Entradas

¿Cómo explicar a un alumno que lo que hace en la escuela es importante?

“Todos lo sabemos: una hora de clase puede cambiar una vida, dar al destino otra dimensión, consagrar para siempre lo que sólo estaba débilmente esbozado.” Massimo Recalcati

Nadie sabe con certeza cómo será la educación del futuro, pero reflexionar sobre ello nos ayuda a mejorar la educación del presente. Esta es la que, en realidad, debe importarnos.

El presente de la educación está en plena convulsión, entre otros motivos, por la irrupción de tecnologías que ofrecen un abanico de posibilidades impensables hasta hace muy poco. El mundo digital está cambiando la educación del mismo modo que, en el siglo XIX, la aparición de la fotografía cambió el mundo de la pintura.

El paso del tiempo ha demostrado que la fotografía no acabó con la pintura sino que le abrió un nuevo campo de posibilidades, transformándola hasta convertirla en algo muy distinto de lo que había sido hasta ese momento. Y es que los avances tecnológicos transforman lo más profundo de las comunidades humanas: sus valores.

En este momento de profundos cambios, los que nos dedicamos a la apasionante y compleja tarea de educar sabemos que “una hora de clase” puede cambiar una vida. Pero, ¿lo saben nuestros alumnos? ¿Qué percepción tienen sobre lo que deben aprender en la escuela?

Creo que todos estamos de acuerdo en aceptar que los alumnos que piensan que lo que aprenden en la escuela les es útil para su vida, están más motivados y desempeñan mejor su labor académica. El problema surge cuando esa percepción de utilidad se identifica con aprobar, más allá de la calidad del aprendizaje. Esta situación queda perfectamente reflejada en el conocido refrán: Pan para hoy, y hambre para mañana.

Los educadores tenemos la obligación (más allá de que también es labor de la familia) de transmitir a los estudiantes el deseo de aprender, de generar en ellos curiosidad por el conocimiento. Esto se consigue desafiándolos, retándolos, no poniéndoles las cosas demasiado fáciles, permitiendo que experimenten sin que penalicemos el error. También se consigue facilitando que trabajen colaborativamente, educando sus emociones, potenciando sus capacidades comunicativas…

Lo que los alumnos aprenden en la escuela deben ser cosas realmente significativas para ellos e imprescindibles para cualquier persona. El problema es que los actuales currículos educativos ya no cumplen con esa función pero siguen siendo el referente de los aprendizajes escolares.

Para que los alumnos valores la utilidad de la educación que reciben en la escuela, hay que mostrarles el sentido y el valor personal de lo que aprenden: eso es personalizar el aprendizaje.

Fuente: salvarojeducacion.com

La importancia del arte en el ser humano

Gabriela Mejía

En las últimas décadas investigadores, educadores y artistas han dedicado interés en estudiar cómo la presencia del arte en la vida del ser humano puede impactar de manera positiva a su desarrollo y bienestar.

En su publicación en el año 2012, la NEA (National Endowment of Arts de los Estados Unidos) muestra cómo los jóvenes de un estatus socioeconómico bajo con acceso a las artes, obtuvieron mejores resultados académicos, mejores oportunidades laborales y un mayor compromiso cívico que aquellos jóvenes que no tuvieron ningún acceso a las artes.

Gracias a estas investigaciones el arte está cada vez más presente en nuevas metodologías educativas. Artful Thinking, programa desarrollado entre el año 2004 y el año 2006 por el Project Zero de la escuela de Harvard, se concentra en observar el arte más que en hacer arte, ayudando a los estudiantes a desarrollar estrategias de pensamiento que promueven el aprendizaje significativo no sólo en las artes sino en otras áreas del currículo escolar. Artful Thinking tiene como objetivo principal ayudar a los maestros a integrar el arte en su currículo como una manera de fortalecer el pensamiento y el aprendizaje de sus estudiantes.

De igual forma, el arte ha sido utilizado en terapias psicológicas hace décadas atrás, obteniendo resultados efectivos en pacientes con tratamiento clínicos y no clínicos tales como el desarrollo de la autoestima en adolescentes, reducción del estrés, mejora en la fluidez, volumen y pausa al hablar yotros resultados comprobados en distintos estudios. Recientemente, hemos visto de manera más comercial, el arte como terapia para adultos en los libros de colorear para adultos.

