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El veneno de una avispa mata células cancerígenas

Un estudio conjunto entre la Universidad Estatal de Sao Paulo (Unesp) y la Universidad de Leeds (Reino Unido) reveló que el veneno de la avispa brasileña es eficaz para matar células cancerígenas sin afectar a otras células saludables.

Según lo publicado en el Biophysical Journal, la avispa en cuestión es la Polyana paulista, llamada popularmente “paulistinha”, un insecto muy común en el sureste de Brasil, que genera una toxina eficaz para frenar la proliferación de células malignas en los cánceres de próstata, vejiga y leucemia.

La paulistinha vive en comunidades lideradas por varias reinas, y tiene un veneno potente y complejo, con centenares de proteínas y péptidos, uno de estos últimos, el llamado MP1, es la toxina que abre nuevas posibilidades en el combate contra el cáncer.

Para comprobar esta teoría, los investigadores utilizaron tres modelos de membranas celulares, descubriendo que el péptido del veneno de la avispa sintetizado en laboratorio, se unía a las células cancerígenas con exceso de lípidos en sus membranas y no a las células sanas.

Los expertos sospechan que la razón podría tener algo que ver con las propiedades únicas de las membranas de las células del cáncer. En las membranas celulares sanas, los fosfolípidos llamados fosfatidilserina (PS) y fosfatidiletanolamina (PE) se encuentran en la parte de la membrana interna orientada hacia el interior de la célula, pero en las células cancerosas están incrustadas en la parte de la membrana exterior que mira hacia el entorno de la célula.

“Las terapias contra el cáncer que atacan por la composición de los lípidos de la membrana celular podrían suponer una nueva y completa clase de fármacos anticáncer. Podría ser de gran utilidad en el desarrollo de nuevas terapias combinadas, donde se usan diversos fármacos simultáneamente para tratar el cáncer, atacando diferentes partes de la célula cancerosa a la vez”, sentencia Paul Beales, coautor del estudio.

Se espera que su uso combinado con medicamentos actuales sea un aliado eficaz para detener una de las enfermedades más terribles que padece la raza humana.

Fuente: ngenespanol.com

UNICEF: “Los bebés en RD no reciben el alimento fundamental para su desarrollo físico, afectivo y mental”

A propósito de iniciar hoy la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), llama a las madres a que ofrezcan el alimento fundamental para el desarrollo físico, afectivo y mental de los bebés, que es la lecha materna.

En República Dominicana sólo el 4.7% de las madres lactan de manera exclusiva a sus hijos en los primeros seis meses de vida, según la Encuesta Nacional de Hogares (ENHOGAR-MICS 2014), lo que coloca al país muy por debajo de la media de la región (30%).

UNICEF promueve el incremento de las tasas de lactancia junto al Ministerio de Salud Pública y al Servicio Nacional de Salud, a través de la iniciativa Hospital Amigo del Bebé, para que las madres y sus bebes realicen una lactancia exclusiva por lo menos durante los primeros seis meses de vida y a libre demanda, cada vez que el bebé lo quiera.

Se busca que los hospitales contribuyan al inicio de una lactancia exitosa, cumplan con el Código Internacional que regula la comercialización de sucedáneos de la leche materna, no dar biberones, capaciten al personal de salud para que ofrezca información a las embarazadas de los beneficios y técnicas de lactancia, coloquen a los bebés en contacto piel con piel con sus madres inmediatamente después del parto, por lo menos una hora y muestren como amamantar y mantener la lactancia en caso de separarse del bebé.

La iniciativa, que se lleva a cabo en varios hospitales a nivel nacional, sensibiliza al personal de salud para que brinde una atención de calidad y humanizada y para que formen grupos de apoyo a la lactancia materna y refieran a las madres cuando salen del hospital a estos grupos.

Está demostrado que la lactancia materna tiene beneficios cognitivos y de salud tanto para los bebés como para sus madres. Es especialmente importante durante los primeros seis meses de vida, ya que contribuye a evitar la diarrea y la neumonía, dos de las principales causas de muerte en los lactantes. Las madres que amamantan presentan un riesgo menor de padecer cáncer de ovario y de mama, dos de las principales causas de muerte entre las mujeres.

Acerca de UNICEF

En UNICEF promovemos los derechos y el bienestar de todos los niños, niñas y adolescentes en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas que beneficien a todos los niños, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los más vulnerables y excluidos, en todo el mundo. Para obtener más información sobre UNICEF y su labor, visite: www.unicef.org/republicadominicana

 

Save the Children presenta informe “En deuda con la niñez”

Desde hace casi un siglo, Save the Children lucha por liberar a la infancia de la pobreza y por acabar con la discriminación. Este año, la organización presenta el informe “En deuda con la niñez”, en el que se analizan los hechos que impiden a los niños  y las niñas disfrutar de su niñez por causa de los diferentes peligros a los que se exponen.

