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5 claves para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje

Prestar una ayuda inteligente y útil a un alumno con problemas de aprendizaje, a veces, es todo un reto. Por esta razón, hoy descubriremos algunas de las claves que nos pueden ayudar en esta tarea.

Ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje es un reto para muchos profesores. Cada vez son más los jóvenes identificados con problemas o trastornos que son un obstáculo para aprender. Dificultades que se pueden situar en dimensiones muy diferentes, como puede ser la atención sostenida o la interacción social. Así, es conveniente conocer algunas claves que puedan ser de gran ayuda para poder lidiar con este tipo de situaciones.

Para poder abordar cada una de estas claves, tomaremos como referencia la Fundación CADAH que está centrada en brindar información y recomendaciones sobre uno de los problemas de aprendizaje ya mencionados, el TDAH. No obstante, consideramos que las estrategias que dan pueden aplicarse a otras dificultades relacionadas con el aprendizaje.

Profesora con niño

Claves para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje

No existen fórmulas mágicas para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje. Sin embargo, los profesores pueden tener en cuenta todas o algunas de las estrategias que expondremos a continuación para impulsar y transmitir determinados conocimientos. La paciencia, el cariño y poner en práctica las claves que vamos a exponer y que recoge la Fundación CADAH configuran un buen punto de partida.

1. Profundizar en el conocimiento de la dificultad

Lo normal es que, si un profesor no identifica ni sabe las dificultades que se pueden derivar de un trastorno, no pueda ayudar a los alumnos que lo tienen. Por esto, la primera de las claves para poder ayudarlo es informarse sobre el trastorno o problema: origen, consecuencias y estrategias empleadas hasta la fecha que han tenido éxito.

Como bien indica la Fundación CADAH, se pueden realizar cursos, asistir a seminarios, buscar en Internet, leer sobre el tema o acudir al departamento de orientación. También, nos gustaría añadir que puede ser una buena idea hablar con los padres. Es probable que ellos, mejor que nadie, sepan el problema que tiene su hijo y puedan brindar información de gran importancia.

«El profesor debe ser consciente de que su papel en el aula influye directamente no solo en el aprendizaje del alumno sino también en su estado emocional».

-Fundación CADAH-

2. Normalizar las dificultades

El miedo a cometer errores suele ser mayor. Esto no es positivo, ya que las equivocaciones son normales y, más, cuando hay dificultades o se navega por terrenos inciertos. Por esa razón, los profesores deben normalizar los errores para poder ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje.

Así, si le cuesta leer, por ejemplo, solo será una tarea en la que debamos trabajar más para que este sobresfuerzo penalice lo menos posible al alumno -mayor automatización de la tarea, menor gasto-. Para que esto sea efectivo, es conveniente tener muy en cuenta el siguiente punto que exponemos a continuación.

3. Favorecer la integración

Otra de las estrategias por las que apuesta la Fundación CADAH es favorecer la integración para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje. Por esta razón, debe darse prioridad a las actividades grupales donde el alumno pueda participar con sus compañeros en la realización de las tareas asignadas.

Esto permitirá que el alumno se sienta muy bien, pero además es importante que se escojan aquellas dinámicas de grupo en las que el profesor sepa que el estudiante puede destacar. Esta decisión será, sin duda, muy necesaria para poder desarrollar el siguiente punto, la autoestima.

4. Trabajar la autoestima

Un alumno con problemas de aprendizaje puede tener muchos problemas de autoestima, por eso, no solo es necesario poner en práctica los puntos mencionados, sino implantar ciertos cambios dentro del aula que permitan trabajar la autoestima.

Para ello, es conveniente identificar los esfuerzos del alumno y hacerlos visibles, además de intentar adaptar el lenguaje. No sirve de nada intentar reforzara un alumno con expresiones que no entiende. Un ejemplo al alcance de la mayoría puede ser «está genial, esto está muy bien, pero mira, este punto puedes mejorarlo un poco más si lo haces así».

«Recordar públicamente que nadie es perfecto y que todo el mundo lleva su ritmo».

-Fundación CADAH-

5. Adaptarse al alumno

Uno de los últimos puntos importantes a tener en cuenta en el momento de afrontar una situación en la que un alumno tiene problemas de aprendizaje es que hay que adaptarse a él. Esto quiere decir que, si funciona bien trabajar con un determinado grupo de alumnos, es mejor no hacer cambios en este aspecto.

