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Un niño que no lee tiene anemia emocional

Escritores infantiles, psicólogos y expertos en educación infantil, como Begoña Ibarrola, Nélida Pérez, Rafael Guerrero, Marga Santamaría o Carmen Llopis, se han dado cita en un encuentro organizado por el Colegio CEU San Pablo Montepríncipe de Madrid en el que los niños han enseñado a sus padres a disfrutar de los cuentos y a vivirlos como ellos lo hacen. A través de los cuentos y de diferentes talleres, estos expertos también han orientado a las familias sobre cómo gestionar y controlar en sus hijos emociones como el optimismo, la empatía, los miedos, la rabia o la autoestima y se ha reivindicado la importancia de los cuentos en la educación emocional de los más pequeños.

Según Begoña Ibarrola, una de las autoras de cuentos infantiles más leídas de España, «los cuentos son recursos mágicos para construir la esfera emocional de tus hijos». Nos recuerda que «los cuentos favorecen el autoconocimiento y la conciencia emocional, mostrándonos quienes somos y, lo que es más importante, quienes podemos llegar a ser». «Un niño que no lee tiene anemia emocional», agregó la autora. «Leer es compartir emociones, generar espacios emocionales comunes donde todos los seres humanos podemos comunicarnos ya que el lenguaje del corazón es un idioma universal que va más allá de las palabras», indicó a Servimedia.

Para esta experta, los cuentos ayudan a comprender y hablar con naturalidad y fluidez sobre los miedos, las penas o la felicidad propia y ajena, así como a lidiar con los conflictos de nuestro día a día que, querámoslo o no, transcurre plagado de emociones. Así, explicó que los cuentos tienen la función de estimular la imaginación y la fantasía, entretener y divertir, transmitir una enseñanza moral, facilitar la comprensión de verdades metafísicas y filosóficas, y una función terapéutica, al proporcionar a los niños orientaciones y claves para comprender nuestro mundo interior o nuestros conflictos.

Al igual que Begoña Ibarrola, Nélida Pérez, experta en educación emocional, ha destacado la importancia de trabajar con los niños las emociones desde edades muy tempranas. «Los niños deben entender que la emotividad no es algo sorprendente e incontrolable, sino un medio de expresión de su personalidad, y como todo medio de expresión, puede ser educado. Por este motivo, enseñarles a identificar, reconocer, y controlar sus emociones debería ser un objetivo prioritario en la educación de los hijos y los padres deberían servir de modelos».

Durante los talleres de inteligencia emocional y animación a la lectura de «La Granja de las emociones y de los cuentos para sentir», padres e hijos han visualizado cuentos proyectados a través de sombras chinas en el techo; pintado «Los huevos mágicos de las 10 gallinas»; creado su propia «Mochila de las emociones» a través de la técnica de la estampación; han hecho mágicas pompas de jabón gigantes y han diseñado su propio «Paraguas Mary Poppins», por ejemplo.

Fuente: abc.es

 

Leer no es vivir, pero es una manera de volver a la vida

Leer no es vivir, pero es una de las mejores formas de estar vivos, de sumergirnos en un océano de letras para refugiarnos, renacer y liberarnos en esas islas de serenidad literarias. ¿Qué es leer para ti? Algunos dicen que leemos para saber que no estamos solos, otros, que el día a día se hace más vívido y gratificante.

Sumergirse en un libro es un ejercicio que nos nutre, nos educa y hace de nuestras mentes entidades más libres, con más poder.

La lectura, los libros, son un bien universal que deberían trascender mundos y culturas, e ir más allá del tiempo. Son un legado a la humanidad que heredar de padres a hijos como un bien preciado.

Si eres un buen artesano de las noches de lectura intensa, estamos seguros que te vas a sentir identificado con estas reflexiones. Unas reflexiones que, a su vez, te invitamos a complementar.

Las lecturas de infancia

Tan pronto como nos iniciamos en el proceso lecto-escritor empezamos sumergiéndonos en esos primeros libros que los mayores suelen abrir para nosotros, o aún más, en ocasiones hasta los descubrimos nosotros mismos.

Las primeras lecturas de infancia son huellas emocionales hiladas de fantasías inolvidables. Eran cerraduras a las que asomarse por primera vez para experimentar terror, aventura, amor…

A menudo, cuando cerramos los ojos, desearíamos revivir de nuevo todas esas sensaciones tan nuevas e intensas, al pasar las hojas amarillentas de nuestros libros de infancia. Esos que aún guardamos con nuestro nombre escrito en las primeras páginas.

Niña a la que le gusta leer

De alguna manera, los libros viejos son como fotografías del alma, como pequeños universos que contienen muchas partes de nosotros mismos.Son emociones contenidas en mares de letras que aún nos conmueven, y que nos hace preguntarnos si los niños de ahora se acercan a los libros con la misma pasión que lo hicimos nosotros. Está claro que su mundo parece otro, que la sociedad actual cabalga a lomos de la tecnología y no sobre las suaves páginas de un libro.

Ahora bien, lejos de ver diferencias, vale la pena invertir esfuerzos propios en que este acercamiento se produzca. ¿De qué manera? A través de estas sencillas estrategias:

  • Es tarea de todos iniciar de forma temprana a los niños en la lectura.
  • El mejor modo de hacerlo es sirviéndoles de ejemplo. Si en sus contextos más cercanos los libros son algo íntimo y familiar, también lo serán para ellos.
  • No les obligues a leer un determinado tipo de libros. A la lectura se llega por curiosidad y en libertad, permite que sean ellos quienes elijan.
  • Establece horarios de lectura, deja que, por ejemplo, sea la noche ese instante de paz en el que irse a la cama con un libro.

Los libros y el arte de los sentidos

No importa lo grande que sea el volumen, porque ni pesan ni molestan. En ocasiones, cargamos con enormes libros en nuestros bolsos para devorarlos mientras viajamos en tren o en autobús. Son islas en las que refugiarnos.

Los libros se leen, se huelen, se acarician y para muchos, no se prestan. Son amigos silenciosos con los que establecer una unión única y excepcional. Amigos de placeres y aventuras.

A los libros se les disfruta con muchos sentidos. De hecho, es posible que alguna vez te hayas preguntado por qué los libros más viejos tienen ese olor tan peculiar, un olor que nos intriga y nos atrapa.

  • Todo ello se debe a un elemento oculto en sus páginas. La razón hay que buscarla en la lignina (prima hermana de la vainilla). Se trata de un polímero presente en el reino vegetal y que, en el caso de los árboles, les ayudan a mantenerse firmes
  • Todo libro elaborado a la vieja usanza contará con esa esencia singular a vainilla que se potencia aún más a medida que las hojas envejezcan, y amarilleen.

Hoy en día estos procesos han cambiado. Ya no es frecuente sentir ese embriagador olor de antaño. Y más, si tenemos en cuenta el auge de los dispositivos electrónicos.

Leer para ser libres, leer para ser felices

Mujer leyendo

La lectura es más que un refugio cotidiano, es el amanecer a nuevos conocimientos, es vivir historias ajenas, es transitar por mundos imposibles… Es cerrar un libro y comprender que ya no somos los mismos.Leer expande, nos permite volver a la realidad cuando deseamos sabiendo que en fondo de nuestro ser hay algo que nos sigue uniendo a ellos. Y a pesar de saberlo, a pesar de comprender que leer no es vivir porque no es la vida real, ellos, los libros, siguen haciendo más vívidos nuestros días.

