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10 preguntas para saber si este ha sido un buen año escolar

Es el momento de poner punto y final a un año escolar más y de prepararse para el verano. Pero antes de despedirse de libros y cuadernos y de pensar en qué hacer en verano, es el momento de la evaluación final, y no estamos hablando de los exámenes, sino de la evaluación para determinar cómo ha ido el curso en general.

¿Ha sido un año para recordar? ¿Un buen curso? ¿Un año escolar sin más? ¿O uno que sería mejor olvidar? Hemos elaborado un cuestionario con diez preguntas que te ayudarán a saber si este ha sido un buen curso para ti. No te preocupes, que para este test no tienes que estudiar: ya sabes todas las respuestas, solo tendrás que decidir si responder con un Sí o con un No a cada una de las preguntas.

¿Te atreves a comprobar si este ha sido un buen curso?

Descubre en 10 preguntas si ha sido un buen curso

1. ¿Estás satisfecho con tu trabajo a lo largo del curso?
2. ¿Consideras que has aprendido cosas nuevas?
3. ¿Has utilizado alguna de las cosas que has aprendido en proyectos o trabajos escolares con éxito?
4. ¿Has ayudado a algún compañero de clase con alguna duda  sobre los exámenes?
5. ¿Tus profesores te han deseado que pases un buen verano porque “te lo mereces”?
6. ¿Tus padres y hermanos te han felicitado por el esfuerzo y por los resultados?
7. ¿Ya has empezado a buscar ideas para disfrutar del verano?
8. ¿Estás orgulloso de las notas que has obtenido?
9. ¿Tan orgulloso que estás deseando encontrarte con tus amigos o con tu familia para presumir de tus excelentes notas?
10. ¿No tienes ningún miedo al curso que viene porque estás seguro de que será tan bueno como este?

¿Ya las tienes? Pues es el momento de enfrentarte a la verdad…

De 0 a 4 respuestas positivas:

Está claro que este no ha sido tu año, como está claro que este verano no te vas a librar de buscar clases particulares para estudiar. No lo veas desde una perspectiva negativa, sino como una oportunidad para reforzar contenidos durante los próximos meses. Si estudias en verano no solo aprobarás, sino que próximo curso escolar empezarás con los contenidos muy frescos. ¡Tienes un comienzo muy prometedor!

5 respuestas positivas:

No ha sido tu mejor año escolar, y lo sabe. Como también sabes que la suerte ha estado contigo durante todo el año y que, gracias a ella, has pasado el curso sin “grandes daños” que lamentar, aunque quizás no te hayas librado de algún daño menor en forma de suspenso… Aunque hayas librado todas las asignaturas, quizás te convendría buscar clases de refuerzo para el verano. La suerte es traicionera, así que no vuelvas a dejar tus notas en manos del azar… No podrás presumir de excelentes notas, pero puedes presumir de que, para lo poco que te has esforzado, la suerte te ha acompañado.

De 6 a 9 respuestas positivas:

Ha sido un año escolar del que puedes sentirte muy orgulloso, la mejor prueba no está en el test, sino en las notas que has llevado a casa y en las que seguro que hay puntuaciones de las que puedes presumir. Cada curso escolar está lleno de sorpresas y, si no te relajas, puede que el próximo escolar se convierta en tu mejor año. ¡Sigue trabajando así de bien!
10 respuestas positivas:
¡Enhorabuena! Está claro que has tenido un curso de 10, así que ahora es el momento de disfrutar de un verano excelente porque está claro que te mereces unas vacaciones.
Sea cual sea el resultado que hayáis obtenido, por nuestra parte, os deseamos que disfrutéis de un buen verano.

Fuente: tusclasesparticulares.com

La increíble lección de un profesor para enseñar a los niños a aceptar las críticas

Un profesor dio una gran lección a sus alumnos sobre cómo afrontar las críticas de forma constructiva y de cómo cambiar la forma en la que nos fijamos en los demás. Sin duda, este es un gran ejemplo que puedes utilizar con tus hijos para enseñarles a tolerar la frustración y a mirar a los demás de forma más justa.

‘El mundo sólo se fijará en tus errores, y no verá tus aciertos’… Esta es la gran lección que un profesor dio a sus alumnos.

