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Cómo aprender a pronunciar inglés como un niño dejando de lado los complejos

 

Inseguridad, complejos y una percepción errónea de lo que significa pronunciar correctamente, uno de los principales errores de la gente de habla hispana

Es un hecho, los niños se lanzan a la pronunciación como un juego, asumiendo de manera espontánea y utilizando los fonemas ingleses como los utilizaría un inglés. ¿Qué ocurre con los adultos? Inseguridad, complejos y una percepción errónea de lo que significa pronunciar correctamente son algunos de los motivos que separan a los españoles de una pronunciación fluida. Así lo señalan desde la academia OS Connect, quienes recuerdan que la pronunciación es el talón de Aquiles de los españoles y el principal escollo que superar para alcanzar un nivel óptimo que iguale a España a otros países de la UE.

Uno de los motivos, según comparten desde esta entidad, es que según vamos haciéndonos mayores, el aprendizaje natural, por imitación, se ve alterado con la introducción de otros elementos propios del «mundo de los adultos»: inseguridad, complejos y una percepción errónea de lo que significa pronunciar correctamente son algunos de los motivos que separan a los españoles de una pronunciación fluida.

Es lo que comparten desde la academia OS Connect cuyo director, Sergio Iriarte, ha profundizado sobre las claves que llevan a los españoles a ser los que peor pronuncian en inglés de toda Europa. ¿Serán los niños la clave para revertir esta tendencia? Lo cierto es que España no solo sigue estancada en los puestos más bajos de Europa, sino que empeora sus resultados respecto a las anteriores ediciones del informe EP English Proficiency Index.

En el último Monitor de Cambridge «Europa ante el espejo» España aparece como el país de Europa que encuentra más difícil la pronunciación, seguido de Italia. En el punto opuesto está Dinamarca para quienes la pronunciación es lo más difícil sólo para un 10%. Según una encuesta de Cambridge University, el 44% de los españoles reconoce que su nivel de inglés es bajo; o muy bajo, y solo uno de cada cuatro afirma tener la fluidez suficiente para poder mantener una conversación en ese idioma.

De los miles de alumnos que han pasado por esta escuela no llegan ni al 1% aquellos que habían recibido formación previa específica y suficiente de pronunciación en inglés en general. Pero ni en la enseñanza reglada, ni tampoco quienes han ido a academias y han estudiado con profesores nativos. «Incluso he visto bastantes profesores nativos que se sienten inseguros a la hora de enseñar pronunciación», valora el director.

El primer error -y más garrafal- es el de asumir una pronunciación española, utilizando el sistema de sonidos españoles. Algo que los niños superan debido a la naturalidad con la que entienden el proceso de imitación. «Los españoles seguramente tenemos merecida la fama de abiertos o alegres. Pero también es verdad que somos tímidos e inseguros. En general hacemos cualquier cosa antes que hacer el ridículo», explica Iriarte. Algo que nos perjudica a la hora de aprender a pronunciar.

La pronunciación es mucho imitación y en ese terreno los niños llevan ventaja. «Imitar es, en cierto modo, actuar. Si nos da vergüenza actuar, si nos da corte imitar, no vamos a poder mejorar nuestra pronunciación. Así es que si estamos a solas con un inglés, todavía nos animamos a poner acento. Pero como haya delante un amigo nuestro español…», afirma el director de OS Connect.

Por eso los niños, que en general son más desacomplejados de lo que son los mayores, mejoran su pronunciación rapidísimo. No se cortan, imitan, juegan y «lo pillan». «Los niños se lanzan a la pronunciación como un juego, asumiendo de manera espontánea y utilizando los fonemas ingleses como los utilizaría un inglés. Es divertidísimo. Y así, en nada que nos demos cuenta, los niños aprenden a hablar inglés pronunciando correctamente”, explica el director de la academia online OS Connect.

Desde esta academia destacan que, por mucho inglés que sepa una persona, si no pronuncia correctamente estará poniendo trabas para que la comprendan: «La pronunciación afecta también a nuestra capacidad de comprensión auditiva, e incluso a la comprensión y expresión escritas». Por otra parte, los españoles rechazan el acento, cuando «tener acento no tiene nada de malo», indica este experto. De hecho, no e iste algo así como hablar sin acento. Puedes tener un acento de Essex, o escocés, o un acento californiano, o un acento español. «Antonio Banderas habla inglés, perfectamente, con un acento español muy bonito», destaca.

