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14 tareas dirigidas de repaso para niños de preescolar o infantil

Si estás buscando actividades educativas y lúdicas para que tus hijos repasen en casa lo que han aprendido en el colegio, por ejemplo, durante las vacaciones o los fines de semana, has llegado al sitio indicado. Te traemos unas cuantas tareas dirigidas especialmente pensadas para los niños de preescolar o infantil.

Con estos ejercicios de repaso podrán aprender muchas cosas a la par que se lo pasan muy bien en casa durante los días sin colegio. Nosotros te contamos aquí unas cuantas y tú ya te encargas de adaptarlas según la edad de tu hijo o hija y sus gustos. ¡Vamos a verlas!

Actividades para hacer en casa con niños de preescolar

Permíteme que te cuente, que tengo dos hijos: un niño de casi 8 años y una niña de casi 3. Así que, sin ánimo de querer presumir, te puedo decir que ya tengo algo de experiencia en esto de buscar tareas dirigidas educativas para que hagan en casa, estén un rato entretenidos y, sobre todo, aprendan cosas.

En esta ocasión, te voy a explicar las actividades que hemos hecho en casa en vacaciones y los fines de semana cuando mi hijo estaba en edad preescolar, justo la etapa en la que va a entrar ahora mi hija. Y es que los niños de 3 a 5 o 6 años (ya sabes que la edad preescolar se define de forma diferente según el país), tienen una gran capacidad de aprendizaje, eso por no hablar sus infinitas ganas de descubrir el mundo.

¿Y sabes qué? En estas tareas caseras para niños participamos todos: papá, mamá y hermano mayor. Ellos tendrán la misión de dirigir y explicar el ejercicio de repaso al pequeño. ¡Qué emocionante!

Tareas divertidas para que tus hijos aprendan los colores

Recuerdo que en una jornada de puertas abiertas del colegio, un profesor comentaba que era complicado decidir qué tenían que aprender los niños, hay tanto por conocer que resulta difícil elegir si empezar por esto o aquello, ¿no te parece? Yo, en primer lugar, lo voy hacer por los colores pues es sencillo y de las cosas que más les suelen gustar a los niños:

1. Lápices de colores para pintar
Coge unos cuántos lápices de colores y pinta con cada uno de ellos en una hoja, a la par que le vas diciendo a tu niño el nombre de ese color. Es una actividad bien sencilla que te servirá además para saber su color favorito; que no te suene a tópico, pero el de mi hija, de momento, es el rosa.

2. Cuentos coloridos
No hace falta que le muestres un cuento específico de colores, basta con que le leas uno que tengas por casa y le digas: ‘ahora solo nos vamos a fijar en los colores’; seguro que presta toda su atención.

3. Rollos de papel higiénico para clasificar colores
Verás qué sencillo y qué divertido, coges unos rollos de papel higiénico, los pintas cada uno de un color y haces unas pequeñas bolas de papel con esos mismos colores. Tu hijo jugará a clasificar colores una y otra vez.

4. Dónde está… ¡la nariz!
Y como extra: un juego para que los niños de infantil o preescolar aprendan las partes del cuerpo. Yo le enseño a mi hija dónde esta la nariz, la boca, los ojos, las rodillas… y luego le hago preguntas sencillas para que ella las vaya señalando. También jugamos al juego de ‘me he comido tu nariz’ y nos reímos muchísimo juntas.

Ejercicios de repaso de las grafías para niños de preescolar

A partir de los 5 o 6 años ya saben escribir cosas sencillas como su nombre o incluso frases cortas pero, mientras llega ese momento e incluso después para que sigan aprendiendo, tenemos:

5. Trazo de líneas por puntos
Seguro que ya sabes a qué me refiero, a esas líneas de puntos que se tienen que trazar, con cuidado, a lápiz para descubrir un bonito dibujo. Mejoran su pulso y la forma de coger el lápiz.

6. Cuadernos de caligrafía
Puedes comprar un cuaderno sencillo de caligrafía acorde a la edad de tu hijo o puedes hacerlo tú misma en casa, para ello, solo tendrás que coger un folio y escribir letras o palabras en mayúscula y minúscula para que tu hijo haga lo mismo en la línea de abajo. No te olvides de reconocer su esfuerzo y de decirle lo bien que lo ha hecho, es la mejor motivación que existe.

7. Es la hora del cuento
No hay nada mejor que empezar a reconocer letras y signos de puntuación que verlos escritos en un bonito cuento, así que, en la lista de tareas dirigidas para hacer en casa con niños de preescolar no puede faltar la lectura. Si tu hijo ya sabe leer algunas frases, invítale a que así lo haga con el cuento que le lees cada día. También podéis utilizar los cuentos con pictogramas para que los niños se diviertan.

