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Recomendaciones de un niño escritor

Elvin Roque Beltrán es un niño de 12 años de edad, que cursa el séptimo grado en el Liceo Secundario Pueblo Arriba, en Boca de Nigua. La asignatura favorita de Elvin Roque Beltrán es el español.

Reconoce que una de sus profesoras lo motivó a participar en un concurso de literatura, porque veía en él una gran pasión por los libros, dice ser un asiduo asistente a la biblioteca y que le dedica aproximadamente media hora al día.

Le recomienda a los niños que lean mucho, que escriban, que dejen los celulares y que les dediquen tiempo a la lectura. “El Sueño de Rafael” es un libro que él escribió y con el que ganó el segundo lugar en el concurso de literatura.

Consejos para aprovechar las vacaciones si eres docente

Estimados docentes: queremos compartir con ustedes 10 consejos de mucha utilidad para aprovechar al máximo nuestras vacaciones de verano. Ningún secreto oculto, ninguna ciencia importada, ningún producto mágico que ustedes puedan adquirir en algún centro comercial. Se trata, más bien, de reencontrarse con las cosas buenas de la vida: la familia, los amigos, la buena música, el cine, los libros que más nos apasionan. Si lo pensamos bien, descubriremos que, en medio de nuestras situaciones específicas y problemas personales -que nunca faltan- siempre habrá un espacio para disfrutar de todas aquellas cosas que el universo nos ofrece gratuitamente. Aprovechemos estas fiestas navideñas para poner en práctica estos consejos, pensados desde la actividad docente, de una maestra a otra:

¡POR FIN DE VACACIONES!… Y AHORA ¿QUÉ HAGO?

Acaba otro año escolar en el que hemos trabajado con entusiasmo y esmero en cada una de nuestras clases. Vemos partir a nuestros alumnos, entregamos nuestros registros de fin de curso y participamos de algunas celebraciones preparadas en nuestros planteles para compartir un momento agradable donde nos deseamos lo mejor en estas fiestas y para el año que viene. Pero, ahora que empiezan las vacaciones ¿cómo podemos hacer para sacar el mayor provecho de ellas y utilizar nuestro tiempo y presupuesto de la mejor manera? Aquí presentamos 10 consejos para potenciar nuestro tiempo libre en estasvacaciones de verano.

1. DISFRUTE LAS FIESTAS CON EL MENOR ESTRÉS POSIBLE: Siempre lo recomiendan los expertos y pocas veces lo podemos llevar a la práctica. Por más que decimos: “este año tomaré mis precauciones para no tener trajines en el último minuto”, siempre estamos corriendo de un lado para otro durante las celebraciones de Navidad y fin de año, tanto que terminamos rendidos para cuando estas han pasado. Demos prioridad a nuestra tranquilidad y buen estado de ánimo para compartir con la familia y amigos, más allá de la entrega de numerosos regalos y reuniones recargadas. La sencillez puede resultar el mejor ingrediente en estas fiestas.

2. DESCARTE TODO AQUELLO QUE NO SEA INDISPENSABLE: Así es, muchas veces nos llenamos de compromisos y obligaciones que nos impiden reservar tiempo para nuestros seres queridos o para nosotros mismos. Es cierto que los meses de vacaciones pueden servirnos para hacer todo aquello que no podemos durante el año escolar pero no nos sobrecarguemos de tareas que nos alejen de los momentos en familia. Salir a caminar, ir a un paseo corto, hacer deporte o cualquiera de esas cosas sanas y relajantes nos pueden recargar de energías durante este periodo vacacional.

3. DEFINA SUS PRIORIDADES PARA LAS VACACIONES: Una vez descartado lo que puede realizar en cualquier otro momento y no recargar sus meses de vacaciones, defina lo que sí debe hacer en este período de mayor tiempo libre como: realizar visitas médicas largamente aplazadas, algún viaje que lleva mucho tiempo planeando, visitas a personas que no frecuenta hace mucho, arreglos en casa que no pueden esperar u otros. De esta manera cuando regrese a clases tendrá la tranquilidad de haber cumplido con estas tareas, obligaciones y necesidades que siempre quedan de lado por falta de tiempo.