Con todo, también es necesario tener presente aquellas situaciones que le pueden beneficiar. Por ejemplo, si la pizarra es un recurso que le va bien al alumno, intentaremos utilizarla lo máximo posible. Si le cuesta prestar atención, intentaremos que no se siente en los sitios más retrasados. Medidas que pueden parecer un poco «tontas», pero que muchas veces no se adoptan, cuando su coste es mínimo y pueden marcar una gran diferencia.

Profesora de matemáticas con alumna

Un alumno con problemas de aprendizaje es un reto

Podríamos concluir, una vez vistas todas las claves, que un alumno con problemas de aprendizaje es un reto. Una situación en la que es necesario estar más atentos, realizar ciertas adaptaciones inteligentes y poner a disposición del alumno recursos que puedan facilitar la comprensión del contenido y el aprendizaje del mismo.

No obstante, también supone todo un aprendizaje y una excelente forma de salir de la zona de confort y aprender con esta nueva experiencia. A alumno con problemas de aprendizaje, si se aplican todas las claves anteriores, será más probable que mejore su autoestima, se integre en la clase, haga amigos y sienta que avanza y progresa.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Los 7 hábitos de las escuelas altamente creativas

La educación no es la única culpable de ‘matar la creatividad’. José Manuel Picó, humanista y arquitecto, explica en este artículo cuáles son los 7 hábitos que pueden contribuir a transformar la escuela.

La actual sociedad, las propias familias, muchos grupos sociales, ciertos valores de moda o la ausencia de otros imprescindibles ya en desuso… Todo ello está matando, o más bien coartando, muchas de las habilidades imprescindibles para desenvolvernos con fluidez, comodidad y éxito en esta nueva era del conocimiento compartido. Destrezas tales como el espíritu crítico, la capacidad emprendedora, trabajar en equipo, comunicarnos o entender lo que nos comunican, la empatía, etc., están viéndose claramente olvidadas.

Tras analizar la entrevista entre Steve Wozniak y Tony Wagner “¿Qué educación necesitan nuestros hijos para afrontar el futuro?”, así como su imprescindible TEDxNYED “Juego, Pasión y Propósito”, he decidido compartir mis reflexiones en este artículo, analizando las principales causas por las que el actual sistema educativo es absolutamente contrario a los procesos de aprendizaje que favorecen y alimentan la capacidad creativa de niños y jóvenes, siendo esta la habilidad más demandada en una sociedad hiperconectada que avanza, cambia y crece de manera exponencial. Y en la que sólo aquellos que estén preparados y sean lo suficientemente flexibles, creativos y proactivos para adaptarse (o incluso anticiparse) a los procesos de “cambio constante”, podrán sobrevivir y triunfar.

Estos son los 7 hábitos que caracterizan a las escuelas creativas, y que gran parte de nuestras escuelas no cumplen:

1.- Celebran y recompensan los logros colectivos

Lamentablemente, la gran mayoría de las escuelas recompensan y celebran los logros individuales, esos que son más fácilmente evaluables. Pero los procesos creativos son un “deporte” de equipo, en los que la colaboración y la cooperación entre las personas son básicas. Como bien dice Walter Isaacson en su libro Los Innovadores, “el s. XXI ya no va tanto de solistas, como de coristas”.

Y como muestra, esta imagen extraída de una conferencia del gran neurocientífico David A. Sousa, donde muestra la diferencia entre la actividad cerebral de un joven aprendiendo de un profesor, o el cerebro del mismo joven aprendiendo en equipo con otros compañeros.

cerebro maestro

2.- El objetivo de su formación no está en la especialización

En muchos de nuestros colegios siguen educando dentro de la especialización en líneas académicas estancas: lengua, tecnología, matemáticas…  Pero la creatividad y la innovación se basa en la interdisciplinaridad y en el aprendizaje basado en proyectos que ya han ido incorporando algunas escuelas.

3.- Favorecen la asunción de riesgos y valoran el fracaso como parte del aprendizaje y de la autoestima

No estamos teniendo en cuenta que superar un fallo o recuperarnos de un fracaso es la base de la propia autoestima y del aprendizaje

El sistema educativo promueve que los estudiantes se dediquen a averiguar y responder aquello que desea el maestro, y a que los maestros eviten los problemas y conflictos. Tanto educadores como alumnos deben intentar eludir fallos y riesgos.

Sin embargo, el mundo de la creatividad está directamente relacionado con la toma de riesgos y la posibilidad de cometer errores y aprender de ellos. Sin ensayo, prueba, error e iteración no existe ni creatividad ni innovación. Aquellas escuelas que han aceptado e incorporado esta premisa como base de todo aprendizaje, están favoreciendo enormemente las capacidades creativas de alumnos y profesores.

creatividad

En educación, como en ciencia, no cabe duda de que el principal medio para el aprendizaje es el fallo y no el acierto (solo aprendemos cuando necesitamos que mejorar, por tanto, del éxito disfrutamos y del fracaso aprendemos).