Save the Children creó un índice único que analiza las razones principales por las que el disfrute de la niñez se interrumpe. Este índice clasifica 172 países de manera descendente, del peor al mejor, en función del desempeño en los diferentes peligros para la niñez, los cuales son: muerte infantil, matrimonio infantil, trabajo infantil, maternidad adolescente, malnutrición, violencia y educación. República Dominicana se encuentra en el número 120, lo que pone al país como uno de los peores para ser niño o niña.

“Sin duda nos encontramos en deuda con nuestros niños, ya que miles de ellos enfrentan un conjunto de peligros, que les impide vivir plenamente su niñez”, señaló Alba Rodríguez, Directora Ejecutiva de Save the Children en República Dominicana.

La exposición de la realidad que enfrentan estos niños y niñas fue presentada a través de los Embajadores de buena voluntad de la organización entre los que cuentan Mariasela Álvarez, Jhoel López, Eliacim, Carlos Sánchez, Luisito Pie, Chino Sing, Poteleche, entre otros. Los mismos indicaron que la República Dominicana está, en cinco de los siete peligros identificados, por arriba del promedio regional, y en cuatro de siete, por arriba del promedio mundial.

 

De hecho, nuestro país tiene la tasa más alta de natalidad en adolescentes y está entre los diez países con la tasa más alta de homicidio infantil en la región. Muchos niños y niñas en el país también se ven afectados, pues casi el 13% de ellos se ven obligados a trabajar, el 15% no va a la escuela, y casi el 28% de ellos está casado o viven en pareja. Este conjunto de hechos tiene un profundo impacto en la vida de los niños y las niñas, que además de ser privados de sus derechos, se quedan sin las herramientas para luchar contra la pobreza y obtener un futuro mejor.

Un estudio demuestra por qué es importante hacer garabatos

Todos hemos garabateado alguna vez. En clase, en medio de una reunión, en el tren… Aunque es algo que no está muy bien visto, esta actividad que a veces hacemos para “matar el tiempo (o el aburrimiento)” podría conllevar numerosos beneficiosos para nuestra creatividad.

Los estudios muestran que dibujar y hacer garabatos mejora la comprensión y el pensamiento creativo. Entonces ¿por qué todavía nos avergonzamos cuando nos atrapan haciendo garabatos en una reunión? Sunni Brown nos invita a garabatear, a desbloquear nuestro cerebro usando papel y lápiz.

La escritora y consultora Sunni Brown es una de las principales defensoras del garabateo. En esta charla TED recuerda que garabatear en una reunión, por ejemplo, está mal visto, a pesar de que hay estudios que coinciden en que se trata de una herramienta que nos ayuda recordar, a procesar información y a encontrar soluciones creativas.

Tal y como apuntan desde Verne, otra defensora de los dibujos al margen de folios y cuadernos es la educadora Giulia Forsythe, que en este dibujito publicado en su galería de Flickr apunta que garabatear es una forma de pensamiento externo que conecta personas e ideas, tanto conscientes como inconscientes. Es una forma de soñar despierto que lleva a asociaciones al azar que permiten alcanzar soluciones creativas.

Pero además, existen otros beneficios del garabateo. El blog La Imaginadora nos los traduce de un artículo original del Huffington Post:

  1. Ayuda a concentrarse

Una investigación publicada en 2009 señaló que los participantes que garabateaban mientras atendían una llamada de teléfono eran capaces de recordar posteriormente un 29% más de información que aquellas personas que simplemente habían tomado notas.

  1. Te hace más productivo

La periodista Tu Anh Vo (Anaheim, California) comenta que dibujar le ayuda a mantener un registro exacto de las reuniones o encuentros de los que ha de informar por su trabajo. Para ella, garabatear o dibujar es algo “tonto” que le ayuda a retener más detalle que una exhaustiva toma de apuntes o notas.

  1. Ayuda a mantenerte en el presente

Jesse Prinz, profesor de filosofía en el Graduate Center de la Universidad de Nueva York, estudia garabatos en el contexto de la investigación sobre el arte, y encuentra que la práctica de garabatear funciona de forma óptima en el aprendizaje oral. Los dibujos mantienen a la gente en un estado de “escucha puro”.

  1. Es una válvula de escape para la creatividad diaria

Prinz sostiene que nunca debemos perder de vista el hecho de que garabatear como expresión artísitica es un objetivo valioso en sí mismo. E incluso para los artistas profesionales, garabatear puede ser una herramienta infrautilizada.