4. DOSIFIQUE SUS GASTOS: Si bien es cierto durante las vacaciones hay mayor tiempo para realizar actividades eso no significa necesariamente que tenga que invertir fuertes cantidades de dinero que luego le dejen grandes deudas por cubrir y por consiguiente mucha carga de tensión. Existen innumerables oportunidades de entretenimiento al aire libre, deportes, funciones gratuitas, bibliotecas, cine clubes y muchas actividades que le pueden ayudar a disfrutar sin gastar de más.

5. DESPEJE SU MENTE DE PREOCUPACIONES: Nunca estamos completamente libres de preocupaciones y responsabilidades en la vida pero, en este periodo vacacional que se inicia, podemos replantear también nuestros pensamientos de manera tal que no permitamos que las preocupaciones limiten este tiempo para nuestro descanso y esparcimiento. Procuremos ver con objetividad cuales son los puntos positivos con los que contamos: la salud, nuestros hijos, un trabajo que elegimos por vocación, la posibilidad de emprender proyectos y tantas otras cosas que cuando estamos muy preocupados no logramos ver con la objetividad y la valoración que merecen.

6. DESINTOXIQUE SU ORGANISMO: Durante el año escolar los maestros nos dedicamos a nuestras clases, alumnos, familias y hogares, no tenemos tiempo de planificar con mucho detalle una alimentación balanceada y apropiada para cuidar nuestro organismo. El verano es una época perfecta para replantear nuestra rutina alimenticia y darle preponderancia a los alimentos frescos, bajos en grasas, naturales y saludables. Aprovechemos para dejar de lado las comidas rápidas y sentémonos a la mesa, por lo menos media hora por comida, para disfrutar de nuestros alimentos y de quienes nos acompañan a compartirlos.

7. DISFRUTE DE LAS PEQUEÑAS COSAS QUE LE REGALA EL DÍA A DÍA:Una flor, una puesta de sol, los chicos jugando al aire libre, una melodía agradable, un buen libro, una jornada de solidaridad para con los más necesitados, un paseo fuera del ruido de la ciudad y tantas otras pequeñas cosas pueden traer paz y armonía a nuestra vida diaria, no tienen que ser días, ni horas, muchas veces basta con solo unos minutos para detenernos y darnos cuenta de que tenemos mucho por lo que dar gracias, menos de lo que quejarnos y más para ser felices de lo que nos damos cuenta.

8. DERROCHE BUEN ÁNIMO Y ACTITUD POSITIVA: Los maestros sabemos lo importante que es la motivación para nuestros alumnos, una buena actitud, llena de positivismo y ganas de colaborar hacen de ellos personas proactivas que se sienten integradas e importantes. Hagamos lo mismo con todo el resto de personas que encontremos en nuestro camino: el portero de nuestro edificio, el transportista, el vendedor que nos atiende, la mesera, el personal de limpieza, todos merecemos un saludo cordial, un agradecimiento sincero y un reconocimiento a nuestro trabajo. No olvidemos expresarlo con respeto y amabilidad.

9. DESTERREMOS RENCORES, ENOJOS Y ENVIDIAS: Para disfrutar nuestras vacaciones a plenitud será siempre necesario que hagamos un reconocimiento de nuestras debilidades y un propósito de superarlas desde lo más profundo de nuestro ser. Si en el año que acaba alguien nos falló, no conseguimos lo que esperábamos, no nos sentimos reconocidos ni valorados como otros, no continuemos pensando y pensando en lo mismo. Limpia tu corazón y tu alma de esos sentimientos que solo te hacen daño y declara con total convicción que el año que empieza será mejor y obtendrás todo lo que ansías cuando estés preparado para recibirlo. Verás que esa limpieza te aliviará de un gran peso.

10. DISFRUTEMOS AL MÁXIMO: Con responsabilidad y precaución podemos dedicarnos a celebrar en este tiempo libre antes de iniciar la preparación para el próximo año escolar. Aquilatemos esta oportunidad de compartir con los seres queridos, atesoremos buenos recuerdos y no desperdiciemos la oportunidad de sentirnos renovados y llenos de energía para cuando volvamos al reencuentro de nuestros alumnos en las aulas.

Fuente: blog.derrama.org.pe

Consejos para cuidar la voz si eres docente

Los docentes tenemos como herramienta vital de trabajo la voz, esa que nos genera poder trabajar, es también la responsable de las múltiples visitas al medico, los profesores nos enfermamos con mucha frecuencia de la garganta, terminamos afónicos, dolidos y en muchos casos hasta incapacitados para poder trabajar un tiempo o de por vida.

