Entradas

S.O.S. Salvemos las costas de República Dominicana

Hainan Reynoso Uribe

El mar es el tesoro más grande que posee la República Dominicana. Curiosamente, el territorio sumergido es 10 veces más grande que la parte emergida de la isla. En las aguas turquesa que bañan las costas, habitan especies emblemáticas como las ballenas jorobadas, tortugas marinas, manatíes y los corales. El área de la costa posee un total de 425,245.06 Km² de recursos bióticos, representados en animales y plantas.

Constituye un desafío aprender cómo hacer un uso sostenible de esa riqueza marina, desde el espacio local en el que cada quien se desenvuelve. Es preciso desarrollar acciones en beneficio de la  preservación del mar.

Los recursos bióticos marinos, las especies emblemáticas como las ballenas jorobadas, tortugas marinas, manatís y los corales, deben conservarse con una visión utilitaria, no extractiva, pues son activos de gran atracción turística.

La República Dominicana es un país archipielágico, formado por islas e islotes adyacentes. Aquí la naturaleza se expresa en ecosistemas marinos costeros tropicales como manglares, arrecifes, praderas de algas marinas, dunas y playas.

Estos ecosistemas costeros proporcionan invaluables y numerosos servicios a la economía y la sociedad en sentido general.

Los arrecifes

Son formaciones rocosas usualmente pobladas por colonias de coral en aguas tropicales y subtropicales. Habitan  donde penetra la luz conocida como zona fótica. La República Dominicana contiene varios tipos de formaciones coralinas, entre las que sobresalen los bancos oceánicos de La Plata y La Navidad, y los arrecifes de barreras, franja y parches.

El arrecife es uno de los ecosistemas más productivos. Proporciona puertos seguros, hábitat para la biodiversidad, alimento y playas. En ellos abunda una gran variedad de peces, crustáceos y moluscos conformados por comunidades altamente complejas, que presentan una gran diversidad biológica.  Se estima que en el país existen alrededor de 57 especies diferentes de corales y una cobertura de  166  Km² equivalente al 11 % de la superficie arrecifal de la Región del Caribe.

Praderas marinas

Llamadas erróneamente algas, este grupo de plantas se adaptó a la vida marina y posee raíz, tallo y flores igual que una planta tradicional. Se establece en aguas poco profundas donde albergan especies de gran importancia ecológica como el manatí antillano y las tortugas; y económica, como el lambí y langosta. Asimismo aportan una barrera natural que retiene los sedimentos.

Su escenario está en el Canal de la isla Beata, en la zona sur, Montecristi y Puerto Plata. A pesar de su gran importancia ecológica son muy poco estudiadas en República Dominicana.

Fauna Marina

Existen muchos grupos de animales que habitan exclusivamente en el mar,  por ejemplo, los equinodermos o estrellas y erizos de mar.

De los peces, un grupo  se divide en cartilaginosos, denominados por su esqueleto de cartílago. Según la FAO tenemos 20 especies de rayas y 41 de tiburones. Son de gran importancia comercial en la región del Caribe.  Desafortunadamente, muchas de sus poblaciones son diezmadas por la sobrepesca. Mientras, solo se encuentra en la lista de extinción el tiburón martillo. Lo cual debe llamar a preocupación a la sociedad científica y política del país por el rol tan importante de estos organismos en el ecosistema.  El otro grupo de peces son los óseos.  Se agrupan según la estructura de sus aletas y son en su mayoría actinopterigios, con diversas formas y colores. También son de  gran valor comercial. Otro grupo que habita en las costas son los crustáceos marinos como la langosta y los camarones, entre los que se destaca el carismático camarón boxeador.

Bahía de Las Águilas

El Parque Nacional Jaragua es el hábitat de varias especies en peligro de extinción. Allí cohabitan los manatíes y tortugas marinas. El parque posee la más alta densidad de  reclutamiento de juveniles, en la región del Caribe, de la especie carey.  Este grupo sirve de indicador para el resto del mundo.

Esta zona también posee los arrecifes con mayor diversidad. Sirven de refugio a cientos de especies de valor comercial. La mayor pesquería corresponde a la langosta y el lambí.  En lo referente a la flora, poseen la exclusividad en la isla de la presencia de Pimenta haitiensis, Melocactus intortus var, Pedernalensis y la Jacaranda ekmanii.