8. Abecedario en español y también en inglés
Si se lo quieres escribir en una hoja para que lo vea me parece maravilloso, sobre todo si lo haces en letras grandes y coloridas, pero recuerda también decírselo tarareando la canción del ABC, verás que se lo aprende mucho más rápido.

9. Colorear sin salirse, ¡qué divertido!
Colorear, pintar y hacer cientos de dibujos se encuentra entre las actividades preferidas de niños y niñas, así que esta vez vamos a ir un paso más allá y les vamos a proponer colorear un dibujo impreso o uno hecho por nosotros mismos, ¡sin salirse! ¿No te parece una actividad genial para pasar la tarde? Además, mejorarán la psicomotricidad fina.

Tareas dirigidas de repaso para alumnos de infantil sobre los números

Me llama mucho la atención lo diferente que evolucionan los niños a una edad tan temprana. No hace mucho oía a una niña de la edad de mi hija contar de 1 al 10 muy bien, sin embargo, mi hija se salta del 2 al 7 sin pensárselo, por supuesto que va a ser cuestión de tiempo que lo aprenda, pero mientras, para que le vaya cogiendo el gusto a los números, se me ocurren estas sencillas actividades y juegos para hacer en casa.

10. Escribir los números en un papel
Escribe los números, por ejemplo, del 1 al 10, y propón a los niños que los escriban debajo, que intenten leerlos y que los decoren a su gusto. Cuanto más se familiaricen con ellos mejor, ya que les resultará más sencillo aprender a contar.

11. Contar juguetes, ¿quién se apunta?
Podemos enseñar los números de formas muy distintas, por ejemplo, contando juguetes mientras los ordenamos o clasificarlos en grupos de dos en dos. Como ves, se trata de actividades muy fáciles de llevar a cabo que servirán para poner en práctica lo aprendido sobre papel.

12. El escondite
El clásico juego del escondite también es perfecto para aprender a contar del 1 al 10, yo siempre juego con mis hijos en casa y nos no pasamos genial.

Aprender y repasar en casa las formas geométricas

Si te parece bien, vamos a ver ahora unas sencillas y prácticas ideas para enseñar los tamaños y las formas geométricas a los niños de infantil. Te digo lo mismo que antes, adapta el ejercicio a la edad de tu hijo y añade cuantas cosas se te ocurran (pegatinas, colores…) para motivarle.

13. Clasifica objetos cotidianos según sean grandes, pequeños o medianos
Deja que sea tu hijo el que elija los objetos a clasificar por tamaños, y para complementar esta actividad educativa, haced un dibujo. Realizad, por ponerte un ejemplo, una casa grande y al lado otra pequeña.

14. Identificar formas geométricas
Identificaremos dentro de la habitación aquellos objetos que sea redondos, cuadrados, triangulares o rectangulares; nos fijaremos en su forma y para qué sirven. Podemos hacer lo mismo que el caso anterior y crear un dibujo a base de formas geométricas sencillas y fáciles de reconocer, por ejemplo, un muñeco en el que la cabeza es una esfera, el cuerpo un rectángulo y brazos y piernas unos cuadrados pequeños.

La creatividad del preescolar

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

La educación preescolar constituye un ciclo de formación de suma importancia para el desarrollo de los niños entre 0 y 6 años de edad. Es una etapa en la que se incrementan habilidades físicas y psicológicas, así como el fomento de creatividad y enseñanzas de autenticidad.

Michelle Díaz, maestra de preescolar, afirma que: “Durante la etapa preescolar es donde se trabajan los elementos más importantes del desarrollo socioemocional y cognitivo de los niños. Las exploraciones sensoriales y las competencias educativas son las que más aportan al proceso estudiantil, convirtiéndose en un ciclo de formación de suma importancia”.

La educación inicial contribuye al desarrollo cognitivo del ser humano, que inicia con una capacidad innata de adaptación al ambiente; consta de una serie de etapas que representan los patrones universales del desarrollo. En cada una de estas la mente del niño desarrolla una nueva forma de operar.

El desarrollo cognitivo está relacionado con el conocimiento: es el proceso por el cual vamos aprendiendo a utilizar la memoria, el lenguaje, la percepción, la resolución de problemas y la planificación.

La maestra explica que existen numerosos estudios que demuestran que el cerebro de los niños en edad preescolar tiene la capacidad de realizar diferentes conexiones cerebrales de manera acumulativa y por etapas. “El maestro de educación inicial tiene una labor muy importante, ya que debe estimular y promover dichas conexiones en su máximo nivel”, agrega.

Sostiene Díaz que, los maestros deben identificar las necesidades de cada uno de sus estudiantes y trabajarlas de manera personalizada para un mejor aprendizaje. “En ocasiones, hay actividades que requieren la participación de grupos grandes, pero también se debe contar con otras de grupos pequeños, donde se pueda trabajar cada necesidad de manera individual”.

