictadu­ra de Rafael Leónidas Trujillo. Minerva Mirabal, fue una de las fundadoras y quien le dio el nombre a la agrupación clan­destina movimiento 14 de ju­nio.

“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”, con esta frase, Miner­va respondió a quienes le ad­vertían que el sátrapa la iba a matar.

El 25 de noviembre de 1960, su cuerpo apareció destrozado en el fondo de un barranco, en el interior de un jeep junto con dos de sus hermanas, Patria y María Teresa, y el conductor del vehículo, Rufino de la Cruz.

Al sol de hoy, el nombre de las Mirabal se ha convertido en el símbolo mundial de la lu­cha de la mujer.

Tomasina Cabral

Esta heroína fue la primera presa política que estuvo en la cárcel de la 40, en la dictadura trujillista.

Ingeniera de profesión, “Si­na” Cabral, era miembro del movimiento 14 de junio.

Durante su apresamiento fue brutalmente torturada. Es la única mujer conocida hasta ahora, que fue sometida a esa clase de maltrato en las cárce­les dominicanas de esa épo­ca. También fue la amiga que acompañó a Minerva y Ma­ría Teresa Mirabal durante su tiempo en la cárcel.

“No le di ni una sola lágri­ma a la tiranía”, dijo con fir­meza en una entrevista rea­lizada por Listín Diario en el 2010, donde reveló cómo lidia con el pasado, y como todavía, después de lo que le hicieron, continúa siendo una ferviente defensora de los derechos hu­manos.

 Piky Lora

Carmen Josefina Lora Iglesias, conocida como Piky Lora, fue una revolucionaria y aboga­da que formó parte del Movi­miento 14 de junio. Durante la guerra de guerrillas utilizada en el movimiento del 14 de ju­nio, Lora fue la única mujer de 150 participantes en el frente.

Como parte del movimien­to del 14 de junio, fue asigna­da a ir entre Santo Domingo y San Francisco de Macorís, las principales ciudades domini­canas. Lora sirvió como la úni­ca mujer en el frente con los grupos guerrilleros en “Calle Juan de Dios Ventura Simo”. Después de que la resistencia fue derrotada en diciembre de 1963, Lora se entregó al ejérci­to y fue arrestada en Santo Do­mingo. Luego de seis meses en varias cárceles, fue exiliada a París, Francia.

Después de organizar breve­mente a los civiles para una re­sistencia armada, Lora regresó a Santiago en 1966 y comenzó a practicar leyes. Estaba intere­sada en la legislación sobre tie­rras, y luchó para devolver las tierras a los ciudadanos cuan­do habían sido robadas por in­dividuos privados y ricos.

Mamá Tingó

Florinda Soriano Múñoz, co­nocida como Mamá Tingó, fue una activista y defensora de los derechos de los campesinos. Gracias a su labor, más de 300 familias obtuvieron sus tierras. Fue asesinada luchando con­tra el despojo injustificado de terrenos a los campesinos resi­dentes de Hato Viejo en Yama­sá durante el segundo gobier­no de Joaquín Balaguer.

 SEPA MÁS
TINA BAZUKA
Guerrillera. 
Agustina Rivas, conocida popularmente como Tina Bazuca, fue una combatiente en la guerra de abril de 1965. La instructora Sagrada Bujosa la recuerda en el libro Mujeres de Abril de la periodista Margarita Cordero, como aquella mujer joven pero acabada, de pueblo, llena de cicatrices en el rostro. “Era una mujer que impresionaba. Siempre andaba vestida de verde olivo y con sus botas puestas”.

La juventud, protagonista de la revolución social

Nathalia Romero

Santo Domingo, RD

“Ser joven y no ser revoluciona­rio es una con­tradicción hasta biológica”, dijo  Salvador Allende. Y no se equivocaba. Desde las re­vueltas en París en mayo de 1968, hasta las protestas masivas en Chile, los jóve­nes han sido los propulsores y los protagonistas de estas.