Buenas prácticas de uso

En  la preservación de los ecosistemas marinos se sustenta el bienestar de las demarcaciones costeras del país. Estos sostienen una gran variedad de actividades fundamentales para la vida y el desarrollo socioeconómico de República Dominicana. Sin embargo, la remoción de vegetación, extracción de arena de playa, sobrepesca, descarga de aguas residuales y destrucción de hábitat costero son evidentes.

Las regiones con las mejores representaciones de sitios y ecosistemas costeros y marinos dominicanos están vinculadas a las zonas de desarrollo turístico, urbano e industrial. Este desarrollo sustituye a estos ecosistemas y el estado natural del litoral.

El desarrollo de actividades económicas en la zona costera y los asentamientos humanos traen consigo un aumento en la demanda de los servicios ecosistémicos. Las políticas de manejo actual deben estar enfocadas a un ordenamiento territorial abocado al uso sostenible de los recursos naturales.

La Autoridad Nacional Marítima, (Anamar) recomienda respetar el marco legal vigente y las temporadas de veda. Esta medida  regula la extracción de especies que de otra manera serían sobreexplotadas.  El fin último es garantizar la seguridad alimentaria de la población y evitar llegar al nivel de extinción de las especies.

La Biodiversidad Marina y Los Recursos Vivos de República Dominicana, redactado por técnicos de la Autoridad Nacional Marítima (Anamar), es el subtema que aborda el fascículo número 5 de la XXIV edición de la Semana de la Geografía, ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas son Fuente de Vida Sostenible.

 

El agua, un recurso natural que se agota

Hainan Reynoso Uribe

Un recurso natural es un bien material y servicio que regala la tierra sin la intervención humana. Se trata de los minerales, alimentos y materia prima que brotan de la naturaleza para sostener el bienestar y desarrollo de la sociedad.

Mientras algunos recursos se recuperan a una velocidad mayor a la del consumo humano, otros  tienen ciclos de regeneración muy por debajo de su extracción o explotación.

Es por esto que existen recursos naturales renovables, como la madera; y no renovables, como los derivados del petróleo (gasolina, carbón, entre otros.)

El agua puede ser considerada como un recurso renovable si se le consume de manera controlada y eficiente. De lo contrario no sería renovable, al menos no en el tiempo para el que la humanidad la necesitaría.

¿Cómo preservar el agua?
  • Proteger las montañas de donde emanan los ríos.
  • Reforestar las cuencas hidrográficas.
  • Construir presas.
  • Manejar los acuíferos con criterios técnicos.
  • Aplicar tratamiento a las aguas residuales para nuevos usos.
¿Por qué preservar el agua?
  1. 1,800 millones de personas en todo el mundo utilizan una fuente de agua que está contaminada con heces fecales.
  2. Más de 800 niños mueren cada día por enfermedades diarreicas asociadas a la falta de higiene.
  3. Unos 2,400 millones de personas carecen de retretes y letrinas.
  4. La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y este porcentaje podría aumentar.
  5. Más del 80% de las aguas residuales resultantes de la actividad humana se vierte en los ríos o en el mar, sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación.
  6. Las enfermedades relacionadas con el agua contaminada y la falta de saneamiento siguen estando entre las principales causas de muerte en menores de 5 años.

Los ecosistemas protegidos son fuente de riqueza y de servicios a la sociedad. El daño a las áreas que garantizan la vida de los animales y plantas -y los procesos ecológicos necesarios para su conservación- amenazan la economía y sociedad.

Apremia la implementación de políticas responsables para preservar el capital natural dominicano y el bienestar de las generaciones futuras.

La República Dominicana es signataria del acuerdo arribado por decenas de líderes mundiales en septiembre de 2015 para “proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible”.

Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el número 6 propugna por “el Agua y Saneamiento”. El acceso al agua, saneamiento e higiene están consagrados como derechos humanos, sin embargo las estadísticas de consumo son abrumadoras.

Valle Nuevo:  madre de las aguas

Del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier o Valle Nuevo brotan los ríos Blanco, Masipedro, Tireo, Grande del Medio, Las Cuevas, Banilejo, Ocoa, Nizao, Jimenoa y Constanza.

Estos acuíferos suplen las presas e hidroeléctricas de los ríos Blanco, Hatillo, Sabana Yegua y Pantuflas; así como los contraembalses Ysura, Jigüey, Aguacate, Valdesia, Las Barías y Jimenoa.