  1. Ayuda a generar ideas

“Garabatear es una actividad divertida y esa emoción positiva nos hace más creativos, abriéndonos hacia rutas de pensamiento más exploratorias”, dice Prinz. “Si pasas media hora haciendo algo creativo, cuando alguien te presente un problema, pensarás sobre ellos de manera más original.

Fuente: muhimu.es

Por qué los niños se portan peor en presencia de las madres

‘Los niños han sido buenísimos, se han portado fenomenal’, es la frase que repiten mis suegros y mi madre cada vez que se quedan con mis hijos una tarde. Yo, que no termino de creérmelo, les miro de reojo e insisto haciendo un pequeño tercer grado: ‘¿no han molestado?, ¿no se han peleado?, ¿se han comido todo?, ¿han recogido sus cosas?, ¿terminaron los deberes?’ La respuesta suele ser sí, sí, sí, sí.

En esos momentos tengo una doble sensación, por un lado alegría porque su conducta fue intachable y, por otra, cierta indignación… ‘pero, ¿por qué conmigo no es así?, me pregunto.

Un informe falso dio la vuelta al mundo afirmando que los niños se portan un 800% peor con las madres y es que, la broma parecía tan real que muchos picaron. En definitiva, planteaba esa eterna pregunta: ¿por qué los niños se portan peor en presencia de las madres?

Los niños se portan peor en presencia de las madres

Hace un par de años surgió un estudio (que resultó ser falso aunque sigue dando vueltas en Internet), que fue publicado en la web estadounidense Mom News Daily. Muchos recogieron aquello como verdadero y es que en definitiva, no era descabellado. Según este informe falso que decía proceder del Departamento de Psicología de la Universidad de Washington, los niños se portan un 800% peor en presencia de la madre y, en los niños mayores de 10 años, el porcentaje se duplica al 1600%.

Un inventado doctor en psicología, el Dr K.P. Leibowitz, afirmaba que “Lo que encontramos fue que los niños de tan sólo ocho meses podían estar jugando felices, pero al ver entrar a su madre en la habitación, eran un 998,9% más propensos a empezar a llorar, a liberar sus intestinos y a demandar atención inmediata. El 1% era un niño con problemas de visión que, una vez escuchó la voz de su madre, comenzó a tirar cosas y pidió un snack a pesar de haber comido”.

Esta broma lanzada por una web de parenting parecía verídica porque, en definitiva es lo que vivimos muchas mamás a diario. No necesitamos un estudio para saber esto: los niños se portan peor en presencia de las madres. Yo tengo dos teorías al respecto:

– Confianza: nuestros hijos pasan mucho tiempo con nosotras, esto ha sido así tradicionalmente y, en muchos casos, todavía hoy en día, somos nosotras quienes pedimos reducciones de jornada laboral u organizamos nuestro trabajo para poder atenderles. Esto genera una confianza hacia las madres mucho mayor que con cualquier otra persona de su entorno. Esta relación de confianza hace que relajen su conducta y, en ocasiones, den rienda suelta a sus emociones.

De hecho, nosotros no nos comportamos de la misma manera en todos nuestros círculos y sólo con aquellas personas que de verdad son de mucha confianza, nos relajamos y mostramos nuestro verdadero ser, sacamos nuestro peor genio o nuestro yo más tierno. Con los niños es igual.

– Los niños demandan nuestra atención: nuestros hijos, sobre todo en edades muy tempranas, no quieren fastidiarnos a propósito, no urden artimañas para sacarnos de quicio. Ciertas conductas como llorar, patalear o gritar, no es otra cosa, en determinados momentos, que una llamada de atención hacia nosotras. Necesitan de todo el cariño y afecto que podamos darles, incluso cuando les damos mucho, ellos necesitan más.

Buscan consuelo y lo buscan en nosotras, porque en las mamás encuentran ese abrazo cuando tienen una pesadilla, ese beso cuando se han caído o esas palabras de aliento cuando no han conseguido meter un gol. En los padres buscan otras cosas: diversión, explorar, juegos, experiencias, consejos…

Las madres, en general, somos esa protección que nuestros hijos asocian de forma innata con la supervivencia.

Quiero pensar que, si se portan peor con nosotras, no es porque seamos más flojas en la educación, sino porque somos buenas madres.

Fuente: Guiainfantil.com

Los hijos mayores tienen mayor cociente intelectual que los hermanos que los siguen

Bárbara de la Macorra

Un nuevo estudio de la Universidad de Edimburgo asegura que los hijos mayores tienen un mayor cociente intelectual que los hijos siguientes.