¿Cómo serán las personas que nunca han abierto un libro? Tal y como dijo Gandhi, «si no lees no pasa nada, pero si lo haces pasa mucho.»

La vida ofrece sabiduría, no hay duda, pero quien lee tanto como respira, quien busca su instante diario para abrir estas cerraduras literarias encuentra beneficios más intensos:

  • A pesar de que muchos piensen que quien lee demasiado es que no desea vivir en el mundo real, se equivoca. La lectura es un aprendizaje constante para crear personas más hábiles.
  • Un buen libro nos permite relativizar muchos aspectos cotidianos que nos generan estrés y ansiedad. Los libros nos instruyen, nos deleitan, nos calman y nos inician en nuevos conocimientos.
  • Quien está habituado a leer a menudo se vuelve también más exigente. También afina a su vez su sentido crítico. Tiene múltiples y variadas opiniones, tiene voz propia porque ha vivido en muchos mundos, porque se ha metido en muchas mentes.

Leer no es solo una forma de ser más libres. Es también un arma de poder a tu alcance.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Cómo leer a los niños en voz alta para que aprendan

Leer cuentos o fragmentos de libros a los niños les ayuda a desarrollar las competencias lectoras y a ampliar su vocabulario, incluso antes de aprender a leer. Pero, ¿cómo hacerlo para que mantengan el interés y aporte beneficios a su proceso de aprendizaje? La ciencia tiene la respuesta.

Según un reciente estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología y realizado por investigadores de la Universidad de Sussex (Reino Unido) la lectura compartida entre adulto y niño contribuye a que los más pequeños participen de los textos y se conviertan en grandes lectores a largo plazo. Además, afirma que esta práctica es beneficiosa para el futuro proceso de aprendizaje del menor y que es más efectiva si se siguen ciertos consejos que ellos mismos proponen en el estudio. Las recomendaciones se extrajeron después de analizar cómo la lectura compartida beneficiaba la comprensión de palabras de 2.455 niños.
leer a los niños en voz alta

La edad no importa

Estos consejos, centrados en la manera en la que el adulto debe leer e interactuar con el pequeño durante la lectura, también dejan claros aquellos factores que han resultado ser menos importantes tales como la edad del menor. A pesar de la creencia común de que los estudiantes mayores aprenden palabras de manera más sencilla, no parece haber ningún vínculo entre la edad y la comprensión de vocabulario.

Aunque los investigadores demostraron que la comprensión de palabras no depende de la persona que lee (da igual que sea un docente, un familiar o un amigo), sí que otorgan mucha importancia a la interacción entre el adulto y el menor. Apuestan por la lectura interactiva: señalar ilustraciones e imágenes, hacer preguntas o aclarar el significado del vocabulario más difícil influye, en palabras de un investigador, “de manera significativa en la cantidad de palabras nuevas que los niños pueden aprender después de esta experiencia”. Afirma que “el uso de un estilo dialógico a la hora de leer aumenta el aprendizaje de vocabulario”. En este sentido, desde IPSIA Psicología, exponen que “leer en voz alta ayuda al posterior aprendizaje de la escritura, el habla y la escucha. Es interesante que el adulto repase algunos fonemas que pueden ser dificultosos”.

leer a los niños en voz alta

Repetir y repetir

El estudio también afirma que repetir ciertas palabras durante la lectura ayuda a su comprensión, no solamente porque se memorizarán con más facilidad, sino porque consiguen entenderlas mejor y, por lo tanto, retenerlas por más tiempo. Incluso, otro estudio realizado por Jessica Horst, de la Universidad de Sussex, concluyó que leer los mismos cuentos varias veces ayuda a los niños a recordar y asimilar las palabras que contienen.
Este no es el único informe que muestra los beneficios de practicar la lectura compartida. Un estudio realizado por la Universidad de Nueva York y publicado por Pediatrics concluyó que leer a los niños previene la hiperactividad y mejora la concentración. Además, tal y como se confirma con esta investigación, contagiar el hábito de la lectura desde edades tempranas proporciona notables beneficios en el rendimiento escolar de los más pequeños, a la vez que se desarrollan algunos valores emocionales como la empatía o la imaginación.

Fuente:educaciontrespuntocero.com

Ocho lecturas recomendadas para incentivar el hábito lector en tu alumnado

Desde el año 1996, y tras ser promovida por la UNESCO, la festividad del Día Internacional del Libro se extendió por todo el planeta con la intención de promover la lectura y la industria editorial que la sustenta. Celebración que suele venir precedida por incontables listas, publicadas en medios de todo tipo, con los mejores libros editados desde el 23 de abril del año anterior… como la que os presentamos a continuación. Un listado que, sin embargo, presenta la particularidad de estar planteada a modo de repositorio de libros que por un motivo u otro sean capaces de fomentar, a su vez, el placer de la lectura de otros libros entre alumnos o familiares. Son los siguientes:

Fuente: aulaplaneta.com

3 claves para motivar a los alumnos a leer

Conseguir que los estudiantes lean es uno de los mayores y más agotadores retos a los que se enfrenta hoy en día el profesorado. Jesús Hernán, director de Legiland, ofrece las claves para motivarles y convertirles en lectores habituales y apasionados.

Cada día debemos iniciar o renovar el interés por la lectura de más de 10.000 jóvenes de 8 a 16 años. Nuestro objetivo es lograr que se conviertan en lectores de futuro, apasionados, habituales competentes y críticos, pero antes de eso hay captar permanentemente su atención, despertar su curiosidad, hacer que escuchen la llamada de los libros.

En este artículo queremos compartir contigo las 3 claves que sabemos que funcionan en centros educativos de Primaria y Secundaria. Aplicarlas correctamente producen mejoras visibles y cuantificables.

1. Orientar en la elección de las lecturas

La lectura libre está cada vez más de moda y es un avance en la dirección correcta para promover el gusto por la lectura. No obstante, hacerlo sin mediación es una temeridad a la altura de dejar que cada alumno elija libremente lo que quiere comer para promover el gusto por la comida.

El papel del mediador es trascendental para orientar en la elección y enseñar, a su vez, los criterios para seleccionar la lectura. Para orientar es necesario conocer el nivel de competencia lectora, el ritmo, gustos e incluso el momento vital de cada lector; entablar diálogo con él y conocer bien las obras entre las que éste puede elegir. El match lector-lectura podrá funcionar o no, pero dar herramientas para saber elegir y para que cada uno entienda por qué le ha funcionado o no una lectura, es la clave para que ganen autonomía y criterio, dos elementos clave para su futuro.

Legiland no sólo facilita información visual y rápida sobre lo que lee y le gusta a cada lector, también sobre su nivel de competencia lectora y su evolución. Ofrece información detallada sobre cada propuesta de lectura, con filtros avanzados para que todos dispongan de criterios múltiples para la elección. Además, es la única herramienta capaz de monitorizar y certificar la lectura libre, haciendo compatible la evaluación escolar de las lecturas con el placer por leer.

