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Los beneficios del recreo para el desarrollo de las capacidades sociales

El recreo es un tiempo de descanso en el que el alumnado no solo juega. La Academia de Pediatría de Estados Unidos afirma que también se desarrollan habilidades sociales que no se adquieren en el aula. Para ello, una investigación de la Universidad Estatal de Oregón señala la necesidad de que el patio sea un entorno seguro y de que los supervisores se impliques.

A punto de iniciarse un nuevo curso escolar, docentes y progenitores ya tienen la vista puesta en los contenidos que este año se impartirán en clase. Es en el aula donde se suele poner el foco a la hora de referirse al desarrollo académico, ya que es en ella donde los estudiantes pasan la mayor parte de su jornada. Sin embargo, también hay un tiempo dedicado al descanso que brinda muchas oportunidades para el desarrollo de otras capacidades.

Tiempo para el juego y el desarrollo

El recreo ofrece beneficios al margen del currículo escolar relacionados con la libertad de la que disfruta el alumnado en el patio. Un área de juego en la que no solo se desarrolla la actividad física, también se trabajan habilidades como la resolución de conflictos o el trabajo en equipo, según una investigación de la Universidad Estatal de Oregón. Este estudio corrobora lo que ya recoge la Academia de Pediatría de Estados Unidos (AAP, por sus siglas en inglés).

La APP defiende el recreo como un componente necesario en el desarrollo del niño. Desde esta institución consideran que las interacciones entre compañeros que se producen en estos recesos son un complemento único para el aula. Comunicación, negociación, cooperación, intercambio y resolución de problemas son algunas de las habilidades que adquieren durante este tiempo de descanso.

beneficios del recreo

El estudio de la AAP recomienda que el recreo sea considerado como tiempo personal del alumnado y que no se prive de él a los estudiantes por razones académicas o como castigo. En el documento ‘El papel esencial del recreo en la escuela’ señala que “el procesamiento cognitivo y el rendimiento académico dependen de descansos regulares del trabajo concentrado en el aula”. Y esto ha de aplicarse tanto a adolescentes como a los niños más pequeños.

Sobre su duración y frecuencia se apunta a que ha de ser la suficiente para que el alumnado pueda relajar su mente. Reducirlo al mínimo podría ser contraproducente, ya que estos descansos ayudan no solo a mantener una buena salud física y al desarrollo social, también a mejorar el rendimiento cognitivo.

Recreo seguro y supervisado

Para que esto sea así, el recreo debe desarrollarse en un entorno seguro y bien supervisado, tanto si está estructurado como si no lo está. “Aunque las escuelas deberían prohibir los juegos y actividades que no sean seguros, no tendrían que interrumpir el recreo por completo solo por preocupaciones relacionadas con la seguridad de los niños. Las condiciones ambientales, el buen mantenimiento del parque infantil y los supervisores bien entrenados son los componentes críticos del recreo seguro”, sostienen desde la Academia de Pediatría.

recreo juego

Por su parte, William Massey, autor principal del estudio de la Universidad de Oregón, se muestra contundente: “A lo niños les gusta jugar y necesitan el recreo. Pero no podemos pensar en él en términos de tenerlo o no. El recreo puede ser bueno para el desarrollo infantil, pero también puede ser un desastre absoluto si no se hace bien”. Y pueden surgir conflictos: “Sabemos que los niños aprenden mejor cuando son más activos, pero la calidad de la experiencia es importante. He visto un receso de 20 minutos donde un tercio de los niños se pelearon. Los niños no vuelven a clase listos para aprender después de un recreo como ese”.

Para tratar de evitar esta situaciones, el equipo de Massey ha desarrollando su investigación observando los recreos de 495 escuelas. Los investigadores descubrieron que para que este descanso sea de calidad tiene que cumplir con una serie de pautas: las transiciones hacia y desde el patio han de evitar los problemas; deben contar con varias opciones de juego; han de ser capaces de resolver conflictos entre ellos; debe haber poca violencia o intimidación; y los supervisores adultos han de ser conscientes de la importancia de este tiempo dedicado al descanso también para el desarrollo académico del alumnado.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Aplicación del arte en la enseñanza

La implementación de actividades lúdicas como complemento en las clases, enriquece y mejora el aprendizaje de los contenidos.
Tavito De Los Santos
Santo Domingo, RD

Es bien sabido que el conocimiento de la Lengua se logra a través de la lectura y el análisis literario, donde el alumno aprenda a identificar el título de la obra, el autor, los personajes principales y secundarios, el contexto, las ideas principales y secundarias, y cómo no, también a parafrasear, interpretando el mensaje que subyace en el texto, dado que responde a un sentido figurado, en el que se puede expresar verdades de interés social.

Pero para incentivar el hábito de dicho acervo cultural, también se recomienda la lectura lúdica, donde el lector no sólo lea por compromiso o como una tarea impuesta desde la escuela, sino también por entretenimiento y encanto.

Enfoque tradicional

Entre los enfoques de la enseñanza de la lengua se encuentra el tradicional. El Enfoque Tradicional es el primero de todos en aplicarse en la enseñanza, en relación con otros, como el Estructuralismo, el Generativismo, la Gramática Textual , el Enfoque Comunicativo y el Enfoque por Tareas.

El enfoque y la gramática tradicionales se basan en la lectura de obras y en la autoridad de autores clásicos, tales como ocurrió con el Cantar del Mío Cid (anónimo) y Don Quijote de la Mancha, (de Miguel de Cervantes), que contribuyeron a la difusión y el aprendizaje del español culto. Los tradicionalistas reducen el aprendizaje de la lengua al conocimiento gramatical y de las competencias comunicativas.