Esas aguas abastecen los acueductos de Bonao, Constanza, Padre las Casas, Santo Domingo, y los sistemas de regadío Marcos A. Cabral, Nizao-Najayo, Ysura, Caballero, entre otros.

La existencia de Valle Nuevo es incompatible con la presencia humana. La tala de árboles para el cultivo de productos de ciclo corto, la producción de basura y la construcción de infraestructura limita el libre curso de esos acuíferos. El resultado es la degradación, cuyos niveles podrían llegar a un punto irreversible.

¡Aprende!  Recursos No Renovables: Educación para su preservación, de la autoría del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, es el tema que aborda el fascículo número 4 de la XXIV edición de  Semana de la Geografía, bajo el tema ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas son Fuente de Vida Sostenible.

¡Aprende! El clima está cambiando

Hainan Reynoso Uribe

Santo Domingo.- Por temporadas, la sequía causa estrés en los campos y afecta al ganado y la cosecha. El agua es escasa en las ciudades; sin embargo, en otras temporadas, las riadas derriban puentes y se anegan campos y ciudades. Esto evidencia la materialización del mayor temor de los medioambientalistas: el cambio climático.

Según expone Laura Rathe, consultora del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL),  es necesario comprender la diferencia entre los conceptos de tiempo y clima, para poder entender el fenómeno que afecta al planeta.

Mientras el tiempo es el estado que presenta la atmósfera en un momento determinado, y que  refiere las condiciones de temperatura, humedad y presión, entre otras, el clima es el conjunto de las condiciones atmosféricas en una determinada región, correspondientes a un periodo suficientemente largo para que sea representativo.

Es decir, el tiempo cambia de un día para otro. La variabilidad que presenta en determinada cantidad de  años se le conoce como variabilidad climática.

El clima designa el promedio a lo largo de 30 años o más de la temperatura, humedad, presión atmosférica y precipitación.

Un producto de la variabilidad climática son los episodios de El Niño y La Niña, cuyos efectos cálidos y fríos se suceden de cada dos a siete años.

El fenómeno de El Niño se caracteriza por las temperaturas inusualmente cálidas de los océanos en el Pacífico ecuatorial. En oposición, La Niña se caracteriza por las temperaturas inusualmente frías de los océanos en el Pacífico ecuatorial.

Rathe explica que el cambio climático es el resultado de un desequilibrio energético en el planeta. Esto se debe al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera. El sistema climático –sostiene Rathe– realiza ajustes para restablecer ese equilibrio.

Factores que inciden en los cambios

Externos: los cambios naturales en la órbita de la Tierra, las variaciones en la irradiación solar, ciclos solares,  el polvo interestelar, y con menor frecuencia los impactos de meteoritos.

Internos: la ceniza producto de las erupciones volcánicas, que permanece en la atmósfera hasta por años.  Según la experta, “refleja la luz solar de nuevo en el espacio provocando que la temperatura media global disminuya, y los cambios en la superficie terrestre de origen natural o artificial”.

 Cambio climático: causas humanas

La Convención Marco de las Naciones Unidas  sobre Cambio Climático (CMNUCC) le atribuye el cambio climático, “directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y se suma a la variabilidad natural del clima, observada durante períodos de tiempo comparables”, y de esta forma lo define.

Asimismo, Rathe explica que para saber acerca del clima de la Tierra en base a observaciones de millones de años atrás, se realizan estudios paleo-climáticos en los cuales se sacan bloques de hielo que contienen burbujas de aire y con ello se ha podido verificar que los gases de efecto invernadero (GEI) aumentaron significativamente durante el siglo pasado. Este aumento coincidió con la Revolución Industrial, el crecimiento demográfico, la deforestación, entre otras causas humanas.

Los cambios no tienen precedentes en milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, es menor la cantidad de hielo y nieve, mientras el nivel del mar aumenta. La influencia del ser humano sobre el sistema climático es clara, y las emisiones recientes de gases de invernadero producidas por los humanos son las más altas de la historia.

Lago Enriquillo. Foto: Martín Rodríguez

Gestión de riesgos y adaptación

Se le denomina resiliencia climática a la capacidad de un sistema socio-ecológico (humano y/o natural) de enfrentar con éxito un evento peligroso o perturbador. Se trata de que responda o se reorganice “de forma que preserve su función, identidad y estructuras esenciales”, mientras  mantiene la capacidad de adaptación, aprendizaje y transformación.