2. Seleccionar los libros y dar acceso fácil a ellos

Un profesor de un colegio me comentaba esta semana el efecto que ha tenido el hecho de poner los libros de Legiland en una estantería diferenciada de la biblioteca, visible y accesible para todos los alumnos. Antes los ofrecían en un carrito que circulaba de clase en clase. Me decía, con asombro, que se había multiplicado por cuatro el número de préstamos de la biblioteca escolar. Esos libros se ven ahora más, llaman la atención, se han convertido en un objeto de deseo para pequeños y grandes.

Es un efecto mágico que funciona siempre si la selección de libros es la adecuada: atractiva, variada y ajustada a los potenciales lectores.

De ahí que en Legiland seleccionemos con tanto cuidado las lecturas que incorporamos. Ofrecemos 600 títulos que combinan novedades editoriales, literatura de calidad con literatura de consumo, clásicos, versiones, libros de lectura fácil, cómics y libros ilustrados, lecturas de conocimiento y artículos de divulgación. Buscamos la variedad, el atractivo y la calidad para que cualquier lector encuentre algo que capte su interés. Es un trabajo titánico que una sola persona difícilmente puede hacer de forma permanente y que nosotros hacemos en colaboración con expertos LIJ, educadores, editoriales, familias y, por supuesto, los jóvenes lectores.

3. Gamificar

El efecto positivo del juego con fines educativos está más que demostrado. Nuestra experiencia no hace más que corroborar las conclusiones que todos conocemos: agregar elementos de juego aumenta la motivación del alumnado y provoca que la experiencia individual y colectiva sea más estimulante.

La lectura es uno de los terrenos de juego más fascinantes. Las historias, personajes, tramas nos ofrecen infinitas posibilidades para gamificar. Al respecto, hay mucha literatura en internet con ideas fantásticas para aplicar desde hoy mismo.

Gamificar bien es una empresa compleja: tienes que mantener la tensión del juego, variar las propuestas, adaptarte a cada momento y tipo de jugador, involucrar a todo el mundo y hacerlo durante un tiempo limitado y reducido. Quedarse a medias o gamificar mal puede tener el efecto contrario y generar gran frustración.

En Legiland somos expertos en gamificación y lectura juvenil. Nuestra plataforma ofrece una arquitectura de juego pensada para estimular la lectura entre los jóvenes y evoluciona cada día según el uso que le dan. Además, ofrece retos constantes, actividades y recursos educativos, para que los profesores escojan lo que más le convenga cuando mejor les convenga.

No hay fórmula mágica, sí ingredientes mágicos

En el reto de promover la lectura entre los jóvenes no hay una fórmula mágica pero sí una serie de ingredientes capaces de generar una oportunidad de éxito: conocimiento (de los lectores, de las obras, de los objetivos que perseguimos), pasión, creatividad, dedicación y perseverancia.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

 

6 técnicas para ayudar a los niños a estudiar los exámenes sin estrés

Hay niños que necesitan que sus padres estén a su lado mientras hacen los deberes, otros se levantan muchas veces porque no se concentran, los hay que encaran los exámenes con mucho estrés… Hasta que nuestros hijos aprenden a estudiar y cogen el hábito, pueden necesitar un poco de ayuda.

Para que el estudio sea eficaz, no solo es importante qué hacen durante el tiempo que tienen los libros abiertos sobre la mesa (si comprenden lo que leen, si se concentran, si memorizan…), sino también cómo se preparan para estudiar. Existen algunas técnicas para ayudar a los niños a estudiar con eficacia para encarar los exámenes sin estrés.

Cuando tus hijos estudian y encaran los exámenes con estrés

No entiendo esos padres que dicen “hemos aprobado” o “hemos suspendido el examen” cuando sus hijos se presentan a una prueba, como si fueran ellos los que van al colegio a examinarse. No entiendo a esos padres que tienen limitadas sus tardes porque tienen que sentarse con el niño a estudiar, porque sino no estudia.

¿Quién necesita el refuerzo? ¿El niño propiamente dicho o el padre? Detrás de este comportamiento del progenitor puede estar la culpabilidad (al no pasar tiempo suficiente o dedicarle atención a su hijo se sienta a estudiar con él/ella) o la falta de reconocimiento (el padre se dice así mismo ‘así me reconocen que soy buen padre o buena madre’) o simplemente la búsqueda de algo personal (cuando tenía edad de estudiar no estudió y ahora suple ese malestar estudiando con el niño).

Pero la cuestión no es saber por qué los padres lo hacen, sino cómo apoyar al niño en el estudio. Debemos descubrir cómo ayudarles desde el refuerzo de la confianza y la seguridad en él mismo, además de lograr la relajación en el tiempo de estudio para obtener preparación de calidad.

Como padres, podemos aplicar algunas técnicas de aprendizaje para guiar al niño a un estado de éxito antes de realizar el examen. Para ello, contamos con:

1. Técnicas de respiración
Simplemente sentados en una posición cómoda y con música o no de fondo, algo relajada, y en silencio, tenéis que tomar aire por la nariz y exhalar por la boca de manera profunda.

2. Técnicas de meditación (Atención plena – Mindfulness)
Incluso aquí, podemos utilizar la realización de mandalas, para estar lo más relajados posibles antes de comenzar el estudio.

3. Técnicas de visualización
Se trata de crearle al niño un lugar seguro en su imaginación donde el estrés, los nervios o la ansiedad por el examen, no puedan entrar.

4. Juegos antes de estudiar
Divertirse antes de ponerse a estudiar, hará que su estado emocional esté predispuesto al estudio. También funciona muy bien reírse. Podemos contar chistes o mirar algún video gracioso que haga que entremos en estado de confianza y relajación.

5. Música durante el estudio
El niño puede estudiar con música, así se concentrará mejor en lugar de pensar en que lo hará peor.

6. Técnica para reducir el estrés
Es importante preparar un buen entorno y ambiente de estudio. A veces, estar en contacto con un peluche o cojín o algún otro instrumento que pueda ser ‘el descargador de estrés y ansiedad’ hará que el niño encuentre su mejor estado de relajación.

Cualquiera de ellas, hará que nuestros hijos empiecen a estudiar solos y a obtener los resultados que desean.

Otros consejos para ayudar a los niños a estudiar

Nuestro objetivo principal será fortalecer la confianza y la autoestima del niño para que cuando diga que quiere sentarse a estudiar todo esté en orden mental y emocional. De esta forma se conseguirá el correspondiente aprovechamiento.

Por otro lado, no olvides planear descansos de unos 5 minutos cada 20. Esto hará que cuando vuelva al estudio, pueda volver a prestar atención a aquello que se desea.

Y por supuesto, un buen abrazo antes de comenzar a estudiar, garantizará un nivel de dopamina muy eficaz para llegar a la mejor nota posible. Recuerda que los abrazos (según fuente de Internet):

– Nos llenan de alegría.

– Nos hacen ser más pacientes.

– Se consideran como un gran remedio al estrés y la ansiedad.

– Son los culpables del buen humor y la motivación.

– Balancean nuestro sistema nervioso.

Y no olvides que apelar al AMOR en estos momentos, ¡es de gran apoyo! Para nuestros hijos. Abraza, sonríe y muéstrale tu confianza. Demuéstrale que haga lo que haga en ese día del examen, tú seguirás dándole apoyo y amor como hasta ahora (¡haz que le quede bien claro!).