El método tradicional tiene su origen en las gramáticas grecolatinas del s. II a.C., y se extiende hasta los años 60 y 70, donde el aprendizaje de la lengua consistía en el saber gramatical, que era el arte de hablar y escribir bien; la gramática ejercía una función retórica en lugar de comunicativa; aunque hemos de estar conscientes del rol que juega el aspecto comunicativo en la enseñanza de la lengua; y a la luz de los lingüistas, no así de los academicistas, el habla tiene por objeto la transmisión del mensaje, aún no responda al correcto uso del idioma, a diferencia de la Real Academia Española de la Lengua (RAEL), que utiliza los denominados textos normativos, como la Gramática, la Ortografía y el Diccionario.

Quien lleva el honor de dirigirles la palabra, como no lingüista al fin, debo admitirlo humildemente, reconozco la importancia de la Ortografía y el recto uso de la lengua, conforme a la RAEL; pues, si no se escribe bien, se hace difícil leer e interpretar correctamente; así como si no hablamos bien, también se hace difícil escribir bien.

Pongamos el siguiente ejemplo, ante la palabra ‘termino’ (presente del modo indicativo del verbo terminar, en la primera persona del singular, aspecto imperfecto, voz activa y  forma simple), si no conocemos las reglas de acentuación, podemos leer término (sustantivo que indica el final de algo, y que también puede usarse como sinónimo de un vocablo); o terminó (pretérito indefinido del verbo terminar, en tercera persona del singular, del modo indicativo, aspecto perfecto, aunque de forma simple, y voz activa); lo mismo sucede cuando pronunciamos el  vocablo débito, que también admite triple acentuación, variando así su significado: una prosódica (debito) y dos ortográficas (débito y debitó), no podríamos escribirla correctamente si no dominamos la acentuación; dando lugar a la tergiversación de la idea o el mensaje a transmitir; a sabiendas de que existen palabras que admiten doble forma de acentuación, manteniendo el mismo significado, tales como: período o periodo, chófer o chofer, cóctel o coctel, entre otras.

De igual forma necesitamos dominar las reglas de puntuación para escribir y leer correctamente algunos mensajes, y que los mismos puedan ser asimilados por los demás, ya que no se debe escribir: “Hay que trabajar, sin pausa para poder descansar”; cuando la instrucción sea que: “Hay que trabajar sin pausa, para poder descansar.” Aquí vemos que el lugar de la coma transforma el mensaje.

Enfoque artístico

En el orden artístico, podemos recurrir a algunas composiciones líricas para motivar la lectura e inducir a su análisis, la búsqueda de significado y la ortografía.  Estas composiciones pueden ser extraídas de la literatura y del género musical, así como bien podemos citar algunas composiciones literarias que han sido musicalizadas.

Como por ejemplo:

Caminante, no hay camino, de José Antonio Machado
(Declamada por Joan Manuel Serrat)

Caminante, no hay camino

Caminante, son tus huellas el camino y nada más.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.

PERFIL
Tavito de los Santos Doctor en educación
“La enseñanza debe ser lúdica”

Se ha desempeñado como docente a nivel medio en el sector privado, alternando varias áreas. Es técnico evaluador de documentos académicos en la MESCYT y es catedrático en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde imparte las materias de Filosofía y Metodología de la investigación.

¿Deberían enseñar finanzas personales en la secundaria?

Para muchos latinoamericanos que viven en ciudades, las tarjetas de crédito se han vuelto indispensables en su día a día, y es probable que en pocos años, la gran mayoría de la población tendrá acceso a ellas. Con la expansión de los servicios bancarios y las innovaciones tecnológicas, la brecha en acceso a servicios financieros se está cerrando rápidamente. De acuerdo a datos de Findex, tan sólo entre 2011 y 2017 la tenencia de una cuenta de banco aumentó de 39% a 55% en América Latina y el Caribe. 

Con este avance, cada vez más personas tendrán la oportunidad de ahorrar de manera segura y acceder a recursos cuando lo necesitan para expandir un negocio o adquirir una casa. Pero también está el otro lado de la moneda: mucha gente utiliza estos instrumentos para comprar cosas que no necesitan con altas tasas de interés. No es inusual que las personas lleguen a su edad de retiro sin ahorros y con deudas que no pueden pagar.

Ante este reto, muchos gobiernos y organizaciones están impulsando iniciativas de alfabetización financiera. Los currículos están diseñados para enseñarles a ahorrar, evitar endeudamientos innecesarios y mantener un registro de sus ingresos y egresos. Sin embargo, un análisis de múltiples programas alrededor del mundo señala que en muy pocas ocasiones son efectivos. Las razones incluyen una baja asistencia a las clases, poca participación y la dificultad de cambiar los hábitos financieros de los adultos.

En vista a este problema, algunos programas se están enfocando a enseñar finanzas personales a niños y jóvenes en las escuelas. La intuición detrás de esta estrategia es que al ser parte de su currículo escolar, tienen una audiencia cautiva, lo cual reduce los problemas de participación. Además, como los niños y jóvenes todavía están desarrollando hábitos, el aprendizaje en esta etapa podría significar cambios de comportamiento de largo plazo.
Miniatura

Si bien suena como una alternativa promisoria, no existía evidencia clara de su efectividad que sirva para motivar a los gobiernos y organizaciones a invertir en este tipo de programas. “La literatura con evaluaciones de diseño experimental de estos programas en jóvenes es muy escasa. Las puedes contar con los dedos de la mano y ninguna tiene datos de largo plazo”, dice Verónica Frisancho, economista senior en el Departamento de Investigación del BID.

Según Frisancho, la oportunidad de contribuir a cerrar esta brecha de conocimiento surgió en 2016. En ese año, el gobierno de Perú, en alianza con organizaciones bancarias nacionales, lanzó un programa llamado Finanzas en mi Colegio. En una primera etapa, el programa se enfocó en 150 escuelas con jóvenes de entre 14 y 16 años. Para generar un análisis experimental, se definió un universo de 300 escuelas potenciales, de manera que por cada escuela que recibió el programa, se podía comparar con otra que tuviera condiciones muy similares. Entre los pares de escuelas, se eligió de manera aleatoria cuál recibía las clases y cuál no.