Y República Dominicana no es la excepción. El ejem­plo más reciente, es el recla­mo por la suspensión de las elecciones municipales dis­puesta por la Junta Central   Electoral. La protesta, que se extendió once días segui­dos en la Plaza de la Bande­ra, es considerada por mu­chos como la revolución social más grande de la his­toria reciente del país y, asi­mismo, el despertar de la juventud dominicana.

Pero no es la primera vez que esto sucede. Si damos un vistazo a nuestra his­toria, muchas de nuestras grandes luchas fueron lide­radas por jóvenes .

La Trinitaria

Fue el movimiento clandes­tino más importante que terminó con la dominación haitiana que duró 22 años.

Juan Pablo Duarte, su fundador, tenía 20 años cuando inició los trabajos de independencia sembran­do ideales de libertad entre sus amigos, en el almacén ferretero de su padre, ubi­cado en la calle de Las Ata­razanas.

La trinitaria fue fundada en la mañana del día 16 de julio de 1838, en la residen­cia de la señora Chepita Pé­rez de la Paz, ubicada en la calle de los Nichos, frente a la Iglesia del Carmen de es­ta ciudad. El propósito pri­mordial de esta agrupación era lograr la independencia de la Parte Este de la isla de Santo Domingo.

Las edades de los miem­bros fundadores no pasa­ban de 30 años. Duarte a la fecha de la fundación te­nía 25 años; Juan Isidro Pé­rez 29; Pedro Alejandro Pi­na,17; Benito González , 27; Félix María Ruiz, 23; Jacinto de la Concha, 19; Juan Nepomuceno Ravelo, 25 y Felipe Alfau, 20 años.

El movimiento 14 de junio

El Movimiento Revolucio­nario 14 de Junio, fue una agrupación clandestina que luchó en contra de la dic­tadura de Rafael Leónidas Trujillo y que estaba lide­rado por el joven abogado Manolo Tavárez Justo.

La agrupación política, se inspiró en la expedición de Maimón, Constanza y Es­tero Hondo que realizaron un grupo de exiliados domi­nicanos, (en su mayoría jó­venes profesionales) el 14 de junio de 1959. Esta in­surrección armada fue de­rrotada militarmente por el Ejército y la Fuerza Aérea .

La expedición, aunque no tuvo un éxito militar, co­menzó un proceso que cul­minó eliminando el silen­cio y el miedo que se habían impuesto desde 1930.

Los Palmeros

El 12 de enero de 1972, cuatro jóvenes, llamados como “Los Palmeros” para­lizaron el país, que en aquel entonces estaba férreamen­te gobernado por Joaquín Balaguer.

Amaury Germán Aristy, líder de Los Palmeros, jun­to a Virgilio Perdomo Pé­rez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), tenían planes de derrocar el gobierno de 12 años de Joaquín Balaguer, junto a Francisco Alberto Caamaño.

Estos planes fueron des­cubiertos, Caamaño desem­barcó en la playa Caracoles de Azua y en una embosca­da en las montañas del Nú­mero fue asesinado. Mien­tras tanto Amaury, Virgilio, Ulises y Bienvenido, fue­ron localizados en su local secreto, ubicado en el kiló­metro catorce y medio de la Autopista de las Améri­cas, de la ciudad capital. Amaury murió a la edad de 31 años en combate con las fuerzas militares.

 CLAVES
En la actualidad.

Desde el 2008 han surgido varios frentes y movimientos de activismo juvenil como “el 4% por la educación”, “Toy Jarto”, “La Revuelta” ,“Foro Social Alternativo”, “Juventud Caribe y Revolución”, “Cerito y Cruz”, “ El Movimiento Rebelde”, “La Multitud”, “Kiskeya Libertaria”, así como varios frentes estudiantiles de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

 

La revolución trovadoresca del amor

Enrique Sánchez Costa
Santo Domingo, RD

El mundo anti­guo y medie­val era violen­to, patriarcal y opresivamen­te jerárquico. El fuerte re­gía sobre el débil, el amo sobre el siervo, el instruido sobre el analfabeto, el rico sobre el pobre, el hombre sobre la mujer. La finali­dad de la mujer era ser una buena esposa. Y, entre las clases altas, ni siquiera esa decisión trascendental la tomaba ella. Los padres ca­saban a los hijos para pro­longar la estirpe y estable­cer alianzas mercantiles o diplomáticas. El amor en­tre esposos surgía, si acaso, después de la unión matri­monial.

