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11 razones por las que los profesores no usan tecnología

John Spencer escribe en el artículo  las principales razones que llevan a los profesores a no usar tecnología en las aulas; pero, ¿qué pasa exactamente? ¿qué piensas sobre esto?

Técnicamente todas las herramientas son tecnología (en un sentido literal). Sin embargo, ahora mismo pienso en computadoras, tabletas y dispositivos móviles; tengo que admitir que esta lista de motivos por los que los profesores y las profesoras no utilizan las nuevas tecnologías se limita a mi contexto local y a mi experiencia, con lo cual no pretende ser exhaustiva, pero ahí va:

  • El miedo
    La implementación de las nuevas tecnologías puede causar terror entre los profesores, ya que pueden tener la sensación de perder el control del aula o a no contar con los suficientes conocimientos para implementarlas.
  • Baja auto – eficacia
    Cuando hice la investigación en el Máster consideraba que el desarrollo profesional incluía, principalmente, habilidades directivas y motivación. Quería hacer ver a los/as docentes que la tecnología era algo positivo; ellos/as sí estaban capacitados y motivados, en cierta medida, pero les faltaba la creencia en su propia capacidad para integrar las Tecnologías de la Información en Comunicación (TIC) en las clases.
  • Prueba
    La mayor barrera es esta, los docentes conocen las estrategias integradas, conocen las metodologías ante la inclusión de las TIC, conocen eso que llaman “calidad”, etc. Lo ven en acción, pero las inconsistencias en el sistema educativo, en la enseñanza y en la evaluación los hacen retroceder.
  • Consumismo
    En muchos casos, los propios maestros tienen las computadoras, celulares o tabletas sólo para el entretenimiento y la interacción social. A menudo, esto viene de una mentalidad consumista. Los libros, no importa tanto su calidad, siempre van a ser “mejores” que las pantallas, porque “hay que leer”, hay que “escapar” de tanta nueva tecnología” (“al menos, la gente está leyendo” es una frase que esconde, tras sí, una juicio concreto del acto de leer con rancio arraigo cultural).
  • Falta de liderazgo
    Generalmente los directivos se preocupan más por la responsabilidad de gestionar el centro educativo que por los cambios que harían que ese centro para que funcionase mejor. En estos casos, las TIC se convierten en el chivo expiatorio: en vez de aprovechar sus ventajas, sacamos “provecho” (para quedarnos como estamos) de sus problemas, desventajas o vulnerabilidades. Más que una lucha por la seguridad, parece que luchamos contra las nuevas tecnologías.
  • Los paradigmas incoherentes
    Los profesores se agobian al tener que gestionar ocho computadoras y piensan: “¿Qué se supone que haré con ocho computadoras?” o “¿Cómo debo manejar múltiples dispositivos?” Y, sin embargo, los mismos profesores, gestionan un grupo de 30 alumnos sin ningún problema. No tienen problema con hacer la misma gestión con hojas de papel. Se preocupan mucho porque los alumnos se comuniquen por las diferentes redes sociales, pero no les resulta molesto que se pasen notitas de papel.
  •  Experiencia personal
    Ciertos maestros se sienten cómodos con las estrategias de enseñanza con las que crecieron. Algo tan simple como un blog o medios de comunicación social extrema son nuevas y diferentes para ellos. Si los maestros mismos nunca han utilizado estas herramientas en su tiempo libre y las escuelas no han utilizado estos en el desarrollo profesional, las herramientas siempre van a parecer extraño.
  •  Humildad
    Se necesita un cierto nivel de humildad para decir, “mi enfoque no tecnológico está mal y tal vez necesito tener en cuenta la tecnología”.
  •  Es opcional
    En una cultura de cumplimiento, algunos maestros sólo hacen lo que los líderes exigen que hagan. Por lo tanto, no es necesaria la tecnología. De alguna manera, lo tratamos como si es una cuestión de elección personal. A alguien todavía se le permite ser un “buen maestro” con uso nulo de la tecnología. El fracaso no es una opción, pero es irrelevante. De alguna manera hemos fastidiado nuestras prioridades. De alguna manera hemos permitido que el nivel de comodidad del maestro decida lo que usamos con los estudiantes.
  • Falta de recursos para tecnología
    Con los recientes recortes presupuestarios, las escuelas no están invirtiendo en tecnología y esto puede ser una de las principales causas de que los profesores no usen estas nuevas herramientas.
  • Falta de investigación
    No hay una investigación sólida que analice la relación de las estrategias y su integración con las TIC. Hay expertos, tecnólogos, que convierten en milagros a los mismos dispositivos, generando con su excesivo entusiasmo, una falta de comunicación con el personal docente que se ve abocado al sub-uso. No se comparte con eficacia la investigación realizada y los resultados de unos estudios y otros son muy contradictorios.

Fuente: comunidaddocente.org

La música en la educación primaria

Luis Domenech García

De todos es sabido que la música está presente durante todas las etapas de nuestra vida. Aparece en anuncios de televisión y radio, salas de espera, viajes, bandas sonoras de películas, etc. Son solo algunos ejemplos de la presencia de la música en nuestras vidas, pero ¿cómo llega la música a esos lugares?, ¿quién compone esas melodías que tanto nos atrapan?, y la pregunta más importante de todas es ¿quién y cómo siente esa necesidad de dedicarse a una profesión como es la música?

Últimamente se está cuestionando mucho la necesidad de impartir una asignatura tan importante como es la de música. De hecho, en España hace muy poco tiempo que el ministro José Ignacio Wert ha decidido prescindir de ella como obligatoria en la educación primaria.  ¿Es necesario?, ¿es correcta esta decisión que se ha tomado recientemente?

Son muchas personas las que están en contra de esta propuesta, afirmando que antes de tomar una decisión así se deberían conocer aspectos sobre por qué la música es tan importante en nuestras vidas.