Un día un profesor entro en clase y se dirigió a la pizarra. Todos los alumnos observaron en silencio. El profesor buscó una tiza y comenzó a escribir la tabla de multiplicar del 9 en el encerado, de esta forma:

9 x 0= 0

9 x 1= 7

9 x 2= 18

9 x 3= 27

9 x 4= 36

9 x 5= 45

9 x 6= 54

9x 7= 63

9 x 8= 72

9 x 9= 81

9 x 10= 90

Los alumnos comenzaron a reír. Y el profesor se dio cuenta. Al girarse les preguntó: ‘¿de qué os reís?’

Un alumno contestó: ‘La tabla tiene un error… 9×1 no es 7, sino 9’.

El profesor soltó entonces la tiza y les dijo: ‘Bien, esto demuestra queno os habéis dado cuenta de que he tenido 10 aciertos. No me habéis felicitado por ello… Sólo os habéis fijado en que he tenido un error. Y así os juzgará la vida: el mundo no alabará vuestros millones de aciertos, sino que se fijará en los pocos errores que cometáis’.

Los alumnos se quedaron pensando y asintieron. Cada uno valoró esta respuesta de forma diferente. Unos pensaron en lo injusta que podía llegar a ser la vida, incluso ellos mismos, al centrarse siempre los errores de los demás. Otros fueron más allá y pensaron en cómo afrontar las críticas de forma más constructiva.

5 mensajes sobre valores y tolerancia a la frustración para los niños en esta gran lección

‘El mundo no valora los muchos aciertos de una persona sino que sólo se fija en el único error que comete’. Es el mensaje que el profesor dejó en el aire para que sus alumnos recapacitaran. De aquí se pueden sacar todas estas conclusiones:

– Confía más en ti mismo: Enseña a tu hijo a valorar sus aciertos y habilidades. La actitud en la vida debe ser positiva, y no negativa. Si nos centramos en los errores y no vemos los aciertos, será como centrarnos exclusivamente en la parte negativa. Si valoramos los aciertos y después contemplamos el error, siempre tenderemos a superarlo de forma constructiva.

– Superar la frustración: Enseña a tu hijo que no debe dejar que una crítica le hunda. Persevera y sé fuerte, no te vengas abajo por un error. Recibirás muchas críticas por tus errores a lo largo de la vida. Algunas serán acertadas y otras no. Pero no dejes que una crítica te haga ver sólo lo malo. Levanta la cabeza y observa si también cometiste grandes aciertos. Y continúa adelante con la cabeza bien alta.

– Utiliza la crítica para crecer: En lugar de pensar en el error, enseña a tu hijo a pensar en cómo arreglarlo, de forma positiva, sin peder la confianza en él mismo. Los errores pueden enmendarse.

– La importancia de la humildad: Nunca te creas mejor que los demás. Si ves en alguien un fallo puede que en realidad atesore miles de aciertos.

– La importancia de los refuerzos en la educación: Los refuerzos pueden conseguir en un niño mucho mas que un castigo. ¿Conoces el método del bolígrafo verde? Si destacas los aciertos de tus hijos y luego le adviertes del error, el niño se valorará y no perderá la ilusión por continuar aprendiendo y de enmendar ese ‘pequeño’ error.

Fuente: guiainfantil.com

Así sería el profesor perfecto para nuestros hijos

Hay profesores más clásicos. A algunos les gusta hablar en clase. Otros, prefieren que los alumnos tomen apuntes. Hay profesores que intentan ser amigos de los alumnos y los hay que guardan distancias. Los hay que mandan montañas de deberes y otros que prefieren trabajar sólo en clase.

Con tantos y tantos maestros… ¿qué es lo mejor? ¿Cómo debería ser el profesor de nuestros hijos? Una vez analizados los pros y los contras, aquí tenemos la radiografía del que seguramente sería el profesor perfecto. Así sería el profesor perfecto para nuestros hijos.

10 características del profesor perfecto

Descubre las virtudes que hacen que un maestro se acerque a la perfección. Es el que consigue que sus alumnos se motiven y aprendan de verdad. Esos profesores tienen en común todo esto:

1. Mantiene el contacto con la familia y piensa en cada alumno como alguien especial. Conocer a los padres y la familia del alumno ayuda a entender y empatizar con el niño. El profesor ideal es aquel capaz de encontrar la clave para sacar lo mejor de cada alumno.

