Entradas

6 recursos para fomentar el respeto por las diferencias culturales en clase

La educación en valores y entre ellos el de respetar las diferencias culturales es fundamental para una buena convivencia.

En un mundo marcado por la emigración e inmigración, educar en el respeto hacia las diferencias culturales se hace imprescindible. ¿Cómo despertar en los niños la sensibilidad multicultural para que no surjan problemas por racismo o xenofobia? Chequea a continuación 6 consejos para fomentar la tolerancia entre alumnos, docentes y sociedad en general entre personas que provengan de distintos lugares y culturas.

Los niños deben ser educados desde pequeños tanto en sus casas como en la escuela en una cultura de paz, tolerancia, respeto y diversidad cultural.Respetar la interculturalidad y respetar las decisiones políticas, religiosas, culturales o de cualquier índole es un pilar clave para la buena convivencia social; ya que una de las consecuencias de la globalización es que las ciudades sean cada vez más cosmopolitas. Conoce algunos recursos con los que podrás abordar este tema en el aula.

 

6 recursos para trabajar la diversidad cultural en el aula

1 – Fomenta el respeto a la multiculturalidad a través de recursos visuales

Ya hemos hablado anteriormente de diferentes recursos visuales para trabajar temas conflictivos en clase. Aprovecha las películas, fotografías y documentales que tratan sobre esta temática para exhibirlas en el salón ya que los estudiantes aman este tipo de actividades y puede resultar además un recurso muy efectivo para introducir o reflexionar sobre los temas más complejos de la diversidad cultural en una sociedad.

 

2 – Fomenta el respeto a la multiculturalidad con actividades en grupo

El docente debe ayudar a la integración de la minoría con respecto al resto de la clase. Promueve el trabajo en equipo pero no permitas que sean los mismos estudiantes los que los conformen, porque de esta manera existe el riesgo de que justamente quienes pertenecen a una minoría sean dejados a un lado. Ármalos tú mismo para buscar el equilibrio entre los grupos y asegurarte que no se vayan unos con otros sólo por afinidad.

 

3 – Fomenta el respeto a la multiculturalidad montando una obra

Los niños aman aprender mediante el juego, y ya hemos visto la efectividad del teatro como herramienta de aprendizaje en el aula. Las obras de teatro resultan ideales para aprender mediante la personificación de personajes y momentos históricos. Trabaja alguno de los temas más emblemáticos del racismo o problemáticas afines y adapta la versión para que los alumnos puedan representarlo. Esto los hará sentir más cerca del tema sensibilizándose al respecto del mismo.

 

4 – Fomenta el respeto a la multiculturalidad a través del árbol del amor y la amistad

Esta es una actividad más recomendada para niños pequeños. Se trata de proponer a los alumnos que escriban palabras u oraciones que les inspiren a algo bonito (pueden investigar incluso como se diría lo mismo en otros idiomas) y hagan con estas frases un gran árbol que situarán en un lugar visible del salón. Toma un rato durante uno o dos días de la semana para reflexionar en conjunto sobre lo que dice el árbol, comentando cómo han podido aplicar lo que dice allí con el resto de sus compañeros e incentivándolos a poner nuevas “hojitas” si es que quieren agregar una anécdota o frase sobre la amistad.

 

5 – Fomenta el respeto a la multiculturalidad incentivándolos a enseñar del tema

A los alumnos les encanta tomar el rol del profesor. Crea un espacio dónde ellos puedan jugar este juego de forma productiva. Puede ser a través de la creación de una revista de la clase con contenidos que los mismos estudiantes hayan ideado, o a través de una jornada dónde sean ellos los responsables de explicarles a los demás (a los padres en un acto o a compañeros de otra clase) que es el respeto por las demás culturas y cuáles son las actitudes, que son la minorías, el racismo, la inmigración y todos los temas al respecto de la sensibilidad multicultural.

 

6 – Fomenta el respeto a la multiculturalidad a través de una entrevista

Si tienes la posibilidad de llevar alguna persona famosa pero que haya llegado de otro país o que no haya tenido la historia más alentadora del mundo pero sin embargo le haya hecho frente a las adversidades hasta triunfar, llévalo al salón de clase para que los niños puedan entrevistarlo y conversar con él. Claro está que antes de que la persona acuda sería bueno conocer de antemano con los alumnos su historia, y advertirle a él los temas que quieres tratar para fomentar el respeto por las situaciones adversas y las diferencias culturales entre los estudiantes. La idea es que nadie esté incómodo en tal acontecimiento; y el conocer cara a cara al entrevistado y escuchar de su boca su historia de vida puede sensibilizar a los alumnos y acrecentar su respeto y solidaridad con respecto a ciertos temas. Con esta actividad estarás, además, ayudando a los alumnos a desarrollar sus habilidades de comunicación.

Fuente: universia.com

Tolerancia, un valor indispensable para la vida: ¿cómo puede trabajarse en el aula y desde casa?

La tolerancia es una competencia que es necesaria desarrollar en nuestros estudiantes y en nosotros mismos. El mundo sería un lugar mejor si todos fuésemos más tolerantes con el diferente, con el de otro país, con el de otra cultura, con el que habla otro idioma, con el que viste distinto o con el que tiene otras capacidades.