La música nos ayuda a relajarnos y tranquilizarnos, concentrarnos ante situaciones de gran esfuerzo mental e incluso nos anima ante situaciones de desesperación como las que pueden surgir con alguna enfermedad o trauma psicológico.

Existen numerosos estudios que determinan que la música tiene una influencia muy positiva en el desarrollo cognitivo, creativo, intelectual y psicológico de los más pequeños, y algunos científicos han probado que esta estimula el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, el cual es el encargado del desarrollo de actividades básicas como el aprendizaje del lenguaje, la escritura, los números y el uso de la lógica.

Sabiendo esos beneficios que nos aporta, tanto a niños como a mayores, vamos a nombrar algunas de las razones de por qué la música debería estar presente desde los cursos básicos de educación primaria:

  • Es una forma de poder expresarse libremente.
  • Actúa sobre todas las áreas del desarrollo por lo que incita a la mejora y a un completo desarrollo intelectual del niño.
  • Los avances que se van experimentando poco a poco producirán una gran satisfacción y alegría en el niño. El niño siente que todo su esfuerzo ha valido la pena, se sienten realizados y esto mejora su autoestima.
  • Mejora sus habilidades de comunicación con otras personas.
  • Desarrolla las capacidades de memoria, concentración y atención del niño.
  • Mejora la habilidad en el estudio de otras materias como la lectura, matemáticas y los nuevos idiomas.
  • Darse cuenta de que aplican la teoría aprendida en la práctica aporta una  gran satisfacción.
  • Mejora su coordinación.
  • Esta es una asignatura que requiere constancia, un gran esfuerzo y persistencia, valores esenciales en la educación de los más pequeños.

Parémonos a pensar entonces si es prescindible una asignatura que nos aporta todos estos beneficios. Quizás muchos de nuestros pequeños al crecer no sientan esa llamada por hacerse músicos, ya sea por afición o profesionalmente, pero está claro que si no tienen la oportunidad de tratarla nunca la sentirán y perderán la oportunidad de poder beneficiarse de todos los bienes que aporta.

Fuente: Arco Iris

Un caso dominicano de innovación y éxito educativo

Hainan Reynoso Uribe

Existe una escuela pública en el Cibao que le sube la calificación al sistema educativo dominicano a nivel internacional. Con apenas cuatro años de fundada, sus egresados se destacan por su excelente desempeño en las pruebas de ingreso a las universidades locales y extranjeras.

La primera cosecha del Liceo Científico Dr. Miguel Canela Lázaro, de la provincia Hermanas Mirabal, obtuvo US$800,000.00 en becas para estudios superiores, tanto en el país como en Estados Unidos de América.

Se trata de una iniciativa pública y autosostenible que incluye un 80% de niños y adolescentes pobres y de origen rural. Se nutre de los recursos que aportan la comunidad, el comercio local,  y el Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd), según afirma José Gabriel Maldonado, director ejecutivo de la Fundación Pro Educación y Ambiente (Proea).

Proea fue invitada por la Oficina Técnica de la Comunidad de Hermanas Mirabal, organización sin ánimos de lucro. El acuerdo de co-gestión entre las familias, empresarios, maestros y alumnos, implica construir día a día un centro educativo que desarrolle el enfoque de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).

Las antiguas naves de una zona franca industrial albergan a 400 alumnos de alto rendimiento académico, cuyos resultados en las recientes Pruebas Nacionales los colocan entre los primeros en toda la región, incluyendo los colegios privados de élite.

Desde allí, un cuerpo docente internacional y multicultural, altamente capacitado, ofrece un novedoso plan de estudios público, especializado y selectivo, con enfoque Stem. Los frutos no se han hecho esperar y según Maldonado establece, “logramos que un 72 por ciento de los estudiantes de la primera clase graduanda expresaran querer ser profesionales en áreas Stem o maestros de Stem.”

De los 60 egresados, los 20 estudiantes que obtuvieron calificaciones sobresalientes, figuran en la percentila del 1 por ciento, mientras que los 20 siguientes en desempeño académico están en la percentila del 8%, “o sea que el liceo científico pudo mover esos estudiantes a los niveles más altos de ejecución en las pruebas nacionales, -que no necesariamente miden el enfoque ni las prioridades educativas del liceo-, pero es la única medida nacional para comparar la ejecución de nuestros estudiantes.” Afirma con orgullo Maldonado.

¿Qué están haciendo diferente?

El Liceo Científico selecciona sus maestros de manera meticulosa. Tras su contratación son sometidos a un proceso de inducción, así como a programas de desarrollo profesional durante su carrera docente en el centro.

Este modelo de escolaridad, digno de replicarse en todo el país, logra conectar la educación con la vida misma y parte de las experiencias que los alumnos traen consigo. El año escolar se extiende a 11 meses, los estudiantes tienen la opción de tomar asignaturas electivas y asisten a jornadas diarias de 8.5 horas.

El proceso de enseñanza trasciende al salón de clases, ya que los estudiantes ponen en práctica sus conocimientos mediante excursiones culturales, ecológicas y de trabajo en equipo.

Plan LEA conversó con José Gabriel Maldonado durante la XX edición del Congreso Internacional de Educación Aprendo 2016 “Pilares de la Calidad Educativa: comunicar ideas, resolver problemas, expresar emociones”, evento realizado del 11 al 13 de noviembre en un hotel de esta capital.

En la oportunidad proporcionada por Educa, Maldonado presentó este caso dominicano de innovación y éxito educativo frente a 1,200 docentes representantes de los niveles inicial, básico y secundario de todo el país.

Prevenir la obesidad desde la escuela

La obesidad infantil y juvenil es uno de los problemas que más afecta a esta población en el mundo desarrollado. Se ha de prevenir e intervenir desde distintos ámbitos, siendo la familia probablemente la primera implicada. Pero también desde la escuela se puede prevenir la obesidad promoviendo los buenos hábitos.

