Entradas

¿Cómo celebrar el día internacional de la felicidad?

Debemos recordar dos cosas,”La felicidad está en el camino no en la meta” así como “la felicidad se trabaja”.

¿Porque del día internacional de la felicidad?:

La ONU en 2012 decidió que el 20 de marzo fuese el día internacional de la felicidad por la relevancia  que tiene en la vida de las personas. Sin embargo la palabra “felicidad” puede variar mucho de una persona a otra.

Puede intervenir en su apreciación personal un componente material o no, también una parte cultural, religiosa,  así como la vivencia y entorno de cada uno, según la etapa de la vida en la que se encuentre.

Según la RAE la  definición de la felicidad es:

felicidad.

Del lat. felicĭtas, -ātis.

1. f. Estado de grata satisfacción espiritual y física.

2. f. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz. Mi familia es mi felicidad.

3. f. Ausencia de inconvenientes o tropiezos. Viajar con felicidad.

Hay quien piensa que se puede traducir por un algoritmo. Eso nos dice Mo Gawdat. Saber que ha llegado a esta conclusión, este científico, después de perder a su hijo de 21 años repentinamente, es como para tomárselo muy en serio.

 

Propuestas creativas para el día internacional de la felicidad:

Un collage de fotos. Con fotos e imágenes de cosas que hacen felices a nuestros niños puedes hacer estupendos collages. Pueden ser fotos de familia,  de comidas preferidas, dibujos preferidos etc…

El agradecimiento también es una buena forma de generar felicidad. El simple hecho de anotar cada día 3 cosas ( por sencillas  que sean ) de las que podemos estar agradecidos permite aumentar la emoción positiva hasta un 25%. ¿Porque no probar un diario de gratitud?. Para los más pequeños ayudarles a redactar una nota o carta de gratitud para un ser querido puede ser una actividad interesante. A la vez que que trabajan la motricidad fina, la atención con la escritura, alegrarán sin duda, el día de quien la reciba.

Para ello recomendamos imprimir en cartulina blanca.Es el clásico juego de toda la vida, que hemos adaptado con emoticonos con caras felices y sonrientes, para la circunstancia.

¿Cómo celebrar el día internacional de la felicidad?

 

¿Cómo celebrar el día internacional de la felicidad?

 

¿Cómo celebrar el día internacional de la felicidad?

Y para terminar música, que nos hace felices…Es momento idóneo para compartir el video siguiente. Es la música que tengo como aviso de llamada en mi móvil desde hace meses y meses y no pienso cambiar en tiempo.

Es dinámica, motivadora y encima se oye bien hasta con el móvil enterrado debajo de mil cosas en el bolso !!!

Fuente: ludicobox.com

Acciones para ser feliz

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

Permanecer un día feliz, es una de las metas que muchas personas nos proponemos al despertar, es a la que todos queremos llegar. Algunos crean ideas de cómo lograrlo y cuáles actividades les pueden provocar este estado de satisfacción emocional.

Pero más que pensar en la felicidad como un resultado de nuestro día debemos tener claro que es el camino y la clave para mantener un estilo de vida saludable.

Es cierto que no siempre podemos mantenernos con una sonrisa en nuestro rostro, con gran entusiasmo al realizar nuestras labores. En fin, son muchas las circunstancias que pueden no ser las más favorables para sentirnos bien, sin embargo, hay ciertas acciones que sí podemos poner en práctica para mejorar nuestra actitud ante la vida.

¿QUÉ PUEDO HACER PARA DECIDIR SER FELIZ?

Iniciemos meditando la siguiente frase: “La felicidad es como una mariposa: cuanto más la persigues, más se eludirá, pero si prestas atención a otras cosas, vendrá y se posará en tu hombro”.

Según la escritora Tania Sanz, las personas felices se dan cuenta de que la felicidad se convierte en un hábito. No son víctimas de las circunstancias. Tampoco persiguen esa “felicidad” en alguna persona o un bien material.

Aunque suene imposible, tú puedes tomar el control para sonreír más veces al día y estar más satisfecho con la vida.

Estas pequeñas acciones se dividen en dos partes:

• Las que mejoran nuestra percepción y relación con el mundo exterior.

• Las que provienen de dentro de nosotros y dependen de nuestra actitud ante la vida.

