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Minerd inicia plan para integrar las familias a las escuelas

El Ministerio de Educación (MINERD) desarrolla un plan nacional dirigido a lograr la integración de las familias al proceso educativo de los estudiantes, con el apoyo de las asociaciones de padres, madres y amigos de la escuela (APMAE), las iglesias y de distintas entidades comunitarias.

El plan, instruido por el ministro Antonio Peña Mirabal a la Dirección de Participación Comunitaria del Minerd, busca garantizar el buen desempeño de los alumnos en las aulas, con un seguimiento de mayor compromiso de las familias.

Agustín Hernández, director de Participación Comunitaria, llamó a los directivos de las APMAE a tener una comunicación más fluida con los docentes y con los directores de los planteles escolares, “en una necesaria disposición de colaboración para generar ambientes óptimos a lo interno de los planteles escolares, pero, además, con la clara visión de que pueden jugar un rol decisivo en la mejora del proceso enseñanza-aprendizaje”.

Expresó que unos padres totalmente al pendiente de la formación de sus hijos, están llamados a constituirse en el principal aliado del Minerd en su objetivo de crear las condiciones para la generación de una sociedad con mejores niveles de educación con un concepto integral.

El funcionario recordó que las APMAE son organismos de participación con el propósito de que los padres se integren a todos los planes, programas y proyectos relacionados con los centros educativos, así como apoyar el trabajo por la mejora de los servicios educativos.

“Tal como ha insistido el ministro Peña Mirabal, la escuela no puede hacer sola ese arduo y permanente trabajo de formar a los estudiantes; se requiere de esa valiosa y oportuna participación de la familia, en su rol de principal núcleo de la sociedad”, refirió Hernández.

Agregó que en el plan de integración familiar se pondrá a los centros educativos al servicio de las comunidades, a través programas de actividades comunes en los cuales se envuelvan estudiantes, los padres, juntas de vecinos, y las entidades comunitarias, entre otros actores.

“Hemos elaborado un plan de integración de las familias que contempla varias actividades en cada plantel escolar, en cuatro dimensiones durante todo el año lectivo 2019-2020, con la coordinación de técnicos del Minerd, las regionales y los distritos educativos”, subrayó.

Hernández exhortó a los padres a participar en el próximo proceso de escogencia de los directivos de las APMAE en cada centro educativo, proceso que se iniciará el próximo mes de septiembre y concluirá en octubre con la conformación de las directivas.

Transición de la escuela a la universidad

Para que el cambio de la escuela a la universidad sea exitoso, se debe crear un sistema de apoyo entre el adolescente y la familia.

Nathalia Romero
[email protected]

Santo Domingo, RD

Patricia está a punto de cumplir los 18 años. Pasará de ser una adolescente a ser una adulta, y con ello viene uno de los cambios más drásticos de su vida: la universidad.

Aún no se decide bien por lo que va a estudiar y en cuál universidad. Solo pensar que tendrá que adaptarse a otro ambiente, lejos de sus amigos, le trae estrés y ansiedad.

Por otro lado, Ángela está cursando el primer cuatrimestre de la carrera. Para ella, su vida ha dado un giro de 180 grados. Pasó de estar en un politécnico muy estricto a vivir la libertad e independencia que trae la universidad. “El cambio ha sido para bien”, dice.

Y es que la transición de la escuela a la universidad puede significar uno de los cambios más desafiantes para los adolescentes que ahora pasarán a ser adultos.

Y no solo para ellos sino también para los padres, quienes tienen un papel fundamental en ese proceso. Entonces, ¿cómo la familia puede manejarlo? Para la psicóloga y terapeuta familiar Laura Rivas, el primer paso para los padres es no estar decepcionados porque su hijo/a no sabe exactamente qué quiere hacer con su vida a los 18 años.

“Es común no estar seguro, y por esto, muchas personas cambian de carrera en los primeros dos años universitarios”.

Explica que pueden permitirle al joven que participe en diferentes áreas de trabajo, como si fueran pasantías, para que puedan explorar las distintas áreas laborales sin un compromiso de cuatro años de estudios.

Asimismo, resalta que los padres pueden ayudar a sus hijos estableciendo límites y ajustando las expectativas del proceso universitario. Muchos jóvenes experimentan confusión sobre lo que está permitido o no, dado que ahora son adultos. Aún así, la mayoría de ellos siguen viviendo en casa cuando comienzan a estudiar. De ahí que sea importante sentarse a establecer las nuevas reglas, como la hora de llegada a la casa, deberes en el hogar, y el manejo del dinero.

Además, agrega, hay que ajustar las expectativas de este nuevo proceso. El estudiante estrella del colegio podría experimentar su primera C en la universidad. Otros sentirán ansiedad social al tener que salir de su grupo íntimo de amigos y estar con otros desconocidos. “Es importante crear un sistema de apoyo, donde los jóvenes puedan hablar con sus padres y amigos sobre los nuevos retos que experimentan”. Particularmente para los padres deben tratar de no reprochar porque su hijo/a no tenga un éxito instantáneo. “Es como cuando aprendieron sus bebés a caminar: si les hubiesen reprochado por caerse, nunca hubiesen aprendido a correr”, puntualiza Rivas.

CONSEJOS
Para una vida universitaria sana
Comunicación.
 Mantener una comunicación abierta con tus padres, quienes podrían tener consejos valiosos para el proceso. Continuar la relación con los viejos amigos. Aprender de las nuevas personas que conocerán, particularmente de aquellos que son diferentes. Tomar notas en clase. Comenzar los proyectos el mismo día que los asignan. Disfrutar el proceso.