Y no nos engañemos, a todos nosotros nos queda mucho camino por andar. En numerosas ocasiones, nuestra tolerancia acaba donde termina nuestra educación, nuestro conocimiento, nuestra zona de confort, y ahí empieza el miedo que no nos deja aceptar lo que no entendemos o lo que nos parece diferente: como es distinto, es malo. Un miedo que se transforma en rechazo y, en muchas ocasiones, lamentablemente, en crítica o ataque, incluso a los colectivos más vulnerables.

La tolerancia implica respeto, empatía y solidaridad. Supone ser flexible, saber escuchar, saber observar y aceptar la diferencia como parte normal de nuestra vida: todos somos diferentes, y ahí está la riqueza en este mundo, en su diversidad”

En la Declaración de Principios sobre la Tolerancia, se destaca que, en un mundo globalizado como el actual, la tolerancia adquiere, si cabe, un papel más protagonista, siendo su principal medio de implementación, la educación. Además, se subraya la necesidad de que exista un marco legal que la avale, así como acciones locales y una toma de conciencia individual.

Desde el aula

El docente debe ser tolerante para promover la tolerancia. Padres, profesores y sociedad somos el espejo donde los niños se miran. Sus acciones y reacciones, sus prejuicios y miedos son, en muchas ocasiones, reflejo de lo que han visto o han vivido en los distintos contextos en lo que se mueven.

En el aulanuestro ejemplo será clave, como se acaba de comentar. Añadido a ello, diferentes juegos, dinámicas y recursos servirán para favorecer el desarrollo de esa tolerancia entre nuestros estudiantes, pudiéndose trabajar desde cualquier asignatura y debiéndonos adaptar, obviamente, a la edad de los alumnos con los que tratemos. Estos son algunos ejemplos:

– Usar las paredes de modo constructivo, dando espacio a la diversidad con murales, pósters, mapas, imágenes o dibujos.

– Presentarles imágenes evocadoras para poder hablar sobre ellas y sobre lo que representan.

– Jugar con las denominadas imágenes de percepción, para hacerles conscientes de que siempre pueden existir diferentes puntos de vista, ninguno más válido que el otro.

– Hacerles reflexionar sobre el valor de la palabra: cómo la lengua, el lenguaje no verbal o el modo de expresarse pueden suponer un foco de conflicto o de falta de respeto.

– Ayudarles a comprender la compleja actualidad en la que se encuentran inmersos, pudiendo ver y analizar periódicos, telediarios o noticias de última hora.

– Plantear actividades a partir de cuentos relacionados con la tolerancia.

– Invitar a expertos o personas con historias y experiencias relacionadas con la diversidad de cualquier índole.

 Decidir entre todos las normas de convivencia para la clase o el centro.

 Debatir sobre cómo podríamos hacer un mundo más tolerante, esto es, charlar abiertamente sobre la tolerancia.

 Proponer un proyecto transversal sobre el tema de la tolerancia, abordándolo desde diferentes asignaturas y con distintos enfoques.

-Emplear materiales audiovisuales para fomentar la reflexión, desde películas o documentales hasta vídeos cortos para el debate:

 

Desde casa

Desde casa, la familia, además de ser un modelo a seguir, puede animar a los niños a:

– Escuchar a los demás con una mente abierta, intentando comprender su postura y ponerse en su lugar.

 Respetar las ideas diferentes, que no coincidan con las suyas.

– Entender que las opiniones son relativas y discutibles y que no se tiene la verdad absoluta.

– Ser capaces de expresar el punto de vista propio sin herir los sentimientos de los demás.

 No burlarse de las diferencias.

– Aprender a jugar en equipo, sabiendo perder y ganar con humildad y sin humillaciones.

 Ser consciente de que ser diferente no te hace mejor ni peor que el resto de personas, solo único y especial.

 Adaptarse al ritmo y a las capacidades del resto de compañeros, valorando positivamente sus competencias, habilidades y talentos individuales.

Del mismo modo, si tenemos la oportunidad de compartir con los pequeños lecturas, documentales o viajes, podremos hacerles entender mejor la riqueza natural y cultural de nuestro planeta.

En definitiva, la tolerancia es aceptar y abrazar la diferencia, apreciar la diversidad, no tener miedo, respetar a los que no son o no piensan como nosotros, considerándolos como igualessaber escuchar, ayudar y empatizarSi somos tolerantes, seremos más cultos, más inteligentes y más humanos, seremos esponjas dispuestas a absorber conocimientos, experiencias y sentimientos de otras personas, siempre abiertos a nuevos aprendizajes. Eso sí, debemos empezar por ser tolerantes con nosotros mismos, de ese modo estaremos preparados para serlo con los demás.

Todo a nuestro alrededor es aprendizaje, todo a nuestro alrededor es diversidad. Solo tenemos que abrir los ojos, con tolerancia, y el mundo será un lugar mejor para todos. Hagamos un poco de introspección y autocrítica constructiva, como docentes o padres, como personas, no exijamos a los demás lo que nosotros no somos capaces de hacer. Es el momento, seamos más tolerantes.

Fuente:Unir.net

Textos periodísticos: La columna periodística. ¡Esta clase te encantará!

