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Cuando los ríos se secan

Se piensa que un río como Dios manda tiene que tener agua corriendo, así que es bastante común ver en los medios de comunicación cómo los ecologistas protestan porque no se está manteniendo el caudal ecológico de tal o cual rivera. Se supone que es el mínimo necesario para mantener los valores ecológicos del cauce y sin él la vida allí colapsará. Todo esto es poco realista porque la mitad de los ríos de este planeta se secan de vez en cuando de forma natural y en algunos sitios como en el mediterráneo o en el trópico seco muchos lo hacen todos los años. Una cosa es que se seque un río por un mal uso de sus aguas, que es por lo que protestan los ecologistas, y otra muy distinta que lo haga porque no llueva nada y haga mucho calor, como en mi tierra.

Si los ríos se secan periódicamente los organismos que viven en él lo tienen previsto.  Al desaparecer la corriente el cauce no se queda sin nada de agua pues permanece en pozas y escarbando un poco hay humedad. Así que los habitantes o se van a donde queda agua nadando, andando, volando o enterrándose; o se van a los ecosistemas terrestres circundantes; o se convierten en formas resistentes a la desecación, como huevos, quistes y biofilms que se reavivan al hidratarse. Lo malo es que el agua aparezca y desaparezca de forma azarosa, como cuando los humanos se dedican a manipular el caudal para dar agua a regadíos o producir electricidad. Estas oscilaciones les cogen desprevenidos y acaban por matarlos.

Los ríos intermitentes albergan una altísima biodiversidad, pues allí se alternan organismos acuáticos cuando hay agua y terrestres cuando se seca. Cuando el lecho sale a la luz los de tierra invaden el cauce. Plantas, microbios y animales de las orillas toman posesión del terreno vacío hasta que el agua los desaloja y vuelve a ser de nuevo el reino de los organismos acuáticos. A esto hay que añadir los anfibios, especializados en vivir alternativamente en agua y en tierra, como ranas, libélulas o mosquitos que lógicamente son muy abundantes aquí.

También sirven para desplazarse, tanto a seres acuáticos como terrestres. Que los acuáticos lo hacían era cosa sabida desde hace mucho tiempo. Los peces sin ir mas lejos nadan hacia arriba y hacia abajo según sus necesidades. Pero es que los animales terrestres también los usan para ir de allá para acá porque es más fácil andar por un río seco que por medio del monte.  Lagartijas, lagartos, ratones, erizos, conejos, jabalís, zorros, tejones y muchos otros van por los cauces como nosotros por los caminos. Son unos excelentes corredores ecológicos que conectan paisajes heterogéneos y complementarios y solo por esto se deberían conservar.

Los ríos son ecosistemas muy particulares, porque apenas viven de lo que producen las plantas acuáticas que los habitan sino de los desechos que les mandan los ecosistemas terrestres circundantes. Hojas, ramas, excrementos, cadáveres animales o materia orgánica a medio descomponer llegan hasta los cauces en cantidades ingentes arrastrados por la lluvia. Esto es especialmente notable en los estrechos arroyos de cabecera, sombreados por los árboles de las riberas que los llenan de hojarasca.  Conforme la basura va llegando al río la fauna la va troceando, comiendo y defecando, facilitando la labor de los microbios que son los que al final acaban por convertirla en CO2 , que va a la atmósfera,  y sales minerales que se quedan en el agua disponibles para las plantas acuáticas.

Los habitantes de los arroyos de cabecera no pueden procesar todo lo que les llega y una buena parte pasa aguas abajo ya troceada junto con las sales minerales. Aquí los ríos son más anchos y les llega luz, así que las plantas acuáticas empiezan a producir a costa de las sales que vienen de cabecera. Hay animales que viven de lo que se produce in situ, pero loscomebasuras siguen siendo abundantes. Pero la luz no dura para siempre, pues conforme los ríos se van haciendo más caudalosos llevan más materia fina en suspensión que no deja que penetre, así que los organismos se tienen que conformar con lo que haya de comestible en lo que arrastra la corriente. Al llegar al mar y mezclarse las aguas dulces con las saladas los limos floculan cayendo al fondo y sales muy limitantes para la vida como los fosfatos de pronto se hacen disponibles. Con luz y sales en abundancia las algas producen muchísimo, la fauna prolifera y los pescadores se ponen las botas. Para que luego digan que es un desperdicio que el agua de los ríos llegue al mar.

¿Cómo afecta la falta de agua a la digestión de todos los restos que mandan los ecosistemas terrestres? En parte la frena, pues hojas y ramas resecas son duras de roer, amén de que muchos de sus consumidores se han quitado de en medio. Pero por otra parte la acelera pues al oxigenarse los sedimentos del cauce los microbios que aguantan en las zonas húmedas metabolizan la materia orgánica mucho mejor. Cuando el río se llena de nuevo la descomposición se dispara porque todo se rehidrata y aún queda mucho oxígeno en el sedimento, así que con las primeras aguas que corren baja una ola de fertilidad: todas las sales que los microorganismos liberaron y que estaban retenidas en cabecera. Los astutos egipcios la aprovechaban hace ya miles de años, inundando sus campos de cultivo con la crecida veraniega del Nilo procedente del Nilo Azul, que drena las montañas de Etiopía, donde los ríos se secan en invierno. Cuando el campo se secaba estaba abonadísimo, listo para producir la próxima cosecha.

