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Premio a la innovación ambiental en la escuela

Rosario Vásquez
Santo Domingo

La  Fundación Propagas presentó la segunda edición del Premio Greta a la Innovación Ambiental en la Escuela.

Este premio fue creado para motivar y reconocer soluciones innovadoras que contribuyan a resolver una problemática ambiental del entorno escolar y a la vez, generar una motivación en la comunidad educativa a través de pequeñas y novedosas acciones que sirvan de referente y logren cambios paulatinos en los comportamientos habituales de las personas. Es un espacio constructivo que une a la familia en torno a la escuela y un reconocimiento a los centros educativos por el importante papel que desempeñan al ayudar a crear conciencia sobre los temas medioambientales.

La señora Rosa Margarita Bonetti de Santana tuvo a cargo las palabras de bienvenida en las que manifestó que desde que se creó la Fundación ha soñado con llevar la educación ambiental a cada escuela de nuestro país, sintiéndose emocionada al estar premiando por segunda vez innovaciones que han sido gestadas dentro de la escuela, pero cuyas huellas sin duda trascenderán e impactarán a toda la comunidad.

También la doctora Margarita Cedeño, vicepresidente constitucional de la República, se dirigió a los presentes felicitando a los equipos premiados.

Propuestas de soluciones innovadoras

Las cinco instituciones educativas galardonadas presentaron soluciones innovadoras a problemas puntuales que afectan a su comunidad y que están vinculadas a las áreas de gestión de residuos sólidos, uso racional, manejo del agua y de la energía, uso de energías alternativas, tales como,  solar, eólica, biogás, conservación de la biodiversidad y adaptación o mitigación al cambio climático.

Primer lugar

El centro educativo Emiliano Espaillat, del distrito educativo 16-02 en Fantino, ganó el primer lugar con el proyecto Ecomasa System, en el que diseñaron un mecanismo para el tratamiento ecológico de los desechos sólidos que se producen en su escuela: 8,035 toneladas de desechos sólidos que ocupan un espacio de 138 m≥  de los vertederos improvisados. Con su proyecto, pretenden eliminar esos desechos  o reducirlos al 14%. La propuesta del proyecto es para ser desarrollado en tres fases: Fase I, Tratamiento de agua, Fase II, Manejo de desechos y la Fase III, Reciclaje.

Segundo lugar

El segundo lugar lo obtuvo el St. Patrick School con su proyecto C.A.L.M.A., propuesta para mejorar y colaborar con el medio ambiente y el cambio climático en su  entorno inmediato. Los motivó a presentar esta propuesta los altos niveles de decibeles emitidos tanto por las bocinas de llamado, como por las voces de los estudiantes durante el proceso de salida del colegio, ocasionando altos niveles de ruido ambiental.

¿Cómo funciona C.A.L.M.A? 

Se diseña una aplicación a través de una página web, destinada únicamente para llevar a cabo el nuevo sistema C.A.L.M.A.

Se colocó una computadora en la garita del colegio, donde hay un personal destinado para digitar los números de cada estudiante en la aplicación.

El team NASA del colegio está destinado para agilizar el tránsito durante las horas de salida, cuyos miembros se ubican en diferentes puntos estratégicos de la fila de carros, para apoyar este proceso.

Tercer lugar

El tercer lugar le fue concedido al proyecto Festival Ambiental Artístico Anual del Día de la Tierra,  presentado por estudiantes del Liceo Profesor Juan de Jesús Reyes, del distrito educativo 04 de la regional 09 Mao, Valverde. Los estudiantes de este proyecto explican que estará destinado a promover la conciencia ambiental uniendo la cultura y la educación en la búsqueda de construir modos de vida que promuevan la protección y conservación del ambiente de forma sustentable. Los principales beneficiados en la implementación de este festival serán todos los habitantes de las comunidades integradas, inicialmente a la comunidad donde se encuentra el Liceo y paulatinamente se irán integrando los demás sectores del municipio de Mao.

Cuarto lugar- Mención honorífica

En el cuarto lugar recibió mención honorífica el equipo Los Argonautas  BIBE del Saint Michael’s School; presentaron la propuesta de construir un dispositivo de bajo costo que usa energía renovable para convertir agua sucia, contaminada o salada en agua potable. Este dispositivo permite reproducir agua potable de una manera eficiente de los ciclos naturales de evaporación y condensación de agua.  El dispositivo es fácil de ensamblar y casi no requiere supervisión para funcionar correctamente.

¿Cómo funciona el dispositivo?

Se pondrá en cualquier cuerpo de agua, no importa que esté sucio ya que el punto de evaporización del agua  es  bajo, se evaporará y condensará en la pirámide de policarbonato y será recolectado en el tanque de recolección.

