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Las 10 preguntas de ciencia que hacen los niños

Hay unas pregunta básica que la mayoría de los padres temen: ¿cómo se hacen los niños? Quizá por eso, muchos se preparan para responderla incluso años antes de que los niños estén preparados para hacerla. Pero esa es, obviamente, tan sólo una de las millones de dudas que intrigan a los más pequeños.

Y, según un sondeo hecho recientemente en Reino Unido, cuando las preguntas se refieren a temas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, el 83% de los padres no tiene ni la más remota idea de qué decirles a sus hijos. No se trata de preguntas necesariamente elaboradas o profundas las que según la encuesta los progenitores no pudieron responder. Son cosas básicas como por qué el cielo es azul o por qué los gatos tienen cola y los peces no tienen pestañas.

Desconocer la respuesta es sólo una parte del problema: dos tercios de los encuestados reconocieron haber respondido de forma errónea con tal de no admitir su ignorancia. El 61% de los padres dijeron sentir pavor cuando sus niños los toman por sorpresa con preguntas difíciles y admitieron, también, haber esquivado con artimañas a estas pequeñas mentes inquisidoras. En la encuesta, comisionada por la Institución de Ingeniería y Tecnología (IET, por sus siglas en inglés), participaron más de 1.000 padres con hijos de entre 4 y 12 años en Reino Unido.

La lista

Pero, restricciones geográficas a un lado, ¿quién no se ha visto completamente incomodado, por no decir aterrado, ante las preguntas de un niño?

¿Podrías decir con la mano en el corazón que nunca te hiciste el tonto diciendo que no podías responder porque estabas ocupado, cuando en realidad no tenías la más pálida idea de cómo contestar a lo que te estaban preguntando? Es un mal que en algún momento nos toca a todos: padres, tíos, hermanos…

A continuación, te contamos cuáles son las 10 preguntas más comunes que los padres británicos no saben cómo responder (y las respuestas, para que si te las hacen a ti estés preparado). Y te invitamos también a que nos cuentes cuáles te han hecho a ti y cómo has reaccionado. ¿Te has hecho el tonto y haz mirado para otro lado? ¿Has contestado algún disparate?

  1. ¿Qué es la fotosíntesis?

Es el proceso por el cual las plantas verdes y algunos organismos usan la luz del sol para transformar el CO2 y el agua en azúcares y oxígeno.

  1. ¿Cómo puede ser que el Universo sea infinito?

El universo puede ser infinito, pero nosotros solamente podemos ver una parte finita del mismo por causa de la velocidad -también finita- de la luz.

En otras palabras, únicamente podemos ver aquellas partes cuya luz ha tenido tiempo para alcanzarnos desde el inicio del universo. Es decir, en teoría podemos ver nada más un universo esférico con un radio de aproximadamente 15.000 millones de años luz.

Lo que está más lejos aún no nos ha alcanzado.

  1. ¿Por qué el Sol es tan grande y no hay humanos viviendo allí?

No es tan grande: es mucho más pequeño que la mayoría de estrellas que puedes ver en el cielo. ¿Vivir allí? Imposible: ¡nos moriríamos de calor!

  1. ¿Por qué brilla el Sol?

El Sol brilla debido a que la enorme presión en su centro hace que los átomos de hidrógeno se transformen en helio. Este proceso se llama fusión nuclear. La fusión ocurre cuando los elementos más livianos son forzados a mantenerse juntos para transformarse en elementos más pesados.

Cuando esto pasa, se crea una cantidad enorme de energía.

  1. ¿Cómo llegaron las estrellas al cielo?

Colapsaron bajo su propia gravedad desde las grandes nubes de gas que dejó el Big Bang.

  1. ¿Por qué la Luna no se cae?

La verdad es que sí se cae hacia la Tierra, por la fuerza de gravedad. Pero lo hace de forma continua, y su velocidad es tan grande que logra seguir la curvatura de la Tierra y por lo tanto nunca se choca con nosotros.

  1. ¿Por qué el cielo es azul?

La luz que llega del Sol ingresa en la atmósfera y se dispersa en todas las direcciones. La luz azul tiene una longitud de onda más corta, por lo que se dispersa más que las luces rojas y amarillas, dándonos la impresión de que ocupa todo el cielo.

  1. ¿Quién inventó las computadoras?

Es dificil de decir con exactitud. Podríamos decir fueron Charles Babbage y Ada Lovelace en el siglo XIX, cuya máquina hecha de latón era algo así como una calculadora. O podríamos decir que fueron Alan Turing y John von Neumann que diseñaron las primeras máquinas electrónicas. ¡Fue un trabajo de mucha gente!

