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Ahorrar convierte sueños en realidad

Carolina Jiménez
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Santo Domingo

En vacaciones todos queremos irnos de viaje o realizar distintas actividades que conllevan gastos, sin embargo, al llegar esta temporada no disponemos de dinero suficiente. La realidad es que no nos planteamos metas de ahorro desde inicio de año.

Aura Cruz, experta en finanzas personales, dice que ahorrar puede ser un gran reto para muchas personas, pero un excelente vehículo para hacer sueños realidad.

Cruz recomienda que debe existir un plan de ahorro si deseas vacacionar con holgura: “Si tu intención es que a través del tiempo recuerdes el viaje por lo divertido, grato o especial que fue, y no por los gastos a los que incurriste y las cuotas que tendrás que pagar, planificar tus ahorros es lo primordial”.

Plantearse metas de ahorro y mantener este hábito traerá resultados impresionantes. La experta señala algunas pautas a seguir:

• A principio de cada año saca tiempo para establecer metas financieras e incluye en ella los ahorros.

• Define a dónde quieres vacacionar y su costo.

• Establece qué cantidad de dinero tendrás que separar mes a mes para esos fines.

Antes de viajar es importante tomar en cuenta los gastos que podríamos tener y que a la vez, se aproximen a nuestro presupuesto ahorrado. La experta aconseja que es bueno comprar con tiempo prudente los tickets aéreos (si el viaje es fuera de tu país), considerar las opciones de hospedajes, tomar en cuenta el renglón de alimentos y estimar por adelantado un monto que vaya acorde a tus posibilidades o cantidad de dinero que tienes la intención de gastar durante tus vacaciones.

“La clave está en identificar un presupuesto para el viaje y luego distribuir entre estas categorías, y lo más importante, mantenerte en esos montos que definirás”, agrega Cruz.

La manera correcta de ahorrar 

Quizás cuando decidimos ahorrar no nos percatamos de cuál es la manera correcta para no gastar lo que vamos acumulando. La experta indica que el primer paso es “ponerle nombre a tus ahorros”. Luego, en función al propósito, comenzar con una herramienta casera, dígase una alcancía que puedes construir en casa. 

Un dato importante que señala es que: “El banco es un lugar mucho más seguro que tu cartera, tu bolsillo, una caja o debajo del colchón, incluso más seguro que tu alcancía; así que allí es donde recomiendo dirigirlo”.

Tabla de estrategias para ahorrar 

Al preguntarle a la experta sobre qué no puede faltar en nuestra tabla de estrategias para ahorrar, señala que hay que estar conscientes de que conlleva sacrificios y el desarrollo de una disciplina. “No será fácil, pero sí será posible.

Ahorrar es muy parecido a ir al gimnasio, cuando vas por primera vez duele, puede darte pereza, quizás priorizas otras cosas por encima de tu rutina, sin embargo, una vez creas el hábito lo disfrutarás mucho”.

 

Ahorro familiar 

Por lo general, los padres son quienes más ahorran en el hogar. Pero también los hijos deben crear este hábito, para así tomar conciencia de lo importante que es ahorrar y de los beneficios que pueden generar.

“Muchas veces queremos que nuestros hijos hagan ciertas cosas, pero de la única manera que lograremos esto es a través del buen ejemplo; así que para crear en los niños esos patrones es necesario realizar actividades de integración familiar donde los padres, abuelos, tíos, hijos, y primos, compartan sobre el tema.

Cruz comparte una idea fenomenal que pone en práctica con su hija de cuatro años: “De mis viajes le traigo alcancías, y juntas soñamos con lo que haremos al llenarla. En este momento estamos llenando una para ir a saludar a Mickey Mouse”. 

También agrega que los padres tienen el deber de enseñar a sus hijos conceptos básicos de finanzas personales, explicarles por qué es buena idea ahorrar, leer junto a ellos sobre el tema, visualizar tutoriales, videos y escuchar audiolibros. “La información cambia la percepción, comenzarán a tener conversaciones muy amenas cuando estos sean temas de sobremesa en sus hogares”.

Educación financiera 

¿Deben las escuelas y colegios hablar a sus estudiantes sobre la importancia de ahorrar? La respuesta es afirmativa. “Soy parte de un programa de responsabilidad social en el cual impacto positivamente estudiantes de secundaria, con educación financiera. En 2017 vimos cerca de 4,000 estudiantes, y este año las expectativas son mayores”.

Con educación financiera, los niños y jóvenes adquieren habilidades para administrar correctamente el dinero y crecen con mejores hábitos, entendiendo que el dinero es una herramienta, que mientras mejor administradores sean más dinero fluirá en sus vidas.

Consejos para aprovechar las vacaciones si eres docente

Estimados docentes: queremos compartir con ustedes 10 consejos de mucha utilidad para aprovechar al máximo nuestras vacaciones de verano. Ningún secreto oculto, ninguna ciencia importada, ningún producto mágico que ustedes puedan adquirir en algún centro comercial. Se trata, más bien, de reencontrarse con las cosas buenas de la vida: la familia, los amigos, la buena música, el cine, los libros que más nos apasionan. Si lo pensamos bien, descubriremos que, en medio de nuestras situaciones específicas y problemas personales -que nunca faltan- siempre habrá un espacio para disfrutar de todas aquellas cosas que el universo nos ofrece gratuitamente. Aprovechemos estas fiestas navideñas para poner en práctica estos consejos, pensados desde la actividad docente, de una maestra a otra:

¡POR FIN DE VACACIONES!… Y AHORA ¿QUÉ HAGO?

Acaba otro año escolar en el que hemos trabajado con entusiasmo y esmero en cada una de nuestras clases. Vemos partir a nuestros alumnos, entregamos nuestros registros de fin de curso y participamos de algunas celebraciones preparadas en nuestros planteles para compartir un momento agradable donde nos deseamos lo mejor en estas fiestas y para el año que viene. Pero, ahora que empiezan las vacaciones ¿cómo podemos hacer para sacar el mayor provecho de ellas y utilizar nuestro tiempo y presupuesto de la mejor manera? Aquí presentamos 10 consejos para potenciar nuestro tiempo libre en estasvacaciones de verano.