Los ríos son ecosistemas fascinantes. Albergan infinidad de especies, son autopistas para los organismos, depuran el agua de toda la cochambre que le mandan los ecosistemas terrestres y fertilizan los mares, llenándolos de vida. Son y han sido cruciales para el desarrollo de las civilizaciones humanas, pues han aportado agua, mucha comida y movilidad, ya que hasta hace bien poco eran las principales vías de transporte de bienes por los continentes. Por todo ello han despertado respeto y admiración y muchas culturas los han considerado sagrados. Pero últimamente nuestra especie en vez de venerarlos se dedica a fastidiarlos todo lo posible. Se echan residuos urbanos hasta empacharlos con tanta materia orgánica y residuos tóxicos de todo pelaje que los envenenan. Se cambia su forma y longitud con cortas, canales y dragados y el caudal y régimen fluvial con represas, que además son barreras a la circulación de los organismos y demás materiales que acarrea la corriente. En vez de preocuparnos tanto de si se secan o se desmadran, cosa que han hecho de toda la vida y por tanto la naturaleza cuenta con ello, deberíamos preocuparnos por todas estas barbaridades que los están matando.

Fuente: revistaecosistemasblog.net

Beneficios de la naturaleza para la salud

Son muchos los beneficios de la naturaleza para la salud. ¿Has sentido alguna vez una sensación de bienestar estando en contacto con la naturaleza o simplemente mirando un vídeo o una foto de elementos naturales? Los científicos han encontrado algunas ventajas de la naturaleza para nuestra salud.

Beneficios de la naturaleza para la salud

¿Tienes acceso a algún espacio verde cerca de casa? En el caso de que tu respuesta sea “sí”, estás de suerte: la gente con acceso a un espacio natural cerca está más sana y muestra más satisfacción con su casa, su trabajo y la vida en general.

Los beneficios de la naturaleza pueden ser de cinco tipos: cognitivos, psicológicos, fisiológicos, sociales y espirituales.

Beneficios cognitivos

Considerando que la exposición al mundo natural no requiere un nivel alto de atención directa, mejora la atención directa porquereduce la fatiga mental producida por la ciudad y las tareas cognitivas exigentes. Por lo tanto, aumenta la concentración y la habilidad para desarrollar tareas. 

La naturaleza, además, puede ser de ayuda para mejorar las notas escolares. Un estudio con universitarios demostró que, aquellos que tenían vistas a la naturaleza durante un examen, sacaban mejores notas. Así pues, ¡en un examen siéntate cerca de una ventana!

Beneficios psicológicos

¿Has tenido un mal día? ¿Te sientes enfadado, deprimido, asustado, frustrado, cansado, ansioso o triste? La naturaleza ayuda a reducir los sentimientos negativos. Por lo tanto, ¡despeja tu cabeza con un paseo en un entorno natural o un parque urbano! Además, te será más fácil conciliar el sueño.

Los espacios naturales también tienen un efecto en el comportamiento: promueven la autodisciplina, la autoestima, el sentimiento de ser independiente, la percepción de uno mismo y reducen los comportamientos agresivos.

Beneficios fisiológicos

Tu cuerpo va a sentirse mejor debido al contacto con la naturaleza. Hacer ejercicio es genial para tu salud física y mental, pero algunos estudios han revelado que es más beneficioso aún si lo haces en la naturaleza.

La naturaleza, de alguna manera, puede reducir la obesidad, las enfermedades del corazón y respiratorias, como también las enfermedades crónicas como el Parkinson, la diabetes o el Alzheimer.

Beneficios sociales

La urbanización implica algún tipo de aislamiento y la falta de soporte y cohesión social. Algunos estudios sugieren beneficios en este sentido.

Impresionantemente, en edificios rodeados por una densidad alta de vegetación, las tasas de crímenes y la frecuencia de la violencia o agresión son menores. ¿Podría ésto explicar el motivo por el cual las casas en vecindarios con parques y vegetación son más caros?

Beneficios espirituales

¿Te has preguntado alguna vez cómo sentirte inspirado cuando has perdido la motivación? Entre otros consejos, uno es tener contacto con la naturaleza. Además, esto crea conciencia social para la protección del medio ambiente.

Fuente: allyouneedisbiology.wordpress.com

Importancia de la Naturaleza

Nuestra relación con la naturaleza.- Desde pequeños estamos acostumbrados a admirar a diario las maravillas de las plantas y flores, nos gusta interactuar con los animales domésticos y saber cómo cuidarlos, alimentarlos y protegerlos. En muchos casos, nos encariñamos con ellos como si fueran parte de nuestra familia. También desde nuestra infancia nos maravillamos con aquellos animales que son salvajes y que se desplazan elegantemente por nuestro entorno o en lugares lejanos buscando su alimento. A ellos los podemos observar en lugares especialmente acondicionados para eso como los zoológicos o los parques botánicos y es menester de los humanos saber mantener, conservar y cuidar esos lugares y sus habitantes como corresponde.

La naturaleza también está presente cuando miramos el paisaje y nos asombramos por su belleza, cuando llueve y miramos las gotas caer en nuestra ventana. A veces nos asustamos con los truenos y nos dan miedo fenómenos climáticos muy violentos y peligrosos como los tornados, los maremotos o los terremotos. Las sensaciones que nos genera la naturaleza son infinitas. Todo esto nos prueba que nuestra vida está en directa relación con la naturaleza y aunque a veces creamos que ya no la necesitamos, ella está en todo y debemos cuidarla.

La naturaleza como base del estudio científico

Además de ser parte de nuestra vida cotidiana, la naturaleza fija también el soporte y la base del campo de estudio de las Ciencias Biológicas, teniendo injerencia por ello en todo lo relativo a los seres vivos y a todo lo que haya sido creado sin la intervención de la mano del hombre, inclusive la materia inerte.

Todos estos elementos que desde tiempos inmemoriales son analizados e investigados por las distintas sociedades humanas son los que han permitido la creación y perfección del estudio científico: la generación de hipótesis, la recolección de datos e informaciones, la comprobación y la afirmación o negación de esa hipótesis. El método científico se encuentra en plena vigencia para las ciencias naturales y biológicas.

