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Desconectar de las pantallas, el nuevo lujo de las élites

El estar desconectado empieza a ser tendencia entre algunos, los millonarios de Silicon Valley optan por vetar su tecnología a sus hijos.

Desconectarse del teléfono o de cualquier pantalla es la tendencia entre los más pudientes.

En abril de 2010 se vendió el primer iPad invento que, para su creador, Steve Jobs, equivalía “a tocar internet con las manos”. Las posibilidades del iPad parecían infinitas y pronto se aplicaron a la educación donde, si el ordenador portátil ya era “lo más”, la tableta iba a ser lo siguiente. Un nuevo y exquisito caramelo que, como sucede con las modas, se degustó primero entre las élites.

En los colegios privados las clases trufadas de pantallas se mostraban con orgullo en los días de puertas abiertas. Y los progenitores cuyos hijos iban a centros donde había: “¡Un iPad por alumno!” se pavoneaban ante los menos afortunados. La tableta servía para “todo”: dibujar, ver videos, grabar y editar, hacer fotos, leer, descargarse aplicaciones… El futuro estaba al alcance de sus privilegiados retoños.

Hace unos años en los colegios privados las clases trufadas de pantallas se mostraban con orgullo en los días de puertas abiertas.

Las pantallas, sin embargo, no tardaron en llegar a los centros concertados y públicos. Evitar la brecha digital se convirtió hasta en un compromiso electoral. Nadie quería quedarse atrás en la conquista del acceso las pantallas. Un objetivo que se ha cumplido con creces: hoy son ubicuas.

Pero, mientras en España el móvil de última generación es el regalo estrella de la comunión, en Silicon Valley los hijos de las élites se están educando en escuelas cuyo principal reclamo es, precisamente, la ausencia de pantallas. Por lo menos, hasta Secundaria.

Una keynote de Apple en la que se presentaba el iPad esencial, pensado en gran medida para las aulas.

“Estoy convencida que el diablo vive en nuestros teléfonos y está causando estragos entre nuestros hijos”, explicaba en el New York Times Athena Chavarria, que trabaja en la fundación de Mark Zuckerberg, creador de Facebook. Chavarria que no dejó que sus hijos tuvieran móvil hasta los 14 años, no permite su uso en el coche y controla los tiempos de exposición en casa. En el mismo diario, Chris Anderson, ex editor de la revista tecnológica Wired, equipara las pantallas a la cocaína.

Sabe perfectamente que las aplicaciones que soportan son altamente adictivas. Que están diseñadas para que el usuario genere dopamina, la hormona que alimenta el llamado circuito de recompensa. “Pensamos que podríamos controlarlas pero superan nuestra capacidad. Van directamente a los centros de placer del cerebro en desarrollo”, resume. Entre las normas tecnológicas que aplica a sus cinco hijos está el suprimir el wifi en caso de mal comportamiento. Si no hace mucho se castigaba a los hijos sin postre, ahora se les castiga sin wifi.

Chris Anderson, ex editor de la revista tecnológica Wired, equipara las pantallas a la cocaína

En Silicon Valley, las reticencias a la exposición precoz a las pantallas empezaron desde lo alto: los Gates no permitieron que sus hijos tuvieran móvil hasta la adolescencia y el consejero delegado de Apple, Tim Cook, aseguró que no permitiría que su sobrino se uniera a las redes sociales. Steve Jobs, por su parte, no dejó que sus hijos se acercaran a un iPad.

Hay varias razones por la que los artífices de la revolución digital protegen a sus criaturas de la misma. La primera es la preocupación, fundamentada, sobre la incidencia en su desarrollo. Cada vez hay más datos contrastados que las pantallas son un problema. La adicción que generan desemboca en problemas de concentración, de vista, déficit de sueño, baja tolerancia a la frustración e incluso, baja autoestima.

La adicción que generan las pantallas desemboca en problemas de concentración, de vista, déficit de sueño, baja tolerancia a la frustración e incluso, baja autoestima.

Un estudio en curso del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos está revelando que el cerebro experimenta “cambios significativos” si el crío pasa más de siete horas diarias frente a la pantalla. La doctora Dowling, una de sus responsables, explicó a la CBS que “hay un patrón” en los cerebros de estos niños. El córtex, la capa cerebral que procesa la información procedente de los sentidos, parece estar adelgazándose prematuramente.

Y, como explican desde la web del Hospital de Sant Joan de Déu: “Una persona que tiene el córtex frontal encogido y una densidad de sustancia gris más baja, se vuelve más impulsiva, es más propensa a comportamientos adictivos, es más agresiva y no toma decisiones tan acertadas, porque su capacidad para hacer encadenamientos lógicos está alterada”. También hay evidencia que los niños que pasan más de dos horas al día frente a cualquier tipo de pantalla tienen notas más bajas en las áreas relacionadas con el lenguaje y el razonamiento.

En Silicon Valley en menos de una década se ha pasado de alardear que el niño de tres años ya domina el iPad a alardear de lo contrario

Ante este panorama, las alarmas se han disparado en Silicon Valley. No en vano, es allí donde empezó todo y donde se dispone de la información más privilegiada. Así, en menos de una década se ha pasado de alardear que el niño de tres años ya domina el iPad a alardear de lo contrario. En lo que podría calificarse de tremenda hipocresía, los hijos de los principales responsables de que el mundo esté hiperconectado se crían sin conexión.

Pero no todo son razones de salud y desarrollo cognitivo. Detrás de esta tendencia hay también razones de diferenciación social. Cuando una abrumadora mayoría ya tiene acceso a las pantallas (en Estados Unidos el 98% de los hogares están conectados, en España, el 85% de la población tiene móvil), criar niños sin acceso a ellas se ha convertido en otro signo de estatus. En el competitivo mundo de la crianza, los niños “screen-free” son especiales: “Mis hijos no han visto nunca una película”, explicaba, orgullosa, una madre. “Son diferentes. Nada que ver”.