En este articulo te decimos como cuidar tu valiosa voz.

Aunque existen muchos factores que pueden provocar trastornos vocales, casi en el 80% de los casos está originado por un mal uso o sobre esfuerzo de las cuerdas vocales. Trabajar diariamente con la voz, sin periodos de descanso, así como gritar o elevar el volumen puede llegar a provocar desde la aparición de síntomas como irritación o dolor de garganta, hasta generar roquera o la pérdida total de la voz.

También es habitual la aparición de problemas en la garganta ante tensiones musculares acumuladas por el estrés o si se tienen una mala técnica vocal, que es muy común entre docentes. Además, se deben tener en cuenta otros factores que pueden influir, como las condiciones ambientales del entorno laboral o las alergias estacionales.

Consejos para cuidar la voz: 

1- No gritar de forma habitual, controlar el volumen de la voz y evitar hablar mucho tiempo en lugares ruidosos.

2- No fumar y evitar ambientes cargados de humo.

3- Limitar el consumo de bebidas alcohólicas. El alcohol irrita la mucosa que reviste la garganta.

4- Evitar ingerir bebidas muy frías y beber mucha agua, ya que la pérdida de líquido seca la voz.

5- Incluir en la dieta alimentos que contengan vitaminas A, E y C.

6- Tratar las alergias, catarros y reducir el consumo de alimentos (chocolate, quesos fermentados, picante,…) y bebidas (café, té, alcohol,…) que puedan provocar que el ácido del estómago se desplace hacia el esófago y la garganta.

7- Intentar evitar ambientes con mala climatización o cambios bruscos de temperatura.

8- Si se van a realizar esfuerzos intensos y de larga duración, pueden utilizarse medicamentos homeopáticos de forma preventiva para ayudar a prevenir las cuerdas vocales.

9- Ante las primeras sensaciones de malestar, consulte a su médico o farmacéutico, el dolor de la garganta es síntoma suficiente para visitar a tu doctor.

10- Evitar forzar la voz cuando está dañada. Si ya tienes síntomas de afonía, no debes hablar.

Ejercicios para cuidar tu voz:

Te recomendamos realizarlos diariamente antes de comenzar la jornada de trabajo:

Relajación:

-Girar la cabeza lentamente hacia la derecha e izquierda, hacia delante y hacia atrás y hacia los hombros alternativamente 10 veces.

-Girar los hombros en círculo de forma alternativa muy lentamente 10 veces. -Girar el tronco sobre la cintura en círculo, primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda 6 veces.

-Girar las caderas en círculo en ambos sentidos 10 veces.

Respiración:

– De pie o sentados inspirar aire por la nariz soltarlo por la boca poco a poco, intentando producir el sonido \tsss expulsando el aire lo mas lentamente posible 2 o 3 veces seguidas.

– Tomar aire en 4 tiempos soltarlo en otros 4, realizando siempre una respiración costo diafragmatica.

Relajación y fortalecimiento bucal:

– Con la boca cerrada, sacar los labios un poco hacia fuera como si fuéramos a besar y subir y bajar la mandíbula en esa posición.

– Arrugar toda la cara como poniendo un gesto de asco o desprecio y estirarla después como en gesto de asombro.

-Contraer los pómulo simulando una sonrisa soltarlos dejando toda la musculatura relajada.

-Sacar la lengua estirándola durante unos segundos y la volver a meterla en la boca.

Ejercicios vocales:

-Con los labios juntos, dejamos escapar el aire y los hacemos vibrar notando un cosquilleo o vibración como imitando el sonido de un avión.

-Emitir sonido de “R” continua con la lengua vibrando con el paladar duro como imitando el sonido de un camión.

-Emitir el sonido nasal “M” o “N” durante unos segundos. -Emitir las vocales en forma áfona (sin sonido).

Tips que debes considerar en el aula: 

1- Hablar de frente a los alumnos y disponerlos en circulo, mejora la distribución del sonido.

2- Utilizar pizarra  acrílica con marcador, la tiza genera ese “polvillo” que hace destrozos en la garganta.

3- Tomar alumnos ayudantes.

4- Ayudarse con el grabador para canciones.

5- Dar importancia a los recursos no vocales para llamar la atención de los alumnos: instrumento musical, silbato, puntero luminoso, etc)

6- En ambiente ruidoso acercarse al alumno para hablar o llamar la atención.