Pero las ciencias no buscan sólo comprender los elementos naturales por sí solos, aislados, sino que se interesa por las especies vegetales y animales, cómo éstas interactúan y realizan sus actividades modificándose unas a otras, dando lugar a un equilibrio que es llamado ecosistema y que es relativo al entorno donde se desenvuelven y a la característica que tenga este.

El cuidado de la naturaleza como necesidad ética

A partir de todo lo establecido, queda claro que nuestra relación con la naturaleza es intrínseca. No podríamos existir sin ella, sin todos sus recursos y elementos, sin todo lo que la hace tan perfecta, bella y peligrosa. Como seres racionales, depende de nosotros hacer el esfuerzo necesario para que todo lo que ella nos brinda siga existiendo en las condiciones más originales posibles, para que siga siendo fuente de recursos y de belleza, para que otros seres vivos puedan pervivir al lado nuestro en el complejo planeta en que vivimos.

Es importante comprender entonces que el cuidado del Medio Ambiente no sólo nos permitirá deleitarnos con los paisajes naturales y todo lo que la naturaleza ha creado en millones de años de evolución, sino que será además una forma de poder cuidarnos a nosotros mismos, como miembros de dicho ecosistema, como quienes necesitan de él y deben protegerlo por su propio bienestar, evitando los desequilibrios que puedan terminar con nuestra supervivencia, que destruyan la belleza y la armonía de la naturaleza, que dejen marcas imborrables en ella y pongan en peligro la vida. Nuestra responsabilidad es total frente a estos problemas y por lo tanto debemos actuar en consecuencia para asegurarnos la vida que nos pertenece y la de los demás seres vivos que sufren estos cambios sin poder hacer nada al respecto.

Fuente: importancia.org

La chimpancé que abrazó a Jane Goodall se convierte en madre en plena naturaleza

El nacimiento del pequeño Hope simboliza la esperanza de recuperación de una especie, destaca el Instituto Jane Godall

La chimpancé Wounda emocionó a medio mundo en 2013 al abrazar con cariño a Jane Godall en el momento que esta famosa primatóloga facilitaba su liberación en un espacio natural protegido del Congo (ver más información y vídeo en La Vanguardia Natural ).

Cuatro años más tarde, Wounda ha demostrado haber superado el largo periodo de cautiverio en que vivió y estar plenamente integrada a su nueva vida. El Instituto Jane Godall ha confirmado ahora que Wounda ha tenido una cría y ha conseguido alimentarla con éxito en el medio natural, en compañía de un grupo estable de chimpancés.

“Wounda, pese a todo lo que sufrió, fue rehabilitada, recuperó la confianza y es ahora la hembra alfa de uno de los grupos que viven en los bosques protegidos de Tchimpounga, en el Congo”, indican los responsables del Instituto Jane Godall.

La maternidad de Wounda es motivo de esperanza para la especie, motivo por el que su cría ha recibido el nombre de Hope (esperanza en inglés). No obstante, la historia de este nacimiento es curiosa porque “como todas las chimpancés hembra que viven en Tchimpounga, Wounda lleva un implante anticonceptivo temporal; pero en ocasiones estos fallan”, detallan desde el IJG.

En cualquier caso, Wounda “es ahora una cariñosa y competente madre de un pequeño y hermoso bebé llamado Hope; y el resto de chimpancés del grupo se acercan para tocar al bebé y jugar con él, especialmente Kudia, que se ha hecho muy buena amiga de Wounda”.

La historia de Wounda comenzó cuando fue salvada de la muerte y rehabilitada durante meses por la Dra. Rebeca Atencia, directora del Instituto Jane Goodall en Congo. Igual que muchas de las otras 160 víctimas rescatadas por el Instituto Jane Goodall, Wounda fue salvada del comercio ilegal de carne de animales salvajes después de que unos cazadores furtivos se la arrebataran a su familia.

La vida de esta chimpancé pendía de un hilo cuando llegó al Centro de Rehabilitación de Chimpancés del IJG en Tchimpounga. Gracias a los cuidados del experto personal del Instituto Jane Goodall, que proporcionó no solo un largo tratamiento médico sino también mucho amor por parte de los cuidadores, su recuperación fue sorprendente.

Jane Goodall explicó que cuando vio las fotografías de Wounda a su llegada al santuario del IJG en Tchimpounga no comprendía cómo podía haber sobrevivido, “sobrevivió gracias a Rebeca, completamente gracias a Rebeca (Atencia)”.

En un proceso que ha durado años, el Instituto Jane Goodall ha conseguido que más de 90 chimpancés sean trasladados a las islas que el IJG protege en el río Kouilou, en Congo. Uno de estos chimpancés ha sido Wounda, que vive en una selva que proporciona un hogar natural a salvo de cazadores furtivos y transmisión de enfermedades. Estas islas proveen una vida más natural, en sociedad con otros chimpancés rescatados.

La historia completa puede ser vista en un vídeo narrado por el famoso actor Pierce Brosnan, entusiasta socio y colaborador del Instituto Jane Goodall.

Wounda, Hope y demás miembros del grupo de chimpancés “crecen en un entorno más natural y están adaptándose muy bien a la vida salvaje”, afirma la Dra. Rebeca Atencia. “De este modo, estamos logrando devolverles la oportunidad de vivir libres que otros les habían quitado”.

La veterinaria gallega Rebeca Atencia recibirá este mes de enero un premio en Madrid por su increíble labor de rescate y rehabilitación de más de 160 primates en África y ofrecerá una conferencia pública y gratuita el 25/1 en el Centro Cultural Casa del Reloj (Arganzuela, Madrid). JEC

Fuente: lavanguardia.com

La importancia de la actividad y contacto con la naturaleza en niños y niñas

La potencia del aprendizaje por descubrimiento radica en el contacto directo que niños y niñas tienen con el entorno. A través de la experiencia de sus sentidos vitales, del tacto, el movimiento y el equilibrio, se favorecen las redes y conexiones internas que beneficiarán la óptima maduración biológica, despertando las ganas de aprender y de explorar, facilitando el desarrollo motriz y activando su imaginación a través del juego.