Fuente: guiainfantil.com

Dentro de poco podrás controlar tu móvil con la mente

En 2018 ya estamos acostumbrados a hablar con nuestros gadgets. Le preguntamos a Siri si hace falta que saquemos el paraguas mañana. Decimos al aire ‘Ok Google’ para saber si nuestro equipo ha ganado. Y buscamos una serie hablando directamente al televisor, de la misma forma que le pedíamos a nuestros padres que nos pusieran los dibujos animados.

Pero dentro de poco puede que ni siquiera gastemos nuestras cuerdas vocales para interactuar con las máquinas. Ni tan siquiera hará falta hacer un gesto o tocar un botón. Solo tendremos que pensar lo que necesitamos y lo conseguiremos.

Suena a ciencia ficción pero es la realidad que se está cociendo en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, uno de los laboratorios más importantes y avanzados del planeta. Allí se está diseñando y probando AlterEgo.

Da igual que sea feo, te lee la mente

AlterEgo es una tecnología que permite hablar con los ordenadores sin pronunciar una sola palabra y escuchar su respuesta sin necesidad de tener oídos. Su aspecto es el de una especie de trozo de plástico que va de la oreja a la boca, como si fuera una especie de collarín futurista o un fragmento de mandíbula de un tiburón.

Además, AlterEgo también funciona como un altavoz, pero no como uno corriente: su sistema emite sonidos desde el ordenador al que esté conectado mediante vibración, lo que le permite enviar señales directamente al oído interno a través de los huesos de la mandíbula y del cráneo.

Al igual que Begoña Ibarrola, Nélida Pérez, experta en educación emocional, ha destacado la importancia de trabajar con los niños las emociones desde edades muy tempranas. «Los niños deben entender que la emotividad no es algo sorprendente e incontrolable, sino un medio de expresión de su personalidad, y como todo medio de expresión, puede ser educado. Por este motivo, enseñarles a identificar, reconocer, y controlar sus emociones debería ser un objetivo prioritario en la educación de los hijos y los padres deberían servir de modelos».

Durante los talleres de inteligencia emocional y animación a la lectura de «La Granja de las emociones y de los cuentos para sentir», padres e hijos han visualizado cuentos proyectados a través de sombras chinas en el techo; pintado «Los huevos mágicos de las 10 gallinas»; creado su propia «Mochila de las emociones» a través de la técnica de la estampación; han hecho mágicas pompas de jabón gigantes y han diseñado su propio «Paraguas Mary Poppins», por ejemplo.

Fuente: abc.es

 

Leer no es vivir, pero es una manera de volver a la vida

Leer no es vivir, pero es una de las mejores formas de estar vivos, de sumergirnos en un océano de letras para refugiarnos, renacer y liberarnos en esas islas de serenidad literarias. ¿Qué es leer para ti? Algunos dicen que leemos para saber que no estamos solos, otros, que el día a día se hace más vívido y gratificante.

Sumergirse en un libro es un ejercicio que nos nutre, nos educa y hace de nuestras mentes entidades más libres, con más poder.

La lectura, los libros, son un bien universal que deberían trascender mundos y culturas, e ir más allá del tiempo. Son un legado a la humanidad que heredar de padres a hijos como un bien preciado.

Si eres un buen artesano de las noches de lectura intensa, estamos seguros que te vas a sentir identificado con estas reflexiones. Unas reflexiones que, a su vez, te invitamos a complementar.

Las lecturas de infancia

Tan pronto como nos iniciamos en el proceso lecto-escritor empezamos sumergiéndonos en esos primeros libros que los mayores suelen abrir para nosotros, o aún más, en ocasiones hasta los descubrimos nosotros mismos.

Las primeras lecturas de infancia son huellas emocionales hiladas de fantasías inolvidables. Eran cerraduras a las que asomarse por primera vez para experimentar terror, aventura, amor…

A menudo, cuando cerramos los ojos, desearíamos revivir de nuevo todas esas sensaciones tan nuevas e intensas, al pasar las hojas amarillentas de nuestros libros de infancia. Esos que aún guardamos con nuestro nombre escrito en las primeras páginas.

Niña a la que le gusta leer

De alguna manera, los libros viejos son como fotografías del alma, como pequeños universos que contienen muchas partes de nosotros mismos.Son emociones contenidas en mares de letras que aún nos conmueven, y que nos hace preguntarnos si los niños de ahora se acercan a los libros con la misma pasión que lo hicimos nosotros. Está claro que su mundo parece otro, que la sociedad actual cabalga a lomos de la tecnología y no sobre las suaves páginas de un libro.

Ahora bien, lejos de ver diferencias, vale la pena invertir esfuerzos propios en que este acercamiento se produzca. ¿De qué manera? A través de estas sencillas estrategias:

  • Es tarea de todos iniciar de forma temprana a los niños en la lectura.
  • El mejor modo de hacerlo es sirviéndoles de ejemplo. Si en sus contextos más cercanos los libros son algo íntimo y familiar, también lo serán para ellos.
  • No les obligues a leer un determinado tipo de libros. A la lectura se llega por curiosidad y en libertad, permite que sean ellos quienes elijan.
  • Establece horarios de lectura, deja que, por ejemplo, sea la noche ese instante de paz en el que irse a la cama con un libro.

Los libros y el arte de los sentidos

No importa lo grande que sea el volumen, porque ni pesan ni molestan. En ocasiones, cargamos con enormes libros en nuestros bolsos para devorarlos mientras viajamos en tren o en autobús. Son islas en las que refugiarnos.

Los libros se leen, se huelen, se acarician y para muchos, no se prestan. Son amigos silenciosos con los que establecer una unión única y excepcional. Amigos de placeres y aventuras.

A los libros se les disfruta con muchos sentidos. De hecho, es posible que alguna vez te hayas preguntado por qué los libros más viejos tienen ese olor tan peculiar, un olor que nos intriga y nos atrapa.

  • Todo ello se debe a un elemento oculto en sus páginas. La razón hay que buscarla en la lignina (prima hermana de la vainilla). Se trata de un polímero presente en el reino vegetal y que, en el caso de los árboles, les ayudan a mantenerse firmes
  • Todo libro elaborado a la vieja usanza contará con esa esencia singular a vainilla que se potencia aún más a medida que las hojas envejezcan, y amarilleen.

Hoy en día estos procesos han cambiado. Ya no es frecuente sentir ese embriagador olor de antaño. Y más, si tenemos en cuenta el auge de los dispositivos electrónicos.

Leer para ser libres, leer para ser felices

Mujer leyendo

La lectura es más que un refugio cotidiano, es el amanecer a nuevos conocimientos, es vivir historias ajenas, es transitar por mundos imposibles… Es cerrar un libro y comprender que ya no somos los mismos.Leer expande, nos permite volver a la realidad cuando deseamos sabiendo que en fondo de nuestro ser hay algo que nos sigue uniendo a ellos. Y a pesar de saberlo, a pesar de comprender que leer no es vivir porque no es la vida real, ellos, los libros, siguen haciendo más vívidos nuestros días.

¿Cómo serán las personas que nunca han abierto un libro? Tal y como dijo Gandhi, «si no lees no pasa nada, pero si lo haces pasa mucho.»