1. DISFRUTE LAS FIESTAS CON EL MENOR ESTRÉS POSIBLE: Siempre lo recomiendan los expertos y pocas veces lo podemos llevar a la práctica. Por más que decimos: “este año tomaré mis precauciones para no tener trajines en el último minuto”, siempre estamos corriendo de un lado para otro durante las celebraciones de Navidad y fin de año, tanto que terminamos rendidos para cuando estas han pasado. Demos prioridad a nuestra tranquilidad y buen estado de ánimo para compartir con la familia y amigos, más allá de la entrega de numerosos regalos y reuniones recargadas. La sencillez puede resultar el mejor ingrediente en estas fiestas.

2. DESCARTE TODO AQUELLO QUE NO SEA INDISPENSABLE: Así es, muchas veces nos llenamos de compromisos y obligaciones que nos impiden reservar tiempo para nuestros seres queridos o para nosotros mismos. Es cierto que los meses de vacaciones pueden servirnos para hacer todo aquello que no podemos durante el año escolar pero no nos sobrecarguemos de tareas que nos alejen de los momentos en familia. Salir a caminar, ir a un paseo corto, hacer deporte o cualquiera de esas cosas sanas y relajantes nos pueden recargar de energías durante este periodo vacacional.

3. DEFINA SUS PRIORIDADES PARA LAS VACACIONES: Una vez descartado lo que puede realizar en cualquier otro momento y no recargar sus meses de vacaciones, defina lo que sí debe hacer en este período de mayor tiempo libre como: realizar visitas médicas largamente aplazadas, algún viaje que lleva mucho tiempo planeando, visitas a personas que no frecuenta hace mucho, arreglos en casa que no pueden esperar u otros. De esta manera cuando regrese a clases tendrá la tranquilidad de haber cumplido con estas tareas, obligaciones y necesidades que siempre quedan de lado por falta de tiempo.

4. DOSIFIQUE SUS GASTOS: Si bien es cierto durante las vacaciones hay mayor tiempo para realizar actividades eso no significa necesariamente que tenga que invertir fuertes cantidades de dinero que luego le dejen grandes deudas por cubrir y por consiguiente mucha carga de tensión. Existen innumerables oportunidades de entretenimiento al aire libre, deportes, funciones gratuitas, bibliotecas, cine clubes y muchas actividades que le pueden ayudar a disfrutar sin gastar de más.

5. DESPEJE SU MENTE DE PREOCUPACIONES: Nunca estamos completamente libres de preocupaciones y responsabilidades en la vida pero, en este periodo vacacional que se inicia, podemos replantear también nuestros pensamientos de manera tal que no permitamos que las preocupaciones limiten este tiempo para nuestro descanso y esparcimiento. Procuremos ver con objetividad cuales son los puntos positivos con los que contamos: la salud, nuestros hijos, un trabajo que elegimos por vocación, la posibilidad de emprender proyectos y tantas otras cosas que cuando estamos muy preocupados no logramos ver con la objetividad y la valoración que merecen.

6. DESINTOXIQUE SU ORGANISMO: Durante el año escolar los maestros nos dedicamos a nuestras clases, alumnos, familias y hogares, no tenemos tiempo de planificar con mucho detalle una alimentación balanceada y apropiada para cuidar nuestro organismo. El verano es una época perfecta para replantear nuestra rutina alimenticia y darle preponderancia a los alimentos frescos, bajos en grasas, naturales y saludables. Aprovechemos para dejar de lado las comidas rápidas y sentémonos a la mesa, por lo menos media hora por comida, para disfrutar de nuestros alimentos y de quienes nos acompañan a compartirlos.

7. DISFRUTE DE LAS PEQUEÑAS COSAS QUE LE REGALA EL DÍA A DÍA:Una flor, una puesta de sol, los chicos jugando al aire libre, una melodía agradable, un buen libro, una jornada de solidaridad para con los más necesitados, un paseo fuera del ruido de la ciudad y tantas otras pequeñas cosas pueden traer paz y armonía a nuestra vida diaria, no tienen que ser días, ni horas, muchas veces basta con solo unos minutos para detenernos y darnos cuenta de que tenemos mucho por lo que dar gracias, menos de lo que quejarnos y más para ser felices de lo que nos damos cuenta.

8. DERROCHE BUEN ÁNIMO Y ACTITUD POSITIVA: Los maestros sabemos lo importante que es la motivación para nuestros alumnos, una buena actitud, llena de positivismo y ganas de colaborar hacen de ellos personas proactivas que se sienten integradas e importantes. Hagamos lo mismo con todo el resto de personas que encontremos en nuestro camino: el portero de nuestro edificio, el transportista, el vendedor que nos atiende, la mesera, el personal de limpieza, todos merecemos un saludo cordial, un agradecimiento sincero y un reconocimiento a nuestro trabajo. No olvidemos expresarlo con respeto y amabilidad.

9. DESTERREMOS RENCORES, ENOJOS Y ENVIDIAS: Para disfrutar nuestras vacaciones a plenitud será siempre necesario que hagamos un reconocimiento de nuestras debilidades y un propósito de superarlas desde lo más profundo de nuestro ser. Si en el año que acaba alguien nos falló, no conseguimos lo que esperábamos, no nos sentimos reconocidos ni valorados como otros, no continuemos pensando y pensando en lo mismo. Limpia tu corazón y tu alma de esos sentimientos que solo te hacen daño y declara con total convicción que el año que empieza será mejor y obtendrás todo lo que ansías cuando estés preparado para recibirlo. Verás que esa limpieza te aliviará de un gran peso.

10. DISFRUTEMOS AL MÁXIMO: Con responsabilidad y precaución podemos dedicarnos a celebrar en este tiempo libre antes de iniciar la preparación para el próximo año escolar. Aquilatemos esta oportunidad de compartir con los seres queridos, atesoremos buenos recuerdos y no desperdiciemos la oportunidad de sentirnos renovados y llenos de energía para cuando volvamos al reencuentro de nuestros alumnos en las aulas.

Fuente: blog.derrama.org.pe

Las 15 tareas de verano que un profesor entregó a sus alumnos

Multiplicaciones, ejercicios de ortografía, redacciones… Las tareas de los niños para el verano a menudo terminan estresando más a los padres que a los pequeños. Hay profesores que directamente mandan comprar un libro para el verano. Y muchos niños terminan interrumpiendo su baño, sus carreras con amigos, su momento de relax frente a una puesta de sol, porque tienen que hacer sumas y divisiones.