Pero evidentemente, los fallos o fracasos son dolorosos, e intentamos constantemente proteger del dolor a niños y jóvenes, tanto en la escuela como en casa. Vivimos en una sociedad hiperprotectora llena de padres superprotectores que quieren hijos perfectos que no cometan errores, que no saquen malas notas que puedan, en definitiva, afectar a su futuro “laboral”. Y no estamos teniendo en cuenta que superar un fallo o recuperarnos de un fracaso es la base de la propia autoestima y del aprendizaje.

Si a los alumnos les damos la confianza para poder equivocarse o fallar sin penalizarlo, les estamos empoderando para no tener miedo a probar nuevas ideas y experiencias, fuente de toda originalidad, creatividad y principio básico de la innovación. Solo si probamos y arriesgamos, podremos innovar y avanzar.

4.- Evitan el consumo pasivo y promueven la creación de conocimiento y el espíritu crítico

En la actual sociedad de consumo, muchas de nuestras escuelas se han convertido en la principal fuente de buenos y leales consumidores. En ellas se imparte una educación directamente ligada al consumo pasivo. Los alumnos se sientan diariamente en ellas y reciben un constante e intenso bombardeo de productos ya pensados y organizados para facilitarles y acelerar su aprendizaje.

Sin embargo, encontramos algunas escuelas donde no se consume conocimiento de forma pasiva, sino que se crea conocimiento de forma proactiva y participativa. Escuelas donde los alumnos crean productos reales para personas reales que no se conforman con lo que les dan ya digerido. Escuelas que basan su aprendizaje en el “learning by doing (aprender haciendo o creando)”, en el “aprendizaje basado en proyectos (ABP)” o el “problem based learning (PBL)”.

Es en estas escuelas donde realmente se estimula, junto con la creatividad, otra de las habilidades necesarias para trabajar, aprender y ser ciudadano del siglo XXI: la capacidad crítica. Los estudiantes, es este proceso de creación y “learning by doing”, aprenden a hacer buenas preguntas.

5.- Cuentan con incentivos intrínsecos para el aprendizaje

La educación que hemos heredado basada en el método lancasteriano de aprendizaje, creado en la revolución industrial y aún vigente en muchas escuelas, dos siglos después, promociona los incentivos explícitos, las “zanahorias y palos”, los premios o becas para las mejores notas o calificaciones.

Pero las escuelas que fomentan una formación creativa, basan su educación en la motivación intrínseca, aquella que verdaderamente no impulsa a crear e innovar. Intrínseca es la motivación que nos hace perseguir un propósito, la que nos impulsa a ser mejores, a crecer, a ayudar a los demás y, en definitiva, a imaginar o querer crear un mundo mejor.

6.- Potencian las disciplinas relacionadas con el arte y las humanidades

Resulta sorprendente como mientras en el sistema educativo español se están reduciendo drásticamente las horas de clases de arte y humanidades (filosofía, música, plástica), en la innovadora y tecnológica universidad americana del MIT (Massachusetts Institute of Technology) los alumnos están obligados a dedicar al menos el 25% de sus horas lectivas a asignaturas tales como música, literatura, plástica o historia. Como Beborah K. Fitzgerald del MIT explicaba en una entrevista del Boston Globe, “los retos que debe resolver la ingeniería… están ligados a realidades humanas”.

Distintas investigaciones científicas como la desarrollada por el profesor Elliot W. Eisner de la Universidad de Stanford o las teorías de las inteligencias múltiples de Howard Gardnerdemuestran que el estudio de las artes potencia en niños y jóvenes una sensibilidad que les permite desarrollar una ética muy sólida, a la vez que les estimula y potencia otras series de destrezas y habilidades básicas para la fluir con éxito en esta sociedad del conocimiento compartido:

  • Permite concentrar la atención, profundizando en su interioridad.
  • Fomenta la perseverancia y capacita para afrontar lo inesperado
  • Muestra múltiples perspectivas para tener diferentes aproximaciones del mundo que les rodea.
  • Evidencia que las ideas se pueden convertir en realidad a través del emprendimiento.
  • Aprenden a expresarse y a comunicar sin necesidad de palabras.
  • Enseña a tener buen juicio sobre las relaciones cualitativas.
  • Demuestra que no hay una sola solución para los problemas y que las preguntas pueden tener más de una respuesta.
  • Facilita el aprendizaje de las habilidades individuales y las cooperativas, aumentando la confianza en sí mismo y favoreciendo el trabajo en equipo.
  • Desarrolla las habilidades creativas.
  • Fomenta la tolerancia y la apertura de miras.