Niños usando sus smartphones

El problema es que suelen ser los más ricos los que pueden permitirse este nuevo lujo. No es lo mismo tener una niñera que, por contrato, no puede utilizar el móvil (como sucede en Silicon Valley), que ser padres trabajadores o familias monoparentales, que no dan abasto. Progenitores que descubren, no sin perplejidad, que ese móvil que le regalaron a su hijo o esa clase de código informático a la que le apuntaron con seis años —porque eran “el futuro”—, ahora son perjudiciales.

En los centros privados de Silicon Valley prometen cero tecnología, pizarras, tizas, manualidades y juego al aire libre, sin estructurar. Mientras los niños más desfavorecidos se enganchan a sus pantallas como si fueran comida basura, los hijos de las élites están redescubriendo el patrimonio de la infancia: el juego. Un derecho reconocido por las Naciones Unidas, con beneficios incontables.

En los centros privados de Silicon Valley prometen cero tecnología, pizarras, tizas, manualidades y juego al aire libre.

La desconexión como nuevo signo de estatus no solo se da entre los más pequeños. En el mundo del marketing se asegura que el estar “off line” es la nueva marca de diferenciación. Si hace poco mandar un mail con la coletilla “enviado desde mi iPhone” implicaba poder, ahora el poder implica lo contrario: no responder. “Si estás en la cúspide de la jerarquía, no tienes porqué dar explicaciones a nadie. Te las tienen que dar a ti”, afirma en el New York Times Joseph Nunes, especialista en “marketing de estatus”. En el reportaje, titulado “Contacto humano, el nuevo lujo”, se explica que el estar conectado se está volviendo más y más vulgar.

Las élites tampoco necesitan dar al “me gusta” y regalar así sus datos a Google y Facebook. Saben que en internet, donde supuestamente impera el todo gratis, los datos de los usuarios son la moneda de cambio y no piensan entrar en el juego. Pero los pobres o la cada vez más ahogada y enganchada clase media, no tienen la capacidad de evitarlo.

La tendencia entre los ricos es gastar en experiencias reales y personalizadas

El mundo del marketing ha detectado que hoy la aspiración de las élites es… el mundo real. Y en el mercado gigantesco e ilimitado de las “experiencias”, el contacto humano es la última moda. En el citado reportaje del Times, Milton Pedraza, consejero delegado de The Luxury Institute —especializado en “lujo emocionalmente inteligente”—, explica que la tendencia entre los ricos es gastar en experiencias reales y personalizadas. Así lo resumen en su último informe: “Mientras gigantes como Amazon y Walmart buscan la automatización y la despersonalización, la industria del lujo debe apostar por una humanización profunda. El del lujo es el mundo más preparado para enseñar a otras industrias el valor del los vínculos y la conexión humana”.

El universo online se ha vulgarizado: es para los que no tienen tiempo, ni recursos. Hoy es mucho más barato chatear por WhatsApp que tomar un café con un amigo. Navegar por un campo de amapolas en Instagram que pasear por un campo de amapolas en primavera. Jugar con cubos virtuales que con cubos de madera. Ver una película en streaming que ir al cine. Tanto para los niños como para los adultos, la vida real es cada vez es más exclusiva. Implica tener imaginación, atención, recursos y, especialmente, tiempo. Un factor que internet y las aplicaciones, diseñadas para ser altamente adictivas, nos roban de forma eficaz.

Fuente: lavanguardia.com

El reto de los profesores de América Latina: pasar del cuaderno a las ‘apps’

Entre los obstáculos para la educación 2.0. en la región está mejorar la conectividad, según un estudio de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura

Hace tan sólo una década el maestro nicaragüense Reynaldo Maradiaga, no había tocado un ordenador. Entonces, todavía rondando la treintena, ya pensaba que se escapaba de sus posibilidades, pero el aprendizaje del uso de las nuevas tecnologías le abrió una forma nueva de acercarse a sus alumnos del Colegio Público Benjamín Zeledón, en Managua. De ser un maestro convencional ha pasado compartir con sus alumnos videos en Youtube, administrar grupos sobre literatura en Facebook y trabajar con aplicaciones para que los estudiantes puedan contestar ejercicios de lengua y gramática. “Estamos trabajando con lo que más le gusta al estudiante”, ha asegurado Maradiaga, que ha viajado a Madrid para compartir su experiencia y recibir formación con otros profesores de siete países en la sede Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

Su testimonio forma parte de las experiencias positivas de la inclusión de las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) en los sistemas educativos en América Latina, una región que aunque en la última década ha avanzado la incorporación de estos recursos en las aulas, todavía enfrenta algunos desafíos como la conectividad, según un estudio presentado esta semana por la institución. La OEI ha evaluado el uso de las TICS en 144 colegios en Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y Uruguay. En el estudio –que analiza los datos de 2016- han participado más de 540 directores y 2.300 profesores que forman parte del programa “Aulas Fundación Telefónica”, un proyecto puesto en marcha en 2009 que suele ir de la mano con los gobiernos locales para dotar de material y dar formación a docentes en escuelas públicas con el fin de reducir la brecha digital.

Entre los avances destacan que el 77% de los profesores de los centros que han participado en el estudio utilizan al menos una vez al mes un ordenador en clase para que sus alumnos consulten Internet. Sin embargo, aunque el 80% de los centros consultados tienen Internet de banda ancha, la mitad de los profesores lamenta que la conexión es intermitente o “casi nunca” funciona. “En mi país el Gobierno ha asimilado esto de la tecnología y en mi escuela hay tres redes (de acceso a internet)”, apunta Maradiaga, pero la realidad no es igual en todos los países.

El maestro nicaragüense, de 44 años, imparte clase de Literatura y Lengua a adolescentes de entre 11 y 17 años para los que diseña aplicaciones sencillas con el programa AppsGeyser, en función de las necesidades de sus alumnos. Maradiaga considera que utilizar ordenadores e incluso el móvil en las aula ha sido positivo y ha tenido un impacto en “la retención, la buena disciplina, ha elevado los índices de aprobación porque los estudiantes están animados, no están viendo papeles, escribiendo tanto. Eso ayuda”. Por su cuenta ha continuado formándose, incluso le han pedido que instruya a otros profesores de la escuela, algo que hace de forma puntual porque lo que le gusta es seguir enseñando en el aula. “Mi ramo es español, si me equivoco es en español no en computación”, dice.