2. Lee y conecta con profesores que debaten constantemente sobre la educación. Se trata de un profesor activo, que investiga nuevas fórmulas, nuevos caminos para educar, que se adapta a los cambios de la sociedad y nunca deja de aprender. Suele ser un profesor que no rechaza las redes sociales, sino que las utiliza a su favor, y que prefiere dejar de lado las lecciones de los libros para interactuar y debatir en clase.

3. Habla mucho con sus alumnos, e incluye la música y el arte en la clase. Lejos de olvidar la enseñanza de la música, el buen profesor se respalda en ella para enseñar a sus alumnos. También incentiva a sus alumnos para que se expresen mediante el arte.

4. Desafía a sus alumnos a superar sus objetivos. Les incentiva y reta para que consigan superarse a sí mismos.

5. Siempre recompensa el esfuerzo. No consiste en premiar al niño que mejores notas saca sino el que más se esforzó.

6. Desarrolla el pensamiento crítico de los alumnos. Incita a que los alumnos pregunten y se planteen dudas. No enseña para que aprendan de memoria. Enseña a sus alumnos pensar.

7. Experimenta en clase. Este profesor prefiere que sus clases sean más prácticas. Investiga ejercicios y actividades. Experimenta.

8. Sabe controlar los nervios y es paciente. Un profesor que no grita en clase, que sabe comunicarse con sus alumnos de forma enérgica sin necesidad de gritar. Sabe perfectamente que para ganarse el respeto no hay que alzar la voz.

9. Es creativo, y facilita a sus alumnos las herramientas necesarias para que puedan aprender.

10. Incentiva y anima a sus alumnos constantemente. No deja que tiren la toalla, sino que les animan a seguir intentándolo una y otra vez. Y si fallan, no le dan importancia: perdona sus errores y les convence para que lo corrijan y empiecen de nuevo.

Fuente: guiainfantil.com

5 estrategias docentes que funcionan en el salón de clase

¿Eres profesor y quieres innovar en tu forma de dar clase? Conoce a continuación 5 estrategias efectivas que podrás aplicar en el aula para mantener a tu grupo de alumnos motivados.

La docencia es una de las profesiones más cambiantes. Esto se debe a que lasherramientas educativas evolucionan con la tecnología, y cada generación de alumnos es distinta a la otra. Por ello los profesores tienen que adaptarse e innovar continuamente y buscar nuevas vías para que los estudiantes logren asimilar el conocimiento.

Un experto en investigación sobre educación de Nueva Zelanda, llamado John Hattie,  realizó un ensayo sobre cómo aumentar el impacto del aprendizaje. Su objetivo era que los profesores pudieran comprender mejor el proceso de aprendizaje a través de los ojos de sus estudiantes.

Sus conclusiones fueron resultado de 15 años de investigación. Destacó que la manera en que los alumnos aprendían, dependía en parte a la manera de proceder de los profesores en el salón de clase. Es decir, el éxito del aprendizaje de los estudiantes estaba ligado a qué tan buenas eran las estrategias que aplicaban los docentes. Estas son 5 estrategias eficientes que mencionó:

1. Explicar las cosas con claridad

Para un alumno no existe nada peor que sentirse perdido en clase. No tener idea del tema que están dando, ni saber qué es lo próximo que van a dar, los desanima enormemente. Por ello el profesor tiene la tarea de presentar desde el primer día el plan de estudio, las unidades que van a dar, y comprometerse a hacer el mismo mecanismo cada vez que va a comenzar un tema nuevo. De esta manera los estudiantes saben qué se espera de ellos y qué deben hacer para tener éxito en esa clase.

2. Permite el intercambio de ideas

Asistir a clase para ser un agente pasivo ya no es una posibilidad. Los estudiantes están acostumbrados a las redes sociales donde constantemente pueden dar su opinión y comentar sobre todo. Por ello esta dinámica debe aprovecharse en el área educativa. Los profesores tienen que dar un paso atrás de tanto en tanto para permitir que se generen intercambios de idea ente los alumnos. El ida y vuelta permite que aprendan del otro y es una buena oportunidad para que el docente observe si realmente comprendieron los conceptos y contenidos que está dando.

3. Haz devoluciones siempre que puedas

Claro que es más sencillo llevarte a tu casa las tareas, corregirlas y devolverlas al otro día con la calificación, pero no es la opción más efectiva. Para que los estudiantes sepan si realmente están avanzando y mejorando, eres tú el encargado de darles una devolución sobre lo que hicieron. Una manera es hablando con el grupo entero y proceder a señalarles las debilidades que aún tienen y cómo pueden mejorarlas.