 

Video: ¿qué es Finanzas en mi Colegio?

Las escuelas tratadas recibieron cuadernos de trabajo, capacitación y guías para docentes y se les solicitó incorporar el contenido de educación financiera en reemplazo de las horas dedicadas a Economía en el curso de Historia, Geografía y Economía (HGE), mientras que la escuelas que no recibieron el programa cursaron la clase normal de Economía. La evaluación del programa se realizó a través de un examen y un cuestionario, aplicados al inicio y al final del año escolar, y los registros administrativos del Ministerio de Educación.

El estudio encontró que el programa fue muy efectivo. El impacto en conocimiento financiero es equivalente a una mejora de 14,8 puntos en la prueba PISA, en la cual Perú está en penúltimo lugar, y reduce la brecha con el siguiente país en el ranking, Chile, en un 51%. Los jóvenes también reportaron un mayor uso de presupuesto para llevar sus gastos y la comparación de precios antes de comprar algo. La intervención también fomentó que estos estudiantes conversaran más con sus padres sobre las decisiones financieras del hogar y tuvo éxito modificando el patrón de gastos de los estudiantes. En general, se reduce el porcentaje de gasto dedicado al entretenimiento y la compra de ropa, e incrementaron el porcentaje de su presupuesto destinado a compras para el hogar, ahorros y otros rubros.

Uno de los componentes más interesantes del programa es que se capacita a los profesores regulares a enseñar las clases de finanzas. Esto generó que los mismos profesores cambiaran su comportamiento y tuvieran mejor desempeño financiero, entre los que destaca un incrementó en 10 puntos porcentuales la proporción de maestros que compara precios antes de hacer una compra y en 9 puntos porcentuales la proporción de maestros que ahorra. El impacto del piloto fue aún más grande en la proporción de docentes que ahorra formalmente, la cual se incrementó en 14 puntos porcentuales.

“La conexión para el docente con los temas de su día a día, como su fondo de pensión, hizo que se apropiasen del temario.” dice Frisancho, “Esto potenció su aprendizaje y ayudó a que los jóvenes tuvieran mejores resultados”.

Además, señala que los profesores tuvieron cambios importantes en la forma en que acceden a créditos varios años después de la intervención. “En otro estudio que estoy trabajando a partir de estos datos, le dimos seguimiento a los profesores. Lo que encontramos es que tienen un mayor endeudamiento en instituciones financieras formales y reduce la probabilidad de default”, dice.

El siguiente paso es examinar el impacto de más largo plazo sobre la vida de los jóvenes. Al finalizar la intervención, le pidió a 400 de ellos mantener un diario de gastos que han llenado durante los primeros 6 meses del 2019. “Con estos datos, más de 3 años después de que se implementó el piloto, puedo ver los efectos en un mayor plazo, ver si se quedaron en la escuela o se fueron a trabajar, y qué tipo de decisiones tomaron”, dice Frisancho.

Verónica Frisancho apunta que este tipo de programas podrían tener una serie de efectos positivos que no se pueden observar con este estudio, pero que podrían ser transformadores para la vida de estos jóvenes. “Lo más interesante para mí es ver qué otros ámbitos afecta este tipo de programas. Ahora que viste que invertir es mejor que gastar, quizá decides ir más a la escuela. Es una serie de decisiones que se ven afectadas por una forma diferente de pensar y de concebir las elecciones que haces”, dice.

Fuente: www.iadb.org

Minerd inicia plan para integrar las familias a las escuelas

El Ministerio de Educación (MINERD) desarrolla un plan nacional dirigido a lograr la integración de las familias al proceso educativo de los estudiantes, con el apoyo de las asociaciones de padres, madres y amigos de la escuela (APMAE), las iglesias y de distintas entidades comunitarias.

El plan, instruido por el ministro Antonio Peña Mirabal a la Dirección de Participación Comunitaria del Minerd, busca garantizar el buen desempeño de los alumnos en las aulas, con un seguimiento de mayor compromiso de las familias.

Agustín Hernández, director de Participación Comunitaria, llamó a los directivos de las APMAE a tener una comunicación más fluida con los docentes y con los directores de los planteles escolares, “en una necesaria disposición de colaboración para generar ambientes óptimos a lo interno de los planteles escolares, pero, además, con la clara visión de que pueden jugar un rol decisivo en la mejora del proceso enseñanza-aprendizaje”.

Expresó que unos padres totalmente al pendiente de la formación de sus hijos, están llamados a constituirse en el principal aliado del Minerd en su objetivo de crear las condiciones para la generación de una sociedad con mejores niveles de educación con un concepto integral.

El funcionario recordó que las APMAE son organismos de participación con el propósito de que los padres se integren a todos los planes, programas y proyectos relacionados con los centros educativos, así como apoyar el trabajo por la mejora de los servicios educativos.

“Tal como ha insistido el ministro Peña Mirabal, la escuela no puede hacer sola ese arduo y permanente trabajo de formar a los estudiantes; se requiere de esa valiosa y oportuna participación de la familia, en su rol de principal núcleo de la sociedad”, refirió Hernández.

Agregó que en el plan de integración familiar se pondrá a los centros educativos al servicio de las comunidades, a través programas de actividades comunes en los cuales se envuelvan estudiantes, los padres, juntas de vecinos, y las entidades comunitarias, entre otros actores.

“Hemos elaborado un plan de integración de las familias que contempla varias actividades en cada plantel escolar, en cuatro dimensiones durante todo el año lectivo 2019-2020, con la coordinación de técnicos del Minerd, las regionales y los distritos educativos”, subrayó.