Un profesor italiano de secundaria, Cesare Catá, sorprendió a niños, profesores y padres. Para el verano, sus alumnos no tendrán que rellenar hojas de frases subordinadas, ni resolver ecuaciones de lo más complejas. En los meses estivales, sus alumnos, tienen que ir cumpliendo una a una las 15 tareas de verano que les entregó en una lista.

Las 15 tareas de verano que todo niño debería completar en vacaciones

Tareas sencillas que a veces olvidamos, que nos enseñan tanto y que no se recogen en ningún manual escolar: tomar un helado con los abuelos mientras escuchas sus historias del pasado… Contemplar cómo una ola rompe contra las rocas o cómo juega con los párpados el primer rayo de sol.

Las 15 tareas de verano Cesare Catá para los niños tienen que ver con el libro sin hojas más importante, el de la vida, y son estas:

1. Por la mañana, de vez en cuando, camina solo por la orilla del mar. Mira cómo el sol se refleja en el agua, pensando en las cosas que más te gustan en la vida y siéntete feliz.

2. Intenta usar todas las palabras nuevas que has aprendido este año: podrás decir más cosas, podrás pensar más cosas y, cuanto más pienses, más libre te sentirás.

3. Lee lo máximo posible. No porque tengas que hacerlo. Lee porque el verano te inspira aventuras y sueños. Leyendo, te sentirás como los pájaros volando. Lee porque es la mejor forma de rebelión.

4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te hagan sentir negativo y vacío. Busca situaciones estimulantes y amigos que te aprecian y te entienden por ser quien eres.

5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes. El verano, como todas las grandes cosas, trastorna el alma. Intenta escribir un diario donde puedas escribir sobre tus sentimientos (y en septiembre, si quieres, lo leeremos juntos).

6. Baila; sin sentirte avergonzado. En la calle cerca de tu casa o en tu habitación. El verano es un baile. Sería una vergüenza no formar parte de él.

7. Al menos una vez, tienes que ver amanecer. Estar ahí en silencio y respirar. Cierra los ojos, agradecido.

8. Practica mucho deporte.

9. Si encuentras una persona que te gusta mucho, díselo con toda la sinceridad y la gracia de la que seas capaz. No pasa nada tanto si lo entiende como si no. Si no es recíproco, entonces no estaba previsto que él/ella formase parte de tu destino. De lo contrario, este verano es la gran oportunidad para caminar juntos (y si no funciona, vuelve al punto 8).

10. Recuerda lo que has aprendido en la escuela y consulta tus apuntes.

11. Sé feliz como el sol, indomable como el mar.

12. No digas palabrotas. Sé siempre educadísimo y gentil.

13. Disfruta de películas con diálogos emotivos, sobre todo en inglés. Esto te ayudará a mejorar tus habilidades lingüísticas y tus oportunidades de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos. Vive la experiencia todo el verano.

14. Durante el día o la noche, sueña con cómo puede ser tu vida. Durante el verano, reúne fuerzas para no rendirte y haz todo lo que puedas para perseguir ese sueño.

15. Sé bueno.

 

Fuente: guiainfantil.com

Dedica tiempo a tus hijos en las vacaciones

Carolina Jiménez

carolina.jime[email protected]

 

Estamos viviendo en una sociedad donde los padres se andan quejando todo el tiempo del comportamiento de sus hijos. A tal punto que los niños no han salido bien de vacaciones cuando ya piden que comiencen las clases para enviarlos a la escuela o colegio. Utilizan expresiones como­: ´´¡Ya no aguanto más tenerlo en casa!´´, ´´¡Cuando es que comienzan las clases!´´, ´´¡Las vacaciones deberían ser más cortas!´´.

Sin embargo, estos padres no han pensado que en el día son muy pocas las horas que pasan con sus hijos, ya que sus horarios de trabajo y escuela coinciden en su mayoría, aún más si los hijos pasan el resto del día en actividades fuera de la casa, como  cursos, clases de deportes, baile, pintura u otras. Entonces, aquí es donde cabe la pregunta: ¿por qué quejarse tanto? 

Más bien deberían reflexionar sobre cómo se pierden la dicha de compartir con sus hijos momentos de felicidad y amor. La psicopedagoga, Idelmary Morales, dice que: “El dedicar tiempo de calidad a los niños estrecha de manera positiva los lazos y vínculos familiares y ayuda al desarrollo afectivo, social, cognitivo y físico de los pequeños”.

Las vacaciones escolares no pueden convertirse en un dolor de cabeza para los padres, sino todo lo contrario. Existen muchas actividades que se pueden realizar junto a ellos en el hogar para que estén entretenidos y a la vez, aprendan. Pero sobretodo convertirlo en un momento que brinde la posibilidad de compartir en familia.

Tener a los hijos en casa tiene sus ventajas, permite que estos puedan hacerse cargo de algunas tareas del hogar. Es recomendable que los padres los involucren y los hagan partícipes de todo aquello en lo que puedan colaborar. Es otra manera de compartir actividades y hacerlos responsables de algunas tareas que de acuerdo a su edad puedan realizar.

Planea las vacaciones de tus hijos sin desesperación

Cuando se aproximan las vacaciones es necesario que los padres planeen cómo aprovecharlas junto a sus hijos. Esto para no caer en la desesperación de no saber qué hacer con ellos durante el tiempo libre. 

Estas actividades pueden ayudar a los padres a reducir el estrés y a conectarse mejor con sus hijos. También evitarán las peleas, los gritos y discusiones entre ellos.

  • Realizar actividades de cómo preparar nuevas recetas en la cocina.
  • Contar historias y dramatizarlas.
  • Jugar en el jardín o cualquier espacio de la casa. Es una actividad que sin dudas, motivará al niño y lo mantendrá distraído.

La planeación y creatividad de los padres puede darles a los hijos unas vacaciones inolvidables.

Evitar los malos ratos

Si algo hay que tener claro es que todos pasamos por la etapa de la niñez. Algunos niños son más despiertos que otros y no consiguen estar tranquilos por mucho tiempo, pero esta no es una razón para que los padres pierdan la paciencia y la capacidad de tenerlos en sus hogares sin pedir con ansias el regreso a clases.

Cada padre debe tener la responsabilidad de criar a sus hijos y vivir cada una de sus etapas con felicidad y con la disposición de educarlos dentro del  hogar.