De aprendiz a maestra de maestros

Quien sí se atrevió a dar el paso fue la peruana Soledad de la Cruz, una profesora que comenzó impartiendo clase a niños de nueve años en la escuela de José Carlos Mariategui en el enclave rural de Huancayo, situado a 3.285 metros, que actualmente es “dinamizadora” en su escuela y más de 40 maestros en su escuela aprenden en el Aula de Innovación Tecnológica. Además, es coordinadora de su región -que abarca 14 centros- para promover el uso de las TICs. De la Cruz, confiesa que tuvo que aprender Word en 2010 para poder avanzar en la certificación como maestra y desde entonces no ha dejado de formarse. En estos años destaca que los niños están aprendiendo de una forma más lúdica y una consecuencia colateral: los padres se están interesando también. “En mi escuela, los padres se han involucrado y quieren que los maestros que enseñen a sus niños sepan más de tecnología. Y ahí el reto de cada docente de pode seguir capacitándose”.

La secretaria técnica del Instituto de evaluación de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Tamara Díaz, responsable del análisis de los datos del estudio apunta que casos como el de Maradiaga o De la Cruz, que se han convertido en referentes en su comunidad escolar demuestran que: “El cambio educativo es posible”.

Díaz enfatiza que la introducción de tecnología en las aulas debe ir acompañada de formación para el profesorado y de un plan que defina cómo y para qué emplearlos. “Lo importante es que los alumnos sean capaces de desenvolverse y ahora tenemos la obligación como profesor de dotarles de las herramientas para que sean ciudadanos del siglo XXI”.

Fuente: elpais.com

Educar a los niños ‘desconectados’ de la tecnología si es posible

Verónica Pérez Arango, docente en un colegio de secundaria y mamá de Ulises, de 8 años, ha visto esta escena muchas veces: en casas de hijos de amigos que pasan horas hipnotizados delante de una tableta o un teléfono, Uli –como llama cariñosamente a su hijo– tiende a escabullirse con su hermanita menor a alguna otra habitación y descubrir juguetes nuevos que quizá su dueño no toca hace siglos.

“La verdad es que me llama poderosamente la atención que niños y niñas de 6 o 10 años no se diviertan con otra cosa que no sean las redes y la tecnología”, dice Verónica. Esa es una de las razones por las cuales Ulises forma parte de una tendencia que crece: niños criados con acceso nulo o muy restringido a teléfonos celulares y, especialmente, redes sociales.

En un mundo hiperconectado, en el que las empresas de tecnología apuntan a públicos cada vez más jóvenes, muchos padres en Argentina y en el mundo eligen educar a sus hijos en ambientes ‘tech-free’.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de una niñez sin apps? ¿Es muy difícil sostener la apuesta por una infancia analógica? ¿Un chico desenchufado es un chico aislado, excluido? ¿Cuáles son las recomendaciones de los especialistas?

En el caso de Ulises, por ejemplo, él no tiene redes sociales ni celular: a veces le pide prestado el teléfono a su mamá para poner algo de música. “No tiene redes, pero la verdad es que tampoco las pidió”, explica Verónica, que regula también las horas de pantalla en su casa, incluyendo Netflix y YouTube. “Lo que sí me pregunta es por qué no puede ver todo el día Netflix, a lo cual le respondo que está genial ver pelis, pero que está bueno aburrirse porque cada vez que se aburren descubren un juego nuevo o inventan algo o salen al aire libre –dice Verónica–. A mí, como madre, me da más trabajo esto, pero amo tanto que juegue cuando conozco niños y niñas de esa edad que si no tienen tecnología adelante, no saben qué hacer”.

En el grado de Ulises, que va a una escuela pública, la mayoría de los papás están en la misma sintonía; y para Verónica eso es un factor clave: “Me parece que cuando el entorno de padres prioriza más el juego, el cuerpo, la conversación y el compartir, es más fácil que los niños no se sientan sapos de otro pozo –explica–. Si justo tu hijo o hija son los únicos que no usan tanta tecnología, es más difícil”.

Único de su curso sin celular

Ese es un poco el caso de Sebastián, de 11 años, hijo de Laura Castillo, actriz, que asegura a todo aquel que quiera escucharlo ser el único de su grado que no tiene celular ni redes.

Sebastián también estudia en una escuela pública (en las que, muchos papás aseguran, la iniciación de los niños en la vida digital es más tardía e irregular que en las privadas), pero los años que lo separan de Ulises pueden explicar la diferencia: es común que a los 11 o 12 años muchos niños tengan su primer celular o una cuenta de Instagram. Sin embargo, los papás de Sebastián se mantienen firmes: “Creemos que no lo necesita y no está aún preparado. No se mueve solo en la calle más allá de algún mandado o compra cercana a nuestra casa. Además privilegiamos el contacto real con sus amigos y compañeros”, explica Laura, y agrega: “Ya va a tener, cuando vaya a la secundaria y se mueva más solo, pero por ahora aunque se queje y lo discutamos mucho nos mantenemos firmes. No creemos que sea decisión de él”.

La historia de Sebastián es la que a los adultos nos aparece como más típica: sin embargo, no todos los niños que no tienen acceso a celulares o a redes lo viven como un problema. En parte, como comentaba Verónica, el entorno juega un papel importantísimo: una red social solo tiene gracia si tus amigos están en ella, pero también depende de la personalidad de cada niño. Muchos niños huyen de las redes sociales clásicas y eligen otro tipo de ‘apps’, más relacionadas con el juego y la creatividad que con la exposición de sus vidas personales.

A pesar de que sus padres no le prohíben el acceso a ninguna red (“sí leo todo lo que puedo y hablo mucho con ella, además de proponer mil cosas para que no esté todo el día en el teléfono”, dice Tomás Linch, editor y papá), Catalina, de 12, usa solamente WhatsApp y una red social llamada Amino, que no usa ninguno de sus compañeros de colegio: “Arranqué en sexto grado. Pero mis amigos solían usar mucho antes Instagram, que yo nunca usé”, cuenta. Amino es una ‘app’ que conecta comunidades de fans de distintos temas, desde animé hasta series de TV, videojuegos o superhéroes: Catalina dibuja y la usa para trabajar en proyectos colaborativos. “Es extraordinario lo que los niños generan solos”, se maravilla Tomás, que nunca había escuchado hablar de Amino antes. “No creo que alguien de mi edad se pierda de nada por no tener redes, celular o WhatsApp –dice Catalina–. A veces usamos WhatsApp para hacer la tarea, pero el que no tiene usa el WhatsApp del padre y se arregla”.

