Entradas

Hoy se celebra el Día Nacional de la Juventud

República Dominicana celebra este 31 de enero el Día Nacional de la Juventud, en honor a San Juan Bosco (1815-1888), el llamado Padre y Maestro de la Juventud.

San Juan Bosco fue  sacerdote católico italiano, educador y escritor quien dedicó su vida al mejoramiento y la educación de los jóvenes de las calles, delincuentes juveniles y otros niños desfavorecidos de la Italia del Siglo XIX.

A los dos años, Bosco quedó huérfano de padre y tuvo que vivir en una situación de pobreza. En 1835, ingresó al seminario en Chieri, y después de seis años de estudio, fue ordenado a sacerdote por el arzobispo Franzoni de Turín.

“Los jóvenes no sólo deben ser amados, sino que deben notar que se les ama”,  es uno de los tantos pensamientos de San Juan Bosco, quien es considerado como “Padre y Maestro de los Jóvenes” y por eso el  31 de enero de cada año es conmemorada esta fecha en memoria de su muerte.

Don Bosco consagró su vida a trabajar en  ayuda de la juventud, fundamentalmente en la formación en diferentes áreas, en ámbitos laborales y  religioso,  ya que él  consideraba que en la juventud  estaba el  futuro de la  nación.

En virtud de  la Ley No.20-93 es declarado  el día 31 de enero de cada año, fiesta de San Juan Bosco, como Día Nacional de la Juventud en la República Dominicana, de 5 de Diciembre de 1993.

Fuente: cdn.com

El 97% de los millenials ha sufrido insomnio por culpa del móvil

La luz azul que desprenden las pantallas de los dispositivos electrónicos podría ser una de las principales causas que empeoran la calidad del sueño de los usuarios, según un estudio.

El 97% de los millenials ha sufrido insomnio en alguna ocasión por haberse quedado despierto hasta muy tarde consultando el teléfono móvil. De hecho, el dormitorio sería la estancia de la casa donde más uso se hace del smartphone de manera diaria. Así lo desvela una investigación llevada a cabo por la firma de telefonía móvil OnePlus en Europa.

La razón: la luz azul

La luz azul emitida por las pantallas de los dispositivos electrónicos sería la principal causante de estos desórdenes del sueño, según este estudio. Y es que, al  imitar la luz del día, evita que el cuerpo produzca melatonina, la hormona responsable del sueño de manera natural.

El teléfono inteligente es uno de los dispositivos tecnológicos más presentes en la vida de los jóvenes: de acuerdo al estudio ‘El impacto de las pantallas en la vida familiar’ de empantallados.com, el 61% de los jóvenes lo reciben entre los 11 y los 12 años. Un dato que también se confirma en el ‘Dossier de indicadores sobre uso de TIC por menores en España’, del ONTSI, en el que se recoge que casi el 68,9% de los menores de entre 10 y 15 años tiene un teléfono móvil.

El 97% de los millenials ha sufrido insomnio por culpa del móvil

La solución: controlar el uso

Para evitar los riesgos de esta tecnología, es necesario que las familias y docentes promuevan un uso adecuado a través de sencillas pautas. Entre ellas estaría, por ejemplo, establecer espacios y horarios de uso diario, una rutina de sueño saludable e, incluso, practicar técnicas de relajación.

Además, y a nivel tecnológico, se pueden aprovechar tecnologías que ya integran smartphones, ordenadores o lectores de libros electrónicos y que regulan la cantidad de luz azul que emite la pantalla, reduciendo su influencia. Lo cierto es que no son muchos los que las conocen ni las utilizan. En la actualidad, el 31% de los encuestados por OnePlus ha afirmado que nunca ha activado este modo de pantalla, mientras que solo el 15% lo hace regularmente.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Más de seis mil adolescentes fueron impactados en jornada orientación sobre productividad

2da. Jornada de Orientación OLYP: “Productividad para enfrentar el mundo”.

Desde el 20 de febrero hasta entrado junio se llevó a cabo la 2da. Jornada de Orientación OLYP, la cual llegó a más de 80 colegios con un impacto total aproximado de seis mil jóvenes de 5to. Y 6to. de secundaria, presentando una charla de alto impacto, ayudándoles a despertar a la realidad del mundo adulto.

