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Síndrome del niño rico: cada vez más frecuente en nuestros pequeños

El síndrome del niño rico cada vez parece ser más sonado. Los desórdenes que provoca en un niño el tenerlo todo sin límites han llegado a ocasionar grandes desgracias, mismas que han quedado en la historia y lamentablemente en la mente de muchos.

Prueba de ello es lo que ocurrió en Estados Unidos y como noticia se hizo viral por todo el mundo debido al gran impacto que tuvo en la población. Muchos aún recuerdan a Ethan Couch, un joven que proviene de una familia millonaria que nunca ha pasado ninguna necesidad y que siempre tuvo excesos en cuanto a todo, mismo que terminó matando a 4 personas por conducir en estado de ebriedad y pese a ello no hubo justicia, logró salvarse de la cárcel gracias al psiquiatra que le diagnosticó affluenza o síndrome del niño rico. 

Después de todo lo sucedido, Ethan violó la libertad condicional y huyó del país. Lo que ha conmovido a muchos es toda la historia que hay detrás, pues muchos acusan a los padres de ser los responsables ya que nunca le pusieron límites a Ethan y le dieron todo a manos llenas y en excesos.

Epidemia social a la vista

El dar a los hijos todo lo que piden se ha vuelto en un serio problema, muchos padres no son conscientes de las consecuencias que esto puede tener. Sin embargo, tanto para quien tiene las posibilidades como quien no, esto se ha convertido en algo muy normal, muchas veces tan solo es el llenar la falta de atención hacia ellos sin imaginar el gran daño que les causan. Cada día son más los niños que presentan desórdenes debido a este comportamiento que poco a poco se va convirtiendo en una epidemia.

¿Cómo podríamos identificar señales tempranas de un niño que puede verse afectado?

Hay señales que pueden alertarnos, como por ejemplo el que el niño repita con insistencia sentirse aburrido a pesar de tener miles de cosas para entretenerse a su alcance, verle estresado a pesar de ser un niño, con cambios repentinos de humor e inclusive con fobias.

Ralph Minear compartió en su libro ¨El niño que tiene todo en exceso¨: Cuando se ha cruzado ese lìmite, el niño se vuelve desdichado, intranquilo, irritable o presenta síntomas físicos y emocionales. Con gran frecuencia incurre en comportamientos perjudiciales, como el consumo de alcohol o la utilización de drogas prohibidas.

La presión que ejercemos sobre ellos, uno de los detonantes

Es cierto que todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, que todos desean que sean felices y que reciban la mejor educación para que tengan un futuro prometedor. Sin embargo, muchos no notan la presión que ejercen en sus hijos para que logren todo aquello que más que desearlo los hijos, lo desean ellos como padres.

Muchas veces no notamos que cargamos de actividades a los hijos sin importar si pueden con todas o no y no les damos espacio ni tiempo para disfrutarse ellos mismos, esto a la larga termina siendo contraproducente.

El mantener a un niño siempre ocupado, casi obligarlo a competir con sus compañeros por ser el mejor de la clase, combinarlo con exceso de información, de libertad, responsabilidades y exigencias puede resultar un cóctel demasiado peligroso para el niño

Un  niño que tiene todo su tiempo ocupado logra estresarse y esto lo manifiesta a través de rebeldía. Las acciones de los niños hablan mucho por ellos, así que es necesario no perderlos de vista y responder a cada señal confusa de comportamiento.

¿Se necesita ser rico para sufrir de este síndrome?

Los padres definitivamente hacen esfuerzos sobrehumanos por darles todo a sus hijos e incluso aquello que está fuera de su alcance. Este síndrome no es exclusivo de personas con un nivel socioeconómico alto. El problema radica en que es bueno hacerles saber a nuestro hijos los límites que a veces es necesario tener, además, sería bueno también que de alguna manera logren ganarse aquello que tanto desean pues solo así valoran.

Se sugiere no facilitarles todo lo que desean, a veces queremos ofrecerles todo lo que nosotros no tuvimos, pero son otros tiempos y la sociedad cada vez sufre más transformaciones. Evitemos pensar que con darles todo les estamos dando felicidad, existe gente sumamente rica que es muy infeliz y existen personas increíblemente humildes que cuando uno las ve se pregunta cómo es que le hacen para ser felices.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Lo primordial es involucrar al niño con la vida real, no darle todo a manos llenas, ponerle límites y ubicarlo en su realidad, que para obtener lo que uno quiere es necesario trabajar por ello, ya sea que se lo gane a través de buena conducta, calificaciones, entre otros.

También sería bueno el modificar nuestros actos de premiarles con cosas materiales, pues deben entender desde pequeños que así como existen derechos también tienen obligaciones que deben ser cumplidas.

No debemos olvidarnos de enseñar a nuestros hijos a valorar lo que tienen y el esfuerzo que se ha puesto para obtenerlo. Pues esta enseñanza les servirá por el resto de su vida y los ayudará a vivir de una mejor manera.

Comparte esta información puede ser de gran ayuda para evitar el crecimiento de este síndrome y así la gente podrá prevenir.

Fuente: porquenosemeocurrio.com

Cómo la disciplina positiva mejora la actitud de tus hijos

Si quieres que tu hijo o hija cambie su actitud, cambia la tuya como madre o padre. Escucha, entiende y acepta.

Una forma sencilla y amena de descubrir en qué consiste la disciplina positiva. En la educación de los niños y niñas se ha empleado tradicionalmente la disciplina punitiva, basada en el castigo, la cual provoca efectos negativos (resentimiento, venganza, rebelión y reducción de la autoestima). En contraposición, proponemos una alternativa que se basa en el respeto, la implicación del niño/a  fomentando su autocontrol y autoestima, haciendo de ellos personas responsables y respetuosas.

 Pautas para educar con disciplina positiva

 Este es un extracto del libro “Disciplina Positiva” de Jane Nelsen.

1- Asegúrate que el niño recibe el mensaje de amor y respeto. El niño con mal comportamiento es el que más necesita oír que se le quiere.

2- Permite al niño desarrollar percepciones de que es significante y aceptado. A través de las reuniones familiares y de clase se puede ayudar a los niños a que descubran sus capacidades y se valoren.

3- No hagas cosas por los niños que puedan hacer solos. Así les ayudarás a ser más capaces.

4- Formula preguntas del tipo “qué” y “cómo”. Por ejemplo. ¿Qué ha ocurrido?, ¿Cómo te sientes con lo que ha pasado?, ¿Qué has aprendido con esto?, ¿Cómo puedes utilizarlo para la próxima vez?

5- Formula preguntas de curiosidad. Hacer preguntas para que el niño observe sus propios sentimientos.

6- Implica a los niños en las soluciones. Así el niño aprenderá a solucionar problemas y se animará a participar en las soluciones diseñadas.

7- Celebra reuniones familiares o de clase con regularidad. En ellas los niños aprenden a solucionar conflictos y problemas y a ayudarse los unos a los otros.

8- Resuelve los problemas en parejas. Deja a dos niños que hayan tenido un problema o una pelea resolver ellos solos el conflicto, con estas normas: no echarse la culpa y centrarse en las soluciones.

9- Marca líneas de resolución de problemas: Los pasos a seguir ante un conflicto serían: no responder a la provocación, dialogar con respeto sobre lo sucedido, elegir una solución consensuada, pedir ayuda si no se encuentra solución.

10- Establece rutinas con los niños. Si conjuntamente con el niño se establecen los pasos de cualquier actividad (por ejemplo, la hora de acostarse) el niño tendrá más voluntad de llevarlo a la práctica sin problemas ya que ha participado en su diseño.

11- Ofrece opciones limitadas. Cuando proponemos opciones (por ejemplo: ¿Quieres bañarte antes o después de hacer los deberes?) damos al niño la libertad de elegir, lo que le motivará a actuar.