7.- Poseen espacios flexibles, alegres y creativos que estimulan la imaginación

Loris Malaguzzi, el gran pedagogo italiano de los años 50 del pasado siglo, hablaba de los tres maestros que todo niño y joven tiene: el primero, los adultos, sus profesores, padres y familiares; el segundo, los otros niños, sus compañeros y amigos; y el tercero, el entorno construido, su colegio, su casa, su ciudad. Es evidente que el espacio es un elemento más de la actividad docente, el llamado tercer profesor. El ambiente del centro y del aula constituye un instrumento imprescindible para el aprendizaje de las habilidades creativas.

arquitectura creatividad

Uno de los grandes neurocientíficos de este país, Francisco Mora, en su fantástico libro “Neuroeducación”, se pregunta: “¿Por qué enseñar a los estudiantes en clases amplias, con grandes ventanales y luz natural produce más rendimiento en ellos que la enseñanza en clases angostas y pobremente iluminadas?… ¿Es posible que la arquitectura de los colegios no responda hoy a lo que de verdad requiere el proceso cognitivo y emocional para aprender y memorizar acorde a los códigos del cerebro humano, y sean, además, potenciadores de agresión, insatisfacción y depresión?”.

Necesitamos configurar ámbitos versátiles, dinámicos, divertidos, alegres y frescos que estimulen nuestra imaginación y creatividad, y que nos permitan desarrollar adecuadamente las nuevas dinámicas de aprendizaje tales como las inteligencias múltiples, flipped classroom, trabajo cooperativo, actividades maker o de networking-coworking con padres.

Y una última reflexión: no deberíamos olvidar que, si nos lo proponemos, cualquier espacio puede llegar a ser un lugar óptimo para la creatividad y la innovación abierta.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Cómo tratar a un adolescente agresivo

A menudo los padres de adolescentes y personas cercanas a ellos, se enfrentan a una situación cada vez más preocupante dentro de la sociedad como lo es la agresividad en la adolescencia. Es un tema que requiere de mucha atención ya que cada vez es mayor el número de jóvenes que muestran conductas agresivas. Pero, ¿cuáles son las causas de estas conductas?, ¿de qué manera se puede acaba con ellas? Estas son algunas de las interrogantes que surgen alrededor de este tema de interés social.

Cuáles son las características de los adolescentes agresivos

Como ya sabemos, la adolescencia es una etapa de continuos cambios y transformaciones a nivel corporal y psíquico. El adolescente se encuentra en un momento en el que tiene que aprender a lidiar con todos estos cambios que van surgiendo y poco a poco ir estableciendo su rol dentro de la sociedad y la familia. En muchas ocasiones, ante este largo y duro camino, en algunos adolescentes pueden llegar a aparecer conductas agresivas como manera de expresar sus emociones aunque también pueden aparecer a causa de otros factores.

El papel que juegan los padres en la educación de los hijos es un factor clave para el desarrollo de la agresividad. La agresividad incluye diversos tipos de comportamientos, como pueden ser agresión física y verbal, arranques de ira, peleas, amenazas, gritos, crueldad, etc. Es importante mencionar que debido a que la agresividad es un comportamiento aprendido, también se puede erradicar y modificar por otro tipo de conductas más adaptativas.

Es importante conocer cuales son las características que tienen en común los adolescentes agresivos las cuales incluso pueden detectarse desde la niñez. El detectar estas conductas a tiempo puede ayudarnos también a erradicarlas. Algunas de las características típicas de un adolescente agresivo son las siguientes:

  • Tienen bajos sentimientos de culpa. Niños o adolescentes que muestran poca o nada de empatía hacia las personas o animales a los que se les hace daño de manera directa o indirecta. Por lo que no reparan sus errores ni se sienten culpables por lo que han hecho.
  • Suelen ser muy impulsivos, tienen un pobre autocontrol sobre sus actitudes y emociones.
  • Tienden a tener un bajo rendimiento escolar y actitudes negativas hacia todo lo que tenga que ver con la situación escolar.
  • Muestran una baja tolerancia a la frustración.
  • Hacen comentarios agresivos.
  • Son propensos a entrar en peleas con los demás.
  • Les gusta realizar actividades que estén relacionadas con la violencia, por ejemplo, tienen un gusto especial por deportes agresivos, videojuegos, películas, etc.
  • Las personas a su alrededor se quejan constantemente por su mal comportamiento y agresividad.
  • Suelen provocar a los demás para que reaccionen con violencia.
  • Cuando se les castiga o corrige se enfadan.
  • No cumplen las reglas y normas que se les imponen.
  • Rompen objetos cuando están enojados.