Seis consejos para promover el debate en clase

El debate pone en marcha un proceso de aprendizaje activo donde los estudiantes elaboran los contenidos y reflexionan sobre ellos, por lo que resulta muy eficaz para asimilar los conocimientos. Además, mejora la comprensión y la expresión oral y ayuda a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, el análisis o la argumentación. Sin embargo, no siempre es sencillo fomentar el debate en clase, ni desarrollarlo con buenos resultados. Te damos seis consejos para que consigas integrar esta estrategia didáctica en el aula y que tus alumnos se beneficien de todas sus ventajas.

SEIS CLAVES PARA FOMENTAR EL DEBATE

  1. Escoge temas que les interesen. Sea cual sea la asignatura, concepto o contenido que vayas a trabajar, enfócalo de modo que interese a tus alumnos y acércalo lo más posible a su realidad. Puedes recurrir a temas de actualidad que afecten a vuestra localidad o región y que tengan que ver con los conocimientos que deben adquirir, escoger un asunto polémico que les llame la atención o plantar el debate relacionándolo con asuntos o actividades que les gusten.
  2. Plantea preguntas. Las preguntas son esenciales para que nazca el intercambio de pareceres y para que el debate se centre en los puntos que quieres tratar, sin que el asunto principal se diluya o los argumentos se desvíen. También puedes generar debate con un texto que proponga un punto de vista concreto sobre el tema que te interesa analizar, planteando preguntas entre todos a raíz de lo leído.
  3. Recuérdales que deben escuchar. La escucha activa resulta fundamental cuando se opina, tanto en el aula como fuera de ella, y es una de las causas por las que los debates suelen fracasar. Recuerda a tus alumnos que debatir no consiste en exponer afirmaciones una tras otra, sino argumentar el punto de vista propio, escuchar lo que afirman los compañeros y responder con nuevas aportaciones, siempre teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento.
  4. Controla los tiempos. El proceso de debate no debe avanzar demasiado rápido, ya que se perderían ideas importantes en las que merece la pena profundizar. Pero tampoco puede alargarse demasiado cada argumentación y contraargumentación porque no se aprovecharía el dinamismo de la conversación. Cuando tus alumnos opinen, ejerce de moderador sin juzgar, da los turnos de palabra para que todos participen, fuerza una pausa si hay que reflexionar sobre alguna de las afirmaciones y avisa cuando un interlocutor deba resumir sus argumentos y concluir su intervención.
  5. Anímales a reflexionar en todo momento. Conforme se sucedan las opiniones, invita a tus alumnos a retomar aquellas que consideres más interesantes, señala las contradicciones o las afirmaciones sin justificar y anímales a plantearse otros puntos de vista que no hayan afrontado hasta ese momento. Evita que se aferren a sus ideas y argumentos por el mero hecho de conservar su posición; hazles ver que está bien cambiar de opinión si se tienen motivos fundados para ello y que en ocasiones no existe una única respuesta correcta.
  6. Sacad conclusiones. Puedes dar por terminado un periodo de debate en el aula aunque no se haya llegado a una solución única al dilema o las preguntas planteadas: no es esencial resolver completamente el tema que ha generado la polémica, ya que en ocasiones no será posible. Pero sí es importante que listéis de manera resumida y rápida las ideas planteadas y las conclusiones a las que habéis llegado. De este modo tus alumnos serán conscientes de la utilidad del propio proceso de debate y de lo que les ha aportado aunque no se hayan convencido unos a otros.

Fuente: aulaplaneta.com

Semana de ambientación: la base del año escolar

En un nuevo año escolar es importante tomar en cuenta la semana de ambientación, para lograr la adaptación de los estudiantes.

Cada año escolar afrontamos nuevos retos, durante la semana de ambientación en las escuelas que este año se extenderá del 19 al 23 de este mes de agosto, tenemos el compromiso de compartir nuestros conocimientos y hacer relaciones amistosas con nuestros alumnos/as.

Al terminar las vacaciones, tanto maestros/as, estudiantes, directivos, como la familia en general, arribamos a los preparativos del siguiente año escolar, que en este caso corresponde al período 2019 -2020.

Como cada año, los buenos resultados que obtengamos de nuestros estudiantes, dependerán del empeño que pongamos en tener un buen inicio en estas primeras semanas, que son de ambientación y reubicación de nuestros alumnos/as, sean éstos de nuevo ingreso o ya conocidos por nosotros/as.

En el nuevo año escolar Educando te acompañará en los procesos de desarrollo de actividades en el aula, ofreciéndote de igual forma herramientas que podrás utilizar en la aplicación de los temas que se desarrollarán.

Durante esta semana de ambientación tenemos el reto de compartir nuestros conocimientos y entablar relaciones amistosas con nuestros alumnos/as.

Como cada año, al volver al aula encontrarás a tus alumnos/as con mucho ánimo y alegría, esperando recibir lo mejor de ti, con las interesantes actividades que previamente hayas preparado para lograr la integración en estas primeras semanas.
Es un tiempo para conocer cuáles son las reglas de la escuela, presentarnos ante nuestros alumnos/as, compartir con nuestros colegas maestros/as, saber cómo podemos sacarle el mejor provecho al potencial de nuestros estudiantes.