4. Realiza evaluaciones sobre el proceso de formación

Además de los clásicos exámenes y pruebas para evaluar lo aprendido, deberás realizar evaluaciones para analizar el proceso de formación de tus estudiantes. Compara el desempeño que están teniendo con las metas que deberían ir cumpliendo según los objetivos plantados desde el principio. Al hacerlo con frecuencia podrás adaptar los materiales y la velocidad con la que avanzas. Incluso puedes pedirles a ellos que evalúen tu forma de actuar.

5. Fomenta la autosuficiencia de tus estudiantes

Debes brindarles oportunidades a tus estudiantes para que aprendan a organizarse, a crear su propio plan de acción y a evaluar su propio trabajo. Al ser conscientes de su forma de pensar y de actuar a nivel académico, consiguen modificar conductas y conseguir mayores logros que si tu les estas encima y los obligas a hacerlo.

Una excelente forma de aprender estrategias docentes es leyendo libros de Pedagogía, o imitar a los grandes docentes que con sus métodos logran resultados exitosos.

Fuente: noticias.universia.es

“Carpe Diem”, el increíble poema de Walt Whitman que te motivará a luchar por tus sueños

Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz,
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el
derecho de expresarte, que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…
No dejes de creer que las palabras y la poesía, sí pueden cambiar al
mundo; porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.

Somos seres humanos llenos de pasión, la vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra
propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa.
Y tú puedes aportar una estrofa…

No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el
hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un
silencio espantoso. No te resignes, huye…

“Yo emito mi alarido por los tejados de este mundo”, dice el poeta;
valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía sobre las
pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias, todos merecemos ser aceptados.
No podemos remar en contra de nosotros mismos, eso transforma la
vida en un infierno.

Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.

Piensa que en ti está el futuro, y asume la tarea con orgullo y sin
miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte. Las experiencias de quienes se
alimentaron de nuestros “Poetas Muertos”, te ayudarán a caminar por
la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, los “Poetas Vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti, sin que tú la vivas…

Walt Whitman

Actividades para realizar en el aula luego de Semana Santa

Por: Carolina Jiménez

El pasado domingo de Pascua, culminó la Semana Santa con la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Por lo que, quienes trabajan vuelven a reintegrarse en sus oficios e inicia la cotidianidad de todos. Asimismo los más pequeños del hogar vuelven a sus escuelas o colegios. Quizás para ellos sea más difícil adaptarse a sus quehaceres escolares luego de unas vacaciones por más cortas que fuesen.

En Plan LEA te proporcionamos cinco actividades que podrían ser muy útiles para motivar a tus estudiantes a que tengan un buen rendimiento luego de esta Semana Santa:

  • Realiza en el aula un conversatorio con tus estudiantes de cómo estuvo su Semana Santa, qué hicieron, cuales lugares visitaron y con quienes compartieron. (Si es preciso que lo expresen a través de un dibujo o resumen descriptivo).
  • Lee alguna reflexión relacionada a la resurrección de Jesús para que entiendan el significado que tiene luego de la Semana Santa.
  • Redactar un cuento donde los personajes principales sean los miembros de sus familias y los hechos contados sean todos aquellos eventos que realizaron durante las vacaciones.
  • Retroalimenta las clases que quedaron pendientes antes de Semana Santa, para así refrescar ese contenido y seguir avanzándolo.
  • Crear actividades enlaces en las que relacionen la Semana Santa con el tema de clase a trabajar.

 

 

Reflexión de Semana Santa para estudiantes y docentes

La vida ejemplar de Jesucristo nos invita a la reflexión, en Semana Santa, sobre nuestro comportamiento para con nuestros semejantes.

Durante estas fechas se celebra una fiesta religiosa de singular importancia para quien decida observarla.

Se trata de la celebración de los últimos días de permanencia física del maestro Jesús de Nazaret en este planeta, y su importancia radica en lo trascendental de su existencia terrena por la manera en que él eligió vivir en la práctica sus enseñanzas, aun ante las situaciones tan adversas que rodearon su partida.

Los últimos días de Jesús de Nazaret en la tierra estuvieron rodeados de grandes pruebas y dificultades, la mayoría más fuertes de lo que cualquier ser humano creería poder ser capaz de soportar, pero aun así este gran maestro demostró mediante su ejemplo, la grandeza que puede alcanzar el ser humano cuando se pone en contacto con su ser interior y este comienza a manifestarse en obras.