La charla de este año llevaba como título: “Productividad para enfrentar el mundo” tomando como premisa que la base del progreso y prosperidad individual está basada en que tan productivos podemos ser en todos los aspectos de nuestras vidas. Esta charla fue impartida por el Director Ejecutivo de la Organización para el Liderazgo y la Productividad OLYP el señor Octavio Frías, precursor de múltiples iniciativas para el desarrollo integral de los adolescentes.

El señor Frías abordó el tema de la productividad partiendo que este concepto consta de cuatro pilares fundamentales los cuales son: La disciplina, posposición de la satisfacción, la responsabilidad y la fuerza de voluntad.

Estos pilares fueron abordados de una manera dinámica e innovadora basada en las enseñanzas del libro “La nueva psicología del amor” de Scott Peck y explicados con las mismas vivencias del Sr. Frías de cómo conectó con la productividad y tuvo que aplicar los cuatro pilares de la misma para llegar a realizar los proyectos que hoy han tenido sobrado éxito.

Esta 2da. Jornada de Orientación OLYP, fue llevada a cabo gracias a instituciones sensibles a la educación y el desarrollo de nuestros jóvenes entre ellos el Instituto Superior de Formación docente Salomé Ureña (ISFODOSU), la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), FUNDAPEC y la AFP Popular.

Esta iniciativa es parte del plan estratégico de la Organización para el Liderazgo y la Productividad OLYP la cual está comprometida con conectar a los jóvenes con su propósito de vida y con sus talentos.

Para conocer más sombre esta organización visita www.olyprd.org.

Generación Z reta al sistema educativo actual

Nathalia Romero
Santo Domingo

Revolución. Al ser una generación digital, ellos esperan que las herramientas digitales estén en el día a día de su vida estudiantil. El hecho de ser así les hace pensar que la tecnología no es ajena a ninguna de sus actividades.

José Díaz tiene 18 años y recientemente terminó el bachillerato. Este joven describe sus años de vida escolar como muy demandantes, tanto en el aspecto académico como el técnico, ya que estudió en un politécnico.

Narra que  en las enseñanzas se compartía una misma constante, el autoaprendizaje, ser autodidacta era la clave, y que al estudiante se le daba la introducción, se le explicaban los términos básicos o esenciales, se le daba una meta, y él mismo debía continuar solo, con su propia determinación de querer aprender y superarse. El ideal era que el maestro estuviera al lado para acompañarlo y guiarlo, pero no siempre era así. “Me habría gustado tener un mejor sistema de enseñanza, o al menos uno más personalizado” dice. Por las mismas enseñanzas, puntualiza, al final se acostumbró a ser autodidacta, por lo que es su forma favorita de aprender. Así como José, se expresan otros jóvenes pertenecientes a la generación Z.

Un reto para los docentes
Ruth Contreras es profesora desde hace más de 25 años y forma parte del grupo de maestros que se han tenido que adaptar a esta generación que ha crecido en la época de la inmediatez. Según lo que le ha tocado experimentar, asegura que hay una diferencia del cielo a la tierra entre la generación de estudiantes de hace 20 años con los de ahora. “Actualmente a los estudiantes no les gusta leer, y solo están interesados en lo digital. Les gusta lo inmediato, lo fácil. Se deprimen con facilidad, y no les gusta seguir las reglas”.

Ante esta situación, la psicóloga y terapeuta familiar Laura Rivas opina que para los docentes es difícil muchas veces mantener la atención de chicos que de alguna forma ya lo han visto todo. “Aún las referencias más obscuras siguen siendo de uso común.  Una clase de pizarra y marcador se queda corta y debe ser suplementada con actividades vivenciales, recursos didácticos  divertidos, y enfoques novedosos”, puntualiza.

Asimismo, para la docente e investigadora Martha Rodríguez, la mayoría de los/as docentes, son “migrantes digitales”, por lo tanto, esta condición hace que tengan, primero que efectuar la transición en el aprendizaje constante de uso de tecnologías, de redes sociales, y de comprender su uso como parte de los beneficios para la docencia, en cualquiera de los niveles educativos: escolar (inicial, primaria y secundaria), superior universitario, formación técnica.