Una gran fiesta nos espera en esta semana de ambientación, con un conjunto de actividades por desarrollar en el aula, por tal razón te exhortamos a realizar un gran acto de apertura dando la bienvenida a este nuevo período de formación académica.

Recomendaciones generales para el primer día de clases:

  • Recibe a los niños y niñas, preferiblemente en la puerta del aula y dales la bienvenida. Si ya los conoces, preocúpate de saludarlos por sus nombres.
  • Permíteles escoger sus asientos.
  • Conversa con tus alumnos y alumnas. No realices sólo un saludo y diálogo general, sino haz un esfuerzo por hablar en forma individual con cada uno de ellos/as durante los primeros días. No es una tarea fácil, pero es posible.
  • Utiliza un sistema de “puertas abiertas” que invite a los niños y niñas a conversar, usa frases como “Cuéntame más acerca de…..” “que entretenido lo que me estás contando“ y ¿qué pasó después de…. Y otras semejantes. No converses con tus alumnos/as mientras estás ordenando papeles o escribiendo en el pizarrón. Míralos a los ojos, hazle preguntas y afirma o comenta sus respuestas.
  • Realiza actividades grupales desde los primeros días, con el fin de que se conozcan mejor entre ellos/as.
  • Incorpora actividades relacionadas con la expresión de sentimientos, para que liberen tensiones, temores, o posibles angustias frente a la entrada a la escuela.
  • Mantente atento/a hacia los niños/as que muestran signos de ansiedad o problemas de adaptación después de las primeras semanas de clases. Trasmíteles seguridad y confianza y mantén una comunicación directa con sus padres y apoderados.
  • Proporciona un ambiente seguro, cariñoso, motivador. Ayúdales a sentirse contentos consigo mismos y motivados por las oportunidades de aprendizaje que la escuela les ofrece. Sentirse capaz, poseer una buena autoestima y tener altas expectativas de lo que se va a aprender son condiciones muy importantes para el éxito del niño o niña en la escuela.

Fuente: educando.com.do

Las redes sociales en la escuela: una experiencia para aprovechar su potencial

Para muchos profesores, la inclusión de las redes sociales en las clases plantean un verdadero dilema. Por eso en este artículo propongo una experiencia práctica que creo puede resultar muy útil. La propuesta que hoy nos ocupa consiste en utilizar las redes sociales para mejorar la visibilidad de los aprendizajes, recurriendo para ello a una técnica de trabajo cooperativo denominada jigsaw o rompecabezas. Uno de los objetivos de la experiencia es unir la colaboración con la transparencia y la participación. En este caso, denominamos colaboración al proceso a través del cual las administraciones públicas trabajan conjuntamente con otras administraciones públicas, gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para la definición de políticas públicas y la mejora de los servicios. Si trasladamos esto a un centro educativo, podremos introducir una dinámica que anime a escuchar, involucrarse, incorporar conocimientos para repensar los problemas públicos,  maximizar la eficiencia pública, dar cobertura a mayor número de necesidades sociales, dar voz a la comunidad educativa e invitar a todos sus actores a trabajar juntos para lograr una meta común: la mejora de la calidad educativa y del éxito escolar.

Una de las mayores virtudes de esta técnica es que no destaca el trabajo de ningún colectivo por encima del resto. Aquí, el trabajo de docentes, alumnado, familias, instituciones (ayuntamiento, cabildo, gobierno) y asociaciones o entidades del barrio (empresas, ongs, Iglesia, etc.) son igualmente indispensables para alcanzar el éxito. Esta cooperación facilitará la interacción entre todos los miembros de la comunidad educativa en el centro y fuera de él, valorando a todos de forma equitativa como contribuidores a una tarea común. En definitiva, a través de la mejora de la colaboración y sus conceptos asociados (interoperabilidad, co-producción de servicios, datos abiertos e innovación pública) estableceremos una serie de propuestas para mejorar la participación y enriquecernos con las aportaciones de otros, así como darle identidad virtual a nuestro centro en la red.

 

Descripción de la experiencia

Es frecuente que algunos de los sectores de la comunidad educativa demanden una mayor comunicación entre el centro y el resto de la comunidad, y es en este punto en el que las redes sociales pueden ser muy útiles. La idea es utilizar las redes sociales corporativas del centro escolar no solo como herramienta informativa de actividades, notas o circulares, sino como un canal de participación y colaboración con el barrio. De esta forma,  podremos darle a la escuela una identidad tanto real como virtual, poniendo en valor el trabajo que allí se realiza. El primer paso es plantear la idea a la comunidad educativa, desde el Consejo Escolar, a fin de que sea una decisión participativa y que implique a todos los sectores de la comunidad escolar e  instituciones que trabajan en el barrio. Para ello, como mencionamos anteriormente, vamos a utilizar una técnica de trabajo cooperativa denominada jigsaw.

 

¿Qué beneficios tiene esta técnica de trabajo?

– Favorece que cada miembro de la comunidad educativa sea capaz de aprender a solicitar ayuda a otros.

– Permite que conozcan y manejen el feedback o retroalimentación como herramienta de refuerzo y apoyo a sus propuestas.

– Incentiva a los miembros de la comunidad educativa  a interactuar entre ellos y a compartir ideas, materiales y apoyo emocional.

– Propicia que cada uno de ellos sea capaz de buscar información en diferentes fuentes.

– Enseña a escuchar al resto de la comunidad educativa, así como respetar sus opiniones y aportar ideas.

– Fomenta la responsabilidad individual  como valor inherente a toda tarea cooperativa.