El movimiento corporal coordinado y la alegría de descubrir el mundo con ayuda de todos los sentidos, es un don natural durante la primera infancia. Y cuando esta experiencia se da en relación con otros, aparecen nuevas posibilidades de aprendizaje, respecto de sí mismo y los pares: convivir, explorar juntos, arriesgarse y cuidarse mutuamente.

Relacionarse con la naturaleza, el árbol, el río, los animales, son aspectos connaturales al ser humano y en la medida que se faciliten y amplíen estos vínculos al medio en el cual crecemos, más posibilidades existen que sus beneficios se extiendan a los años que siguen.

La actividad educativa de hoy nos llama a re-crear formas de relación en las cuales potenciemos la vivencia de sentir el esfuerzo y logro junto al placer, disfrutar el ejercicio, la libertad de sentir sabores, olores, sonidos, sensaciones, desafíos y encuentros. En definitiva, desplegar nuestro potencial en juegos donde los materiales e instrumentos seamos nosotros mismos.

Cuando niños y niñas son actores protagónicos, los beneficios se amplían a todas las dimensiones de la vida. La vida activa, sobre todo en contextos naturales, disminuye la falta de interés que pudiese existir en lo relacionado con el aprendizaje de contenidos pedagógicos.

Esto sucede porque permite sentirse parte de un mundo que sólo se construye desde la vivencia directa en espacios y oportunidades de encuentro. En caso contrario, mientras más sedentario permanece, sin necesidad de generar recursos que le presenten nuevas contingencias, nuevos despliegues de sí mismo, se produce un proceso de falta de interés, de acumulación de energías, poco aprendizaje y menos habilidad para la autonomía.

Por lo tanto, en la exploración activa de su entorno, el niño y la niña definen sus posibilidades de desarrollo. El ejercicio, la vida activa y en contacto con la naturaleza, nos entrega la condición de constituirnos en seres humanos reales y generadores de mundo.

Nuestra experiencia

El contacto con la naturaleza en la primera infancia es una huella imborrable, que se guarda como semillas que más adelante germinarán en buenos recuerdos e importantes aprendizajes. Nuestro compromiso como Fundación Caserta es ser un puente que facilita este contacto vital.

Paulita a sus 7 años no podía comprender porqué se sentía tan sola. Tenía una amiga en la escuela, “pero no tanto porque me dice que soy guatona”. Cuando llegaba a su casa, no había más compañía que un plasma que proyectaba las imágenes de dibujos animados una tras otra.

A Matías lo habían echado ya de un colegio y tenía un amplio historial de mala conducta. Sabía que portarse mal era hacer todo aquello que más le gustaba, como correr entre los bancos de la clase, gritar para llamar la atención de sus compañeros y especialmente, subirse a los muros y burlar al inspector del colegio.

Paula y Matías fueron invitados a participar a tres salidas a la naturaleza con su curso, en un cerro aledaño a su comuna. La primera vez nos fue casi imposible hacer que Matías se bajara de un árbol y nos tomó media hora lograr que volviera con nosotros para subir al bus de regreso.

Paulita le temía a todo, si no fuera por que la llevábamos de la mano, caminar en los senderos era para ella similar a una visita al dentista, una verdadera pesadilla.

Había pasado un mes y volvimos al cerro; hicimos varios acuerdos con Matías en los cuales se comprometió a obedecer y especialmente, a no subirse a los árboles. Paulita no quería ir, la llevamos convencida de que la acompañaríamos en el recorrido (y que al regreso habría helado).

Era otoño y el cerro parecía un festival de colores, los niños jugaban a saltar entre las hojas y a encontrar una variedad infinita de insectos que nos traían como trofeos.

Matías no aguantó sus ganas y se subió al mismo árbol que la primera vez. Esta vez le dijimos que como sólo él podía hacerlo, nos contara lo que veía desde arriba. Al regreso del recorrido, dibujó ese paisaje en clase de tecnología. A final de año, su dibujo se había convertido en un mapa lleno de misterios y señaléticas.

Paulita poco a poco fue tomando confianza y nos sorprendió a todos cuando la vimos con un cienpiés entre sus manos a quien le llamó Don Juancho y llevó a vivir a su jardín. Al regreso, en clase de lenguaje los motivamos a escribir sobre la naturaleza.

“Yo pensaba que la naturaleza es algo que está afuera, algo aburrido y verde, como los árboles solamente. Ahora me doy cuenta que la naturaleza es el Juancho, las hojas, la tierra, el sol y todo, yo también soy la naturaleza y por eso, nadie está solo, yo tampoco, ni mi papá”, escribió.

Recomendaciones

La experiencia al aire libre de los niños y niñas debe ser más intensiva que extensiva
No se recomienda la actividad aeróbica (no es necesario agotarlos, sino sólo que interactúen con el entorno)
Ya que su capacidad de asombro es absoluta, en cada rincón encuentran un universo. No es necesario dar la vuelta al mundo para conocerlo todo, en un pequeño espacio podrán aprender muchas cosas.
Hay que evitar la sobre dirección, no hay que tratar de dirigirlos ni de planificar tanto estas salidas (“hoy vamos a llegar a la punta del cerro”).

Ocuparse de los cuidados necesarios para que disfruten esta actividad (bloqueador solar, agua, frutas, etc.).
Se trata fundamentalmente de brindar la posibilidad del encuentro con el entorno en base a los sentidos del tacto, equilibrio, movimiento y experiencia vital.