12- Reorienta el poder. Dejar que los niños participen y ayuden les permite también ejercer poder, no solo obedecer.

13- Di: “Me doy cuenta”. Si ves que el niño no ha hecho algo, por ejemplo: recoger los juguetes, es mejor decir: “Me doy cuenta de que no has recogido tus juguetes”, en vez de “¿Has recogido tus juguetes?”.

14- Céntrate en las soluciones. Proponer a los niños que planteen soluciones a los problemas o dificultades cotidianas: “¿Cómo podríamos solucionar las discusiones sobre la hora de salir de la bañera?.

15- Crear una rueda de opciones. A la hora de encontrar soluciones a los problemas se le pueden ofrecer diferentes opciones y que el elija.

16- Utiliza las emociones honestamente. Hablar sobre las propias emociones y sentimientos es un buen ejemplo para los niños. Una fórmula adecuada sería: “Me siento___________ cuando___________, porque__________, y me gustaría___________”.

17- Enseña las diferencias entre lo que los niños sienten y lo que hacen. Hay que dejar que los niños expresen sus sentimientos (esos son reales y no debemos negarlos), aunque desaprobemos su conducta (esta sí se puede evitar o corregir). Por ejemplo, ante un ataque de celos entendemos los sentimientos, pero evitamos que el niño pegue a su hermano.

18- Asume las responsabilidades que tienes en el conflicto. Si aceptamos nuestra parte de culpa en el conflicto, facilitamos igualmente que el niño asuma su parte de culpa.

19- Dale un cronómetro. Un cronómetro puede ayudar al niño a decidir cuándo empezar con los deberes o cuándo apagar la televisión.

20- Adéntrate en el mundo de los niños. Preguntarse qué hay detrás de la conducta de los niños.

21- Escúchale reflexivamente: A la hora de escuchar es bueno parafrasear las palabras del niño.

22- Escucharles activamente: En la escucha activa, escuchamos los sentimientos escondidos entre las palabras haciéndole ver que entendemos sus sentimientos.

23- Supervisa, supervisa, supervisa. Es una herramienta necesaria sobre todo para niños más pequeños

24- Distrae y/o reorienta: En vez de prohibirles hacer algo es preferible decirles u orientarles sobre lo que pueden hacer.

25- Utiliza las 4 R para recuperarse de los errores: Reconocer que se ha cometido un error, Responsabilizarse de lo que se ha hecho mal, Reconciliarse (pidiendo perdón) y Resolver (buscar una solución conjuntamente).

26- Mantente al margen de las peleas. Es una herramienta inicial para abordar las peleas  ya que uno de los principales motivos de éstas es involucrar a los padres.

27- Pon a todos los niños en el mismo barco. No dar la razón a ninguno de los contendientes de una pelea (aunque se esté seguro de quién es el culpable). La solución al problema la han de encontrar entre los dos.

28- Tómate un tiempo para enseñar. Una herramienta muy útil es la de enseñar a los niños a hacer juegos de rol.

29- Decide lo que vas a hacer. Es bueno decidir cómo se va a comportar uno ante un conflicto y hacérselo saber al niño. Por ejemplo, aparcar y dejar de conducir si los niños se pelean en el coche.

30- Sigue hasta el final. Hay que ser amable pero firmes y llegar hasta el final en el uso de las estrategias positivas.

31- Menos es más. Cuanto menos se hable más eficaz se es. Hay que dejar que las acciones hablen más alto que las palabras.

32- Utiliza señales no verbales. El uso de señales no verbales (p. ej.: un vaso bocabajo en la mesa indicaría que hay que lavarse las manos antes de comer), sobre todo si participan los niños en su elección, puede aumentar la motivación para realizar las tareas cotidianas.

33- Di:” Cuando……, entonces“. Es más eficaz decir: “Tan pronto como acabes los deberes verás la TV”, que “Si acabas los deberes, verás la TV”.

34- Enseña consecuencias naturales. Es bueno que el niño experimente las consecuencias  naturales de sus actos. Una consecuencia natural es algo que sucede debido a lo que el niño ha elegido, sin que el adulto haya hecho nada.

35– Enseña consecuencias lógicas. Para que una consecuencia lógica no sea un castigo  deben cumplirse las 3 R: Las consecuencias lógicas deben ser Relativas (deben estar relacionadas con el comportamiento), Respetuosas (deben aplicarse sin cólera, fuerza ni humillación) y Razonables (deben parecer razonables al adulto y al niño).

36- Anima en lugar de dar recompensas o elogios. Animar a los niños les lleva a la autoconfianza mientras que elogiar les hace dependientes de los demás.

37- Las pagas no se relacionan con las tareas. Las pagas se deben dar sin relacionarlas con las tareas.

38- Haz que los niños se impliquen en las tareas domésticas. Los niños deben participar en las tareas de la casa y una buena manera de planificarlas es en las reuniones familiares.

39- Abrázale. Esto puede por sí solo cambiar la actitud tanto del padre como del hijo.

40- Dedícale tiempo. Dedicar todos los días unos minutos extra hace que los niños se sientan aceptados e importantes y les permite compartir experiencias y sentimientos.

Bases de la Disciplina Positiva
  • Colaboración.
  • Responsabilidad y Autonomía.
  • Cariño y comprensión.
  • Comprensión por parte del pequeño de las normas.
  • Implicación de los niños y niñas.
  • Libertad de actuación.
  • Desarrollo sano y feliz.

Fuente: Muhimu

 

Con música se estudia mejor

En las bibliotecas el silencio es el don más preciado. Dentro de nuestras casas son los padres los que intentan que sigamos esta ‘norma social’ establecida: si vas a estudiar, apaga la música.

Desde un desconocimiento podría parecer evidente que escuchar música somete a nuestro cerebro a la multitarea y que hacer dos cosas a la vez dificulta que podamos concentrarnos bien en una de ellas. Pero en esta ocasión los jóvenes tienen razón: la música les ayuda a concentrarse.

Otro de los estudios que subrayan esta teoría es el de la investigadora Teresa Lesiuk, de la Universidad de Windsor en Canadá, tras estudiar el efecto de la música en los trabajadores de una pequeña empresa. Estos terminaban sus tareas más rápido y, además, generaban ideas más originales que los que trabajaban en silencio.

La ciencia está de su lado pero con salvedades: no vale cualquier tipo de música. Según los estudios, los ritmos muy repetitivos no ayudan porque nos adormecen. Tampoco funcionan los ritmos que son muy complejos o sin un ritmo definido. La clave, como en todo es encontrar el punto medio.

El estudio del profesor Morten Kringelbach de la Universidad de Oxford, por ejemplo, no sugiere los ritmos del funk como los de James Brown. Nuestro cerebro se inclina por este estilo musical ya que el ritmo tiene la cadencia perfecta para nuestra concentración: no es muy predecible ni muy caótico.

Ya sabemos qué estilo es el más adecuado pero… ¿por qué nos ayuda a concentrarnos mientras estudiamos?

Al aumentar nuestra felicidad, mejora nuestra concentración y, por tanto, nuestro rendimiento mental. Para poder estudiar hay que estar motivados en la acción que se está realizando. Motivado y feliz. Y ahí está la clave pues al escuchar música nuestro cerebro segrega dopamina y mejora de forma automática e inconsciente nuestra motivación hacia el estudio.

Fuente: Muhimu

10 valores que debemos inculcar en nuestros hijos

Seguramente coincidirás con nosotros en que todo padre desea que sus hijos sean felices. Y aunque este puede ser un concepto bastante escuchado lo cierto es que no existen fórmulas mágicas para lograr lo antes dicho. Sin embargo existen pautas o el aprendizaje de ciertos valores que podrían marcar el sendero de la felicidad de los niños.