– Estimula el desarrollo de las habilidades sociales necesarias para el trabajo en grupo.

– Garantiza la igualdad de oportunidades de éxito para todos los miembros de la comunidad educativa.

– Desarrolla un mayor conocimiento entre los miembros del grupo.

¿Cómo la vamos a realizar?

Primera sesión (interoperabilidad)

  1. Realizar grupos de cinco o seis personas.  Los grupos deben ser heterogéneos y contar con un miembro de cada sector de la comunidad educativa (docentes, alumnado, familias, asociación de vecinos, ayuntamiento, etc.).
  2. Designar a un responsable de cada grupo como el líder. En principio sería conveniente asignarle este papel a algún representante del consejo escolar, aunque el rol de líder irá rotando.
  3. Nos ponemos en situación. Vamos a tratar el tema Redes sociales: ¿sí o no? En primer lugar, lo dividiremos en varios subtemas según los grupos que hayamos formado previamente. Por ejemplo: (1) redes sociales interesantes, (2) consecuencias positivas de la introducción de las redes sociales en el centro, (3) consecuencias negativas de la introducción de las redes sociales en el centro, (4) las redes sociales como instrumentos participativos, (5) ¿cómo podemos introducirlas? ¿Quién lo hace? ¿Cómo? Cada miembro del grupo será responsable de un subtema.
  4. Damos tiempo a los miembros del grupo para leer e investigar sobre su segmento y comprenderlo adecuadamente. Traerán información para la segunda sesión.

Segunda sesión (co-creación y co-producción)

  1. En esta segunda parte -que es a la que mayor tiempo dedicaremos- formaremos grupos de expertosy cada persona responsable del subtema se reunirá en el mismo grupo. Los miembros de estos grupos de expertos discutirán lo investigado y contrastarán la información que ha traído cada uno. Con las aportaciones de todo el grupo se extraerán las conclusiones pertinentes.

Tercera sesión (innovación)

  1. Volvemos al grupo de origen del rompecabezas.
  2. Cada responsable de un subtema presentará lo investigado al resto del grupo. Se sacarán conclusiones y se expondrán al gran grupo presentando un plan de trabajo que responderá a la pregunta que lanzamos al comienzo: Redes sociales: ¿sí o no?
  3. El papel del director (o la persona en la que él delegue) será el de supervisar el trabajo y asegurarse de que los grupos no se vayan de la temática planteada. Por ello es conveniente que el director no pertenezca a ningún grupo.
  4. Llegando casi al final de la sesión, haremos una puesta en común del trabajo y realizamos la propuesta final por grupos.

Cuarta sesión (laboratorio de innovación)

  1. Finalmente las distintas propuestas se llevarán al Consejo Escolar, que será el que escoja la más adecuada para el centro.

Conclusiones

La utilización del método jigsaw facilita la cooperación e implicación de todos los miembros de la comunidad educativa ante el planteamiento de un problema o situación. En este caso, hemos trabajado la posibilidad de introducir las redes sociales en el centro educativo, algo que afectará a toda la comunidad educativa, compartiendo información y conocimiento y fomentando la interoperabilidad, en pro de la mejora de los servicios públicos (en este caso, la escuela).  Asimismo, con esta dinámica estamos fomentando la  co-creación y co-producción, tratando de  integrar actores sociales diversos más allá de las fronteras de la propia escuela para adoptar mejores decisiones educativas. Finalmente también barajamos la importancia de los datos abiertos para la mejora del centro, a fin de darle valor en el entorno educativo y virtual, aunque teniendo claro qué datos vamos a poner en abierto. Durante todo el proceso iremos haciendo autoevaluación, coevaluación y recibiremos feedback continuo para ir depurando. Podríamos diseñar rúbricas, puede ser una excelente herramienta.

 

Trabajar de otra manera nos llevará a ser centros innovadores, ya que tendemos al cambio de procesos, actitudes y valores, cuya finalidad es darle valor al centro público. La innovación apuesta por la colaboración entre todos los actores para impulsar las decisiones y políticas públicas que promuevan nuevos planteamientos y soluciones. El resultado habrá que valorarlo.

Fuente: aulaplaneta.com

¿Por qué hay abandono escolar?

El abandono escolar es un problema que comporta repercusiones negativas en el individuo, el sistema educativo, y en la sociedad. En este artículo analizamos las principales causas que llevan a los estudiantes a dejar los estudios prematuramente y explicamos las principales estrategias para evitarlo.

En los últimos años se ha conseguido reducir las tasas de abandono escolar. Sin embargo, las estadísticas indican que España es el segundo país con mayor abandono de la Unión Europea. Las cifras aumentan tras cursar la enseñanza obligatoria, con un 60% de abandono entre 18 y 24 años.

Estos datos son preocupantes ya que el bienestar social depende de la calidad de vida de sus miembros. Como se señala en el estudio que profundiza en esta cuestión:

«Las oportunidades sociales de las personas dependen cada vez más de su cualificación, de su capital humano, de su capacidad de obtener, manejar e interpretar la información, de emplear y adquirir el conocimiento. Estas capacidades están a su vez influidas por otros factores más viejos y quizá menos atractivos, como la propiedad, los ingresos, el género, la raza, la constitución física, la nacionalidad, etc.».

-Fernández, Mena y Riviere, 2010-

Niño solo en un banco

El abandono escolar y la transición al mundo laboral

El abandono escolar viene ligado a otras dos realidades del sistema educativo: el fracaso escolar y el absentismo escolar.