Para fomentar el aprendizaje de habilidades y conocimientos que resultan esenciales en esta primera etapa escolar, es importante que en el aula se realicen actividades dinámicas y variadas.

Michelle Díaz, maestra de preescolar.

“El mayor objetivo de un preescolar es guiar a los niños en la construcción socioemocional de sus vidas de manera sana y real. Sin embargo, el curriculum preescolar es completo de acuerdo a las competencias que requiere el Ministerio de Educación. Estas se trabajan a través de investigaciones y exploraciones tanto sensoriales como cognitivas y varían según el nivel y las necesidades de cada estudiante. Se busca estar actualizados con las habilidades del siglo XXI (comunicación, pensamiento crítico, colaboración y creatividad)”, argumenta la maestra.

En cuanto a las actividades para los niños, plantea que insertar objetos en pequeños orificios o trazar líneas puede desarrollar la motora fina. Dentro de las actividades más frecuentes están las habilidades de preescritura, sin importar el nivel con el que se esté trabajando.

Para el profesorado es un reto mantener la atención de los niños, condición previa imprescindible para empezar cualquier actividad escolar.

“Un maestro preescolar debe siempre tener energía para mantener motivados a sus estudiantes durante el proceso de aprendizaje. Siempre realizo con mis estudiantes actividades que respondan a sus intereses y curiosidades, creando una investigación sobre ello, lo cual les permitirá un mayor aprendizaje”, puntualiza Díaz.

Para lograr que el aprendizaje sea continuo, los padres en sus hogares deben asumir la responsabilidad de poner en práctica las enseñanzas que los maestros les imparten a sus hijos. Díaz asegura que: “Siempre es bueno que los maestros tengan una relación abierta con los padres, donde puedan mantenerlos informados sobre los temas y necesidades específicas de sus hijos. Estos por su parte, leerles algún libro relacionado a los temas que se están trabajando en el colegio y sacar un momento del día para realizar actividades. Esta conexión con el hogar, permitirá que los niños puedan tener un aprendizaje significativo y enriquecedor”.

¿Esto también es ciencia?

 

Belén S. Seara

Hace unos días un amigo se sorprendía por algunos de los “experimentos” que describíamos  en el blog y me preguntaba: ¿pero esto también es ciencia?  De aquella conversación surgió este post en el que pretendemos dar nuestra visión de qué es la ciencia, especialmente cuando hablamos del período preescolar, es decir el que va de los 3 a los 6 años.

¿Qué es ciencia?

Tendemos a identificar ciencia con experimentos espectaculares o con complejas teorías al alcance de unas pocas mentes privilegiadas. Sin embargo, ciencia es el conocimiento acerca del comportamiento del mundo físico que adquirimos mediante la observación, la experimentación y el razonamiento.

¿Qué es ciencia en la etapa preescolar?

Desde la perspectiva de un niño, ciencia es observar y entender el comportamiento de los fenómenos más cotidianos: la luz, las sombras, el agua, el viento…y observar y entender el funcionamiento de los seres vivos: animales, plantas, su propio cuerpo…

¿Por qué empezar en la etapa preescolar?

Los niños en la etapa preescolar están interesados de forma natural por todo lo que les rodea, por lo que no es necesario ningún estímulo adicional para animarlos a hacer ciencia, lo hacen sin saberlo continuamente cuando se detienen a contemplar el ir y venir de las hormigas en un hormiguero, cuando se entusiasman con el balanceo de los columpios del parque, cuando aprenden a botar una pelota, cuando mezclan colores haciendo su dibujo favorito… cuando preguntan una y otra vez: ¿por qué?

¿Cómo hacer ciencia en la etapa preescolar?

El mejor camino es observar a los niños, ver cuáles son sus curiosidades naturales, sus intereses y ayudarles a profundizar en el estudio de aquello que capta su atención. Se trata de guiarlos en la ejecución del método científico: observación de un fenómeno natural, formulación de hipótesis, experimentación y análisis de resultados.

Es importante introducirlos también en el lenguaje científico de manera natural. No debemos tener miedo a hablar de los fenómenos científicos usando terminología científica. Ellos no podrían entender complejos razonamientos, pero sí pueden aprender desde bien pequeños nombres y conceptos de la misma manera que aprenden cualquier otra palabra: cuanto más la oigan, mejor la entenderán y aprenderán.

Por tanto también es importante insistir sobre un tema en diferentes sesiones y con distintos experimentos relacionados. A mayor variedad de experiencias para un mismo concepto, mayores oportunidades de entenderlo y recordarlo. Por eso planteamos nuestros experimentos agrupados bajo una misma temática y en orden creciente de complejidad. En este sentido también conviene recordar en cada sesión lo realizado en sesiones anteriores y en la medida de lo posible llevar un registro de nuestros experimentos en forma de dibujos, fotos, breves descripciones que les ayuden a recordar lo que ya han observado anteriormente.

 

Fuente:  exper Ciencia