Algo parecido dice Lucas, de 11, hijo de Laura González, maquilladora y esteticista, que no tiene redes sociales, pero sí un celular muy básico y sin chip para jugar algún juego: “Yo diría que sin Skype, sin WhatsApp, sin Facebook, sin Instagram. ¡Estoy muy bien! No me interesa mucho hablar en redes sociales. A mí lo que me gustaría es tener un celu para jugar jueguitos, pero tranqui, no tengo ningún problema. Mis amigos siguen a famosos en Instagram, pero yo no, yo solo quiero un celu para jugar y que no se me quede varado como el que tengo ahora”, dice Lucas, sin rastros de mal humor. Eso no significa que su vida sea 100 % libre de tecnología: es un fanático de la PlayStation y juega en red con sus amigos del colegio.

Decisión a conciencia

¿Tiene fundamentos la decisión de los papás ‘tech-free’? Todo indica que sí: hace unos meses fue furor la noticia de que muchos empleados de las empresas de Silicon Valley crían a sus hijos de la forma más analógica posible. Vijay Koduri (exempleado de Google y cofundador de la ‘startup’ HashCut) y su mujer, Minni Shahi (empleada de Apple), le contaron al medio ‘Business Insider’ que la tecnología en la que ellos trabajan está prohibida en su casa: ninguno de sus hijos de 10 y 12 años tiene su propio celular, y solo tienen permiso para jugar con los de sus padres durante diez minutos semanales. Junto con otros padres de Silicon Valley, explicaron que la carrera hoy en las empresas de tecnología es crear aplicaciones cada vez más adictivas para consumidores cada vez más jóvenes: “Las empresas de tecnología saben que cuanto más temprano logres que los niños usen tu plataforma, más fácil es que incorporen el hábito para toda la vida”, explicó Koduri.

La doctora Julieta Olivieri, psiquiatra infantil y juvenil del Departamento de Urgencia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, opina en la misma línea: “En general, los niños arrancan a usar el celular en los últimos años de la primaria, preparándose para la mayor autonomía de la secundaria. Los que empiezan antes pueden tener trastornos del sueño, cuestiones de compulsión, ansiedad… en mi experiencia no es para nada positivo empezar muy temprano”.

Según ella, los papás tienen muy presente el miedo a los ataques de pedófilos, pero no necesariamente otro peligro real, que es la propia exposición de los niños: “Ellos no siempre entienden que eso que ponen en un celular se puede volver público: los papás no lo piensan mucho hasta que el niño no aparece exhibido en una foto complicada. Los pedófilos son reales, pero este también es un peligro muy común si un niño tiene acceso ilimitado a redes”. Olivieri sugiere un acceso a redes no demasiado temprano, paulatino y supervisado por un adulto.

Algunos padres optan por estos caminos intermedios, con graduación y control: es el caso de Lucrecia Fernández Grenno, politóloga y mamá de Magdalena, de 7 años, que tiene un celular con WhatsApp, pero solo un pequeño grupo de contactos. “Su papá es de la República Checa, como ella, así que se comunica con él por WhatsApp. Me tiene a mí, a sus abuelos y a su mejor amiga. No tiene permitido tener a otros”. A veces mira el Facebook de su mamá o pone “me gusta” a sus primos desde la cuenta de ella; según Lucrecia, este tipo de acceso controlado es común en el entorno de ella: “Pide tener Instagram, pero yo aún no la dejo, le explico que es demasiado pequeña y que puede sacarse fotos que no correspondan. No le gusta, pero lo acepta como límite, también porque ninguno de sus compañeros tiene”.

Emma, de 11, tiene un acceso un poco mayor, acorde con su edad, pero también monitoreado de cerca por su mamá, Clara Sirvén, periodista y productora: “Emma tiene una cuenta de Instagram privada, y los seguidores los acepto yo”, explica Clara. Sus amigas suelen tener Instagram y otra red llamada Musical.ly, muy popular entre los niños (entre otras cosas, porque no tiene ningún límite en la edad de acceso). Emma llega a usar tres o cuatro horas diarias de redes, pero no le parecería grave no tener: “Mis amigas que no tienen se quedan afuera de alguna cosa, alguna foto graciosa, pero nada muy importante”.

Por su parte, Jimena Riveros tiene en su casa a todo el espectro de la niñez, con Ema de 7, Mía de 10 y Juana de 12. “La chiquita tiene Musical.ly, pero no tiene abierta la red, sube videítos que solo pueden ver sus hermanas y amigas, igual ya está en tema, cosa que con la mayor arrancó apenas en cuarto grado. Yo tengo en mi celular las cuentas de Instagram de las dos más grandes, así que veo todo: y, obviamente, son perfiles cerrados”. Los fines de semana se van a una casa en la que no hay conexión: “Ellas piden que la ponga, pero lo estoy retrasando, porque me encanta que se entretengan haciendo vida sin internet”.
Con o sin grises, una cosa parece cierta: la infancia ‘unplugged’ es posible, y –para muchos– no está nada mal.

Fuente: abcdelbebe.com

Dentro de poco podrás controlar tu móvil con la mente

En 2018 ya estamos acostumbrados a hablar con nuestros gadgets. Le preguntamos a Siri si hace falta que saquemos el paraguas mañana. Decimos al aire ‘Ok Google’ para saber si nuestro equipo ha ganado. Y buscamos una serie hablando directamente al televisor, de la misma forma que le pedíamos a nuestros padres que nos pusieran los dibujos animados.

Pero dentro de poco puede que ni siquiera gastemos nuestras cuerdas vocales para interactuar con las máquinas. Ni tan siquiera hará falta hacer un gesto o tocar un botón. Solo tendremos que pensar lo que necesitamos y lo conseguiremos.