La vida ofrece sabiduría, no hay duda, pero quien lee tanto como respira, quien busca su instante diario para abrir estas cerraduras literarias encuentra beneficios más intensos:

  • A pesar de que muchos piensen que quien lee demasiado es que no desea vivir en el mundo real, se equivoca. La lectura es un aprendizaje constante para crear personas más hábiles.
  • Un buen libro nos permite relativizar muchos aspectos cotidianos que nos generan estrés y ansiedad. Los libros nos instruyen, nos deleitan, nos calman y nos inician en nuevos conocimientos.
  • Quien está habituado a leer a menudo se vuelve también más exigente. También afina a su vez su sentido crítico. Tiene múltiples y variadas opiniones, tiene voz propia porque ha vivido en muchos mundos, porque se ha metido en muchas mentes.

Leer no es solo una forma de ser más libres. Es también un arma de poder a tu alcance.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Cómo leer a los niños en voz alta para que aprendan

Leer cuentos o fragmentos de libros a los niños les ayuda a desarrollar las competencias lectoras y a ampliar su vocabulario, incluso antes de aprender a leer. Pero, ¿cómo hacerlo para que mantengan el interés y aporte beneficios a su proceso de aprendizaje? La ciencia tiene la respuesta.

Según un reciente estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología y realizado por investigadores de la Universidad de Sussex (Reino Unido) la lectura compartida entre adulto y niño contribuye a que los más pequeños participen de los textos y se conviertan en grandes lectores a largo plazo. Además, afirma que esta práctica es beneficiosa para el futuro proceso de aprendizaje del menor y que es más efectiva si se siguen ciertos consejos que ellos mismos proponen en el estudio. Las recomendaciones se extrajeron después de analizar cómo la lectura compartida beneficiaba la comprensión de palabras de 2.455 niños.
leer a los niños en voz alta

La edad no importa

Estos consejos, centrados en la manera en la que el adulto debe leer e interactuar con el pequeño durante la lectura, también dejan claros aquellos factores que han resultado ser menos importantes tales como la edad del menor. A pesar de la creencia común de que los estudiantes mayores aprenden palabras de manera más sencilla, no parece haber ningún vínculo entre la edad y la comprensión de vocabulario.

Aunque los investigadores demostraron que la comprensión de palabras no depende de la persona que lee (da igual que sea un docente, un familiar o un amigo), sí que otorgan mucha importancia a la interacción entre el adulto y el menor. Apuestan por la lectura interactiva: señalar ilustraciones e imágenes, hacer preguntas o aclarar el significado del vocabulario más difícil influye, en palabras de un investigador, “de manera significativa en la cantidad de palabras nuevas que los niños pueden aprender después de esta experiencia”. Afirma que “el uso de un estilo dialógico a la hora de leer aumenta el aprendizaje de vocabulario”. En este sentido, desde IPSIA Psicología, exponen que “leer en voz alta ayuda al posterior aprendizaje de la escritura, el habla y la escucha. Es interesante que el adulto repase algunos fonemas que pueden ser dificultosos”.

leer a los niños en voz alta

Repetir y repetir

El estudio también afirma que repetir ciertas palabras durante la lectura ayuda a su comprensión, no solamente porque se memorizarán con más facilidad, sino porque consiguen entenderlas mejor y, por lo tanto, retenerlas por más tiempo. Incluso, otro estudio realizado por Jessica Horst, de la Universidad de Sussex, concluyó que leer los mismos cuentos varias veces ayuda a los niños a recordar y asimilar las palabras que contienen.
Este no es el único informe que muestra los beneficios de practicar la lectura compartida. Un estudio realizado por la Universidad de Nueva York y publicado por Pediatrics concluyó que leer a los niños previene la hiperactividad y mejora la concentración. Además, tal y como se confirma con esta investigación, contagiar el hábito de la lectura desde edades tempranas proporciona notables beneficios en el rendimiento escolar de los más pequeños, a la vez que se desarrollan algunos valores emocionales como la empatía o la imaginación.

Fuente:educaciontrespuntocero.com

Ocho lecturas recomendadas para incentivar el hábito lector en tu alumnado

Desde el año 1996, y tras ser promovida por la UNESCO, la festividad del Día Internacional del Libro se extendió por todo el planeta con la intención de promover la lectura y la industria editorial que la sustenta. Celebración que suele venir precedida por incontables listas, publicadas en medios de todo tipo, con los mejores libros editados desde el 23 de abril del año anterior… como la que os presentamos a continuación. Un listado que, sin embargo, presenta la particularidad de estar planteada a modo de repositorio de libros que por un motivo u otro sean capaces de fomentar, a su vez, el placer de la lectura de otros libros entre alumnos o familiares. Son los siguientes:

Fuente: aulaplaneta.com

3 claves para motivar a los alumnos a leer

Conseguir que los estudiantes lean es uno de los mayores y más agotadores retos a los que se enfrenta hoy en día el profesorado. Jesús Hernán, director de Legiland, ofrece las claves para motivarles y convertirles en lectores habituales y apasionados.

Cada día debemos iniciar o renovar el interés por la lectura de más de 10.000 jóvenes de 8 a 16 años. Nuestro objetivo es lograr que se conviertan en lectores de futuro, apasionados, habituales competentes y críticos, pero antes de eso hay captar permanentemente su atención, despertar su curiosidad, hacer que escuchen la llamada de los libros.

En este artículo queremos compartir contigo las 3 claves que sabemos que funcionan en centros educativos de Primaria y Secundaria. Aplicarlas correctamente producen mejoras visibles y cuantificables.

1. Orientar en la elección de las lecturas

La lectura libre está cada vez más de moda y es un avance en la dirección correcta para promover el gusto por la lectura. No obstante, hacerlo sin mediación es una temeridad a la altura de dejar que cada alumno elija libremente lo que quiere comer para promover el gusto por la comida.

El papel del mediador es trascendental para orientar en la elección y enseñar, a su vez, los criterios para seleccionar la lectura. Para orientar es necesario conocer el nivel de competencia lectora, el ritmo, gustos e incluso el momento vital de cada lector; entablar diálogo con él y conocer bien las obras entre las que éste puede elegir. El match lector-lectura podrá funcionar o no, pero dar herramientas para saber elegir y para que cada uno entienda por qué le ha funcionado o no una lectura, es la clave para que ganen autonomía y criterio, dos elementos clave para su futuro.

Legiland no sólo facilita información visual y rápida sobre lo que lee y le gusta a cada lector, también sobre su nivel de competencia lectora y su evolución. Ofrece información detallada sobre cada propuesta de lectura, con filtros avanzados para que todos dispongan de criterios múltiples para la elección. Además, es la única herramienta capaz de monitorizar y certificar la lectura libre, haciendo compatible la evaluación escolar de las lecturas con el placer por leer.

2. Seleccionar los libros y dar acceso fácil a ellos

Un profesor de un colegio me comentaba esta semana el efecto que ha tenido el hecho de poner los libros de Legiland en una estantería diferenciada de la biblioteca, visible y accesible para todos los alumnos. Antes los ofrecían en un carrito que circulaba de clase en clase. Me decía, con asombro, que se había multiplicado por cuatro el número de préstamos de la biblioteca escolar. Esos libros se ven ahora más, llaman la atención, se han convertido en un objeto de deseo para pequeños y grandes.