Hernández exhortó a los padres a participar en el próximo proceso de escogencia de los directivos de las APMAE en cada centro educativo, proceso que se iniciará el próximo mes de septiembre y concluirá en octubre con la conformación de las directivas.

Transición de la escuela a la universidad

Para que el cambio de la escuela a la universidad sea exitoso, se debe crear un sistema de apoyo entre el adolescente y la familia.

Nathalia Romero
[email protected]

Santo Domingo, RD

Patricia está a punto de cumplir los 18 años. Pasará de ser una adolescente a ser una adulta, y con ello viene uno de los cambios más drásticos de su vida: la universidad.

Aún no se decide bien por lo que va a estudiar y en cuál universidad. Solo pensar que tendrá que adaptarse a otro ambiente, lejos de sus amigos, le trae estrés y ansiedad.

Por otro lado, Ángela está cursando el primer cuatrimestre de la carrera. Para ella, su vida ha dado un giro de 180 grados. Pasó de estar en un politécnico muy estricto a vivir la libertad e independencia que trae la universidad. “El cambio ha sido para bien”, dice.

Y es que la transición de la escuela a la universidad puede significar uno de los cambios más desafiantes para los adolescentes que ahora pasarán a ser adultos.

Y no solo para ellos sino también para los padres, quienes tienen un papel fundamental en ese proceso. Entonces, ¿cómo la familia puede manejarlo? Para la psicóloga y terapeuta familiar Laura Rivas, el primer paso para los padres es no estar decepcionados porque su hijo/a no sabe exactamente qué quiere hacer con su vida a los 18 años.

“Es común no estar seguro, y por esto, muchas personas cambian de carrera en los primeros dos años universitarios”.

Explica que pueden permitirle al joven que participe en diferentes áreas de trabajo, como si fueran pasantías, para que puedan explorar las distintas áreas laborales sin un compromiso de cuatro años de estudios.

Asimismo, resalta que los padres pueden ayudar a sus hijos estableciendo límites y ajustando las expectativas del proceso universitario. Muchos jóvenes experimentan confusión sobre lo que está permitido o no, dado que ahora son adultos. Aún así, la mayoría de ellos siguen viviendo en casa cuando comienzan a estudiar. De ahí que sea importante sentarse a establecer las nuevas reglas, como la hora de llegada a la casa, deberes en el hogar, y el manejo del dinero.

Además, agrega, hay que ajustar las expectativas de este nuevo proceso. El estudiante estrella del colegio podría experimentar su primera C en la universidad. Otros sentirán ansiedad social al tener que salir de su grupo íntimo de amigos y estar con otros desconocidos. “Es importante crear un sistema de apoyo, donde los jóvenes puedan hablar con sus padres y amigos sobre los nuevos retos que experimentan”. Particularmente para los padres deben tratar de no reprochar porque su hijo/a no tenga un éxito instantáneo. “Es como cuando aprendieron sus bebés a caminar: si les hubiesen reprochado por caerse, nunca hubiesen aprendido a correr”, puntualiza Rivas.

CONSEJOS
Para una vida universitaria sana
Comunicación.
 Mantener una comunicación abierta con tus padres, quienes podrían tener consejos valiosos para el proceso. Continuar la relación con los viejos amigos. Aprender de las nuevas personas que conocerán, particularmente de aquellos que son diferentes. Tomar notas en clase. Comenzar los proyectos el mismo día que los asignan. Disfrutar el proceso.

Seis consejos para promover el debate en clase

El debate pone en marcha un proceso de aprendizaje activo donde los estudiantes elaboran los contenidos y reflexionan sobre ellos, por lo que resulta muy eficaz para asimilar los conocimientos. Además, mejora la comprensión y la expresión oral y ayuda a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, el análisis o la argumentación. Sin embargo, no siempre es sencillo fomentar el debate en clase, ni desarrollarlo con buenos resultados. Te damos seis consejos para que consigas integrar esta estrategia didáctica en el aula y que tus alumnos se beneficien de todas sus ventajas.

SEIS CLAVES PARA FOMENTAR EL DEBATE

  1. Escoge temas que les interesen. Sea cual sea la asignatura, concepto o contenido que vayas a trabajar, enfócalo de modo que interese a tus alumnos y acércalo lo más posible a su realidad. Puedes recurrir a temas de actualidad que afecten a vuestra localidad o región y que tengan que ver con los conocimientos que deben adquirir, escoger un asunto polémico que les llame la atención o plantar el debate relacionándolo con asuntos o actividades que les gusten.
  2. Plantea preguntas. Las preguntas son esenciales para que nazca el intercambio de pareceres y para que el debate se centre en los puntos que quieres tratar, sin que el asunto principal se diluya o los argumentos se desvíen. También puedes generar debate con un texto que proponga un punto de vista concreto sobre el tema que te interesa analizar, planteando preguntas entre todos a raíz de lo leído.
  3. Recuérdales que deben escuchar. La escucha activa resulta fundamental cuando se opina, tanto en el aula como fuera de ella, y es una de las causas por las que los debates suelen fracasar. Recuerda a tus alumnos que debatir no consiste en exponer afirmaciones una tras otra, sino argumentar el punto de vista propio, escuchar lo que afirman los compañeros y responder con nuevas aportaciones, siempre teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento.
  4. Controla los tiempos. El proceso de debate no debe avanzar demasiado rápido, ya que se perderían ideas importantes en las que merece la pena profundizar. Pero tampoco puede alargarse demasiado cada argumentación y contraargumentación porque no se aprovecharía el dinamismo de la conversación. Cuando tus alumnos opinen, ejerce de moderador sin juzgar, da los turnos de palabra para que todos participen, fuerza una pausa si hay que reflexionar sobre alguna de las afirmaciones y avisa cuando un interlocutor deba resumir sus argumentos y concluir su intervención.
  5. Anímales a reflexionar en todo momento. Conforme se sucedan las opiniones, invita a tus alumnos a retomar aquellas que consideres más interesantes, señala las contradicciones o las afirmaciones sin justificar y anímales a plantearse otros puntos de vista que no hayan afrontado hasta ese momento. Evita que se aferren a sus ideas y argumentos por el mero hecho de conservar su posición; hazles ver que está bien cambiar de opinión si se tienen motivos fundados para ello y que en ocasiones no existe una única respuesta correcta.
  6. Sacad conclusiones. Puedes dar por terminado un periodo de debate en el aula aunque no se haya llegado a una solución única al dilema o las preguntas planteadas: no es esencial resolver completamente el tema que ha generado la polémica, ya que en ocasiones no será posible. Pero sí es importante que listéis de manera resumida y rápida las ideas planteadas y las conclusiones a las que habéis llegado. De este modo tus alumnos serán conscientes de la utilidad del propio proceso de debate y de lo que les ha aportado aunque no se hayan convencido unos a otros.