El panorama es toda­vía menos romántico si te­nemos en cuenta que, co­mo  afirma C. S. Lewis, “para la visión medieval el amor apasionado era per­verso en sí mismo, y no de­jaba de serlo si el objeto era la esposa”. Algo patente en una vieja máxima, que Pe­dro Lombardo difundirá en 1150: “El amor ardiente de un hombre por su propia esposa es adulterio”. Fren­te a todo ello reaccionará, en los siglos XII y XIII, la poesía trovadoresca, que reivindicará la pasión amo­rosa, aplaudirá el deseo y exaltará a la mujer. Tal se­rá su impacto en la cultura, que nuestra concepción del amor romántico bebe de ese “amor cortés o, en pa­labras de los trovadores, de ese “fino amor”.

Los protagonistas

Los trovadores viven en las cortes feudales del sur de Francia y el norte de Cata­luña, componen sus poe­sías o “canciones” en pro­venzal y las acompañan de música. Muchos de ellos son nobles, pero también  hay clérigos, mercaderes o incluso artesanos. Su poe­sía se difunde luego en las cortes de toda Europa, con practicantes en el norte de Francia (los “trouvères”) y en las zonas germánicas (los “Minnesinger”).

Para exaltar a la mujer amada, los trovadores la convierten, poéticamen­te, en señora feudal: se­rá su “domna”, “domina” (dama), o también su “mi­dons” (mi don, mi señor). Trasladando los rituales feudales al amor, el trova­dor jura fidelidad a su señora  y pide, postrado ante ella, que esta le tome en­tre sus manos y le dé un be­so, haciéndolo su vasallo, su servidor (amador). Es­cribe el conde de Poitiers: “Me someto y entrego a ella / puedo inscribirme en la lista de sus siervos; / y por ebrio no me tengáis / si a mi buena señora amo / pues no puedo vivir sin ella / tan hambriento estoy de su amor”.

Características

La poesía trovadoresca celebra “la dulzura de la primavera”, cuyo calor derrite el hielo de la indiferencia y permite la floración del amor. Cantan los pájaros, irrumpe la jovialidad, la música, el juego, el deseo. El trovador requiere con sus poemas a la dama (casada): le pide una señal, una mirada, una caricia, a veces −incluso− la entrega sexual. Pero no todos los trovadores son sensuales o potencialmente adúlteros.

Efectos sanitarios, previstos como consecuencia climática

Rosa Abreu

Santo Domingo, RD

 La República Dominicana es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático. De acuerdo al Índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch (2018), un análisis basado en un conjunto de indicadores sobre los impactos de los eventos climáticos extremos y los datos socioeconómicos asociados a ellos, el país ocupa la posición 10 entre los más vulnerables del mundo a este fenómeno.

No cabe dudas de que el cambio climático es una amenaza emergente considerable para la salud pública y modifica la manera en que debemos considerar la protección de las poblaciones vulnerables. Aunque en el país no se dispone de estudios en este sentido, informes recientes de expertos mundiales destacan una amplia variedad de consecuencias para la salud humana, las cuales ya se están haciendo sentir. A continuación, se describen algunos efectos sanitarios previstos como consecuencia de la variabilidad climática y el cambio climático previsto.

Efecto en la salud

En primer lugar, es oportuno destacar que muchas enfermedades importantes son muy sensibles a los cambios de temperatura y pluviosidad. Entre ellas figuran enfermedades comunes transmitidas por vectores, por ejemplo, el paludismo, el dengue, el zika, pero también  otras grandes causas de mortalidad tales como la malnutrición y las diarreas. De su parte, las olas de calor incrementan las enfermedades cardíacas y respiratorias.