Rosario Vásquez

Este artículo del Listín Diario que te presentamos es para que tus estudiantes comprendan el tema tratado en la columna periodística  ¿Qué daño hace formar en valores?

Las actividades que hoy les proponemos corresponden al área de Lengua Española; ayudarán a mejorar sus habilidades en comprensión lectora y escritura; e incorporar valores y actitudes sobre crecimiento personal y espiritual.

Artículo que se propone: ¿Qué daño hace formar en valores?

Género: Artículo de opinión

Tema: La enseñanza de valores a través de la lectura de la Biblia

Escrito por: Dra. Margarita Cedeño

Fecha de publicación: martes 23  de octubre 2018

Búscalo en la página 8A Opinión La República y en el digital: https://listindiario.com/puntos-de-vista/2018/10/23/538620/que-dano-hace-formar-en-valores

Actividades sugeridas usando de base el artículo propuesto:

Actividades

Inicie la actividad con la pregunta ¿qué daño hace formar en valores?

Motive a los estudiantes a hacer la lectura completa del artículo.

Motive el diálogo entre los estudiantes a partir de las siguientes preguntas: ¿Qué piensan? ¿Qué hace más daño? ¿Te parece correcto que no se fomente la lectura de este libro sagrado en las aulas? ¿Por qué? ¿Qué estrategias sugiere se puedan optar para aquellos estudiantes que sus familias consideren inoportuna su lectura?

Indague quienes practican la lectura de la Biblia en sus hogares  e invite a sus padres a contar la experiencia a otras familias.

 

El problema de los niños de hoy en día es la ausencia de valores

Cada sociedad en su momento se encargó de culpar a las nuevas tecnologías de los problemas sociales. Cuando apareció el televisor, se culpó a éste de tanto aislamiento familiar. Ahora, en cambio, son internet y sus redes sociales los que parecen ser los culpables de tanta desintegración social en la época que estamos viviendo.

La realidad es que siempre existirá un medio de comunicación distinto al ideal de comunicación de tú a tú que pulule por nuestras sociedades y que incluso modifique los patrones de actuación más tradicionales. Pero la interpretación y el uso que hagan nuestros hijos de lo que vean y escuchen fuera del hogar dependerán de algo muy sencillo, los valores con los que hayan sido criados.

Es cierto que algunos valores están desapareciendo de los hogares a un paso agigantado que realmente preocupa, pero en nuestras manos está afrontar los cambios y los nuevos retos con el fin de poder llegar a un consenso con los más jóvenes y hacerles ver que internet no exime de una serie de valores y comportamientos en el desarrollo de la vida. Veamos algunos casos:

Casos de falta de comportamiento y valores

  • El valor de la escucha activa. Este es probablemente el valor más ausente en los hogares, ya que la falta de tiempo, el exceso de trabajo, o determinados problemas sociales, hacen que cada vez más los padres escuchen menos las necesidades de sus hijos. Ya es raro un almuerzo o una cena en familia, un fin de semana de paseo con los hijos, una charla informal por la tarde con nuestros hijos… Cuando la escucha activa se pierde en el hogar, el resto de los valores comienza a fallar.
  • El valor del respeto. Creemos que respetar es conseguir que los niños hagan todo lo que decimos. Esto no es respetar, es sumisión. Y lo que menos debes desear es un hijo sumiso sin opinión propia. Esto no es bueno ni para tu hijo ni para la sociedad. El respeto es entender que existen límites y que los derechos de uno acaban cuando comienzan los del otro. El respeto requiere de que se pongan límites en casa y que exista castigo y recompensa de manera positiva. En modo alguno se trata, por tanto, de ejercer el castigo físico o el insulto, por supuesto, ya que así así solo se consigue el miedo y no el respeto.
  • El valor de la tolerancia. Es uno de los valores más ausente de la sociedad hoy en día y se aprende en casa. La tolerancia es respetar las diferencias del otro, respetar los espacios del otro, respetar la privacidad de los demás… La tolerancia es salir del egocentrismo y entender que los otros tienen pensamientos, sueños y anhelos que desean también alcanzar. Y en la medida en que les demos su propio espacio a los niños para desarrollarse, estaremos construyendo adultos tolerantes para el futuro.

En definitiva, lo importante es no olvidar que los valores no se enseñan, se transmiten, de manera que por más que nos esforcemos con palabras para lograr el objetivo de enseñar a los hijos a ser tolerantes o cualquier otro valor, nada aprenderán si realmente dichos valores no se ven reflejados en el propio hogar.

Fuente: blog.bosquedefantasias.com

Cómo inculcar valores a tus hijos

Debes enseñar a tu hijo a pensar por sí mismo y decidir sobre su vida de manera constructiva.

En un mundo violento, lleno de delincuencia e injusticias, donde los valores morales están en crisis a diario te preguntas: ¿cómo inculcar valores a tus hijos?

La ética y la crianza con valores sirve para no caer en la indiferencia, en el “todo se vale” y lograr personas capaces de distinguir lo que vale y lo que está bien como base del sentido que le damos a nuestra vida.

Es muy importante que como padres manifiesten un rechazo radical a la violencia y la dominación, y ofrezcas a los niños vías positivas (como el arte, el deporte o el juego) para manifestar sus enojos, frustraciones, su agresividad, fuerza y deseos de éxito. Recuerda que en la vida diaria hay que enseñar con el ejemplo.