VEAMOS 10 VALORES QUE DEBEMOS INCULCAR A NUESTROS HIJOS
  1. FELICIDAD. Encarar la vida tomando siempre como iniciativa una actitud positiva ayuda a enfrentar los problemas. Con esto no queremos decir que ser feliz consiste en tenerlo todo. De hecho la felicidad se compone de pequeños momentos. Enseñarle al niño a valorar estos momentos teniendo siempre una actitud positiva ayudará a que él enfrente las dificultades desde varios ángulos. Anímalo a que el niño ría (no de los problemas, pero sí que se tome el tiempo necesario para resolverlos y ayúdale con esto).
  2. FOMENTAR EL BUEN HUMOR. Nunca pierdas de vista que el niño tomará como ejemplo a seguir todo lo que sus padres hagan. Por tanto es recomendable que tú también comiences a tomarte la vida con cierto humor.

Aceptarse a sí mismo es un gran paso para luego darle una solución al problema (siempre y cuando éste se encuentre a nuestro alcance). Nunca hay que olvidar que el humor es un signo de inteligencia.

Que el buen humor forme parte de las costumbres del hogar, genera hábitos de comportamiento que influirán en la conducta del momento presente y quedarán arraigadas en el futuro.

       3. AMABILIDAD. La amabilidad, el buen trato, pedir las cosas con respeto y educación son valores que “abren puertas” no sólo a chicos sino también a grandes.

Una actitud positiva frente a la adversidad será beneficiosa para sacar el provecho de toda situación difícil que el niño tenga que  atravesar.

        4. GENEROSIDAD. Con esto nos referimos a la solidaridad. La ayuda desinteresada fomenta valores incalculables en los niños.

      5. CARACTER. Hoy por hoy se conoce que el carácter no es algo que no se pueda modificar. Es importante que enseñemos a los niños a modificar el carácter estableciendo valores como el auto-respeto y el respeto por los demás. También hay que hacer hincapié en la diversidad de caracteres y en la aceptación de otros puntos de vista diferentes a los del niño.

      6. DOLOR. Es necesario hablar de este punto. Todo padre desea que su hijo no sufra jamás, pero bien sabemos que esto solo resulta ser una utopía. Por tal motivo es fundamental enseñarle a nuestros hijos a enfrentar el dolor y poder superar el mismo. También es importante marcarle cuándo ese dolor es producto o consecuencia de sus propios actos y cuando no lo es.

      7. RESPONSABILIDAD. El valor de la responsabilidad es imprescindible para que se forme una personalidad de adulto íntegro. Para ello debemos ser el ejemplo y ayudarlos no sólo desde la palabra sino también desde el sentimiento. Lo mejor es inculcarle este valor desde el sentimiento. De este modo quedará arraigado en nuestros hijos y se formará un hábito de comportamiento.

      8. BUEN GUSTO. Claro que el gusto es algo subjetivo pero con este punto nos referimos a la necesidad de establecer conductas de buen gusto que sean aceptadas socialmente. Por ejemplo, si como adultos utilizamos un lenguaje inapropiado en el hogar y frente a los niños o si el maltrato verbal es frecuente, es muy probable que el niño incorpore este comportamiento y que el mismo sea repudiado en los ámbitos escolares o donde se desenvuelva el niño.

      9. EMPATIA. Saber reconocer los sentimientos de otros niños y adultos, ponerse en el lugar del otro intentando sentir lo que ellos mismos sienten es algo que muchas personas presentan casi de forma natural mientras que en otros casos es necesario enseñarlo. También es importante aprender a “tomar distancia de la situación” para no “cargar” con el problema ajeno.

      10. BUENOS SENTIMIENTOS. Todo lo antes dicho, si se realiza con el fin de inculcar valores en los niños, no genera otra cosa que buenos sentimientos. Compartir, dar, escuchar, priorizar lo que se nos pide, sumado a todo lo antes dicho genera pensamientos positivos y niños potencialmente.

Fuente: Educapeques

Trabajar en Construir Independencia

1. Dele más responsabilidad

¿Qué puede hacer?

De a su hija responsabilidades así como también oportunidades para concebir un plan. Eso le mostrará que confía en sus habilidades y además promoverá su independencia. Mencione los éxitos que ha logrado para mostrarle por qué cree que ella es capaz de manejar nuevos desafíos.

Si ella se atasca, no le diga qué tiene que hacer y tampoco lo haga por ella. En vez de eso, anímela a que describa cómo abordará una nueva tarea. Pregúntele a cuáles de los miembros de su familia, de sus amigos o de sus maestros ella acudiría si necesitara ayuda. Esto le ayudará a desarrollar sus habilidades para abogar por sí misma, lo cual es muy importante para tener éxito en la escuela y en los empleos.

¿Qué puede decir?

“Sofía, me gustaría que cuides a tu hermana más pequeña esta noche porque tu padre y yo vamos a una reunión del ayuntamiento. Estoy segura que puedes manejar esta responsabilidad”.

“¿Podrías repasar conmigo una vez más la rutina de todas las noches para asegurarme que la tienes clara? ¿Hay algo que necesites que hagamos antes de irnos para ayudarte con esta responsabilidad?”.

“No hay palabras para decirte cuánto te agradezco que nos ayudes. Que cuides a tu hermanita nos ahorra dinero, sin mencionar el tiempo y la energía para encontrar una persona que la cuide. ¡Gracias por ayudar a la familia!”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Todos los niños quieren sentirse miembros valiosos dentro de sus familias. Los padres que son sobreprotectores y hacen demasiado por sus hijos, pueden causar que ellos se sientan incapaces.

Al permitir que su hija tenga más responsabilidad, le está demostrando que confía en ella. Además, la ayudará a desarrollar su independencia y su autoestima.

Al preguntarle qué planea hacer y si necesita ayuda está reforzando sus habilidades de defenderse por sí sola. Con el tiempo, esas habilidades serán influenciadas por las elecciones que se le permitan hacer y cuán bien maneje las responsabilidades que le hayan dado.

2. Prepárelo para la situación

¿Qué puede hacer?

Asegúrese de que su hija entiende la distribución de su escuela, dónde quedan los campos de juegos, la localidad dónde se llevan a cabo las celebraciones y otras actividades. Esto le ayudará a sentirse menos ansiosa a la hora de participar.

Camine alrededor de la cancha deportiva con ella o visite el estudio de arte antes que comience la primera sesión. Señale la puerta que se utiliza para entrar al edificio donde se realiza la actividad. Muéstrele exactamente dónde se encontrarán cuando termine. Asegúrese de mostrarle donde están los baños, y quién podría ayudarla si necesita algo.

Otra manera de maximizar el disfrute de su hija es hablar con antelación con los entrenadores o con el líder de la actividad acerca de las destrezas de su hija y sus dificultades.

Qué puede decir

“Sofía, estoy encantada de escucharte tan excitada acerca del Club de Ciencias. ¿Dónde exactamente irán la próxima semana? Me gustaría echarle un vistazo a esa parte del río contigo unos días antes de tu excursión. De esa manera sabremos si es rocoso o con mucho barro, y qué clase de zapatos deberías usar”.

“Creo que también voy a mandar un correo electrónico al señor Mullen, o quizás lo llame por teléfono para enterarme qué es lo que va a programar el club en cada reunión durante el otoño. También quiero contarle un poco acerca de ti. Luego, estaremos seguros de que realmente estamos preparadas y que él también estará preparado para tenerte en el club”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Nada parece causar tanta frustración en los niños y que terminen renunciando a una actividad como el sentirse incómodos porque no entienden dicha actividad. Esto incluye, saber cuál es el equipo que necesitarán y cómo se espera que lo usen. Y por supuesto, es difícil enfocarse en una actividad cuando uno está preocupado por saber ¡dónde está el baño!