Fuente: crececontigo.gob.cl

Thimmamma Marrimanu, el bosque indio de 19 mil metros cuadrados formado por un solo árbol

¿Imaginas un bosque entero formado por tan solo un árbol? Parece sacado de una historia fantástica o de ciencia ficción, pero no, es real. Las imágenes de satélite del este de la reserva forestal de Kadiri, en el estado de Andhra Pradesh (India), revelan un enorme bosque de un tamaño mayor que las casas colindantes. Sin embargo, esa enorme masa boscosa que vemos está formada por tan solo un árbol. Sí,  un único árbol conocido como Thimmamma Marrimanu.

A tan solo una hora en coche de Bangalore se encuentra esta pequeña joya india que pasa prácticamente inadvertida para los turistas. El Thimmamma Marrimanu se confunde con un denso bosque de más de 19000 metros cuadrados, aunque se trate de tan solo un ejemplar de baniano o higuera de Bengala (ficus benghalensis); eso sí, uno de los más extensos del mundo.

Hoy en día la copa del Thimmamma Marrimanu cubre 19107 metros cuadrados (y sigue creciendo), por lo que figura en el libro Guinness de los Récords como el especimen arbóreo más grande del mundo. Los lugareños aseguran que bajo la copa del árbol se pueden llegar a reunir hasta 20000 personas.

El Thimmamma Marrimanu es toda una celebridad en la India, ya que este tipo de árbol tiene gran relevancia en el aspecto religioso de las comunidades del país. Con más de quinientos años de edad (o, al menos, eso es lo que aseguran los lugareños), este ejemplar de higuera de Bengala sorprende a todo el que se lo encuentra en su camino. Eso sí, el mérito de su majestuosidad y frondosidad no es todo de la naturaleza: el lugar sobre el que se asienta es de vital importancia, pero el trabajo que realizan asiduamente los operarios de la zona, que guían sus raíces a través de postes, refuerzan las ramas de mayor peso y garantizan que el agua lo alimente, consigue que crezca a un ritmo de 15 centímetros al año.

Más de quinientos años de tradición

Los hindúes de la zona consideran que el Thimmamma Marrimanu es toda una leyenda. Dicen que se originó en 1433 a partir de un mástil de una pira funeraria. Cuentan que una mujer llamada Thimmamma se arrojó al mástil después de que muriese su marido. De ese mástil nacería el árbol del que empezarían a surgir raíces hasta llegar a las cuatro mil de hoy en día.

Como ya hemos mencionado, la higuera de Bengala es una especie de gran relevancia religiosa en la India. Es más, está incluso asociada con las divinidades hindúes Brahma (representada por las raíces del árbol), Visnú (representada por el tronco) y Siva (representada por las hojas). Bajo el ramaje del Thimmamma Marrimanu se encuentra escondido un templo muy especial que lleva generaciones protegido por este árbol.

Las personas de los alrededores atan lazos a las ramas del árbol y colocan figuritas en los huecos de sus raíces como ofrendas a los dioses. Además, han convertido el Thimmamma Marrimanu en un lugar de peregrinación: se dice que las parejas sin hijos que visiten el templo bajo el ramaje de este árbol concebirán en un año. Aunque no hay rosa sin espina y quien se atreva a cortar sus hojas tendrá que enfrentarse con una terrible maldición (cada cual que se imagine en qué podría consistir).

¿Cómo se originó esta obra de arte de la naturaleza?

La mayoría de las especies de árboles crecen desde el suelo, pero a la higuera de Bengala le gusta llevar la contraria. Por eso, crece a la inversa: sus semillas germinan en las grietas de la corteza de otro árbol o de un muro. Sobre este van extendiéndose trenzas de higuera hasta que llegan al suelo. En ese momento se aferran a la tierra con sus raíces-trenzas, se endurece y literalmente se come al árbol o muro sobre el que germinó. Sus ramas se expanden en horizontal sin cesar para repetir la misma operación una y otra vez creando la ilusión óptica de que vemos varios árboles y no solo uno.

Fuente: muhimu.es

 

Día Mundial de la Protección de la Naturaleza

El Día Mundial de la Protección de la Naturaleza se celebra el 18 de octubre de cada año desde 1972.

Proteger la naturaleza

El Día Mundial de la Protección de la Naturaleza se celebra el 18 de octubre de cada año, desde 1972. El origen de la celebración está en las palabras que el general argentino Juan Domingo Perón pronunció el 16 de marzo de 1972, mientras se encontraba exiliado en Madrid, y que fueron enviadas a Kurt Waldheim, entonces secretario general de las Naciones Unidas. En ellas Perón alertaba sobre “la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología” y hacía una llamada para revertir la situación.

El objetivo básico de la protección ambiental es anticipar los riesgos y prevenir los daños; proteger los espacios naturales, aquellos que poseen valores singulares de vegetación, fauna, paisaje o geomorfología y dirigiendo esfuerzos para que el desarrollo humano sea compatible con la protección del entorno.

En un momento crítico en el que nuestra huella ecológica supera la capacidad del planeta para regenerar lo que se consume, hoy más que nunca, la protección de la naturaleza, se convierte en un asunto de prioridad esencial.

Si bien la tendencia actual demuestra que la humanidad está abusando de la capacidad del planeta para abastecernos, todavía estamos a tiempo de tomar las medidas oportunas para construir un futuro basado en el consumo sostenible de los recursos naturales.

La protección de la Madre Naturaleza, no puede ser una cuestión exclusiva de los ambientalistas. Es responsabilidad de todos los seres humanos el cuidado de los ecosistemas en general y de la biodiversidad en particular, para ello es imprescindible el desarrollo de correctas políticas ambientales, por parte de las instituciones.

Cierto es que a día de hoy la implicación ciudadana va creciendo, y no sólo entre nosotros, cada vez son más las normativas propuestas por organismos europeos e internacionales que intentan gestionar y proteger el medio ambiente, equilibrando el desarrollo económico con la sostenibilidad ambiental.