Cada cierto tiempo salen a la luz estudios que aseguran que el orden del nacimiento en la familia afecta a la inteligencia, empatía e inteligencia emocional de cada uno de los hijos. Así se dice que los hijos pequeños de la familia, al aprender de padres y hermanos, desarrollan una mayor comprensión emocional por lo que tienden a ser niños más empáticos y sensibles. Por el contrario, otros estudios aseguran que los primogénitos, al haber disfrutado de mayor tiempo de calidad y a solas con los padres, tienen capacidades intelectuales mayores que sus hermanos menores, ¿qué hay de verdad en todo esto?

Según un nuevo estudio de la Universidad de Edimburgo publicado en la University of Wisconsin Journal Division, y que se basa en las estadísticas del National Longitudinal Survey of Youth, los primeros hijos son más inteligentes que los que llegan después.

Usando los datos de los niños documentados en la NLSY79 (cinco mil chicos y chicas de hasta catorce años de edad) se establecieron las diferencias en el orden de nacimiento según los resultados cognitivos y no cognitivos obtenidos por cada uno de los pequeños.

Desde la edad de un año, los nacidos en último lugar de la familia tienen una puntuación más baja en las evaluaciones cognitivas y no cognitivas que sus hermanos mayores.

La brecha en el orden de nacimiento en estas evaluaciones va en aumento desde el nacimiento hasta la entrada en la escuela, y se perpetúa significativamente, al menos según las estadísticas, desde entonces.

Las madres durante los segundos, y siguientes embarazos, asumen más riesgos y son menos propensas, también, a amamantar y a proporcionar estimulación cognitiva cuando se las compara con el primer embarazo y el primer hijo.

Es lógico pensar que esto ocurre debido a que, obviamente, cuando hay solo un niño en casa se lleva toda la atención, tiempo y disposición de los recientes papás, ventajas de las que no disfrutan los siguientes hijos que ya deben compartir el espacio y la dedicación paternal con sus hermanos mayores.

Estas variaciones en el comportamiento de los padres pueden explicar la mayoría de las diferencias en las habilidades cognitivas antes de que el niño empiece el colegio.

¿De dónde nace la creencia de que el orden de nacimiento influye en la inteligencia?

La primera persona en hablar de la importancia del orden de nacimiento para las capacidades cognitivas fue el psicólogo austriaco Alfred Adler, sin embargo fue Michael Grose, siguiendo la psicología del anterior y experto en la crianza adleriana, quien asegura que los humanos nos encontramos en una lucha darwiniana desde el momento en que nacemos y luchamos por los escasos recursos dentro de una familia: el tiempo, el amor y el afecto de nuestros padres. Es por ello que el orden de nacimiento, en sus propias palabras y siempre según el autor de Por qué los hijos mayores quieren gobernar el mundo y los pequeños, cambiarlo, determina quién hereda el poder (el primogénito) y quién es el enviado “a la guerra”(el hermano más joven y entendido como el que es “el de repuesto”).

Fuente: serpadres.es

Estudio afirma que las mujeres obsesionadas con la ortografía son odiosas

Si eres de las personas que no soporta ver un horror ortográfico, eres odiosa según la ciencia.

Si eres de las personas que está pendiente de la ortografía, es mejor que seas más flexible y es que la ciencia ha encontrado el adjetivo para definir a las mujeres así: odiosas.

Según un profesor experto en lenguaje, de la Universidad de Nueva York, afirmó que todo esto se relaciona con las personas que buscan la perfección en todo momento y la cantidad de seres que juzgan a alguien basado en su ortografía, aumenta considerablemente con el tiempo y en su mayoría son mujeres, del mismo modo, los conflictos sociales provocados por esto pueden seguir creciendo.

La investigación reunió los datos de personas que corrigieron textos y, con ello, se pudo demostrar que quienes eran más extrovertidos tendían a dejar de lado los errores y eran menos duros con las faltas ortográficas y las personas que las cometían. Los otros, en cambio, que solían ser más introvertidos, eran mucho más meticulosos y duros con quienes tenían mala ortografía.

PERFECCIÓN

Las personas que se paran fijando y corrigiendo a su paso la ortografía son perfeccionistas y se irritan con facilidad en cuanto ven una falta ortográfica y tienden a corregirla. Incluso las cartas de amor o cosas importantes. Nada se salva de su ojo agudo.

Así que quienes sean obsesivos con las fallas ortográficas, tengan cuidado: sus acciones podrían hablar más fuerte que sus palabras.