Como educadora, reconozco que una de las tantas fallas de nuestro sistema educativo es la implementación de una metodología de enseñanza tradicional y obsoleta donde equivocarse y detenerse a pensar es sinónimo de castigo y pérdida de tiempo, donde existen preguntas que “no son importantes en este preciso momento” y la creatividad parece ser una cualidad que unos tienen y otros no, causando así una falta de interés por el aprendizaje en nuestros niños, jóvenes y adultos.

En búsqueda de mejorar esta situación, he participado junto a otros educadores y artistas en programas que, al igual que Artful Thinking, utilizan el arte (la música, las artes visuales y la danza), como punto de partida para lograr el aprendizaje de contenidos históricos, lingüísticos, matemáticos y científicos y a la vez, lograr el desarrollo de habilidades y destrezas tales como el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo. La integración del arte dentro del aula permite la creación de una cultura de pensamiento, donde las actividades están basadas en tres factores principales: la observación, la reflexión y el intercambio de ideas. Si nos detenemos a pensar, estos tres factores son esenciales para el individuo de nuestra actualidad y son fomentados y realizados diariamente de manera superficial en la escuela y lugares de trabajo.

Por otra parte, fomentar el pensamiento a través del arte ha sido implementado dentro de distintos museos y galerías en sus programas de apreciación artística y talleres de arte para todas la edades, con la idea de proveer a los visitantes, distintas formas de explorar y conectarse con la obra. La Galería Nacional de las Artes de Chicago (NGA) ofrece una variedad extensa de recursos para maestros y familias llevando el arte al aula y a la casa de manera práctica y divertida.

En nuestro país, El Centro León con su programa Piensa en Arte, provee una guía didáctica para docentes donde se vinculan los contenidos de las exposiciones permanentes del Centro León con los contenidos del currículo escolar Dominicano.

Desde el año 2008, el Ministerio de Cultura junto a otras instituciones inició hace varios años el programa “Noche larga de los Museos”, permitiendo el acceso gratuito a todo el público a nuestros museos, pero ¿realmente el público que asiste a estos eventos está conociendo y apreciando los espacios y lo que tienen que ofrecer?

Los investigadores han determinado que el visitante promedio a los museos de arte pasa de 15 a 30 segundos frente a una obra. Me atrevo a decir que de estos 15 a 30 segundos, algunos son dedicados a tomar una foto de la obra para compartirla en las redes sociales. La pregunta entonces es ¿Por qué pasa un visitante al museo tan poco tiempo frente a una obra? ¿No le interesa, no la entiende o no sabe cómo interpretarla?

Si bien es cierto, la sociedad ha catalogado el arte como una actividad intelectual y elitista, incapaz de ser comprendida y apreciada por quienes no forman parte de este círculo de intelectuales, donde sólo aquellos que tienen poder adquisitivo para comprar las obras pueden apreciarlas. Sumado a esto, la falta de comprensión de muchos artistas modernos con la famosa frase “eso lo pude haber hecho yo” o “eso parece hecho por un niño”. Con estas ideas han transcurrido generaciones de individuos que no sólo han sido educados en un sistema que les impide pensar y reflexionar, sino peor aún, individuos con temor a equivocarse y sensibilizarse. Nuestro sistema educativo ha formado individuos lejos de las artes, con la idea de que no son creativos y huyen de visitas a espacios culturales por miedo a ser rechazados y por no tener la respuesta correcta durante el proceso de apreciación o entendimiento de la obra.

Entonces ¿cómo podemos fomentar la visita a nuestros espacios culturales? Para responder esta pregunta debemos abrirnos a ciertas ideas:

Siendo la primera entender que cometer errores y buscar respuestas más allá de correctas e incorrectas nos abren múltiples caminos hacia el aprendizaje.

También es necesario que intentemos hacer las cosas un poco más despacio. La sociedad nos ha acostumbrados a hacer las cosas de manera muy acelerada hasta el punto que tenemos la intención de percibir emociones y captar mensajes dentro de un museo, al mismo ritmo que navegamos por Instagram.