Otro aspecto importante, lo constituye el hecho de que el aumento de la temperatura global modifica los niveles y distribución estacional de partículas aéreas naturales (por ejemplo, el polen) y pueden provocar el asma. Por otra parte, la elevación del nivel del mar, otra consecuencia del calentamiento global, aumenta el riesgo de inundación de las costas y podría causar desplazamiento de población, lo cual además de potencialmente producir lesiones y muertes, incrementaría el riesgo de infecciones transmitidas por el agua y por vectores. Esto adquiere mayor significado, si tomamos en cuenta que más de la mitad de la población mundial vive en una franja costera de 60 km. de ancho.

Por otra parte, el aumento de la variabilidad de las precipitaciones puede poner en riesgo el suministro de agua dulce. La falta de agua y su mala calidad pueden poner en peligro la salud y la higiene, con el consiguiente aumento del riesgo de enfermedades diarreicas, de tracomas, entre otras. Se prevé que esta variabilidad de precipitaciones, reduzca además las cosechas en muchas regiones tropicales en desarrollo donde la seguridad alimentaria ya es un problema.

La escasez de agua, a su vez, obliga a las personas a transportar el líquido desde lugares alejados y a almacenarla en sus casas. Esto puede aumentar el riesgo de contaminación del agua y de las consiguientes enfermedades, además de servir de criadero de mosquitos que son vectores de enfermedades debilitantes como el paludismo y el dengue.

En definitiva, el cambio climático continuado tendrá profundas consecuencias negativas en algunos de los determinantes sociales y ambientales de la salud, como los alimentos, el aire y el agua para el mundo y nuestro país. Las zonas que disponen de una infraestructura sanitaria débil, en su mayoría situadas en los países en desarrollo, y dentro de estos en sus zonas más pobres, serán las menos aptas para prepararse y dar respuesta a estos problemas si no reciben ayuda.

Propuestas

De lo expuesto, se infiere la prioridad de que un país con tan alta vulnerabilidad a los efectos del cambio climático como la República Dominicana, aúne esfuerzos dirigidos a mejorar sus capacidades para que los sistemas de salud y la programación de la salud pública estén en condiciones de proteger la salud de los dominicanos en un clima inestable y cambiante, tomando en cuenta que para ello se precisan de nuevas estrategias para mitigarlos, con enfoque multidisciplinario e intersectorial, donde las acciones de prevención y promoción de salud son imprescindibles en el abordaje de esta temática.

 ENFOQUE
Medidas para combatir el cambio climático en el país

Es importante referirnos a la necesidad de que en el país se desarrollen estudios de tendencia temporal de los indicadores de salud y su asociación con la variabilidad y el cambio climático de las enfermedades identificadas. De esta forma, estaremos en condiciones de disponer de información de calidad para la toma de decisiones efectivas y oportunas dirigidas a mitigar los impactos en la salud de los efectos que desde ya está teniendo el país por el cambio climático.

La contaminación del aire y sus graves efectos en la salud

Crisis. La polución incide directamente en enfermedades respiratorias y cardiovasculares como el infarto, la angina de pecho, neumonía, sinusitis, rinitis, el ictus o la insuficiencia cardíaca.

Nathalia Romero
Santo Domingo

El aire que respiramos lo es todo. Una atmósfera contaminada propicia el origen de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada nueve muertes en todo el mundo es el resultado de condiciones relacionadas con la contaminación atmosférica. Es por esta razón que respirar un aire limpio y sin riesgos para la salud es un derecho inalienable de todo ser humano.

Consecuencias

Se han estudiado hasta cien patologías distintas relacionadas con la contaminación, desde problemas bronquiales, enfermedad obstructiva crónica, asma, cáncer de pulmón, derrame cerebral, hipertensión, arterosclerosis, enfermedades neurodegenerativas como el parkinson y el alzheimer. Pero sobre todo tiene una acción directa sobre el aparato cardiovascular.