Fuente: diariocorreo.pe

Existen 6 sonrisas de auténtica felicidad. ¿Las conoces?

Jennifer Delgado

Los recordatorios de “sonreír” están por todas partes, desde los imanes que colocamos en la nevera hasta los anuncios publicitarios y, por supuesto, en los libros de autoayuda. De hecho, consideramos que las personas que sonríen a menudo son más simpáticas, competentes, accesibles, amistosas y atractivas. Sin embargo, la sonrisa es una expresión mucho más compleja que no siempre refleja alegría y felicidad.

Un estudio muy interesante llevado a cabo en la Universidad Estatal de Michigan analizó el impacto de una sonrisa falsa en nuestro estado de ánimo a través del seguimiento de un grupo de 58 personas durante dos semanas. Descubrieron que mientras más sonrisas fingían, peor era su estado de ánimo al regresar a casa. Estas personas no solo se sentían más tristes, sino también más enfadadas e irritables.

El experimento que cambió para siempre nuestra manera de comprender la sonrisa

Corría el año 1924 cuando Carney Landis sometió a un grupo de personas, incluyendo a un niño de 13 años, a una serie de experiencias que jamás olvidarían. Este psicólogo de la Universidad de Minnesota quería saber si reaccionamos emocionalmente de la misma manera ante estímulos idénticos.

Para ello, dibujó líneas en los rostros de los participantes que le permitieron ver mejor sus expresiones faciales y tomó una serie de fotografías instantáneas mientras las personas se expusieron a lo largo de tres horas a experiencias de todo tipo, desde situaciones agradables y placenteras hasta descargas eléctricas e, incluso, les pidió que le cortaran la cabeza a una rata con un cuchillo de carnicero.

Sin duda, los métodos de Landis eran muy poco éticos, pero descubrió algo muy interesante: incluso durante los estímulos más violentos, la reacción más común no era llorar ni enfurecerse, sino sonreír. El investigador apuntó: “En lo que respecta a este experimento, no he encontrado más expresión que una sonrisa, la cual está presente en suficientes fotografías como para ser considerada típica en cualquier situación”.

¿Cómo es posible?

Existen 19 diferentes tipos de sonrisa, pero solo 6 indican felicidad, alegría, diversión o satisfacción. El resto es un reflejo de otras emociones y sentimientos, desde dolor e incomodidad hasta vergüenza, horror o profunda tristeza. Una sonrisa también puede indicar desprecio, ira o incredulidad.

Existen muchos tipos de sonrisa que expresan diferentes emociones y sentimientos
La sonrisa de Duchenne

Fue descubierta por el neurólogo francés Duchenne de Boulogne en el siglo XIX y se produce debido a una contracción de los músculos cigomático mayor y menor cerca de la boca, los cuales elevan las comisuras de los labios. No obstante, lo característico de esta sonrisa es que se acompaña de una contracción del músculo orbicular cerca de los ojos, que eleva las mejillas y causa esas típicas arrugas de felicidad alrededor de los ojos. Se afirma que es una sonrisa genuina, no fingida, porque la mayoría de las personas no son capaces de contraer voluntariamente el músculo orbicular, si bien en los últimos tiempos esta habilidad se ha puesto en tela de juicio.

La sonrisa falsa

Es la típica sonrisa por cortesía en la que no participan los ojos. Es la que esbozamos para las fotos o cuando reímos de una broma que no nos hace gracia. Esta sonrisa se descubre porque las comisuras de la boca se elevan pero los ojos no siguen ese movimiento. Otras pistas que denotan su falsedad es que suele durar demasiado tiempo o aparece demasiado temprano, por lo que da la sensación de que es una sonrisa artificial fuera de tempo.

La sonrisa de miedo

Es común en nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, quienes sonríen de manera silenciosa para indicar sumisión, nerviosismo y miedo. De hecho, aunque no solemos asociar la sonrisa con el miedo, se ha apreciado que los bebés también sonríen cuando se sienten angustiados. De la misma forma, un experimento realizado en la Universidad de Yale descubrió que solemos sonreír más cuando estamos delante de personas que consideramos de un estatus superior.

La sonrisa atenuada

Es particularmente difícil de comprender pero lo cierto es que la sonrisa genuina y feliz no siempre ha sido bien vista. En la Europa del siglo XVII expresar abiertamente las emociones se consideraba inadecuado y un proverbio ruso alerta de que “sonreír sin razón es un signo de estupidez”. En Japón, por ejemplo, se sonríe más con los ojos que con la boca. Por eso, la sonrisa amortiguada es un intento de controlar una sonrisa automática y feliz. En este caso, las mejillas se elevan pero apretamos los labios o presionamos las comisuras de la boca hacia abajo para intentar ocultar la sonrisa.