Resalta que los/as docentes de este tiempo, que son los que han trabajado con los millenials y ahora trabajan con la generación Z, tienen el reto de desarrollar competencias digitales como integrar el uso de las tecnologías en la planificación docente, utilizar el conocimiento para resolver problemas reales y complejos, brindando conocimiento que tenga valor añadido para la sociedad, y construir conocimientos que sean de provecho para los/as estudiantes.

Aterrizando el tema a nuestro país, para Rodríguez las limitantes que actualmente tiene el sistema educativo dominicano para conectar con la generación Z, como la falta de recursos tecnológicos en la mayoría de  escuelas y la poca conectividad a la internet, se pueden mejorar con el alcance de la conectividad con la coordinación entre instituciones y programas, por ejemplo: labores que se realizan desde República Digital, continuar con los procesos formativos en el uso e integración de las TIC dirigidos hacia los/as docentes, enseñándoles cómo integrar de forma efectiva el uso de las TIC en su planificación docente.

GENERACIÓN Z
Características
. Expertos en la comprensión de la tecnología. Multitarea. Abiertos socialmente desde las tecnologías. Rápidez e impacienia. Interactivos.

Ante lo educativo. Se sentirán más motivados/ as para realizar actividades, ejercicios, en las que tengan que hacer uso de sus dispositivos y de servicios en la web.

Educación para una generación innovadora

La Comunidad Educativa Conexus será la primera institución educativa latinoamericana en visitar Silicon Valley, la potencia de la innovación tecnológica.

Los educadores se enfrentan actualmente ante el desafío de implementar métodos educativos acordes con las demandas actuales, así como con el nuevo perfil del estudiante, el cual está influenciado por el uso de la tecnología y tiene un interés mucho más exigente.

Ofrecer una preparación acorde con los requerimientos actuales implica ir más allá de los libros de textos y los exámenes escritos. Esto se debe a que los cambios se dan cada vez con mayor prontitud y en el mercado laboral se valora un recurso humano que sea curioso, innovador y proactivo.

Lo que lleva a que las herramientas y estrategias educativas actuales sean mucho más creativas y vivenciales.

¨El mundo actual requiere una educación que prepare a los estudiantes para convertirse en líderes innovadores¨, manifestó Alci Cruz Soto, Director de la Comunidad Educativa Conexus.

Precisamente con la visión de ofrecer vivencias que despierten la creatividad y el interés genuino en el aprendizaje y la creación de soluciones es que la Comunidad Educativa Conexus ha emprendido el proyecto de realizar su primera excursión estudiantil a Silicon Valley en Estados Unidos.

¨Buscamos que los estudiantes vivan de cerca la operación de empresas que revolucionaron para así ampliar su visión de innovación y liderazgo¨, agregó Cruz Soto.

Conocer las instalaciones, las posiciones laborales, el método de trabajo, así como todo lo que hay detrás de grandes marcas tecnológicas, es parte de lo que estarán haciendo en su visita a San Francisco, California.

Seis estudiantes de Conexus con méritos académicos y reconocida influencia positiva en sus grupos disfrutarán de esta experiencia el próximo 23 de febrero  hasta el 1ro de marzo.

Silicon Valley es considerada la potencia de la innovación tecnológica en el mundo es el lugar donde se encuentran empresas como Apple, Google, Facebook, Netflix, Airbnb, PayPal, Uber, Tesla y otras similares que han cambiado el mundo de forma radical.

Bachiller: la decisión está en ti

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

Muchos adolescentes cuando entran al bachillerato, comienzan a pensar en la carrera que quieren ejercer en un futuro y en cual universidad les gustaría estudiar. Algunos tienen decisiones claras sobre estos puntos. Sin embargo, puede suceder que el resto se sienta inseguro o confundido al finalizar sus estudios escolares.