Es un efecto mágico que funciona siempre si la selección de libros es la adecuada: atractiva, variada y ajustada a los potenciales lectores.

De ahí que en Legiland seleccionemos con tanto cuidado las lecturas que incorporamos. Ofrecemos 600 títulos que combinan novedades editoriales, literatura de calidad con literatura de consumo, clásicos, versiones, libros de lectura fácil, cómics y libros ilustrados, lecturas de conocimiento y artículos de divulgación. Buscamos la variedad, el atractivo y la calidad para que cualquier lector encuentre algo que capte su interés. Es un trabajo titánico que una sola persona difícilmente puede hacer de forma permanente y que nosotros hacemos en colaboración con expertos LIJ, educadores, editoriales, familias y, por supuesto, los jóvenes lectores.

3. Gamificar

El efecto positivo del juego con fines educativos está más que demostrado. Nuestra experiencia no hace más que corroborar las conclusiones que todos conocemos: agregar elementos de juego aumenta la motivación del alumnado y provoca que la experiencia individual y colectiva sea más estimulante.

La lectura es uno de los terrenos de juego más fascinantes. Las historias, personajes, tramas nos ofrecen infinitas posibilidades para gamificar. Al respecto, hay mucha literatura en internet con ideas fantásticas para aplicar desde hoy mismo.

Gamificar bien es una empresa compleja: tienes que mantener la tensión del juego, variar las propuestas, adaptarte a cada momento y tipo de jugador, involucrar a todo el mundo y hacerlo durante un tiempo limitado y reducido. Quedarse a medias o gamificar mal puede tener el efecto contrario y generar gran frustración.

En Legiland somos expertos en gamificación y lectura juvenil. Nuestra plataforma ofrece una arquitectura de juego pensada para estimular la lectura entre los jóvenes y evoluciona cada día según el uso que le dan. Además, ofrece retos constantes, actividades y recursos educativos, para que los profesores escojan lo que más le convenga cuando mejor les convenga.

No hay fórmula mágica, sí ingredientes mágicos

En el reto de promover la lectura entre los jóvenes no hay una fórmula mágica pero sí una serie de ingredientes capaces de generar una oportunidad de éxito: conocimiento (de los lectores, de las obras, de los objetivos que perseguimos), pasión, creatividad, dedicación y perseverancia.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

 

6 técnicas para ayudar a los niños a estudiar los exámenes sin estrés

Hay niños que necesitan que sus padres estén a su lado mientras hacen los deberes, otros se levantan muchas veces porque no se concentran, los hay que encaran los exámenes con mucho estrés… Hasta que nuestros hijos aprenden a estudiar y cogen el hábito, pueden necesitar un poco de ayuda.

Para que el estudio sea eficaz, no solo es importante qué hacen durante el tiempo que tienen los libros abiertos sobre la mesa (si comprenden lo que leen, si se concentran, si memorizan…), sino también cómo se preparan para estudiar. Existen algunas técnicas para ayudar a los niños a estudiar con eficacia para encarar los exámenes sin estrés.

Cuando tus hijos estudian y encaran los exámenes con estrés

No entiendo esos padres que dicen “hemos aprobado” o “hemos suspendido el examen” cuando sus hijos se presentan a una prueba, como si fueran ellos los que van al colegio a examinarse. No entiendo a esos padres que tienen limitadas sus tardes porque tienen que sentarse con el niño a estudiar, porque sino no estudia.

¿Quién necesita el refuerzo? ¿El niño propiamente dicho o el padre? Detrás de este comportamiento del progenitor puede estar la culpabilidad (al no pasar tiempo suficiente o dedicarle atención a su hijo se sienta a estudiar con él/ella) o la falta de reconocimiento (el padre se dice así mismo ‘así me reconocen que soy buen padre o buena madre’) o simplemente la búsqueda de algo personal (cuando tenía edad de estudiar no estudió y ahora suple ese malestar estudiando con el niño).

Pero la cuestión no es saber por qué los padres lo hacen, sino cómo apoyar al niño en el estudio. Debemos descubrir cómo ayudarles desde el refuerzo de la confianza y la seguridad en él mismo, además de lograr la relajación en el tiempo de estudio para obtener preparación de calidad.

Como padres, podemos aplicar algunas técnicas de aprendizaje para guiar al niño a un estado de éxito antes de realizar el examen. Para ello, contamos con:

1. Técnicas de respiración
Simplemente sentados en una posición cómoda y con música o no de fondo, algo relajada, y en silencio, tenéis que tomar aire por la nariz y exhalar por la boca de manera profunda.

2. Técnicas de meditación (Atención plena – Mindfulness)
Incluso aquí, podemos utilizar la realización de mandalas, para estar lo más relajados posibles antes de comenzar el estudio.

3. Técnicas de visualización
Se trata de crearle al niño un lugar seguro en su imaginación donde el estrés, los nervios o la ansiedad por el examen, no puedan entrar.

4. Juegos antes de estudiar
Divertirse antes de ponerse a estudiar, hará que su estado emocional esté predispuesto al estudio. También funciona muy bien reírse. Podemos contar chistes o mirar algún video gracioso que haga que entremos en estado de confianza y relajación.

5. Música durante el estudio
El niño puede estudiar con música, así se concentrará mejor en lugar de pensar en que lo hará peor.

6. Técnica para reducir el estrés
Es importante preparar un buen entorno y ambiente de estudio. A veces, estar en contacto con un peluche o cojín o algún otro instrumento que pueda ser ‘el descargador de estrés y ansiedad’ hará que el niño encuentre su mejor estado de relajación.

Cualquiera de ellas, hará que nuestros hijos empiecen a estudiar solos y a obtener los resultados que desean.

Otros consejos para ayudar a los niños a estudiar

Nuestro objetivo principal será fortalecer la confianza y la autoestima del niño para que cuando diga que quiere sentarse a estudiar todo esté en orden mental y emocional. De esta forma se conseguirá el correspondiente aprovechamiento.

Por otro lado, no olvides planear descansos de unos 5 minutos cada 20. Esto hará que cuando vuelva al estudio, pueda volver a prestar atención a aquello que se desea.

Y por supuesto, un buen abrazo antes de comenzar a estudiar, garantizará un nivel de dopamina muy eficaz para llegar a la mejor nota posible. Recuerda que los abrazos (según fuente de Internet):

– Nos llenan de alegría.

– Nos hacen ser más pacientes.

– Se consideran como un gran remedio al estrés y la ansiedad.

– Son los culpables del buen humor y la motivación.

– Balancean nuestro sistema nervioso.

Y no olvides que apelar al AMOR en estos momentos, ¡es de gran apoyo! Para nuestros hijos. Abraza, sonríe y muéstrale tu confianza. Demuéstrale que haga lo que haga en ese día del examen, tú seguirás dándole apoyo y amor como hasta ahora (¡haz que le quede bien claro!).

Fuente: guiainfantil.com

Dentro de poco podrás controlar tu móvil con la mente

En 2018 ya estamos acostumbrados a hablar con nuestros gadgets. Le preguntamos a Siri si hace falta que saquemos el paraguas mañana. Decimos al aire ‘Ok Google’ para saber si nuestro equipo ha ganado. Y buscamos una serie hablando directamente al televisor, de la misma forma que le pedíamos a nuestros padres que nos pusieran los dibujos animados.