La sonrisa miserable

Es una forma socialmente aceptable de mostrar nuestra tristeza o dolor. Se trata de una sonrisa ligeramente asimétrica que muestra una profunda tristeza en los ojos. Un estudio realizado en la Universidad de San Francisco analizó más de 4.800 fotografías de atletas que compitieron en los Juegos Olímpicos de Atenas y descubrió que los medallistas de plata que perdieron sus partidos finales solían mostrar estas sonrisas.

La sonrisa calificativa

Suele ser la que más nos molesta. Es la sonrisa de la persona que sabe algo que no sabemos y que está a punto de darnos una mala noticia, como la recepcionista que nos informa que no hay cita hasta dentro de un año. Se trata de una sonrisa en la que se levanta ligeramente el labio inferior y suele acompañarse de una inclinación ligeramente hacia abajo de la cabeza. Esta sonrisa denota una mezcla de diferentes emociones y sentimientos que abarcan desde la alegría hasta la vergüenza.

La sonrisa de desprecio

Es otra expresión difícil de digerir. Se trata de una mezcla de disgusto y resentimiento y es asombrosamente similar a una sonrisa de auténtica delicia, excepto por las esquinas de los labios, que parecen apretadas. La sonrisa de desprecio es más común en Asia, donde la etiqueta manda que las personas oculten sus sentimientos, por lo que tienden a sonreír mucho cuando están enojadas.

La sonrisa de alegría maliciosa

Se produce cuando alguien se alegra por la desgracia de otro. Por razones obvias, hemos aprendido a ocultar esta emoción mejor de los demás, aunque no siempre es fácil esconderla. Lo más usual es plasmar una expresión de enojo en la parte superior de los labios que produce una sonrisa fija, casi espeluznante, la cual se ha convertido en un elemento básico de los personajes malvados en las películas de terror.

Por supuesto, existen otros tipos de sonrisas, como la sonrisa sarcástica, que denota superioridad, ironía e incluso crueldad. También podemos encontrar la sonrisa de vergüenza o incomodidad; la sonrisa coqueta que se usa para flirtear, y la sonrisa soñolienta, esa que se nos dibuja en el rostro cuando nos acabamos de levantar y se caracteriza por ser extremadamente relajada. Muy parecida es la sonrisa del recuerdo, que esbozamos cuando recordamos algo con nostalgia.

Más triste es la sonrisa de soledad, esa que realizamos cuando nadie nos mira y estamos solos con nuestros problemas, miedos y preocupaciones. En el extremo opuesto hallamos la sonrisa de la victoria, que no solo denota alegría y felicidad sino también una gran satisfacción. Por supuesto, también está la sonrisa del amor, una sonrisa muy especial de complicidad; así como la sonrisa a los extraños, que no es una sonrisa falsa, pero tampoco llega a ser una sonrisa de total felicidad y alegría, aunque es sincera, comedida y cálida.

Muy interesante es la sonrisa de Sísifo, el héroe del absurdo en la mitología griega, la cual surge de las situaciones incongruentes y sin sentido, como cuando alguien intenta hacernos reír para animarnos y recurre al absurdo. Por último, podemos encontrar la sonrisa de coordinación, una de las que más usamos cuando conversamos con alguien para ratificar que le estamos escuchando y que estamos de acuerdo con su mensaje. No llega a ser una sonrisa de alegría pero tampoco es falsa, simplemente es una respuesta automática durante la conversación.

Fuente: muhimu.es

Investigación revela desigualdades en el sistema de protección social

Una investigación realizada por el del Centro de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (CEG-INTEC) reveló las desigualdades en el sistema de protección social dominicano.

El estudio “La salud y la seguridad social, otras fuentes de desigualdades de género en la República Dominicana. Estado de situación al 2017” de la autoría de Desireé del Rosario, Elsa Alcántara y Lourdes Contreras, establece que el fuerte crecimiento macroeconómico que exhibe el país no se refleja en el bienestar de la población.

Consigna que la tasa de pobreza general es de un 32%, por lo que una de cada tres personas está en situación de pobreza. Aproximadamente el 6% de los hogares más pobres y vulnerables son dirigidos por mujeres, lo que las autoras definen como un, “reflejo de la feminización de la pobreza”.

Asimismo, indican que  tres de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible corresponden a los problemas tradicionales que representan deudas sociales acumuladas relacionadas con la deficiente atención a la salud de las mujeres.  Aseguran que estos aspectos no han visto mejoría en tres décadas, como es el caso de la mortalidad materna.  En la actualidad ocurren 107.3 muertes  por cada 100,000 nacidos vivos.  En ese sentido, la República Dominicana cuenta con el más alto índice de la región.

