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12 cosas que debes saber  sobre el  campamento de verano

Consejos para padres que buscan un campamento de verano para sus hijos

Antes de enviar a tu hijo a un campamento de verano, ten en cuenta estos consejos. Desde asegurarte qué empresa lo organiza hasta qué actividades podrá hacer tu hijo… Aquí tienes hasta 12 preguntas que deberías hacerte a la hora de escoger el mejor campamento de verano para tu hijo.

12 preguntas para elegir el mejor campamento de verano para los niños

  1. ¿Quién es la empresa organizadora?

Es el primer aspecto que se debe estudiar bien. Quién organiza las colonias, tanto si son con pernoctaciones como si son escuelas de verano/pascua. Es importante asegurarse que la empresa tiene una densa experiencia contrastada y que podéis ver las opiniones de otros usuarios que han asistido a dichas colonias.

  1. Cuáles son sus prioridades, su filosofía, los objetivos que se plantean con los niños, etc.

Se deberían poder ver claramente en la web o deberían explicarse en una reunión informativa. Parece una obviedad, pero hay que asegurarse cuál es el objetivo pedagógico final que tienen con dicha colonia; pero, sobre todo, que cosas van a priorizar para llegar a ese objetivo.

  1. Qué tipo de personal tienen y cuál es su proceso de selección.

– Los padres deben fijarse si es una entidad que trabaja o realiza actividades durante todo el año. Es la mejor manera de garantizar que el personal es de confianza ya que serán educadores que conocen cómo trabajar con niños. En muchos casos hay empresas que contratan solo para las campañas estivales y aunque hagan una selección y formación, nunca se conoce bien a una persona hasta que la has visto trabajar durante años, o como mínimo meses. Además es importante que dispongan de titulación específica. No basta con “…que le gusten los niños”.

– También hay que informarse bien de cuantos niños llevará cada educador. Si es la primera vez que salen de casa y en edades entre los 3 y los 7 años no debería exceder de 6 a 8 niños/as por educador, para asegurarse de poder tener un trato y cuidado individualizado.

– Deberemos asegurarnos de cuantos responsables hay y cuantos profesionales sin llevar grupos (coordinadores, coordinadores logísticos, animadores, educadores de apoyo, sanitarios, etc.) Esto es imprescindible, ya que, en muchos sitios, los mismos educadores son los que se encargan de realizar otras competencias además de las de cuidar a los niños y en este tipo de campamentos los educadores deberían estar las 24 h. al cuidado y atención del grupo.

– También es importante que haya ese personal extra por si hay alguna eventualidad o urgencia que asistir, que nunca se queden los niños sin atender bien. Ese personal extra será lo que más encarecerá este tipo de colonia, pero será una de las cosas que asegurará que esta primera experiencia sea positiva

  1. ¿Deberían poder tener contacto con los niños?

Es mejor que no se pueda hablar con ellos ni verlos durante el campamento, sobre todo en las primeras salidas del entorno familiar. Hemos constatado que siempre es contraproducente para su integración, por estar adaptándose a un nuevo reto de “supervivencia” sin sus papás. Por ello os aconsejamos que miréis de qué forma podéis enteraros de cómo se lo están pasando. Por ejemplo, un teléfono de atención en un horario donde podáis hablar con algún responsable y que os cuente, algún video-blog o forma que de vez en cuando veáis que hacen, pero sin que ellos os vean.

  1. ¿Cómo les pueden garantizar la seguridad de sus hijos?

Algunos aspectos a tener en cuenta  y que pueden daros tranquilidad en ese aspecto, son por ejemplo, si el recinto está totalmente vallado, si no es excesivamente grande donde se puedan perder, si la piscina está totalmente vallada con una valla no escalable, si no hay zonas peligrosas de riscos, diferentes alturas de desniveles, qué profundidad tiene la piscina, cuantos educadores vigilan a los niños a la hora del baño, si tienen animales, qué tipo de animales son o si montan a pony, están en un picadero cerrado o noria de seguridad, donde si se le escapara al educador, no corriera ningún riesgo el niño/a.