Suena a ciencia ficción pero es la realidad que se está cociendo en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, uno de los laboratorios más importantes y avanzados del planeta. Allí se está diseñando y probando AlterEgo.

Da igual que sea feo, te lee la mente

AlterEgo es una tecnología que permite hablar con los ordenadores sin pronunciar una sola palabra y escuchar su respuesta sin necesidad de tener oídos. Su aspecto es el de una especie de trozo de plástico que va de la oreja a la boca, como si fuera una especie de collarín futurista o un fragmento de mandíbula de un tiburón.

Además, AlterEgo también funciona como un altavoz, pero no como uno corriente: su sistema emite sonidos desde el ordenador al que esté conectado mediante vibración, lo que le permite enviar señales directamente al oído interno a través de los huesos de la mandíbula y del cráneo.

Más que pensamientos, subvocalizaciones

El hardware es de lo más interesante, pero lo realmente importante es el software. Un programa de ordenador interpreta todas las señales neuromusculares y las traduce en palabras, que luego coloca dónde el usuario quiera, ya sea en una caja de búsqueda de Google, en un procesador de textos o las convierta en órdenes para controlar cualquier programa de ordenador

¿Qué utilidad puede tener este sistema? Según Arnav Kapur investigador jefe a cargo del proyecto, los usuarios de AlterEgo podrán comunicarse con un ordenador de una manera completamente segura y privada. Nadie podrá ver lo que escriben ni lo que dictan a la máquina. Podrán estar impertérritos manejando sus máquinas. Podrá ser muy útil para los jugadores de ajedrez y también para los profesionales que tengan que trabajar bajo unas condiciones de ruido extremas.

Otra de las ventajas del uso de AlterEgo es la eliminación de las contraseñas y la absoluta privacidad. Para Kapur, nadie se tiene que preocupar de introducir ningún tipo de password porque el aparato distingue la forma del rostro y sabe quién es el usuario que lo lleva puesto.

El objetivo final: unir al hombre con la máquina

Pero Kapur es más ambicioso. En declaraciones concedidas a New Scientist asegura que su objetivo es el de que los seres humanos puedan sentir que el ordenador es una parte más de su persona, y que puedan ordenar sobre la máquina de la misma forma que controlamos nuestras extremidades: solo pensando y queriendo que ejecuten algún tipo de acción. “¿Podemos crear un ordenador que se perciba como interno, como si fuera una extensión de nuestra propia cognición?”, se pregunta.

Para desarrollar esta tecnología, el MIT llevó a cabo una serie de experimentos para poder captar la subvocalización de manera adecuada. Para ello, colocaron electrodos en el rostro de varias personas a las que pidieron que subvocalizaran (pensaran que iban a decirlas pero no llegar a decirlas) varias palabras y registraron los patrones. De movimiento muscular.

Toda esta información fue analizada por una serie de algoritmos que buscaron respuestas similares para poder poder establecer un patrón e identificar futuras acciones subvocales. El algoritmo va aprendiendo más patrones y palabras, hasta que consiga entender cualquier tipo de orden o pensamiento. ¿El objetivo final? No malgastar nuestras cuerdas vocales. O hablar con nuestra Her particular sin articular palabra.

Fuente: revistagq.com

Cómo ayudar a un niño con adicción a la tablet o el móvil

Ayuda a tu hijo a vencer la adicción por las Nuevas Tecnologías

Cada vez con mayor frecuencia vemos a niños más pequeños y hasta bebes necesitando frenéticamente la pantalla de una tablet o de un móvil para estar “calmados”.

Se dice que la nueva generación nace con esta ‘habilidad’ asombrosa para aprender a manejar rápidamente las nuevas tecnologías. El problema es que éstas ejercen un poder casi hipnótico. Su atractivo les lleva a una dependencia cada vez mayor. Hasta que la dependencia se transforma en adicción. Te explicamos cómo ayudar a un niño con adicción a la tablet o el móvil.

Cómo detectar una adicción del niño a la tablet o el móvil

Es verdad que en ciertos momentos puede ser de gran ayuda darles a los hijos pequeños un dispositivo móvil para que se entretengan en una sala de espera, en una reunión de adultos o simplemente mientras mamá prepara la comida… el problema es que de ahí a que esto se convierta en una necesidad casi permanente para que ellos estén contentos, hay solo un paso.

Cada vez empiezan a pedirlo más y más y si no se les entrega pueden mostrarse realmente alterados siendo incapaces de entretenerse con nada más.

Hay padres que no logran detectar estas situaciones a tiempo, ya que por desgracia están inmersos en su propia adicción a las pantallas y porque es una forma de tener a sus hijos contentos y entretenidos.

A continuación, algunas conductas que nos hacen saber que es momento de frenar la situación:

  • Se muestran malhumorados e irritables cuando no tienen un dispositivo móvil y se calman mágicamente cuando llega a sus manos.
  • Algunas actividades cotidianas se ven alteradas como la hora de comer o acostarse debido a su necesidad de jugar con ellos.
  • Buscan cualquier momento para tomar el dispositivo sin ser vistos y pueden llegar a mentir si se les pregunta si lo han usado.
  • Dejan de disfrutar actividades que antes les gustaban mucho como pintar, hacer manualidades,  juegos al aire libre, etc; y todo el tiempo añoran que se les permita jugar con el móvil o la tablet.
  • Se dejan de interesar en jugar o socializar con otros niños en momentos en que podrían hacerlo, pidiendo jugar con su pantalla.

Consejos para ayudar a niños con adicción a la tablet o el móvil

¿Cómo podemos evitar que esta situación siga creciendo y se convierta en una verdadera pesadilla? Aquí tienes algunos consejos para intentar solucionar esa excesiva dependencia de los niños a las tablet, móviles o videojuegos:

  • Únete a él: No podemos esperar que nuestros hijos pequeños se desenganchen de los dispositivos móviles, si nosotros no lo logramos; de modo que esta es una gran oportunidad también para ti, para disfrutar mucho más los momentos a su lado y sacar la creatividad que tienes dentro. Recuerda que solo serán niños por poco tiempo…disfrútalos.
  • Anticípale lo que vendrá: Es importante que le hagas saber cómo serán las cosas de ahora en adelante, no es necesario usar frases como “Nunca más” o “Se acabó para siempre” ….