En este último caso, es recomendable que estos jóvenes busquen asesoría, ya sea de la mano de expertos o de sus propios padres, quienes son el motor principal para guiarlos en el proceso de perseguir sus sueños y alcanzar el éxito. Pero sin olvidar que existe una línea muy delgada entre ayudar al hijo a elegir una carrera y tomar la decisión por él.

Una de las decisiones que pueden tomar los hijos en este proceso es querer estudiar en el extranjero. Existen diversas razones, por ejemplo, que la carrera que les guste no esté en el país o consideran que yéndose pueden vivir nuevas experiencias y tener más oportunidades.

Es el caso de tres jóvenes con perfiles diferentes que tomaron la decisión de irse a estudiar al extranjero. Todos con expectativas parecidas, ideales contundentes y la motivación necesaria para llevar a cabo sus objetivos.

Priscila Maltés

Tiene 18 años de edad. La razón que la llevó a estudiar al extranjero es que en el país no está la carrera que le apasiona: “A mí me encanta el teatro, todo lo que tiene que ver con arte. Es lo que he hecho desde niña y aquí aunque se está desarrollando la profesión, no me ofrecen lo mismo que si estudio afuera”. 

Una ventaja importante sobre los estudios en el extranjero, es que los jóvenes al finalizar sus estudios pueden implementar en su país todo aquello que no encontraron al momento de entrar a la universidad. Así lo planea Maltés: “Mi visión es volver al país y efectuar algún tipo de cambio con relación a la carrera que estudiaré, para que personas como yo puedan tener la oportunidad sin necesidad de irse del país”.

La joven recomienda a todos los estudiantes que la investigación y la planificación son la base fundamental para saber si es conveniente irse del país. Sobre todo familiarizarse con el proceso que conlleva, ya que el tiempo puede venirse arriba y no resulta tan fácil.

Alexander López

En el caso de Alexander López, él desde pequeño soñaba con estudiar en el extranjero: “Sabía que quería ser científico desde los seis años. Al ver siempre videos científicos por internet, me daba cuenta que eran experimentos en universidades de Estados Unidos, por lo que mi meta es estudiar una carrera que no se ofrece aquí, dígase física mezclado con matemáticas”.

Al preguntarle sobre cuál es el proceso para ingresar a una universidad en el exterior, explica que el primer paso es lograr ser admitido y tener el perfil adecuado para obtener una beca. Recibir respuesta de estas universidades puede tardar aproximadamente siete meses. Luego de ser completado el proceso de admisión aplicas a la parte financiera, donde las mismas universidades según el índice académico pueden otorgar la ayuda.

María Elisa Lama

La tercera joven es María Elisa Lama, de 18 años de edad, la cual estudiará en el exterior Economía y Finanzas: “Decidí irme a estudiar afuera porque tengo una mayor oportunidad de ejercer esa carrera, además me pueden brindar los recursos necesarios para tener más amplitud en el mercado. También considero que allá puedo ver una diferente perspectiva de cómo se trabaja aquí”.

Algo que cuenta Lama es que desde pequeña siempre se esforzó en el colegio para mantener buenas calificaciones; realizaba actividades extracurriculares y trabajos comunitarios. Esta variedad de actividades la ayudaron en el proceso de aceptación y a recibir la beca.

“Lo principal es que conozcan sus prioridades para saber qué quieren hacer y si de verdad quieren enfocarse en eso. No dejar nada para último, comenzar desde pequeño y crear esa costumbre de mantener un buen índice, porque eso puede ayudar no solo en el estudio, sino también en futuros trabajos”, recomienda Lama a los jóvenes que van a la universidad.

Luis David Sena, representante de la juventud dominicana en el extranjero, recomienda lo siguiente a jóvenes que aspiran estudiar en el extranjero: 

1- Si decides irte a estudiar al extranjero, debes empezar el proceso con tiempo desde el bachillerato, ya que en tres meses no puedes cumplir con todo lo requerido. El tiempo es regla de oro en este trayecto.

2- Hay un compromiso, ser consistente con el perfil que tú quieres desarrollar, el comité de admisión se da cuenta si estás haciendo trampa enseguida. En el caso de Alexander, es un perfil de mucha consistencia, él también hizo materias online de alto nivel del modelo americano de High School y terminó con honores, lo que le permitió entrar a una de las mejores universidades de Estados Unidos.