A pesar de que el acceso de ambos géneros al Seguro Familiar de Salud (SFS) es similar, las investigadoras establecen que  todavía hay muchos obstáculos por sortear.

Una de las principales causas está asociada a la división sexual del trabajo, la segmentación laboral y la discriminación salarial a que son sometidas las mujeres. Mientras, el Estado carece de los mecanismos necesarios para el cumplimiento de las políticas, programas acordados y derechos protegidos.

Es así como el  Seguro de Riesgos Laborales (SRL),  está constituido en un 56% por hombres y 44% por mujeres, lo cual encuentra explicación en el acceso limitado de las mujeres a puestos laborales.

En cuanto al acceso de la mujer al sistema de pensiones y aseguramiento por riesgos laborales, también está relacionado con el menor acceso de las mujeres al trabajo formal, cuya  proporción es de un 45%.

Precisa que ese factor negativo es mayor en el total de la afiliación, 43% de las mujeres contra 57% de los hombres y está relacionado con el espaciamiento laboral de las mujeres por su papel en la maternidad.

La investigación recomienda al Gobierno Dominicano implementar el enfoque de género en sus políticas públicas y proyectos, con el objetivo de “identificar situaciones de discriminación entre hombres y mujeres y adoptar acciones para garantizar la igualdad y la equidad de género”.

Destacan la falta de  decisión política para ejecutar acciones efectivas que permitan superar la desigualdad e inequidad de género, aspecto que señalan como, “la principal debilidad” que da lugar al rezago en el acceso universal a la seguridad social, tras 15 años de vigencia.

¿Por qué el 8 de marzo?

Hoy más que celebrar, conmemoramos la sangre, sudor y lágrimas derramadas en la lucha por la igualdad de derechos. Las estadísticas de hoy revelan que las luchas siguen siendo las mismas que dieron origen al establecimiento del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.

El 8 de marzo de 1857 la huelga de las  trabajadoras textiles de la compañía Lower East Side fue por las largas  jornadas laborales, de más de 12 horas diarias,  y con un salario miserable, de un 60 o 70% menos de lo que ganaban los hombres.

El 8 de marzo de 1908 las costureras de la Cotton Textil Factory, en Washington Square, Nueva York se fueron a huelga. Se unieron a  otras 40,000 mujeres de otras fábricas de Estados Unidos. La demanda era por la igualdad de derechos, reducción de la jornada, derecho para unirse a los sindicatos y el cese de la explotación infantil.

Los dueños de la fábrica cerraron las puertas y ventanas de la textilera con las mujeres en huelga dentro. Hubo un incendio en el edificio, y al estar cerrado, 120 mujeres murieron encerradas ahí dentro.

Más de un siglo después la paridad de género sigue siendo un tema de agenda. Los puestos oficiales ocupados por mujeres son fruto de una cuota de discriminación afirmativa, que aunque positiva, no deja de ser discriminatoria. El acceso al empleo y el sueldo siguen siendo inferiores al de los hombres.

La igualdad es determinante para el desarrollo de familias, hijos y naciones fuertes y sanas.

Tu cerebro podría ser el responsable de tu mala suerte

Hay días en que parece que nada puede salir bien: te levantas 30 minutos tarde porque se ha roto el reloj despertador, se quema tu desayuno, no encuentras tus llaves, los taxis pasan como si no te vieran y, al caminar, pisas una baldosa floja que ensucia tus zapatos nuevos. A esta altura podrías estar preguntándote cuándo te has cruzado con un gato negro o has caminado debajo de una escalera, como para tener tan mala suerte. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que la fortuna no es una fuerza externa que conduce nuestra vida, sino que depende principalmente de nuestra actitud.

“Lo que consideramos como azar y suerte no son lo mismo”, explica Richard Wiseman, psicólogo, investigador de la Universidad de Hertfordshire en Inglaterra, quien estudió este asunto durante más de 10 años. “La suerte es determinada por tu actitud hacia la vida, lo que tu das al universo y cómo respondes a los resultados”, resume.

Los gatos negros son causantes de mala suerte según la creencia popular.
Crédito: ©Frostdragon/CC BY 2.0

¿Nacidos con estrella o estrellados?

El reconocido psicólogo, Richard Wiseman, realizó un sencillo experimiento para estudiar el fenómeno de la suerte. Convocó a personas que se sintieran afortunadas o desafortunadas y les dio a ambos grupos un periódico. La consigna que debían cumplir era responder cuántas fotografías había en el interior de la publicación. En una de sus hojas colocó un anuncio que decía: “comuníquele al investigador que ha visto esto y obtenga 250 libras”. Sorprendentemente (o no), los que dijeron tener buena suerte fueron más propensos a hallar el mensaje que ocupaba media página.