Familiarizarse de antemano con la localización y el formato de una actividad nueva aliviará las ansiedades de su hija y la ayudará a sentirse más segura de participar. A su vez, sentirse segura fortalecerá su voluntad para perseverar y la hará creer que puede lograrlo.

 3. Practiquen el juego de roles

Qué puede hacer

Ayude a su hija a prepararse para las fiestas y otras situaciones sociales jugando a los roles. Preséntele situaciones que podrían suceder en esos eventos, desde que llega hasta que se va.

Imaginen que usted es el niño que cumple años, la niña que es antipática o el niño que le gusta a su hija. Trabajen juntas para desarrollar las estrategias que le ayuden a comenzar y terminar una conversación. En algún momento cambien los roles para ayudar a que su hija entienda los diferentes puntos de vista.

Asegúrese de discutir lo que su hija puede hacer si siente presionada a hacer algo arriesgado o peligroso.

¿Qué puede decir?

“Sofía, es maravilloso que vayas a la fiesta de Jenny este fin de semana. Parece que va a haber baile y quizás nuevos niños para conocer”.

“Algunas veces los niños hacen buenas decisiones cuando van a fiestas. Algunas veces hay mucha presión para beber alcohol o a usar drogas. Puede ser difícil decir que no y mantener tu posición”.

“¿Qué te parece si hablamos sobre algunas cosas que podrían pasar? ¿Qué harías para evitar esas situaciones y seguir siendo amigable? Imaginémonos que alguien te ofrece una cerveza. ¿Cómo crees que podrías decir que no sin sentirte rara al hacerlo?”

¿Por qué esto puede ayudar?

La adolescencia presenta una serie de desafíos para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención. Menos supervisión, mayor movilidad y el uso de las redes sociales proveen oportunidades para conectarse que mejoran la sensación de ser parte de algo. Pero estas oportunidades también pueden provocar un poco de temor porque los preadolescentes y los adolescentes tienen que hacer decisiones rápidas, y esas decisiones tienen por lo general consecuencias importantes.

El juego de cambio de roles ayuda a los niños piensen estrategias útiles. También les ayuda a recordar esas estrategias cuando las necesitan. Saber cómo expresar sus necesidades o a quién pedir ayuda será hará que los preadolescentes y adolescentes se sientan más seguros para ser más independientes. Considerar los puntos de vista de los otros es también una buena manera de mejorar las habilidades sociales.

4. Divida la tarea en segmentos

¿Qué puede hacer?

Divida una tarea complicada en partes más fáciles de manejar. Luego ayude a su hijo a que resuelva cada parte, una a la vez. Los expertos llaman esta técnica “fragmentación”. Hable con su hijo sobre cada fragmento de la tarea de modo vea que no todo lo que compone esa tarea es difícil.

Si fuera posible, explique la tarea utilizando ejemplos concretos que su hijo pueda relacionar con sus experiencias pasadas. Señalar cuáles partes de la tarea logró resolver en el pasado le ayudará a que tenga más confianza en sí mismo y que la meta parezca más posible de alcanzar.

También asegúrese que tome descansos cortos y frecuentes, y déle incentivos por cada segmento que termine.

¿Qué puede decir?

“Juan, tienes 15 problemas de matemáticas para hacer esta noche. Vamos a dividirlos en tres grupos de cinco problemas cada uno, y podrás tomarte un descanso corto después de terminar cada grupo. Me parece que te ayudó fragmentar tu tarea la semana pasada. ¿Qué quieres hacer durante tus descansos?, ¿jugar con el perro? o ¿escuchar tus canciones favoritas?”

¿Por qué esto puede ayudar?

Fragmentar las tareas las hace parecer más fáciles de manejar. Ayuda a los niños a ver que cada proyecto tiene un comienzo, una mitad y un final. Los niños que no tienen esa guía podrían frustrarse o sentirse ansiosos fácilmente. Podrían tener dificultad para comenzar o quizás renuncien en algún momento del proceso porque la tarea les parece interminable.

La fragmentación es una técnica particularmente útil para los niños que se distraen con facilidad. A los niños con dificultades de atención les cuesta mantenerse enfocados en tareas que requieren un esfuerzo mental prolongado. Podrían sentirse abrumados por la cantidad de información, podrían distraerse por los ruidos, los objetos a su alrededor o incluso por sus propios pensamientos. La técnica de fragmentación puede ayudar a que esos niños reanuden sus tareas.

5. Qué medios logran un fin

¿Qué puede hacer?

Practique ayudar a su hijo a averiguar cuán lejos está de la línea de llegada, y qué es lo que necesita hacer para llegar allí. ¿Cuáles son los pasos específicos que él tendría que tomar para llegar a la meta?

Puede ayudarlo a dividir la tarea en partes manejables y asegurarse que él ve cómo esas partes se ensamblan para formar la totalidad.

¿Qué puede decir?

“Juan, sé que estás preocupado porque crees que no serás capaz de terminar esta tarea a tiempo. Detengámonos un segundo y veamos cuánto has hecho”.

“Ya leíste el libro. Ya hiciste un esquema con todos los puntos que quieres abarcar. Ahora sólo necesitas escribir un ensayo que refleje tu esquema. Puedes escribir cinco párrafos, una introducción, tres puntos sustanciosos y una conclusión. Sé que puedes hacerlo”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Los expertos se refieren a esta clase de resolución de problemas como pensar en los medios hacia el fin. Los niños excesivamente dependientes o que se sienten incapacitados con frecuencia tienen dificultad para determinar lo que hace falta para completar un proyecto. Tienden a verlo como un desafío imposible.

Es por eso que ayuda dividir una tarea en partes o fragmentos más fáciles de manejar que puedan terminarse uno a la vez. Este proceso, llamado fragmentación, le mostrará a su hijo que hay un principio, un medio y un final. Esta clase de mapa puede hacer que el proyecto parezca más fácil de terminar.

6. No alabe sin motivo

¿Qué puede hacer?

Haga comentarios positivos, pero sea precisa. No diga que los dibujos o proyectos de escritura de su hijo son asombrosos cuando ambos saben que no lo son. En su lugar, elogie sus esfuerzos. Enfatice cuanto esfuerzo hizo y hágale preguntas sobre el proceso que usó en vez de enfocarse en el resultado.

¿Qué puede decir?

“Juan, sé que estás frustrado y que no estás satisfecho por la manera en la quedó la vasija de cerámica que hiciste. Trabajaste duro y creo que es muy buen trabajo. Dijiste que aprendiste unas cuantas cosas acerca de la técnica “por el camino difícil”, y que eso te va a ayudar la próxima vez”.

“Estoy muy contenta que hayas decidido probar esta clase de cerámica. Me parece que te divertiste bastante a pesar de que lo que salió del horno no lucía de la manera que esperabas. ¡Estoy esperando por la próxima pieza!”.

¿Por qué esto puede ayudar?

A medida de que los niños crecen, las alabanzas sin fundamento pueden darles la impresión de que usted no entiende lo que es un trabajo de calidad, o peor aún, que no cree que puedan hacerlo mejor.

Los elogios honestos, cuando se dan ocasionalmente y en pequeñas dosis, son una de las mejores maneras de fortalecer la autoestima de los niños con dificultades de aprendizaje y de atención. También les da a los niños el valor necesario para probar cosas nuevas e intimidantes.

7. No esté encima de su hijo todo el tiempo

¿Qué puede hacer?

Piense acerca de las interacciones con su hija y si le está permitiendo tener más responsabilidades. Tenga presente que hoy en día hay una gran cantidad de padres que están demasiado atentos de los problemas de sus hijos, y los padres de los niños con dificultades de aprendizaje y de atención son particularmente reacios a dejar a sus hijos por su cuenta.