Mira cómo inculcar valores a tus hijos:

  • Libertad y autonomía: Debes transmitir a nuestros hijos la necesidad de formar el criterio para que a partir de la reflexión puedan saber qué posibilidades son mejores que otras, sin delegar la decisión a alguien externo como la escuela, la religión o la ley (o no únicamente).
  • El bien común: Es responsabilidad de los papás enseñarle a sus hijos el respeto, la tolerancia, la no discriminación y la posibilidad de armonizar a partir de la empatía.
  • La razón: Es tener la posibilidad de resolver los conflictos personales e interpersonales por la vía racional, con el lenguaje, la comunicación y la negociación. Como padres, esto se traduce en ayudar a nuestros hijos a expresarse, a ponerle nombre a lo que sienten e identificar los momentos de enojo y la necesidad de salir de ellos antes de poder hablar. La posibilidad para el diálogo debe estar siempre abierta y siempre ser conscientes de las consecuencias.

En sus primeros años así puedes inculcarle valores:

De 0 a 6 años: Durante los primeros seis años, los padres van diciendo a sus hijos cuándo sí y cuándo no a lo que quieren o deben hacer, pues los niños no tienen la capacidad para decidirlo por sí solos. Si las reglas son claras, los niños saben a qué atenerse, las respetan y las vuelven “legales” de modo interno.

De 6 a 12 años: En esta etapa desarrollan la empatía y empiezan a ser responsables de sus acciones. Necesitan explicaciones más cuidadosas y pensadas.

A partir de los 12 años: Surgen inquietudes sobre el porqué de las cosas, sentimientos como la compasión o el altruismo y la capacidad de considerar situaciones concretas en la aplicación de las normas.

Fuente: bbmundo.com

Valores Familiares

Los valores familiares son todos aquellos valores que son inculcados a través de las generaciones, nuestros padres, abuelos, tios, primos, etc. Esos valores como tener buenos pensamientos, obras bondadosas, amor, cuidar de aquellas personas que estamos cerca y hacen parte de nuestro grupo social, nuestra casa, hijos, padres, hermanos, familiares y amigos. Es importante en los valores familiares tratar a los demás, como nos gustaría ser tratados a nosotros.

Por lo general quienes cuentan con valores familiares son considerados ante la sociedad buenas personas, su conducta no genera malestar ni egoísmo. Además que no permiten que otros irespeten el bienestar y los valores de la sociedad.

Los valores familiares son las creencias que son trasmitidas a través del ambiente familiar a las nuevas generaciones. Dentro del circulo familiar, las relaciones se fundamente en los valores y practicar estos valores se hacen también en la comunidad, sociedad, ciudad, etc.

Se debe aclarar que los valores familiares en la mayoría de los casos son buenos y aceptables ante la sociedad, pero en algunos casos pueden ser negativos, ya que ante la familia son buenos, pero en la sociedad no siempre es así. Por ejemplo, si estos valores familiares, priman el egocentrismo, desprecio y egoísmo, en la sociedad esos valores no son aceptados.

Fuente: valoresmorales.net

¿Cómo explicar a un alumno que lo que hace en la escuela es importante?

“Todos lo sabemos: una hora de clase puede cambiar una vida, dar al destino otra dimensión, consagrar para siempre lo que sólo estaba débilmente esbozado.” Massimo Recalcati

Nadie sabe con certeza cómo será la educación del futuro, pero reflexionar sobre ello nos ayuda a mejorar la educación del presente. Esta es la que, en realidad, debe importarnos.

El presente de la educación está en plena convulsión, entre otros motivos, por la irrupción de tecnologías que ofrecen un abanico de posibilidades impensables hasta hace muy poco. El mundo digital está cambiando la educación del mismo modo que, en el siglo XIX, la aparición de la fotografía cambió el mundo de la pintura.

El paso del tiempo ha demostrado que la fotografía no acabó con la pintura sino que le abrió un nuevo campo de posibilidades, transformándola hasta convertirla en algo muy distinto de lo que había sido hasta ese momento. Y es que los avances tecnológicos transforman lo más profundo de las comunidades humanas: sus valores.

En este momento de profundos cambios, los que nos dedicamos a la apasionante y compleja tarea de educar sabemos que “una hora de clase” puede cambiar una vida. Pero, ¿lo saben nuestros alumnos? ¿Qué percepción tienen sobre lo que deben aprender en la escuela?

Creo que todos estamos de acuerdo en aceptar que los alumnos que piensan que lo que aprenden en la escuela les es útil para su vida, están más motivados y desempeñan mejor su labor académica. El problema surge cuando esa percepción de utilidad se identifica con aprobar, más allá de la calidad del aprendizaje. Esta situación queda perfectamente reflejada en el conocido refrán: Pan para hoy, y hambre para mañana.