  1. ¿Los ladrillos son de un material hecho por el hombre?

El ingrediente, la arcilla, es natural, pero el ladrillo esta fabricado por el hombre.

  1. ¿Cuántos tipos de dinosaurios hay?

Se estima que hay aproximadamente entre 700 y 900 especies de dinosaurios. Pero todo el tiempo los arqueólogos encuentran nuevos fósiles, así que, ¿quién sabe? Quizás aún queden muchas por descubrir.

Si alguna de estas preguntas te ha dejó en blanco, no te preocupes, el consejo de Naomi Climer, presidenta de IET es admitir que no sabes y buscar la respuesta con el niño.

“Los padres deberían saber que es perfectamente legítimo decir: no sé, que buena pregunta, veamos si podemos encontrar la respuesta”, aconseja.

“El mundo es asombroso… pero si ya de pequeño te aplastan con respuestas insatisfactorias, de alguien que parece pensar que eso no es importante o interesante, eso puede ser descorazonador”, advierte.

Fuente: BBC Mundo

Un desarrollo acorde con la lateralidad en los niños

Leslie Amell

“Lateralidad” puede parecer un concepto muy abstracto pero, en realidad, se aplica en muchas áreas de nuestra vida. El desarrollo adecuado de la lateralidad en los niños es vital para la realización de otros procesos de aprendizaje. Muchas veces “lateralidad” se confunde con otros términos como “dominancia manual” o “direccionalidad”, por lo que es importante, en primer lugar, diferenciar estos conceptos.

 El cerebro humano tiene dos hemisferios, derecho e izquierdo. En la mayoría de las personas el hemisferio izquierdo es el dominante y determina que la persona sea diestra; sin embargo, en un porcentaje menor (6%), el hemisferio dominante es el derecho, lo que hace que la persona sea zurda. La dominancia de una persona está determinada por el predominio de uno de los hemisferios.

 ¿Qué hace que un niño sea diestro o zurdo?

Los expertos indican que la dominancia se ve condicionada por nuestros genes, por lo que tendríamos más posibilidades de ser zurdos si existiesen antecedentes familiares. Pero, en realidad, no nacemos totalmente diestros o zurdos, sino que nos vamos convirtiendo en tales en nuestra primera infancia, influidos por esa tendencia genética y por el entorno en el que crecemos.

 ¿Desde qué edad  podemos definir la dominancia de un niño? Podemos tener indicadores de la dominancia desde que el niño empieza a voltearse, por el lado hacia el cual se voltea primero; o al agarrar objetos, por la mano con la cual lo toma primero. No obstante, antes de los tres años es normal que no haya una dominancia definida y que el niño experimente con ambos lados de su cuerpo.

 Hay cuatro partes del cuerpo que nos van indicando la dominancia del niño: mano, pie, ojo y oído. Cuando en estos cuatros miembros el niño tiene la misma dominancia podremos decir que se ha logrado un adecuado desarrollo de la lateralidad. Podríamos definirla entonces, como el predominio funcional de un lado del cuerpo humano sobre el otro, determinado por la supremacía que un hemisferio cerebral ejerce sobre el otro. Para lograr una mayor eficacia con un mínimo de esfuerzo en todo lo que hacemos, es preciso tener una lateralidad bien establecida.

 La lateralidad cruzada sería entonces cuando el predominio de la mano, del ojo, del oído o del pie no se ubica en el mismo lado del cuerpo que los demás miembros. Por ejemplo, un niño que escribe con la mano derecha, pero al tomar el teléfono se lo pone en el oído izquierdo o un niño que patea con el pie derecho, pero escribe con la mano izquierda.

El objetivo de la dominancia lateral es que uno de los hemisferios sea el que dirija o controle los procesos mentales. Una lateralidad mal establecida es el caso del niño ambidiestro. Es como si un carro tuviera dos volantes y dos conductores, sería un caos. Los dos hemisferios compiten o cooperan, el objetivo es que lleguen a cooperar, ya sea que esto ocurra de manera natural o con un acompañamiento terapéutico.

 Por otro lado, la conciencia que tiene el niño de la existencia de un lado derecho y un izquierdo de su cuerpo y la habilidad de proyectarla al mundo que le rodea se domina direccionalidad. Es decir, la conciencia que tiene de su posición con relación a los objetos que lo redean, por ejemplo: “La mesa está a mi derecha, pero si giro, estará a mi izquierda”.