En su blog “Habitualmente”, Sanz comparte estas acciones para ser feliz de afuera hacia adentro:

01 PONTE EN CONTACTO CON LA NATURALEZA:

Está comprobado que vivir cerca de espacios verdes o tener contacto con la naturaleza se asocia con una mejor salud mental. Es tan fuerte el estímulo, que el solo mirar algunas imágenes de naturaleza, puede estimular partes del cerebro que se asocian con la felicidad.

02 CUIDA TU CUERPO HACIENDO EJERCICIO:

Si piensas que hacer ejercicio se trata únicamente de construir tus músculos, te equivocas. Se ha comprobado que el hábito del ejercicio promueve la felicidad a largo plazo.

03 HAZ ALGO BUENO POR ALGUIEN:

Hacer algo por los demás es una poderosa manera de aumentar nuestra propia felicidad y también dejar un granito de arena en el estado de ánimo de los otros.

04 APRENDE O PRUEBA ALGO NUEVO:

Si recuerdas tu infancia, sabes que desde niño aprendes cada día, puede no ser algo significativo e importante, pero siempre hay algo por descubrir. El aprendizaje afecta a nuestro bienestar de muchas maneras positivas. Nos expone a nuevas ideas y nos ayuda a mantener nuestra mente curiosa.

05 CONVERSA MÁS Y CULTIVA RELACIONES:

Reservar más tiempo para la gente que te importa y aumentar tus conexiones sociales, genera una sensación de satisfacción y bienestar.

06 DUERME MEJOR:

Sabemos que el sueño ayuda al cuerpo a recuperarse del día y a repararse. Además nos ayuda a comer mejor y a ser más productivos. Pero, resulta que también es importante para nuestra felicidad.

07 PROPONTE Y PLANEA TUS METAS:

Se ha demostrado científicamente que el sentirse bien con el futuro es importante para nuestra felicidad. La elección de objetivos ambiciosos son una brújula que te dan dirección. Además traen un sentido de logro y satisfacción cuando los alcanzamos.

08 APRENDE A CONTROLAR TUS PENSAMIENTOS:

Aprender a controlar tus pensamientos es una habilidad para mejorar tu felicidad interior. Una forma efectiva de entrenar este súper poder es meditando.

Cómo criar niños emocionalmente sanos

Si algo le hace falta al mundo es gente emocionalmente sana: líderes de todo tipo, maestros, padres de familia, etc.

Por eso es importante darles las herramientas necesarias para que puedan desarrollar su inteligencia emocional, y en ese sentido, lo primero que tienen que hacer es identificar sus propias emociones. ¿Cómo esperamos que un niño controle su enojo y deje de hacer berrinches si no sabe que la emoción que está sintiendo es algo que experimentamos todos y, sobre todo, que se puede controlar?

Cuando los niños entienden sus propias emociones empiezan a entender las de los demás, empiezan a ser empáticos y a desarrollar sus habilidades sociales.

Para Sonja Lyubomirsky, doctora en Psicología Social y de la Personalidad, el nivel de felicidad de una persona está determinado por tres factores: la genética, que influye aproximadamente en un 50%; los aspectos circunstanciales de la vida (salud, capacidad económica o estatus social) que influyen en un 10%, y las decisiones personales, que representan el 40%.

¿Qué nos dice eso? Que aún cuando la felicidad no depende por completo de nuestra actitud o de las habilidades emocionales que logremos desarrollar, sí tenemos mucho por hacer, y es justo en ese terreno en el que los papás deben trabajar a favor de la salud emocional de sus hijos, pero no sólo de ellos, sino de la suya como papás, ya que es muy importante entender esto: las emociones se contagian.

Para ayudarlo a desarrollar su inteligencia emocional:

