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7 dinámicas para formar grupos dentro del aula

En otras ocasiones ya hemos comentado la importancia de trabajar en equipo o los beneficios del aprendizaje cooperativo. Sin embargo, esta vez queremos proponerte algunas dinámicas para formar grupos dentro del aula. ¿Te apetece descubrirlas? ¡Adelante, sigue leyendo!

¿Cuántas veces has pedido a la clase que hicieran equipos y se han juntado con las personas más afines, con sus amigos? A veces está muy bien que trabajen juntos, pero en la vida no siempre van a trabajar con aquellas personas con las que mejor se llevan y por ello deben aprender a cooperar con otros compañeros y compañeros con los que no están tan habituados y que tienen distintas capacidades y ritmos de aprendizaje.

Así pues, durante todo el curso debes promover distintos tipos de agrupaciones, ya sean homogéneas o heterogéneas. Estás últimas pueden ser las más enriquecedoras, ya que mezclan diferentes personas del grupo clase con las cuales deberán complementarse para conseguir un objetivo común.

Para crear grupos heterogéneos es muy importante tu rol como docente, ya que eres la persona que conoce las diferentes características de todos los alumnos y alumnas. La formación más conocida es el grupo de base que consiste en agrupar aquellos que necesitan más ayuda, los que son capaces de ayudar a los demás, los que tienen la capacidad de ser líderes, los que tienen un papel más pasivo, etc. Pero si lo que quieres es crear equipos de manera espontánea, no te pierdas estas dinámicas:

7 dinámicas para formar grupos

  1. Los abrazos: Esta dinámica consiste en dejar a los alumnos y alumnas que se distribuyan por el espacio mientras la música suena. Cuando la música pare, tienes que decir un número al azar y los alumnos se deben agrupar con las personas que tengan alrededor. En la última ronda, debes decir el número de participantes que quieres que tenga cada grupo, así cuando se hayan juntado, esos serán los grupos que se conformarán para la actividad posterior. ¡Existen muchas variaciones de este juego y muy divertidas!
  2. Busca tu otra mitad: Para esta actividad necesitarás tener preparadas unas tarjetas con sinónimos y antónimos, refranes partidos en dos, conceptos y definiciones, operaciones y resultados, etc. Los alumnos deberán juntarse con su pareja correspondiente. Si quieres que el grupo sea más grande, sigue la dinámica y agrúpalos proponiendo categorías más generales. ¡Con esta dinámica puedes aprovechar para trabajar algún contenido relacionado con la materia!
  3. Post-it-cionate: Esta dinámica consiste en enganchar en las paredes del aula tantos números de post-it como grupos quieras formar. En cada post-it debes escribir una temática y los alumnos y alumnas deberán buscar aquel tema que les llama más la atención. Posteriormente, puedes desarrollar la técnica cooperativa del puzzle o rompecabezas o un proyecto de clase en el cual cada grupo tenga una función, entre otras ideas.
  4. Las cartas: Para esta actividad necesitarás una baraja de cartas que deberás preparar previamente según el número de alumnos y alumnas en el aula. Seguidamente, reparte al alumnado una carta boca abajo que deberán descubrir todos a la vez y luego juntarse sin hablar con sus compañeros/as siguiendo un mismo patrón (quizá se juntan por objetos, por números, por colores…).
  5. Los números: Todos conocemos la dinámica de numerar a los alumnos para luego juntarse. ¡Pero te proponemos una variación! Esta consiste en numerar a los alumnos del 1 al 9. Posteriormente, debes decir un número de 4 cifras, si quieres que el grupo sea de 4 componentes: 8243. Así pues se deberán juntar aquellos alumnos con los números 8, 2, 4, y 3. Si dos o más alumnos tienen el mismo número, se juntará con el grupo el que sea más pequeño de edad (puedes poner cualquier otra característica).
  6. La granja: Para poner en práctica esta actividad es necesario preparar unas tarjetas donde aparezcan los nombres de diferentes animales. Deberás repartirlas a los alumnos y alumnas y estos con los ojos cerrados deberán empezar a hacer el ruido de cada animal hasta juntarse con otros compañeros o compañeras que emitan la mismo onomatopeya.
  7. Mi favorito: ¿Cuál es tu comida favorita? ¿Cuál es tu color favorito? ¿Cuál es el mes de tu cumpleaños? ¡Para desarrollar esta dinámica deberás lanzar preguntas para que los alumnos y alumnas se junten según sus gustos. ¡Cuando se formen aquellos grupos que creas adecuados, puedes acabar el juego!

¡Estas dinámicas permiten que como docente puedas planear previamente los grupos que quieres formar sin que tus alumnos y alumnas se den cuenta! ¿Te animas a compartir las dinámicas para formar grupos que pones en práctica en clase?