También recibieron mención honorífica los estudiantes del centro educativo Los Guaraguaos de la dirección regional 04 de la provincia Duarte con el proyecto  Sistema de depuración de Aguas Grises en Lavamanos del Centro Educativo Los Guaraguaos, vinculando el agua desperdiciada en la escuela  y su comunidad.

 

¿Los hijos aprenden más con premios o con castigos?

“Me invade un auténtico pavor a medida que se acerca su hora de dormir: ‘Aquí vamos de nuevo’”.

Eso dijo un papá en nuestra oficina de terapia familiar para describir el espectáculo que montaba su hijo antes de irse a la cama. El niño enloquecía más y más conforme se acercaba su hora de dormir, ignoraba con necedad las instrucciones de sus padres y hacía una enorme rabieta con tan solo escuchar la palabra piyama. Los padres se sentían frustrados y desorientados.

La pregunta que nos hicieron es una que escuchamos muy a menudo: ¿debían ser severos y prohibirle ver sus dispositivos electrónicos cuando se comportaba así (castigos)? ¿O idear un sistema con calcomanías y premios para persuadirlo a comportarse bien (recompensas)?

Muchos padres crecieron con castigos y es comprensible que se valgan de ellos. Sin embargo, los castigos tienden a intensificar el conflicto y bloquear el aprendizaje. Provocan una reacción de lucha o huida, lo que significa que el pensamiento sofisticado del lóbulo frontal se nubla y se activan los mecanismos básicos de defensa. Los castigos nos llevan a rebelarnos, avergonzarnos o enojarnos, a reprimir nuestros sentimientos o idear cómo evitar que nos descubran. En este caso, la resistencia absoluta de quien tiene 4 años llegaría a su punto máximo.

Entonces las recompensas son la opción más positiva, ¿cierto?

No tan rápido. Las recompensas son más bien las gemelas engañosas de los castigos. Son atractivas para las familias (y es comprensible) porque pueden mantener a un niño bajo control temporalmente, pero el efecto puede desvanecerse o incluso ser contraproducente: “¿Cuánto me vas a dar?”, le dijo su hija a una clienta, según nos contó, cuando le pidió que ordenara su cuarto.

Los psicólogos han sugerido durante décadas que las recompensas pueden reducir nuestra motivación y gozo naturales. Por ejemplo, los niños a los que les gusta dibujar y, bajo condiciones experimentales, reciben una paga por hacerlo, dibujan menos que los que no reciben nada. Los niños a quienes premian por compartir lo hacen menos, etcétera. Esto es lo que los psicólogos denominan como “efecto de justificación excesiva”: la recompensa externa eclipsa la motivación interna del niño.

Las recompensas también han sido relacionadas con la disminución de la creatividad. En una serie clásica de estudios, se le dio a la gente un conjunto de materiales (una caja de tachuelas, una vela y un paquete de cerillos) y se le pidió que encontrara la manera de adherir la vela al muro. La solución requiere de un enfoque innovador, es decir, ver los materiales de una manera que no se relacione con sus propósitos (la caja utilizada como un portavelas). Las personas a las que se les dijo que recibirían una recompensa por resolver este dilema tardaron más en hacerlo, en promedio. Las recompensas limitan nuestro campo de visión. Nuestros cerebros dejan de cavilar con libertad. Dejamos de pensar profundamente y no vemos las posibilidades.

La idea general de los castigos y las recompensas está basada en suposiciones negativas acerca de los niños; que debemos controlarlos y moldearlos y que no tienen buenas intenciones. No obstante, podemos darle la vuelta a esa forma de pensar y ver a los niños como capaces y programados para ser empáticos, cooperar, trabajar en equipo y esforzarse. Esa perspectiva cambia, de manera poderosa, nuestra manera de hablar con los niños.

Las recompensas y los castigos son condicionales, pero el amor y la opinión positiva sobre nuestros hijos no deberían serlo. De hecho, cuando somos empáticos y realmente escuchamos a nuestros hijos, es más probable que ellos nos escuchen. Aquí compartimos nuestras sugerencias para cambiar la conversación y la conducta.

Buscar el trasfondo

Los niños no golpean a sus hermanos, ignoran a sus padres ni hacen berrinches en el supermercado solo porque sí. Cuando nos enfocamos en lo que realmente está sucediendo, nuestra ayuda es más significativa y duradera. Incluso solo intentar ver lo que hay en el fondo hace que los niños bajen un poco la guardia, estén más abiertos a escuchar límites y reglas y sean más creativos para resolver los problemas.

En lugar de decir: ¡Pórtate bien con tu amigo y comparte, o no podrás ver tele ni usar tu tableta más tarde!