7- No usar la voz cuchicheada o susurro.

8- Mantener un nivel de volumen bajo en equipos de audio.

9- Proyectar la voz y hablar en un tono claro y óptimo.

10- Evitar hablar muy agudo o muy grave.

11- Se aconseja pre calentar la voz con ejercicios suaves al principio del día. ( lee los consejos arriba en este articulo)

12- No utilizar la voz hasta agotarla cuando la note tensa o sienta disfonía, dolor de garganta o ardor de estómago, debe parar.

13- Mantener la cabeza alineada con el eje vertical de la columna vertebral. (buena postura)

14- Alternar las posturas durante la clase: sentada, parada, con desplazamiento.

Cuéntanos, aparte de estas generalidades que a más de uno le funcionan, ¿como cuidas tu voz?

Fuente: licenciadajimenez.blogspot.com

10 consejos para ayudar a niños y adolescentes con los exámenes

Los niños, y sobre todo los adolescentes, sufren una gran presión cuando llega la época de exámenes. Esto es aún mayor si se disponen a enfrentarse a pruebas de calificación para su expediente académico, de acceso a la universidad o a algún otro grado educativo.

Además de la labor que los profesores y tutores realizan con los niños, también desde casa podemos ayudarles a superar con éxito los exámenes de final de curso. Proponemos 10 sencillos consejos para ayudarles a cumplir sus objetivos y mejorar el aprendizaje escolar.

Recomendaciones para ayudar a los niños y adolescentes con sus exámenes

  1. Conservar la calma. Tanto para padres como para hijos, es el primer paso para poder enfrentarse a este reto, ya que en muchas ocasiones son los propios padres quienes más sufren de nervios y ansiedad ante un examen. Realizar ejercicios de relajación con el niño o adolescente antes de comenzar el estudio y antes de realizar el examen.
  2. Evitar las críticas y los mensajes negativos. El niño debe saber que los padres respetan su tiempo y esfuerzo dedicado al estudio, por eso no se les debe calificar de vagos o poco trabajadores, ni recordarles constantemente que deben dedicar más tiempo al estudio o usar la palabra suspenso.
  3. Transmitir mensajes positivos. Los adolescentes suelen caer en la ansiedad ante la posibilidad de una mala nota, pensando que no lo conseguirán. Es importante transmitirles confianza y seguridad en su trabajo, y a la vez explicarles que un mal resultado se puede corregir.
  4. Recordarle que el esfuerzo es más importante que la nota, y que no será más o menos inteligente por el resultado de un examen. Si se valora a sí mismo como persona sin depender de las calificaciones, su confianza aumentará y mejorará el rendimiento escolar.
  5. No utilizar premios o castigos en relación a las notas. Un niño podría aprender a valorar sus calificaciones en base a recibir un regalo o por miedo a un castigo, en lugar de por el propio aprendizaje, y genera más presión.
  6. Evitar las comparaciones con otros compañeros, vecinos, amigos o familiares, incluso con los propios padres. Cada persona es diferente y tiene un ritmo de aprendizaje que depende de muchos factores.
  7. Explicarle que las notas no cambian su imagen como persona, ni el cariño de los padres. Un adolescente puede sentir que no merece al amor de sus padres si no es capaz de alcanzar el éxito, hay que asegurarle que pase lo que pase, el apoyo de los padres es algo con lo que siempre podrá contar.
  8. Respetar su tiempo libre, que es aún más importante en esta época. Asegurarse de que tiene tiempos de ocio necesarios para desconectar y cambiar de ambiente, salir y realizar otras actividades, a poder ser fuera de casa, con los amigos o con los padres, y hacer algunos descansos cortos para desconectar durante el estudio, como escuchar música.
  9. Asegurarse de que no altera sus costumbres. Las maratones de estudio y los atracones a productos con cafeína o azúcar rompen los ritmos del adolescente, y acaban provocando más cansancio y menos concentración. Es importante establecer unas costumbres y tiempos, y respetarlos.
  10. Quitar importancia al examen, bromeando o con comentarios para tranquilizarle y reducir la ansiedad. Saber que hay otras opciones u oportunidades ayudará a disminuir la presión sobre la siguiente prueba.