3- Algo que también influye mucho es el apoyo de los padres, estos tres jóvenes son una prueba de que padres comprometidos, hijos exitosos.

Sena resalta que la oportunidad de estudiar en el exterior y recibir becas, no solo se limita a estudiantes que van a colegios bilingu¨es o que pertenecen a un particular bloque, sino que son decisiones personales sin importar el status económico, género, religión o cualquiera de las variables.

Vacaciones con adolescentes: ¡un desafío para los padres!

Llega un momento en que los hijos quieren andar “solos por el mundo”. Y lo demuestran todo el tiempo y cada vez a edades más tempranas. Como señala Ángel Peralbo, director del área de adolescentes del Centro de Psicología Álava Reyes de Madrid, actualmente a los 13 o 14 años ya quieren veranear por su cuenta: “Se ha adelantado el inicio de todas las conductas de riesgo, como el consumo de sustancias, sexualidad… y, cómo no, también la de romper con los padres. Para estos últimos, este tránsito es muy doloroso, pero no hay que preocuparse, es una respuesta típica de los adolescentes. Hay que asumirla, y actuar en consecuencia”.

Cuando se habla de las próximas vacaciones, es muy común escuchar “¿Ahí vamos a ir? Es un embole, no va ningún amigo”. Hay que tener en cuenta que en esta etapa los jóvenes empiezan a expresar con una claridad descarada sus preferencias y deseos y son precisos para transmitir su disgusto ante una propuesta que no les agrada. Por eso, Peralbo recomienda negociar: “No recomiendo la unilateralidad, aunque a veces no haya otro remedio. Por contra, pienso que la política de pactos con los adolescentes funciona. Lo ideal es que todos se sienten a hablar lo más sensatamente posible, y vean con qué opciones cuentan. Y si es posible, que encuentren soluciones que atiendan a todos”.

Se recomienda hacer una puesta en común de las aficiones o de las cosas que a todos les gustaría hacer, y extraer un compendio de actividades en las que todo el mundo se sienta a gusto al menos durante un rato. Si se puede invitar a un amigo, es una excelente opción. Los adolescentes se sienten contenidos por sus amigos y sienten que las necesidades de comunicación están cubiertas con ellos.

Si van a ir a un balneario pueden establecer de antemano cuántos días a la semana el adolescente tiene permitido salir por su cuenta y cuáles espacios de la familia no son negociables. Por ejemplo, puede levantarse más tarde y desayunar a la hora que quiera, pero debe estar para compartir la cena. También que como mínimo 3 veces a la semana tiene que ir a la playa con los demás, y los otros días puede hacerlo por su cuenta. Si lleva elementos tecnológicos, las reglas pueden ser más flexibles, pero no desaparecer por completo. Por ejemplo, si nunca está permitido usar el celular durante la cena, no debería habilitarse su uso en las vacaciones. Pero sí es una buena idea usar la tecnología a favor de la convivencia: por ejemplo proponerle que sea responsable de sacar fotos y luego editar un video familiar con lo mejor de las vacaciones.

También los padres pueden hacer algo que interese a los chicos y enseñarles a hacer una buena parrilla, alquilar kayaks, canoas, ir a pescar, visitar ferias artesanales, etc.

Para el caso de un viaje, el joven puede ser el encargado de navegar en internet y buscar todas las posibilidades de paseos en el lugar seleccionado y luego entre todos armar el itinerario. Si son por ejemplo 7 días, él podrá seleccionar uno o dos lugares para visitar y los demás estarán a cargo de los padres.

Consejos:
  • Tener paciencia.
  • Entender que “romper con los padres” es una respuesta típica de los adolescentes.
  • La independencia es importante tanto para los adolescentes como para los padres.
  • Entender que ellos (al igual que los adultos) elaboran planes, sueñan, esperan.
  • Pactar con los adolescentes. Hablar, estudiar las opciones, buscar soluciones que atiendan a todos. Una buena idea: hacer una lista.
  • Llevar al lugar de destino algo que al adolescente le haga bien (por ejemplo, invitar a un amigo/a).
  • Los padres no deben discutir delante de sus hijos.