Por último y considero que es la idea más importante, debemos cambiar la cultura de que los niños son sólo niños y que no pueden realizar tareas difíciles y complejas como interpretar una obra de arte. Actividades tales como: observar, reflexionar y compartir, pueden y deben ser realizadas por individuos de cualquier edad.

Tomando en cuenta estas ideas, es momento de que los integrantes de la familia empiecen a tener juntos experiencias significativas, fuera de los centros comerciales. La visita a un museo o una galería de arte puede ser un momento enriquecedor para todos, donde la arquitectura, la iluminación, el contenido y la actividad de observar arte salen de nuestra rutina diaria y nos hace pensar e intercambiar ideas.

Estar en contacto con las artes nos trae múltiples beneficios tales como la interpretación de un lenguaje visual, el entendimiento y la expresión de conceptos abstractos, la estimulación de un pensamiento de alto nivel, promueve la creatividad, la reflexión, el desarrollo del pensamiento crítico y un sin número otros beneficios.

 Fuente: casaquien.com

La música en la educación primaria

Luis Domenech García

De todos es sabido que la música está presente durante todas las etapas de nuestra vida. Aparece en anuncios de televisión y radio, salas de espera, viajes, bandas sonoras de películas, etc. Son solo algunos ejemplos de la presencia de la música en nuestras vidas, pero ¿cómo llega la música a esos lugares?, ¿quién compone esas melodías que tanto nos atrapan?, y la pregunta más importante de todas es ¿quién y cómo siente esa necesidad de dedicarse a una profesión como es la música?

Últimamente se está cuestionando mucho la necesidad de impartir una asignatura tan importante como es la de música. De hecho, en España hace muy poco tiempo que el ministro José Ignacio Wert ha decidido prescindir de ella como obligatoria en la educación primaria.  ¿Es necesario?, ¿es correcta esta decisión que se ha tomado recientemente?

Son muchas personas las que están en contra de esta propuesta, afirmando que antes de tomar una decisión así se deberían conocer aspectos sobre por qué la música es tan importante en nuestras vidas.

La música nos ayuda a relajarnos y tranquilizarnos, concentrarnos ante situaciones de gran esfuerzo mental e incluso nos anima ante situaciones de desesperación como las que pueden surgir con alguna enfermedad o trauma psicológico.

Existen numerosos estudios que determinan que la música tiene una influencia muy positiva en el desarrollo cognitivo, creativo, intelectual y psicológico de los más pequeños, y algunos científicos han probado que esta estimula el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, el cual es el encargado del desarrollo de actividades básicas como el aprendizaje del lenguaje, la escritura, los números y el uso de la lógica.

Sabiendo esos beneficios que nos aporta, tanto a niños como a mayores, vamos a nombrar algunas de las razones de por qué la música debería estar presente desde los cursos básicos de educación primaria:

  • Es una forma de poder expresarse libremente.
  • Actúa sobre todas las áreas del desarrollo por lo que incita a la mejora y a un completo desarrollo intelectual del niño.
  • Los avances que se van experimentando poco a poco producirán una gran satisfacción y alegría en el niño. El niño siente que todo su esfuerzo ha valido la pena, se sienten realizados y esto mejora su autoestima.
  • Mejora sus habilidades de comunicación con otras personas.
  • Desarrolla las capacidades de memoria, concentración y atención del niño.
  • Mejora la habilidad en el estudio de otras materias como la lectura, matemáticas y los nuevos idiomas.
  • Darse cuenta de que aplican la teoría aprendida en la práctica aporta una  gran satisfacción.
  • Mejora su coordinación.
  • Esta es una asignatura que requiere constancia, un gran esfuerzo y persistencia, valores esenciales en la educación de los más pequeños.

Parémonos a pensar entonces si es prescindible una asignatura que nos aporta todos estos beneficios. Quizás muchos de nuestros pequeños al crecer no sientan esa llamada por hacerse músicos, ya sea por afición o profesionalmente, pero está claro que si no tienen la oportunidad de tratarla nunca la sentirán y perderán la oportunidad de poder beneficiarse de todos los bienes que aporta.

Fuente: Arco Iris

¿Por qué son importantes los sapos?