 Al iniciar la escuela básica, el niño empieza hacer uso de la lateralidad y la direccionalidad. La lateralidad es una función que hace posible que nos orientemos en el espacio y en el tiempo y, por tanto nos permite entender y manejar los códigos escritos (letras y números). Algunos de los efectos de una lateralidad no definida son un retraso en la adquisición de la lectura y escritura, torpeza motriz, problemas con orientación espacial, tartamudez, dislexia y dificultades en términos generales en los procesos de aprendizaje básico de la etapa de educación primaria.En la lecto-escritura, el niño debe leer de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo y debe diferenciar letras que sólo varían en su posición, como la b y la d, la p y la q. En matemáticas, el niño debe hacer operaciones de derecha a izquierda, y debe diferenciar números que sólo varían en su posición, como 6 y 9. Estos procesos que podrían parecer simples requieren una orientación en el espacio. El niño que escribe “la” por “al”, que copia “23” por “32”, que lee “patas” por “pasta” podría estarnos dando indicios de que su lateralidad no está definida.

 ¿Deben los padres o los maestros obligar a un niño a utilizar determinado lado de su cuerpo?

Históricamente se ha creído que ser derecho es lo normal y ser zurdo es una desventaja. Es un tabú que ha crecido a través del tiempo el origen latín de la palabra izquierda es “sinister” (siniestro) y el origen de la palabra derecha es “diestra”. Al tomarse la diestra como lo correcto y lo justo, a la siniestra se le asignó lo negativo e incorrecto. Es así que se ve hoy en día como siniestro, lo malo. Basándose en este tabú, muchas personas intentaban imponer el uso de la mano derecha. Actualmente, se ha demostrado que la dominancia no tiene relación con el coeficiente intelectual ni con el desenvolvimiento académico de las personas.

 Es importante no forzar la lateralización, puesto que nos podríamos equivocar potenciando un lado que tal vez no es el dominante. Un niño al que se le ha forzado a utilizar la mano contraria a su lado dominante es un niño con un sistema nervioso desorganizado. Su cerebro ha de estar organizado para que él pueda organizarse a su vez en el espacio en que el se mueve y sobre el papel en su trabajo escolar. Este trabajo debe realizarlo escolar. Este trabajo debe realizarlo un experto, ya que el simple hecho de hacer que el niño escriba con una mano que no es su mano dominante puede causarle dificultades serias de aprendizaje. Una vez que el experto haya identificado la dominancia, se traza un plan para desarrollar la lateralidad adecuada, en el cual se involucran los padres, los maestros y el terapeuta de aprendizaje.

Fuente: faromundi.org.do

¿Por qué los niños muerden?

Morder es una conducta que algunos niños en edades comprendidas de 1 a 3 años presentan. Existen diferentes razones de por qué los niños muerden, pero en cualquier caso es necesario enseñarles desde el primer momento las consecuencias que acarrea el morder.

Para poder comprender este problema debemos entender por qué los niños muerden.

Los bebés emplean su boca para explorar, aprender y también para relacionarse. Es una de las partes de su cuerpo que se encuentran más desarrollada. En ocasiones con la dentición necesitan calmar sus encías con lo cual muchas veces muerden porque carecen de autodominio y actúan impulsivamente.

En el caso de niños de 1 a 3 años las razones son diferentes. A esta edad comienzan a socializar, a relacionarse con sus coetáneos, pero aún no poseen un lenguaje ni tienen las habilidades suficientes para comunicarse. Morder es una manera de conseguir un juguete o llamar la atención. También lo hacen cuando están nerviosos o se sienten frustrados: ante situaciones nuevas, la llegada de un hermanito, el ingreso al jardín de infancia… Otros niños sencillamente muerden por imitación. En edad preescolar la conducta de morder suele desaparecer. A estas edades los niños ya comienzan a tener habilidades de comunicación que permiten la convivencia con sus compañeros. Un niño que muerde frecuentemente en esta etapa puede estar presentando problemas emocionales.

Lo primero que hay que hacer es observar cuando y porque está conducta aparece. Cuando un niño muerde siempre debemos transmitirle que la agresión no es aceptada. Debemos intervenir con rapidez, pero con calma y mostrarle nuestra desaprobación. Hay que explicarle que “no se puede hacer daño” mirándole a los ojos. Si el niño está jugando debe separarse de la actividad (dos minutos son suficientes), si quiere continuar jugando con los demás tendrá que parar de morder. También es aconsejable que tenga una conducta reparadora: ayudarle a curar al amigo, darle un beso, pedirle disculpas…

Prohibir una conducta no significa que el pequeño entienda cual es la conducta acertada. A los niños hay que servirles ejemplos a seguir; por ejemplo mostrarles nuevas formas de relación, utilizar el lenguaje, esperar turnos, pedir prestado, acariciar a sus amigos…

Cuando el niño exhiba conductas positivas (pedir permiso para coger el juguete de otro niño, por ejemplo) debemos elogiarle, valorarles cuando estén jugando de manera “pacífica” con otros pequeños.