 

 

Cómo ayudar a los niños a repasar en verano de forma divertida

Llegaron las vacaciones de verano, la mejor época del año, sobre todo para los niños que podrán disfrutar de un largo período de ocio. Muchos de ellos habrán abandonado la mochila sin intención de volver a abrirla has septiembre, y en realidad, en verano deberían descansar y olvidar un poco la rutina escolar, lo que no significa que no hagan nada durante el verano.

De hecho, podemos ayudar a los niños a repasar en verano algunos de los contenidos escolares más básicos, como pueden ser la lectura, la escritura, o las tareas de cálculo. Siempre con calma, dedicando un ratito al día, (media hora puede ser suficiente) y si lo hacemos de manera entretenida…¡mucho mejor!

Consejos para ayudar a los niños a repasar en verano

Todos recordamos los cuadernos de verano y no necesariamente con cariño, y por eso, si queremos repasar estos meses de vacaciones con nuestros hijos, y sin que suponga un suplicio para ellos, y para nosotros, hay una serie de recomendaciones que podemos seguir.

Si nos decantamos por los libros de repaso de verano, procuraremos que el tiempo para repasar no suponga más de 30 – 45 minutos al día y ser flexibles, es decir, no es necesario que sea una tarea que hagamos todos los días, aunque sí de forma habitual.

Debemos tratar de que el repaso sea lo más lúdico y ameno posible, por ejemplo, a través de juegos, con los que poder trabajar áreas básicas para el aprendizaje, (atención, memoria, razonamiento lógico, solución de problemas, planificación…)

  • Puzles, rompecabezas, tangram…
  • Juegos de lógica e ingenio.
  • Laberintos.
  • Sopas de letras.
  • Buscar diferencias.
  • Colorear mandalas
  • Sudokus para niños.
  • Juegos tipo parchís o la oca.

Con estas tareas y juegos no estamos trabajado directamente las matemáticas o lengua, pero sí ejercitamos áreas y habilidades básicas en el aprendizaje.

También podemos realizar otro tipo de actividades que estimulen el interés de nuestros hijos por diferentes áreas y temáticas diversas, como pueden ser visitar algún museo, algún pueblo, ir a algún concierto o a alguna obra de teatro. Podemos aprovechar en casa antes de la visita para realizar una “pequeña investigación” sobre el lugar al que vamos a ir, buscar información y de esta manera estamos estimulando en los niños el interés por conocer y descubrir cosas nuevas a la vez que trabajamos un área tan importante como puede ser la lectura o el conocimiento del medio.

Otra tarea que podemos llevar a cabo en verano es hacer un diario de las vacaciones. De esta manera trabajamos la escritura, expresión escrita, o la ortografía. En el diario pueden hacer dibujos que ilustren lo que vayan escribiendo, pegar fotos o recuerdos del día o del viaje, (entradas del cine, de teatros, mapas de lugares que hayamos visitado…).

Podemos practicar el cálculo con los niños en el día a día de una forma muy natural como puede ser hacer la compra y que manejen pequeñas cantidades de dinero. Si vamos a tomar algo con ellos, pueden revisar la cuenta y comprobar que nos están cobrando bien, o si ya se manejan con el dinero, calcular lo que hay que pagar y cuanto nos tienen que devolver.

Las tecnologías nos ofrecen también la posibilidad de trabajar áreas como el cálculo, la ortografía o la lectura, a través de aplicaciones y juegos con los que los niños podrán repasar de manera amena y entretenida.

La lectura debería ser una actividad presente en las vacaciones, siempre que se realice de forma placentera y no por mera obligación. La mejor de manera de animar a leer a los niños es leer con ellos y sobretodo que nos vean leer a nosotros, los papás, por eso, podemos hacer con ellos una selección de libros para las vacaciones, y buscar momentos del día en los que aprovechemos a leer juntos, (después de comer, mientras hacemos la digestión puede ser un momento fantástico para sentarnos cada uno con un libro y compartir lo que estamos leyendo).

Tenemos que recordar que tan importante es que no desconecten del todo de estos aprendizajes, como que disfruten de un tiempo de ocio de calidad, y sobre todo de un tiempo en familia en el cual podemos practicar algo tan importante y fundamental como la comunicación y la escucha en la familia.

Fuente: guiainfantil.com

Vacaciones con adolescentes: ¡un desafío para los padres!

Llega un momento en que los hijos quieren andar “solos por el mundo”. Y lo demuestran todo el tiempo y cada vez a edades más tempranas. Como señala Ángel Peralbo, director del área de adolescentes del Centro de Psicología Álava Reyes de Madrid, actualmente a los 13 o 14 años ya quieren veranear por su cuenta: “Se ha adelantado el inicio de todas las conductas de riesgo, como el consumo de sustancias, sexualidad… y, cómo no, también la de romper con los padres. Para estos últimos, este tránsito es muy doloroso, pero no hay que preocuparse, es una respuesta típica de los adolescentes. Hay que asumirla, y actuar en consecuencia”.

Cuando se habla de las próximas vacaciones, es muy común escuchar “¿Ahí vamos a ir? Es un embole, no va ningún amigo”. Hay que tener en cuenta que en esta etapa los jóvenes empiezan a expresar con una claridad descarada sus preferencias y deseos y son precisos para transmitir su disgusto ante una propuesta que no les agrada. Por eso, Peralbo recomienda negociar: “No recomiendo la unilateralidad, aunque a veces no haya otro remedio. Por contra, pienso que la política de pactos con los adolescentes funciona. Lo ideal es que todos se sienten a hablar lo más sensatamente posible, y vean con qué opciones cuentan. Y si es posible, que encuentren soluciones que atiendan a todos”.

Se recomienda hacer una puesta en común de las aficiones o de las cosas que a todos les gustaría hacer, y extraer un compendio de actividades en las que todo el mundo se sienta a gusto al menos durante un rato. Si se puede invitar a un amigo, es una excelente opción. Los adolescentes se sienten contenidos por sus amigos y sienten que las necesidades de comunicación están cubiertas con ellos.