Fuente: http://blog.tiching.com/

20 cosas que no te pasaban antes de que existiera WhatsApp

Pablo Cantó

WhatsApp está de cumpleaños. El 24 de febrero de 2009 el ucraniano Jan Koum fundó esta empresa y  ocho años más tarde se ha convertido en líder de mensajería en España. Más del 70% de españoles lo utilizan, según el último barómetro del CIS. ¿Cómo ha cambiado la vida de sus usuarios después de ocho años mandando memes y volviéndonos locos con los chats grupales? Rememoramos 20 situaciones que nunca se daban antes del nacimiento de esta app y que hoy todos hemos vivido. O sufrido.

  1. No veías tu vida pasar mientras otra persona estaba “escribiendo…”

 

 

 

 

 

 

  1. Las fotos siempre eran fotos, y no negros de WhatsApp ocultos

 

 

 

 

 

Tu cara cuando abres lo que crees que es una foto normal… Y ahí está él.

  1. Nunca habías visto esto

 

 

 

 

 

 

Antes de WhatsApp no sabías que los globos de las notificaciones podían alcanzar las cuatro cifras. Ahora, puede pasarte después de media hora sin mirar el móvil.

  1. Nadie te molestaba para mandarte un solo emoji

 

La ilusión cuando abres lo que crees que va a ser un mensaje importante vs. la decepción de descubrir que es un “xD”. Nadie gastaba un SMS solo para eso.

  1. Abandonar un grupo no te provocaba una semana de dudas y remordimiento

 

 

 

 

 

 

Todo el mundo los odia, pero nadie se atreve a dar el primer paso

  1. Se te podía olvidar el móvil en casa y no pasaba nada

 

 

 

 

 

Lo peor no es dejarse el móvil en casa, es darse cuenta cuando ya no puedes regresar a por él. Al volver, te encontrarás una escena como la del punto 3.

  1. No te volvías loco con el tic azul y la hora de conexión

 

 

 

 

 

 

 

Yo. Pensando una forma de leer el mensaje del Whatsapp sin que le salte el ‘visto’.

Si se ha conectado hace un minuto, ¿por qué no me ha contestado? Si lo ha leído, ¿por qué no me ha dicho nada? Después de la actualización del doble tic, hubo tuiteros que bromearon con que el dueño de WhatsApp regenta también un bufete de abogados especialista en divorcios.

  1. Nadie te daba la brasa con que WhatsApp iba a ser de pago

 

 

 

 

 

 

Tu reacción cuando te llegan mensajes diciendo que, si no los reenvías, WhatsApp será de pago. La aplicación anunció hace más de un año que sería gratuita de por vida.

  1. No existían los grupos fantasma, esos en los que nadie escribe, pero nadie abandona

 

 

 

 

Definición gráfica de la conversación en un grupo fantasma.

  1. Tampoco los subgrupos para criticar a la gente de grupos más grandes

 

 

 

 

 

La diversión que aportan es equivalente al riesgo de equivocarte de grupo y poner un mensaje, por error, en el grupo principal.

  1. Nadie te escribía cinco minutos antes de la hora a la que habías quedado para avisarte de que no llegaba

 

 

 

 

 

 

A veces es peor y te avisan de que llegan tarde cuando ya llevan diez minutos de retraso. O veinte.

  1. La vida no se paraba cuando WhatsApp se caía

 

 

 

 

 

 

 

Yo esperando a que #Whatsapp regrese

Lo único bueno de que se caiga WhatsApp es que todos vamos a Twitter a quejarnos.

  1. No tenías que aguantar la broma cíclica de “X ha abandonado el grupo”

 

 

 

 

 

En los últimos años ha llegado en versión Trump, Brexit, el Pequeño Nicolás…

14. Si alguien te daba los buenos días a las 5 de la madrugada no era simpático y madrugador, estaba loco

Si ellos tienen que madrugar, los demás también.

  1. Nunca habías sentido el vacío de cuando descubres que tus amigos tienen un grupo en el que tú no estás

 

 

 

 

 

 

 

Hay veces que con sospecharlo es suficiente.

  1. No sabías que existían seres humanos capaces de pedirte un resumen de lo que se ha hablado en un grupo durante las últimas 48 horas

 

No van a leer la conversación si tú puedes hacerlo por ellos.

  1. Podías intuir la orientación política de tus familiares, pero no conocerla por los memes que te mandan

 

 

 

 

 

 

 

Tú, todo el rato, el grupo de tu familia.

  1. No estabas disponible las 24 horas para tus compañeros de trabajo

 

 

 

 

 

Lo único que te apetece hacer cuando tu jefe te escribe a las 23:00. Un sábado.

  1. Desconocías la decepción de cuando cuentas algo importante en un grupo… Y todo el mundo pasa de ti

 

 

 

 

 

En un grupo fantasma te hubieran hecho el mismo caso.

  1. Las navidades se mandaban postales, no memes

 

 

 

Al menos se ahorra papel.

Fuente: verne.elpais.com/