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¿Qué tan bien estoy haciendo mi rol de padre, madre y/o tutor?

Para responder a cada cuestionante utilice los códigos sugeridos: Rara vez (1),  A veces (2) y/o  Seguido (3)
  1. Esperar a manejar los problemas hasta que me haya tranquilizado.
  2. Decir “Te Quiero”.
  3. Ayudar a mi adolescente a entender cuáles son las reglas.
  4. Pasar tiempo divertido junto con la familia.
  5. Hacerle saber a mi adolescente cuales son las consecuencias de romper una regla.
  6. Dar un cumplido y premios especiales cuando mi adolescente sigue las reglas.
  7. Cumplir con las consecuencias cada vez que ella o el rompa las reglas.
  8. Dar abrazos.
  9. Asistir a las conferencias en la escuela para padres de familia.
  10. Ir a ver a mi adolescente en deportes, música y otras actividades.
  11. Explicarle cuáles son sus quehaceres y cuando deben estar terminados.
  12. Pasar tiempo especial a solas con mi adolescente.
  13. Hacerle saber a mi adolescente las razones por las cuales tenemos las reglas.
  14. Apoyar y entender a mi adolescente cuando está desilusionado(a).
  15. Tener horarios regulares para las tareas.
  16. Hacerle saber a mi adolescente que estoy orgulloso (a) cuando logra un objetivo.
  17. Trabajar junto con mi adolescente para resolver problemas que hubiera en casa.
  18. Tratar de ver las cosas desde el punto de vista de mi adolescente.
  19. Hacerle saber a mi adolescente lo que espero acerca de la escuela, alcohol, fumar y uso de drogas.
  20. Ayudar a mi adolescente a pensar cómo manejar situaciones difíciles con amigos o en la escuela.
Lectura de resultados

Respuestas

Mayoría 1. Los resultados que te han traído hasta aquí  denotan que tu hijo o hija está demandando tu atención. Trata de recuperar esos detalles que le recuerdan a tu hijo que es un ser especial y amado. Expresando tus sentimientos, lograrás hacer un gran cambio en la relación de ustedes, limarás asperezas y descubrirás el amor y admiración que puede llegar a sentir tu hijo por ti.

Mayoría 2. Estas en el medio, es decir, no eres un padre totalmente detallista, pero tampoco eres un padre neutro. Estás a un paso de demostrarte a ti mismo que puedes ser mejor, que puedes optimizar esa relación de padre e hijo. Comienza por pensar en esos detalles que se te están escapando de las manos y luego, a ponlos en práctica.

Mayoría 3. ¡Enhorabuena!, eres un excelente padre, asumes tu  rol correctamente y  has logrado desarrollar en tu hijo esa confianza que necesita para aceptarse y aceptar su entorno. Sigue así, siendo un padre modelo y podrás predicar con tu ejemplo a otros.

10 valores que debemos inculcar en nuestros hijos

Seguramente coincidirás con nosotros en que todo padre desea que sus hijos sean felices. Y aunque este puede ser un concepto bastante escuchado lo cierto es que no existen fórmulas mágicas para lograr lo antes dicho. Sin embargo existen pautas o el aprendizaje de ciertos valores que podrían marcar el sendero de la felicidad de los niños.

VEAMOS 10 VALORES QUE DEBEMOS INCULCAR A NUESTROS HIJOS
  1. FELICIDAD. Encarar la vida tomando siempre como iniciativa una actitud positiva ayuda a enfrentar los problemas. Con esto no queremos decir que ser feliz consiste en tenerlo todo. De hecho la felicidad se compone de pequeños momentos. Enseñarle al niño a valorar estos momentos teniendo siempre una actitud positiva ayudará a que él enfrente las dificultades desde varios ángulos. Anímalo a que el niño ría (no de los problemas, pero sí que se tome el tiempo necesario para resolverlos y ayúdale con esto).
  2. FOMENTAR EL BUEN HUMOR. Nunca pierdas de vista que el niño tomará como ejemplo a seguir todo lo que sus padres hagan. Por tanto es recomendable que tú también comiences a tomarte la vida con cierto humor.

Aceptarse a sí mismo es un gran paso para luego darle una solución al problema (siempre y cuando éste se encuentre a nuestro alcance). Nunca hay que olvidar que el humor es un signo de inteligencia.

Que el buen humor forme parte de las costumbres del hogar, genera hábitos de comportamiento que influirán en la conducta del momento presente y quedarán arraigadas en el futuro.

       3. AMABILIDAD. La amabilidad, el buen trato, pedir las cosas con respeto y educación son valores que “abren puertas” no sólo a chicos sino también a grandes.

Una actitud positiva frente a la adversidad será beneficiosa para sacar el provecho de toda situación difícil que el niño tenga que  atravesar.

        4. GENEROSIDAD. Con esto nos referimos a la solidaridad. La ayuda desinteresada fomenta valores incalculables en los niños.

      5. CARACTER. Hoy por hoy se conoce que el carácter no es algo que no se pueda modificar. Es importante que enseñemos a los niños a modificar el carácter estableciendo valores como el auto-respeto y el respeto por los demás. También hay que hacer hincapié en la diversidad de caracteres y en la aceptación de otros puntos de vista diferentes a los del niño.

      6. DOLOR. Es necesario hablar de este punto. Todo padre desea que su hijo no sufra jamás, pero bien sabemos que esto solo resulta ser una utopía. Por tal motivo es fundamental enseñarle a nuestros hijos a enfrentar el dolor y poder superar el mismo. También es importante marcarle cuándo ese dolor es producto o consecuencia de sus propios actos y cuando no lo es.

      7. RESPONSABILIDAD. El valor de la responsabilidad es imprescindible para que se forme una personalidad de adulto íntegro. Para ello debemos ser el ejemplo y ayudarlos no sólo desde la palabra sino también desde el sentimiento. Lo mejor es inculcarle este valor desde el sentimiento. De este modo quedará arraigado en nuestros hijos y se formará un hábito de comportamiento.

      8. BUEN GUSTO. Claro que el gusto es algo subjetivo pero con este punto nos referimos a la necesidad de establecer conductas de buen gusto que sean aceptadas socialmente. Por ejemplo, si como adultos utilizamos un lenguaje inapropiado en el hogar y frente a los niños o si el maltrato verbal es frecuente, es muy probable que el niño incorpore este comportamiento y que el mismo sea repudiado en los ámbitos escolares o donde se desenvuelva el niño.

      9. EMPATIA. Saber reconocer los sentimientos de otros niños y adultos, ponerse en el lugar del otro intentando sentir lo que ellos mismos sienten es algo que muchas personas presentan casi de forma natural mientras que en otros casos es necesario enseñarlo. También es importante aprender a “tomar distancia de la situación” para no “cargar” con el problema ajeno.

      10. BUENOS SENTIMIENTOS. Todo lo antes dicho, si se realiza con el fin de inculcar valores en los niños, no genera otra cosa que buenos sentimientos. Compartir, dar, escuchar, priorizar lo que se nos pide, sumado a todo lo antes dicho genera pensamientos positivos y niños potencialmente.

Fuente: Educapeques

Valor Agosto 2015

Hay una pasión superior a todas y es la satisfacción interior por el bien que hacemos a los otros.