Puedes explicarle de forma tranquila que ya no va a jugar tanto con la tablet, o que ya no podrá usar el móvil de papá y mamá con tanta frecuencia. No es necesario que le des largas explicaciones acerca del porqué de la decisión; los niños muy pequeños aun no lograrán entenderlo por más convincente que seas. En vez de eso, puedes decirle que han decidido que es lo mejor para él, porque hay cosas más divertidas con las que puede jugar.

  • Elige un buen momento: Normalmente los niños pequeños juegan más con los dispositivos cuando están en casa, de forma que puedes buscar un fin de semana en el que tendrán actividades divertidas al aire libre y mucha estimulación para hacerles saber las nuevas reglas.
  • Pon a su alcance nuevos materiales que puedan ser divertidos y ayúdalo a elegir alternativas: Carteles, pinturas, plastilinas, bloques para armar y cosas divertidas en las que pueda entretenerse en momentos que normalmente utilizaba para jugar con los dispositivos. Si por ejemplo estaba muy acostumbrado a mirar la tablet durante la comida inventa juegos con las palmas, canciones o adivinanzas que le ayuden a no pensar en él. También puedes leerle y actuarle cuentos, lo que seguro disfrutará y sentará las bases para que desarrolle a futuro gusto por la lectura.
  • Quita la tentación de enfrente: Obviamente si el niño tiene la tablet o el móvil a la mano, será más fácil que sienta el deseo de jugar con él, de forma que trata de mantenerlos fuera de su vista por un tiempo.
  • No lo regañes ni castigues si se muestra enojado por la falta del dispositivo:Es un hecho que habrá momentos en que podrá mostrarse frustrado y enojado por no tener lo que desea, dale tiempo, dile que entiendes que esté enojado y muéstrate abierto a ayudarlo a buscar nuevas alternativas.
  • Sé paciente: Si estableces límites claros, te mantienes firme y le ayudas a pasar los primeros días que serán difíciles, en poco tiempo ni pensará en ello.

Todos los niños pueden ser muy felices y disfrutar sus días sin necesidad de tener un dispositivo móvil en sus manos que ya para eso habrá mucho tiempo…

Fuente: guiainfantil.com

Ilustraciones sobre cómo internet ha cambiado nuestra vida

Es increíble lo mucho que la tecnología, en especial internet, ha cambiado nuestra vida. No simplemente nuestra forma de relacionarnos, sino también nuestros deseos, miedos, tabúes, etc. En definitiva, ha impregnado toda nuestra cultura de tal forma que, en muy pocos años, nuestra manera de ver el mundo es completamente diferente. Eso sí, muchos dirán que para bien y otros tantos dirán que para mal.

“Internet es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y de organización social” —Manuel Castells, sociólogo español.

¿En qué ámbitos destacan esos cambios?

Celos

Antes: ¡La estabas mirando! Después: ¡Le diste me gusta a su foto

 

Anuncios

Antes: Anuncios escuetos en el periódico con el número de teléfono. Después: Anuncios en redes sociales.

Buscando cosas

Antes: ¡Si tan solo tuviera acceso al conocimiento del mundo! Después: ¿Con qué sueñan los apios?

Ser un pirata

Antes: Un verdadero disfraz de pirata. Después: Esas personas que hackean o acceden a contenidos en línea de forma que roza la ilegalidad.

Viendo series

Antes: ¡Vaya! El próximo capítulo no es hasta la semana que viene. Después: ¡Vaya! La próxima temporada no es hasta el año que viene.

Buscando recetas

Antes: Llamabas a tu madre por teléfono para pedirle la receta. Después: Consultas la receta en internet.

Fotos: muhimu.es

 

ITLA celebró su X Congreso Internacional CITICED 2017

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

El Instituto Tecnológico de las Américas, ITLA, inauguró este martes el décimo Congreso Internacional sobre Tecnología de la Información, Comunicación y Educación a Distancia (CITICED 2017) en un acto al que asistieron más de 200 personalidades del mundo académico y empresarial.

El evento se llevó a cabo hasta el 12 de octubre en el hotel Sheraton, encabezado por José Armando Tavarez, Rector de ITLA y Presidente de CITICED 2017, Plácido Gómez, Viceministro de Ciencia y Tecnología del MESCYT, Zoraima Cuello, Viceministra de Seguimiento y Coordinación Gubernamental, Andrés de las Mercedes, Director de INAFOCAM y Elena Barberá, Directora del Programa de Doctorado en TIC y Educación de la Universidad Abierta de Cataluña en Barcelona.

“La tecnología tiene un valor primordial y trascendental, ciertamente es un medio, una herramienta y soporte que transforma y define estilos de vidas educativas. Tenemos cada vez más que aprovechar los aportes, las ventajas y oportunidades que nos presentan las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) y todo lo digital”, expresó Tavarez.

José Armando Tavarez – Rector de ITLA y Presidente de CITICED 2017

Expertos académicos nacionales e internacionales impartieron conferencias magistrales, paneles y talleres sobre las universidades en línea, metodologías innovadoras aplicadas a la educación, tecnología en la gestión educativa, entre otras líneas temáticas que completan el programa.

El congreso busca generar un espacio para analizar, reflexionar, valorar e intercambiar propuestas que fomenten la integración de las TIC en los procesos de enseñanza-aprendizaje de la educación superior.

CITICED se celebra desde al año 2003 con la coordinación de más dieciocho universidades del país entre las que se destacan: UAPA, UNICARIBE, ITLA, UNAPEC, UNICARIBE, INTEC, UASD, UNIBE, UNPHU, UFHEC, UCE, UNICDA, UCATEBA, UNEV, UNEFA, IGLOBAL, UNNATEC y UPID.

10 motivos para prohibir los smartphone a niños menores de 12 años

El acceso de los niños a las nuevas tecnologías parece no tener frenos. Antes, la preocupación se limitaba a que los niños se quedaban demasiadas horas frente a la televisión, mientras hoy hay un gran desasosiego de los padres acerca del contacto que tienen los niños, incluso los bebés, con los smartphone y tabletas.  Expertos en el tema alertan sobre el riesgo del uso de esos aparatos en bebés y niños. ¿Son los teléfonos móviles y las tablets las nuevas niñeras y cuidadores de los niños?