Fuente: mundobebe.com

¡Nuevos patriotas para una mejor nación!

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

Desde 1844, los dominicanos privilegiamos de una nación libre e independiente. Al conmemorarse el mes de la Patria, recordamos a esos hombres valientes que proclamaron nuestra Independencia Dominicana; Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella.

Como dominicanos, debemos sentir orgullo de que nuestros patriotas fueron jóvenes líderes que lucharon con grandes ideales, responsabilidad y entrega inagotable hasta el último día.

El futuro de nuestra nación descansa en los niños y jóvenes que serán los responsables de construir una mejor República, libre de violencia y unida en igualdad. Encaminados a ser los nuevos patriotas que dirijan los valores, derechos y deberes del pueblo dominicano.

Con la finalidad de concienciar a los ciudadanos, Listín Diario junto a Propagas y Lanco, contribuye a identificar y empoderar líderes con valores para generar un cambio en nuestra nación. Esto bajo la campaña de comunicación: Los Nuevos Patriotas, con el lema “Para tener una nueva República, necesitamos nuevos patriotas”.

Educar a nuestros jóvenes es el primer paso para generar grandes cambios. Como país todos somos responsables de lo que seremos mañana y de las futuras generaciones que nos representarán y lucharán con ese ardor ferviente por defender nuestra nación.

Realización visual de campaña

Dirigiéndonos a centros educativos identificamos niños y jóvenes y creamos un video que recopila sus pensamientos y opiniones. Despertando así ese sentimiento patrio y transmitiendo a toda la ciudadanía un mensaje que da una nueva cara a esa dominicanidad. Una cara que representa un nuevo comienzo.

 

José Alcántara Almánzar: la importancia de la lectura en los jóvenes

Por: Carolina Jiménez

 

Educador, narrador, ensayista y crítico literario, son parte de los oficios que acompañan a José Alcántara Almánzar, sociólogo y director del Departamento Cultural del Banco Central de la República Dominicana desde 1996.

En sus inicios fue profesor de idiomas, literatura e historia en su ciudad natal, Santo Domingo. Enseñó sociología en varias universidades dominicanas. Entre 1987 y 1988 fue profesor Fulbright en el Stillman College, Tuscaloosa (Alabama), Estados Unidos. Algunas de sus publicaciones más trascendentales son: “Viaje al otro mundo”, “Callejón sin salida”, “Testimonios y profanaciones”, “Las máscaras de la seducción”, “El lector apasionado”, y su más reciente “Cuentos para jóvenes”.

Para Alcántara, la lectura no solo es importante en el aprendizaje y la adquisición de conocimientos de los jóvenes, sino que también es imprescindible para su formación. “Leer es un modo de ampliar nuestra visión de los seres y las cosas, y sobre todo, el método más efectivo para conocernos. Estoy convencido de que la buena lectura nos hace mejores personas”, agrega.

Al conversar sobre el valor que se le debe otorgar a los concursos y proyectos que tengan como objetivo incentivar a los jóvenes a la lectura, afirma que: “Acercan a los jóvenes a un universo nuevo donde la lectura se convierte en cómplice de un viaje interminable, y al mismo tiempo, permite desarrollar destrezas a veces desconocidas por el propio sujeto, como su imaginación y su capacidad creativa”.

Cuatro autores dominicanos que recomienda Alcántara a los jóvenes son: Juan Bosch, autor de unos cuentos estremecedores que siguen encantando a quienes los leen; Franklin Mieses Burgos, un paradigma de la poesía contemporánea que deslumbra por la perfección de sus versos; Pedro Henríquez Ureña, un artífice del ensayo y la crítica; y Manuel Rueda, un renovador de la poesía, maestro de la narrativa, el teatro y el ensayo.

Alcántara considera que los maestros de centros educativos deben motivar a los estudiantes a la lectura. “En lugar de asignar lecturas y poner tareas, recomiendo trabajar la práctica en el aula. Leer en voz alta a cargo de los educadores y también de los alumnos, hacer comentarios sobre lo que leen e intercambios entre condiscípulos acerca de las lecturas. Nada hay mejor que la lectura de viva voz para asimilar y recordar siempre lo enseñado”.