En el caso de que sea sin pernoctación y vayan con autobús cada día, ¿qué tipo de medida o control tienen para entregar el niño/a a la persona autorizada? Deberían tener algún tipo de control en el que os aseguren que, aunque lleguéis tarde a la parada, aunque vosotros no podáis recogerlo ese día, o ante cualquier imprevisto, se os garantiza un control exhaustivo sobre la entrega y recogida de niños/as.

  1. ¿Qué tipo de protocolo sanitario realizan en cada caso?

– ¿Hay algún tipo de personal sanitario las 24h? ¿Qué tipo de medios técnicos se dispone en su enfermería? Aunque parezca exagerado, no está de más tener un equipo de reanimación, desfibrilador y material de urgencia como cánulas de Guedel, etc. así como formación específica para ello.

– Pero lo más importante es saber que hacen si se ponen malitos, tienen un golpe, fiebre, una caída, etc. Deberían tener medios para hacer unas primeras curas; en el caso de que haya un posible riesgo de fractura o enfermedad, poder llevarlos al ambulatorio más cercano para que un médico valore que hacer. Preguntad a partir de este momento qué hacen; ya que, como padres, estáis en todo vuestro derecho de ser informados de lo que les ha dicho el médico y debéis autorizar vosotros las indicaciones del médico; nunca el centro puede saltaros y tomar esa decisión por vosotros, por lo que os deberán llamar para informar y seréis vosotros los que decidáis qué hacer. Lo decimos porque algunos sitios ven “normal” no avisar a los padres y hacer lo que diga el médico. Fijaros bien las autorizaciones que firmáis y si esto no lo pone, añadirlo.

– Por si surgiera la necesidad, es importante saber a cuanta distancia del centro está el ambulatorio más cercano.

– Averiguar también si tienen posibilidad de adaptación de los menús en caso de alergia o de necesidad de una dieta blanda. Un buen dato es saber si están inscritos en asociaciones donde controlan médicamente las intolerancias alimenticias.

  1. ¿Cómo es de individualizado y de especializado el trato con los niños/as?

Cuanto más homogéneas sean las edades de su grupo, más fácil es que el educador se adapte al ritmo del grupo, y por tanto haya un trato más especializado; por otra parte, cuanto menos se mezclen en las colonias con edades a partir de 9 años mejor, ya que a partir de esas edades son otro tipo de necesidades y motivaciones las que tendrán.

Por ello si vuestro hijo/a es la primera vez que sale de colonias, también sería bueno preguntar cuántos de los niños que van a acudir a dichas colonias, también es la primera vez que van y de qué edades son. Eso os dará una idea de la especialización de la entidad organizadora.

  1. ¿Cómo aseguran la diversión de vuestros hijos?

A estas edades, lo que más les llama la atención son las historias y personajes fantasiosos, por lo que cuantos más medios dispongan para poder hacer animaciones de personajes con ambientaciones en sus instalaciones, más predisposición habrá a una diversión asegurada.

Otro aspecto muy importante en este sentido es el ritmo de actividades; desde los 3 a los 9 años se cansan muy rápido de cada actividad por lo que deben tener un horario con muchas actividades, pero no demasiado largas, ya que, si hacen pocas y tienen momentos de inactividad, es cuando algunos podrían tener momentos de añoranza de los papas y en consecuencia no adaptarse bien.

  1. ¿A qué edad es mejor dejarlo a dormir o que vaya y vuelva con el autobús?