Si van a ir a un balneario pueden establecer de antemano cuántos días a la semana el adolescente tiene permitido salir por su cuenta y cuáles espacios de la familia no son negociables. Por ejemplo, puede levantarse más tarde y desayunar a la hora que quiera, pero debe estar para compartir la cena. También que como mínimo 3 veces a la semana tiene que ir a la playa con los demás, y los otros días puede hacerlo por su cuenta. Si lleva elementos tecnológicos, las reglas pueden ser más flexibles, pero no desaparecer por completo. Por ejemplo, si nunca está permitido usar el celular durante la cena, no debería habilitarse su uso en las vacaciones. Pero sí es una buena idea usar la tecnología a favor de la convivencia: por ejemplo proponerle que sea responsable de sacar fotos y luego editar un video familiar con lo mejor de las vacaciones.

También los padres pueden hacer algo que interese a los chicos y enseñarles a hacer una buena parrilla, alquilar kayaks, canoas, ir a pescar, visitar ferias artesanales, etc.

Para el caso de un viaje, el joven puede ser el encargado de navegar en internet y buscar todas las posibilidades de paseos en el lugar seleccionado y luego entre todos armar el itinerario. Si son por ejemplo 7 días, él podrá seleccionar uno o dos lugares para visitar y los demás estarán a cargo de los padres.

Consejos:
  • Tener paciencia.
  • Entender que “romper con los padres” es una respuesta típica de los adolescentes.
  • La independencia es importante tanto para los adolescentes como para los padres.
  • Entender que ellos (al igual que los adultos) elaboran planes, sueñan, esperan.
  • Pactar con los adolescentes. Hablar, estudiar las opciones, buscar soluciones que atiendan a todos. Una buena idea: hacer una lista.
  • Llevar al lugar de destino algo que al adolescente le haga bien (por ejemplo, invitar a un amigo/a).
  • Los padres no deben discutir delante de sus hijos.

Fuente: mundobebe.com

Actividades para realizar en el aula luego de Semana Santa

Por: Carolina Jiménez

El pasado domingo de Pascua, culminó la Semana Santa con la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Por lo que, quienes trabajan vuelven a reintegrarse en sus oficios e inicia la cotidianidad de todos. Asimismo los más pequeños del hogar vuelven a sus escuelas o colegios. Quizás para ellos sea más difícil adaptarse a sus quehaceres escolares luego de unas vacaciones por más cortas que fuesen.

En Plan LEA te proporcionamos cinco actividades que podrían ser muy útiles para motivar a tus estudiantes a que tengan un buen rendimiento luego de esta Semana Santa:

  • Realiza en el aula un conversatorio con tus estudiantes de cómo estuvo su Semana Santa, qué hicieron, cuales lugares visitaron y con quienes compartieron. (Si es preciso que lo expresen a través de un dibujo o resumen descriptivo).
  • Lee alguna reflexión relacionada a la resurrección de Jesús para que entiendan el significado que tiene luego de la Semana Santa.
  • Redactar un cuento donde los personajes principales sean los miembros de sus familias y los hechos contados sean todos aquellos eventos que realizaron durante las vacaciones.
  • Retroalimenta las clases que quedaron pendientes antes de Semana Santa, para así refrescar ese contenido y seguir avanzándolo.
  • Crear actividades enlaces en las que relacionen la Semana Santa con el tema de clase a trabajar.

 

 

¿Realmente tienen los docentes “tres meses de vacaciones”?

Si quieres tocarle las narices a un profesor, no hay nada mejor que sacar a colación sus “tres meses de vacaciones”. No hace falta ni siquiera añadir el clásico “¡qué bien viven!” o la coletilla “y luego se quejan”. Con eso suele ser más que suficiente para echar sal a una herida mucho más profunda, la del progresivo desprestigio de los profesores que tiene en esta apelación a su supuesta vaguería una de sus expresiones más extendidas.

De igual manera que nadie diría que un abogado solo trabaja las horas que pasa en un tribunal, los profesores dedican el resto de su jornada a otras actividades, desde recibir a padres hasta corregir exámenes, pasando por claustros o guardias.

Si hiciéramos una huelga de celo y solo trabajáramos lo que nos corresponde, no habría exámenes corregidos ni notas puestas.

“Que a mí me expliquen donde están los tres meses, porque a mí no me salen las cuentas”, matiza una profesora. Supongo, respondo, que es la suma de los dos meses estivales con Navidad y Semana Santa. Pero julio no es un mes vacacional, aunque no haya clases. Como me recuerda otro profesor del sector público,  tienen que estar disponibles todo el mes (“para temas de actas, oposiciones, reclamaciones, recursos…”) y personarse en un plazo máximo de 48 horas. Y eso sin tener en cuenta los que son despedidos en verano y cobran paro esos dos meses, algo habitual en el sector privado. El profesor propone darle la vuelta a la tortilla: “Si hiciéramos una huelga de celo y solo trabajáramos lo que nos corresponde, no habría exámenes corregidos, ni notas puestas, ni alumnos evaluados”.

El trabajo invisible

Esa es otra: la del trabajo invisible de los profesores, que los que hemos convivido con ellos hemos podido ver con nuestros propios ojos en forma, por ejemplo, de montañas de exámenes corregidos en largos maratones dominicales o de largas reuniones de evaluación que acaban por la noche. Pongámonos en el absurdo de equiparar el calendario de los profesores con el de otras profesiones: ¿alguien cree que es, ya no factible, sino medianamente razonable que un docente de ocho horas de clase al día durante 11 meses al año, incluido julio. ¿Con qué dinero se pagaría?

Las vacaciones son para el verano

Pongámonos ahora en otro supuesto, en el cual, efectivamente, los profesores recogen los útiles el 21 de junio a las tres de la tarde, el colegio echa el cierre hasta finales de agosto, y el cuerpo de docentes en su conjunto tiene más de dos meses para ver las nubes pasar. ¿Cuál es exactamente el problema, más allá de una envidia? ¿No se trata, en todo caso, de una aspiración legítima siempre y cuando uno no sea un ‘workaholic’? ¿Nos parece mal que un adulto (probablemente con hijos) pueda tener tiempo libre durante el verano o nos parece mal porque nosotros no lo tenemos y preferimos el “mal de muchos”?

El problema es que el colegio se ha convertido en una guardería que, para más ofensa, no ofrece sus servicios durante todo el año.

En otras palabras: ¿no se trata de otro signo más de que nos hemos obligado a aceptar jornadas leoninas, una existencia hiperconectada al trabajo durante 24 horas al día los siete días a la semana, y que pretendemos que el resto haga lo mismo? El verano era tradicionalmente la época del año dedicada a los niños, la del retorno al pueblo (a los abuelos, a los tíos, a los primos, los amigos…) y al reencuentro con los padres que habían pasado el resto del año trabajando. Una época familiar por antonomasia que conformaba recuerdos imborrables y que ha terminado por convertirse en un quebradero de cabeza, especialmente en los hogares donde los dos miembros de la familia trabajan.