Desde OS Connect afirman que es lógico querer aprender a hablar con inglés un acento nativo, pero no es imprescindible para que te entienda sin problemas un nativo inglés o para que te entiendan alemanes, belgas y suecos, por ejemplo, en una reunión de trabajo internacional. Tal y como afirman desde esta academia, la pronunciación y el «listening» están directamente conectados. Por lo que no es casualidad que las personas que ven series y películas en su idioma original en lugar del doblaje, obtengan mejores resultados en exámenes lingüísticos.

Un informe titulado «¿TV o no TV? El impacto de los subtítulos sobre las habilidades con el inglés» concluye que el 58% de la población en los países acostumbrados a la versión original subtitulada se declara capaz de mantener una conversación en inglés mientras que en los países donde reina el doblaje, solo el 32% declara poder hacerlo. En Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca o Países Bajos, 9 de cada 10 ciudadanos prefieren ver programas y películas extranjeras con subtítulos en lugar de doblados, mientras que en Francia, España o Italia, solo el 30% se muestra de acuerdo, en Alemania solo el 20%.

Fuente: abc.es

 

Quiero que mi hijo sea bilingüe, y yo no lo soy

Luis Farrés

¿Cómo podemos conseguir que nuestro hijo aprenda un idioma extranjero si nosotros no lo hablamos bien? El lingüista Luis Farrés, ex-director de The British School of Barcelona, nos da algunas claves.

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El refuerzo del inglés en casa: como un juego y sin presiones

El aprendizaje de la lengua materna es un proceso natural: el bebé observa, escucha, entrena sus articulaciones para poder emitir sonidos, imita los sonidos de los padres, repite palabras, las utiliza con una intención y poco a poco las combina entre sí creando pequeñas frases.

Estas frases, a su vez, nos llevan a emitir pequeños discursos y todo esto sucede en una edad bien temprana y sin que haya intervenido para nada el texto escrito. Así aprendemos a hablar.

El proceso de aprendizaje de una lengua extranjera debería hacerse de la misma manera y con la misma naturalidad.

Para asegurar que una lengua se aprenda de forma natural, se hable sin acento y con fluidez, conviene iniciar el aprendizaje lo antes posible y de la manera más natural que se pueda.

La manera más eficaz de exponer a un niño al inglés durante el día es llevarle a una guardería o a un colegio de habla inglesa, pero no siempre es posible.

Aprender inglés cuando el niño no va a un colegio bilingüe

Lo que sí podemos hacer es ofrecerle en casa todas las oportunidades que le ayuden a captar el idioma lo antes posible. Estas son algunas ideas:

  • Ponerle canciones en inglés.
  • Acostumbrarle a ver las películas y dibujos animados siempre en versión original.
  • Poner canales en inglés en la tele
  • Visitar países en los que se habla inglés o la lengua que estamos introduciendo en vacaciones.
  • Poner a nuestro hijo en contacto con niños de habla inglesa.
  • Introducir el aprendizaje de la música desde una edad temprana. La música es un lenguaje más y por tanto ayuda a nuestros hijos a desarrollar capacidades que estimulan el desarrollo del lenguaje.
Cuando el niño sí puede ir a un colegio bilingüe
  • El niño debe tener contacto con el idioma varias veces al día y en situaciones diversas que, en lo posible, incluyan todas o algunas de las principales actividades del día. Así se familiariza con todas las expresiones, y de la misma manera que aprende de sus padres, también aprende escuchando, probando e imitando a sus educadores.
  • Lo ideal sería que los niños viviesen inmersos en un ambiente en inglés el máximo número de horas al día. En lugar de ”enseñar” inglés a los niños, se trata de que “vivan” en inglés sus experiencias cotidianas, igual que lo hacen en casa con la lengua materna.
  • Es muy importante que el modelo que se les muestra sea el correcto, el educador ha de ser nativo.
  • No es conveniente interferir con modelos escritos a una edad temprana. No se debe introducir la referencia escrita hasta que esté consolidada la oral, ningún bebé empieza a hablar el idioma de sus padres con referencias escritas.

Luis Farrés es lingüista y logopeda. Ex-Director General de The British School of Barcelona

Fuente: www.serpadres.es/