Nunca debemos responder con la misma acción: morder a un niño que muerde es un gran error. Cuando son muy pequeños no pueden relacionar el dolor que sienten con el que causan cuando muerden a los demás. No utilices la violencia ni la humillación para erradicar el comportamiento. Dialoga, háblale con firmeza y coherencia manteniendo siempre la calidad del vínculo afectivo.

Fuente: Bebés y más

Formemos un club de lectura en la escuela

Está más que comprobado que mientras más leen los niños, tienen mejor desenvolvimiento en la lecto-escritura y en el proceso enseñanza-aprendizaje. Estar en contacto con libros e involucrarse en actividades divertidas y simples como escuchar  cuentos y obras cortas, despierta en los alumnos el deseo y la motivación por leer.

Existe una diversidad de actividades que el docente puede llevar a cabo para influenciar a los estudiantes con la lectura y que se enamoren de ella. En el caso que nos ocupa proponemos la creación de un club de lectura que se reúna periódicamente para realizar una puesta en común de algún título que todos los miembros han leído con anticipación de manera individual, pero de mutuo  acuerdo.

Un club de lectores en la escuela

Para formar un círculo de lectura en la escuela primero hay que elegir un lugar adecuado para la reunión reunión, lotes de libros de un mismo título, un organizador o moderador, y ponerse de acuerdo con unas reglas o normas básicas para el desenvolvimiento ordenado y armonioso.

La hora estará determinada por las posibilidades de los niños.  El horario matutino es recomendado a los alumnos de la jornada extendida, mientras que por lo general, los clubes de lectores se desarrollan en horas de la tarde, tarde-noche.

Un excelente lugar para realizar los encuentros es la biblioteca de la escuela o colegio y no se recomienda un grupo muy numeroso para tener mejor dominio del grupo y para poder reunir libros suficientes para cada participante.

El nombre del club resultará del consenso de los integrantes, pero será el que indique la naturaleza y propósito del grupo.

 

Elegir un moderador

El moderador  planifica la actividad.  Elige el libro a leer, distribuye los títulos y hace la programación del club para el tiempo estimado, ya sea tres, seis meses, un año, en fin.

Asimismo prepara la documentación sobre los autores y las obras elegidas y planifica las actividades complementarias que se vayan a realizar.

También funge como moderador en  las reuniones y regula el préstamo y la devolución de los ejemplares.

Una tarea muy importante es la de recopilar los comentarios y sugerencias de los miembros y proponer iniciativas, como la de escribir cartas a las casas editoriales para solicitar los títulos necesarios o realizar actividades para reunir los fondos de adquirirlos.

Acuerdos básicos

Un club de lectura se rige más por acuerdos que por reglas. Es importante mencionar desde el principio el respeto a las opiniones ajenas, desterrar los insultos y la descalificación y facilitar el diálogo.

Se sugiere evitar rayar los libros en modo alguno,  mientras se recomienda forrarlos para evitar el deterioro de las carátulas.

El primer día.  Estrategia de Diagnóstico

El primer día de reunión se debe entregar a  cada miembro una ficha del lector.

Esta estrategia pretende que el lector piense sobre sí mismo y trate de describirse, que pueda reconocer sus características, lo que lo diferencia de los demás y también aquellos aspectos que lo integran al grupo. Se le propone a los lectores que elaboren su propia ficha del lector.  En ella escribirá sus datos personales, características, hábitos y preferencias sobre la forma en que interactúa con los textos y todo tipo de información que puede ayudarlo y ayudar al coordinador a conocerlo mejor.

El coordinador debe explicar en qué consiste su papel y cuál va a ser la mecánica de funcionamiento del grupo en adelante. Explicará que todos los participantes van a recibir un libro para llevar a casa y que en el caso de los títulos voluminosos se fijará una cantidad de páginas para cada reunión del club. Si lo considera conveniente, puede dar unas pautas de antemano sobre la obra: localización de la historia, grado de dificultad, singularidades del autor.

También deberá proporcionar al grupo sencillas instrucciones para el día de la reunión: como pedirle a los participantes del club que traigan anotaciones de citas, descripciones, comentarios sobre personajes o momentos de la obra literaria que le hayan suscitado alguna reflexión, observaciones de la estructura, dudas que han ido surgiendo durante la lectura y cualquier aspecto que les atraiga; facilitará el trabajo del grupo con el análisis de la lectura.

No olvidar, sin embargo, que el objetivo de este primer día es despertar apetito en los lectores. Deberemos llevar el guión bien preparado con preguntas motivadoras y algún texto que induzca al intercambio de opiniones y a querer volver el próximo día.