Los educadores tenemos la obligación (más allá de que también es labor de la familia) de transmitir a los estudiantes el deseo de aprender, de generar en ellos curiosidad por el conocimiento. Esto se consigue desafiándolos, retándolos, no poniéndoles las cosas demasiado fáciles, permitiendo que experimenten sin que penalicemos el error. También se consigue facilitando que trabajen colaborativamente, educando sus emociones, potenciando sus capacidades comunicativas…

Lo que los alumnos aprenden en la escuela deben ser cosas realmente significativas para ellos e imprescindibles para cualquier persona. El problema es que los actuales currículos educativos ya no cumplen con esa función pero siguen siendo el referente de los aprendizajes escolares.

Para que los alumnos valores la utilidad de la educación que reciben en la escuela, hay que mostrarles el sentido y el valor personal de lo que aprenden: eso es personalizar el aprendizaje.

Fuente: salvarojeducacion.com

Actividades para trabajar los valores educativos en el aula

Los valores educativos son un elemento imprescindible en cualquiera de las etapas de nuestra formación. Son tan importantes como las asignaturas que conforman los núcleos vertebrales de los programas académicos. Entonces, ¿por qué no los trabajamos específicamente desde las aulas?

Al asistir a la escuela, no solo es importante adquirir los conocimientos específicos de áreas como matemáticas, geografía, historia, lengua o inglés. También es necesario que nos formemos en valores y que aprendamos los principios y las bases de la convivencia en sociedad y del papel que ocupamos en ella. ¿No serán el hábitat en el que vamos a desenvolvernos durante el resto de nuestra vida?

La educación en valores es, ante todo, una herramienta para poner en práctica acciones basadas en la solidaridad, la cooperación, el bienestar general, el respeto o la convivencia, entre otros, así como una vía para generar conciencia y empatía sobre los distintos problemas que afectan al mundo en el que vivimos.

En este sentido, forma parte de lo que actualmente se denomina ‘ciudadanía global‘, un movimiento que cobra protagonismo en distintos países y cuyo objetivo es aumentar el compromiso de las personas con sus entornos. ¿Ves por dónde vamos?

¿Cuándo y por qué formarnos en valores educativos?

Cualquier edad es buena para adquirir valores educativos. Sin embargo, si se trata de generar una cultura alrededor de dichos valores e impulsar una serie de cambios estructurales, la infancia es sin duda la mejor etapa de nuestra formación para ello, ¿no crees?

La ciudadanía global es una corriente educativa que impulsa un nuevo modelo de ciudadanía comprometida activamente en la consecución de un mundo más equitativo y sostenible. La educación para la ciudadanía global apuesta por el respeto y la valoración de la diversidad, la defensa del medio ambiente, el consumo responsable y el respeto a los derechos humanos individuales y sociales. Entiende que los ciudadanos y las ciudadanas globales se caracterizan por:

Ser conscientes de la gran amplitud y de los desafíos del mundo actual.

Reconocerse a sí mismos y a los demás como sujetos con dignidad, con obligaciones que cumplir y derechos que pueden exigirse, y con poder para conseguir cambios.

Responsabilizarse por sus actuaciones, se indignan ante las injusticias y frente a cualquier vulneración de los Derechos Humanos.

Respetar y valorar la equidad de género, la diversidad y las múltiples pertenencias identitarias de las personas y de los pueblos como fuente de enriquecimiento humano.

Se interesan por conocer, analizar críticamente y difundir el funcionamiento del mundo en lo económico, político, social, cultural, tecnológico y ambiental.

Participar y comprometerse con la comunidad en los diversos ámbitos, desde los locales a los más globales, con el fin de responder a los desafíos y lograr un mundo más equitativo y sostenible.

Contribuir a crear una ciudadanía activa, que combate la desigualdad a través de la búsqueda de la redistribución del poder, de las oportunidades y de los recursos.

Algunos recursos para trabajar los valores educativos

Los valores educativos no son objetos concretos ni materiales. Todo lo contrario, son conceptos abstractos que necesitan trasladarse a la práctica para visualizarlos en toda su extensión y comprender su importancia.

Ese es justamente el principal reto de la educación en valores: traducir esos conceptos a nuestra cotidianidad y suministrar recursos para aplicarlos. Pero… ¿cómo lograrlo?

Como es lógico, la educación en valores no se imparte de la misma forma en todas las fases de formación y aprendizaje. Cada momento requiere de unos métodos y recursos en función de nuestra capacidad cognitiva. No es lo mismo trabajar el valor del respeto entre niños y niñas de 5 años que hacerlo en adolescentes de 15.

Los retos de cada etapa son distintos, lo cual obliga a que los vehículos de aprendizaje también lo sean. A continuación enumeramos algunos recursos que pueden ayudarnos a trabajar valores educativos en cada momento de la formación en las aulas:

1) Educación en valores en Primaria

La Primaria es la etapa más importante a la hora de trabajar los valores educativos. Es el momento en el que los niños empiezan a descubrir verdaderamente el mundo y se relacionan directamente con sus semejantes.

Si tienen una formación sólida en valores, sabrán la importancia de estos y tendrán claro cuándo deben aplicarlos. El objetivo es ayudar a que los identifiquen y que, a la vez, los asuman como algo que forma parte de su cotidianidad. Algunos recursos que podemos implementar en este sentido son:

Juegos didácticos: los juegos acercan los valores a los niños. Su propósito es servir como proyección de la realidad para plantear situaciones hipotéticas en las que deban tomar decisiones al respecto. ¿Qué mejor que aprender valores de forma divertida, amena y en compañía de otros niños?