Entre los ejemplos que dio Jesús durante estos días podemos citar el de mantener la dignidad al enfrentar las mayores tribulaciones, el perdonar la traición por comprender la debilidad, mantener la ecuanimidad ante los mayores retos, comportarse compasivamente hasta con sus mayores enemigos.

Además, la fidelidad a sus ideales ante las mayores tentaciones, y así muchos otros pero, tal vez su mayor ejemplo fue el de mantener la confianza en Dios aun a costa de su propia vida y mediante ésta dar fe de la supervivencia del alma más allá del plano material.

La existencia de Jesús tuvo un alto propósito, mostrarnos mediante una vida inmaculada el camino a seguir para acercarnos cada vez más a nuestro padre creador. Una vida dedicada a cumplir la voluntad de Dios manifestada en servir desinteresadamente a la humanidad.

Una vida tan ejemplar como la de este gran maestro nos invita a la reflexión sobre nuestro comportamiento para con nuestros semejantes, nuestra actitud ante las situaciones cotidianas y la manera en que pudiéramos mejorarlas si nos lo proponemos.

Si hacemos aunque sea un pequeño esfuerzo por imitar el ejemplo de Jesús en nuestras vidas, estaremos dando grandes pasos hacia la elevación de la calidad de vida en este planeta y con ello contribuyendo al acercamiento de la humanidad para unirse en una sola raza, donde todos los hombres seamos hermanos y nos miremos los unos a los otros como iguales, reconociendo al Cristo interior en cada uno de nosotros para así permitir que el reino de los cielos se manifieste aquí en la tierra, como una vez lo predijo Jesús.

Estos días son ideales para recordar las enseñanzas de este sublime maestro del amor y la compasión comparándolas con nuestro estilo de vida para así poder establecer un patrón a seguir en nuestra vida diaria en armonía con las lecciones aprendidas de este estudio y de esta manera contribuir al enaltecimiento de los valores humanos en nuestra sociedad.

Fuente: educando.com

Clasificación Curricular: Todos Básica Formación Integral, Humana y Religiosa

10 estrategias para motivar a tus estudiantes

Como dijo el periodista Horace Greeley, “el maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío”.

Es ciertamente muy lógico que la base del aprendizaje sean las ganas de aprender cosas nuevas. Y, en ocasiones, ser capaz de motivar a los más pequeños debe implicar repensar la forma de dar clase, como muy acertadamente reflexiona un pequeño estudiante en este vídeo.

Quizá en un principio puede sonar un poco abrumador, y quizá no sabes muy bien por dónde empezar a cambiar las cosas. Es por eso que te traemos 10 estrategias que esperamos puedan orientarte en esta aventura. ¡Toma nota!:

  1. Refuérzalos positivamente: Les será muy difícil creer en ellos mismos si no lo haces tú antes, por lo que además debes demostrárselo con cierta frecuencia. Recuerda que son ellos el centro de su aprendizaje, ¡dales el protagonismo que se merecen!
  2. Utiliza diferentes metodologías: Ya que no todos los estudiantes responden de la misma forma, es importante ir mezclando la forma de trabajar para que todos puedan disfrutar con aquello que más les gusta. Actividades individuales, en equipo, investigaciones, juegos… ¡el límite lo pone tu imaginación!
  3. Da feedback a tus alumnos: Es muy importante que les expliques dónde se han equivocado y cómo pueden mejorar para la siguiente ocasión, o pueden sentirse perdidos y perder la motivación pronto.
  4. No tengas miedo a innovar: Aprovecha la fascinación de los más pequeños por las nuevas tecnologías y prueba diferentes herramientas TIC en tus clases, adaptándolas a sus necesidades y al tema a tratar.
  5. Sé creativo en el uso del espacio: Cambia el escenario de vez en cuando, utilizando los diferentes espacios de la escuela o del entorno (patio, parque, biblioteca…) o cambiando de orden el mobiliario pueden ser geniales ideas para hacer las clases diferentes.
  6. Marca objetivos alcanzables: Los retos que plantees deben de ser lo suficientemente difíciles como para que requieran un esfuerzo importante (¿conoces el término de ‘zona de confort’?),  pero lo suficientemente realistas como para que no acaben siempre en frustración.
  7. Utiliza sus vivencias como recurso educativo: Relacionar los contenidos con la experiencia de tus estudiantes les permitirá ver la utilidad de lo que están aprendiendo, y les será mucho más sencillo retener los conocimientos sobre ello.
  8. Sé cercano y atento: Trata a cada estudiante de forma personalizada, intentando dedicarles tiempo exclusivo para hablar con ellos sobre temas académicos o extraescolares.
  9. Ayúdales a superar la frustración: Tus estudiantes necesitan apoyo para reconocer y superar la ansiedad y frustración. Por tu parte, analiza y estudia sus diferentes capacidades y adapta las tareas a ellas.
  10. Haz de la curiosidad tu mejor herramienta: ¿Habías pensado alguna vez en empezar todas tus clases con una pregunta que llame la atención de tus estudiantes? Ésta es una forma de despertar su curiosidad por el tema, pero seguro que puedes encontrar otras muchas adaptadas a sus preferencias y características.
Algunos recursos que no te puedes perder