El fracaso escolar se produce cuando un alumno no alcanza los objetivos definidos de las etapas educativas o no le interesa finalizar los estudios de secundaria. Por su parte, el absentismo ocurre cuando un alumno se ausenta de manera voluntaria y reiterada al centro, afectando negativamente a su rendimiento académico.

El absentismo y el fracaso escolar conducen, inevitablemente, al riesgo de abandono escolar. Este siempre se produce de manera voluntaria y antes de finalizar la escolarización obligatoria.

Como ya se ha dicho, las oportunidades sociales dependen cada vez más de su cualificación. Esto implica que el proceso de transición laboral, es decir, de paso del mundo educativo al laboral, viene influido por el nivel de estudios alcanzados.

Así pues, se presupone que cuanto más nivel educativo, mejor y más rápida transición laboral tendrá la persona. Lo contrario ocurrirá pues, cuanto menos nivel educativo. Esto se agravará con la falta de estudios obligatorios.

Causas del abandono escolar

Con carácter general, se pueden establecer dos variables implicadas la decisión de abandonar el sistema educativo: la dificultad y la falta de motivación. Cada una de las variables viene influida por:

  • El sistema educativo y centro escolar: amplitud de la oferta educativa y de itinerarios, flexibilidad y exigencia del currículo. Nivel y estrategias de apoyo al alumnado.
  • El papel del profesorado ante el abandono escolar: actitudes, interés, motivación y atribuciones del profesorado hacia los alumnos.
  • El papel de la familia ante el abandono escolar: modelado, colaboración con el centro, actitudes y creencias sobre la utilidad de los estudios. Interés y hábitos relacionados con la educación de sus hijos (ayuda en los deberes, seguimiento de las notas, etc.).
  • Factores personales del propio alumno: personalidad, motivación, nivel de autoestima y creencias sobre la utilidad de los estudios. Dificultades de aprendizaje, malos resultados escolares, grupo de iguales con los que se relaciona.

Además, existen cuatro factores que se han probado determinantes en la decisión de desenganche del sistema educativo:

  • El género
  • El origen social (capital económico y cultural)
  • La pertenencia a minorías o a familias desestructuradas
  • La experiencia de inmigración.

Consecuencias del abandono escolar

Abandonar los estudios obligatorios conlleva una serie de consecuencias que afectan al individuo tanto a nivel personal como profesional y laboral.

Debido a las demandas cada vez más altas exigidas para acceder a puestos de trabajo, encontrar un empleo sin estudios obligatorios es cada vez más difícil. Además, la sobrecualificación que existe actualmente hace que la formación mínima que se demanda en las empresas sea cada vez más alta. A esto, se suma el hecho de que actualmente existe gran demanda de empleo, pero no de oferta.

Por ejemplo, en un trabajo donde no se exige cualificación, al haber poca oferta laboral pueden presentarse candidatos con estudios postobligatorios. En igualdad de condiciones (suponiendo que ambos cuentan con la misma experiencia), probablemente contratarán al candidato con más formación.

Adolescente preocupado

Prevenir el abandono escolar

Desde los centros educativos se proponen programas, medidas y estrategias para hacer frente al fracaso y abandono escolar. Por una parte, los propios itinerarios educativos como la Formación Profesional Básica o las vías de segunda oportunidad ofrecen a los estudiantes oportunidades para volver a engancharse al sistema educativo.

Por otra parte, también se llevan a cabo programas específicos para prevenir el abandono escolar con alumnos absentistas o con indicadores de fracaso escolar.

La mayoría de estos programas están enfocados a reducir el absentismo y a aumentar el rendimiento escolar. Se centran en el refuerzo académico y la acción tutorial, así como en la intervención familiar. A nivel de alumnado, se trabajan habilidades sociales y técnicas de estudio.

Las estadísticas acerca del fracaso y el abandono escolar son preocupantes. Sin embargo, aunque aún queda mucho por hacer, los buenos resultados de los programas que se están realizando arrojan esperanza de cara al futuro.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Fobia escolar: cuando ir al colegio se convierte en un problema

Son muchos los niños que no disfrutan de la experiencia escolar. Más allá de demandarles un esfuerzo, el colegio en muchos casos puede convertirse en un estímulo que les cause una gran ansiedad. Así, hoy hablamos de la fobia escolar.

Muchas personas experimentan miedos durante la infancia. A la oscuridad, a determinados animales, a personajes o seres fantásticos, a fenómenos naturales como las tormentas, etc. Sin embargo, en la mayoría de los casos, estos miedos van desapareciendo conforme crecen o no llegan a traducirse en una fobia escolar.

Son los llamados miedos evolutivos. Pero, ¿qué ocurre cuando ciertos miedos persisten en el tiempo y se dan de una forma desproporcionada e interfiriendo en la vida del niño? Un caso común en esta tipología es la fobia escolar.

¿Qué es la fobia escolar?

La fobia escolar se define como el miedo irracional y excesivo a ciertas situaciones escolares que derivan en una gran dificultad para ir o permanecer en la escuela. Las causas de esta fobia pueden ser múltiples. Por ejemplo:

  • Rechazo de compañeros o profesores.
  • Dificultades en el rendimiento escolar.
  • Cambios frecuentes de escuela.
  • Conflictos en casa.
  • Enfermedad y sintomatología derivada.

Todas estas situaciones provocan en el niño una respuesta de ansiedad intensa, junto a alteraciones a nivel motor, fisiológico y cognitivo.