Vídeos y animaciones: en esta primera etapa es fundamental el papel de la imagen. Los niños se apoyan en recursos como los vídeos, la animación y hasta las caricaturas para aprender lo que son los valores y las conductas sociales. Es otra forma de acercarlos a esta temática.

Dibujos: también se pueden visualizar los valores a través de ilustraciones y dibujos hechos por los propios niños. Este recurso nos dará una idea de cuál es su concepto real de los valores que queremos transmitirles.

2) Educación en valores en Secundaria

Entre los 12 y los 16 años, los adolescentes ya no solo deben identificar los valores más importantes a nivel individual y colectivo sino que, además, deben darles una utilidad concreta. Es decir, van ligados a las distintas inclinaciones profesionales o talentos que se vayan esbozando en ellos y en cómo aplicarlos en cada área.

Como es lógico, los recursos empleados en esta etapa son más elaborados y complejos que en la etapa educativa de Primaria. Algunos de ellos son:

Documentales y cortometrajes: los cuentos y vídeos explicativos dan paso a piezas visuales más complejas y elaboradas, aunque no por ello deben perder el contacto con los intereses de los adolescentes que se sitúen en esta franja de edad. El objetivo sigue siendo el mismo: visualizar los valores educativos.

Páginas web de valores: a esta edad, la interactividad con las herramientas digitales es mucho mayor y es por eso que se recomienda el uso de plataformas, páginas, tabletas y otros recursos para la educación en valores.

Iniciativas de voluntariado: también es una buena época para fomentar en los adolescentes la importancia y el impacto de las iniciativas de voluntariado, sea cual sea el área de aplicación. Si ahora participan como miembros activos de ellas, mañana quizá sean líderes de sus propios proyectos.

Recuerda que, en estas dos etapas, además del trabajo en el aula sobre valores educativos es importante seguir insistiendo en ello a lo largo del proceso formativo, bien sea en los ciclos de enseñanza media o en los grados profesionales. Sin olvidar, por supuesto, que la educación complementaria y los valores que se desprenden desde el hogar son el complemento imprescindible para cristalizar los esfuerzos realizados en la educación formal. ¡Todos a la una!

Fuente: blog.oxfamintermon.org

¿Qué necesitan saber los maestros sobre VIH/SIDA?

 

Educación preventiva

Las siglas SIDA significan Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida y es el nombre de la enfermedad que presentan las personas en estado avanzado de la infección causada por el Virus de Inmunodeficiencia Humano (VIH). Aunque son distintos, pero relacionados, se usa el término de VIH/SIDA para referirse a este padecimiento.

Una persona infectada con VIH puede verse y sentirse saludable por diez años o más antes de que aparezca alguna señal del SIDA. Sin embargo, el VIH debilita continuamente el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmune) hasta que ya no puede protegerse de infecciones como la neumonía, la diarrea, los tumores u otras enfermedades. Todas ellas pueden ser parte del SIDA y así, incapaces de defenderse, la mayoría de las personas mueren dentro de los tres primeros años después de la aparición de las primeras señales del SIDA.

El VIH/SIDA es una gran preocupación para los maestros y los sistemas educativos. A mediados de los ochenta, cuando apenas se estaba empezado a expandir, el VIH/SIDA se consideraba como una enfermedad de adultos, hombres sobre todo, quienes eran vulnerables debido a sus conductas sexuales o al uso de drogas. Sin embargo, rápidamente la enfermedad se volvió una epidemia y así, se infectaron las mujeres, los jóvenes y hasta los recién nacidos.

Como resultado, en muchas partes del mundo los maestros ahora enseñan a los jóvenes el riesgo de contagio, e incluso a muchos que ya son VIH positivos. Algunos dan clases a niños muy pequeños que nacieron con la enfermedad. De hecho, algunas escuelas en diversas partes del mundo informan que el número de alumnos en sus escuelas disminuye del primer al segundo o tercer grado debido a la muerte de niños de siete u ocho años que estaban infectados.

El ONUSIDA calcula que 34.3 millones de personas vivían con la infección del VIH al final de 1999. Esto significa que uno de cada 100 adultos entre las edades sexualmente activas de 15 y 49 estaban infectados. Los niños menores de 15 años están incluidos en la cifra de 34,3 millones y constituyen 1,3 millones.

Este informe de ONUSIDA señala que la expansión del VIH continúa rápidamente, a pesar de que hubo una pequeña disminución en el número de infecciones nuevas (de 5,8 millones en 1997 a 5,4 millones en 1999). De cualquier forma, esto representa 15 mil infecciones nuevas cada día del año, incluyendo a los niños que se infectan en el parto o durante la lactancia. De estos nuevos casos:

Más de 95% suceden en países en vías de desarrollo
Cerca de 13 mil son personas entre los 15 y los 49 años de edad
Casi 50% son mujeres
Más de 50% son jóvenes entre 15 y 24 años de edad
1.700 son niños menores de 15 años

A pesar de las señales promisorias que ofrece la disminución de nuevos casos, debido a las mejoras en nuevos medicamentos y el acceso a ellos ha aumentado el número de personas que en la actualidad vive con VIH/SIDA. Tristemente, el número de muertes relacionadas con el VIH/SIDA está en aumento.