Fuente: aulaplaneta.com

Semana de ambientación: la base del año escolar

En un nuevo año escolar es importante tomar en cuenta la semana de ambientación, para lograr la adaptación de los estudiantes.

Cada año escolar afrontamos nuevos retos, durante la semana de ambientación en las escuelas que este año se extenderá del 19 al 23 de este mes de agosto, tenemos el compromiso de compartir nuestros conocimientos y hacer relaciones amistosas con nuestros alumnos/as.

Al terminar las vacaciones, tanto maestros/as, estudiantes, directivos, como la familia en general, arribamos a los preparativos del siguiente año escolar, que en este caso corresponde al período 2019 -2020.

Como cada año, los buenos resultados que obtengamos de nuestros estudiantes, dependerán del empeño que pongamos en tener un buen inicio en estas primeras semanas, que son de ambientación y reubicación de nuestros alumnos/as, sean éstos de nuevo ingreso o ya conocidos por nosotros/as.

En el nuevo año escolar Educando te acompañará en los procesos de desarrollo de actividades en el aula, ofreciéndote de igual forma herramientas que podrás utilizar en la aplicación de los temas que se desarrollarán.

Durante esta semana de ambientación tenemos el reto de compartir nuestros conocimientos y entablar relaciones amistosas con nuestros alumnos/as.

Como cada año, al volver al aula encontrarás a tus alumnos/as con mucho ánimo y alegría, esperando recibir lo mejor de ti, con las interesantes actividades que previamente hayas preparado para lograr la integración en estas primeras semanas.
Es un tiempo para conocer cuáles son las reglas de la escuela, presentarnos ante nuestros alumnos/as, compartir con nuestros colegas maestros/as, saber cómo podemos sacarle el mejor provecho al potencial de nuestros estudiantes.

Una gran fiesta nos espera en esta semana de ambientación, con un conjunto de actividades por desarrollar en el aula, por tal razón te exhortamos a realizar un gran acto de apertura dando la bienvenida a este nuevo período de formación académica.

Recomendaciones generales para el primer día de clases:

  • Recibe a los niños y niñas, preferiblemente en la puerta del aula y dales la bienvenida. Si ya los conoces, preocúpate de saludarlos por sus nombres.
  • Permíteles escoger sus asientos.
  • Conversa con tus alumnos y alumnas. No realices sólo un saludo y diálogo general, sino haz un esfuerzo por hablar en forma individual con cada uno de ellos/as durante los primeros días. No es una tarea fácil, pero es posible.
  • Utiliza un sistema de “puertas abiertas” que invite a los niños y niñas a conversar, usa frases como “Cuéntame más acerca de…..” “que entretenido lo que me estás contando“ y ¿qué pasó después de…. Y otras semejantes. No converses con tus alumnos/as mientras estás ordenando papeles o escribiendo en el pizarrón. Míralos a los ojos, hazle preguntas y afirma o comenta sus respuestas.
  • Realiza actividades grupales desde los primeros días, con el fin de que se conozcan mejor entre ellos/as.
  • Incorpora actividades relacionadas con la expresión de sentimientos, para que liberen tensiones, temores, o posibles angustias frente a la entrada a la escuela.
  • Mantente atento/a hacia los niños/as que muestran signos de ansiedad o problemas de adaptación después de las primeras semanas de clases. Trasmíteles seguridad y confianza y mantén una comunicación directa con sus padres y apoderados.
  • Proporciona un ambiente seguro, cariñoso, motivador. Ayúdales a sentirse contentos consigo mismos y motivados por las oportunidades de aprendizaje que la escuela les ofrece. Sentirse capaz, poseer una buena autoestima y tener altas expectativas de lo que se va a aprender son condiciones muy importantes para el éxito del niño o niña en la escuela.

Fuente: educando.com.do

Las redes sociales en la escuela: una experiencia para aprovechar su potencial

Para muchos profesores, la inclusión de las redes sociales en las clases plantean un verdadero dilema. Por eso en este artículo propongo una experiencia práctica que creo puede resultar muy útil. La propuesta que hoy nos ocupa consiste en utilizar las redes sociales para mejorar la visibilidad de los aprendizajes, recurriendo para ello a una técnica de trabajo cooperativo denominada jigsaw o rompecabezas. Uno de los objetivos de la experiencia es unir la colaboración con la transparencia y la participación. En este caso, denominamos colaboración al proceso a través del cual las administraciones públicas trabajan conjuntamente con otras administraciones públicas, gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para la definición de políticas públicas y la mejora de los servicios. Si trasladamos esto a un centro educativo, podremos introducir una dinámica que anime a escuchar, involucrarse, incorporar conocimientos para repensar los problemas públicos,  maximizar la eficiencia pública, dar cobertura a mayor número de necesidades sociales, dar voz a la comunidad educativa e invitar a todos sus actores a trabajar juntos para lograr una meta común: la mejora de la calidad educativa y del éxito escolar.

