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Un despertar con gratitud

Iniciar un nuevo día agradeciendo, meditando y mirando todo desde otra perspectiva, te puede ayudar a generar pensamientos positivos y una mejor relación con las personas que están a tu alrededor

Carolina Jiménez
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Santo Domingo

Puede ser que hoy no sea tu mejor día, que tengas complicaciones en tu hogar, en tu trabajo o en cualquier ámbito de tu vida. Te despertaste con el pensamiento de que todo seguirá igual, de que no tienes fuerzas para continuar la batalla y te vas rindiendo poco a poco. Andas en las calles cabizbajo y nada parece tener sentido. Este desgaste emocional posiblemente podría causarte una depresión o ansiedad.

Pero, ¿qué tal si inicias tu día diferente? Agradeciendo, meditando y mirando todo desde otra perspectiva. Esto aunque te resulte difícil, es posible.

Se dice que una forma de aprender es por repetición. Mientras más se repiten en tu cabeza las quejas, penas, problemas, negatividad… terminas consiguiendo más de lo mismo. Sin embargo, si tomas la actitud contraria: “gratitud”, podrás experimentar un estilo de vida más sano emocionalmente.

La fórmula correcta está en levantarte dando gracias por lo que eres y por lo que tienes. Piensa en momentos que te hayan dado gran felicidad y que te hagan sentir orgulloso. Dar gracias te hace valorar y conservar lo hermoso que te regala la vida y tus habilidades. Lo más importante es que tu mente se alegra y tranquiliza, se calma para emprender y tomar decisiones más adecuadas para ti cada día.


¿Qué consigues siendo agradecido?

1. Estar más contento contigo mismo.
2. Hacer mejor las cosas.
3. Ser mejor contigo mismo y con las demás personas que te rodean.
4. Ganas mejores relaciones, más amigos y recibes más de todo.
5. Tomas mejores decisiones al estar tu mente más calmada.

Esta actitud te permite avanzar en tus planes y metas, en lo que es importante para ti, porque estás más sereno. También debes dar las gracias por tus sueños, planes y proyectos.

El libro “El secreto” de Rhonda Byrne (2006), habla de cómo centrar tu pensamiento en las cosas positivas. Un recurso son “las piedras de agradecimiento”.

La autora plantea que: “para acordarte de ser agradecido puedes buscar una pequeña piedra en un jardín o en un río, y llevarla en tu bolsillo para que te recuerde dar las gracias por la noche cuando la saques del bolsillo y dar las gracias por la mañana cuando la pongas de nuevo en tu bolsillo”.

El poder ser agradecido convierte las dificultades en oportunidades, los problemas en soluciones, las pérdidas de dinero en ganancias, y estar rodeado de mejores amigos.

Un consejo es que por las noches reflexiones cómo fue tu día, y si algo no resultó como te hubiese gustado….cierra los ojos e imagina cómo tendría que haber sido. Este pequeño ejercicio te hace ir a dormir con energías positivas, te permite descansar, y te ayudará a que eso que no te salió como tú querías sea mucho mejor cuando se presente. Mientras duermes el cerebro se pone a trabajar con lo que has imaginado y busca en tu inconsciente los recursos necesarios para que los uses cuando lo necesites, sin pensar, como un piloto automático.

Las palabras tienen gran poder ¡Cuídalas!

De las palabras depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.

Una palabra es capaz de arruinar algo por lo que hemos luchado o que hemos tardado mucho tiempo en construir y una palabra es capaz de regenerar y de curar.

No se las lleva el viento, dejan huella y jamás se pueden recuperar una vez que han salido de nuestra boca.

Los griegos decían que la palabra era divina y elogiaban el silencio.

Con palabras insultantes, despectivas o agresivas hacemos daño a las personas provocando heridas, creando resentimientos y dolor que, tarde o temprano, se volverán en contra nuestra.

Una palabra irresponsable puede encender discordias. Una palabra cruel puede arruinar una vida. Una palabra con resentimiento puede causar odio. Una palabra brutal puede herir o matar.