Se calcula que en 1999 2,8 millones de personas murieron por SIDA (es decir, aumentó de los 2,3 millones que murieron en 1997). De éstos, 1,2 millones (52%) de los 2,3 millones de muertes en adultos fueron mujeres y otros 480 mil fueron niños.

Como resultado, la epidemia del VIH/SIDA es la cuarta causa de muerte en todo el mundo; es diferente de otras enfermedades porque afecta a las personas en las edades más productivas y es, en esencia, 100% mortal. Hoy en día, la epidemia se define como una crisis de desarrollo en muchos países de África subsahariana porque reduce el tamaño de las familias y la fuerza laboral.

El VIH/SIDA como un problema de desarrollo

El VIH/SIDA no es sólo un problema de salud, también es un problema de desarrollo. Desde que empezó, la epidemia ha matado a millones de adultos en la etapa más rica de su vida laboral, reproductiva y familiar, ha disminuido la fuerza laboral, ha fracturado y empobrecido familias, ha dejado millones de huérfanos y ha hecho trizas la estructura de las comunidades.

El impacto en la vida de las personas y en la estructura social y en las oportunidades para actividades económicas, significa que la epidemia es una amenaza muy grande para los planes de un futuro sostenible. En otras palabras, además del extraordinario sufrimiento humano que causa, el SIDA presenta serios problemas para la salud y la productividad de un país, así como para la estructura de la vida familiar y de la comunidad.

EL VIH/SIDA aumenta la pobreza y amenaza la estabilidad social

Aunque tanto ricos como pobres pueden infectarse con el VIH, los pobres tienen menos recursos para sobrellevarlo y, por lo tanto, es más probable que enfrenten consecuencias negativas que incluyen reducciones a los presupuestos familiares, al consumo alimenticio per cápita y a la asistencia escolar.

EL VIH/SIDA pone en peligro el presupuesto de salud pública

En muchos casos, el VIH/SIDA puede drenar de manera desproporcionada los recursos ya escasos de los sistemas de salud al poner en peligro los servicios del cuidado de la salud que satisfacen las necesidades de la comunidad en general. Además, el VIH conduce al aumento en la aparición e incidencia de otras enfermedades como la tuberculosis (TB) e infecciones transmitidas sexualmente (ITS).

Han sido violados los derechos humanos básicos de la gente que vive con VIH/SIDA

En muchos países, las personas que viven con VIH/SIDA y otras que se consideran vulnerables a este mal como los refugiados, los inmigrantes, las minorías étnicas, las prostitutas, los consumidores de drogas inyectables y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, sufren discriminación y maltrato.

El costo económico del VIH/SIDA

Los trabajadores que están en sus años más productivos (15-49) sufren los costos económicos más grandes del VIH/SIDA. La pérdida de trabajadores capacitados daña a las distintas familias y sectores vitales como la educación, el transporte y la agricultura.

¿Qué necesitan saber los maestros?

Una de las preguntas que más preocupa a los maestros se relaciona con cuánta información deben tener sobre las causas y el tratamiento posible para el VIH/SIDA. Ésta es una pregunta muy importante, pero la respuesta varía de acuerdo con los contextos social, cultural y religioso en los que trabajen, los patrones de incidencia del VIH/SIDA en sus países o áreas, las necesidades de desarrollo y los intereses de los alumnos.

El sitio en Internet de ONUSIDA ofrece una sección excelente de Preguntas Frecuentes para maestros y otras personas que necesiten información sobre el VIH/SIDA escrita en términos no médicos. En este sitio existen más de treinta preguntas contestadas, que incluyen:

  1. ¿Cómo se extiende el VIH?
  2. ¿Qué es el “sexo seguro”?
  3. ¿Qué es el “uso seguro de las agujas”?
  4. ¿Se puede contraer SIDA por “contacto casual” con una persona infectada?
  5. ¿Cómo puede reconocerse a alguien que está infectado con el VIH?
  6. ¿Cómo puedo saber si estoy en una relación “segura”?
  7. ¿Existen personas que son más propensas a contraer el VIH que otras?
  8. ¿Qué debo hacer si creo que ya puedo estar infectado con VIH?
  9. ¿Qué debe hacer si cree que conoce a alguien que tiene VIH o SIDA?

Indague en la sección de preguntas frecuentes del ONUSIDA en Internet para ver las respuestas a preguntas que pueden ser importantes para usted y sus alumnos.

Además de los sitios de Internet que ofrecen ONUSIDA y las agencias que lo apoyan, ONUSIDA recomienda los siguientes sitios que son muy útiles por su información sobre el VIH/SIDA escrita con claridad para personas ordinarias y no para médicos ni especialistas de la salud.

British Broadcasting Corporation – Este sitio lo ofrece la BBC y discute varios temas básicos como: ¿Qué es el VIH y qué es el SIDA? ¿Cómo se transmite? ¿Cómo se hace la prueba? También incluye consejos para personas que dan servicios de primeros auxilios y muchas otras.

The Body – Esta página en Internet sobre el cuerpo está escrita especialmente para las personas que acaban de enterarse de que son VIH positivos y ofrece mucha información útil y reconfortante. The Body es un sitio de Estados Unidos y por lo tanto mucha información práctica sobre los lugares a los que puede acudir para obtener ayuda es para estadounidenses. Este sitio también tiene información en español.