Una de las mayores virtudes de esta técnica es que no destaca el trabajo de ningún colectivo por encima del resto. Aquí, el trabajo de docentes, alumnado, familias, instituciones (ayuntamiento, cabildo, gobierno) y asociaciones o entidades del barrio (empresas, ongs, Iglesia, etc.) son igualmente indispensables para alcanzar el éxito. Esta cooperación facilitará la interacción entre todos los miembros de la comunidad educativa en el centro y fuera de él, valorando a todos de forma equitativa como contribuidores a una tarea común. En definitiva, a través de la mejora de la colaboración y sus conceptos asociados (interoperabilidad, co-producción de servicios, datos abiertos e innovación pública) estableceremos una serie de propuestas para mejorar la participación y enriquecernos con las aportaciones de otros, así como darle identidad virtual a nuestro centro en la red.

 

Descripción de la experiencia

Es frecuente que algunos de los sectores de la comunidad educativa demanden una mayor comunicación entre el centro y el resto de la comunidad, y es en este punto en el que las redes sociales pueden ser muy útiles. La idea es utilizar las redes sociales corporativas del centro escolar no solo como herramienta informativa de actividades, notas o circulares, sino como un canal de participación y colaboración con el barrio. De esta forma,  podremos darle a la escuela una identidad tanto real como virtual, poniendo en valor el trabajo que allí se realiza. El primer paso es plantear la idea a la comunidad educativa, desde el Consejo Escolar, a fin de que sea una decisión participativa y que implique a todos los sectores de la comunidad escolar e  instituciones que trabajan en el barrio. Para ello, como mencionamos anteriormente, vamos a utilizar una técnica de trabajo cooperativa denominada jigsaw.

 

¿Qué beneficios tiene esta técnica de trabajo?

– Favorece que cada miembro de la comunidad educativa sea capaz de aprender a solicitar ayuda a otros.

– Permite que conozcan y manejen el feedback o retroalimentación como herramienta de refuerzo y apoyo a sus propuestas.

– Incentiva a los miembros de la comunidad educativa  a interactuar entre ellos y a compartir ideas, materiales y apoyo emocional.

– Propicia que cada uno de ellos sea capaz de buscar información en diferentes fuentes.

– Enseña a escuchar al resto de la comunidad educativa, así como respetar sus opiniones y aportar ideas.

– Fomenta la responsabilidad individual  como valor inherente a toda tarea cooperativa.

– Estimula el desarrollo de las habilidades sociales necesarias para el trabajo en grupo.

– Garantiza la igualdad de oportunidades de éxito para todos los miembros de la comunidad educativa.

– Desarrolla un mayor conocimiento entre los miembros del grupo.

¿Cómo la vamos a realizar?

Primera sesión (interoperabilidad)

  1. Realizar grupos de cinco o seis personas.  Los grupos deben ser heterogéneos y contar con un miembro de cada sector de la comunidad educativa (docentes, alumnado, familias, asociación de vecinos, ayuntamiento, etc.).
  2. Designar a un responsable de cada grupo como el líder. En principio sería conveniente asignarle este papel a algún representante del consejo escolar, aunque el rol de líder irá rotando.
  3. Nos ponemos en situación. Vamos a tratar el tema Redes sociales: ¿sí o no? En primer lugar, lo dividiremos en varios subtemas según los grupos que hayamos formado previamente. Por ejemplo: (1) redes sociales interesantes, (2) consecuencias positivas de la introducción de las redes sociales en el centro, (3) consecuencias negativas de la introducción de las redes sociales en el centro, (4) las redes sociales como instrumentos participativos, (5) ¿cómo podemos introducirlas? ¿Quién lo hace? ¿Cómo? Cada miembro del grupo será responsable de un subtema.
  4. Damos tiempo a los miembros del grupo para leer e investigar sobre su segmento y comprenderlo adecuadamente. Traerán información para la segunda sesión.

Segunda sesión (co-creación y co-producción)

  1. En esta segunda parte -que es a la que mayor tiempo dedicaremos- formaremos grupos de expertosy cada persona responsable del subtema se reunirá en el mismo grupo. Los miembros de estos grupos de expertos discutirán lo investigado y contrastarán la información que ha traído cada uno. Con las aportaciones de todo el grupo se extraerán las conclusiones pertinentes.

Tercera sesión (innovación)

  1. Volvemos al grupo de origen del rompecabezas.
  2. Cada responsable de un subtema presentará lo investigado al resto del grupo. Se sacarán conclusiones y se expondrán al gran grupo presentando un plan de trabajo que responderá a la pregunta que lanzamos al comienzo: Redes sociales: ¿sí o no?
  3. El papel del director (o la persona en la que él delegue) será el de supervisar el trabajo y asegurarse de que los grupos no se vayan de la temática planteada. Por ello es conveniente que el director no pertenezca a ningún grupo.
  4. Llegando casi al final de la sesión, haremos una puesta en común del trabajo y realizamos la propuesta final por grupos.

Cuarta sesión (laboratorio de innovación)

  1. Finalmente las distintas propuestas se llevarán al Consejo Escolar, que será el que escoja la más adecuada para el centro.