  1. Ayúdalo a entender lo que siente. Puedes decirle: “Veo que estás enojado. Algunas veces, cuando estamos enojados, no queremos hablar. Nos dan ganas de romper cosas o de pegar, nuestra respiración se acelera. Entiendo que te sientas enojado. A todos nos pasa”.
  2. Ayúdalo a expresar lo que siente. Dale la confianza que necesita para poder expresarse sin que lo juzgues. Escúchalo, hazle saber que lo entiendes y no le pongas etiquetas.
  3. Sé empática con sus emociones y ayúdalo a encontrar soluciones.
  4. Ayúdalo a manejar lo que siente. Para ello, puedes utilizar la técnica del semáforo. Dibuja un semáforo en una cartulina y explícale su funcionamiento, que es similar al de los de la calle. El rojo significa que debemos detenernos a pensar. El amarillo representa la duda: no sabes qué hacer ni qué podría ocurrir según lo que decidas, así que es mejor andarse con cuidado. En cambio, cuando estamos en verde es porque tenemos claro qué hacer y estamos listos para avanzar. Cuando te des cuenta de que una emoción está rebasando a tu hijo, llévalo al semáforo y pídele que él mismo se ubique en un color según cómo se sienta. Esto es muy útil para que aprenda a controlar sus impulsos.
  5. Aprovecha cualquier situación para hacerle entender sus emociones y las de los demás.Pregúntale cómo se siente, cómo cree que se siente su amigo, su maestra, incluso el personaje de un libro o de una película.
  6. No intentes evitar que se sienta frustrado de vez en cuando, mejor deja que aprenda de su ella. Velo como una oportunidad para que aprenda a manejar las dificultades que se le presenten.

Fuente: bbmundo.com

El frasco de la felicidad para desarrollar pensamiento positivo en los niños

Pensar en positivo no siempre es fácil. Las pruebas, los obstáculos… Un día que sale todo mal… Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que incluso ante ese tipo de días, una actitud positiva puede llegar a cambiar una situación adversa.

Por eso es importante enseñar a los niños a desarrollar el pensamiento positivo, ya que además les ayudará a encarar los problemas de forma diferente. Puedes utilizar, por ejemplo, este pequeño juego: el frasco de la felicidad para desarrollar el pensamiento positivo.

Cómo utilizar el frasco de la felicidad para desarrollar pensamiento positivo en los niños

Un optimista… ¿nace o se hace? Es cierto que hay niños con una actitud más desinhibida ante los problemas y niños que en seguida se preocupan por las cosas más triviales. Sí, pero también es cierto que el positivismo se educa. Y no se trata de darle la espalda a la realidad, sino de aprender a enfrentarse a los problemas y a la realidad que no nos gusta desde el optimismo, es decir, con el convencimiento de que aquello que no nos gusta o puede arreglarse o, si no tiene solución, no debe amargarnos la existencia.

¿Sabes cómo puedes ayudar a tu hijo a desarrollar desde pequeño esa actitud positiva frente a la vida? Utiliza este pequeño juego, creado por la filósofa Elsa Punset: el frasco de la felicidad. ¿Sabes en qué consiste?:

  1. Es una técnica ideal para hacer en familia. Tanto tú como tus hijos escogen un frasco grande de cristal. Será el frasco de la felicidad. Puedes escribirlo con rotulador y colocarlo en un lugar visible de la casa.
  2. Cada día, todos, padres e hijos, tendrán que escribir lo mejor que les pasó a cada uno durante ese día y apuntarlo en un papel. Pueden ser cosas sencillas. Una palabra amable, una sonrisa o un examen que salió mejor de lo esperado… Al escribirlo, se grabará en el cerebro aunque no nos demos cuenta. Se dobla el papel y se introduce en el frasco.
  3. A los 6 meses aproximadamente, o bien cuando el frasco ya esté lleno, se sacan los papeles y se leen todos los mensajes positivos en familia.
Qué se consigue con la técnica del frasco de la felicidad

Sabemos que el cerebro va aprendiendo mediante ‘prueba’, ‘error’ y ‘acierto’. Y hay dos actitudes diferentes frente a esto: una es derrotista. Otra, positiva. Está demostrado que una actitud positiva puede transformar algo negativo en una posibilidad de cambio. Es decir, que mediante el pensamiento positivo, los problemas pueden convertirse en oportunidades.

Gracias a esta técnica del frasco de la felicidad, conseguirás:
  1. Tu hijo aprenderá a reflexionar sobre las cosas buenas que le ocurren a lo largo del día.
  2. Tu hijo aprenderá a apreciar esos pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos. Cada vez que tu hijo escribe algo agradable que le pasó, lo recordará. El cerebro recuerda antes las cosas negativas porque la angustia hace que le demos vueltas una y otra vez. Las cosas positivas pasan desapercibidas. Sin embargo, al escribirlas y al volverlas a leer poco después, quedarán fijadas en el recuerdo.
  3. Tu hijo a prenderá a diferenciar los problemas pequeños de los realmente importantes.
  4. Enseñarás a tu hijo a ser agradecido.
  5. Mejorará la comunicación dentro de la familia.

Fuente: GuiaInfantil.com