Una palabra amable puede suavizar las cosas y hacer que una verdad sea aceptada. Una palabra alegre puede iluminar el día. Una palabra oportuna puede aliviar la carga. Una palabra de amor puede curar y dar felicidad.

Son la manifestación de nuestro mundo interior, por ello hemos de cuidar nuestro lenguaje. Si nuestras palabras son amables, los ecos que escucharemos también lo serán.

Los pensamientos se convierten en palabras y muchas enfermedades son producto de nuestros pensamientos. Cuida tus palabras.

De ti depende si las usas para bien o para mal, tanto para ti como para los demás.

Cuando estés airado/a o resentido/a, no hables.

Cuídalas. Las palabras tienen poder.

Existen palabras que todos conocemos, que todos sabemos que tienen mucho poder, como por ejemplo: Perdón, gracias, paz, guerra, amor, conciencia, felicidad… Coméntanos tu palabra poderosa favorita!!!

Fuente: ojodeltiempo.co

El poder de la palabra para evitar conflictos

El Ministerio de Educación, a través del Viceministerio de Servicios Técnicos y Pedagógicos y la Dirección General de Participación Comunitaria, realiza su conferencia No.14 de 18 que se han celebrado a nivel nacional, donde un público conformado por técnicos, padres y madres han quedado cautivados con estas conferencias “Participación y Crianzas Saludables” impartida por el Director General de Participación Comunitaria, Lic. Bienvenido Flores y “El Poder de la Palabra” a cargo de la consultora pedagógica internacional, Licda. Gema González. Dicho evento se celebra  en el Politécnico Víctor Estrella Liz, de la Regional 15 de Educación, de esta ciudad capital. Éste programa se enmarca dentro de las actividades correspondientes al Diálogo  Social, el cual es, una línea de acción impulsada por el Ministerio de Educación (MINERD), con el propósito de colocar el tema como herramienta por una cultura de paz, enfocado en un punto prioritario en las agendas de los distintos sectores, organizaciones, instituciones y grupos de la sociedad dominicana.

Estos eventos fueron presentados por primera vez el 16 de junio de 2016, en Puerto Plata,  y desde entonces se han estado impartiendo en todo el país y continuando hasta el mes de agosto, en las 18 Direcciones Regionales de Educación de todo el territorio dominicano.

Dichas  actividades están encabezadas por el Director General de Participación Comunitaria, Bienvenido Flores  y  Gema González Alaminos, además de relevantes representantes de la comunidad, autoridades militares, Técnicos Docentes Nacionales, miembros de la iglesia, Federados de las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (APMAE), representaciones del empresariado y por supuesto, padres y madres comprometidos con la educación de sus hijos e hijas.

Estos padres y madres buscan empoderarse de ésta valiosa herramienta del diálogo social como medio para disminuir el flagelo de la violencia desde el hogar, la escuela y la comunidad al ser multiplicadores del proyecto, aprendiendo a hacer  buen uso de la palabra en la crianza de sus hijos, que quienes junto González Alaminos, intercambiaron dinánicas impresiones sobre los modelos participativos  y de inclusión de los sectores productivos para crear un mejor ambiente en las aulas que permitan erradicar las conductas violentas mediante el uso de la palabra.

Desde Participación Comunitaria se promueve el uso correcto de la palabra: “Es una necesidad de aunar esfuerzos para erradicar las malas conductas en  las escuelas, en la escuela se ensena, en el hogar se educa .

El Poder de la Palabra  es una nueva herramienta que forma  parte de las políticas sociales impulsadas por nuestro presidente, Lic. Danilo Medina Sánchez y la Revolución Educativa, que dignamente dirige el Ministro de Educación, Lic. Carlos Amarante Baret.

Este programa  educativo y participativo motiva el  involucramiento de los padres en la socialización de las decisiones correctas para actuar en la sociedad. El poder de la  Palabra, es presentado desde la Dirección General de Participación Comunitaria, y busca dar cumplimiento a la política 08 del Plan Decenal de Educación 2008-2018, la cual estimula la participación de la familia, la comunidad e instituciones no gubernamentales en el desarrollo de las políticas, los programas y los proyectos educativos.