Si te interesa el tema, no puedes perderte estos recursos relacionados, ¡están llenos de buenas ideas!:

  • Toda una responsabilidad: Un genial artículo de Santiago Moll, como ya nos tiene acostumbrados. Una reflexión desde la propia experiencia, y que seguro que te será de gran utilidad.
  • Consejos para practicar cada día: Algunas ideas que puedes poner en práctica desde hoy mismo y que seguramente marcarán la diferencia en tu aula. ¡Toma nota!
  • ¡Enséñales a motivarse!: ¿Qué es estar motivado?, ¿por qué unos alumnos están motivados y otros no?, ¿qué responsabilidad tenemos los profesores? En este artículo se responden a éstas y otras muchas preguntas.

Fuente: blog.tiching.com

6 estrategias para promover la participación y el compromiso de los estudiantes en clase

La participación en clase de los estudiantes es fundamental y tiene múltiples beneficios. Aporta a la dinámica de clase y contribuye al aprendizaje del estudiante, al tiempo que trabaja en el desarrollo de la persona ayudándola a superar la timidez con los compañeros, por ejemplo. A continuación, te proponemos explorar algunas ideas que los profesores pueden incorporar para sus clases y así promover una participación activa de sus estudiantes.

1. Definir la participación en clase

Invitá a los estudiantes a participar en clase, realizar comentarios verbales e involucrarse en la conversación para que no haya solo una exposición por parte del docente. Promueve la comunicación entre profesores y estudiantes; una manera de hacerlo es a través del planteo de dudas, preguntas que no hayan realizado en clase y comentarios a través del correo electrónico o plataformas educativas, por ejemplo. Será importante recordarles a los alumnos que escuchar es también parte de la participación y que es necesario desarrollar esa capacidad.

2. Cultivar la presencia de los profesores que invite a la participación de los estudiantes

Estar presente no solo significa estar en el salón de clase físicamente, sino también mentalmente. Es decir, es necesario que el docente todos los días esté atento a las interacciones e intervenciones de cada estudiante. Hay muchas maneras de mostrar que el docente está presente. Además, siempre hay que tener en cuenta comportamientos no verbales que transmiten confianza y comodidad, como una sonrisa, un comentario sobre el tiempo o un evento actual. Todas las acciones positivas, así como ver que el docente está comprometido con el contenido del curso y el aprendizaje de los estudiantes, ayudarán a promover la participación de los alumnos en el salón de clases.

3. Dedicar tiempo a hablar sobre el aprendizaje y a mostrar porqué es importante

La conexión de lo que se aprende con su lado práctico es muy importante para captar la atención del alumno. Muchas veces, el problema de la falta de compromiso con la clase tiene que ver con que el alumno no ve la aplicación práctica o la importancia que tiene lo impartido para su carrera o desarrollo. Esto los lleva a querer aprender de una manera fácil, memorizar la información y estudiar o salvar haciendo lo mínimo posible. Por lo tanto, despertar en el estudiante el sentimiento de compromiso con el aprendizaje será tarea del docente. Los profesores serán los encargados de cautivar la atención y despertar la curiosidad del aprendizaje en los estudiantes..

4. Permitir que los estudiantes participen del proceso de aprendizaje

Los docentes son quienes toman todas las decisiones sobre el aprendizaje de los estudiantes. Ellos deciden los contenidos, la manera de aprender, el ritmo y las condiciones en que aprenderán. Está bueno que los estudiantes puedan aportar y decidir sobre el método de aprendizaje, como por ejemplo ver qué temas desean tratar.