Conclusiones

La utilización del método jigsaw facilita la cooperación e implicación de todos los miembros de la comunidad educativa ante el planteamiento de un problema o situación. En este caso, hemos trabajado la posibilidad de introducir las redes sociales en el centro educativo, algo que afectará a toda la comunidad educativa, compartiendo información y conocimiento y fomentando la interoperabilidad, en pro de la mejora de los servicios públicos (en este caso, la escuela).  Asimismo, con esta dinámica estamos fomentando la  co-creación y co-producción, tratando de  integrar actores sociales diversos más allá de las fronteras de la propia escuela para adoptar mejores decisiones educativas. Finalmente también barajamos la importancia de los datos abiertos para la mejora del centro, a fin de darle valor en el entorno educativo y virtual, aunque teniendo claro qué datos vamos a poner en abierto. Durante todo el proceso iremos haciendo autoevaluación, coevaluación y recibiremos feedback continuo para ir depurando. Podríamos diseñar rúbricas, puede ser una excelente herramienta.

 

Trabajar de otra manera nos llevará a ser centros innovadores, ya que tendemos al cambio de procesos, actitudes y valores, cuya finalidad es darle valor al centro público. La innovación apuesta por la colaboración entre todos los actores para impulsar las decisiones y políticas públicas que promuevan nuevos planteamientos y soluciones. El resultado habrá que valorarlo.

Fuente: aulaplaneta.com

¿Por qué hay abandono escolar?

El abandono escolar es un problema que comporta repercusiones negativas en el individuo, el sistema educativo, y en la sociedad. En este artículo analizamos las principales causas que llevan a los estudiantes a dejar los estudios prematuramente y explicamos las principales estrategias para evitarlo.

En los últimos años se ha conseguido reducir las tasas de abandono escolar. Sin embargo, las estadísticas indican que España es el segundo país con mayor abandono de la Unión Europea. Las cifras aumentan tras cursar la enseñanza obligatoria, con un 60% de abandono entre 18 y 24 años.

Estos datos son preocupantes ya que el bienestar social depende de la calidad de vida de sus miembros. Como se señala en el estudio que profundiza en esta cuestión:

«Las oportunidades sociales de las personas dependen cada vez más de su cualificación, de su capital humano, de su capacidad de obtener, manejar e interpretar la información, de emplear y adquirir el conocimiento. Estas capacidades están a su vez influidas por otros factores más viejos y quizá menos atractivos, como la propiedad, los ingresos, el género, la raza, la constitución física, la nacionalidad, etc.».

-Fernández, Mena y Riviere, 2010-

Niño solo en un banco

El abandono escolar y la transición al mundo laboral

El abandono escolar viene ligado a otras dos realidades del sistema educativo: el fracaso escolar y el absentismo escolar.

El fracaso escolar se produce cuando un alumno no alcanza los objetivos definidos de las etapas educativas o no le interesa finalizar los estudios de secundaria. Por su parte, el absentismo ocurre cuando un alumno se ausenta de manera voluntaria y reiterada al centro, afectando negativamente a su rendimiento académico.

El absentismo y el fracaso escolar conducen, inevitablemente, al riesgo de abandono escolar. Este siempre se produce de manera voluntaria y antes de finalizar la escolarización obligatoria.

Como ya se ha dicho, las oportunidades sociales dependen cada vez más de su cualificación. Esto implica que el proceso de transición laboral, es decir, de paso del mundo educativo al laboral, viene influido por el nivel de estudios alcanzados.

Así pues, se presupone que cuanto más nivel educativo, mejor y más rápida transición laboral tendrá la persona. Lo contrario ocurrirá pues, cuanto menos nivel educativo. Esto se agravará con la falta de estudios obligatorios.

Causas del abandono escolar

Con carácter general, se pueden establecer dos variables implicadas la decisión de abandonar el sistema educativo: la dificultad y la falta de motivación. Cada una de las variables viene influida por:

  • El sistema educativo y centro escolar: amplitud de la oferta educativa y de itinerarios, flexibilidad y exigencia del currículo. Nivel y estrategias de apoyo al alumnado.
  • El papel del profesorado ante el abandono escolar: actitudes, interés, motivación y atribuciones del profesorado hacia los alumnos.
  • El papel de la familia ante el abandono escolar: modelado, colaboración con el centro, actitudes y creencias sobre la utilidad de los estudios. Interés y hábitos relacionados con la educación de sus hijos (ayuda en los deberes, seguimiento de las notas, etc.).
  • Factores personales del propio alumno: personalidad, motivación, nivel de autoestima y creencias sobre la utilidad de los estudios. Dificultades de aprendizaje, malos resultados escolares, grupo de iguales con los que se relaciona.

Además, existen cuatro factores que se han probado determinantes en la decisión de desenganche del sistema educativo:

  • El género
  • El origen social (capital económico y cultural)
  • La pertenencia a minorías o a familias desestructuradas
  • La experiencia de inmigración.

Consecuencias del abandono escolar

Abandonar los estudios obligatorios conlleva una serie de consecuencias que afectan al individuo tanto a nivel personal como profesional y laboral.

Debido a las demandas cada vez más altas exigidas para acceder a puestos de trabajo, encontrar un empleo sin estudios obligatorios es cada vez más difícil. Además, la sobrecualificación que existe actualmente hace que la formación mínima que se demanda en las empresas sea cada vez más alta. A esto, se suma el hecho de que actualmente existe gran demanda de empleo, pero no de oferta.

Por ejemplo, en un trabajo donde no se exige cualificación, al haber poca oferta laboral pueden presentarse candidatos con estudios postobligatorios. En igualdad de condiciones (suponiendo que ambos cuentan con la misma experiencia), probablemente contratarán al candidato con más formación.

Adolescente preocupado

Prevenir el abandono escolar

Desde los centros educativos se proponen programas, medidas y estrategias para hacer frente al fracaso y abandono escolar. Por una parte, los propios itinerarios educativos como la Formación Profesional Básica o las vías de segunda oportunidad ofrecen a los estudiantes oportunidades para volver a engancharse al sistema educativo.

Por otra parte, también se llevan a cabo programas específicos para prevenir el abandono escolar con alumnos absentistas o con indicadores de fracaso escolar.