Lo habitual es empezar, si no se ha hecho en una sesión anterior, con la presentación del autor/a y de la obra. Puede llevarse alguna reseña crítica o una entrevista especialmente interesante. Introducido el tema se procederá a hacer una ronda de tanteo: ¿qué les ha parecido el libro?

El coordinador debe ir introduciendo, si no lo hacen los participantes del club, temas como estructura, contenido, género, punto de vista, tiempo narrativo.

Los lectores gustan de relacionar las lecturas unas con otras. Una de las razones por las que acuden los miembros del club a las reuniones descansa en el deseo de profundizar en la lectura solitaria y añadir nuevas interpretaciones a la propia.

¿Qué clase de actividades complementarias podemos proponer?

Hay infinidad de actividades que complementan la lectura del libro: desde ver una película basada en el original literario o asistir a una representación teatral, hasta una excursión al lugar donde se ambienta una novela, planificar encuentros con escritores, trazar un itinerario literario de una ciudad protagonista de una lectura, confeccionar un mapa con los acontecimientos históricos que surgen de un determinado libro, organizar una conferencia sobre conexiones entre la música y la literatura; realizar una lectura colectiva de homenaje a un clásico, visitar un museo de arte moderno si se ha elegido una obra que provoque una discusión sobre el arte contemporáneo, convocar un concurso de relatos, seleccionados entre escritores consagrados, con una votación a mano alzada para elegir el mejor relato según criterio de los miembros del club de lectura.

Libros de consenso general

Hay una serie de libros casi infalibles para empezar la actividad literaria de un club de lectura. La razón es que gustan a la mayoría de lectores con independencia de la edad, el sexo, procedencia geográfica y extracción social. Estos libros conforman esta breve selección:

La elección de los títulos

Quizás éste sea el capítulo más delicado y en el que resulte más difícil atinar. Una buena selección de obras para el club de lectura requiere: conocimiento previo de la obra, exigencia de calidad literaria, interés del planteamiento argumental y del desarrollo de la historia.

Libros de consenso general

Hay una serie de libros casi infalibles para empezar la actividad literaria de un club de lectura. La razón es que gustan a la mayoría de lectores con independencia de la edad, el sexo, procedencia geográfica y extracción social. Estos libros conforman esta breve selección:

Adultos

El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez, La sonrisa etrusca,José Luis Sampedro, La casa de los espíritus, Isabel Allende, Orgullo y prejuicio, Jane Austen, El guardián entre el centeno, D. Salinger, Mejillones para cenar, Birgit Vanderbeke, Las hijas de Hanna, Marianne Fredriksson, Sostiene Pereira Antonio Tabucchi, El callejón de los milagros Nayib Mahfuz, La quinta mujer Henning Mankell, El retrato de Dorian Gray Oscar Wilde, Sueños en el umbral Fátima Mernissi.

Juvenil

Los zapatos de murano, Miguel A. Fernández Pacheco Los escarabajos vuelan al atardecer, Maria Gripe, Cuando Hitler robó el conejo rosa, Judith Kerr, Postales desde la tierra de nadie, Aidan Chambers, Día de Reyes Magos, Emilio Pascual, La traidora, Gudrun Pausewang, Cuaderno de agosto, Alice Vieira, Paradero desconocido, Kathrine Kressmann Taylor

Infantil

Matilda, Roald Dahl, Anastasia Krupnik Lois Lowry, Manolito Gafotas Elvira Lindo, El pequeño Nicolás Sempé Goscinny, Los batautos Consuelo Armijo, La increíble historia de la hormiga Miga Emili Teixidor, Las cosas de Ramón Lamote, Paco Martín, Los hijos de Lúa Fina Casaldelrrey.

Actos sociales

El club de lectura es en sí un acto social. No obstante abre la puerta a otros. Para aprovechar oportunidades de difusión de actividades de un pueblo o ciudad, la biblioteca, librería, centro cívico etc.. debe acostumbrarse a dejar sobre la mesa de reuniones información sobre proyecciones de cine, exposiciones, conciertos, charlas, cursos, seminarios, visitas de escritores, talleres en la biblioteca y otros. Seguro que a más de un participante del club le encantará esta clase de atenciones.

Evaluación

La crítica es siempre constructiva y por eso el coordinador debe someter a examen la actividad. Mejor que la encuesta sea anónima porque así los participantes se sentirán más libres de opinar.

La evaluación de la actividad debe contemplar aspectos como: nivel de integración de los participantes, satisfacción, aspectos positivos y negativos, calificación de los libros y cuál sería su contribución para mejorar el desarrollo del club.