Éstas son algunas de las intervenciones que se pueden llevar a cabo en el ámbito escolar para prevenir la obesidad, según los expertos que elaboran la “Guía de Práctica Clínica sobre la Prevención y el Tratamiento de la Obesidad Infantojuvenil”.

Son puntos deseables en todo centro educativo, para la realización de los cuales son necesarias tanto la concienciación de la comunidad educativa como la elaboración de programas y la adjudicación de recursos destinados a ello.

  • La escuela debe promover la educación física y la actividad deportiva, dentro y fuera de ésta.
  • Las escuelas deberían incluir programas educativos orientados a la mejora de la dieta, la actividad física y la disminución del sedentarismo, que incluyan a la familia y al personal académico.
  • Las intervenciones escolares deben ser mantenidas en el tiempo, a lo largo de los cursos escolares y continuadas fuera del ámbito escolar.
  • La ingesta alimentaria en la escuela debe ser saludable, incluyendo variedad de frutas y verduras y comidas pobres en grasasy azúcares. Sin embargo, muchos comedores escolares no proporcionan menús equilibrados.
  • Se recomienda la implementación de intervenciones multidisciplinares en los colegios e institutos para fomentar el consumo de frutas y verduras en la población infantil y adolescente. Hay una propuesta a nivel europeo para llevar frutas y verduras gratis a los colegios.
  • En la escuela es necesario crear un entorno dietético saludable, disminuyendo la accesibilidad a alimentos de elevado contenido calórico (máquinas expendedoras) y facilitando el consumo de alimentos saludables.
  • Se recomienda la promoción de la práctica de actividad física en la población infantil y adolescente mediante intervenciones dirigidas a más de un ámbito (escuela, familia, comunidad), e incluyendo intervenciones ambientales.
  • Tanto las familias como los profesionales que trabajan en la escuela deben estar incluidos en los programas escolares de educación sanitaria.
  • Se recomienda fomentar actividades en el ámbito escolar dirigidas a disminuir el tiempo destinado a ver la televisión, jugar con videojuegos, el ordenador o el teléfono móvil.

Lo cierto es que desde las administraciones se lucha porque muchos de estos puntos para prevenir la obesidad desde la escuela se lleven a cabo, aunque aún queda mucho camino por recorrer, y somos las familias las que deberíamos valorar y reclamar la importancia de estas prácticas saludables.

Fuente: Bebés y más

Día del niño: consejos sencillos para festejarlo

Los niños son el futuro de la humanidad y fue un 20 de noviembre de 1959 cuando la Asamblea de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) recomendó establecer el Día Universal del Niño. Se instó a los países del mundo a que celebraran éste día en la fecha en que ellos consideraran conveniente. En México el 30 de Abril es el Día del Niño, en Colombia el último sábado de Abril, en Bolivia el 12 de Abril, en Paraguay el 31 de Mayo, en Venezuela el tercer domingo de Junio, en Argentina el segundo domingo de Agosto y en Uruguay el 9 de Agosto. Lo anterior se considera como la historia del Día del Niño.

Forma de celebrar el Día del niño

Sea cual fuere el día en que se celebre el Día del Niño generalmente se hace una conmemoración especial con fiestas y juegos, en México mucho depende del grado escolar y generalmente el festejo se limita hasta las 12 años.

Día del niño en preescolar

Cuando los niños tienen de 3 a 6 años, generalmente se encuentran cursando el Jardín de Niños o Preescolar y es cuando el Día del Niño se celebra a todo lo alto. En ocasiones la Institución no solo organiza un día de celebración, sino toda la semana, en dónde los chicos gozan de juegos y diversión.

Los juegos para el Día del Niño pueden ser: el lunes dedicarlo para hacer una pijamada en pleno día y en la escuela. Los pequeños asisten a la escuela vestidos con su pijama, pantunflas y bata. Si duermen con su juguete preferido, también él es bienvenido. Las maestras (porque casi siempre son mujeres, pero también hay maestros) acondicionan los salones para poner colchonetas, cojines, cobijas o colchones inflables en dónde los pequeños puedan acostarse. Normalmente cubren las ventanas para proporcionar una oscuridad y crear un ambiente propicio para contar cuentos, jugar a las escondidas o guerra con almohadas.

El martes puede organizarse una piscina, ahora todos los pequeños vestirán traje de baño, sandalias, bata y toalla. Si la escuela no cuenta con piscina propia, normalmente la Institución solicita a los padres de familia el préstamo de pequeñas piscinas inflables, en dónde los chicos pasarán el día nadando y jugando con agua.

El miércoles podría ser el día del circo, dónde los profesores creen un ambiente carnavalesco, se disfracen de diversos personajes y brinden una excelente función a los pequeños. Los actos podrían incluir a un cuenta cuentos, un mago, caminar en cuerda floja (aunque esta se encuentra a raz de piso) , domar al león (el felino puede ser un maestro disfrazado), un payasito, y un concurso de disfraces.

El jueves un evento deportivo. Carrera de sacos, pasos con obstáculos, competencias de salto en un pie, concursos de: quién come más fruta, quién encuentra la moneda en la harina, quién resuelve más adivinanzas, entre muchos otros juegos. Normalmente en estos eventos los chicos acuden en compañía de sus padres, quienes los ayudan en los concursos. Y como todos son ganadores, al final todos reciben una gran medalla de chocolate.

Y el viernes … el gran día! la fiesta del Día del Niño, con juegos como lotería, tómbola de regalos y una gran kermes con comida expresamente preparada para los chiquitines del festejo, y en un salón, un lugar para bailar las canciones que más les gustan, claro está, que también puede haber un concurso de karaoke. Los chicos disfrutan mucho que al final se les regale una bolsa con dulces.