En la medida que su hija va creciendo es muy importante dejar de estar encima de ella controlando lo que hace. Una manera de comenzar a retirarse gradualmente es dejarla hacer más decisiones cada día por su cuenta.

Comience con decisiones simples y vea cómo las maneja. Elegir cuándo empezar a hacer ciertas quehaceres es una buena manera de empezar. Con el tiempo, déjela intervenir en cosas más importantes.

¿Qué puede decir?

“Sofía, algunas veces no puedo creer que mi pequeña bebé esté creciendo tan rápido. Quiero que sepas que me es difícil ponerme de lado y dejarte que tomes más decisiones por tu cuenta. Sin embargo, me doy cuenta que tú quieres tomar tus propias decisiones y que lo haces muy bien”.

“Espero que tengas paciencia conmigo mientras trato de adaptarme a que te hagas más independiente. Sabes que quiero que seas feliz y exitosa, y voy a tratar de mejorar y darte más libertad para que elijas”.

“Siempre puedes conversar conmigo lo que quieras o pedirme ayuda si la necesitas. Pero la mayoría de las decisiones serán tuyas”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Los padres de niños con dificultades de aprendizaje y de atención están acostumbrados a “prepararle el camino” y a decidir por sus hijos, incluso en las cosas más pequeñas. Sin embargo, en la medida que los preadolescentes y los adolescentes crecen querrán pasar más tiempo con sus compañeros. Los maestros, los amigos y futuros empleadores esperarán que sus hijos sean quienes tomen sus propias decisiones.

Conversar honestamente acerca de cuán difícil es para usted adaptarse a esta transición, y explicándole a su hija por qué debe hacerse, facilitará que usted gradualmente se haga a un lado.

8. Rompa el ciclo de impotencia

¿Qué puede hacer?

Enfatice que su hijo tiene la capacidad para tener éxito o para fallar, y que el resultado será determinado por sus acciones – no por la suerte o la probabilidad o por cualquier otra fuerza externa.

Rompa con el ciclo del “desamparo aprendido.” Este es un término que los expertos utilizan cuando el fracaso académico repetido hace a los niños sentir, que no importa cuánto ellos se esfuercen, ellos no tienen ninguna influencia sobre el resultado final, y culpan a alguien más por eso.

Ayude a su hijo a ver que el fracaso o el fallar no es inevitable, y que el hacer el esfuerzo es la clave fundamental para el éxito.

¿Qué puede decir?

“Juan, yo sé que tú estás convencido de que tú vas a fallar en esta prueba, no importa cuánto te esfuerces en estudiar. Sin embargo, si tú dejas de prepararte estudiando para el examen, luego tú definitivamente no obtendrás un buen resultado en el examen.”.

“Yo estoy acá para recordarte que cuando tú estudias mucho, a ti te va mejor en los exámenes que cuando no estudias lo necesario. La suerte o el destino, nada tienen que ver con esto”.

“Yo quiero que tú vengas con una estrategia para prepararte para el examen. ¿Qué es lo que parece que te ayuda a recordar el material? Bueno, las tarjetas para mirar rápido. Vamos a buscar en línea si hay alguna aplicación de computadora, de tarjetas de mirada rápida, que puedan ayudarte. Tú que eres un genio de las computadoras, quizás te gusten estas tarjetas en línea, incluso más que las de papel. ¿Vamos a probarlas?”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Los niños se sienten más confiados y más capaces cuando entienden que han hecho algo para controlar o influenciar los resultados. Si ellos creen que tienen un rol activo en los resultados que obtienen, malos o buenos, será más fácil que celebren el éxito o aprendan de sus fracasos que si sienten que otra persona o cosa ha dictado el resultado.

Es buena idea recordarle a los niños que una manera importante para influenciar los resultados es abogando por sí mismos. Generalmente a las personas les gusta ayudar si les dices qué necesitas específicamente para terminar una tarea.

9. Busque empatía

¿Qué puede hacer?

No tema reconocer que algunas tareas son difíciles para su hija. Trate más bien de tener empatía en vez de simpatizar. Su hija no quiere que sientan lástima por ella, su hija quiere ser entendida.

Reconozca y valore los sentimientos de su hija. Si es posible, comparta recuerdos sobre algo complicado que usted tuvo que enfrentar en el pasado y cuánto perseveró. Utilice estas conversaciones para convencer a su hija de que tiene la capacidad para desarrollar sus habilidades y romper el patrón de repetidos fracasos.

¿Qué puede decir?

“Sofía, escuché que dijiste que tú piensas que eres tonta. Sé que debe ser difícil sentir que eres inteligente cuando te cuesta tanto trabajo leer. Pero tu maestro y yo sabemos lo inteligente que eres, y que te vas a dar cuenta de ello muy pronto”.

“Cuando yo estaba en la universidad necesitaba aprobar un curso de estadística para poder graduarme. La estadística era muy difícil para mí. Me era imposible acordarme de todas las reglas y las fórmulas. ¡Estaba tan frustrado! Simplemente quería renunciar y casi lo hice”.

“Mi compañero de cuarto me alentó a que no lo hiciera. Así que me concentré más que nunca, conseguí ayuda de una profesora cuando la necesité, y finalmente puede aprobar el curso y graduarme. No creo que pueda olvidarme cuánto me costó la estadística, pero aprendí el poder que tiene la actitud apropiada y contar con la ayuda necesaria para aprender una destreza difícil. Así que persevera mi amor, que tú vas a lograrlo también”.

¿Por qué esto puede ayudar?

Al demostrar empatía en vez de simpatía, usted estará compartiendo sus experiencias y sentimientos al mismo tiempo que reconoce los retos que su hija enfrenta. Eso le va a permitir hablar con libertad y honestidad acerca de las dificultades de su hija, y también le estará dando apoyo y siendo optimista de que mejores tiempos le esperan en el futuro cercano.

Compartir sus experiencias ayudará a su hija a sentirse amada y aceptada. Eso aumentará su confianza en sí misma y la motivará a perseverar.

Fuente: Understood

La Teoría de Vigostky en el Currículo del Nivel Inicial.

El constructivismo  percibe el aprendizaje como actividad personal enmarcada en contextos Funcionales, Significativos y Auténticos.

 Angel R. Villarini Jusino
  BREVE INTRODUCCIÓN

La República Dominicana se aboca a implantar el enfoque de competencias a través de los cambios e innovaciones generados desde el currículo. Es por ello, que en el Nivel Inicial, se evidencian dichas transformaciones desde la comprensión, análisis e interpretación y aceptación por parte del docente,  de la fundamentación  teórica que lo sustenta. Es por ello que toma gran importancia la vida y obra de Lev   Vigotsky  y  su teoría social cultural, así como  su aplicación en la vida de los niños y niñas de 0 a 6 años. Es de suma importancia conocer en qué se fundamenta su planteamiento y cómo lo podemos ver en las actuaciones de los pequeños en su convivencia áulica.

De ahí que el aula se convierte en un espacio donde se comprueba la teoría social cultural del teórico constructivista , la cual  sustenta que el aprendizaje y el desarrollo son una actividad social y colaborativa que no puede ser “enseñada” a nadie y que depende del estudiante construir su propia comprensión en su propia mente, la Zona de Desarrollo Próximo puede ser usada para diseñar situaciones apropiadas durante las cuales el estudiante podrá ser provisto del apoyo apropiado para el aprendizaje óptimo, el docente debe tomar en consideración que el aprendizaje tiene lugar en contextos significativos, preferiblemente el contexto en el cual el conocimiento va a ser aplicado.

PERSPECTIVAS CONSTRUCTIVISTAS DEL APRENDIZAJE

Estas perspectivas se enfocan en la manera en que los individuos construyen sus propias estructuras cognoscitivas, mientras interpretan sus experiencias en situaciones de aprendizaje especificas.