Fuente: conmishijos.com

A los futuros maestros: 16 acciones que no deberían faltar en sus clases

Queridos futuros maestros:

Me imagino que hasta ahora han oído hablar mucho de aulas y alumnos en la Facultad de Educación. Dentro de poco aprenderán que en sus clases no hay alumnos, hay voces y miradas, silencios y palabras, preocupaciones e ilusiones, necesidades y sueños.

Siento no disponer de recetas mágicas o de la lista de ingredientes que necesita todo acto educativo, pero lo que sí sé es lo que no puede faltar en su día a día. Son dieciséis acciones que convertirán ser maestro en lo + y que pueden llegar a cambiar la vida de los alumnos.

Aquí se las dejo. Para aumentar la imagen de tamaño hagan clic sobre ella.

Fuente: elblogdemanuvelasco

¿Por qué todos opinan sobre cómo criar a los hijos de los demás?

Catherine L’Ecuyer

Hace 12 años. Eran las dos de la mañana y llevaba apenas unas horas estrenando, con sentimientos encontrados, esa maravilla que llamamos maternidad. Asombro, euforia, pero también culpabilidad, dolor y miedo.

Nadie me había dicho que la lactancia iba a ser un calvario. Mientras luchaba en la penumbra, se me acercó una señora vestida con bata y, con un trato muy poco delicado, empezó a aleccionarme sobre la lactancia, introduciéndose en la recién estrenada intimidad madre-hija, sin que le hubiese pedido su ayuda.

Me dijo que lo estaba haciendo muy mal y me hundió de consejos para ser una madre aceptable. “Muchas gracias”, le dije, esperando que nos dejara a solas. Qué sorpresa me llevé al verla dar media vuelta para seguir con su trabajo, cogiendo el suape. Pertenecía al turno nocturno del equipo de limpieza del hospital.

Es curiosa la alegría, el desparpajo con que la gente opina. ¿Por qué existirá esa especie de inercia irresistible en el ámbito educativo y de la crianza para opinar de todo lo que uno piensa, y a veces ni sabe? Las suegras, las cuñadas, las amigas, los expertos educativos, las redes, las empresas que venden productos, las revistas educativas. Todos opinan con una alegría, una contundencia y una seguridad que dan miedo. Menos mal que sabemos que la veracidad de un juicio no depende de la fuerza con la que se emite. Pero cuando uno va sin experiencia, cuánto se traga…

¿Qué mueve a dar consejos a todos y a todas horas? Sin duda, está el bienintencionado, el que por empatía auténtica quiere ayudar a toda costa, pero que no mide su propia fuerza. Prefiere soltar cualquier cosa que quedarse callado ante un problema. Intuyo que fue el caso de la señora que hace 12 años se me acercó en la penumbra mientras limpiaba.

Luego está el resabido, el que lo sabe todo porque se conoce de memoria lo que predica la industria del consejo empaquetado y siempre tiene la respuesta a punto a todos los problemas. El resabido no es consciente de lo pesado que es, sobre todo cuando alecciona en público. Pero sin duda, la peor clase de consejo que podemos recibir, es la del oportunista. El mercado está repleto de consejos oportunistas, ajenos a la mentalidad científica, basados en modas educativas de turno y que intentan sintonizar con un sentimiento general afín para crear simpatía entre sus lectores.

Me atrevo a decir que los consejos oportunistas son los primeros enemigos de la educación con sentido. ¿Por qué? Si nos fijamos bien, usan un lenguaje tan general que, además de no decir nada concreto, acaban sembrando una confusión absoluta. Por ejemplo, ahora se ha puesto de moda advertir de la sobreprotección. Se leen artículos en numerosas revistas educativas “prohibiendo” tener una “preocupación excesiva por satisfacer al momento las necesidades de nuestro hijo y prevenirles o evitarles cualquier mal o sufrimiento”.

Para darnos cuenta del sinsentido del consejo oportunista, un ejercicio interesante puede consistir en analizar esa cita, procurando interpretarla.

¿Se considera una “preocupación excesiva por satisfacer al momento las necesidades de nuestros hijos” el calmarles con la tableta para dormirles o el comprarles chucherías cuando nos las reclaman con una pataleta con 3 años?