Pero dentro de poco puede que ni siquiera gastemos nuestras cuerdas vocales para interactuar con las máquinas. Ni tan siquiera hará falta hacer un gesto o tocar un botón. Solo tendremos que pensar lo que necesitamos y lo conseguiremos.

Suena a ciencia ficción pero es la realidad que se está cociendo en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, uno de los laboratorios más importantes y avanzados del planeta. Allí se está diseñando y probando AlterEgo.

Da igual que sea feo, te lee la mente

AlterEgo es una tecnología que permite hablar con los ordenadores sin pronunciar una sola palabra y escuchar su respuesta sin necesidad de tener oídos. Su aspecto es el de una especie de trozo de plástico que va de la oreja a la boca, como si fuera una especie de collarín futurista o un fragmento de mandíbula de un tiburón.

Además, AlterEgo también funciona como un altavoz, pero no como uno corriente: su sistema emite sonidos desde el ordenador al que esté conectado mediante vibración, lo que le permite enviar señales directamente al oído interno a través de los huesos de la mandíbula y del cráneo.

Más que pensamientos, subvocalizaciones

El hardware es de lo más interesante, pero lo realmente importante es el software. Un programa de ordenador interpreta todas las señales neuromusculares y las traduce en palabras, que luego coloca dónde el usuario quiera, ya sea en una caja de búsqueda de Google, en un procesador de textos o las convierta en órdenes para controlar cualquier programa de ordenador

¿Qué utilidad puede tener este sistema? Según Arnav Kapur investigador jefe a cargo del proyecto, los usuarios de AlterEgo podrán comunicarse con un ordenador de una manera completamente segura y privada. Nadie podrá ver lo que escriben ni lo que dictan a la máquina. Podrán estar impertérritos manejando sus máquinas. Podrá ser muy útil para los jugadores de ajedrez y también para los profesionales que tengan que trabajar bajo unas condiciones de ruido extremas.

Otra de las ventajas del uso de AlterEgo es la eliminación de las contraseñas y la absoluta privacidad. Para Kapur, nadie se tiene que preocupar de introducir ningún tipo de password porque el aparato distingue la forma del rostro y sabe quién es el usuario que lo lleva puesto.

El objetivo final: unir al hombre con la máquina

Pero Kapur es más ambicioso. En declaraciones concedidas a New Scientist asegura que su objetivo es el de que los seres humanos puedan sentir que el ordenador es una parte más de su persona, y que puedan ordenar sobre la máquina de la misma forma que controlamos nuestras extremidades: solo pensando y queriendo que ejecuten algún tipo de acción. “¿Podemos crear un ordenador que se perciba como interno, como si fuera una extensión de nuestra propia cognición?”, se pregunta.

Para desarrollar esta tecnología, el MIT llevó a cabo una serie de experimentos para poder captar la subvocalización de manera adecuada. Para ello, colocaron electrodos en el rostro de varias personas a las que pidieron que subvocalizaran (pensaran que iban a decirlas pero no llegar a decirlas) varias palabras y registraron los patrones. De movimiento muscular.

Toda esta información fue analizada por una serie de algoritmos que buscaron respuestas similares para poder poder establecer un patrón e identificar futuras acciones subvocales. El algoritmo va aprendiendo más patrones y palabras, hasta que consiga entender cualquier tipo de orden o pensamiento. ¿El objetivo final? No malgastar nuestras cuerdas vocales. O hablar con nuestra Her particular sin articular palabra.

Fuente: revistagq.com

La lectura bíblica en las escuelas

La Biblia no es solamente un libro religioso, sino que es un libro de un contenido histórico, poético, moral, cívico, jurídico y hasta médico. Fue el primer libro que se imprimió cuando se inventó la imprenta, y es el más leído y vendido en el mundo y el más antiguo de la historia.

En clase de español, se nos obligaba a leer libros de la literatura castellana.  Era obligatorio que leyéramos la obra maestra de la literatura española, el libro de Miguel de Cervantes y Saavedra, llamado “El Quijote de la mancha”, y se nos pedía una reflexión sobre el mismo con un enfoque histórico aplicado a algunos hechos de nuestra realidad contemporánea. Si se puede leer en las escuelas el Quijote, y otros grandes escritores latinoamericano y nacionales,  además de obras de la literatura mundial, ¿Por qué no permitir la lectura de la Biblia en las escuelas?

El mundo está lleno de ironías, se discute el hecho de que no se debe permitir la Biblia porque es un libro religioso, sin embargo, recomiendan y permiten otros libros sin fundamentos científicos, y que promueven la teoría de la  evolución, la filosofía escéptica y la ideología de género. La mayoría de las autoridades están de acuerdo que en las cárceles se debe leer Biblia y además, que se predique el evangelio, pero ¿no sería mejor comenzar a leer la biblia en las escuelas para evitar que estos niños lleguen a tenerla que leer en las cárceles?

¿Sobre qué fundamento está constituida nuestra nación? Nuestra nación, y sus valores, están constituidos en los principios de Dios, Patria y libertad, ya que no somos un país ateo,  y por lo tanto, el hecho de que no impongamos una religión determinada, no debe inhibirnos de aceptar nuestra herencia cultural y religiosa desde una óptica de valores, sin hacer un énfasis religioso.

Pero veamos nuestra realidad. La sociedad dominicana ha perdido todos sus valores, y hoy se debate en una profunda crisis de desintegración familiar, violencia, drogas y corrupción.Lo más alarmante es la desintegración familiar y la gran cantidad de niños que nacen, sin tener un padre que les inculquen valores y les enseñe el temor al mal. Hemos perdido la perspectiva de Dios respecto a los valores fundamentales de la vida en familia.

La lectura de la Biblia, sin una interpretación religiosa determinada, es suficiente para dar convicción y valores que ayuden al niño a decidir qué camino tomar en el futuro. Además, la verdadera educación debe enseñar a todos los lados de la ciencia y las letras. Lo mismo pueden leer a Darwin o Marx, que a Jesús y San Pablo, y cada cual, de acuerdo a su raciocinio y experiencia, tomará al final de la carrera, la decisión que desee tomar.

(+) Beneficios

Muchas posturas congenian con que la lectura de las Sagradas Escrituras no perjudicará, sino que al contrario, vendrá a cambiar la mentalidad y formación en cada uno de los centros educativos, esto, lo amplia el profesional en derecho Ivony Meléndez quien expone: ‘’estoy de acuerdo. Somos un estado laico, el estado es libre de adherir y apoyarse en la religión desarrollando la espiritualidad, fomentando los valores que se han perdido’’, además el abogado Meléndez asegura que con esta iniciativa se puede
lograr ‘’vencer el fanatismo, y las malas costumbres adquiridas’’.

Alguien apegado a la Palabra de Dios, es Óscar Zambrano, un hombre de familia y con mucho recorrido
en la Iglesia, donde ha sabido encontrar el espacio para formar y aumentar su fe. Zambrano, es de los
que piensa que ‘’hay que conformar un documento que logre unificar criterios de las diferentes creencias
o formas de ver la fe, esto reforzaría las debilidades que muchos niños traen debido a la ausencia de Dios en los hogares’’.