Día del niño en primaria

Es cuando los niños se encuentran en la primaria, generalmente tienen de 6 a 12 años, y es lo que se conoce como educación básica.

En este nivel escolar la celebración del Día del Niño es diferente, los chicos ya son más grandes y no es posible dedicar una semana a juegos y diversión. Por lo anterior, las actividades para festejar el Día del Niño son más reducidas:

Normalmente se dedican dos días, el primero para organizar un Festival de Lectura: en dónde se hacen concursos para conocer al mejor lector; se presentan libros infantiles y didácticos, así como un espacio para la compra de material bibliográfico; o puede que la Institución contrate a un cuenta cuentos. También se puede organizar para este día una consulta infantil, en dónde los chicos propongan iniciativas para mejorar el lugar en el que viven o cómo mejorarían sus condiciones de vida.

El segundo día, es la fiesta para los niños: se prepara una kermes en dónde se ofrecen alimentos, se hacen concursos de baile (individuales o grupales). Se organiza una zona de artesanías (pintura de figuras de yeso o pintura en vidrio), una zona de eventos deportivos (juegos de futbol o baloncesto), una zona de juegos de mesa (lotería, turista, jenga, dominó o ajedrez) y hasta una zona electrónica (competencias en juegos Wii o Kinect). El objetivo es que todos los niños se diviertan.

Hay ocasiones en que la Institución determina que el festejo del Día del Niño se lleve a cabo por la tarde -para no perder clases-, los padres pueden acompañar a sus hijos, disfrutar con ellos el momento y hasta ser sus parejas en los juegos de competencia.

Cómo hacer una celebración infantil

Primero que nada se debe de conocer el número de niños y niñas que asistirán al evento, así como sus edades. Conociendo esta cantidad se establece el número de invitaciones y el tamaño del local.

Determinar el presupuesto con el que se cuenta para la celebración, hay lugares para festejos infantiles que ya proveen de todo (adornos, sillas, mesas, manteles, platos, vasos, música, juegos infantiles, juegos inflables y algunos, hasta alberca!).

Los lugares para festejo básico ofrecen el espacio, jardines, sillas, mesas, manteles y juegos infantiles (columpios, toboganes, sube y baja, algunas casitas o castillos).

Si se quieren juegos inflables, estos tienen un costo adicional. Dependiendo del tamaño, el precio.

Si se quiere música, también el costo es extra. Karaoke, rocolas o equipo de sonido.

Hay que determinar quién o quiénes serán los encargados de la decoración, para lo anterior se necesitan globos, papel de china, listones y carteles. En ocasiones, también se adornan las mesas, así que por cada una de ellas corresponde un centro de mesa.

También se debe de establecer un encargado para la organización de juegos tradicionales, en los cuales participen los niños y se diviertan durante la celebración.

En México es típico que en todo festejo infantil, se abra un tiempo para romper la piñata, la cual debe de estar llena de dulces.

Normalmente en esos sitios no existe una cocina, así que hay que prever en caso de que la comida a ofrecer tenga que estar caliente.

Con respecto a la comida hay que considerar dos menús, uno para los padres y otro para los niños. Las porciones son diferentes. No hay que perder de vista que los chicos están jugando y divirtiéndose, por lo cual, si se les ofrece una porción grande de igual manera será el  porcentaje de mermas; es mejor una porción chica y si tienen más hambre pidan otra.

Los chicos no perdonan una celebración sin pastel, así que hay que considerar rebanadas de aproximadamente 50 a 75 gramos para cada uno de ellos.

En ocasiones también se ofrecen gelatinas pequeñas, helado o paletas. Considerar una o dos por niño.

Es mejor llevar una vajilla no descartable (melamina o plástico) con la finalidad de no contaminar. Considerar el doble de invitados para este tipo de elementos. Los platos y vasos para los niños deben de ser pequeños.

En lo que respecta a las bebidas, hay que considerar agua fresca de frutas naturales, agua sin sabor y refrescos. La proporción de 2 a 1. En otras palabras, lo menos que hay que tener es refresco.

No está por demás tener a la mano un botiquín de primeros auxilios.

Al finalizar la fiesta, a los niños se les despide con una bolsa de dulces o algún regalo (cartuchera para guardar lápices, alcancía, pelota, etc.).

Los lugares para festejo generalmente se hacen cargo de la limpieza del local, pero en caso de que no, debe de considerar llevar escoba, recogedor, trapeador, limpiadores y muchas bolsas para levantar los residuos (preferentemente separar los orgánicos de los inorgánicos).

Organizar una fiesta infantil es un evento que necesita de planeación, organización y mucho control. Hay padres de familia que ahorran durante todo el año para llevarla a cabo. Lo mismo sucede con las instituciones educativas cuando es momento de llevar a cabo la fiesta del Día del Niño.

Fuente: Tecno Educación

¿Por qué los niños muerden?

Morder es una conducta que algunos niños en edades comprendidas de 1 a 3 años presentan. Existen diferentes razones de por qué los niños muerden, pero en cualquier caso es necesario enseñarles desde el primer momento las consecuencias que acarrea el morder.

Para poder comprender este problema debemos entender por qué los niños muerden.

Los bebés emplean su boca para explorar, aprender y también para relacionarse. Es una de las partes de su cuerpo que se encuentran más desarrollada. En ocasiones con la dentición necesitan calmar sus encías con lo cual muchas veces muerden porque carecen de autodominio y actúan impulsivamente.

En el caso de niños de 1 a 3 años las razones son diferentes. A esta edad comienzan a socializar, a relacionarse con sus coetáneos, pero aún no poseen un lenguaje ni tienen las habilidades suficientes para comunicarse. Morder es una manera de conseguir un juguete o llamar la atención. También lo hacen cuando están nerviosos o se sienten frustrados: ante situaciones nuevas, la llegada de un hermanito, el ingreso al jardín de infancia… Otros niños sencillamente muerden por imitación. En edad preescolar la conducta de morder suele desaparecer. A estas edades los niños ya comienzan a tener habilidades de comunicación que permiten la convivencia con sus compañeros. Un niño que muerde frecuentemente en esta etapa puede estar presentando problemas emocionales.