Además, en el papel de la concienciación, es fundamental la educación ambiental. Una educación basada en valores ambientales aplicables a cualquier actitud social y cuyo  objetivo es el de formar la capacidad de observación crítica y juicio de valor teniendo en cuenta la protección y gestión sostenible de nuestro entorno.

Fuente: ambientum.com

El secreto del gracioso chirrido de la “polilla de la muerte”

James Owen

Convertido en leyenda por la película de terror “El silencio de los inocentes”, y popularizada como anuncio de fatalidad, la polilla conocida como esfinge de la calavera tiene una reputación macabra.

Pero, a decir verdad, su característica más escalofriante es un chirrido bastante gracioso.

Muchos insectos hacen ruido frotando extremidades como alas y patas. Sin embargo, los sonidos de insectos producidos internamente son mucho más raros y solo unos cuantos miembros de la familia de los esfíngidos emiten chirridos.

Nadie se explicaba cómo era que la esfinge de la calavera –así llamada por el patrón de cráneo y huesos cruzados que lleva en la cabeza- producía semejante sonido.

Pero ahora, por primera vez, un equipo de científicos finalmente desvela el secreto después de grabar el funcionamiento del sistema de sonido interno de la polilla: se trata de un sistema, semejante a un acordeón, que consiste de dos etapas de movimientos rápidos que producen el sonido.

Músculos veloces

Los hallazgos, presentados en julio en la revista The Science of Nature, confirman el mecanismo de dos fases descrito en dos estudios, eminentemente ignorados, que fueron publicados en 1920 y 1959.

Parte del objetivo de la nueva investigación era probar aquellas hipótesis con métodos modernos que incluyeron tomografía microcomputarizada y videorradiografía, informa el líder del estudio, Gunnar Brehm, zoólogo de la Universidad Friedrich Schiller de Jena, Alemania.

El equipo estudió a Acherontia atropos –una de tres especies de esfíngidos y la única nativa de Europa- y descubrió que el chirrido se forma en dos etapas.

En la primera, el lepidóptero succiona aire, lo que ocasiona que una membrana situada entre la boca y el cuello –llamada epifaringe- vibre rápidamente. Luego expulsa el aire con la membrana abierta y así emite el segundo sonido.

“En esencia, el sistema de sonido es como un acordeón, con inflación y deflación de aire”, explica Brehm.

La membrana y sus movimientos de acordeón son súper rápidos, de modo que cada inflación y deflación ocurre en apenas un quinto de segundo.

Las polillas y las abejas

El nuevo estudio también podría explicar otra conducta inusual de la esfinge de la calavera: ataca colmenas para robar la miel.

“La miel es mucho más viscosa que el néctar y eso pudo haber ocasionado que la epifaringe evolucionara para funcionar como válvula”, ayudando a las polillas a succionar el pegajoso alimento, prosiguió Brehm.

Del mismo modo, los poderosos músculos de la cabeza que impulsan la miel hacia la garganta pueden bombear fácilmente el aire que entra y sale.

“De modo que, la producción de sonido fue una consecuencia natural”, concluye Brehm.

Ian Kitching, entomólogo del Museo de Historia Natural de Londres y experto en polillas, apoya la teoría de que la alimentación con miel podría explicar el chirrido.

“Mi opinión es la misma o al menos, similar”, dice Kitching, quien no participó en la investigación. “El movimiento muscular dio origen tanto a la alimentación como al chirrido”.

¿Por qué chirrían?

Con todo, nadie sabe, a ciencia cierta, porqué producen el sonido.

Una teoría es que las polillas chirrían para confundir a sus depredadores y ganar tiempo, pues debido a que sus cuerpos son grandes y pesados (su alas pueden tener una envergadura de hasta 13 centímetros) necesitan alcanzar una temperatura de 40 grados centígrados antes de remontar el vuelo.

En cuanto a su capacidad para sobresaltar, Brehm dice que basta entregar un ejemplar a cualquier persona que no las conozca y aguardar para ver qué sucede. “Son de lo más imprevisibles”, asegura. “La gente casi siempre se lleva un buen susto”.

Otros científicos creen que el sonido está relacionado con el hábito de consumir miel.

Algunos han propuesto que el chirrido imita el pitido que emite una abeja reina durante los ataques de polillas, para anunciar a las obreras que dejen de moverse o se paralicen.

Si bien no hay pruebas convincentes para confirmar esa teoría, Kitching, del Museo de Historia Natural, dice que los investigadores han “observado que Acherontia chirría al llegar a una colonia de abejas y sigue haciéndolo una vez adentro”.

Además, prosigue, los ruidos de las tres especies de esfinges son distintos, como también lo son las especies de abejas melíferas que atacan, de manera que “los chirridos pueden estar adaptados a los requerimientos específicos de dichas abejas”.

De suerte que, al menos por ahora, la razón de los chirridos de estos lepidópteros sigue siendo un misterio.

Fuente: National Geographic en español

¿Cuánto sabes de los animales de “El libro de la selva”?

Autor: Rachel Nuwer Fecha: 2016-06-09

La historia de Mowgli, un niño que vive entre animales en la selva india, sigue siendo tan poderosa y atractiva en la actualidad como lo fuera cuando Rudyard Kipling la incluyó en “El libro de la selva”, una serie de cuentos cortos publicados en 1894. Las aventuras de Mowgli han sido relatadas una y otra vez en películas animadas, programas de televisión, obras de teatro y ahora, en una nueva película de Disney que incluye acción real.