Puedes decir: Hmm, todavía estás pensando si compartir tu nuevo juego para armar. Lo entiendo. Es difícil compartir al principio y te sientes un poco enojado. ¿Se te ocurre un plan para que puedan jugar con él juntos? Dime si necesitas ayuda.

El llanto, la resistencia y la agresión física podrían ser solo la punta del iceberg. Bajo la superficie puede haber hambre, falta de sueño, exceso de estímulos, sentimientos fuertes, cambios por una habilidad en desarrollo o la experiencia de un nuevo ambiente. Si piensas de esta forma, te conviertes en un compañero que lo guía, en vez de un adversario que lo controla.

Motivar en lugar de premiar

La motivación es muy buena, cuando tiene el mensaje subyacente de: “Confío en ti y de verdad creo que quieres cooperar y ayudar. Somos un equipo”. La diferencia entre esto y ofrecer recompensas cual carnadas es sutil pero muy poderosa.

En lugar de decir: Si limpias tu cuarto, podemos ir al parque. Así que más vale que lo hagas, o no hay parque.

Puedes decir: Cuando tu cuarto quede limpio, iremos al parque. Tengo muchas ganas de ir. Avísame si necesitas ayuda.

Ayudar en lugar de castigar

El concepto del castigo conlleva un mensaje de: “Necesito hacerte sufrir por lo que hiciste”. Muchos padres en realidad no quieren comunicar eso, pero tampoco quieren parecer permisivos. La buena noticia es que puedes mantener los límites y guiar a los niños sin castigarlos.

En lugar de decir: No te estás portando bien en la resbaladilla, entonces ya no vas a jugar. ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?

Puedes decir: ¡Estás algo inquieto, ya me di cuenta! Te voy a bajar de esta resbaladilla porque no es seguro jugar así. Vamos a otro lugar para calmarnos.

En lugar de decir: Fuiste grosero conmigo y dijiste groserías. Eso es inaceptable. Te voy a quitar el teléfono.

Puedes decir: Vaya, estás muy molesto, lo puedo notar en tu voz. Para mí no está bien que uses esas palabras. Vamos a guardar tu teléfono por ahora para que puedas tener algo de espacio en tu mente para pensar. Cuando estés listo, platícame un poco más sobre lo que te molesta. Juntos veremos qué podemos hacer.

Despierta su interés por trabajar

Los humanos no son perezosos por naturaleza (no es un rasgo adaptativo) y los niños, en particular, no lo son. Nos gusta trabajar arduamente si nos sentimos parte de un equipo. Los niños pequeños quieren ser miembros competentes de la familia y les gusta ayudar si saben que su contribución es importante y no puro teatro. Deja que te ayuden de una forma real desde sus primeros años, en vez de asumir que necesitan algún otro tipo de distracción mientras tú haces todo.

Organiza una junta familiar para pensar en todas las tareas diarias que la familia necesita realizar. Pídele ideas a cada miembro de la familia. Haz una tabla para los niños (o deja que ellos la hagan) con un espacio para marcar cuando se hayan realizado las tareas.

En el caso del niño reacio a dormir, cuando los padres vieron lo que había detrás, lograron un gran avance. Resultó que su hijo estaba exhausto, así que prescindieron de algunas de sus actividades y se aseguraron de reservar un tiempo para que se relajara en las tardes. Cuando empezaba a alterarse, su mamá lo envolvía en su toalla de baño y le decía que era su burrito favorito. Ella admitió que para él era difícil cuando ella tenía que trabajar hasta tarde: “Tal vez te sientes triste porque no he estado contigo a la hora que tienes que irte a la cama en las últimas semanas. Yo sí me he sentido triste. Oye, ¿qué tal si leemos tu libro favorito esta noche?”. Hicieron una tabla para enlistar cada paso de su rutina y le pidieron su opinión. Con el tiempo, dejó de resistirse y el ambiente a la hora de irse a dormir pasó del pavor a una conexión y un goce verdaderos.

Sin importar lo irracional o difícil que parezca un momento, podemos responder de maneras que expresen: “Te veo. Estoy aquí para entenderte y ayudarte. Estoy de tu lado. Vamos a encontrar una solución juntos”.

Fuente: nytimes.com

Cómo fomentar el compañerismo en los niños

Fomentar el compañerismo en los niños pequeños resulta ser no solo necesario sino que arrastra, para la adolescencia y la vida adulta importantes beneficios.

No todos los niños tienen ese deseo de ser “buenos compañeros”. Ciertamente hay una edad en la que los niños suelen ser egoístas y no prestan sus juguetes o útiles con facilidad. Esto puede generar grandes conflictos futuros.