La mayoría de estos programas están enfocados a reducir el absentismo y a aumentar el rendimiento escolar. Se centran en el refuerzo académico y la acción tutorial, así como en la intervención familiar. A nivel de alumnado, se trabajan habilidades sociales y técnicas de estudio.

Las estadísticas acerca del fracaso y el abandono escolar son preocupantes. Sin embargo, aunque aún queda mucho por hacer, los buenos resultados de los programas que se están realizando arrojan esperanza de cara al futuro.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Fobia escolar: cuando ir al colegio se convierte en un problema

Son muchos los niños que no disfrutan de la experiencia escolar. Más allá de demandarles un esfuerzo, el colegio en muchos casos puede convertirse en un estímulo que les cause una gran ansiedad. Así, hoy hablamos de la fobia escolar.

Muchas personas experimentan miedos durante la infancia. A la oscuridad, a determinados animales, a personajes o seres fantásticos, a fenómenos naturales como las tormentas, etc. Sin embargo, en la mayoría de los casos, estos miedos van desapareciendo conforme crecen o no llegan a traducirse en una fobia escolar.

Son los llamados miedos evolutivos. Pero, ¿qué ocurre cuando ciertos miedos persisten en el tiempo y se dan de una forma desproporcionada e interfiriendo en la vida del niño? Un caso común en esta tipología es la fobia escolar.

¿Qué es la fobia escolar?

La fobia escolar se define como el miedo irracional y excesivo a ciertas situaciones escolares que derivan en una gran dificultad para ir o permanecer en la escuela. Las causas de esta fobia pueden ser múltiples. Por ejemplo:

  • Rechazo de compañeros o profesores.
  • Dificultades en el rendimiento escolar.
  • Cambios frecuentes de escuela.
  • Conflictos en casa.
  • Enfermedad y sintomatología derivada.

Todas estas situaciones provocan en el niño una respuesta de ansiedad intensa, junto a alteraciones a nivel motor, fisiológico y cognitivo.

Niño con ansiedad

Síntomas cognitivos

Destacan dentro de esta tipología los pensamientos negativos sobre la escuela. También, la anticipación de consecuencias negativas (por ejemplo, regañinas por parte profesor) que no tienen por qué ocurrir.

El niño tiene una visión negativa de su desempeño en clase o le agobia la idea de vomitar, marearse o sufrir otros síntomas físicos delante de sus compañeros.

Síntomas motores

El principal síntoma dentro de las alteraciones motoras es la evitación. Esta es, la resistencia a la hora de acudir al colegio, expresada tanto verbal como físicamente.

Se queja de dolores o dice estar enfermo, no se levanta de la cama, no se viste, no desayuna… En definitiva, no realiza la rutina característica de preparación para acudir a la escuela. Además, en caso de acudir, el niño puede llorar, gritar o agarrarse a ellos para no entrar.

Síntomas fisiológicos

Se caracterizan por un acusado incremento de la activación fisiológica. Esto se manifiesta con síntomas como sudores, tensión muscular, dolor estomacal, diarrea o sensación de mareo, entre otros.

Fobia escolar vs. ansiedad por separación

Es muy importante -a la hora de determinar si un niño sufre de fobia escolar- diferenciarla de la ansiedad por separación.

La ansiedad por separación se entiende como el miedo del menor a separarse de las personas con las que tiene un vínculo afectivo fuerte, normalmente sus padres. Por ejemplo, al separarse de estos para ir al colegio, para ir a una excursión, para ir a dormir a casa de un amigo o amiga, etc.

Por tanto, para diferenciar la ansiedad por separación de la fobia escolar, debemos indagar el motivo por el que el niño no quiere ir al colegio. Si el foco del miedo es separarse de sus padres, debemos descartar la fobia.

Niña con fobia escolar agarrada a su padre

Superando la fobia escolar

Existen diversas técnicas o métodos para reducir el grado de incapacidad que produce la fobia y finalmente terminar con ella. Las más efectivas se basan en la psicología cognitivo-conductual, que se basa en la idea de que el cambio de pensamiento conlleva un cambio en el comportamiento y viceversa. Los métodos más comunes son:

  • Desensibilización sistemática: especialmente recomendado cuando el niño quiere evitar ciertas situaciones escolares. La técnica se basa en exponer al menor a esta situación de forma progresiva. Su finalidad es reducir la ansiedad dentro de la situación, de modo que el niño entienda que no ocurre nada malo. De este modo el refuerzo negativo que produce la evitación acaba desapareciendo.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: puede que el miedo a ir al colegio se base en el rechazo de algunos de sus compañeros. En este caso, se puede entrenar al niño en habilidades sociales para que así disponga de herramientas para mejorar su relación con ellos.
  • Reestructuración cognitiva: la reestructuración se basa en cambiar las creencias desajustadas o irracionales del menor. De este modo, el valor negativo asociado a la escuela se reduce o se transforma en otro más positivo y realista.
  • Entrenamiento en relajación: aprendiendo y practicando técnicas de relajación, el niño aprende a controlar los síntomas fisiológicos de la ansiedad. Esta técnica se aplica junto a otras, como la reestructuración o la exposición.

Uso de fármacos en la fobia escolar

El objetivo principal del tratamiento de la fobia escolar es que el niño acuda al colegio sin sentir ansiedad, miedo y malestar. Aunque se pueden utilizar también fármacos, principalmente antidepresivos, es importante tener en cuenta el balance coste-beneficio de la administración de los mismos.

Ciertos estudios apuntan a que los efectos secundarios de estos no compensan su uso cuando existen terapias psicológicas que funcionan y se pueden utilizar en su lugar. Así pues, las terapias psicológicas se posicionan como una elección eficaz y con resultados que perdurarán a largo plazo.