Son muy distintas las opciones, la primera es una experiencia muy enriquecedora para su proceso madurativo y se conseguirán sin duda muchos progresos madurativos, siendo un recuerdo emocional que recordará toda su vida. El hecho de que puedan darse cuenta de que pueden “sobrevivir” unos días sin el entorno familiar le hará desarrollar su autoestima y autonomía en muchos aspectos. Según nuestra experiencia, si el entorno es seguro y os da garantías cuanto antes pruebe la experiencia mejor, incluso desde los 3, 4 años. Algunos de los niños/as que más les cuesta adaptarse al principio son los de 8 o 9 años que nunca han salido del entorno familiar. Si aún no lo veis del todo preparado para ello, una primera experiencia puede ser una escuela de verano en la que van y vuelven cada día. Los objetivos pedagógicos serán más a largo plazo, pero también los enriquecerán.

  1. ¿Cómo son las instalaciones donde van a dormir los niños?

Uno de los aspectos más importantes de las colonias si vuestro hijo/a se va a quedar a dormir por primera vez fuera de casa, es donde pasarán la noche, ya que el hecho de que pase una mala noche por no sentirse confortable o emocionalmente seguro, puede ser un condicionante para que, al día siguiente, por no querer volver a pasar esa mala experiencia quiera volverse a casa por muy bien que se lo esté pasando. Varios aspectos hay que tener en cuenta; que duerma muy cercano a su monitor y que éste esté con él/ella hasta que se duerma, que en su cama esté lo más cerca posible de otros niños/as (las camas conjuntas tipo tienda de campaña, son las ideales para ello), que los baños estén en el mismo recinto y no tengan que salir fuera si tienen que ir al baño por la noche; otro aspecto importante es que además duerman cercanos los  demás responsables del campamento como coordinadores, sanitarios, etc. a los que el monitor pueda recurrir si tiene algún problema.

  1. ¿Qué hacen si su hijo si no se adaptara?

¿Tienen algún tipo de experiencia en este sentido? Aunque sean pocos casos los que se den, hay que estar preparado para ello y saber qué hace la entidad organizadora, ya que deben transmitiros total transparencia al respecto para aseguraros que llegado a ese caso os avisarían y seríais vosotros los que tomaríais la decisión de mantenerlo/a algún tiempo más o acabar la colonia antes de su finalización. Nunca se debería forzar a un niño/a que no está a gusto a permanecer en la colonia, ya que una experiencia breve pero positiva influirá positivamente en su desarrollo, pero una mala experiencia podría condicionar otras futuras salidas del entorno familiar. Nunca debemos perder de vista que el objetivo final de la colonia debería ser esa experiencia positiva para su desarrollo emocional.

12.¿Es mejor un campamento de idiomas?

En los últimos tiempos ha crecido mucho la oferta de campamentos o colonias en inglés. Si es la primera vez que sale fuera de casa y sobre todo si es quedándose a dormir, un campamento de inmersión total quizá no sea la mejor primera experiencia, ya que el idioma puede ser un aspecto que influya en su adaptación; aunque sí que puede ser positivo que se realicen experiencias multi-idioma para motivarle hacia el posterior aprendizaje del idioma. Es mejor asegurar que la primera experiencia sea positiva para después poder seguir buscando otro tipo de salidas más específicas.

Proyecto ADAI  de desarrollo y aprendizaje infantil.

Fuente: guiainfantil.com

¿Cómo puedes mejorar el rendimiento académico de tu alumnado?

Habitualmente, podemos encontrarnos con clases complicadas donde nos es difícil avanzar: bien sea porque la clase tiene una idiosincrasia particular, por falta de recursos y la consiguiente masificación del aula o porque, debido al motivo que sea, encontramos cierta resistencia y mala receptividad por parte del alumnado a nuestra asignatura. ¿Qué podemos hacer?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada uno de estos pasos puede ser aplicado simultáneamente a los demás, y que no dejan de ser simples ideas, un guión genérico: prescindir de una parte o no depende del buen juicio docente del lector en función de su materia, alumnado, centro… 🙂

Trabajos

En una clase donde, sea cual sea el motivo, nos encontramos con grandes dificultades para hacer del aprendizaje de los y las estudiantes algo eficaz, el examen solo es un elemento más de frustración que contribuye a una receptividad por su parte cada vez más negativa. Ciertamente, no podemos prescindir en algunos casos de esta herramienta, pero hemos de tomar conciencia de que se trata de una herramienta más, y hay otras herramientas posibles que nos permiten una mejor evaluación de la mayor parte de las materias y temáticas.