En otra prueba realizada por Wiseman, se colocó un poco de dinero en la acera por la que circularían personas que afirmaban tener suerte y otras que se consideraban desafortunadas. Las personas “afortunadas” notaron el dinero y lo recogieron, pero las de “mala suerte” pasaron por el costado sin verlo.

El reconocido psicólogo afirma que “las personas supersticiosas que creen firmemente que son poco afortunadas, realmente se sentirán más tensas ciertos días. Con total seguridad se sentirán estresadas, conducirán peor, posiblemente estarán más distraídas y serán más propensas a tener un accidente”. Por otro lado, las personas que se sienten afortunadas son más relajadas y abiertas, y, por lo tanto, observan todo el panorama y no sólo lo que ellos están buscando.

El uso de amuletos de la suerte da buenos resultados porque aumenta la confianza de las personas y eso las vuelve más perseverantes y eficientes.

Supersticiones

A través de un estudio que se realizó en 2010 en Estados Unidos, se demostró que los objetos de la suerte sí funcionan pero no por un poder especial que puedan tener, sino por el efecto que ellos producen en la confianza de las personas.

En una prueba realizada con un grupo de jugadores de golf, los que pensaban que estaban utilizando “un balón de la suerte” mostraron mayor rendimiento con respecto a quienes habían oído que su pelota era una común y corriente.

También tuvieron mayor efectividad en la resolución de anagramas las personas a quienes se les permitió conservar el amuleto que habían traído con ellos. La hipótesis de los investigadores fue que quienes tenían un objeto de la suerte se sentían más eficaces y persistían en la resolución de los problemas.

Afortunado en el juego

Creer que un hecho aleatorio tiene más probabilidades de ocurrir porque no ha sucedido recientemente, es una creencia errónea que se conoce como “falacia del jugador”. Esto significa que si en un juego de ruleta la bola ha caído diez veces seguidas en rojo, tendemos a creer que hay más probabilidades de que el resultado sea negro en el próximo tiro. Sin embargo, las probabilidades siguen siendo 50 y 50.

Hasta el momento, se pensaba que las personas caían en este error debido al desconocimiento de las probabilidades; sin embargo, un estudio del Colegio de Medicina de Texas demostró que lo que nos hace pensar de esta manera es un procedimiento de nuestro cerebro. La investigación fue realizada con un modelo informático de neuronas biológicas que se programó para “adivinar” hechos aleatorios. En la prueba, el cerebro sintético se comportó de igual manera que uno real (creyendo la “falacia del apostador”).

Esto explica por qué incluso los jugadores experimentados son propensos a estos pensamientos.

Creer que hay más probabilidades de que la ruleta marque determinado número o color es un engaño de nuestro cerebro.
Crédito: ©Håkan Dahlström/CC BY 2.0

Creer que hay más probabilidades de que la ruleta marque determinado número o color es un engaño de nuestro cerebro.

Escuela de la suerte

Richard Wiseman, luego de investigar la psicología de la suerte y concluir en que es nuestro cerebro quien la determina, decidió fundar una escuela donde se enseñara que nadie nace con buena o mala fortuna. En sus clases, al igual que en su libro Nadie nace con suerte, enumera cuatro principios que influyen en la fortuna que pueda desarrollar un individuo.

El primer punto es que las personas afortunadas son expertas en crear oportunidades. Esto lo logran adoptando una actitud relajada a la vida y abriéndose a nuevas experiencias.

En segundo lugar, las personas que consideran que tienen suerte acostumbran a hacer caso a sus corazonadas. Los desafortunados ignoran su propia intuición y luego se arrepienten de la decisión tomada.

El tercer factor es la perseverancia y el optimismo ante los fracasos. Los afortunados suelen pensar que algo bueno va a suceder luego.

Por último, los individuos que poseen “buena suerte” tienen, en realidad, la habilidad de convertir lo malo en algo bueno. Los psicólogos llaman a esta capacidad “mentalidad de inversión”: consiste en pensar que los sucesos podrían haber sido mucho peores y sentirse contentos por cómo en realidad son.

Wiseman sintetiza: “Percibir que la suerte depende de nuestra razón junto con una dosis de ciencia y sano escepticismo puede ser muy positivo en nuestras vidas”.

¿Estás preparado para cambiar tu suerte? ¡Ya sabes cómo hacerlo!

Fuente: National Geographic