Conocer si cada libro tiene una edad e identificarlo, es  un misterio. La explicación que da Alcántara es que hay libros antiguos que se mantienen lozanos y son leídos generación tras generación, con mirada distinta pero con parecido entusiasmo. Sin embargo, señala que hay libros que se olvidan muy pronto y nadie lee, aunque hayan sido publicados ayer.

“El Quijote es buen ejemplo de lo primero. Tiene cuatrocientos años de edad y sigue apasionando a los lectores de todas las edades y latitudes. Esto se debe a las verdades eternas que proclama su héroe, su sabiduría y su humanidad, así como la belleza de la escritura tallada por un artífice del idioma como Miguel de Cervantes y Saavedra”, argumenta.

Los adolescentes son los grandes olvidados de esta sociedad

Rebeldía, retos, enfados, cambios de humor… La adolescencia es probablemente la etapa más temida por los padres a la hora de afrontar la educación de sus hijos. Se trata, sin embargo, de una fase crucial en la vida de las personas, en la que se fijan muchos de los rasgos, recursos emocionales e intereses que tendrá el adulto del mañana. Si a ello se une un sistema educativo muy alejado de los intereses e inquietudes de los chavales el resultado puede ser explosivo. Porque, ¿cómo encaja esta revolución personal en la escuela? ¿Responde el sistema a las necesidades de estos años tan cruciales?

“La adolescencia es un periodo fascinante. En esta etapa los chicos están llenos de creatividad, ganas de aportar, de hacer del mundo un lugar más justo… Y sin embargo nuestra sociedad los ha apartado y se ha consolidado la idea de que la adolescencia son unos años a olvidar, que hay que pasar rápido. Pero nada más lejos de la realidad. Es una fase rebosante de potencial”. Quien responde es Sara Cardelús, directora del colegio City County School, uno de los pocos de Madrid que sigue la pedagogía Montessori -el término “Montessori” no está patentado, por lo que muchas escuelas lo añaden a sus nombres como reclamo aunque no siguen los principios de esta pedagogía- y el primero de España en lanzar un programa para adolescentes, que ha arrancado este año su primera promoción.

La historia de Cardelús es tan poco convencional como el colegio que dirige. Nació en Madrid, de madre americana y padre español. Su familia fue saltando de país en país por motivos laborales hasta que, a sus trece años, se asentó definitivamente en Estados Unidos. “Dejé el colegio temprano porque no me gustaba, me aburría. En la universidad todo cambió y me di cuenta de que las cosas no tenían por qué estudiarse como yo las había estudiado”. Ingresó en la Columbia University para estudiar literatura comparada e historia antigua, luego realizó varios máster y se formó en Montessori para niños de seis a doce años y adolescentes.

“Hay expertos que aseguran que buena parte de los grandes logros de la humanidad debieron de emprenderlos adolescentes. ¿Quién si no se lanzaría a explorar nuevos territorios o mares? ¿Quién se atrevería a hacer este tipo de locuras sino un adolescente?”, prosigue Cardelús. Lo que ocurre es que, en su opinión, actualmente tanto la sociedad como el sistema educativo se han convertido en un entorno muy hostil para los chicos de esta edad. “En general para toda la infancia pero en particular para la adolescencia. A los niños más pequeños se les recibe con una sonrisa, no a los adolescentes. Además, los chicos de estas edades tienen necesidades concretas que son muy difíciles de cubrir con nuestro ritmo de vida actual. En concreto, podrían resumirse en tres: una tribu a la que pertenecer, un adulto de referencia distinto a sus padres y que sirva de guía y trabajar en cosas que para ellos tengan sentido”.

Es cierto que la tribu, los amigos, siguen estando allí, pero las redes sociales está haciendo que las relaciones se estén despersonalizando a pasos agigantados. El adulto de referencia solía ser un tío o un abuelo, que acompañaba al niño pero sin ser una figura de autoridad tan fuerte como los padres. “Ahora, por desgracia, los adultos están demasiado ocupados y normalmente pendientes del “ring” de un whatsapp”. Por último, el sistema educativo está muy alejado de los intereses de los chicos. “¿Qué padre de chavales de esta edad no le ha oído quejarse de que no sabe para qué le va a servir aprender a hacer matrices?”