Lo primero que hay que hacer es observar cuando y porque está conducta aparece. Cuando un niño muerde siempre debemos transmitirle que la agresión no es aceptada. Debemos intervenir con rapidez, pero con calma y mostrarle nuestra desaprobación. Hay que explicarle que “no se puede hacer daño” mirándole a los ojos. Si el niño está jugando debe separarse de la actividad (dos minutos son suficientes), si quiere continuar jugando con los demás tendrá que parar de morder. También es aconsejable que tenga una conducta reparadora: ayudarle a curar al amigo, darle un beso, pedirle disculpas…

Prohibir una conducta no significa que el pequeño entienda cual es la conducta acertada. A los niños hay que servirles ejemplos a seguir; por ejemplo mostrarles nuevas formas de relación, utilizar el lenguaje, esperar turnos, pedir prestado, acariciar a sus amigos…

Cuando el niño exhiba conductas positivas (pedir permiso para coger el juguete de otro niño, por ejemplo) debemos elogiarle, valorarles cuando estén jugando de manera “pacífica” con otros pequeños.

Nunca debemos responder con la misma acción: morder a un niño que muerde es un gran error. Cuando son muy pequeños no pueden relacionar el dolor que sienten con el que causan cuando muerden a los demás. No utilices la violencia ni la humillación para erradicar el comportamiento. Dialoga, háblale con firmeza y coherencia manteniendo siempre la calidad del vínculo afectivo.

Fuente: Bebés y más

Consejos para prevenir el contagio de piojos en el colegio

Los piojos, así como las liendres, son considerados uno de los problemas más preocupantes que pueden afectar  la cabeza de los niños. La escuela o el colegio, es el lugar donde más se proliferan los piojos, debido a la gran cantidad de niños que concentran.

Para evitar una infestación, brote o epidemia de piojos en los colegios, es necesario que los padres de los alumnos también se impliquen en ello. Para eso, es aconsejable que tanto profesores como padres adopten algunas medidas y cuidados para prevenir la pediculosis entre los escolares.

Cómo evitar el contagio de piojos entre los escolares

  1. Es sumamente importante que los educadores presenten a los alumnos una información completa sobre los piojos, es decir, cómo se contagian, qué síntomas indican una infestación de piojos, y qué debe hacer el niño si encuentra algún piojo en su cabeza o en la cabeza de algún compañero del colegio.
  2. Cuando se detecte algún caso de piojos, es aconsejable que la dirección del colegio informe inmediatamente a los padres del niño afectado, para que ellos adopten las medidas pertinentes para eliminar a los piojos y liendres que pueda tener su hijo.
  3. Evitar que las prendas de vestir, es decir, gorros y gorras, sombreros, bufandas, cintas de pelo, abrigos, uniformes deportivos, entre otras cosas  que los niños suelen colgar en las perchas del aula, estén en contacto directo. Los piojos no vuelan ni saltan, pero caminan rápidamente entre un elemento y otro.
  4. Se debe aconsejar a los niños a que no compartan peines o cepillos, ni horquillas, ni gorros o gorras, ni abrigo, toallas, etc. Un solo niño con piojos puede contagiar a muchos otros niños.
  5. Si hay casos de piojos en el colegio, pedir a los niños que eviten el contacto de cabeza con cabeza, que las niñas lleven el pelo recogido y los niños el pelo lo más corto posible.
  6. Vigilar y aumentar las medidas de higiene tanto en el aula así como en los pasillos, piscinas y demás dependencias del colegio. Fuera del cuerpo humano, los piojos pueden sobrevivir hasta 48 horas, incluso en el agua de la piscina.
  7. Es necesario desmitificar que los piojos están relacionados con la falta de higiene de los niños. Es aconsejable que se aclare a los niños que los piojos no distinguen clase social, ni color de piel, ni el estado de higiene. Los piojos solo necesitan del calor humano y de la sangre para sobrevivir y reproducirse.
  8. Se debe aconsejar a los niños a que no se olviden de cepillar los cabellos todos los días, antes de acudir al colegio.

Fuente: guiainfantil.com

 

El desarrollo de ciudadanía en la perspectiva escuela-comunidad

Aura Núñez
Vínculos de la escuela con el entorno social  ¿Qué papel juega la familia?

(Segunda entrega)

Cuando prevalece el modelo  de escuela abierta, que  empezó a gestarse a finales del Siglo XX, y que estimuló  en términos  políticos, sociales  y educativos  la generación  de espacios de mayor participación comunitaria y de mejor convivencia  entre sus miembros, surge la premisa de que  la relación con la comunidad es uno de los aspectos que se debe incluir en el proyecto institucional.

A partir de este enfoque se intenta  canalizar las demandas sociales, coincidiendo con las actividades  sustantivas de enseñar  y asistir a los alumnos. La enseñanza ya no se circunscribe al escenario de la escuela, sus docentes,  alumnos  y padres,  sino que se abre al espacio público local, incluyendo  como  agentes  de enseñanza  y aprendizaje a las familias, iglesias, clubes, juntas de vecinos, bibliotecas y organizaciones productivas, con  el objetivo  de construir un  proyecto  educativo  y cultural  que parta  de las necesidades  y posibilidades de la comunidad.

Esta gestión implica la reconfiguración de una nueva ética, que a partir del involucramiento de sus integrantes, demanda  la posibilidad de iniciativa, invención e imaginación  de sus actores. El  vínculo escuela-comunidad contempla  estrategias de participación que incluyan  expectativas, demandas y/o necesidades  de los referentes familiares de los alumnos  u organizaciones sociales territorialmente cercanas a la escuela.