Por una educación inclusiva

Hainan Reynoso

En 1999 la maestra de Karla Marie percibió que la pequeña de 6 años requería de más tiempo y empeño en su educación, para aprender lo mismo que sus compañeritos, y que además, lo olvidaba en menor tiempo. Lo que su madre, Raisa Melo, hasta entonces asumía como ñoñería pasó a ser una gran preocupación familiar y objeto de estudio por parte de neurólogos y psicólogos. Al término de todos los exámenes  de rigor, estos arrojaron un coeficiente que osciló entre los 70 y 85 puntos, un intelecto que la colocaba por debajo de la inteligencia promedio, pero no tanto como para diagnosticarla con el mal llamado retraso mental.

Este diagnóstico a tiempo determinó que Karla Marie vivía con la condición de capacidad intelectual límite (CIL); una afección en el desarrollo social y cognitivo que se manifiesta desde comienzos de la infancia. Estos problemas  se evidencian en los primeros grados de educación básica, y se caracterizan por un déficit global de las habilidades sociales y de la inteligencia.

La lucha de su madre a partir de ese momento sería encontrar una respuesta educativa adecuada, que integrara en la escuela o colegio común, a una niña con habilidades diferentes.

La Sra.  Melo sucumbió a la búsqueda de un colegio inclusivo, que atendiera las necesidades de aprendizaje de todos los niños, y este  hecho la movió a crear la Fundación Ángeles que Irradian Luz, y que ya cuenta con un Centro en San Pedro de Macorís, donde son reforzados, con técnicas apropiadas, los conocimientos que los niños con CIL de la localidad reciben en sus respetivos centros docentes.

Consejos para que los niños aprendan a leer las horas

Muchos niños, a medida que crecen, comienzan a interesarse por los relojes. Algunos sienten esa curiosidad muy temprano y otros tardan un poco más en motivarse. Sin embargo, lo cierto es que, antes o después, deberán aprender a leer las horas ya que esta es una de las primeras habilidades matemáticas que deben desarrollar. ¿Cómo enseñarle las horas a un niño de manera divertida?

¿Cuándo el niño está preparado para aprender a leer el reloj?

Algunos niños comienzan a interesarse por aprender a leer el reloj desde que son muy pequeños; aunque eso no significa que ya manejen los conceptos básicos. De hecho, no es hasta alrededor de los 5 años de edad que el niño tiene las capacidades necesarias para comprender lo que significa el tiempo y cómo se mide. A esta edad ya son capaces de diferenciar entre los conceptos “hoy” y “mañana” y tienen una noción bastante clara del tiempo que transcurre entre una hora y otra.

Sin embargo, estas capacidades no son suficientes para aprender a leer las horas, también es necesario que el niño sepa contar, al menos hasta el 60. Además, es importante que comprenda que los números siguen un orden creciente que implica que el 3 es más grande que el 2 y menor que el 4; de lo contrario no podrá aprender las horas porque el tiempo es pura matemática.

Una vez que el niño comprenda el concepto del tiempo y sepa contar hasta el 60, estará preparado para desentrañar los misterios del reloj.

Enseñar al niño a leer las horas en 3 pasos
Enséñale a leer un reloj digital

Los relojes más sencillos son los digitales porque marcan la hora precisa y solo se tienen que leer los números que aparecen en la pantalla por lo que son una opción excelente para comenzar a enseñarle la hora a un niño. La tarea consiste en explicarle que el primer número que aparece corresponde a las horas y el segundo a los minutos. Deberás explicarle que el día está dividido en 24 horas, que cada hora tiene 60 minutos y cada minuto 60 segundos.

Para que el niño comprenda esta medición puedes utilizar piedras de tres colores diferentes donde uno significará las horas, otro los minutos y el tercero los segundos. Así podrás explicarle cómo a medida que los segundos avanzan, los minutos pasan y también transcurren las horas. Al inicio será un poco confuso pero muy pronto comprenderá este concepto.

Ayúdalo a crear su primer reloj de manecillas

Cuando el niño sea capaz leer el reloj digital, habrá llegado el momento de enseñarle a leer las horas en un reloj de manecillas. Una buena estrategia consiste en ayudarle a construir su primer reloj de manecillas. Puedes utilizar una cartulina y recortarla de forma redonda y usar dos pajitas o lapiceros de diferentes tamaños para representar las manecillas del reloj. Deberás dividir la esfera en diferentes secciones (que puedes distinguir con colores diferentes para que sea más divertido) para cada una de las horas y minutos (es preferible que representes los minutos de 5 en 5).