Cuáles son las causas de la agresividad en la adolescencia

Existen muchos factores que pueden influir para que un adolescente comience a desarrollar conductas agresivas. Algunos de estos factores son los siguientes:

  • Ser hijo de padres que mantengan conductas agresivas. Un adolescente que tiene uno o ambos padres agresivos, es más propenso a que desarrolle este tipo de conductas debido a que los padres son el ejemplo a seguir de los hijos.
  • Adolescentes a los que se les ha educado sin ponerles límites. Los padres que son demasiado permisivos con los hijos, que los tratan como iguales y no ejercen su autoridad sobre ellos, suelen provocar que sus hijos comiencen a adoptar actitudes agresivas. Son jóvenes que están acostumbrados a hacer siempre lo que quieren, a saltarse las reglas y a comportarse de manera irrespetuosa con los demás, especialmente con las figuras de autoridad.
  • Cuando el adolescente ha sufrido abusos de cualquier tipo (sexual, físico, emocional, etc) por lo que canaliza esa frustración y emociones por medio de la agresión.
  • El abuso del alcohol y/o drogas puede influir para que el adolescente comience a adoptar conductas agresivas.
  • Cuando los adolescentes se sienten rechazados por sus iguales y por la sociedad, aparte de despertar en ellos emociones como la tristeza, en algunas ocasiones pueden también comenzar a desarrollar conductas agresivas como mecanismo de defensa ante esta situación.
  • Los adolescentes que se encuentran en un ambiente familiar estresante (por ejemplo porque tienen importantes problemas económicos, por separación o divorcio de los padres, abandono de alguno de los padres, pérdida de algún integrante de la familia, enfermedades graves, constantes conflictos familiares, etc.)
  • Algunas enfermedades psíquicas o físicas pueden desencadenar en conductas agresivas (depresión, esquizofrenia, epilepsia, retraso mental, etc.)
  • Problemas de aprendizaje

Consejos para tratar a un adolescente agresivo

Después de haber identificado cuales son las características típicas en los adolescentes agresivos y de haber entendido el origen de este tipo de comportamientos, vamos a detallar una serie de consejos útiles para saber cómo tratar a un adolescente agresivo y así mismo lograr reducir este tipo de conductas, las cuales como vimos al comienzo de este artículo se pueden erradicar.

Recibir orientación profesional

Cuando la situación se ha salido de control, el adolescente ha perdido todo tipo de respeto hacia los padres o figuras de autoridad, si se encuentra muy agresivo y puede ponerse en peligro y/o a poner en peligro a los demás, es de gran utilidad acudir con un profesional para recibir ayuda. El profesional se encargará de orientar a los padres para que dependiendo de su situación individual puedan adoptar medidas para comenzar a ejercer la autoridad sobre sus hijos de manera pacifista y constructiva.

En algunas situaciones el adolescente tendrá que comenzar una terapia psicológica la cual tendrá como principal objetivo enseñarlo a manejar su frustración de manera adecuada. Dependiendo de la situación personal, la psicoterapia podría ser combinada con la administración de algunos fármacos.

Establecer reglas y límites

Es necesario que los padres establezcan en casa reglas y límites claros para los hijos. Para ello es importante tener en cuenta que ambos padres se tienen que poner de acuerdo para llevarlos a cabo ya que no deben haber contradicciones entre lo que diga uno y el otro. No es necesario que se pongan demasiadas reglas, sin embargo éstas deben cumplirse de manera obligatoria.

Uno de los errores más comunes que cometen los padres es establecer una serie de normas y al final no cumplirlas, por lo tanto el mensaje que se le envía al hijo es que éstas se pueden pasar por alto cuando ellos lo deseen. Es necesario saber que si se decide aplicar un castigo a los hijos, se esté seguro de que se va a cumplirlo, sino es mejor no hacerlo. Algunas de las reglas que se deben de imponer al adolescente tienen que ver con los horarios que tienen que cumplir, sus responsabilidades en casa y en la escuela, reglas fuera de casa, etc.

Comenzar por dar el ejemplo

Recordar que como padres o figuras de autoridad se es el ejemplo a seguir de los hijos. Por lo que el promover las conductas adecuadas mediante la realización de las mismas en su vida diaria ayudará a que los hijos logren imitarlas y así mismo terminen por adoptarlas. Es necesario que saber que si el adolescente suele hacer constantes provocaciones para que se responda con violencia y agresividad, no hay que caer en su juego. Hay que evitar responder con gritos, insultos, etc. de manera que se les transmita el mensaje de la no violencia para así reforzar en ellos las conductas correctas.

