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Pasos para un buen cierre del año escolar

A poco de terminar el presente año escolar hay ciertos recursos que nos permiten cerrar este periodo con un balance constructivo y a la vez colocar semillas para que el niño empiece con buen pie el ciclo de aprendizaje siguiente en el cole.

Un recurso de gran valor es la cita con el maestro, especialmente si hasta ahora no has tenido ocasión de dialogar con detenimiento con el profesor de tu niño. El fin de curso es una estupenda oportunidad para que revises con él cuáles han sido los logros principales de tu hijo y qué aspectos de su aprendizaje posiblemente requieren refuerzo. El maestro es la fuente de información más amplia sobre el desempeño de tu hijo en la escuela y sus sugerencias pueden ser de mucha utilidad para el próximo año escolar.

Según cómo le haya ido al peque en la escuela, toma el tiempo para reflexionar sobre cuáles son las actividades más adecuadas para él durante las vacaciones. El niño, por supuesto, merece y necesita descansar y recargar energías; pero si hay aspectos de su aprendizaje que necesitan refuerzo quizás durante las vacaciones puedes incorporar momentos para el estudio o para la revisión de conceptos con los que tuvo dificultad. El maestro, otra vez, es quien puede darte orientación clara al respecto.

Busca información y dialoga con padres del grado escolar siguiente: trata de informarte sobre la nueva rutina que tendrá el niño en la escuela; nuevas materias; actividades extracurriculares en las que el niño puede participar (competencias, clubes de lectura) y servicios diversos que ofrece el colegio. Cada año escolar es distinto, de modo que los padres podemos ayudar a los hijos de forma más eficiente si es que estamos informados  sobre lo que el nuevo periodo de aprendizaje ofrece y plantea.

Si ya puedes ordenar el paquete de útiles escolares para el grado siguiente -yo acabo de hacerlo hace un par de semanas- considera utilizar este recurso. No dejes factores “logísticos” como éste para el final o cuando se acerca el inicio del colegio y los útiles se agotaron. El escenario ideal es que el niño empiece la escuela con todos los materiales que necesita.

Revisa con tu hijo cualquier aspecto pendiente: retornar libros a la biblioteca de modo que evites multas o tener que pagar el texto, las cuentas de la cafetería  y verifica que el personal del colegio cuenta con tus datos de contacto al día para comunicarse contigo cuando sea necesario.

Finalmente, si vas a registrar al niño en programas de verano, recuerda que debido a la importancia que estos programas tienen para todo padre y madre que trabaja, las vacantes suelen llenarse rápidamente. Recopila fechas de registro y plazos de pago, con plena anticipación. Ningún padre quiere verse en la situación de tener que trabajar y a la misma vez no saber qué hacer respecto del cuidado del niño cuando concluye el día en la escuela. Prevenir, como dice el dicho, es mucho mejor que lamentar.

Fuente: http://serpadres.com

Cómo vencer el mal hábito de posponer en solo 4 pasos

Esteban Flores

En algunos países como Estados Unidos, un 25% de las horas del día se pierden a causa del hábito de  la procrastinación, el famoso “mañana empiezo“.

9 de cada 10 personas en todo el mundo tienen ese hábito nada saludable de ir posponiendo las tareas y actividades importantes para más adelante; un eterno “más adelante” que nunca llega a convertirse en presente, generando ansiedad, frustración y estrés.

Una técnica muy antigua que actualmente se está redescubriendo es la que consiste en dar pequeños golpecitos en la zona temporal para estimular el cerebro y dejarlo más perceptivo y abierto a aprender nuevas habilidades o reemplazar viejos hábitos.

Si estimulamos el lóbulo temporal, podemos ayudar a que nuestro cerebro esté más activo en esa zona y, en consecuencia, estemos más abiertos y permeables a aprender o modificar hábitos y actitudes. De esta manera, podemos cambiar nuestros sistemas de creencias, vencer temores, superar bloqueos emocionales y cambiar completamente la actitud hacia la vida, logrando atraer el bienestar y la prosperidad.
A veces nos sentimos culpables de que dejamos de hacer esas actividades importantes y, en su lugar, hicimos otras que nos resultan más placenteras y que no tienen otro objetivo que alargar nuestra gran tarea.

¿Tienes por costumbre dejar las cosas para el último momento? ¿Aplazas las tareas que requieren tu atención porque te generan ansiedad o un compromiso que crees que no puedes asumir?



Principales razones del famoso “mañana empiezo”

1. Por miedo
Dejar de hacer algo solo porque se genera miedo de no saber hacerlo, de no estar a la altura o de fracasar.

2. Por activación
Se retrasa una tarea, dejándola para después. Hasta que no queda más tiempo para seguir posponiéndola y se debe terminar haciéndola de prisa y sin ganas.

3. Por indecisión
Puede no saberse por dónde comenzar ni cómo hacerlo y al final se pierde pensando en la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar la decisión para hacerlo.

Éstas son las tres grandes razones por las cuáles muchas personas tienen la costumbre de posponer las cosas y “dejarlas para más adelante”.

4 pasos para dejar de postergar
  1. Visualiza las tareas difíciles y trata de completarlas

 

Si tienes un proyecto que terminar pronto y te está absorbiendo completamente haciéndote inefectivo en otras áreas, debes terminarlo antes que cualquier otra cosa. Terminar con la tarea más larga de tu lista te hace sentir más productivo y te da el impulso para hacer otras cosas que has dejado de lado.

Si tu proyecto grande es algo que no puedes terminar rápidamente, entonces divídelo en una lista con actividades más pequeñas que puedas terminar en un día. No te preocupes por terminar todo, pero toma medidas ahora para que completarlo después sea tarea fácil.
Haz una lista definitiva para ese proyecto y colócala en algún lugar donde la veas regularmente. Te sentirás motivado a medida que completes cosas de la lista.

 

  1. Haz tareas de dos minutos

    Cada vez que se te presente algo que no quieras hacer o que quieras sacar de la lista, pregúntate: “¿terminar esto me tomará más de dos minutos?”. Para la mayoría de nosotros, esto incluye tareas pequeñas como sacar la basura o desmalezar un poco el jardín, pero puedes incluir tareas simples de cualquier ámbito de tu vida. Realiza cualquier cosa que quieras sacar de la lista pero que tardes menos de dos minutos en realizar. Oblígate a utilizar tus próximos 120 segundos en ser productivo y en cumplir la tarea que normalmente postergarías por horas e incluso días.

    3. No seas tan perfeccionista

    Si estás esperando el momento adecuado, las herramientas perfectas, o no te detienes hasta que tu proyecto sea “perfecto”, estás dejando a un lado el terminar tu tarea. Evita este pensamiento de “perfección” dando prioridad a la cantidad por encima de la calidad. Si tu proyecto no necesita ser perfecto pero todavía estás enfocado en eso, detente y realiza tu próxima tarea.

    4. Concéntrate en la meta final

    Mientras trabajas, piensa en todo el tiempo libre, relajación, dinero, o lo que sea que ganes cuando termines. Esto te ayuda a terminar la tarea y trabajar hacia tu meta.

    Quizás también te sirva  el método de John Kaufman paraaprender cualquier cosa en 20 horas.

    Recuerda, como dice el refrán, “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

 

Fuente: www.labioguia.com/