Niño con ansiedad

Síntomas cognitivos

Destacan dentro de esta tipología los pensamientos negativos sobre la escuela. También, la anticipación de consecuencias negativas (por ejemplo, regañinas por parte profesor) que no tienen por qué ocurrir.

El niño tiene una visión negativa de su desempeño en clase o le agobia la idea de vomitar, marearse o sufrir otros síntomas físicos delante de sus compañeros.

Síntomas motores

El principal síntoma dentro de las alteraciones motoras es la evitación. Esta es, la resistencia a la hora de acudir al colegio, expresada tanto verbal como físicamente.

Se queja de dolores o dice estar enfermo, no se levanta de la cama, no se viste, no desayuna… En definitiva, no realiza la rutina característica de preparación para acudir a la escuela. Además, en caso de acudir, el niño puede llorar, gritar o agarrarse a ellos para no entrar.

Síntomas fisiológicos

Se caracterizan por un acusado incremento de la activación fisiológica. Esto se manifiesta con síntomas como sudores, tensión muscular, dolor estomacal, diarrea o sensación de mareo, entre otros.

Fobia escolar vs. ansiedad por separación

Es muy importante -a la hora de determinar si un niño sufre de fobia escolar- diferenciarla de la ansiedad por separación.

La ansiedad por separación se entiende como el miedo del menor a separarse de las personas con las que tiene un vínculo afectivo fuerte, normalmente sus padres. Por ejemplo, al separarse de estos para ir al colegio, para ir a una excursión, para ir a dormir a casa de un amigo o amiga, etc.

Por tanto, para diferenciar la ansiedad por separación de la fobia escolar, debemos indagar el motivo por el que el niño no quiere ir al colegio. Si el foco del miedo es separarse de sus padres, debemos descartar la fobia.

Niña con fobia escolar agarrada a su padre

Superando la fobia escolar

Existen diversas técnicas o métodos para reducir el grado de incapacidad que produce la fobia y finalmente terminar con ella. Las más efectivas se basan en la psicología cognitivo-conductual, que se basa en la idea de que el cambio de pensamiento conlleva un cambio en el comportamiento y viceversa. Los métodos más comunes son:

  • Desensibilización sistemática: especialmente recomendado cuando el niño quiere evitar ciertas situaciones escolares. La técnica se basa en exponer al menor a esta situación de forma progresiva. Su finalidad es reducir la ansiedad dentro de la situación, de modo que el niño entienda que no ocurre nada malo. De este modo el refuerzo negativo que produce la evitación acaba desapareciendo.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: puede que el miedo a ir al colegio se base en el rechazo de algunos de sus compañeros. En este caso, se puede entrenar al niño en habilidades sociales para que así disponga de herramientas para mejorar su relación con ellos.
  • Reestructuración cognitiva: la reestructuración se basa en cambiar las creencias desajustadas o irracionales del menor. De este modo, el valor negativo asociado a la escuela se reduce o se transforma en otro más positivo y realista.
  • Entrenamiento en relajación: aprendiendo y practicando técnicas de relajación, el niño aprende a controlar los síntomas fisiológicos de la ansiedad. Esta técnica se aplica junto a otras, como la reestructuración o la exposición.

Uso de fármacos en la fobia escolar

El objetivo principal del tratamiento de la fobia escolar es que el niño acuda al colegio sin sentir ansiedad, miedo y malestar. Aunque se pueden utilizar también fármacos, principalmente antidepresivos, es importante tener en cuenta el balance coste-beneficio de la administración de los mismos.

Ciertos estudios apuntan a que los efectos secundarios de estos no compensan su uso cuando existen terapias psicológicas que funcionan y se pueden utilizar en su lugar. Así pues, las terapias psicológicas se posicionan como una elección eficaz y con resultados que perdurarán a largo plazo.

¿Para qué sirve la escuela?

Dr. Ángel Palacio

Una pregunta trivial para la que todo el mundo tiene la respuesta. La escuela sirve para enseñar, porque a la escuela se va a aprender.

Si usted es una persona pragmática, que no le gusta perder el tiempo metiéndose en berenjenales especulativos, filosóficos, entonces puede quedarse tranquilo: termina de alistar a los muchachos, los mete en el carro, los deja a la puerta del colegio y se va feliz, porque sus muchachos se quedaron aprendiendo. Pero si a usted le gusta de vez en cuando incordiar la paciencia y darle mente a las cosas, entonces puede usted seguir preguntando: Y ¿para qué aprendemos? Porque sólo así sabríamos realmente para qué sirve la escuela.

El conocimiento no sucede en el aire. Es vectorial. Siempre conocemos, buscamos información, aprendemos para algo. Por lo pronto, conocemos con fines prácticos. El ser humano necesita el conocimiento para subsistir, para mantenerse en la vida. Saber defenderse de los animales, y de las inclemencias del clima. Saber recolectar frutos, cazar animales. También se usa para mejorar las condiciones de nuestra vida. Cultivar el mejor vino, producir más  cereales, construir casas más grandes y más cómodas.

Pero conocemos para otras cosas más. Conocemos para disfrutar del conocimiento. El hecho de conocer es sumamente satisfactorio. Vamos a conocer las cataratas del Niágara porque observar ese espectáculo nos da satisfacción.