Cómo y cuánto los niños pueden usar los smartphone

Hace meses, la Asociación Japonesa de Pediatría empezó una campaña para restringir el uso prolongado de los móviles y tabletas, sugiriendo control y más juegos a los padres. Ahora son la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría las que revelan 10 razones por las que los niños menores de 12 no deben usar estos aparatos sin control. Ellos lo tienen claro, los bebés de 0 a 2 años no deben tener contacto alguno con la tecnología; los de 3 a 5 años, debe ser restringido a una hora/día; de 6 a 18 años la restricción debería ser a 2 horas/día.

Por qué limitar el acceso de los niños a los móviles o tabletas

1- Desarrollo cerebral de los niños
Un desarrollo cerebral causado por la exposición excesiva a las tecnologías, puede acelerar el crecimiento del cerebro de los bebés entre 0 y 2 años de edad, y asociarse con la función ejecutiva y déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y de la falta de autocontrol (rabietas).

2- Retraso en el desarrollo del niño
El excesivo uso de las tecnologías puede limitar el movimiento, y consecuentemente el rendimiento académico, la alfabetización, la atención y capacidades.

3- Obesidad infantil
El sedentarismo que implica el uso de las tecnologías es un problema que está aumentando entre los niños. Obesidad lleva a problemas de salud como la diabetes, vasculares y cardíacos.

4- Alteraciones del sueño infantil
Los estudios revelan que la mayoría de los padres no supervisan el uso de la tecnología a sus hijos, en sus habitaciones, con lo que se observa que los niños tienen más dificultades para conciliar el sueño. La falta de sueño afectará negativamente a su rendimiento académico.

5- Enfermedad mental
Algunos estudios comprueban que el uso excesivo de las nuevas tecnologías está aumentando las tasas de depresión y ansiedad infantil, trastornos de vinculación, déficit de atención, trastorno bipolar, psicosis y otros problemas de conducta infantil.

6- Conductas agresivas en la infancia
La exposición de los niños a contenidos violentos y agresivos, puede alterar su conducta. Los niños imitan todo y a todos. Así que hay que vigilar el uso y la navegación de los niño en móviles o tabletas.

7- Falta o déficit de atención
El uso excesivo de las nuevas tecnologías puede contribuir a déficit de atención, disminuir la concentración y la memoria de los niños, gracias a la gran velocidad de sus contenidos.

8- Adicción infantil
Los estudios demuestran que uno de cada 11 niños de 8 a 18 años son adictos a las nuevas tecnologías. Cada vez que los niños usan dispositivos móviles, se separan de su entorno, de amigos y familiares.

9- Demasiada radiación
La OMS, Organización Mundial de la Salud clasifica los teléfonos celulares como un riesgo debido a la emisión de radiación. Los niños son más sensibles a estos agentes y existe el riesgo de contraer enfermedades como el cáncer.

10- Sobreexposición
La constante y sobreexposición de los niños a la tecnología les hacen vulnerables, explotables y expuestos a los abusos.

Además, los expertos coinciden que estar demasiadas horas pegado al móvil o a la tableta es perjudicial al desarrollo de los niños. Ellos creen que generan niños más pasivos y que no saben interactuar o tener contacto físico con otras personas. Y aunque entienden que las nuevas tecnologías son parte de su vida, ellos creen que no deben sustituir a la lectura de un libro o al tiempo de juego con los hermanos y los padres.

Fuente: guiainfantil.com

Las tremendas faltas de ortografía de los niños por el uso de la tecnología

Cuando me llega un mensaje de mi hermano de 17 años al Whatsaap tiemblo; ya sé que emplearé más de cinco minutos en leer, releer e intentar descifrar esas frases que parecen salidas de la mismísima piedra Rosetta: “Tk mxo, bss”…, ¿ehhhh, ¿se te han estropeado todas las vocales del móvil?

Pues así es, este es el tipo de escritura que ven y construyen los niños y adolescentes de hoy día gracias a las redes sociales. Estamos en la época de la inmediatez, del escribir más rápido que se habla y que se piensa, así que, si me como unas cuantas letras y cambio algunas por otras, me ahorro trabajo y esfuerzo, además está el aliciente de que el receptor lo entiende perfectamente.  Pero ojo, las faltas de ortografía de los niños en las redes sociales, les pasan factura a nivel académico.

Las faltas de ortografía de los niños por el uso de la tecnología

Esto me preocupa tremendamente, explicarle a mi hermano que El Quijote no sería lo mismo si su primera frase hubiese sido: “N un lugar d l Mncha, d qyo nmbre no kiero akordarm”, no ha dado resultado; él sigue acotando las palabras como si no tuviera importancia; y lo peor de todo es que ya me he encontrado algunos libros para preadolescentes donde los diálogos entre los personajes se escribían de esa manera.

Una empresa de esas que nos enseñaban a hacer caligrafía decentemente en primaria, ha redactado un informe en el que ha reseñado las veinte faltas de ortografía de los niños y adolescentes más comunes en las redes sociales:

– Las tildes parecen haber desaparecido del mapa; a mí personalmente siempre me han traído de cabeza, pero hay que reconocer que no es lo mismo escribir: “disparate, que dispárate; o, la pérdida de mi hermana, que la perdida de mi hermana”…

– La cosa continúa con la desaparición de la letra h y los signos de puntuación.

– El cambio de la letra c por la k o por la q.

– El cambio de las elles por las Y griegas

– La letra j, de la que abusamos tanto como para que se borre su impresión de la tecla, ja, ja, ja.

– La confusión entre ‘a ver’ y ‘haber’, ‘a’ y ‘ha’ o ‘¡Ay!’, ‘ahí’ y ‘hay’.

El tema se vuelve preocupante cuando al pensar que la memoria visual tiene más fuerza que cualquier regla ortográfica, de ahí la importancia de leer cada día libros. Actualmente se fija la edad del primer móvil entre los 9 y 10 años, época en la que todavía no tienen bien asimilada la gramática ni la ortografía, por lo que, ver cada día esas mismas palabras mal escritas, termina por provocar una interiorización por parte de los chicos que será difícil de corregir.