La herramienta por excelencia para evaluar, no solo conocimientos, sino capacidad de investigación e indagación, pensamiento crítico, razonamiento lógico-argumentativo y varias competencias básicas a la vez, es el trabajo o la disertación: bien sea en grupo o bien sea individual, el trabajo, en sus dos opciones, es una actividad de aula que requiere un gran esfuerzo por parte del alumnado. Los trabajos individuales inciden sobre la autonomía, el pensamiento crítico, la argumentación…; el trabajo colaborativo incide sobre la comunicación, la planificación y la capacidad de ordenar y organizar información. Ambos tipos pueden combinarse: es más fácil aprender aquello que entendemos, lógicamente. Sin entenderlo, es imposible hacer un buen trabajo: eso sí, explica los requisitos y en qué consiste, para no encontrarte dos entradas de wikipedia pasadas a mano y con una grapa en la esquina izquierda superior.

Retroalimentación

Volviendo a un exámen: un número no enseña gran cosa. La corrección sí: es importante explicar detalladamente qué es lo que falla y, por supuesto, no olvidar aquellos puntos fuertes o sobresalientes.

Búsqueda de información

Y ahora volvemos a los trabajos (y a los exámenes): empollar vilmente lo que pone en un libro de texto entra difícilmente dentro de “aprendizaje” real y significativo. Buscar información es esencial, necesario, cada uno a su nivel y en sus posibilidades.

Por ello, las actividades de aula deberían implicar, al menos en un 40% la necesidad de buscar, fuera de libro de texto o de apuntes, información. Eso es “aprender a aprender”

 Ampliación

En los exámenes, el espacio cerrado juega en contra del desarrollo del aprendizaje de tus estudiantes: deja espacio para escribir si tu asignatura lo requiere, porque no hay nada más frustrante para un GRAN estudiante que haberse interesado por algo que le ha encantado, haberlo buscado, saber MÁS de lo marcado en “Objetivos didácticos” y no tener forma de expresarlo.

 Adaptación a las necesidades y preferencias

Hay alumnos que quieren subrayar, otros toman notas,… ¿Qué hacer? Nada. Se puede aconsejar sobre métodos de esquematización, subrayado y trabajo instrumental en general, pero cada persona aprende a su manera y tu trabajo es enseñarle a aprender de la forma óptima para su caso particular, y no a enseñarle a aprender de la forma óptima para ti. Molesta a muchos profesores y profesoras ver cómo alguien marca un libro: un libro sirve para estudiar, y salvo que este sea propiedad del colegio, si el libro es suyo, no está profanándolo por subrayar, sino todo lo contrario.

Fuente: escuela20.com

De las pizarrillas individuales al mundo digital

 Por Jorge Burgueño

El docente y autor del blog ‘Maestro del siglo XXI‘, Jorge Burgueño, nos acerca en este artículo la evolución que ha tenido la escuela desde el uso de las pizarrillas individuales a la implantación de la tecnología en el aula e, incluso, en las metodologías. En su opinión, las escuelas deberían ser un reflejo de la sociedad. ¿Está de acuerdo?

A comienzos del siglo XIX –aunque en muchas zonas rurales llegó bien entrado el siglo XX– uno de los debates en torno a la pedagogía se focalizó en la transición del uso habitual de pizarrillas individuales a la utilización generalizada del papel, tanto en forma de cuadernos como de hojas sueltas. Alumnos, profesores y padres tuvieron que enfrentarse a una manera inédita de trabajar. Esto es lo que ocurre hoy en día con la introducción de las tecnologías en las aulas.