No piense usted que esto de conocer para contemplar es una tontería. Las penas se mitigan con la contemplación, dice Santo Tomás. Y por eso nos gusta tanto viajar. Y de la contemplación sale la curiosidad, que es la madre de todas las ciencias.  La mayor parte de los descubrimientos científicos de que disfrutamos fueron descubiertos por pura  curiosidad. Volta no pensaba en baterías eléctricas cuando experimentó con las ranas. Y Thompson pensaba que nunca se le sacaría utilidad al descubrimiento del electrón.

Conocemos además para comprender el mundo. Comprender tiene dos estadios: entender e interpretar:

Entender las cosas es conocer cómo suceden y qué las causa. ¿Por qué llueve? ¿Cómo respiran los peces?

Interpretar las cosas, el mundo, la vida, la existencia es tratar de encontrar las razones por las que suceden. Es tratar de darle sentido. Dar sentido, aunque usted no lo crea, es una necesidad básica de los humanos. Conocemos, finalmente, para conocernos a nosotros mismos. El conocimiento nos sirve para entender nuestras emociones, dominar nuestros miedos, saber de qué se componen nuestros sueños, nuestras pasiones. Y así nos ayudan a la hora de tomar decisiones. Importante conocer lo que nos está permitido, lo que aparenta ser apetecible, pero es dañino. Cómo puedo establecer relaciones sanas con la naturaleza, la sociedad y conmigo mismo. Distinguir lo que es importante de lo que no lo es.

Los ilustrados ingleses, franceses y alemanes entendieron claramente que el ser humano nace incompleto y tiene que desarrollarse.  A ese desarrollo lo llamaron formación. Entendieron también que ese desarrollo, esa formación, se hacía adquiriendo conocimientos, a lo que llamaron instrucción. Y así la formación se basa en la instrucción y la instrucción tiene como finalidad la formación.  Instrucción + formación = educación. Pensaban que desarrollando seres autónomos, independientes física y moralmente, críticos, conocedores de que no están solos en el mundo, que necesitan del otro y el otro necesita de ellos, de que la existencia está llena de espejismos y podemos equivocarnos, estaban desarrollando la persona humana que traemos en germen cuando venimos a la vida. Y formando personas se obtenían seres felices y ciudadanos productivos.

Esta forma de pensar se vio contrapuesta a otra más pragmática. Lo importante es instruir. olvidándose de otras tonterías, preparar soldados para enfrentarse al invencible ejército de Napoleón, preparar obreros para trabajar en las minas del Rhin.

Al final este enfoque se impuso y pronto se extendió con el favor americano por todo el mundo con el nombre de educación progresiva.

Hoy, la educación que se imparte en las escuelas es pragmática, utilitarista y mercantilista -en palabras de Freire-. Y por eso está en crisis. Por eso vive en continua reforma. Ha descuidado la finalidad contemplativa, y por eso es aburrida. Y trata de evitarlo hablando de enseñanza lúdica. Como si la diversión más grande no fuera aprender. Conocer. Como si la satisfacción más grande de nuestro cerebro no fuera la adquisición de conocimientos. Como si algo valioso se pudiera conseguir sin esfuerzo y sin disciplina. Como si la “alegría de la escuela” no fuera otra que la cara de felicidad de los niños cuando aprenden. Ha matado el asombro y la admiración. Y por eso no prepara poetas, ni científicos ni mucho menos sabios, ni santos. La escuela de hoy mata la creatividad.

Ha olvidado la formación, desconociendo la advertencia de Rousseau: no se pueden conseguir ciudadanos productivos sino sobre la base de personas libres, responsables e inteligentes.

Quedan algunas escuelas humanistas. Muy pocas. Que Dios las proteja. Porque la sociedad monetizada de hoy no las valora.

PERFIL

“La escuela de hoy mata la creatividad”
El autor tiene más de 50 años en la enseñanza. Durante su estancia en el país ha impartido docencia en el Seminario Santo Tomás de Aquino, PUCMM, UNPHU, Colegio La Salle y Decroly.

Los niños no se definen por sus notas escolares

Como consecuencia, al no cejar en nuestro empeño de priorizar los resultados académicos, estamos descuidando las habilidades para la vida. Nuestros hijos son pequeñas personas que no se definen por sus logros o sus fracasos, sino por ser ellos mismos, únicos por naturaleza.

Como adultos somos responsables de ofrecer a los niños recursos emocionales y sociales que les permitan vivir en un entorno mucho más saludable tanto interno como externo.

Es más fácil criar niños fuertes que reparar adultos rotos

En este sentido para garantizar el bienestar infanti y adolescente, es necesario fortalecer psicológicamente a los niños y prepararles para hacer frente a las dificultades emocionales e interpersonales que acompañan de manera intrínseca a la vida cotidiana.

Porque al fin y al cabo la vida no es sólo lo que transmiten los cuentos de hadas y esto es algo que debemos tener muy presente en la crianza de nuestros pequeños. Solo así les daremos habilidades para minimizar el malestar y prevenir los problemas psicológicos que se derivan de las propias dificultades vitales.

Esto les ayudará a crecer sanos y a desarrollar una personalidad saludable que se enfoque en el bienestar y en la calidad de vida. Así, las bases de este mismo fortalecimiento se asientan en 3 pilares:

  • El equilibrio emocional.
  • Las relaciones interpersonales satisfactorias.
  • El desarrollo personal-profesional.

La niñez es una etapa crucial para adquirir y desarrollar las competencias psicológicas que permiten una evolución favorable de estos tres pilares de nuestro bienestar. Sin embargo, como venimos comentando, como sociedad primamos en nuestros niños el desarrollo de competencias académicas, olvidándonos de ayudarles a pensar, sentir y actuar de forma más beneficiosa.