Las perspectivas constructivistas del aprendizaje están fundamentadas en las investigaciones de Piaget, Vigotsky, Bartlett y Bruner. Definen al constructivismo como, el modelo que enfatiza el papel activo del aprendiz en la construcción de su propio conocimiento y en darle sentido a la información.

El constructivismo  es una corriente pedagógica basada en la teoría del conocimiento constructivista, que postula la necesidad de entregar al alumno herramientas que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver una situación problemática, lo que implica que sus ideas se modifiquen y siga aprendiendo.  El constructivismo radical se basa en que la construcción del conocimiento es individual, la realidad de ubica en el relativismo personal, es decir se construye a partir de la interacción personal con el mundo. La teoría de Vigotsky se basa principalmente en el aprendizaje sociocultural de cada individuo y por lo tanto en el medio en el cual se desarrolla

CONSTRUCCIÓN DE LOS APRENDIZAJES Y LOS CONOCIMIENTOS

A partir de la noción de este investigador el aprendizaje se hace desde cada individuo y el entorno influye de manera negativa o positiva. Pensaba y expresaba en su teoría que sociocultural que la cultura hace sus estragos en la conducta social de los niños   las niñas desde sus primeros años. De ahí que el entorno y la familia hacen posible la formación de un ser social.

EL CONOCIMIENTO SE CONSTRUYE  A PARTIR DE TRES DIRECCIONES

 Dirección Interna y Externa.  Los conocimientos se construyen con base tanto en las interacciones sociales como en la experiencia, ya que  los conocimientos reflejan el mundo externo.  El descubrimiento guiado, las interacciones con los demás, la enseñanza, los modelos y el entrenamiento; así como el conocimiento previo, las creencias y el pensamiento del individuo, influyen en la adquisición del aprendizaje y en la construcción del conocimiento (Vigotsky).

 Dirección Interna.  Los conocimientos se construyen o se adquieren al transformar, organizar y reorganizar conocimientos previos. Los conocimientos no son un espejo del mundo externo, por lo tanto, la exploración y el descubrimiento son más importantes que la enseñanza (Piaget).

LA TEORÍA DE VIGOTSKY

Se refiere a como el ser humano ya trae consigo un código genético o ‘línea natural del desarrollo’ también llamado código cerrado, el cual está en función de aprendizaje, en el momento que el individuo interactúa con el medio ambiente.   Toma en cuenta la interacción social y cultural.  El individuo se constituye por sus relaciones con los demás. Se da un proceso de interacción, donde influyen mediadores que guían al niño a desarrollar sus capacidades cognitivas. Valora el contexto, la comunidad tiene un rol central, el pueblo alrededor del estudiante, afecta grandemente la forma que él o ella “ve” el mundo.

Otras ideas relacionadas con el aula:

  • El aprendizaje escolar ha de ser congruente con el nivel de desarrollo del niño.
  • El aprendizaje se produce más fácilmente en situaciones colectivas.
  • La interacción con los padres facilita el aprendizaje.
  • La única buena enseñanza es la que se adelanta al desarrollo
VIGOTSKY Y EL CONTEXTO  Y SU RELACION CURRICULO Y TEORIA

Tres enfoques sitúan este investigador en el aula del nivel inicial: Enfoques Histórico Cultural, que reconoce l niño con una historia particular especial. Que lo coloca como un individuo único y proveniente de un lugar, una familia, un sitio, una cultura…..

El enfoque Socio-critico, para posibilitar al niño el desarrollo de una actitud critica, de hacerlo capaz de analizar su contexto, comprenderlo y propiciar el cambio desde sus posibilidades y relación con su medio. Y el enfoque de Competencias para favorecer la capacidad de saber hacer, independientemente del contexto donde se desarrolle el individuo.

Desde el aula,  se construye el aprendizaje  individual que se logra más fácilmente al socializar y compartir con otros y otras. El contexto socio-cultural y los diferentes entornos de los niños y las niñas influyen en el desarrollo y los aprendizajes. ¨El constructivismo¨ percibe el aprendizaje como actividad personal enmarcada en contextos funcionales, significativos y auténticos.  El aprendizaje  se apoya en el hogar  y lo que el niño trae de su medo inmediato.

FUNDAMENTACION  TEORICA DEL NIVEL INICIAL:
  • El niño y la niña construyen sus conocimientos.
  • Los niños aprenden mediante la actividad lúdica
  • Los niños y las niñas aprenden cuando lo nuevo se relaciona con sus experiencias y conocimientos previos
  • Respetar las fortalezas y limitaciones, ritmos y estilos de aprendizaje y  personalidad de los niños y las niñas.
  • La actividad globalizante es una característica de la edad infantil

 

Ser apropiado o diferente nunca es fácil

Puede ser doloroso si a su hijo no lo invitan a la fiesta de cumpleaños de un compañero de clase, no lo eligen para el papel principal en la obra, o se sienta solo en el recreo. A pesar de que no es fácil ser dejado fuera, cómo ayudar a lidiar con todo esto puede hacer toda la diferencia en el mundo.

¿Entonces qué puede usted hacer? En primer lugar, reconocer sus sentimientos y asegurarle que es amado  y apoyado en su casa.

Considerar si las habilidades sociales necesitan ser enseñadas y / o reforzadas para ayudarle a hacer conexiones con sus compañeros. Ayudarle a identificar sus puntos fuertes. Sugerirle que se una a un equipo o club de su interés. Hacerle saber que con el tiempo va a encontrar su espacio.

Animarle a dejar de intentar ser parte del “grupo de moda”, sino más bien tomar la iniciativa para hacer amistades con otros niños. Sin duda, hay muchos niños que pueden hacer empatía con él. Ella o él se sentirá facultado por ser un participante activo en su propio mundo.

Ser el nuevo chico en la escuela nunca es fácil. Pero sí esto le da a su hijo una oportunidad maravillosa para comenzar con una pizarra limpia. Si él se quedó fuera, ignorado o intimidado antes, eso es historia desconocida en una nueva escuela.

Asegurarle que se necesita tiempo para cumplir con los nuevos niños. Recordarle que sus nuevos compañeros de clase pueden haber sido amigos durante bastante tiempo, y al principio no pueden ser demasiado abiertos a una nueva persona en unirse.

Una forma para que los niños aprendan a hacer frente a una nueva situación es apoyándose en sus puntos fuertes. Así que recuérdele a su hijo que tiene talento. “Usted ha hecho amigos en casa cada vez que jugó al baloncesto. Los hijos vieron que era buena y querían estar en el equipo con usted.”

Si su niño tiene necesidades especiales hacerle saber que está bien ser diferente. Por supuesto, él probablemente no se siente de esa manera. Pero se puede dar un giro positivo en él con sus acciones.

No le aísle  de las interacciones con otros niños. Si bien es posible que desee ayudarla a evitar ser objeto de burla, o el temor de que se trata de manera diferente le hará daño, evitando conexiones sociales solamente le  obstaculizará.

7 Maneras de cómo hacer amigos:

 Hacer el primer movimiento.

Sea positivo y agradable.

Ser tú mismo.

No se olvide de sonreír.

Sé un buen oyente.

Ser sincero.

Librarse de rechazo.

¿Cómo se puede ayudar a su hijo?

Reconocer sus sentimientos.

Ser tranquilizador.

Identificar sus puntos fuertes.

Mantener una comunicación abierta. Incluso si él no quiere hablar con usted, seguir hablando. “¿Hay algo que pueda hacer para que te sientas más cómodo?” ¿Necesitas algo?” “¿Me gustaría hablar con tu profesor?”