Fuente: fundacioncatolica.org

Lectoescritura: cómo aprenden los niños a leer y escribir

Cómo es el proceso de aprendizaje de la lectoescritura en la infancia

La adquisición de la lectura y la escritura, son procesos que se aprenden de forma dinámica y constructiva. Ambos procesos requieren tener adquiridas ciertas habilidades psicológicas básicas, así como destrezas cognitivas y una adecuada construcción del pensamiento: como son la observación reflexiva, la identificación, la comparación, resolución de problemas, el análisis, la generalización, habilidades motrices concretas, la formulación de hipótesis y reglas, la clasificación. Así es como aprenden los niños a leer y escribir. 

El proceso de aprendizaje en los niños de leer y escribir

Muchos niños y niñas, a partir de los 3 o 4 años, pueden iniciarse en la curiosidad por las letras, por saber lo que pone en un cartel, en un letrero o en una etiqueta, incluso son capaces de identificar su nombre de tantas veces que se lo han mostrado escrito o lo han visto en las etiquetas de su ropa del colegio o en sus materiales escolares. Paralelamente hacen un esfuerzo por escribir su nombre de la mejor forma que saben.

Es por ello, que a partir de los 3 años puede comenzarse el trabajo en la construcción del aprendizaje de los procesos de lectura y escritura, con tareas de pre-escritura. Pero, como he manifestado en otras ocasiones, este aprendizaje no hay que forzarlo, y es posible que haya muchos niños y niñas que no estén preparados para iniciarse en él. Por lo tanto, la edad de inicio es relativa y dependerá del desarrollo de cada pequeño.

Para motivar este proceso, se puede estimular al niño con ciertas tareas y juegos que van a favorecer una mayor habilidad a la hora de enfrentarse al proceso lecto-escritor, como son juegos de:

  • Orientación espacial.
  • Lateralidad, de coordinación viso-motora.
  • Discriminación y memoria auditiva.
  • Psicomotricidad fina.
  • Lenguaje hablado,
  • Conciencia fonológica.
Cuándo está el niño preparado para leer y escribir

El niño o la niña pueden estar preparados para leer y escribir a partir de los 5 o 6 años, pero esta edad no es delimitante, sino aproximada, ya que es necesaria cierta madurez y no todos los niños se desarrolla igual. Sí es importante estar pendiente del momento en que al niño se le ve preparado para iniciar el proceso y siempre asegurándonos que su comunicación a través del lenguaje ya es óptima.

Nuestros hijos, nuestros alumnos, irán descubriendo que cada letra tiene su propio sonido, lo que se llama fonema, que es la unidad fonológica mínima, y aprenderán a descodificar, por asociación y repetición del adulto, ese sonido cada vez que vayan viendo esa letra y esa grafía la asociarán al nombre de la letra. Es sorprendente cuando ven, por ejemplo, unas montañas dibujadas y dicen que se parece a la letra “M”, o una cuerda en el suelo con forma serpenteante y dicen que parece una “S”.

Por lo general, se inician primero en el reconocimiento de las letras que componen su nombre, y para ellos y ellas descubrirlas en otros carteles o letreros es realmente satisfactorio.

Es frecuente también que reconozcan palabras escritas sin apenas saber leer, y es que la memoria visual juega un buen papel, ya que han sido capaces de memorizar las grafías de una palabra y por ese motivo las identifican: como por ejemplo CASA, MAMÁ o PAPÁ.

Para los niños y niñas es más sencillo iniciarse tanto en lectura como en escritura con letra mayúscula, ya que su grafía es más simple, tanto de memorizar como de trazar.

La curiosidad que tiene un niño por aprender a leer y escribir, cuando su madurez se lo permite, es el motor y motivación suficiente para fomentar ese aprendizaje. Una vez que ya identifica todas las grafías y el sonido que hace cada letra, será capaz de decodificar esos sonidos para leer la palabra, y no le faltarán ganas de transcribirlas al papel casi de forma simultánea. En esta parte de tarea grafo motriz, es adecuado enseñarle la direccionalidad de la letra, ya que hay niños y niñas que interiorizan de manera incorrecta un trazo en una letra o número, y posteriormente es más difícil de corregir, es decir, hay que desaprender lo aprendido, que decimos en educación.

Es habitual que, en sus inicios, la niña o el niño, cometan ciertos errores fruto de su aprendizaje, como pueden ser omisiones de letras, letras escritas de forma invertida, no dejar espacios entre palabras, aquí la tarea del adulto no es tanto borrar, sino mostrar cómo se hace, siempre desde la calma y la confianza.

Fuente: guiainfantil.com

Beneficios de la terapia de lectura con perros para los niños según sus necesidades

Leer a los animales tiene innumerables beneficios para los niños. Más aún si estos niños tienen algún tipo de problema o trastorno, como puede ser en el caso de niños con autismo, con hiperactividad o con dislexia.

En cada uno de los casos, la terapia de lectura con animales se encamina hacia un objetivo concreto. El Proyecto Perros y Letras, que funciona en muchísimos colegios de todo el mundo, intenta sobre todo aumentar la autoestima de los niños e incentivarles hacia la lectura, pero además, tiene grandes beneficios más concretos.

Los beneficios de la terapia de lectura con perros para los niños según sus necesidades:

Niños con autismo: La terapia de lectura con perros aporta grandes beneficios a los niños con autismo. Por ejemplo, les ayuda al autocontrol, que es fundamental, y a la apertura a un mundo que no es solo el suyo. Para ello, se trabaja mucho el contacto, tanto el contacto visual como el contacto táctil.

Niños con dislexia: Principalmente con ellos, lo que se consigue es que pierdan el miedo a leer. La dislexia no es en realidad un trastorno. Es una forma diferente de ver la realidad. Pocas cosas pueden mejorar la dislexia, pero sí se puede conseguir que ganen en autoestima, ya que los niños con dislexia tiene mucho miedo a leer en público, por miedo a equivocarse y a que el resto se pueda reír de ellos. Por eso, no suelen estar nada motivados a leer. Con ellos se trabaja la motivación hacia la lectura. Los perros no van a reírse, no juzgan nada, no van a extrañarse si se equivocan. Para ellos es un reto leer, y con esta terapia consiguen darse cuenta de que no pase nada por equivocarse.

Niños con hiperactividad: Lo que se busca con estos niños es que se relajen, que lean de una forma más pausada, más tranquila. Por eso, en el momento en el que el niño lea demasiado rápido, le pondrá la pata encima para indicarle que va muy rápido y no se está enterando de nada. Cuando el niño con hiperactividad lee más despacio, el perro se va durmiendo, y el niño lo ve como una señal de que lo está haciendo bien.

Niños con tartamudez: Lo que se intenta con los niños tartamudoses que pierdan el miedo a la lectura, el miedo a equivocarse y a que le juzguen. Si hay un problema físico, eso no se puede tratar, pero sí se puede conseguir una mejora de la autoestima, al igual que con los niños con dislexia. Si el niño no quiere leer porque la lectura le produce estrés, intranquilidad, así sí se puede ayudar con la terapia con perros. Los niños se relajan y se consigue un menor nivel de ansiedad, con lo que el aprendizaje se consigue con más facilidad.

Fuente: guiainfantil.com