Omar Shamir Reynoso

Desde muy pequeños la magia de los cuentos y del cine (específicamente la del mundo de Disney), nos dice que es posible convertir un sapo en príncipe azul sólo con un beso. Hoy en día, gracias a la igualdad de géneros, también aspiramos a que el sapo se convierta en princesa. Hoy no les vamos a hablar sólo de besos, de príncipes y princesas; sino también de la importancia de cuidar y proteger estas especies, tan importantes para el equilibrio del ecosistema y que hoy están amenanazados.

¿Por qué son importantes los sapos o ranas? ¿O si queremos usar un término científico los anuros? Aunque no gozan de la simpatía de muchos seres humanos, los anfibios, palabra que proviene del griego amphi (ambos) y bio (vida) haciendo referencia a la doble vida acuática-terrestre que tienen, son especies abundantes en nuestro planeta: existen más de 6,000 especies descritas.

En la isla La Española existe un alto endemismo (de casi un 100%) de estos animales. Unas 76 especies, únicas en el globo, que las constituye en un tesoro ecológico relevante cuya protección nos concierne como nación.

Estos animalitos son responsables de mantener el control biológico de algunos insectos, como los mosquitos. Y contrario a los que muchos piensan, son indicadores de ambientes sanos: no, no significa que sea un lugar de príncipes azules y princesas rosas, sino un bosque bien conservado y un ecosistema sano, sin olvidar esos melódicos sonidos que ambientan escenarios que evocan a paz, tranquilidad y armonía.

Este grupo de animales, que han habitado el planeta desde hace más de 300 millones de años, se ven hoy en día amenazados: pérdida de hábitat, contaminantes, aumento en la radiación UVB, introducción de especies invasoras, cambio climático (con efectos ya evidentes, como el adelanto en la época de reproducción motivado por el aumento de la temperatura,  la desecación temprana de las masas de agua, con la consiguiente muerte de las larvas que no tienen tiempo de completar su metamorfosis, etc).

Imagínense todos estos tensores traducidos en buen dominicano: desforestación en sierra Bahoruco, Valle Nuevo, fragmentación de hábitat por actividades agrícolas y contaminación de ríos y cañadas con plásticos, foam, pesticidas…peor aún cuando la República Dominicana se encuentra dentro de los 10 países más afectados por los efectos del cambio climático, lo que significaría que, si nos llevamos de la saga de Disney, nos quedaríamos sin príncipes azules y sin princesas rosas.

Como si no fuera suficiente, a finales de los años noventa, una nueva amenaza se reporta en la Cordillera Central para especies que habitan en elevaciones medias y altas, poniendo en riesgo las poblaciones de anfibios del mundo.

Se trata de un hongo que vive en el agua llamado Batrachochytrium dendrobatidis que cubre la piel de la ranas y sapos. Como estos animales respiran por la piel, mueren asfixiados, afectando a más del 38% de las especies de anfibios identificados en el planeta, cifra que avanza cada día.

Dentro de las hipótesis de cómo llegó este virus originario de África, donde al parecer era una infección estable en las poblaciones silvestres, se apunta a la utilización de Xenopus laevis, para realizar pruebas de embarazo durante la década de los sesenta.

Quién lo diría: que una rana o sapo se utilizara para detectar el embarazo; quizás de utilizarse hoy en día no existiera tanta fobia a estas especies y los viéramos más como un aliado para sacarnos de esa duda.

Sin miedo a equivocarme, en un planeta sin anuros, sapos o ranas, las plagas ocuparían nuestras vidas diarias, causando también cuantiosas pérdidas en la agricultura, un aumento desmesurado de los insectos (incluidos los portadores de enfermedades como la Zika, Chikungunya o el dengue).

Cada ser vivo, animal o vegetal, forma parte de un todo que llamamos biosfera y tiene su razón de ser. Pensar que la extinción de pequeños animales, por feos o desagradables que parezcan, no tiene gran importancia es un grave error.

Ya para finalizar, solo les diría que si van a besar un sapo o una rana para buscar una princesa les recomiendo Eleutherodactylus ligiae y si lo que buscan es un príncipe Eleutherodactylus neiba, especies bautizadas o descritas por personas que gozan de gran prestigio social que las nuevas generaciones debemos emular.