Nunca recurrir a la violencia física o psicológica

En muchas ocasiones, los padres desesperados por las conductas agresivas de sus hijos optan por pegarles o agredirlos verbalmente para tratar de tenerlos bajo control. Sin embargo, el hacerlo refuerza aún más este tipo de conductas. Se debe de evitar perder el control ante este tipo de situaciones porque sino lo único que se le enseña a los hijos es que todo se resuelve con violencia.

Si te encuentras muy alterado y sientes que comienzas a perder el control, es mejor que te vayas a otra habitación a solas y trates de tranquilizarte, cuando te encuentres más tranquilo abordas a tu hijo y dialogas acerca de la situación. Para tranquilizarse más rápidamente se pueden realizar ejercicios de relajación basados en la respiración como lo es la respiración diafragmática.

Promover la buena comunicación

Es necesario que se mantenga una buena comunicación con el adolescente. Una manera de hacerlo es ganarse su confianza mediante la comprensión y la empatía. Para ello, se debe de evitar juzgarlo y aunque no se esté de acuerdo muchas veces con el, hay que escucharlo hasta el final y ponerse en su lugar para saber realmente como se siente.

Hay que hacerle saber que se está de su lado y que se desea ante todo su bienestar. De esta manera se puede averiguar que es lo que le está pasando en realidad y porque está adoptando esas conductas agresivas. Una vez que se identifica de donde provienen se le puede ayudar y orientar de una mejor manera para que logre expresar su enojo y frustración de una manera menos perjudicial para él y para las personas que le rodean.

Tener paciencia

El mantener la calma es una de las claves a la hora de tratar a un adolescente agresivo y sin embargo una de las cosas más difíciles. Hay que recordar en todo momento que la adolescencia de por sí es una etapa difícil por la que todos hemos pasado en algún momento. El adolescente necesita del ejemplo y el apoyo de sus padres, sobre todo cuando está enojado porque es señal de que algo está mal en él y por lo tanto, aunque a veces así no lo parezca, no lo está pasando nada bien. Cuando se le tiene paciencia y se le atiende y entiende se sentirá más aceptado y protegido cuando más lo necesita.

Fuente: www.psicologia-online.com

Los profesores que ejercen como verdaderos líderes consiguen mejorar el rendimiento de los alumnos

Un estudio de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) demuestra por primera vez la relación entre la calidad de la dirección escolar y el rendimiento de los alumnos que pone en valor el liderazgo como mejora de los estudiantes.

La Cátedra de Políticas Educativas de la UCJC, dirigida por Francisco López Rupérez, ha divulgado las conclusiones del estudio que ha liderado junto a Isabel García García y Eva Expósito Casas, bajo el título «Liderazgo de la dirección y ‘feedback’ formativo».

Las conclusiones del estudio evidencian que el liderazgo de la dirección en las escuelas es un elemento crítico de mejora educativa y una oportunidad para que en cada centro se pongan en práctica políticas educativas que mejoren el rendimiento de los alumnos.

La práctica del liderazgo consistente en «asegurar un entorno ordenado y alentador» es la más frecuente entre los directores encuestados con un 77,1 % de los casos.

Según la evidencia científica, esta es la dimensión del liderazgo que tiene menor impacto en el rendimiento escolar; la de «planificar, coordinar y evaluar la enseñanza y el currículo» es puesta en práctica en un 32 % de los centros.

Además, se ha podido establecer en este estudio empíricamente, por primera vez en España, la intensidad de la asociación entre calidad del liderazgo y los resultados de los alumnos, que ha resultado ser de un 20 %.

La desagregación de las conclusiones del informe por titularidad de los centros muestra «claramente la debilidad de los centros públicos frente a los de titularidad privada, sean estos concertados o sin concierto, en las prácticas de liderazgo de mayor impacto».

Un análisis de las desviaciones del indicador integrado de liderazgo efectivo LI, con respecto al valor de la muestra de España, revela diferencias notables entre las comunidades autónomas en cuanto a la calidad de este factor clave para la mejora escolar.

Por otro lado, el análisis comparado del comportamiento por comunidades autónomas en materia de liderazgo escolar, pone de manifiesto que solo Canarias, Galicia, Baleares, Extremadura y La Rioja puntúan en positivo para los cuatro tipos de prácticas de liderazgo considerados.