Muchos de nuestros alumnos son youtubers, se mueven con soltura en las redes sociales, son creadores de apps. ¿Podemos obviar esta realidad?

El mundo digital tiene cada vez mayor presencia en los centros educativos y penetra poco a poco en los métodos pedagógicos. Las escuelas deben ser reflejo de la sociedad. Muchos de nuestros alumnos son youtubers, se mueven con soltura en las redes sociales, algunos son creadores de apps… ¿Podemos obviar esta realidad?

Uso las TIC, sí… ¿o no?

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) pueden ser un gran recurso educativo. Para aprovechar alguna de sus utilidades hay que tener en cuenta y conocer las características de nuestro presente tecnológico. No hace ni quince años, el usuario de Internet se conectaba para encontrar información, y buscadores como Google o Yahoo! le permitían acceder a esos datos, sin apenas interactuar. En la actualidad, los contenidos se intercambian en redes sociales, siendo los propios usuarios quienes los ofrecen y distribuyen en una nueva fórmula de red interactiva que permite crear, modificar y compartir contenidos en lo que se conoce como Web 2.0. De hecho, la tendencia actual apunta hacia un nuevo modelo de entender la comunicación y la información: la Web 3.0. El siguiente paso, que llegará antes de terminar esta década, es la web semántica, basada en la inteligencia colectiva y artificial.

Volviendo al modelo actual, el objetivo principal de la web 2.0 sería hacer partícipe al usuario del contenido, tanto en su creación como en su difusión y opinión. Y, aún más, convertirlo en protagonista. Es esta realidad TIC en la que están inmersos nuestros alumnos, y en la que prácticamente han crecido.

Así, el profesor que exponga contenidos con la ayuda de una proyección digital o que intercale un vídeo de YouTube para explicar un concepto estará, sin duda, en el camino para comenzar a acercar la realidad digital a los alumnos, pero aunque parezca moderno, esto es ya el pasado.

El uso de las TIC en el aula debería tener en cuenta las características de la web y el protagonismo de los alumnos en el centro del aprendizaje.

Si realmente pretendemos implementar el uso de las TIC en el aula deberíamos tener en cuenta las características de la web actual –la 2.0– y plantear un escenario en el que sean los alumnos los protagonistas, y no meros receptores. Serían ellos los que crearan los contenidos, generaran opiniones y distribuyeran la información.

Fuente: Educación 3.0

 

Aprende alfabetización informacional: Narración digital

Belén Mariño

La alfabetización es un derecho fundamental de toda persona. Hace referencia al proceso mediante el cual una persona puede aprender a leer y a escribir y facilitar el máximo desarrollo de sus capacidades. En los últimos años este término ha ido cambiando, incluyendo la posibilidad de interactuar con otros soportes: informáticos.

Con la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización informacional pretendemos que los alumnos y alumnas sean capaces de buscar, seleccionar, organizar y presentar una información, procurando ser coherentes en su contenido, y generar nuevos conocimientos. Como medio está la alfabetización digital, que permite que, conocidos el hardware y software necesarios, nos ayudemos de estos recursos de tipo informático, para llevar a cabo ese desempeño. Deben ser personas capaces de informarse y de informar.

Con esto, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) serán el recurso a través del cual accederán a la información, de cualquier tipo.

La adquisición de la competencia digital facilita la alfabetización digital.

Objetivos

La narración digital es una técnica educativa que permite aprender mediante la creación de historias, empleando para ello herramientas digitales: vídeo, audio, montaje de imágenes, etc. Los educadores podemos utilizarla para presentar un tema y motivar en su profundización. Los alumnos, en cambio, podrán desarrollar competencias como la digital, la lingüística, la social y cívica, etc.; también, fomentarán su creatividad. Así se convertirán en creadores de contenidos y no en meros consumidores.