Al final, la guerra discursiva contra los profesores en realidad no es más que el síntoma de un problema más profundo, el de la conciliación laboral. O, en otras palabras, qué hacemos con los niños cuando no están en el colegio. Hace un par de semanas, padres furiosos protestaron porque una escuela cerrase sus puertas los viernes al mediodía, básicamente, porque les obligaba a ir a recoger a sus hijos antes. A lo largo del año, los niños ven sus agendas llenas de clases extraescolares, deportes e idiomas con el objetivo, en parte, de tenerlos entretenidos hasta que los padres puedan volver al hogar después de haber hecho un buen puñado de horas extra (no remuneradas) para sus empresas.

El verdadero problema de los profesores o, mejor dicho, de los colegios es que sus horarios no encajan con la jornada laboral de los trabajadores, que se ven obligados a buscar alternativas durante los meses de verano. “A lo mejor debe ser la sociedad la que se adapte al calendario escolar, no la docencia la que se adapte a los padres”, afirma un profesor “Ahí está el centro de la cuestión para mí; deben ser los padres los que luchen por sus derechos, no hacer que el resto pierda los suyos”. Pero probablemente resulta más cómodo (y catártico) intentar que se extienda el modelo “colegio-como-guardería” a los meses de verano que dar la vuelta a un modelo de explotación laboral que parece global e irreversible y, lo que es peor, en muchos casos es interiorizado como forma imprescindible de sobrevivir o medrar en tu carrera profesional.

Pídele cuentas al rey

El profesor se convierte, así, en el chivo expiatorio de los problemas causados por las dificultades de conciliación laboral, de igual manera que el trabajador de un ‘call center’ tiene que enfrentar los problemas de los clientes insatisfechos con el servicio. Si hay algo que está claro, es que, si eres el eslabón más débil, no puedes tener ningún aparente privilegio. “Quizá el problema aquí es que el empresario medio  emprendedor quiere que trabajes15 horas y te olvides de que tienes una familia”. Así, los colegios han terminado diversificándose como un lugar donde dejar a los niños mientras que las empresas se han lavado las manos respecto a las soluciones.

Es cada vez más habitual que un sector profesional reciba las iras del resto de la sociedad sin que a nadie se le ocurra reclamar a sus superiores.

Hay parches más o menos útiles, claro, que pasan por promover y financiar medidas de conciliación que no hagan recaer en el sistema docente y sus profesionales unas tareas que en sí no les corresponden.

Mientras tanto, asistimos a otra batalla en una guerra que cada día nos suena más: la de un sector profesional contra otro, la del trabajador contra el trabajador, que consideran que la única medida posible es la de igualar a todos por lo bajo. Al día de hoy, parece mucho más plausible que los profesores terminen dando clase hasta finales de junio, para que los padres puedan seguir trabajado desde el amanecer hasta la noche sin tener que romperse la cabeza con qué hacer con ellos, que se obligue a las empresas a flexibilizar sus horarios e incentivar la conciliación (de verdad, no utilizándola como un arma para contratar solo a personas sin cargas familiares). La próxima vez que sienta envidia por los tres meses de vacaciones del profesor de su hijo, dedique de paso unos segundos a saber qué van hacer este verano sus superiores… y durante cuánto tiempo.

 

Fuente: blogs.elconfidencial.com

Reforzando lo aprendido

Llegó finalmente el verano y con él las ganas de ir a la piscina, de ver la tele, dormir hasta tarde y en definitiva, de no hacer nada. Y es que las vacaciones de verano son un paréntesis demasiado largo en el que los niños olvidan lo que han aprendido durante el año si no repasan o se les programa actividades para hacer durante el día. Con una buena planificación, los niños tendrán tiempo de hacer de todo y de no quedarse en un vacío de aprendizaje que no les beneficia en absoluto.

Si los niños no repasan durante las vacaciones no sólo nos encontramos ante la pérdida de conocimientos, sino también del tiempo empleado por los profesores en enseñarles. Además cuando comiencen las clases los maestros deberán volver a recordar los conceptos del curso anterior, en lugar de seguir avanzando.

Reforzar lo aprendido durante el curso le será de gran ayuda en agosto.

Para ello es fundamental conocer qué contenidos educativos son necesarios reforzar durante el verano. Además, al niño le resultará entretenido y divertido si sabemos cómo motivarle. Comprender por qué es fundamental que repase en verano ayudará a mejorar el adecuado desarrollo educativo del niño.

¿Por qué es conveniente repasar en verano?

Son muchos los motivos que demuestran que repasar durante los meses de verano beneficiará al niño no solamente a nivel académico sino también a nivel personal.

Hay contenidos escolares que son necesarios trabajar a pesar de que las notas hayan sido buenas. Reforzar todo lo relacionado con la lectura, la escritura y el cálculo, servirá para mantener un buen nivel académico y aprender de una forma más relajada y divertida.

Inculcar modales a los niños

Todo niño está capacitado para adquirir modales y reglas de conducta siempre y cuando sean apropiadas a su edad.  Por supuesto que no puedes esperar que un bebé de 18 meses se comporte perfectamente las 24 horas del día, pero sí puedes inculcarles buena educación desde muy temprano, de modo que puedas ir asentando los cimientos para unas positivas relaciones interpersonales. Te mostramos cómo puedes hacerlo a cada edad.

Si conseguimos que el niño empiece el curso con las materias asentadas, le será más fácil adquirir nuevos conocimientos. Por lo tanto se sentirá motivado hacia nuevos aprendizajes.

Repasar y reforzar materias en verano son además formas de combatir el aburrimiento. Esta puede ser otra alternativa para ocupar sus momentos de ocio.

Si durante el curso determinadas asignaturas le han costado mucho esfuerzo, no cabe duda de que el verano es el mejor momento para poner al día asignaturas en las que ha habido dificultades de aprendizaje.

¿Qué contenidos hay que repasar?

Sería conveniente que antes de que termine el colegio en verano se tuviera la oportunidad de mantener una reunión con el/la tutor/ra de la clase.