Solucionar las faltas de ortografía de los niños por el uso de la tecnología

En plena era digital es cuando más leemos y más escribimos, tanto es así que, según un estudio: Global Kids online “Los derechos de la infancia en la era digital”, los adolescentes españoles que ahora tienen 15 años, tuvieron su primer móvil con 12 años, mientras que en este momento, quienes tienen entre 9 y 10 años, tuvieron su primer teléfono con 7.

Por ello, ahora más que nunca debemos incidir en tener una escritura cuidadosa, recordar a nuestros hijos, e incluso a nosotros mismos que:

– Conviene releer lo escrito e intentar corregir los errores.

– No dejarnos llevar por la comodidad y la rapidez, sino por el gusto de ver la frase bien escrita.

– No olvides los signos de puntuación.

– Si no sabes cómo se escribe la palabra recurre a los correctores ortográficos, aunque en ocasiones son ellos los que nos juegan malas pasadas.

– No dejes de leer libros.

– Cuanto más practiques mejor escribirás.

Fuente: Guiainfantil.com

TEKPOLÍN un espacio para el aprendizaje tecnológico

Además se diseñarán talleres y eventos basados en programas tecnológicos que estimulen el aprendizaje de los niños, su creatividad, espíritu de colaboración y trabajo en equipo.

Santo Domingo.- En las instalaciones del Museo Infantil Trampolín se inauguró el PROYECTO TEKPOLÍN, ideado como espacio de aprendizaje tecnológico dirigido a niños de 4 a 12 años donde se estimulan las ciencias de la computación, la curiosidad y la cultura del hacer para la solución de problemas de forma creativa, inventiva e innovadora.

TEKPOLÍN tiene como misión ofrecer a los niños que visitan el Museo Trampolín un espacio en el que estimulen el aprendizaje de ciencias tecnológicas, ingeniería, artes y matemáticas. Además, donde puedan vivir experiencias con herramientas de programación, robótica, ambientes en la nube, realidad virtual, entre otros. En Tekpolín además se diseñarán talleres y eventos basados en programas tecnológicos que estimulen el aprendizaje de los niños, su espíritu de colaboración y trabajo en equipo.

Este proyecto es una iniciativa del Patronato de Trampolín (Museo Infantil Trampolín) y Microsoft Dominicana, contando además con el apoyo de IKids Future y Cecomsa. En esta alianza el Museo Trampolín es el que facilita las áreas donde se impartirán los programas; Microsoft Dominicana, aporta recursos informáticos, licencias de software, servicios en la nube y una propuesta de contenidos para facilitar el uso de sus productos orientados a la enseñanza; IKIDS FUTURE, construye el espacio de fabricación digital, aporta docentes, planificación de actividades y creación de contenidos mediante metodologías de aprendizaje gamificados; y CECOMSA, ofrece las  computadoras y servicios técnicos de garantía, instalación y soporte técnicos para el adecuado desarrollo del proyecto.

El acuerdo fue suscrito por Nancy Handal de Mejía, Directora del Museo Trampolín, el señor Herbert Lewy, Gerente General de Microsoft Dominicana, Osvaldo Larancuent Director Ejecutivo de IKIDS FUTURE, y Ricardo Rodríguez, Vice-Presidente de CECOMSA.

Durante la inauguración del espacio la señora Nancy Handal de Mejía, Directora del Museo Trampolín resaltó su agradecimiento a las empresas patrocinadoras de este espacio,  quienes han permitido la realización de este proyecto, brindando la oportunidad a miles de niños dominicanos de escasos recursos que nos visitan desde todo el territorio nacional, de tener acceso al mundo de la información y comunicación digital a través de innovadores talleres y  experimentos que serán un complemento para su educación y sana diversión.

Mientras, el señor Herbert Lewy, Gerente General de Microsoft Dominicana, expresó: “En Microsoft estamos felices de promover a través de Tekpolín el papel transformador de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), incluyendo ciencias de la computación para lograr que niños y niñas puedan aprender nociones básicas de programación a través de nuestro programa #YoPuedoProgramar, permitiéndoles lograr más y transformar sus vidas, la de sus familias y sus comunidades.

“Para IKids Future es una gran oportunidad ser parte de este proyecto que nos permitirá contribuir al acceso universal a internet, la educación y la promoción de nuevas técnicas de enseñanza gamificadas apoyadas en las Tecnologías Emergentes de la Información; que estimulen el aprendizaje de competencias y habilidades en beneficio de la comunidad infantil de la sociedad dominicana”, comentó Osvaldo Larancuent.

En tanto, Ricardo Rodríguez, Vicepresidente de CECOMSA puntualizó: “Las iniciativas que estimulen el aprendizaje temprano de las habilidades tecnológicas nos motivan a formar parte de ellas y por ende del desarrollo del futuro de las nuevas generaciones”.

ACERCA DE MUSEO TRAMPOLÍN

TRAMPOLIN-MUSEO INFANTIL es una organización sin fines de lucro concebida para ofrecer a la niñez dominicana una experiencia educativa diferente, orientada a sensibilizar a sus visitantes, de una manera divertida e interactiva, sobre los principios que regulan la creación, la naturaleza, la ciencia y la tecnología, así como sobre los valores humanos, sociales, ambientales y en especial, los valores patrios.

ACERCA DE IKIDS FUTURE

IKIDS FUTURE es una organización educativa dedicada a empoderar a los niños y niñas de educación primaria y secundaria para que desarrollen las habilidades y competencias que necesitarán para emprender o impulsar la productividad en el lugar de trabajo del S. XXI.

ACERCA DE CECOMSA

Cecomsa es la empresa líder en soluciones de tecnología.  Innovadora, actualizada, cree en nuestro país y sustenta todos sus logros en el trabajo, calidad y garantía de los equipos que ofrece. Como parte de su responsabilidad social corporativa tiene una contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental.

ACERCA DE MICROSOFT

Microsoft (Nasdaq “MSFT” @microsoft) es la compañía líder en plataformas y productividad en el mundo primero móvil- primero la nube, su misión es empoderar a cada persona y organización en el mundo para hacer más.