  • Buscar información sobre pintores y seleccionar lo más relevante.
  • Organizar la información para su posterior presentación.
  • Elaborar un cómic, utilizando una herramienta TIC.
  • Elaborar diferentes tipos de textos: guión, biografía y narración.
  • Escribir de forma clara y concisa el contenido de una biografía.
Desarrollo

Esta técnica la usaremos para enseñar contenidos y reforzar conceptos. Pero serán los alumnos los que tendrán que elaborar una historia en la que explicarán o presentarán algún tema, incluyendo algún recurso digital.

Con narraciones “didácticas”, donde los propios alumnos ejercen el papel de docentes de sus compañeros, reforzarán los contenidos sobre los que trabajaron y, los que reciben la información lo harán de forma más receptiva.

Propuesta didáctica:
  • A partir del tema propuesto por la Biblioteca, para realizar el PDI (proyecto documental integrado) en el centro, comenzamos nuestra investigación.
  • Primero, con una lluvia de ideas, recopilamos nombres de pintores. Escogieron aquellos que ellos decidieron y comenzaron con la búsqueda de información.
  • Para el cómic, prefirieron a Andy Warhol, por ser un personaje llamativo para ellos y lo realizaron con Pixton.

Con inklewriter, elaboraron una secuencia escrita en donde incluyeron páginas interesantes o, como en el caso de Andy Warhol, una recopilación de información variada en un Thinkling.

 

 

 

 

Fuente: elmarescolorazul.blogspot.com.es

¿Eres de letras? La sociedad digital te necesita

Sergio C. Fanjul

¿Qué pinta un humanista en plena revolución digital? En un mundo donde todo se reduce a la computación de ceros y unos, a algoritmos, sensores, aluviones de datos, robots, procesos automatizados, ¿dónde queda espacio para los analógicos saberes en torno al ser humano? Es una pregunta que preocupa y que circula en el mundo de las Humanidades, mientras vamos viendo cómo se van recortando a buen ritmo este tipo de materias en institutos y universidades.

Ya sabemos con certeza que los trabajos del futuro serán mayormente tecnológicos: muchos de los que existirán dentro en una década aún no podemos ni imaginarlos. Según la Comisión Europea en 2020 quedarán desiertos más de 750.000 empleos en áreas científico-técnicas (paradójicamente, también existe escasez de vocaciones científicas). Pero en este panorama hipertecnológico los humanistas todavía pueden jugar varios papeles. El más obvio: aprovechar los avances digitales para sus propias disciplinas, en lo que se han llamado las Humanidades Digitales. Pero no solo eso: también colaborar al propio desarrollo tecnológico (como colabora la filosofía o la psicología en el desarrollo de la Inteligencia Artificial) o, sobre todo, crear un marco de sentido para lo que se nos viene encima. Para poner unos límites a la Revolución Tecnológica que la hagan compatible con el ser humano tal y como lo conocemos. Si es que tal cosa es posible.

Colaborando con la tecnología

Aunque a primera vista pudiera no parecerlo, el desarrollo de la tecnología ha estado y está fuertemente imbricado con ciertas ramas de las Humanidades, sobre todo las más filosóficas. “Muchos de los desarrollos tecnológicos han salido primero de la mente de los filósofos para luego ser desarrollados por ingenieros”, afirma el filósofo de la ciencia y la tecnología David Casacuberta, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Hoy en día esa imbricación continúa. “Hay diversos aspectos de la tecnología que se tocan con cuestiones éticas”, explica Casacuberta. Pone como ejemplo el comportamiento de los coches autónomos, que funcionan sin conductor y que tendrán que decidir cómo actuar en diferentes casos, si dada la posibilidad de un choque tiene optar por salvar a las personas o al coche más caro, etc. O en sistemas que decidan a quién dar un préstamo bancario y a quién denegárselo. Con la llegada de las superinteligencias que pueden llegar a competir e incluso superar a la humana, los protocolos éticos serán indispensables. Al fin y al cabo las Leyes de la Robótica de Isaac Asimov, que prohíben a los robots dañar a los humanos por acción u omisión, no son más que uno de estos protocolos.