Es evidente que el hombre vive en familia, aquella en la que nace y posteriormente en la que él mismo crea. Es innegable que cada hombre o mujer, al unirse como pareja, aporta a la familia recién  creada  su manera  de pensar, sus  valores y actitudes; trasmite a sus hijos los modos de actuar con las cosas, la forma de relación con las personas, las normas de comportamiento social -que reflejan mucho de cómo eran  ellos mismos en su temprana niñez- y lo que durante toda la vida aprendieron e hicieron suyo en sus respectivas familias, para así crear un ciclo que vuelve a repetirse.

Si nos  remitimos  a  la  dinámica  de los grupos familiares, es notorio que un  conjunto de factores  estructurales y económicos  han  incidido  en la reconfiguración de la estructura de los hogares de los niños y adolescentes. En República Dominicana esto se expresa  en el  incremento de nuevos  hogares  monoparentales, en general  de jefatura  femenina, por ausencia del padre, lo cual también implica una mayor participación laboral  de las mujeres, en ciertos casos, como únicas responsables del sustento y manutención del  hogar.

En  los  sectores  de  mayor  pobreza, los grupos familiares sufren cambios más agudos aún: gran cantidad de niños  y jóvenes no han  visto trabajar a sus padres, por lo menos con regularidad. Es por eso que ha cambiado  notoriamente la vieja idea de padre proveedor material  y madre proveedora de afecto.  Si bien  estos fenómenos  se dan en el conjunto de la sociedad,  son más frecuentes en los sectores más vulnerables, por lo que tienen una incidencia nefasta en las relaciones escuela- enseñanza- aprendizaje- familia, negándose en el proceso el clima moral y afectivo que debe predominar en una familia estructurada. (2)

El hogar como espacio propicio para el  desarrollo de competencias

La familia es la primera institución  social del niño y determinante en su proceso. La vida cotidiana del hogar es el marco en el cual se aprenden los primeros comportamientos interpersonales. Los padres, los hermanos y otros adultos significativos cumplen el rol de primeros modelos, fundamentales en la formación socio afectiva, en  tanto dispensan guías de comportamiento y vinculación emocional, sistemas de creencias y valores por  medio de sus prácticas y discursos.  (1)

Si el hogar es un pilar fundamental para la formación socio afectiva y moral de sus miembros, lo es también para su desarrollo académico. Cuando los padres están verdaderamente comprometidos con la educación de los hijos enfrentan el desafío de establecer vínculos reales con la escuela. (3)

Como poderosos influyentes en este aspecto ciudadano se pueden citar competencias afectivas como la organización y convivencia de la familia, el clima afectivo positivo, la estabilidad emocional proporcionada por padres y hermanos, la socialización lingüística, la disposición, cooperación y participación en las tareas y hacia el aprendizaje de los hijos.  (Arón y Milicic)

En ese sentido podemos citar algunas actividades en el hogar para lograr el desarrollo de ciertas competencias, que pueden ser de áreas académicas pero que finalmente influyen en el comportamiento ciudadano de sus hijos, y que se constituyen en aprendizaje significativo para toda la vida.

La cotidianeidad de la lectura en el hogar (libros, diarios, revistas), etc., se logra estimular la competencia de lecto- escritura, razonamiento verbal,  pensamiento reflexivo, crítico y creativo.

Preparar un huerto o jardín, sembrar semillas y árboles para incitar a la soberanía alimentaria, además de la conservación del planeta. De este modo se desarrolla la competencia de cuido del ambiente y la salud.

Visitar el lugar de trabajo de los padres o lugar de servicios en la comunidad, para fomentar el desarrollo de la competencia ciudadana.

Confeccionar el presupuesto de gastos del mes en el hogar, hacer lista de compras del mercado y  farmacia  para incitar las competencias de matemáticas, y ahorro familiar.

 Colocar y clasificar la basura, como aspecto ecológico para preservar el medioambiente y trabajar las competencias de ciencias y salud.

 Establecer diálogos familiares donde los hijos ejerzan el derecho de emitir sus opiniones y que sean recibidas con respeto. (ética, comunicativas dialógicas)

Hacer trabajo comunitario, visita a hospitales, ayuda y solidaridad con el prójimo para el desarrollo de las competencias ciudadanas.

 Con respecto al apoyo de padres y madres en la ejecución de tareas escolares, así como la promoción y refuerzo de los aprendizajes, las familias tienen una influencia directa sobre los aprendizajes, los logros académicos de los alumnos y su comportamiento ciudadano.

La participación de los padres o representantes puede darse en esta área en las más diversas formas, tanto en el hogar como en la escuela. En casa, los padres pueden  participar supervisando los progresos de sus hijos, motivando la realización de tareas, el estudio y la lectura. Ayudándolo a obtener ciertas competencias como: higiene, limpieza, orden, disciplina, respeto y consideración con los otros, enseñándole normas, pautas de conducta y proceder, tanto en el hogar como fuera de él.

En resumen, es fundamental que  los padres y/o representantes comprendan su papel protagónico y puedan estar informados de las actividades realizadas en la jornada diaria dentro del aula de clases. En tal sentido, la decisión será más fácil en la medida en que los padres tengan un conocimiento real de las habilidades y necesidades de sus hijos, sepan qué les ofrece la alternativa escolar e identifiquen sus propias inquietudes, necesidades, habilidades, capacidad de compromiso y participación en el proceso educativo.

Educar con calidad requiere que la familia se comprometa con la escuela y que padres, madres y apoderados(as) estén atentos a lo que aprendan sus hijos(as) y en estrecha alianza con el (la) docente para apoyar su trabajo desde el hogar. (Bitar).