Fuente: abc.es

 

Los alumnos con más inteligencia emocional tienen menor riesgo de «bullying»

Un equipo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha diseñado una prueba que emplea secuencias de películas de dibujos animados y unos tests posteriores para evaluar la inteligencia emocional. Gracias a ella, han demostrado que los jóvenes con respuestas «más sensibles», es decir, con mejores resultados, «tienen un mejor comportamiento en el aula y un menor riesgo de sufrir situaciones de acoso escolar».

Denominada «Emocine», la herramienta utiliza quince ‘clips’ de películas de dibujos animados inferiores a dos minutos de duración. A diferencia de otras pruebas en las que el sujeto informa directamente sobre su estado emocional, en «Emocine» este estado se revela a partir de preguntas sobre las escenas que han visto los alumnos, indican desde Servimedia.

Estas preguntas tienen tres posibles respuestas, que caracterizan el nivel evolutivo de la inteligencia emocional y pueden ser: sensibles, ingenuas y sobreinterpretadoras. Según los resultados, los sujetos con respuestas de la categoría sensible «perciben e interpretan correctamente las situaciones emocionales, presentan un mejor comportamiento en el aula y reciben mayor número de elecciones y menos rechazos por parte de sus iguales. Esto contribuye a reducir el riesgo de bullying», concluyen los investigadores.

La herramienta se probó en una muestra de 1.448 estudiantes de entre 8 y 13 años procedentes de diez centros escolares de ocho comunidades autónomas, y sus resultados se validaron y publicaron en «Frontiers in Psychology». Las chicas y los alumnos de cursos superiores son los grupos que presentaron mayores respuestas sensibles.

El objetivo de los investigadores es aplicar esta herramienta en Educación Infantil y Secundaria, incluso grabando sus propias secuencias. La ventaja de utilizar escenas de cine reside en que las lecturas e interpretaciones de los estudiantes son más realistas que las que se basan en descripciones textuales o en fotografías fijas, además de que la experiencia resulta «mucho más divertidas».

Fuente: abc.es

Por qué algunos niños son el “payaso de la clase”

4 pasos para montar un Plan de Clases de manera rápida y eficaz

La planificación de las clases y de lo que se enseñará es una de las actividades más importantes que un profesor desarrolla cada año. Un profesional preocupado por la evolución de lo que él enseña está siempre revisando los contenidos y renovando las estrategias de enseñanza para sus alumnos. La elaboración del plan de clase puede llevar bastante tiempo o ser hecha de manera más rápida y eficaz con la ayuda de algunas técnicas y la tecnología.
La preparación de una clase es el “gran diferencial” que el profesor tiene para que sus alumnos consigan aprovechar el momento de aprendizaje al máximo.

“Por eso, evidentemente, no se puede aceptar que la clase sea un momento de improvisación, en el cual el profesor actúe libremente sin hacer conexiones y articulaciones con asuntos ya desarrollados, con los conocimientos previos de los alumnos, sin estructura de sucesiones de actividades y que no cumplen propósitos de aprendizajes definidos.

Es parte del trabajo de elaboración de un buen plan de clase hacer el diagnóstico del contexto de la clase, definir los objetivos de cada clase y seleccionar los contenidos que van a garantizar que la meta de aprendizaje sea cumplida. Pero además de estos elementos básicos para la definición de lo que se desarrollará durante un día del año escolar existen algunas técnicas y recursos que pueden ayudar a hacer este trabajo de forma más rápida y eficaz.

Técnicas que pueden ayudar

Lo importante en todo este proceso es que el profesor no encare el plan de clase como una actividad estricta y algo que él tiene que “cumplir” por exigencia de la escuela, sino una herramienta que va a diferenciar en el día a día de él.

Lo principal de un plan de clase es que sea estructurado, quedando a criterio del profesor definir cuál es el modelo de presentar ese contenido de forma escrita o mental.

Otra sugerencia es que cada clase debe tener un gran objetivo que siga cuatro criterios: ser viableser mensurableser definitoria y ser prioritaria para la evolución del aprendizaje efectivo del contenido. Una forma práctica de ayudar con el cumplimiento de lo que fue planeado para cada clase es escribir en el cuadro, de forma simple y bien clara, los objetivos que se pretenden alcanzar ese día.