5. Diseñar tareas auténticas y experiencias de aprendizaje

Siempre será bueno diseñar tareas nuevas para que los estudiantes participen en clase. Por ejemplo, plantearles una hipótesis y pedirles la predicción de los resultados o introducirlos a la crítica literaria y que den su opinión. Probablemente no sean los mejores trabajos y cometerán errores, pero trabajar sobre las equivocaciones es una buena manera de aprender. Además, contribuyendo al trabajo de la materia se genera un compromiso con el aprendizaje.

6. Utilizá cuestionarios, pruebas y exámenes finales

Si el objetivo es la retención de la información a largo plazo y el docente quiere que los estudiantes sean capaces de transferir o aplicar el conocimiento, la mejor manera de cumplirlo es a través de un examen al finalizar el curso. Cada vez que un estudiante se vuelve a exponer a un material ya aprendido, éste se vuelve más fácil de recordar. Probablemente los estudiantes prefieren tener exámenes por unidad y no al finalizar el curso, por eso una buena opción hacer revisiones cada tres semanas y acumular menos información. Esto hará que sea más liviano y ayudará a los alumnos para prepararse de cara a los exámenes más largos.

Fuente: universia.com.ar

Cómo finalizar bien el primer período del año escolar e iniciar el próximo de la mejor manera

Las reflexiones, acciones y decisiones que tomes en la recta final, pueden ser la clave para iniciar el siguiente año con el pie derecho.

El término de un año escolar significa cerrar una etapa, evaluar y reflexionar para despedirse de un proceso que probablemente estuvo lleno de altos y bajos para profesores y estudiantes. Pero, si bien se cierra un ciclo, es importante pensar que, aquello que se hace hasta los último días, puede impactar de forma positiva lo que sucederá el próximo año. “El fin de año, es realmente el inicio del próximo año”, asegura en Edutopia, Elena Aguilera (consultora en educación y autora de diversos libros sobre entrenamiento de equipos y resiliencia en profesores). Por esto, es importante idear estrategias que permitan empezar con el pie derecho una nueva etapa. Esto exigirá un último esfuerzo en la recta final, pero después habrá valido la pena. Y, ¿qué se puede hacer exactamente para concluir un ciclo y darle un pequeño empujó al que vendrá más adelante? Aguilera sugiere algunas ideas:

Una carta

Empieza por ti. Por reconocer lo que hiciste a lo largo del año, por evaluar lo que aprendiste y lo mucho que creciste en términos profesionales y personales. Lo puedes hacer escribiéndote una carta de reconocimiento… puede ser extraño al principio, pero es importante hacerlo, pues nadie más que tú sabe lo que te has esforzado para lograr que todos tus estudiantes aprendan. Escribe tus desafíos, dificultades, logros e imagina el impacto que todo tu trabajo ha tenido en otros. Este ejercicio te permitirá darte cuenta de cuánto vale la pena estar donde estás y cuáles son aquellas cosas en las que quieres perseverar el año que viene.

Retroalimentación

Antes de que termine el año, sería importante crear instancias de cierre donde los estudiantes también puedan reflexionar sobre lo que aprendieron y sintieron a lo largo de todo el año. Al fin y al cabo, son ellos el motor de tu labor y es importante hacerlos parte de una retroalimentación fundamental para las mejoras del ejercicio docente.

Una limpieza profunda

Si estás a cargo de una sala de clase, limpiarla a profundidad puede ser realmente liberador y sobre todo, una buena instancia para dejar la sala lista para un próxima etapa. Si crees que es mucho trabajo para una sola persona, quizás puede encontrar un grupo de estudiantes entusiastas y voluntarios que te quieran ayudar en el proceso. Ordenar la sala, o al menos una parte de ella, te permitirá también seguir con esta lógica de orden a lo largo del nuevo año escolar.

Crear lazos

Crea lazos con otros profesores, con estudiantes, con padres, con todos los miembros de la comunidad educativa. En este importante periodo de cierre es clave enfrentar la transición de una etapa a otra en equipo. Para todos es un gran cambio, así que enfrentarlo en armonía y de manera grupal permite estructurar relaciones saludables que den pie para iniciar bien el próximo año. Además, crear lazos con aquellas personas, te motivará a querer verlos el año que viene.

Fuente: eligeeducar.cl