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Amores que salvan: madre y maestra

Carolina Jiménez
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Santo Domingo

Ser maestra conlleva una ardua responsabilidad, entrega, dedicación y tolerancia. Esta tiene a su cargo un grupo de niños o jóvenes a los cuales debe guiar, educar, enseñar y cuidar. Sin embargo, en ocasiones, su rol de maestra se transforma en el de una madre.

Cuando un niño va a la escuela con un comportamiento aislado, la maestra puede detectar que ocurre una problemática familiar o algún tipo de trastorno.

Greisy Salas, madre y maestra, comentó que maneja ambos roles con gran responsabilidad: “Siempre me pongo en el lugar de madre con mis estudiantes, los cuido como si fueran mis propios hijos. Me pre-ocupo por impartirles conocimientos, pero también les inculco valores”.

Al preguntarle sobre cómo detecta cuando un niño está atravesando una situación en su hogar, la maestra contó que un día en el izamiento de bandera de la escuela, vio a un estudiante de diez años totalmente aislado de los demás. Cuando se acercó a preguntarle qué le pasaba, este le contestó que se sentía mal porque nadie lo quería. “Mi respuesta fue que yo lo amaba, que nunca lo olvidara. Sentí que mis palabras fueron bien recibidas por él, porque se recostó en mis hombros y sonrió”.

 

Es preciso recordar las palabras de Arian Esquivel en el artículo “Más que una maestra, una segunda madre”: “La buena maestra transforma al mundo, día a día, desde las aulas. Convoca al cambio desde sus actos. No sigue una línea recta, antes de regañar, escucha”.

María Teresa Troncoso, maestra de quinto grado, dijo que su rol de madre lo asocia todos los días con sus estudiantes: “Me preocupo por ellos como lo hago con mis hijos, a veces los niños vienen a la escuela con heridas que en su casa no le ponen atención y yo los curo. Me llena de felicidad cuando me dicen que ya se sienten mejor con mis cuidados”.

Troncoso expresó que no hay mayor satisfacción para una maestra que el momento en que el niño cuando pase de curso la abrace y le diga que quiere volver a estar con ella. “Muchas veces el niño es maltratado en su casa y viene buscando un refugio en la escuela. Por esto, la maestra debe siempre brindar amor y comprensión”.

La maestra es un ejemplo a seguir para sus estudiantes, debe siempre guiar hacia el buen camino y tener la capacidad de sacar lo mejor de cada uno.

(+) Celebrar a las madres en su día

Las maestras en sus respectivos centros educativos elaboran para el Día de las Madres, que se estará celebrando el domingo 27 de mayo, actividades que fomenten en los estudiantes ese valor que merecen sus madres y sobre todo agradarlas este día con detalles especiales.

Dentro de estas actividades se encuentran:

  • Creación de tarjetas personalizadas para las madres.
  • Poemas y canciones dedicados a las madres.
  • Actos escolares con motivo a la celebración de las madres.
  • Manualidades.

10 cosas que te pasarán por la cabeza el 1er día de escuela de tu hijo

¿Se acerca el primer día de clases de tu pequeño? Seguramente ya te habrás imaginado mil situaciones posibles de lo que puede ocurrir con tu pequeño. Aquí te dejamos unas cuantas:

1. “Me quedaré 5 minutos fuera del colegio por si lo oigo llorar.” Y esos 5 minutos se convertirán en 15; bueno, tal vez en 1 hora.

2.“¡BULLYING, BULLYING, BULLYING! Piensas en tu indefenso bebé acosado por niños enormes… ¿o será tu pequeño el primero en atacar?

3. “¿Le puse comida suficiente?” Has llenado su lonchera de comida para sobrevivir como si fuera a una excursión al Everest.

4. “Debí ponerle un chip.” Si los barrotes de su cuna no lo detuvieron, ¿podrán las rejas de la escuela?

5.-“Que no cambie su comida por…” Frituras, canicas, fichas… en fin. Hay todo un tráfico de esas cosas en la escuela.

6. ¿Y si se enamora de su miss? Piensas en esa peligrosa mujer de la que se puede enamorar y robarte el amor de tu pequeño.

7. “¿Irá solo al baño?” Tu pequeño dejó el pañal hace mucho tiempo, pero nunca se sabe cuándo ocurrirán accidentes.

8. “¿Regresará con novia?” Sabes lo apuesto y conquistador que es tu hijo, y todavía no estás lista para esa sorpresita.

9. “Llegaré un poco antes de la hora de salida.” Sólo por si tu niño está tan desesperado como tú por verse.

10. “¿Y si me convierto en tu maestra personal?” Ya superado el primer día de escuela, lo abrazas y piensas en la posibilidad de ser su nueva maestra. Ves su sonrisa, la cual te da seguridad para superar el día siguiente.

Fuente: padresehijos.com.mx