De acuerdo a datos de la OMS, el 80% de la contaminación ambiental impacta sobre la salud cardiovascular (anginas, infartos, insuficiencia respiratoria).

En concreto, es responsable directa de 3,3 millones de muertes: cardiorespiratorias; 2,1 millones por ECV y 1,1 millones por ictus isquémico y/o hemorrágico.

Para el doctor José Luis Palma, especialista en cardiología, esto representa la primera causa de morbilidad y mortalidad por delante de factores de riesgo cardiovascular tradicionales, como el tabaco, la obesidad, la diabetes o el colesterol alto.

Lo que dicen las consultas

Los pacientes que recibe la neumóloga Clara Méndez, en su consultorio cada día, en su mayoría sufren de asma, infecciones agudas de las vías respiratorias altas y bajas, neumonía, sinusitis, rinitis. y bronquitis.

Para la especialista, estas enfermedades tienen que ver mucho con la contaminación del aire exterior, así como también del aire interior.

“Mucha gente se envenena en su propia casa o en su trabajo y no se da cuenta”, subraya la doctora.

Contaminación del aire en los interiores

En un artículo publicado por la BBC, Matthew S. Johnson, jefe científico de Airlabs, una firma que instala alrededor del mundo tecnología de filtros de aire, explicó que el aire interior contiene todo el tipo de contaminación que tenemos en el exterior, además de lo que se agrega dentro de un edificio, como cocinar y los gases de los productos de limpieza y materiales de construcción.

Medidas preventivas

Según los especialistas y la OMS, se pueden tomar muchas medidas para prevenir que la contaminación del aire afecte de forma negativa nuestra salud, entre las que están:

-Utilizar purificadores de aire con filtros HEPA en casa.
-Olvidarse del consumo de tabaco y de los famosos “vape”.
-Limitar el uso de repelentes contra insectos, ambientadores de hogar. Pueden contener compuestos orgánicos volátiles y benceno que pueden ser liberados con la fragancia cuando se utilizan.
-Elegir caminar o ir en bicicleta ya que esto además de reducir la contaminación, ayuda a la salud física y mental.
-En el hogar, desenchufar los aparatos electrónicos que no estén en uso.
– No dejar luces encendidas cuando no se necesita: Utilizar lámparas de bajo consumo, las que además de ahorrar energía cuidarán tu bolsillo.
– Tener en cuenta que los ventiladores consumen menos energía que el aire acondicionado.
– Tener plantas en el hogar. Las plantas convierten el carbono en oxígeno, lo que ayuda a disminuir la contaminación del ambiente.
-Evite caminar por calles concurridas en horas pico- y si lleva consigo a un niño pequeño, tratar de levantarlo por encima del nivel de los tubos de escape de los vehículos.
-Evitar pasar tiempo en puntos específicos con una alta densidad de tránsito, por ejemplo, cerca de automóviles detenidos en semáforos.
-Cuando desee hacer ejercicio al aire libre, tratar de hacerlo en zonas menos contaminadas.
-Evitar utilizar el vehículo en días altamente contaminados.
-No quemar residuos, ya que el humo producido daña nuestra salud.
-Elimina los olores “a la manera verde”. Cada vez que se utilizan fragancias artificiales se liberan los dañinos COV (compuestos orgánicos volátiles), que también pueden surgir de las pinturas sintéticas y las alfombras.

(+) Sepa Más

Contaminación del aire interior

Datos y cifras.

-3,000 millones de personas cocinan y calientan sus hogares con fuegos abiertos y cocinas en los que queman madera, excrementos de animales o residuos agrícolas y carbón.
-Cada año, 4 millones de personas mueren prematuramente por enfermedades atribuibles a la contaminación del aire de los hogares.
-Más del 50% de las muertes por neumonía en menores de 5 años son causadas por partículas inhaladas en interiores con aire contaminado.

 

Acción climática para reducir la contaminación global

Santo Domingo, RD

La contaminación ambiental y el cambio climático se han convertido en los principales retos para el desarrollo sostenible de las naciones.