Si bien es cierto que muchos niños tienen una cuota de egoísmo, también es cierto que modificar este comportamiento les ayudará en sus relaciones futuras y, ser un buen compañero, le abrirá importantes puertas sociales a lo largo de su vida.

¿Qué es el compañerismo?

El compañerismo es la capacidad de poder ser atento, generoso y comprensivo con otros niños. Esta actitud, aunque muchos niños la traen aprendida desde el hogar, es necesario fomentarla.

La importancia de ser compañeros

Ser buenos amigos o compañeros los inserta en el mundo social adulto. Aunque suene exagerado,los niños que son buenos compañeros tienen más posibilidades de conseguir mejores puestos de trabajo que aquellos que son solamente inteligentes. Esto no quiere decir que haya que dejar de lado el factor intelectual; indica que, desde la década del 80 se ha comenzado a tener en cuenta (y cada vez más) la importancia del compañerismo en un niño. De hecho, muchos investigadores del tema afirman que un niño que tiene empatía, es buen compañero y tiene un nivel intelectual medio puede acceder a un mejor futuro que aquel que no tienen incorporado el compañerismo. Sin profundizar demasiado en el tema, se ha detectado que en la actualidad en la mayoría de los países del mundo, para cubrir un puesto de trabajo de liderazgo, el área de recursos humanos tiene este factor en cuenta en la misma escala o nivel que el nivel de estudios alcanzado.

Métodos para fomentar el compañerismo
  1. La lectura de cuentos sobre buenos compañeros

Ser un buen compañero no solo es un beneficio para el niño sino que termina siendo un gozo para él. Los cuentos sobre valores y sobre el compañerismo en particular, le ayudan a los niños a identificarse con el mismo, pasando a ser ellos protagonistas del mismo cuento donde los valores sobre el compañerismo en el 100% de los casos tienen un desenlace que los estimula a ser buenos o mejores compañeros.

  1. Los pequeños actos ayudan

A menudo creemos que un método de enseñanza debe ser algo sofisticado que debemos elaborar con tiempo y luego supervisar. Si bien es cierto que existen diferentes métodos, los pequeños actos de compañerismo quedan registrados en los niños; no hay que olvidar que los niños son como esponjas a la hora de incorporar no solo conocimientos escolares sino también sociales. Una acción simple de corregir un hábito egoísta cuando un niño no quiere prestar un lápiz a otro compañero, por ejemplo, puede bastar no solo para ese niño sino también para que otros observen y aprendan de esa pequeña experiencia y de la importancia de ser un buen compañero.

  1. Enseñar sobre la empatía

Muchos niños no son buenos compañeros porque simplemente no saben cómo serlo y, en el peor de los casos, muchos de ellos son malos compañeros porque no saben lo que es “estar en el lugar del niño con el que están siendo malos compañeros”.

Enseñar y transmitir valores sobre la empatía mediante canciones, cuentos o historias ayuda a que los niños incorporen poco a poco la necesidad de ser buenos compañeros.

  1. Premiar a los buenos compañeros

Puede resultar de utilidad  incorporar “premios al mejor compañero”. Esto estimula a los niños a “ser mejores” para obtener un premio a cambio.

Fuente: educapeques.com

Celebran Concurso SDG 2017

Santo Domingo

La VI Feria de Semana de la Geografía concluyó con una competencia donde los estudiantes pusieron a prueba los conocimientos adquiridos a través de los cinco fascículos elaborados para la celebración en los centros educativos de La Semana de la Geografía del 27 al 31 de marzo de los corrientes.

En el concurso se enfrentaron los colegios finalistas de entre los que enviaron sus ensayos sobre el tema principal: ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas son Fuente de Vida Sostenible.

El Colegio Babeque Secundaria de Santo Domingo obtuvo el primer lugar frente al Centro Educativo Mélida Giralt, de Santiago en la categoría del primer ciclo del nivel secundario.

El Centro Educativo Los Trinitarios II se alzó con la primera posición frente al Liceo Onésimo Jiménez, de Santiago, quienes quedaron en segundo puesto dentro de la categoría segundo ciclo del nivel secundario.

Mientras que en el segundo grupo de la categoría segundo ciclo del nivel secundario, el Colegio Quisqueya obtuvo el primer lugar y Colegio Loyola, el segundo.

En este encuentro del saber todos resultaron premiados con RD$40,000.00 pesos en bonos de CCN para los ganadores de cada una de las categorías del primer lugar y RD$10,000.00 para los del segundo.

Para el careo se utilizó una moderna plataforma tecnológica que les permitía a los alumnos seleccionar las preguntas de manera aleatoria y la cantidad de puntos por la que participaban.

El intercambio se hizo más ameno todavía con la majestuosa conducción del animador intrépido Alan Brito, directamente desde el programa infantil La Cabinita de Vida FM.

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