En el colegio City Country no hay asignaturas, notas ni exámenes y en las clases conviven niños de distintas edades. Una fórmula con la que cada vez se trabaja más en los primeros años de escolarización, pero que aún es la excepción para los más mayores. El programa para adolescentes del City Country echó a andar en septiembre y por ahora son pocos niños pero Cardelús está muy satisfecha con el resultado. Los adolescentes trabajan en grupo, investigan sobre historia o literatura siguiendo sus intereses personales, recorren el Madrid antiguo y sus museos, ponen en marcha proyectos de microeconomía, practican deporte (en el centro se imparte Aikido, un arte marcial japonés, tres veces a la semana), cocinan, salen al campo y hacen cerámica de la mano de un reputado ceramista. Los profesores acompañan y guían a los chicos “de tú a tú, buscando que la autoridad esté basada en la admiración y el respeto, no en el miedo”. De hecho, el personal está formado en disciplina positiva y comunicación no violenta.

“Podría decirse que hay dos tipos de educación. La educación de preguntas y la de respuestas. En general, el sistema se basa en las respuestas: suele haber sólo una para las preguntas que se plantean y, además, la correcta la tiene el profesor. La pedagogía Montessori trata de que el conocimiento se construya a través de las preguntas que se hacen los alumnos. La función del profesor es acompañar en este proceso”, explica Cardelús.

Pero, ¿cuál es el nivel académico de los chicos que se educan en este tipo de centros frente a los que siguen una educación tradicional? Es, sin duda, la pregunta del millón, aunque no tiene todavía una respuesta basada en evidencias. “Estamos formando a la primera promoción y por lo tanto no podemos comparar con los estudiantes españoles de otros centros. Eso sí, en Estados Unidos o México, donde sí que hay centros de este tipo, los alumnos cursan los bachilleratos más exigentes con resultados muy exitosos. Pero, bajo mi punto de vista, que un alumno tenga que aprenderse de memoria un temario muy extenso no significa que vaya a aprender más. Quién no conoce a algún adolescente que se ha pasado el curso en blanco y que al final ha sacado el curso a empujones”, se pregunta Cardelús.

El objetivo de este centro es que los niños “aprendan a aprender”. En un mundo que cada vez avanza más rápido y donde la información vuela de un teléfono a otro, Cardelús apuesta por la profundidad de conocimiento y la perseverancia. De hecho, los alumnos investigan durante seis años sobre algunos temas tan amplios como pueden ser la arena o las monedas. “Llegan a ser verdaderos expertos lo que, desde mi punto de vista, es algo que marcará la diferencia en el futuro”, concluye orgullosa.

¿Qué es la pedagogía Montessori?

La pedagogía Montessori tiene su origen en las enseñanzas de María Montessori (Italia, 1870). Fue la primera mujer italiana en graduarse como doctora en medicina pero sus inquietudes fueron todavía más amplias. Educadora, pedagoga, científica, filósofa, antropóloga, bióloga, psicóloga y humanista, sus propuestas pedagógicas supusieron -y a día de hoy suponen- una auténtica revolución. María Montessori veía la vida como una serie de transformaciones, cada etapa se caracteriza por la aparición y desaparición de potenciales especiales o sensibilidades. Esta serie de transformaciones son un proceso natural y espontáneo a través de los llamados cuatro planos de desarrollo: el primero desde el nacimiento hasta los seis años, el segundo desde el seis hasta doce, el tercero de doce a dieciocho, y el cuarto de dieciocho a veinte años. El progreso de un niño va desde el motor sensorial, para pasar después a la abstracción y desde ahí al desarrollo moral. La metodología propuesta para la primera infancia es muy específica y detallada. Para la etapa de los 12 a los 18 años María Montessori elaboró un programa al que bautizó “Erdkinder”, que sigue los principios de respeto al niño y sus intereses aunque es más flexible en cuanto a metodología.

Fuente: abc.es