Si los padres se involucran directamente en las actividades escolares de sus hijos, serán padres más motivados a colaborar con los proyectos que emprenda la escuela, y estarán atentos al  comportamiento de sus hijos, por otro lado estos serán más exitosos, mejorara el clima escolar, serán alumnos  más disciplinados, más motivados, sentimiento de pertenencia a su entorno, mayor rendimiento escolar y en consecuencia, mejores alumnos, mejores hijos y mejores ciudadanos.

El hogar: espacio para el  desarrollo de competencias ciudadanas

La doctora en Educación Aura Núñez señala que en  los  sectores  de  mayor  pobreza las familias sufren cambios más agudos debido a que una gran cantidad de niños y jóvenes no han  visto trabajar a sus padres, por lo menos con regularidad, lo que ha cambiado  la vieja idea de padre proveedor material  y madre proveedora de afecto.

Establece que a pesar de que estos fenómenos  se dan en el conjunto de la sociedad,  son más frecuentes en los sectores más vulnerables, y agrega que tienen una incidencia nefasta en las relaciones escuela-enseñanza-aprendizaje-familia, negándose en el proceso el clima moral y afectivo que debe predominar en una familia estructurada.

La afirmación es parte de un estudio  que establece que la enseñanza ya no se circunscribe al escenario de la escuela, sus docentes,  alumnos  y padres,  sino que se abre al espacio público local, incluyendo  como  agentes  de enseñanza  y aprendizaje a las familias, iglesias, clubes, juntas de vecinos, bibliotecas y organizaciones productivas, con  el objetivo  de construir un  proyecto  educativo  y cultural  que parta  de las necesidades  y posibilidades de la comunidad.

Aura Núñez parte de que la familia es la primera institución  social del niño, por lo que es considerada determinante en su desarrollo.

 Al precisar que la vida cotidiana del hogar es el marco en el cual se aprenden los primeros comportamientos interpersonales, dijo que los padres, los hermanos y otros adultos significativos cumplen el rol de ser los primeros modelos, fundamentales en la formación socio afectiva, en  tanto dispensan guías de comportamiento y vinculación emocional, sistemas de creencias y valores por  medio de sus prácticas y discursos.

Asimismo explica que si el hogar es un pilar fundamental para la formación socio afectiva y moral de sus miembros, lo es también para su desarrollo académico. En su estudio la doctora Núñez reta a los padres que están verdaderamente comprometidos con la educación de los hijos, a enfrentar el desafío de establecer vínculos reales con la escuela.

El estudio concluye con la exhortación de que, “Si los padres se involucran directamente en las actividades escolares de sus hijos, serán padres más motivados a colaborar con los proyectos que emprenda la escuela, y estarán atentos al  comportamiento de sus hijos, por otro lado estos serán más exitosos, mejorará el clima escolar, serán alumnos  más disciplinados, más motivados, tendrá un sentimiento de pertenencia a su entorno, mayor rendimiento escolar y en consecuencia serán mejores alumnos, mejores hijos y mejores ciudadanos” asegura.

Leer estudio completo en planlea.listindiario.com/wikilea

 

Formemos un club de lectura en la escuela

Está más que comprobado que mientras más leen los niños, tienen mejor desenvolvimiento en la lecto-escritura y en el proceso enseñanza-aprendizaje. Estar en contacto con libros e involucrarse en actividades divertidas y simples como escuchar  cuentos y obras cortas, despierta en los alumnos el deseo y la motivación por leer.

Existe una diversidad de actividades que el docente puede llevar a cabo para influenciar a los estudiantes con la lectura y que se enamoren de ella. En el caso que nos ocupa proponemos la creación de un club de lectura que se reúna periódicamente para realizar una puesta en común de algún título que todos los miembros han leído con anticipación de manera individual, pero de mutuo  acuerdo.

Un club de lectores en la escuela

Para formar un círculo de lectura en la escuela primero hay que elegir un lugar adecuado para la reunión reunión, lotes de libros de un mismo título, un organizador o moderador, y ponerse de acuerdo con unas reglas o normas básicas para el desenvolvimiento ordenado y armonioso.

La hora estará determinada por las posibilidades de los niños.  El horario matutino es recomendado a los alumnos de la jornada extendida, mientras que por lo general, los clubes de lectores se desarrollan en horas de la tarde, tarde-noche.

Un excelente lugar para realizar los encuentros es la biblioteca de la escuela o colegio y no se recomienda un grupo muy numeroso para tener mejor dominio del grupo y para poder reunir libros suficientes para cada participante.

El nombre del club resultará del consenso de los integrantes, pero será el que indique la naturaleza y propósito del grupo.

 

Elegir un moderador

El moderador  planifica la actividad.  Elige el libro a leer, distribuye los títulos y hace la programación del club para el tiempo estimado, ya sea tres, seis meses, un año, en fin.

Asimismo prepara la documentación sobre los autores y las obras elegidas y planifica las actividades complementarias que se vayan a realizar.

También funge como moderador en  las reuniones y regula el préstamo y la devolución de los ejemplares.

Una tarea muy importante es la de recopilar los comentarios y sugerencias de los miembros y proponer iniciativas, como la de escribir cartas a las casas editoriales para solicitar los títulos necesarios o realizar actividades para reunir los fondos de adquirirlos.

Acuerdos básicos

Un club de lectura se rige más por acuerdos que por reglas. Es importante mencionar desde el principio el respeto a las opiniones ajenas, desterrar los insultos y la descalificación y facilitar el diálogo.

Se sugiere evitar rayar los libros en modo alguno,  mientras se recomienda forrarlos para evitar el deterioro de las carátulas.

El primer día.  Estrategia de Diagnóstico

El primer día de reunión se debe entregar a  cada miembro una ficha del lector.

Esta estrategia pretende que el lector piense sobre sí mismo y trate de describirse, que pueda reconocer sus características, lo que lo diferencia de los demás y también aquellos aspectos que lo integran al grupo. Se le propone a los lectores que elaboren su propia ficha del lector.  En ella escribirá sus datos personales, características, hábitos y preferencias sobre la forma en que interactúa con los textos y todo tipo de información que puede ayudarlo y ayudar al coordinador a conocerlo mejor.