Aunque el relato universal de amistad, comunidad, y anhelo de pertenencia persiste inalterado, no podemos decir lo mismo sobre la condición de los animales del cuento de Kipling. Incluso hace un siglo, el autor manifestó inquietud por el impacto del hombre en la naturaleza, y muchos de los animales descritos se encuentran ahora en peligro de extinción. Esto es lo que debes saber sobre las versiones de la vida real de la pandilla de “El libro de la Selva”:

Los leopardos negros son una variante de color oscuro de los leopardos.Foto: Michael Nichols, National Geographic Creative

Bagheera

Las panteras negras, como Bagheera, no son una especie diferente, sino variantes de color de los leopardos de Asia y África, y los jaguares de Sudamérica. Kipling lo reconoce cuando describe a Bagheera como “negra como la tinta, pero con las marcas de la pantera, que, bajo cierta luz, aparecen como un patrón de moaré”.

Los leopardos son los grandes felinos de mayor distribución en el mundo, pero también los más perseguidos. Eso se debe, probablemente, a que los leopardos pueden vivir en lugares con hábitat sub-óptimo, como la periferia de ciudades, donde es muy factible que tengan contacto con la gente. También son cazados para el comercio ilegal de especies salvajes, que incluye su uso en la medicina tradicional china.

“Cada vez los matan más y los capturan más; se está volviendo un verdadero problema”, acusa Alan Rabinowitz, CEO de Panthera, organización global para la conservación de felinos salvajes.

Rabinowitz y otros expertos mantienen estrechamente vigiladas las poblaciones de leopardos, para determinar si es necesario que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) modifique el estado de conservación de este felino de “casi amenazado” a “vulnerable”.

Baloo pudo estar inspirado en los osos bezudos, como este animal rescatado. Foto: Neha Vasant Diddee, National Geographic Creative  

 Baloo

La verdadera identidad del “oso pardo dormilón” de Kipling es algo enigmática: en el libro, la descripción física de Baloo sugiere que es un oso bezudo (u oso perezoso), pero su dieta de nueces y miel no concuerda con los hábitos de dicha especie, que prefiere los insectos. El nombre Baloo, que significa simplemente “oso” en indostano, tampoco aporta pistas adicionales.

“El problema es que ‘El libro de la selva’ es una ficción, y todos los personajes de Kipling son una mezcla de animales imaginarios y reales, de modo que es imposible estar seguros de una especie”, dice Kaori Nagai, especialista en Kipling de la Universidad de Kent. Sin embargo, cuando creó su libro, el autor utilizó escritos de naturalistas del siglo XIX, y una de sus fuentes fue un texto de historia natural de 1884, el cual señala que el oso bezudo de India es “por regla, vegetariano”. Dado que los osos bezudos tienden a dormir mucho durante el día, y están diseminados en todo ese país, la mayoría de los eruditos concuerda en que Baloo encaja en la especie. Y además, en la película animada de Disney de 1967, Baloo enseña a Mowgli a comer hormigas.

Endémicos de Paquistán, Sri Lanka, e India, los osos bezudos están clasificados como “vulnerables” por IUCN, pero “en términos de conservación, se encuentran bastante diseminados y seguros en India, aunque sufren algo de presión por el comercio de sus vesículas biliares”, dice Ullas Karanth, director del programa para India, en la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre. Estos osos también son muy abundantes en muchas reservaciones del país, agrega, “donde se han adaptado especialmente para comer termitas; y les gusta la miel”.

Hoy día, los tigres de Bengala son la especie más amenazada descrita en la historia de Kipling. Foto: Steve WInter, National Geographic Creative

Shere Khan

El tigre de Bengala Shere Khan, el enemigo selvático de Mowgli, es el más amenazado de los personajes de Kipling. Según los cálculos más recientes, en todo el mundo quedan solo 3,890 tigres salvajes y de ellos, casi la mitad vive en India. Dicha cifra se considera un incremento aparente respecto de 2010, cuando se pensaba que solo había 3,200 animales. Pero no todos están convencidos de que el aumento represente una recuperación del gran felino, y por otra parte, nuevos datos de IUCN demuestran que el territorio global del tigre se ha reducido en 40 por ciento desde 2010.

“Mucha gente celebró la noticia como un éxito enorme en la conservación del tigre –dice Rabinowitz-. En realidad, fue un éxito enorme en la evaluación de sus cifras”. En su opinión, el aparente incremento poblacional es consecuencia de mejoras en las estrategias y tecnologías de censado.

En India, país que invierte más que ninguno en la evaluación y protección de los tigres, la noticia fue recibida con una mezcla de alegría e inquietud. En muchas áreas, los felinos siguen perdiendo hábitat frente al desarrollo, y la caza furtiva en ciertos lugares es desenfrenada. Sin embargo, se han visto tigres merodeando entre áreas estrictamente protegidas, y las poblaciones de otros sitios son estables o están aumentando. En general, dice Rabinowitz, “India marcha bien, y es el país que contribuye más a la conservación de los tigres salvajes”.

Lobos se encuentran en buenas condiciones en India, actualmente.Foto: Joel Sartore, Photoark, National Geographic Creative

Akela y Raksha

Los padres adoptivos de Mowgli son lobos indios, los cuales no son otra cosa que lobos que viven en India. “El lobo, Canis lupus, es circumpolar, así que su territorio abarca todo el planeta –informa David Mech, investigador científico del Estudio Geológico de Estados Unidos-. El lobo indio es la misma especie que el lobo de Minnesota, de Canadá o de cualquier parte”.

Clasificados como de “preocupación menor” por IUCN, los lobos están prosperando en India, donde viven dispersos en las áreas rurales del país. Sin embargo, lo que no hacen es criar bebés humanos. “No hay pruebas de que un niño haya sido criado por lobos”, afirma Mech.

La pitón de la India es una serpiente no venenosa que enfrenta amenazas por la destrucción de su hábitat.Foto: Michael & Patricia Fogden, Minden

Kaa

La maquinadora Kaa es una pitón de la India, una serpiente no venenosa que puede medir hasta 6.4 metros de largo. La mayor amenaza para las pitones son los autos, seguidos por la destrucción del hábitat, y la matanza deliberada de los aldeanos.