Fuente: Discovery Education

La conversación con los hijos

Una de las enseñanzas sobre la conversación trata de la importancia de saber escuchar: “El talento de escuchar parece fácil de adquirir, y sin embargo, es bien escaso. Pocas personas lo poseen, porque pide una forma de abnegación de sí mismo; y sin embargo, cuánto tenemos a ganar con él. No solamente nos hace ser más amables, sino que nos hace aprovechar para nuestro goce, el espíritu de los otros”.

Seguramente Ud. muchas veces oyó que a algunos matrimonios les faltó comunicación y que por esta causa la unión de los esposos entró en crisis. Por eso, ¡cuán bueno sería que, antes de casarse, los novios ya tomaran el propósito de saber escuchar uno al otro!

Lo mismo puede decirse de hijos y padres, el arte de saber escuchar es tan importante cuanto el de saber hablar, pues muchas veces, las palabras que se dejan de pronunciar serían vanas e inoportunas antes de oír al hijo a quien se dirigen.

Una consecuencia de lo anterior, que no deja de tener importancia como para señalarla, es la necesidad de no interrumpir a los otros cuando ellos están hablando. “Deje decir a los otros cuando Ud. ya habló”, recomienda el autor de la obra que venimos comentando. “Dé a los otros el tiempo de responderle y tenga la fuerza de callarse cuando ellos hablan. La mayor parte de las personas piensan más en lo que ellos quieren decir que en lo que les es dicho. Ocupados de sus propias ideas, se apresuran a exponerlas, sin ninguna consideración por lo que dicen los otros. A menudo no se les deja ni el tiempo de acabar lo que han comenzado a decir”.

¿No se ha encontrado Ud., estimado Sr. o Sra. que nos escucha, con situaciones así? ¿Tales actitudes no le parece que matan más una conversación en vez de animarla?

Un último principio que querríamos agregar a los expuestos anteriormente y del cual el religioso no trata en su obra, pues en ese momento no era necesario, pero que en nuestros días se hace imperioso, es el de evitar la coprolalia.

¿Qué quiere decir eso, me preguntará Ud.?

Le doy la respuesta sacada del infaltable diccionario virtual Wikipedia: “Coprolalia o cacolalia (del griego κόπρος, significa ‘heces’ y λαλία ‘balbucear’), es la tendencia patológica a proferir obscenidades. Es una ocasional aunque poco frecuente característica en los pacientes del síndrome de Tourette. Esta tendencia circunscribe todas las palabras y frases consideradas culturalmente tabúes o inapropiadas en el ámbito social. (…) La incapacidad de controlar la vocalización puede conllevar la degradación de la vida social y laboral”.

Nos parece bien acertada la definición del referido diccionario. Lo único en que no concordamos con ella es que esta patología sea “poco frecuente”. Lamentablemente la coprolalia parece ser actualmente muy frecuente y altamente contagiable, casi se diría una plaga que no sólo degrada a las personas sino toda la convivencia social.

Para concluir este comentario: Cuide a sus hijos; enséñeles a reflexionar antes de hablar; a hablar con claridad; a expresarse con palabras adecuadas y de no admitir la coprolalia. Ud. así habrá contribuido, no sólo para formar bien a su hijo, sino al enriquecimiento de toda la sociedad.

 

Mi hijo tiene dificultades para hacer amigos

Dr. Joan Simeo Munson

“Mi hijo va al primer grado y estamos realmente preocupados por su grupo social. El año pasado era muy tranquilo y parecía ir retrasado en cuanto a los otros niños en situaciones sociales, como hacer amigos o jugar en el recreo. Sólo fue invitado a una fiesta de cumpleaños todo el año a pesar de que otros niños parecían estar en contacto con más frecuencia para los partidos y por fechas del juego. Esto me rompe el corazón y no quiero que este año escolar sea el mismo”.

Es realmente difícil ver que su hijo no es tan socialmente activo como  los otros niños, especialmente cuando parece que están siendo excluidos. Todos los padres quieren que sus hijos encajen y sean aceptados. Pero me gustaría que tenga en cuenta algunas cosas. En primer lugar, ¿ha hablado con su hijo acerca de cómo se siente acerca de su vida social? Muchas veces, cuando los niños pasan el rato con sólo uno o dos niños los padres asumen que son miserables, cuando en realidad muchos niños prefieren uno en una jugada en vez del ajetreo y el bullicio maníaco que a menudo va de la mano con los grupos de juego de los niños pequeños. Así que asegúrese de que su hijo considera que esto es un problema antes de asumir que es uno.

En segundo lugar, durante estos años tiernos muchos padres proyectan sus propias ansiedades infantiles a sus hijos, ya que ellos los guían a través de la escuela. No es raro para los padres, que puedan haber tenido lucha social o eran tímidos, ver las situaciones sociales de sus hijos como problemáticas, cuando en realidad tiene más que ver con sus propios sentimientos acerca de la forma en que fueron tratados por sus compañeros durante su infancia. Esto puede ser un momento muy difícil, pero potencialmente gratificante para uno de los padres, ya que ganan la penetración en el mundo de su hijo. Una pregunta entonces que hacerse es, “¿Es un problema de mi hijo o es mio?” La respuesta que puede impulsar a la acción en nombre de su hijo o le dará la oportunidad de retroceder y examinar sus sentimientos.

Por último, tenga en cuenta que su hijo puede simplemente tener un temperamento diferente que usted. Los niños introvertidos, reservados o tímidos tienden a sentirse abrumados en grupos grandes y prefieren el juego más tranquilo de un amigo.

Una vez dicho esto, si su hijo tiene dificultades para hacer amigos y es infeliz, ahora es el momento perfecto para ayudarlo. Considere pedir a uno o dos niños más que se conecten con su hijo para citas de juego de fin de semana o encuentros después de la escuela. Trate de hacer esto regularmente y llegue a conocer a los otros padres para que su hijo pueda ser invitado a sus casas también. Si su hijo quiere más amigos, pero carece de las habilidades sociales para hacerlos, ayúdele a desarrollar estas habilidades. Revise la forma de introducirse a sí mismo, cómo pregunta a alguien para participar en un juego, o cómo comparte. Consejos para hacer amigos pueden incluir: solicitar una cita para jugar después de la escuela, forman un equipo en el recreo, o identificar niños que han compartido intereses.

Por último, asegúrese de que su hijo no molesta otros niños. Muchos niños que carecen de habilidades sociales hacen cosas sin darse cuenta de que hacen que sea difícil para formar amistades. Ejemplos de ello son los niños que son demasiado mandones, no van a compartir, o son excesivamente sensibles a su entorno. Al discutir estos peligros potenciales con su hijo puede ayudar a crear un mejor ambiente para hacer amigos.

Fuente: Empowering Parents

Cómo hablar con su hijo acerca de mentir

Michael Kramer, Phd.

Cuando su hijo le miente a usted, suscita una potente mezcla de emociones. Es posible que se sienta enojado, herido y ofendido, todo a la vez. La mentira es extremadamente perturbadora para los padres, ya que sacude los cimientos de la confianza que tenemos en nuestro hijo. Por lo que es comprensible y normal si tiene una reacción emocional a la mentira, si la mentira es elaborada y “premeditada” o impulsiva-una mentira que dice su hijo es porque él simplemente no para y piensa.

A menudo, los niños prefieren “cumplir la pena” en lugar de simplemente tener una conversación significativa con sus padres acerca de las razones y los efectos de su mentira. Sin embargo, tener una conversación sobre la mentira es donde ocurre el aprendizaje de su hijo.

Pero no importa cuán enojado, herido u ofendido se siente cuando le descubre una mentira a su hijo, es importante responder a él de una manera consistente tranquilo y medido manera y no de una manera emocionalmente reactiva (por ejemplo, “¿Cómo te atreves a mentirme? Nunca confiaré en ti de nuevo!”). Cuando reaccionamos emocionalmente,  permite que los niños se concentren en nuestro comportamiento irracional y a veces los desvía de asumir la responsabilidad personal por su comportamiento.