¿Cuáles son las mejores fuentes de información sobre el VIH/SIDA para los profesores?

En su país ¿Cuáles son las mejores fuentes de información sobre el VIH/SIDA para los jóvenes?

La juventud, el SIDA y la educación

Algunos expertos han planteado que la educación sobre el VIH/SIDA debe enfatizar la práctica de una conducta responsable y la orientación de valores. El desarrollo de un código moral personal es muy importante y las escuelas pueden hacer mucho para apoyar a las familias y a los dirigentes religiosos con el fin de ayudar a los jóvenes para que desarrollen un fuerte sentido moral y de compromiso hacia ellos mismos, sus familias y sus amigos.

Los programas de educación preventiva también son necesarios porque la juventud es un momento en el que se experimenta con ideas y prácticas; algunas de éstas, como el sexo y las drogas, se asocian con la infección del VIH y el SIDA. Por lo tanto, los jóvenes son especialmente susceptibles. En muchos países las tasas más altas de nuevas infecciones se presentan entre jóvenes y muchos que ya la padecen quizá contrajeron el virus cuando eran adolescentes. La infección del VIH está aumentando en los jóvenes entre los 12 y 19 años de edad; de hecho, en todo el mundo cada minuto cinco adolescentes contraen el VIH.

Sin embargo, la juventud es también un momento de aprendizaje acelerado y, por lo tanto, un periodo en el que los jóvenes pueden adquirir conocimientos, creencias, actitudes, valores y capacidades necesarios que los pueden ayudar a comportarse a favor de la salud y el bienestar. De esta forma, es posible evitar situaciones que pueden llevar a la infección por VIH.

La educación y los esfuerzos para la salud que parten de la escuela y de la comunidad pueden, así, servir como estrategias eficaces para ayudar a los jóvenes a evitar la infección por VIH y otros problemas de salud. Desafortunadamente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la educación formal sobre temas de sexualidad es inadecuada o inexistente en muchas regiones del mundo, o bien, se ofrece ya muy tarde en la adolescencia. Como resultado de esto, la UNESCO, la OMS y el ONUSIDA patrocinan encuentros nacionales y regionales en todo el mundo con el fin de ofrecer oportunidades para que los gobiernos compartan experiencias y así mejoren los programas educativos.

Fuente: http:unescoetxea.org

Seis cuentos en inglés para niños

Los cuentos son un buen componente en la educación de los hijos, porque son entretenidos y educativos al mismo tiempo. Los niños adoran los cuentos, especialmente si se los explica alguien importante, como los padres o profesores. Prueba con cuentos en inglés para que tus hijos disfruten mientras aprenden el idioma, y además al mismo tiempo podrás inculcarles algunos valores y moralejas para la vida.

El pastor mentiroso

Este cuento es muy educativo para que los niños entiendan el valor de la sinceridad, mientras aprenden inglés y se divierten. Es la historia de un pastor que cuidaba a sus ovejas y en varias ocasiones fingió que había un lobo y estaban en peligro. Después de gastar varias bromas al resto del pueblo, y preocuparles sin motivo, el día en que realmente apareció un lobo nadie le creyó, y nadie acudió a ayudarle. Moraleja: si mientes, al final no te toman en serio cuando dices la verdad, y pierden la confianza en ti.

El gigante egoísta

Este cuento es un clásico del conocido autor Oscar Wilde, famoso por la obra teatral “La importancia de llamarse Ernesto”. En concreto la versión del enlace es una adaptación infantil ilustrada muy fácil de leer online. Es una bonita historia para fomentar en los niños la generosidad y la preocupación por los demás.

Un regalo para mamá

Este cuento ayuda a los más peques a ser imaginativos y al mismo tiempo generosos, para ponerse en el lugar de los demás y salir de su posición egocéntrica. Además, el final de la historia demuestra que hay cosas mucho más importantes que los objetos materiales: el amor y los detalles hechos con cariño.

El patito feo

Todos conocemos este clásico de la literatura que además se haya llevado muchas veces al cine infantil. Lee la versión en inglés con tus hijos o alumnos y ayúdales a tomar consciencia de la importancia de confiar en uno mismo, aceptarse tal y como uno es, y no juzgar por las apariencias.

Terry, ¡tú puedes!

Un cuento en inglés ideal para motivar a los niños, para que consigan la fuerza necesaria para atreverse a algo que temen. Es muy indicada para niños tímidos o con alguna inseguridad, y también es una narración que ayuda mucho antes de un examen, si ves que tus hijos o alumnos están nerviosos o preocupados.

Paddy y sus mascotas

Esta historia es muy sencilla y corta, es un pequeño cuento en inglés para niños muy pequeños. Es bueno que los niños aprendan desde muy pronto que no pueden querer todo al mismo tiempo.

Si quieres más recursos didácticos, más allá de los cuentos, para que tus alumnos o hijos mejoren en inglés, la comunidad Papora es una buena plataforma online para encontrar recursos útiles: ejercicios en inglés, listados de palabras básicas por orden alfabético, tests y mucho más.

Fuente: ayuda para maestros