“La gente teme y mata a las pitones porque las confunden con serpientes venenosas”, explica M. Bubesh Guptha, biólogo de la vida silvestre del Bosque Pitchandikulam, en el sur de India. Además, las serpientes siempre tienen gran demanda en el mercado internacional de mascotas. Por lo pronto, las pitones están clasificadas como “casi amenazadas”, por lo que India ha establecido programas de reproducción en cautiverio y centros de rehabilitación para las serpientes, además de que ha prohibido su comercio.

Este modelo museográfico muestra el posible aspecto de Gigantopithecus.Foto: Zuma/Alamy

Rey Louie

El Rey Louie siempre ha sido el comodín cinematográfico. Kipling no incluyó este personaje en su libro, pero en 1967, Disney logró un éxito instantáneo cuando su película animada presentó al orangután jazzista que se balancea entre lianas. No obstante, tenemos un problema: no hay orangutanes en India. Este gran simio, en peligro de extinción, solo vive en las menguantes selvas tropicales de Borneo y Sumatra.

En vez de perpetuar la falsedad geográfica, el equipo responsable de la nueva película de Disney ideó una corrección creativa, la cual permitiría conservar a su rey simio y además, ubicarlo correctamente. El Rey Louie actual es un Gigantopithecus, un género de simio enorme que alguna vez vivió en todo el territorio sur de China, el sureste de Asia, e India.

Los expertos saben muy poco del aspecto real de aquellos animales, porque solo tienen sus mandíbulas, muelas y dientes. Por ahora, lo único que saben con certeza es que Gigantopithecus encaja en el árbol evolutivo de los simios asiáticos, y que probablemente tenía un aspecto muy similar al del orangután moderno, aunque en versión de 2.7 metros de altura.

El espécimen más joven de Gigantopithecus data de hace unos 400,000 años, pero Russell L. Ciochon, paleoantropólogo de la Universidad de Iowa, está investigando unas cavernas en busca de pruebas de una población más reciente. Pese a la disparidad temporal, Ciochon aprueba la inclusión de Gigantopithecus en la nueva película.

“Hace mucho tiempo que estudio a Giganto, y ahora resulta que es una estrella de cine –dice-. Eso no sucede muy a menudo con los animales extintos, excepto por los dinosaurios”.

Fuente: National Geographic en español

Las áreas protegidas están abiertas esperando que las visites

Santo Domingo.- Un total de unas 50 áreas protegidas representadas por parques nacionales, monumentos naturales, reservas científicas (y divertidas), refugios de vida silvestre, áreas de recreo y parques ecológicos, te esperan durante este asueto de Semana Santa, para que las disfrutes en armonía contigo, los tuyos y Dios, expresado en la belleza de su creación.
Estas zonas están habilitadas para el disfrute en familia con facilidades que acomodan tu visita o estadía. Cuentan con hermosos senderos que te llevarán a saltos o cascadas de agua dulce, miradores, áreas de acampar, de picnic y balnearios.
Debidamente señalizados, estos ecosistemas cuentan con paneles informativos e interpretativos para que puedas adentrarte en la riqueza de su naturaleza majestuosa sin temor a perderte.
Antes de desplazarte a la zona, repasa un poco el material informativo y de promoción que proporciona el Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales para su disfrute al máximo.
Durante la exploración del área protegida, mientras ubicas el lugar donde permanecerás, presta mucha atención a las vallas y letreros para que no te extravíes.

Normas para la visita a las áreas protegidas

Las normas de visitación a las zonas de uso público de las áreas protegidas fueron establecidas en el interés de conservar los generosos recursos que ofrecen. La abundancia y exuberancia de algunas de ellas no las exime de su condición de no renovables, al menos para el tiempo en que serían necesarias, por lo que es mandatorio implementar buenas prácticas humanas.

Cuídalas

• No extraigas o lesiones ningún elemento geológico. No talles o pintes grafitis en cuevas, árboles o rocas.
• Captura la naturaleza mediante tus sentidos o en fotos. No te lleves ni dañes plantas y animales terrestres o marinos.
• Si te vas a llevar algo que sea la basura generada en tu visita. Evita contaminar visualmente el ambiente o afectar los organismos que habitan en la zona.
• No alimentes a los animales.
• Los ruidos intensos afectan a personas y animales.
• No fumes: el medioambiente te devolverá el favor con creces, tu salud y acompañantes te lo agradecerán.
• No enciendas fogatas en lugares no autorizados por la administración del área ¡Apágalas muy bien cuando termines!

Cuídate

• Permanece con tu grupo. Si tienes algún percance notifícalo al guía o acompañantes.
• Transita con cuidado y sigue las instrucciones del guía.
• No te aventures a recorrer ni bañarte en lugares desconocidos.
• Evita la ingesta de alcohol.
• Permanece sentado en los botes y usa los chalecos salvavidas.
• No se permite el uso de armas de ningún tipo. No hay nada que matar, excepto malas prácticas de comportamiento ambiental y social.

Disfruta

• Despéjate y despójate de los hábitos que te alejan de la naturaleza. Busca relajarte en la riqueza de los sonidos, colores y olores naturales.
• Expresa consideración y respeto por tus acompañantes de viajes y comunidades anfitrionas.
• Lleva gorras o sombreros y filtro solar para protegerse del sol.
• Usa ropa y zapatos adecuados.
• Es conveniente llevar repelente hecho a base de productos naturales y no en aerosol.
• Si padeces de alguna dolencia lleva a mano tu medicamento.
• Aprovecha y comparte el conocimiento transmitido por los guías.

Explora las áreas protegidas de República Dominicana y descubre toda la riqueza biológica, cultural y de esparcimiento que ellas guardan para tu disfrute y el de las próximas generaciones.
Colaboración del Departamento de Gestión de Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para el Fascículo 1 de la XXIV Semana de la Geografía, ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas son Fuente de Vida Sostenible.