En un futuro el manejo de la tecnología se habrá simplificado tanto que, según algunos expertos, los perfiles más técnicos, como los de los programadores, serán menos necesarios y emergerán otros de carácter más humanístico. “Con los avances que está habiendo en inteligencia artificial las herramientas van a ser cada vez más sencillas de manejar a un nivel técnico y probablemente lo que se necesite entonces sea gente que sepa hacer las preguntas pertinentes, como psicólogos o filósofos”, concluye Juan Antonio Torrero, responsable de big data de Orange España.

La relación entre el desarrollo de la inteligencia artificial y la filosofía, la lingüística o la psicología es evidente. Por ejemplo, el célebre filósofo estadounidense Daniel Dennett ha trabajado extensamente en este ámbito. “Los filósofos han soñado con la inteligencia artificial durante siglos”, escribe en uno de sus artículos, “Hobbes y Leibniz, en formas muy diferentes, intentaron explorar la idea de romper la mente en pequeñas operaciones mecánicas. Descartes incluso anticipó el test de Turing (un experimento ideado por Alan Turing para verificar si existe inteligencia artificial)”. Otro notable filósofo implicado en temas como inteligencia artificial y singularidad tecnológica es Nick Bostrom, director del Instituto para el Futuro de la Humanidad de Oxford. Ante el posible surgimiento de una superinteligencia artificial: “Lo mejor que podemos hacer ahora mismo es impulsar y financiar el pequeño pero pujante campo de investigación que se dedica a analizar el problema de controlar los riesgos futuros de la superinteligencia”, escribió en la revista Edge, “será muy importante contar con las mentes más brillantes, de tal manera que estemos preparados para afrontar este desafío a tiempo”.

Tomando las riendas del caballo digital desbocado

El brutal desarrollo tecnológico sin control puede suponer una apisonadora que arrolle nuestras vidas y hasta nuestra propia naturaleza. Conviene pensar sobre ello, como hacen algunos humanistas. “Con la actual fascinación por la tecnología da la impresión de que todo se puede reducir a átomos y bits”, dice el sociólogo Francesc Núñez Mosteo, director del máster de Humanidades de la Universidad Oberta de Catalunya(UOC), “hay que superar ese materialismo y entender que el ser humano no es solamente eso, sino también espiritualidad, política, moral, ética”. El sociólogo señala la necesidad de promover, más allá de lo científico-técnico, capacidades como el espíritu crítico o la capacidad de juicio que, en su opinión, nacen de las Humanidades. “La tecnología ha ampliado mucho nuestra capacidad de acción y necesitamos criterios para movernos en esos nuevos espacios”, apunta.

Desde algunas posturas cientifistas cualquier avance científico y tecnológico es bueno, pero esa no es una postura universalmente compartida. “Una parte de la tecnociencia ha venido a ponerse al frente de aquello que en el futuro tendrá que ser la vida humana”, explica la filósofa Marina Garcés, profesora de la Universidad de Zaragoza y directora delAula Oberta del Institut d’Humanitats, en la que se debate sobre temas como estos. “Esa parte quiere monopolizar lo que consideramos la vida buena: una educación digitalizada, un buen envejecimiento gracias a los avances tecnológicos, etc”. Para evitar este monopolio de estos sectores tecnocientíficos Garcés apoya la idea de fundar una nueva alianza entre las ciencias y las humanidades, una alianza para repensar qué es lo que esperamos de desarrollo tecnológico, en qué nos queremos convertir: “Si solo vemos las funciones y no vemos el marco, somos esclavos de ese marco”.