Además de repasar las notas obtenidas por el niño en las diferentes materias, es conveniente que la tutora nos señale qué materias o conocimientos debe reforzar y repasar el niño para el curso que viene.

Una conversación con el profesor nos va a facilitar muchos más detalles relevantes sobre cómo es el aprendizaje del niño en las diversas materias. Puede explicarnos qué es lo que le ha costado más aprender y qué es necesario repasar. De esta manera conoceremos las estrategias más eficaces de aprendizaje que ha utilizado para poder ayudarle  en casa.

Lo que siempre se debe repasar

•    Reforzar la lecto-escritura será útil para el curso próximo. La lectura, la escritura y la ortografía serán herramientas necesarias que hay que ir perfeccionando a lo largo de todo el período escolar.

•    El cálculo mental y las operaciones básicas matemáticas (suma, resta, división y multiplicación) serán la base de un buen nivel académico para los cursos superiores.

•    También será necesario repasar los idiomas aprendidos durante este año para mantener el nivel conseguido durante el curso escolar.

¿Cómo conseguir que repase en verano?

Ante todo, motivándole. Pero, ¿cómo le explicamos que tiene que repasar algunas materias, a pesar de que las notas han sido buenas? Motivándole a aprender.

Una vez que se le ha dejado descansar durante un período de tiempo, se le organizará un horario para que todos los días pueda repasar durante dos horas aproximadamente.

Para conseguir que el niño esté motivado debemos innovar en sus herramientas de aprendizaje. Por eso será necesario conseguirle materiales educativos diferentes e innovadores.

El niño podrá elegir sus propios libros de lectura. Nosotros nos encargaremos de supervisar el contenido y asegurarnos de que le gustarán y le mantendrán entretenido.

Otra manera de motivarles es a través del ordenador. Una nueva forma de aprender y repasar lo aprendido durante todo el curso, pero en un formato diferente.

Y por último, el niño también podrá repasar a través de juegos. Existen gran variedad de juegos educativos indicados para reforzar determinados aspectos importantes de cada materia.

En definitiva, el verano es un período de tiempo muy largo en el que el niño está desconectado totalmente de todos sus hábitos de estudio y estrategias de aprendizaje. Este es momento más indicado para repasar y poner al día materias que le han costado más trabajo aprender durante el curso y afianzar conocimientos básicos escolares.

Juegos y actividades para leer y mejorar en matemáticas este verano sin estudiar

Evitar la situación de olvido o vacío de aprendizaje es especialmente importante en el caso de las matemáticas.

Respecto a la lectura, hay estudios que revelan que los niños que no leen en verano tienen un peor rendimiento académico durante el año, que los que sí lo hacen.

Mantener una mente “matemática” y “lectora” activa durante el verano es posible si seguimos unos sencillos consejos. Podemos planificar un repaso, y estimular a los niños con juegos y actividades que construyan y refuercen sus habilidades en matemáticas y lenguaje.

6 Consejos para que los niños lean este verano:

•    Darles libros con sus personajes favoritos: Aprovechar los libros con los dibujos animados o personajes favoritos es una forma de enganchar hasta los niños más reacios.

•    Fomentar un nuevo interés: Comprarle libros sobre algún tema que le guste al niño, y motivarle a aprender más buscando más información en la red o en una biblioteca municipal.

•    Leer revistas infantiles: Existen muchas revistas dirigidas a los niños, con temas, juegos y actividades que interesan a los niños y les animan a leer.

•    Escribir cuentos y leerlos a la familia: ¡Anímale a escribir cuentos! Los niños sienten una sensación de orgullo cuando muestran sus destrezas lectoras y creativas a sus familiares cercanos. Además al hablar sobre su creación estamos fomentando la comunicación en familia. Otra opción es que los niños lean a los hermanos más pequeños, o a sus abuelos y hacerles compañía.

•    Escribir un resumen: Puedes buscarle información o algún artículo dirigido a los niños y proponerle que escriba un resumen. En este caso además de fomentar la lectura, hace un ejercicio de comprensión y síntesis que le enseña a expresarse mejor.

•    Juegos educativos: Los niños pueden aprender con juegos y ejercicios que les retan y estimulan la afición por la lectura, con libros normales o multimedia que desarrollan sus habilidades literarias, de comprensión lectora, vocabulario, palabras, y también ortografía.

6 Consejos para reforzar las capacidades matemáticas:

•    Aprendiendo a contar hasta 100: Los niños pequeños tienen dificultades para comprender el concepto de 100. Para ayudarle dile que coleccione cantidades de 100 de diferentes cosas (conchas, piedras blancas, pepitas de la sandía o garbanzos) y que haga montoncitos de 5 en 5, o de 10 en 10. Luego puedes hacer operaciones matemáticas de suma y resta ¿y si quitamos 23 cuántas te quedan? Todo dependiendo de su nivel de comprensión.

•    Haz la compra: Dale la publicidad del supermercado y asígnale un presupuesto de 100 o 200 € para hacer una compra ficticia. Le puedes decir que quieres la mitad de los yogures, o el doble de queso. Así hace las mismas operaciones de matemáticas ¡con cosas de la vida real!

•    Codificar mensajes: Si asignas un número a cada letra del abecedario, puedes escribir mensajes que necesitarán de mucha actividad mental en el niño. Ya que los mensajes no serán sólo de asignación de números a letras, sino que puedes utilizar operaciones matemáticas que den un número que se corresponda con la letra. Si no hace las operaciones, no sabrá qué le quieres decir y ¡a lo mejor se pierde algo importante!

•    Dar cambio: Puedes jugar a este juego que además ayudará al niño en su vida diaria. Dale un monedero o una cajita con monedas de diferente valor. Puedes jugar como si estuvierais en la compra. Él va a comprar y tiene que pagar, o al contrario, tú compras y te tiene que dar cambio.

•    Sumar las matrículas de los coches: Tanto si vais de paseo como al viajar en coche se pueden hacer operaciones matemáticas con las matrículas de los coches. Y a partir de una cantidad empezar a hacer operaciones mentales, preguntándole ¿y si le quito 4? ¿Y si ahora le sumo 14? Y ¿si lo multiplico por 3? La dificultad de las operaciones dependerá de la edad del niño.

•    Juegos educativos: Diseñados específicamente para reforzar jugando lo aprendido durante el año. Además si son en CD los niños se acostumbran a familiarizarse con el ordenador.

