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¿Te despiertas de mal humor por las mañanas? Esta podría ser la causa

Si te despiertas de mal humor por las mañanas, te sientes irritable a menudo y te falta energía durante toda la jornada, pero no sabes por qué, es probable que tu problema vaya más allá de la simple “inercia del sueño”.

La inercia del sueño o por qué siempre necesitamos dormir 5 minutos más

La inercia del sueño es un estado de confusión que se produce cuando nos despertamos. Estamos despiertos, pero la somnolencia no nos ha abandonado por completo, nos sentimos más torpes, nos cuesta pensar con claridad y podemos sentirnos un poco desorientados o molestos.

Ese fenómeno es completamente normal y suele durar entre 30 y 60 minutos. Básicamente, lo que ocurre es que estamos experimentando un estado de disociación. Hemos recuperado la conciencia, pero tardamos un poco más en recuperar el estado de alerta. Ello se debe a la adenosina, un neuromodulador que aumenta durante el sueño y que tiene un efecto sedante e inhibitorio de la actividad neuronal. El café nos despierta precisamente porque bloquea la acción de la adenosina, activando las neuronas.

Sin embargo, hay personas que van más allá de la inercia del sueño. Les cuesta mucho recobrarse y pueden sentirse irritables, de mal humor y agotadas durante gran parte de la jornada. Si es tu caso, es probable que se deba a la mala calidad del sueño.

Es peor despertarse varias veces en la noche que acostarse tarde

Los investigadores examinaron a 62 personas, quienes durmieron en un laboratorio del sueño durante tres noches consecutivas. Un grupo podía dormir ininterrumpidamente durante 8 horas, otro grupo debía acostarse más tarde y un tercer grupo sufrió 8 despertares forzados a lo largo de la noche. Cada día, los participantes rellenaban una serie de cuestionarios donde reflejaban su estado de ánimo durante la jornada, indicando si se sentían ansiosos o relajados, molestos o alegres, enérgicos o cansados.

Quienes durmieron ininterrumpidamente y se fueron más tarde a la cama, no experimentaron variaciones significativas en su estado de ánimo y nivel de energía. Pero, a partir de la segunda noche, quienes se despertaron varias veces mostraron un empeoramiento de hasta el 31% en su estado de ánimo.

¿Por qué los despertares nocturnos empeoran nuestro estado de ánimo?

Los investigadores constataron que las personas sometidas a despertares forzados tenían períodos más cortos de sueño profundo de onda lenta, precisamente la fase donde se produce la mayor relajación y el descanso más profundo. La afectación de esta etapa del sueño no solo se ha relacionado con problemas en el estado de ánimo, sino también con niveles de energía más bajos, dificultades para consolidar los recuerdos de las vivencias diurnas e incluso con una disminución de los sentimientos de simpatía y amabilidad.

Las dificultades en el sueño profundo de onda lenta también se han vinculado a la depresión, la ansiedad, la esquizofrenia y el trastorno obsesivo-compulsivo. Aunque no se conoce el mecanismo de base, es evidente que cuando no dormimos lo suficiente, nuestro cerebro termina pagando las consecuencias ya que se expone a un desequilibrio funcional.

Cuida tu sueño, es tu mejor oportunidad para “recargar energía”

Los investigadores explican que, al contrario de la creencia popular, no solo cuentan las horas de sueño sino también la calidad del mismo. Por tanto, recomiendanminimizar las probabilidades de que se produzcan interrupciones durante el sueño.

Es fundamental que mantengas una temperatura agradable en la habitación, evites que entre ruido y uses unas cortinas gruesas que obstaculicen el paso de la luz. Y si todo eso falla, siempre tienes una carta bajo la manga: tomar una siesta. Unos 20 o 40 minutos de descanso son suficientes para recargar energía y mejorar tu estado de ánimo.

Fuente: muhimu.es

Consejos para que los niños aprendan a leer las horas

Muchos niños, a medida que crecen, comienzan a interesarse por los relojes. Algunos sienten esa curiosidad muy temprano y otros tardan un poco más en motivarse. Sin embargo, lo cierto es que, antes o después, deberán aprender a leer las horas ya que esta es una de las primeras habilidades matemáticas que deben desarrollar. ¿Cómo enseñarle las horas a un niño de manera divertida?

¿Cuándo el niño está preparado para aprender a leer el reloj?

Algunos niños comienzan a interesarse por aprender a leer el reloj desde que son muy pequeños; aunque eso no significa que ya manejen los conceptos básicos. De hecho, no es hasta alrededor de los 5 años de edad que el niño tiene las capacidades necesarias para comprender lo que significa el tiempo y cómo se mide. A esta edad ya son capaces de diferenciar entre los conceptos “hoy” y “mañana” y tienen una noción bastante clara del tiempo que transcurre entre una hora y otra.

Sin embargo, estas capacidades no son suficientes para aprender a leer las horas, también es necesario que el niño sepa contar, al menos hasta el 60. Además, es importante que comprenda que los números siguen un orden creciente que implica que el 3 es más grande que el 2 y menor que el 4; de lo contrario no podrá aprender las horas porque el tiempo es pura matemática.

Una vez que el niño comprenda el concepto del tiempo y sepa contar hasta el 60, estará preparado para desentrañar los misterios del reloj.

Enseñar al niño a leer las horas en 3 pasos
Enséñale a leer un reloj digital

Los relojes más sencillos son los digitales porque marcan la hora precisa y solo se tienen que leer los números que aparecen en la pantalla por lo que son una opción excelente para comenzar a enseñarle la hora a un niño. La tarea consiste en explicarle que el primer número que aparece corresponde a las horas y el segundo a los minutos. Deberás explicarle que el día está dividido en 24 horas, que cada hora tiene 60 minutos y cada minuto 60 segundos.

Para que el niño comprenda esta medición puedes utilizar piedras de tres colores diferentes donde uno significará las horas, otro los minutos y el tercero los segundos. Así podrás explicarle cómo a medida que los segundos avanzan, los minutos pasan y también transcurren las horas. Al inicio será un poco confuso pero muy pronto comprenderá este concepto.

Ayúdalo a crear su primer reloj de manecillas

Cuando el niño sea capaz leer el reloj digital, habrá llegado el momento de enseñarle a leer las horas en un reloj de manecillas. Una buena estrategia consiste en ayudarle a construir su primer reloj de manecillas. Puedes utilizar una cartulina y recortarla de forma redonda y usar dos pajitas o lapiceros de diferentes tamaños para representar las manecillas del reloj. Deberás dividir la esfera en diferentes secciones (que puedes distinguir con colores diferentes para que sea más divertido) para cada una de las horas y minutos (es preferible que representes los minutos de 5 en 5).

Cuando el reloj de manecillas esté listo, podéis jugar a mover las manecillas hacia el color que el niño prefiera de manera tal que juntos identifiquéis la hora marcada. Puedes dejar que el niño lo haga al azar pero siempre tendrá que leer la hora que marca.

Permítele que juegue con el reloj

Los niños detestan hacer las cosas por obligación por lo que es conveniente que hagas de este aprendizaje un juego. Permítele que juegue con el reloj que habéis creado o dale uno viejo para que lo manipule, si tiene sonido, mucho mejor. También puedes aprovechar y comprarle su primer reloj de pulsera, preferentemente de manecillas, se sentirá importante y estará más motivado a aprender a leer la hora.

Fuente: etapa infantil