¿Se consideran las tabletas y las chucherías “necesidades”? ¿Se considera una “preocupación excesiva por satisfacer al momento las necesidades de nuestros hijos” el dar el pecho a demanda, o el tener seis cámaras pendientes de sus movimientos nocturnos? ¿Y el tomar la temperatura del baño con 6 meses? ¿Y con 10 años? ¿Y el atenderlos cuando tienen frío al día de nacer, o cuando piden brazos llorando porque les duele el estómago o porque les asusta la vista de un extraño con 6 meses, o cuando lloran desconsolados al entrar al colegio con 18 meses?

¿Se considera una “preocupación excesiva por prevenirles o evitarles cualquier mal o sufrimiento” el impedir que abran el cajón de cuchillos con 4 años, el llevarles al cole el bocadillo que se olvidaron en casa con 15 años o el impedirles que suban un árbol de cuatro metros de altura? ¿Y de 40 metros?

Con esos consejos genéricos, la confusión está servida. Quizás por eso, algunas madres llaman “histéricas” a otras que no se atreven a dejar a sus bebés en manos de canguros desconocidos. Consideran hacerlo una proeza para inculcar “madurez” y autonomía cuanto antes al retoño. Y llaman “enmadrados” a niños que lloran al entrar por primera vez en el colegio.

Es curioso que exista una palabra en castellano, “mamitis”, que haga sonar a trastorno la natural y sana manifestación de la necesidad afectiva de un niño. No sorprende, dada la facilidad que tenemos en ponerle etiquetas de trastorno a absolutamente todo lo que consideramos fuera de la “normalidad”. Una vez definida la normalidad como lo que se sale de la norma, habría que ver quién marca la norma, si es la naturaleza misma, la dictadura de la mayoría, o un oportunista y seudocientífico interés en ella.

Lo que dice la literatura científica, que se ubica en las antípodas de la industria del consejo empaquetado, es que el vínculo del apego es clave para un buen desarrollo de la persona. Coinciden miles de estudios en que el vínculo del apego seguro se establece a base de atender a tiempo las necesidades básicas (biológicas, afectivas) del niño durante sus primeros dos años de vida. Y la literatura científica nos da pautas concretas de lo que significa eso. Sin embargo, hoy por hoy, suena bien decir que “no hay que tener una preocupación excesiva por satisfacer las necesidades de nuestros hijos”, sin matizar ni siquiera por edad. Porque es lo que se lleva. Y se considera que lo que se lleva manda. Es curioso eso. Las modas están sujetas a gustos y cambian, pero curiosamente, obligan.

Y nosotros, por buscar lo mejor para nuestros hijos, porque andamos sin experiencia y no quisiéramos equivocarnos, aceptamos con resignación la dictadura de las modas. En la educación, si no sabemos y no tenemos medios de saber lo que conviene hacer, es mejor seguir la intuición y equivocarse cien veces para finalmente encontrar el punto, que seguir ciegamente un consejo oportunista y seudocientífico.

Lo que no va a ser nunca objeto de moda es lo que reclama la naturaleza de nuestros hijos, en función de cada edad. La dificultad de educar, y también paradójicamente el éxito en hacerlo, reside precisamente en eso: en la capacidad de discernir entre lo que reclama el niño y lo que reclama su naturaleza, que no siempre coinciden. Eso no lo puede hacer un manual de crianza escrito por personas que no conocen a nuestros hijos, no lo puede hacer una aplicación informática, por muy sofisticados que sean sus algoritmos, ni nos lo pueden resolver consejos, por muy bienintencionados que sean, y menos si son oportunistas y seudocientíficos. Esa capacidad de discernir nos la facilita la literatura académica. Pero no nos engañemos. Al fin y al cabo, lo hace una piel fina, y esa piel fina es la sensibilidad que desarrolla un padre, una madre, a base de estar tiempo con su hijo observándolo. Es “sentir con”, que se resume en una palabra: la empatía. No es casualidad que la literatura científica haya encontrado que el principal indicador para el buen desarrollo de un niño sea la sensibilidad de su principal cuidador, y que los niños con apego seguro sean más empáticos.

Y si alguien vuelve a hundirnos con consejos, bienintencionados o no, y a asegurarnos que lo estamos haciendo muy mal, deberíamos recordarle que antes de opinar sobre el estilo de crianza de otro, es mejor esperar a que nuestros hijos tengan por lo menos 90 años.

Catherine L’Ecuyer es autora de Educar en el asombro y Educar en la realidad.

Fuente: elpais.com/