La gestión de riesgo y adaptación al cambio climático están enfocadas en la reducción de la exposición y la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia o resistencia. Desafortunadamente, “estos riesgos no pueden ser eliminados completamente”, asegura la consultora.

¡Cambio Climático! Adaptación, Resiliencia y Medidas de Prevención, de la autoría de Laura Rathe,  es el tema que aborda el tercer fascículo de la XXIV edición de la Semana de la Geografía, bajo el tema ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas son Fuente de Vida Sostenible.

Efectos del Cambio Climático
  • Calentamiento de la atmósfera
  • Calentamiento del océano
  • Disminución de nieve y de hielo
  • Elevación del nivel del mar
  • Aumento de concentraciones GEI
  • Ocurrencia de eventos extremos
  • Los impactos se refieren a efectos en:
  • La vida
  • Los medios de subsistencia
  • La salud
  • Los ecosistemas
  • Las economías
  • Las sociedades
  • Las culturas
Los servicios y las infraestructuras

Rathe explica que la adaptación y mitigación pueden complementarse y reducir significativamente los riesgos del cambio climático. Diferentes opciones de adaptación ofrecen fórmulas para aumentar la resiliencia frente al cambio climático. Una de ellas es es la visión interconectada en la que las tierras de cultivo, los bosques, los cuerpos de agua y los asentamientos humanos no son elementos aislados, sino parte de un paisaje más amplio en el que se integran todos los usos del suelo. Algunas opciones de desarrollo con bajas emisiones de carbono podrían resultar menos costosas a largo plazo y ofrecer nuevas oportunidades económicas.

Resiliencia

Una herramienta importante de adaptación para hacer frente al cambio climático es el Observatorio del Cambio Climático y Resiliencia en el país. Se trata de una plataforma de conocimiento para contribuir al análisis, evaluación y adaptación frente al cambio climático y su interrelación con la economía, ambiente y sociedad. Su objetivo es generar y socializar información valiosa, para la planificación y toma de decisiones, como para la prevención de los impactos negativos del cambio climático.

Las áreas protegidas son fuente de vida sostenible

Hainan Reynoso Uribe

El Plan LEA de LISTÍN DIARIO, junto a la comunidad educativa dominicana, se avoca a la celebración de la XXIV edición de Semana de la Geografía del 13 al 17 de marzo, bajo el tema ¡Aprende! nuestras áreas protegidas son fuente de vida sostenible.

Este tradicional proyecto educativo busca desarrollar conductas sustentables que propugnen por la preservación de las áreas protegidas, mediante la divulgación de conocimientos sobre geografía.

Es por esto que las escuelas y colegios se apresuran a adquirir los fascículos sobre los cinco ejes temáticos que se abordarán este año, y de los cuales tenemos a bien compartir el primero sobre las áreas protegidas. El folleto es de la autoría de la Dirección de Información Ambiental y Recursos Naturales del Ministerio de Medio Ambiente.

Un área protegida es “una porción de terreno y/o mar especialmente dedicada a la protección y mantenimiento de elementos significativos de la biodiversidad y de recursos naturales y culturales asociados, manejados por mandato legal y otros medios efectivos”, según la Ley 64-00.

Según el ministerio, dentro de los aspectos determinantes para declarar una zona como protegida se cuentan: el grado de intervención humana, representatividad de unidades biológicas, salvaguardar cuencas hidrográficas, conservar formaciones geológicas únicas, biodiversidad, valor genético, especies endémicas, especies en peligro de extinción, especies de flora y fauna característica, sitio de rutas migratorias, valores histórico-culturales, entre otras.

Patrimonio natural  y cultural del pueblo

El objetivo de estos espacios es la preservación de especies locales, migratorias y los recursos genéticos que mantienen la estabilidad de los ambientes y procesos ecológicos que se verifican en ellos, según establece un documento del departamento de Gestión de Áreas Protegidas.

Son remansos de agua dulce, salada y su biodiversidad asociada. De ellos fluye el aire puro que regula el clima, reciclan los nutrientes del bosque, y conservan los suelos que sirven de hábitat a una gran diversidad de especies.

En las áreas protegidas se puede encontrar evidencia de la historia y cultura de los pueblos, a través de vestigios. Asimismo, permiten a los estudiosos conocer el lugar en que ocurrieron hechos importantes.