El coordinador debe explicar en qué consiste su papel y cuál va a ser la mecánica de funcionamiento del grupo en adelante. Explicará que todos los participantes van a recibir un libro para llevar a casa y que en el caso de los títulos voluminosos se fijará una cantidad de páginas para cada reunión del club. Si lo considera conveniente, puede dar unas pautas de antemano sobre la obra: localización de la historia, grado de dificultad, singularidades del autor.

También deberá proporcionar al grupo sencillas instrucciones para el día de la reunión: como pedirle a los participantes del club que traigan anotaciones de citas, descripciones, comentarios sobre personajes o momentos de la obra literaria que le hayan suscitado alguna reflexión, observaciones de la estructura, dudas que han ido surgiendo durante la lectura y cualquier aspecto que les atraiga; facilitará el trabajo del grupo con el análisis de la lectura.

No olvidar, sin embargo, que el objetivo de este primer día es despertar apetito en los lectores. Deberemos llevar el guión bien preparado con preguntas motivadoras y algún texto que induzca al intercambio de opiniones y a querer volver el próximo día.

Lo habitual es empezar, si no se ha hecho en una sesión anterior, con la presentación del autor/a y de la obra. Puede llevarse alguna reseña crítica o una entrevista especialmente interesante. Introducido el tema se procederá a hacer una ronda de tanteo: ¿qué les ha parecido el libro?

El coordinador debe ir introduciendo, si no lo hacen los participantes del club, temas como estructura, contenido, género, punto de vista, tiempo narrativo.

Los lectores gustan de relacionar las lecturas unas con otras. Una de las razones por las que acuden los miembros del club a las reuniones descansa en el deseo de profundizar en la lectura solitaria y añadir nuevas interpretaciones a la propia.

¿Qué clase de actividades complementarias podemos proponer?

Hay infinidad de actividades que complementan la lectura del libro: desde ver una película basada en el original literario o asistir a una representación teatral, hasta una excursión al lugar donde se ambienta una novela, planificar encuentros con escritores, trazar un itinerario literario de una ciudad protagonista de una lectura, confeccionar un mapa con los acontecimientos históricos que surgen de un determinado libro, organizar una conferencia sobre conexiones entre la música y la literatura; realizar una lectura colectiva de homenaje a un clásico, visitar un museo de arte moderno si se ha elegido una obra que provoque una discusión sobre el arte contemporáneo, convocar un concurso de relatos, seleccionados entre escritores consagrados, con una votación a mano alzada para elegir el mejor relato según criterio de los miembros del club de lectura.

Libros de consenso general

Hay una serie de libros casi infalibles para empezar la actividad literaria de un club de lectura. La razón es que gustan a la mayoría de lectores con independencia de la edad, el sexo, procedencia geográfica y extracción social. Estos libros conforman esta breve selección:

La elección de los títulos

Quizás éste sea el capítulo más delicado y en el que resulte más difícil atinar. Una buena selección de obras para el club de lectura requiere: conocimiento previo de la obra, exigencia de calidad literaria, interés del planteamiento argumental y del desarrollo de la historia.

Libros de consenso general

Hay una serie de libros casi infalibles para empezar la actividad literaria de un club de lectura. La razón es que gustan a la mayoría de lectores con independencia de la edad, el sexo, procedencia geográfica y extracción social. Estos libros conforman esta breve selección:

Adultos

El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez, La sonrisa etrusca,José Luis Sampedro, La casa de los espíritus, Isabel Allende, Orgullo y prejuicio, Jane Austen, El guardián entre el centeno, D. Salinger, Mejillones para cenar, Birgit Vanderbeke, Las hijas de Hanna, Marianne Fredriksson, Sostiene Pereira Antonio Tabucchi, El callejón de los milagros Nayib Mahfuz, La quinta mujer Henning Mankell, El retrato de Dorian Gray Oscar Wilde, Sueños en el umbral Fátima Mernissi.

Juvenil

Los zapatos de murano, Miguel A. Fernández Pacheco Los escarabajos vuelan al atardecer, Maria Gripe, Cuando Hitler robó el conejo rosa, Judith Kerr, Postales desde la tierra de nadie, Aidan Chambers, Día de Reyes Magos, Emilio Pascual, La traidora, Gudrun Pausewang, Cuaderno de agosto, Alice Vieira, Paradero desconocido, Kathrine Kressmann Taylor

Infantil

Matilda, Roald Dahl, Anastasia Krupnik Lois Lowry, Manolito Gafotas Elvira Lindo, El pequeño Nicolás Sempé Goscinny, Los batautos Consuelo Armijo, La increíble historia de la hormiga Miga Emili Teixidor, Las cosas de Ramón Lamote, Paco Martín, Los hijos de Lúa Fina Casaldelrrey.

Actos sociales

El club de lectura es en sí un acto social. No obstante abre la puerta a otros. Para aprovechar oportunidades de difusión de actividades de un pueblo o ciudad, la biblioteca, librería, centro cívico etc.. debe acostumbrarse a dejar sobre la mesa de reuniones información sobre proyecciones de cine, exposiciones, conciertos, charlas, cursos, seminarios, visitas de escritores, talleres en la biblioteca y otros. Seguro que a más de un participante del club le encantará esta clase de atenciones.

Evaluación

La crítica es siempre constructiva y por eso el coordinador debe someter a examen la actividad. Mejor que la encuesta sea anónima porque así los participantes se sentirán más libres de opinar.

La evaluación de la actividad debe contemplar aspectos como: nivel de integración de los participantes, satisfacción, aspectos positivos y negativos, calificación de los libros y cuál sería su contribución para mejorar el desarrollo del club.