«A lo largo de la vida resultan esenciales una mayor autoconciencia, una mejor capacidad para dominar las emociones perturbadoras, una mayor sensibilidad frente a las emociones de los demás y una mejor habilidad interpersonal, pero los cimientos de estas aptitudes se construyen en la infancia».

-Daniel Goleman-

La asignatura de su vida más importante no son las matemáticas

La asignatura más importante en la vida de nuestros niños no son las matemáticas ni las ciencias o la lengua sino su capacidad para adaptarse al entorno, manejar sus relaciones, sus emociones y sus pensamientos. Para esto es principal que la educación empiece por nosotros.

O sea que si queremos ayudar a nuestros pequeños a gestionar su enfado, no podremos hacerlo si explotamos cada vez que algo no nos gusta. Del mismo modo, si no estamos bien, no educaremos de la forma correcta. Por ejemplo, no conseguiremos calma y motivación en nuestros niños si tenemos altos niveles de estrés y de frustración.

No medir el afecto es esencial para transmitir amor a nuestros niños; el exceso de afecto no los consiente, lo hace el hecho de darlo tras episodios negativos de mala conducta. No es adecuado reforzar la desmotivación ante las tareas escolares pero sí que lo es no apoyar al niño cuando comprende la enseñanza del error de no hacer los deberes o no estudiar. Además es importante que destaquemos que:

  • Es adecuado dar afecto físico; es decir, abrazos, besos, caricias, miradas…
  • Debemos elogiar los logros de los niños de manera correcta.
  • Debemos estar dispuestos a ver y responder a las necesidades emocionales de los niños.
  • Debemos proporcionar un refugio seguro en el que el niño sienta nuestro apoyo.

Es clave que nos interesemos por sus motivaciones, intereses y preferencias. Asimismo, es importante que nos impliquemos en la escuela y que evitemos entrometernos en la vida de los niños de manera crítica y desafiante.

Pero, sobre todas las cosas, no podemos definirnos en base a las notas escolares. Ellos no son listos o tontos ni buenos ni malos, son ELLOS en esencia y con libertad.

Fuente: lamentesmaravillosa.com

Los valores los inculcan los padres, no la escuela

Los profesores tienen una función importantísima en este aspecto, pero es el ejemplo de la familia el que cala de verdad en los hijos.

El amor incondicional, la bondad, el afecto, la honestidad, la justicia, la solidaridad, el respeto, la tolerancia… son valores necesarios para realizarnos correctamente, para crecer y ser felices. Las personas adultas deberíamos saber transmitirlos a las generaciones que nos siguen. Pero ¿por dónde empezar su enseñanza y aprendizaje? Lo principal es que todos los expertos consultados señalan a la familia como el lugar principal donde se descubren los valores. Pero ¿están las familias preparadas para este reto?

Coherencia en el testimonio

En este aspecto de la educación, los padres han de ser conscientes de que su manera de ser y de hacer familia será crítica. Para la escritora Victoria Cardona, «los padres deben saber que en la primera infancia los niños imitan todo, por lo que es muy importante ser coherentes a la hora de dar testimonio. Los valores no se enseñan. Los valores los descubren los hijos a través del ejemplo de los padres». Coincide con ella Ramón Olegario, profesor de pedagogía terapéutica del IES nº 1 de Riberia (La Coruña), para quien la educación en valores debe empezar en casa, y cuanto antes. «Si un niño ha tenido una buena base afectiva, una base armónica, ese niño tiene mucho ganado. De hecho, la escuela tiene una función importantísima en este aspecto, pero los profesores somos sólo los subsidiarios de dicha educación en valores».

La familia, prosigue Cardona, «es núcleo de la sociedad donde se educan por contagio a todos los que la integran. Pero cada familia tiene su estilo y debe estudiar qué valores quiere transmitir». Ahí es donde Javier Borrego, profesor de Ética y Antropología de la Universidad CEU San Pablohace hincapié en lo siguiente: «Los valores por sí solos no son nada. Sólo tienen su sentido cuando están ordenados y podemos señalar un valor central».

Distintas jerarquías

De ahí que Borrego proponga que cada familia se plantee qué ideal es el que le mueve. Porque, prosigue este docente, no todas las jerarquías de valores son iguales. «Puede haber familias que entiendan que lo mejor es colmar todos los deseos de los niños, y entonces los niños crecen sin enfrentarse a los problemas y disfrutando de la vida… pero a la larga será perjudicial. Pero puede haber otras familias que su ideal sea la unidad y la comunicación. Entonces se acostumbrarán a no tenerlo todo inmediatamente, a compartir. Los niños de estas familias crecerán más felices. Es así de sencillo».

De esta forma, mientras que para este profesor la educación en valores debe empezar por la enseñanza de ciertos criterios éticos y estéticos, para el profesor de pedagogía terapéutica del IES Nº 1 de Ribeira (La Coruña), hoy por hoy lo principal sería «educar en el respeto al prójimo, llevado a todos los niveles». «Yo diría que todos son importantes», apunta por su parte Victoria Camps, catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Autónoma de Bellaterra. Autora del libro «Qué hay que enseñar a nuestros hijos», Camps concluye que «el buen humor, la generosidad, la autoestima… son conceptos encadenados que se van complementado, y cuyo conjunto explica qué es eso de la felicidad».

Objetivo, una libertad responsable

Principios que se dan en casa

… Y los enemigos que nos hacen perder las referencias