La primera área protegida fue el Parque Nacional Yellowstone, en Estados Unidos de América. Declarado así a finales del siglo XIX.

El país se suma a la iniciativa en 1928, cuando se legisla a favor de que la porción de la Cordillera Central llamada el Vedado Yaque del Norte, se constituyera como la primera área protegida del país. En 1933, se delimita el primer parque nacional en Las Matas y en el 1938, el Vedado de Constanza.

La gestión de dichas áreas inicia en 1962 con la creación de la Dirección General Forestal. En 1974 surge la Dirección Nacional de Parques, con la misión de “ordenar, administrar y regir los espacios protegidos”. En 2000 se crea el hoy Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales mediante la la Ley 64-00.

Los datos indican que la superficie de las áreas protegidas es de aproximadamente 58,441.45 km², de los cuales alrededor de 12,890,81 km² corresponden al área terrestre, mientras que unos 45,550,64 km² comprenden el área protegida marina.

Protegidas por ley

El manejo de un total de 128 áreas dentro de 12 categorías, según los objetivos de conservación, se realiza de forma armónica a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap).  Con el fin de tener un lenguaje común respecto a las categorías de manejo adoptadas en el Sinap, el país adoptó las directrices patrocinadas por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN). Dichos renglones facilitan la planificación, y mejoran la gestión de la información sobre las áreas protegidas, ayudando a regular las actividades dentro de ellas.

En su artículo 13, la Ley Sectorial de Áreas Protegidas de República Dominicana contempla las siguientes categorías de manejo:

Categoría I. Áreas de Protección Estricta: Reserva Científica. Santuario de Mamíferos Marinos.

Categoría II. Parques Nacionales: Parque Nacional y Parque Nacional Submarino.

Categoría III. Monumentos Naturales. Monumento Natural y Monumento Cultural.

Categoría IV. Áreas de Manejo de Hábitat/Especies. Refugio de Vida Silvestre.

Categoría V. Reservas Naturales. Reservas Forestales, Bosque Modelo y Reserva Privada

Categoría VI. Paisajes Protegidos Vías Panorámicas, Corredor Ecológico y Áreas Nacionales de Recreo

Para cada una de esas categorías de manejo, dicha ley define los objetivos por lo cual fueron creadas, a la vez que indica los usos permitidos en cada uno de ellas.

Áreas protegidas con reconocimiento internacional

La zona de Jaragua–Bahoruco –Enriquillo fue declarada como Reserva Científica por la UNESCO en 2002. Este paraíso ubicado en la región suroeste del país, alberga tres zonas núcleo, que son los parques nacionales: Jaragua, Sierra de Bahoruco y Lago Enriquillo e isla Cabritos.  La zona es de gran importancia ecológica y de alta diversidad biológica, sumado a su alto porcentaje de especies endémicas

Día Mundial de la Protección de la Naturaleza

Hoy 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Protección de la Naturaleza. El origen de esta celebración está en las palabras que el general argentino Juan Domingo Perón pronunció el 16 de marzo de 1972, mientras se encontraba exiliado en Madrid, y que fueron enviadas a Kurt Waldheim, entonces secretario general de las Naciones Unidas. En ellas Perón advertía sobre “la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, el despilfarro de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología” y alertaba con la finalidad de revertir la situación.

El objetivo básico de la protección de la naturaleza es pronosticar los riesgos y prevenir los daños. Proteger los espacios naturales, aquellos que poseen valores únicos de vegetación, fauna, paisaje o geomorfología y dirigiendo esfuerzos para que el desarrollo humano sea compatible con la protección del entorno.

En un momento crítico en el que nuestra huella ecológica supera la capacidad del planeta para regenerar lo que se consume, hoy más que nunca, la protección de la naturaleza, se convierte en un asunto de prioridad esencial.

Si bien la tendencia actual demuestra que la humanidad está abusando de la capacidad del planeta para proveernos, todavía estamos a tiempo de tomar las medidas oportunas para construir un futuro basado en el consumo sostenible de los recursos naturales.

La protección de la Naturaleza, no puede ser una cuestión exclusiva de los ambientalistas. Es responsabilidad de todos los seres humanos el cuidado de los ecosistemas en general y de la biodiversidad en particular, para ello es imprescindible el desarrollo de correctas políticas ambientales.

Eventos

✖ No hay resultados

Lo sentimos, no hay entradas que coincidan con tu búsqueda.