Humanidades digitales

La tecnología y las Humanidades se mezclan de una forma mucho más cotidiana habitualmente. El concepto de Humanidades Digitales se refiere a la utilización de las diversas herramientas tecnológicas en el ámbito de las Humanidades, ya sea en la docencia, la creación o la investigación. A día de hoy el impacto de la tecnología se observa en las bibliotecas digitalizadas, en las bases de datos, en los materiales digitales para la docencia o en los campus virtuales de las universidades. “Las Humanidades, casi en un ejercicio de ventriloquía, pueden utilizar la tecnología para mostrar que todavía es importante lo que tienen que decir”, opina Laura Borràs, directora del Máster de Literatura en la Era Digital de la Universidad de Barcelona.

La tecnología no solo ejerce de herramienta facilitadora, sino que también modula el contenido humanístico. “No es lo mismo la literatura digitalizada, que simplemente se ha pasado a un formato tecnológico, que la literatura digital que utiliza todos los recursos y que sin la tecnología pierde parte de su esencia”, explica Borràs. Así los textos de literatura digital incluyen imágenes, sonidos, hipervínculos o son animados al contacto con el dedo o el ratón, creando nuevas experiencias literarias difícilmente traducibles al papel. El escritor Michael Joyce, pionero de este tipo de literatura, creó obras cuyos fragmentos estaban relacionados mediante links, cosa normal al navegar por la web, pero que abre nuevas dimensiones en la literatura. La poesía digital, en las que las palabras se mueven, se modifican o forman sucesivas figuras, puede cumplir en esta era el papel de los viejos caligramas de Apollinaire. Y en cualquier iPad se pueden descargar coloridas versiones de los cuentos de terror de Lovecraft o de Poe que incluyen animaciones, interacción con el lector o efectos de sonido, que pueden ser muy del gusto de las nuevas generaciones de lectores.

No solo literatura: las Humanidades Digitales abarcan multitud de disciplinas, como la geografía, la historia del arte, o la arqueología. El arqueólogo Joan Anton Barceló, profesor titular de Prehistoria en la Universidad Autónoma de Barcelona, utiliza de manera cotidiana tecnología avanzada en su tarea. Los escáneres 3D, sistemas de tomografía computerizada, teledetección satelital, etc, le proporcionan una gran cantidad de datos numéricos. “En una excavación arqueológica puede haber cinco pentabytes de información o incluso más” comenta el investigador. Para presentar todos esos datos al público aprovecha la naturaleza digital de la información para montar museos virtuales con todo tipo de información añadida. Todo esto cambia radicalmente la manera en cómo las nuevas generaciones se aproximarán al estudio del pasado y tratarán de predecir el futuro.

Ciencias Vs. Humanidades
S. C. F.

La brecha entre las ciencias y humanidades, establecida desde la educación como una línea roja (que para muchos es preciso saltar) ha generado frecuentes fricciones. Si ahora las Humanidades se sienten amenazadas por el rampante desarrollo tecnológico, también han sido frecuentes las quejas desde el lado científico por el desinterés de los humanistas en sus disciplinas, excluidas con frecuencia de lo que generalmente llamamos cultura: se considera de incultos no conocer El Quijote pero muy normal no saber enunciar el Segundo Principio de la Termodinámica, que vertebra nuestro Universo.

Sobre esta brecha lanzó su crítica el físico y novelista británico C.P. Snow en su célebre conferencia de 1959, tituladaLas dos culturas. Allí abogaba por traspasar las fronteras y trabajar de manera multidisciplinar para afrontar los problemas a los que se enfrenta la Humanidad. Más recientemente, el empresario y editor de la revista EdgeJohn Brockman acuñó el término de Tercera Cultura, que trata de unir y superar las dos anteriores. Entre los nombres que se relacionan con este movimiento están el científico cognitivo Steven Pinker, el biólogo Richard Dawkins, el filósofo Daniel Dennett, el astrofísico Martin Rees, el físico Alan Guth o la bióloga Lynn Margulis, que vendrían a ocupar, desde las ciencias naturales, el papel del intelectual tradicional. Como se ve no abundan los humanistas.

Fuente: Elpais.com