Del mismo modo, es importante no reaccionar de forma exagerada al imponer una consecuencia desproporcionada o inadecuado que no se ajusta a las circunstancias (por ejemplo, “Estás castigado por un mes! No hay productos electrónicos. Ningún coche!”). Mientras poner un castigo podría hacer que usted  se sienta mejor en el momento, no va a ayudar a su hijo a aprender de su error. A menudo, los niños prefieren “cumplir la pena” en lugar de simplemente tener una conversación significativa con sus padres acerca de las razones y los efectos de su mentira. Sin embargo, tener una conversación sobre la mentira es donde ocurre el aprendizaje de su hijo y es donde pueden influir mejores opciones para un comportamiento más responsable.

Lo que queremos que los niños aprendan de mentir

Hablar acerca de la razón por la cual mintió su hijo es una oportunidad para que aprenda de sus errores de tres maneras:

  1. Aumenta la conciencia sobre el impacto emocional de la mentira en otros. Las mentiras no ocurren en el vacío. Afectan a muchas otras personas, de los hermanos a los compañeros a los profesores y entrenadores, dependiendo de la naturaleza de la mentira y las consecuencias que se derivan de ella. Debido a que los niños tienen una tendencia a “saltar antes de mirar”, que a menudo no se dan cuenta de cómo sus acciones afectan a los demás… hasta que usted los hace conscientes de ello.
  2. Aumenta la conciencia sobre el impacto que la mentira tiene sobre ellos. Los niños pueden sentir culpa, vergüenza, y una pérdida de la autoestima cuando mienten. Se perderá la libertad y tienen que soportar más supervisión de sus padres. Es útil hablar abiertamente sobre estas realidades con su hijo por lo que se hace más consciente de lo que se ve afectado como persona cuando no le dice la verdad.
  3. Se enseña a los niños la importancia de los valores fundamentales sólido. Un sistema de valores no puede ser variable o una situación específica; tiene que ser consistente para tener algún significado. El sistema de valores de su hijo es la piedra angular de la confianza en su relación.

Al hablar de la mentira con su hijo, está creando una oportunidad para el obtener una mejor comprensión de las consecuencias de sus acciones y, en última instancia, para ser más veraz.

La Conversación: cómo configurarlo para el éxito

No se limite a bucear en esta conversación. Después de tomar algún tiempo para calmarse y tener algo de perspectiva, configúrelo con estas cuatro cosas en mente:

  1. Establezca consecuencias o pérdida de privilegios. Definitivamente es necesario y apropiado tener consecuencias por mentir. La consecuencia más común es una pérdida de privilegios por un período específico de tiempo. Esto es diferente de la consecuencia “puesta a tierra por la eternidad” que he mencionado antes. Suspender un privilegio que está relacionado con el delito. Digamos, por ejemplo, su hijo le dice que habrá un adulto responsable acompañando en el partido de este viernes y descubre más tarde que no era así. Se puede dar una consecuencia llamada “verificación”. En el futuro previsible, su hijo pierde el privilegio de ir a cualquier parte, hasta que haya verificado que habrá un adulto en el sitio (Por cierto, he encontrado esta consecuencia de ser muy eficaz. Los niños realmente no les gusta y, a menudo he encontrado esta consecuencia ser muy efectiva.). O digamos que su hija usa el coche de la familia para ir a un lugar que le ha dicho que no se le permite ir, y miente sobre esto. La consecuencia podría ser su uso del automóvil se limita a conducir a la escuela solamente y que compruebe el odómetro. Cuando se demuestra que ella puede seguir las reglas con el coche durante dos semanas, ella obtiene los privilegios de conducir de nuevo.

La retención de privilegios por un período de tiempo es importante, ya que ayuda al niño a pasar por un período de reflexión. Por lo tanto, el tiempo que normalmente se gasta en el teléfono o con la Play Station se pasó a pensar de contar la verdad y cómo ser reflexivo, no reactivo.

  1. Dígale a su hijo que parte de la consecuencia es que se necesita tener una conversación significativa con usted acerca de la mentira. Algunos niños no quieren hablar de ello en absoluto. Se agitan las emociones que los hacen muy incómodo, y que van a resistir a toda costa. En este caso, explica que la pérdida de privilegios permanece en vigor hasta que tenga una conversación significativa. Otros niños pueden querer tener la charla rápidamente para conseguir la consecuencia de una vez. Siempre he encontrado que es más eficaz mantener la suspensión de los privilegios en vigor por la cantidad de tiempo que especificó y no hacerla corta después de la conversación que se lleve a cabo. Por lo tanto, si le quitó el teléfono celular de su hijo durante una semana, y él decide tener la conversación en el segundo día, todavía pierde el acceso del teléfono celular para el resto de la semana. Los privilegios se reanuden después de que se cumplan ambas condiciones.
  2. Establezca el marco antes de tener la conversación. Hablar de un tema como este puede parecer bastante grande para su hijo, y él puede no saber por dónde empezar o qué esperar. Simplemente le puede decir, “Aquí están algunas cosas que me gustaría que puedas pensar antes de hablar.” Entonces le dio una lista de tres o cuatro preguntas abiertas a considerar, tales como:
    1. ¿Qué estabas tratando de lograr cuando mentiste
    2. (Si la mentira involucra compañeros) ¿Cómo definirías una amistad sana?
    3. (Si la mentira involucra romper con reglas de la familia o la casa) ¿Cómo decidiste que la mentira era una manera de lidiar con tu frustración acerca de nuestras reglas / expectativas? Si no estás satisfecho acerca de una regla, porque la ves demasiado restrictiva o de protección, ¿qué puedes hacer al respecto, además de mentir?
    4. Cuestiona acerca de la confianza con una pregunta como: En el futuro, ¿cuáles son las razones por las que debo confiar en que vas a mantener tu palabra?
    5. ¿Qué vas a hacer de manera diferente la próxima vez que se encuentre en esta situación?

No hay conferencias. Evite la palabra “qué”. Una vez establecidas las consecuencias, ajustando el marco y teniendo la conversación real, evite la tentación emocional para dar conferencias a su hijo sobre el delito. Manténgalo serio y tranquilo, haciendo preguntas abiertas que no se pueden contestar con un simple sí o no. Evite la palabra “qué”. Al preguntarle a su hijo “¿Por qué mentiste acerca de ir a la fiesta” es probable que establezca una lucha por el poder y la que la actitud defensiva se interponga en el camino de aprendizaje.

Una vez que usted ha dado a su hijo el marco y el pensamiento de las cosas, tenga la conversación. Usted puede utilizar el marco que configuró como una guía.

¿Cómo sé si mi hijo ha aprendido algo de esto?

Usted sabe mejor cuando el niño está siendo auténtico o simplemente diciéndole lo que piensa que usted desea escuchar. Generalmente, los niños demuestran que están aprendiendo de los errores al hablar abierta y sinceramente sobre su razón para hacer el paso en falso. También mostrarán generalmente un cierto nivel de auténtica emoción, tristeza, culpa o vergüenza. Para la mayoría de los niños, la mentira no se siente bien. En su conversación, deje espacio para ellos hablar de eso y por qué no se siente bien.

Algunos niños pueden mentir regularmente pero sólo quedar atrapados con poca frecuencia. Es por eso que cuando descubre que su hijo no ha dicho la verdad, es importante tener una conversación estructurada que brilla la luz sobre el impacto de su mentira. No es una conversación que su hijo va a disfrutar de tener, pero la recompensa de lo que hablamos es grande, un niño que tiene más respeto por sí mismo, usted y otros. Un niño que puede confiar.

Fuente: Empowering Parents