Ayúdale a planificar sus semanas de vacaciones y poner un horario en el que deberá de hacer sus actividades para no olvidar lo aprendido y aprovechar más el verano. Recuerda que además eres su modelo y que aparte de descansar puedes aprovechar el verano para leer más, aprender algo, realizar alguna actividad. Si te ven motivados por aprender, ellos querrán hacer lo mismo que tú.
Fuente: todopapas.com

Diversión en vacaciones con un bajo presupuesto

Minerva González Germosén
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Vacaciones período de descanso de prácticas habituales, temporada esperada con entusiasmo por los niños. Quienes tienden a cansarse de ejecutar las mismas actividades, dicho período permite cambiar la rutina de la escuela. Los expertos, las consideran como necesarias para el desarrollo físico y emocional de los infantes, sugieren que en este tiempo las ocupaciones sean recreativas, divertidas y relajantes puesto que, es la etapa de mayor experiencia y aprendizaje en la vida de un niño.

Sin embargo, al momento de planear vacacionar la economía es un factor limitante para algunas esferas sociales, al punto de convertirse en una odisea.  Pero, ¿cómo lograr diversión sin que resulte afectado el presupuesto familiar? ¿De qué manera realizar actividades recreativas junto a los niños? Para conseguir tales propósitos la imaginación, el ingenio y creatividad deben ser los recursos al momento de programar vacaciones. Primero, seleccione junto a los niños aquellos lugares de sus preferencias, luego realizar una lluvia de ideas de las actividades de sus preferencias y el espacio que permita ejecutarlas. Dichas actividades tienen que ser planificadas en dos momentos: en el exterior y bajo techo.

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En esta temporada se puede disfrutar de cálidos días soleado propicios para organizar excursiones a la playa, ríos y hasta se podría visitar algunos parques de la ciudad, estos en su mayoría han sido remozados y se prestan para realizar algunos juegos, por supuesto, cuidando el entorno. También, formar equipos para realizar torneos de voleibol, basquetbol, tenis, fútbol y un sinnúmero más de actividades que no requieren inversión monetaria. Sin embargo, por las características de ser un país tropical, nos podría sorprender una vaguada, frente frío, onda tropical o hasta un huracán, razón por lo cual las actividades en el interior deben formar parte del paquete en el campamento que organicemos.

Para pasar unas vacaciones divertidas, la motivación debe ser el factor principal puesto que, esta es el péndulo en los procesos de aprendizaje y será lo requerido cuando se ejecute una tarea que fomente sus destrezas y habilidades. Y en este caso, probablemente la escuela no cuente con los recursos para hacerlo como, por ejemplo, explorar nuestra gastronomía que al no formar parte de sus responsabilidades escolares resultaría divertido. Improvisar un taller de gastronomía, donde a los niños se les enseñe a cocinar los productos típicos del país. Esto es novedoso y la experiencia de guisar unas habichuelas, freír un huevo, hervir unos plátanos y hasta cocinar el arroz blanco tan preferido por la mayoría de los dominicanos ayuda a educar con equidad, porque participarían ambos sexos.

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Por otro lado, el fomento del acervo cultural debe iniciar desde la primera infancia, y la ocasión es propicia para coordinar visitas a los museos de la ciudad y sumergir a nuestros vástagos en las historias que envuelven cada uno de los rincones que forman las salas de los museos. Del mismo modo, asistir a bibliotecas infantiles donde se les fomente el goce por la lectura y, los niños puedan deleitarse aprendiendo y aprender deleitándose (Julio Cuevas, 2017) así, incrementa su conocimiento cultural de manera entretenida.

En Santo Domingo existen bibliotecas infantiles como, la República Dominicana que recientemente inauguró un programa para el fomento de la lectura de niños desde temprana edad. Cuenta la biblioteca con una sala de imaginación o ludoteca, libros interactivos para niños de tres a siete años para través de la lectura fomentar los valores. Una sala del saber para realizar tareas que ameriten consulta de otros textos, libros para no videntes, computadoras si requieren navegar en internet y hasta un club de lectores, forma parte de los recursos que ofrece la biblioteca República Dominicana.

Los entornos familiares y sociales contribuyen a la formación de los diferentes roles que desempeñan los niños, a estos se les educa para tareas asignadas según el sexo y, estas inciden en el fomento de prejuicios que se reflejan en el machismo. Sin embargo, varones y hembras tienen la capacitad para desempañar roles similares. Quizás, si formamos con equidad erradicaríamos el machismo, si no estableciéramos tantas diferencias entre los roles masculinos y femeninos, por ejemplo, aprovechando el campamento organizado durante las vacaciones, podríamos enseñar a bordar, tejer, pegar un botón y hacer un ruedo a varones y hembras, sería una experiencia enriquecedora, ya que no se modifica la sexualidad por la actividad que se realice. En países desarrollados varones y hembras se comparten las actividades hogareñas.

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La diversión está en nuestro cerebro, es cuestión de actitud, hasta la visita al pediatra puede ser fabulosa durante el período de vacaciones, si tomamos en cuenta lo extensas que suelen ser las consultas, podríamos echar en una mochila materiales para una tarde de dibujo, y los niños podrán dibujar el contenido de uno de los cuentos leídos, o sencillamente crear nuevos dibujos según les permita su imaginación. Hacer collage si no cuentan con las destrezas para dibujar. Y, por último, pero no menos importante, las visitas a aquellos familiares que la distancia y la premura con que vivimos nos impiden verlos con frecuencia. Los abuelos deben formar parte de nuestro campamento y si su condición de salud se lo permite, participar de las actividades planeadas, finalmente, los abuelos contribuyen con su amor, entrega y sabiduría a formar la personalidad emotiva de los niños.

En fin, el entretenimiento para los niños no depende de lo costosa que pueda resultar una actividad, un juego entre amigos de la misma edad, con recursos reciclados, probablemente sea más divertido, que otro en el que no estén sus compañeritos. Pasar un período vacacional entretenido no necesariamente tiene que depender de lo monetario, si tomamos en cuenta que los momentos gratos vividos durante la infancia, serán el motor que conduzca al adulto hacia nuevos senderos, y estas vivencias influirán en la persona que se convertirá el infante, entonces, siendo la recreación y la diversión tan importante, los recursos económicos no tienen que ser la limitante, es cuestión de un toque de ingenio, creatividad e innovación por parte de la familia.