Cada vez es más necesario invertir esfuerzos en medidas que permitan reducir los impactos que generan las actividades humanas sobre los ecosistemas y nuestro propio bienestar. La contaminación ambiental, en mayor medida la contaminación atmosférica, y el cambio climático guardan una alta relación entre sí. Es importante distinguirles para conocer qué vínculos tienen y qué posibles soluciones comparten a través de la acción climática.

La acción climática

Se conoce como acción climática a todas las actividades que como sociedad realizamos para adaptarnos a los impactos negativos del cambio climático y para mitigar las causas del cambio climático. La acción climática se basa primordialmente en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la mitigación y la adaptación a los efectos adversos que provoca el cambio climático.

Mediante el Acuerdo de París los países se han comprometido a cumplir la meta global de que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los 2∞C hacia el fin de siglo, mientras que el escenario más ambicioso es que no avance más allá de 1.5∞C. Para lograr este objetivo las naciones promueven una acción climática inminente y a gran escala, con acciones que vayan desde los gobiernos hasta cada uno de los ciudadanos del mundo.

República Dominicana cuenta con la institución gubernamental encargada de aunar esfuerzos para hacer frente al cambio climático que es el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL). Desde el CNCCMDL son coordinados los instrumentos de políticas públicas para mitigar las causas del cambio climático y que buscan la adaptación a los efectos de este.

Mitigación

El componente de mitigación de la acción climática implica modificaciones en las actividades cotidianas de las personas y en las actividades económicas, con el objetivo de lograr una disminución en las emisiones a fin de reducir o hacer menos severos los efectos del cambio climático.

El primer paso para implementar medidas de mitigación efectivas para la acción climática es conocer la generación de los gases de efecto invernadero (GEI) y la capacidad de los bosques de servir como sumideros de carbono.

Para conocer las cantidades y sectores de generación de GEI se realizan inventarios de emisiones, estos inventarios son vistos a nivel sectorial. Para esto se toman en cuenta los sectores de mayor impacto los cuales siguen a nivel global la siguiente distribución: suministro de energía, transporte, industria, residuos, vivienda, comercio, con una menor proporción silvicultura (incluida la deforestación) y el sector agrícola, estas últimas cada vez más están en aumento.

Como se establece en la Tercera Comunicación Nacional de la República Dominicana ante las Naciones Unidas, las emisiones de GEI de nuestro país siguen una distribución similar, con una generación del 61.9% de las emisiones por el sector energía (transporte y producción energética), 19.9% sector residuos, 12.9% sector agrícola y 5.3% procesos industriales. El estimado de emisiones es de 3.28 toneladas de CO2 equivalente por habitante basado en datos del 2010.

Adaptación

El otro componente de la acción climática es la adaptación. Esta consiste en reducir riesgos y vulnerabilidades buscando oportunidades y construyendo la capacidad de naciones, regiones, ciudades, sector privado, comunidades, individuos y sistemas naturales para enfrentarse con los impactos climáticos.

¿Cómo podemos ayudar?

La acción climática, a través de sus componentes, es una herramienta para reducir la contaminación y los gases de efecto invernadero. La forma más sencilla de lograrlo es conociendo la ciencia del cambio climático y siendo conscientes de que nuestras acciones impactan en las emisiones. Ahorrar energía y agua en nuestros hogares, consumir productos locales, fomentar la siembra de árboles, reduciendo nuestro consumo de carnes y compartiendo información sobre el cambio climático, son algunas tareas sencillas que aportan a reducir nuestras emisiones.

SEPA MÁS

Otras formas de mitigación
Las 3 R

Fomentar políticas energéticas y los modelos productivos que busquen “reducir, reutilizar y reciclar”.

Consumo

Asimismo el fomento de una dieta baja en emisiones, con productos locales y de origen vegetal bajo regímenes productivos sostenibles. Estas medidas  no solo frenan el aumento de la concentración de los GEI, sino también en los gastos y evitar el derroche de recursos.