Cuando el reloj de manecillas esté listo, podéis jugar a mover las manecillas hacia el color que el niño prefiera de manera tal que juntos identifiquéis la hora marcada. Puedes dejar que el niño lo haga al azar pero siempre tendrá que leer la hora que marca.

Permítele que juegue con el reloj

Los niños detestan hacer las cosas por obligación por lo que es conveniente que hagas de este aprendizaje un juego. Permítele que juegue con el reloj que habéis creado o dale uno viejo para que lo manipule, si tiene sonido, mucho mejor. También puedes aprovechar y comprarle su primer reloj de pulsera, preferentemente de manecillas, se sentirá importante y estará más motivado a aprender a leer la hora.

Fuente: etapa infantil

Fomentando la inclusividad de niños con Capacidad Intelectual Límite

La Fundación Ángeles que Irradian Luz atiende niños con Capacidad Intelectual Limite (CIL), una afección en el desarrollo social y cognitivo que se manifiesta desde comienzos de la infancia.

Estos problemas  se hacen evidentes principalmente al inicio de la escuela, y se caracterizan por un déficit global de las habilidades sociales y de la inteligencia.

Quien evalúa y diagnostica esta condición del neurodesarrollo es un profesional de la salud mental, tomando en cuenta el desarrollo de las habilidades cognitivas y personales para enfrentarse a las exigencias del entorno de acuerdo con la edad del niño.

Las áreas del desarrollo del niño que deben tomarse en cuenta para el seguimiento escolar son las siguientes:

Motricidad: se refiere a las reacciones posturales, prensión, locomoción, coordinación general del cuerpo y algunas habilidades motrices específicas.

Lenguaje: se refiere a todas las habilidades relacionadas con la comunicación (verbal, gestual, corporal, escrita) y la comprensión.

Cognición: se refiere a las conductas observables que reflejan la actividad intelectual y el proceso de construcción que siguen.

Socialización: está relacionada con las reacciones del niño o niña frente a otras personas y a grupos culturales, adaptación a la vida doméstica, a la propiedad, a los grupos sociales y a los requerimientos culturales de la comunidad.

Autoayuda: también llamada conducta adaptativa, se refiere a todas las habilidades que reflejan la capacidad del niño o niña para acomodarse a nuevas experiencias y para servirse de las pasadas y que reflejan la capacidad del niño o niña para construirse como ser independiente.

Una escuela inclusiva

La Fundación Ángeles que Irradian Luz junto con la escuela María de la Paz, de San Pedro de Macorís, promueven la inclusividad de los niños con CIL, por sus valores humanos.

Algunos de los valores que el personal humano fomenta como sustento de la escuela inclusiva son: equidad, ya que proveen igualdad de oportunidades; derechos, porque incluyen a todos, y se refieren a la relación de unos con otros; participación, se refieren a la acción y la actitud hacia los otros, y comunidad, porque construyen una comunidad incluyente.

También promueven el respeto a la diversidad, pues las personas son diferentes pero comparten el sentido humano (humanidad común); empatía o ponerse en el lugar del otro; honestidad, cuando participo y formo parte junto contigo, sí  soy honesto; y por último, valor o fortaleza para el cambio, el cual genera un espíritu de cooperación entre los miembros de la comunidad educativa y promueve entre a los alumnos un sentido de propiedad de la escuela. No considera al conocimiento separado de la vida y de los medios sociales.

Las evaluaciones realizadas por el equipo de psicología que trabaja con la Fundación Ángeles que Irradian Luz toman en cuenta las fortalezas y necesidades de los niños que son diagnosticados mediante la aplicación de pruebas psicológicas. Los ajustes y estrategias recomendadas a la escuela, deberán ser un reflejo de la evaluación anterior y serán los apoyos que los niños y requieran para que su aprendizaje sea significativo y pueda potenciar sus habilidades.

Estas recomendaciones individuales suministradas en los informes de las pruebas psicológicas, facilitan la planificación por parte de los docentes, de la intervención educativa. También ayuda con la comunicación entre profesionales, padres, madres y/o familiares del niño y demás profesionales involucrados en su atención integral.

La educadora del niño o niña con Capacidad Intelectual Límite, en colaboración con el resto del personal escolar, discuten un plan de seguimiento con la Fundación Ángeles que Irradian Luz, que comprende:

  1. Determinar las competencias que se trabajarán durante el año escolar. La educadora seleccionará las competencias que considera prioritarias en cada campo formativo.
  2. Las competencias y aprendizajes esperados están establecidos como parte del Programa de Educación Inicial y Primaria del Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd).
  3. Después se seleccionarán de manera específica los aprendizajes esperados que se perseguirán para una determinada competencia.
  4. Describir las actividades y/o estrategias que se realizarán para favorecer el logro de los objetivos planteados.
  5. Evaluar a fin de año escolar los avances del niño o niña en cada uno de los aprendizajes esperados.

De esta manera, la Fundación Ángeles que Irradian Luz realiza un trabajo en pos de la inclusividad de niños con Capacidad Intelectual Límite. Esperamos contar con el apoyo de la comunidad para seguir atendiendo a mayor cantidad de niños y niñas  con esta condición.

Lic. Martha Rodríguez – Pérez, MSW

Psicóloga Clínica –

www.saludmentalfamiliar.com

El cerebro de los niños, la inteligencia

José Silié Ruiz

La inteligencia es la capacidad de resolver problemas; pero no es una facultad simple unitaria. Es en verdad, una jerarquía de habilidades, aprendidas sucesivamente, en que las últimas se van incorporando a las anteriores. El cerebro se puede concebir como un gran organizador de datos, un organizador mucho más complejo que cualquier computadora artificial. La información le llega por medio del oído, la vista, el tacto, el olfato, el sabor. El cerebro, al parecer reduce este vasto acopio de datos a símbolos en clave, que puede organizar lógicamente para resolver problemas, alcanzar metas y dar sentido a la existencia.

Porqué es tan importante la estimulación temprana en los niños, porque durante los primeros cuatro o cinco años de vida, el desarrollo del niño  es rápido y está más sujeto a modificación. En ese periodo adquiere las habilidades que le servirán de base para sus posteriores dotes. Tal vez un 20 por ciento de ellas se desarrollan antes de que cumpla un año, y quizá la mitad antes de que llegue a los cuatro. Con el agravante, de que esas tempranas influencias perduran para toda la vida, sean buenas o malas. Es la explicación a algunas conductas que asumimos en la vida adulta de las que¨ conscientemente¨ no tenemos una explicación válida.

Hay un obra que recomendamos, del inglés, Dr. Josep Perner, Profesor de Psicología Experimental  de la Universidad de Sussex, Inglaterra, es su libro ¨Comprender la Mente Representacional¨ de Editorial Paidos. La obra, sintetiza la bibliografía existente acerca de las teorías de la mente infantil, con el propósito de proporcionar una explicación integral de la comprensión infantil de los procesos representacionales y mentales, decisiva para la adquisición de la psicología del sentido común.

Nadie sabe cómo funciona la mente, o al menos, nadie sabe cómo funciona la mente al mismo nivel que se conoce el funcionamiento de otros muchos fenómenos. La mente, concebida como un ¨problema¨ al que se vislumbra una solución. Son dos los pilares fundamentales para comprender cómo funciona ¨la mente¨: la computacional y la evolución por selección natural. Así pues, si conectamos el concepto del pensamiento y lo asociamos a la capacidad de manejarnos, entonces la inteligencia se puede definir como el conjunto de técnicas que el niño adquiere para organizar los informes que le proporcionan los sentidos. Este nuevo concepto  de ¨inteligencia¨, contradice la vieja idea, de que es algo que queda perfectamente determinando en el momento de la concepción, como el sexo del individuo. El niño no nace con una inteligencia ya determinada, sino más bien con un ¨potencial intelectivo¨. En verdad, tiene que aprender a aprender, y su éxito dependerá de la capacidad organizadora que haya adquirido  en su experiencia temprana.

Y esto es muy necesario, está confirmado que los lactantes, mucho antes de que puedan hablar, aprenden a recordar cosas y a comparar sus propiedades, de ese modo ponen orden en su entorno. Y es muy necesario, pues la plétora de nuevas impresiones que, desde el entorno, bombardean constantemente a los retoños amenaza con exigir demasiado al nuevo cerebro. Pero ese cerebro no tiene límites, los juegos, la música, lectura en alta voz, televisión dirigida, conversar con ellos, las atenciones y mimos, están entre los principales elementos para ¨mejorar la inteligencia¨ a esa temprana edad.

El mencionado y triste ejemplo del niño de los tugurios, que vive en un ambiente sórdido, y con frecuencia los adultos que lo rodean son indiferentes y amargados. Como nadie lo motiva, no desarrolla las actitudes y aptitudes necesarias para triunfar.  Un ejemplo de lo opuesto,  una niña híper estimulada, mi nieta Nicole, canta  largas canciones tanto en inglés como en español, tal vez a sus tres años no entienda el argumento, pero  como neurólogo, de algo  estoy muy seguro, absorbe la musicalidad de los idiomas, de eso se trata, se puede ¨enseñar¨ inteligencia. El secreto,  una  permanente educación estimulante.