El paso a paso para un plan de clases eficaz

Cada profesor va a construir y perfeccionar su propia metodología para la creación de un plan de clase. Pero algunos pasos son fundamentales. Además de seguir este camino que puede ayudar a perfeccionar una metodología más rápida y eficiente, vale también el profesor buscar algunas soluciones tecnológicas que facilitan este trabajo. Compruebe el paso a paso para elaborar un buen plan de clase:

1. Diagnóstico

El primer paso es conocer la realidad en que la clase será desarrollada, así como el contexto de los alumnos para los que se va a enseñar. Este diagnóstico se realiza de manera previa, antes de que el primer plan de clase sea delineado, y de forma permanente, teniendo en cuenta las ocurrencias de las propias actividades desarrolladas en el ambiente escolar.

2. Definición de los objetivos

Una vez hecho el diagnóstico, el profesor debe establecer los objetivos que pretende alcanzar con las clases que dará a la clase. Estos objetivos deben contemplar las expectativas de modificaciones promovidas en los alumnos después de la intervención de la enseñanza, como el desarrollo de nuevas habilidades, conocimientos, actitudes y valores. A partir de la elección de los objetivos generales y específicos de las clases el profesor es capaz de seleccionar contenidos, aplicar estrategias de enseñanza-aprendizaje y elaborar el proceso de evaluación que va a verificar la efectividad del proceso de aprendizaje.

3. Selección de los contenidos

Para alcanzar los objetivos determinados en el plan de clase, el profesor debe establecer los contenidos más adecuados para ese determinado contexto de enseñanza. Como son parte del proceso, los contenidos deben ser revisados ​​y alterados siempre que surja la necesidad o una situación cotidiana que exija esta revisión.

4. Utilice la tecnología a su favor

Conozca las razones para insertar las nuevas tecnologías en el ambiente escolar.

El usar o no utilizar nuevas tecnologías en el día a día escolar ya no esta en discusión. Después de todo, el uso de la tecnología forma parte de la vida de las nuevas generaciones fuera del aula y, por lo tanto, su aplicación en beneficio de la educación puede ser considerada un importante camino para aumentar el dinamismo de las clases. En este contexto, lo importante es saber cómo integrar las nuevas formas de enseñar y aprender a la planificación y al currículo escolar.

Pero, para llegar allí, ¿qué tal conocer algunos tips para mejorar el desempeño de sus alumnos?

  1. Descarga: Plan de clases
  2. Descarga: Sesión de Aprendizaje
  3. Descarga: Modelo de Plan de Sesión para Primaria
  4. Descarga: Modelo de Plan de Sesión para Secundaria

Este contenido ha sido publicado originalmente por Blog Educativo en la siguiente dirección: blogeducativo.com

Fuente: webdelmaestrocmf.com

Vuelta al cole: cuando el síndrome postvacacional afecta a los niños

Animar y motivar a los más pequeños de la casa en su vuelta a las aulas también es una competencia paternal, recuerdan los expertos

Entre la próxima semana y la siguiente, miles de escolares iniciarán un nuevo curso. Como los adultos, los niños también pueden sufrir síndrome posvacacional, que se manifiesta, entre otros síntomas, con cansancio, cambios de humor o, en casos más puntuales, problemas estomacales. «Uno de los mayores miedos de los niños, sobre todo a partir de los seis años, es el miedo escolar. Pero, en general, a casi todos los niños les cuesta el cambio entre las vacaciones y el mundo escolar, debido al contraste tan fuerte de las dos experiencias. Por ello, la ayuda en la transición de las dos etapas, es nuclear», afirma la psicóloga, neuropsicóloga y coach personal Sonia Sauret.

Para Sauret, es fundamental el comportamiento de los propios padres. «Cuando estos se estresan demasiado, los niños lo viven. Al pequeño le importa muchísimo el estado de ánimo de los padres. Cuanto más pequeño, más le importa». De hecho, matiza la psicóloga Mireia Cabero, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), la dificultad de volver a la rutina escolar se muestra de forma muy distinta en los menores que cursan educación infantil y los que estudian ESO. «Los primeros pueden manifestarlo en forma de llantos o quejas, mientras que los segundos optan mayoritariamente por el silencio. Eso no quiere decir que el adolescente no tenga que hacer ningún esfuerzo», advierte.

En ambos casos, apunta la neuropsicóloga Sonia Sauret, lo que sucede es un «contagio emocional». «Cuando las personas sincronizan sus propias emociones con las expresadas por quienes las rodean, aunque sea de forma inconsciente. Lo bueno qes que también sucede con la felicidad y emociones como la alegría, el buen humor, la calma, la tranquilidad y la seguridad, que también se contagian. Así, el niño imitaría la conducta emocional de los padres, de forma incosciente y totalmente natural», explica.

Teniendo en cuenta esa realidad, Sauret recuerda que «animar y motivar a los niños también es una competencia paternal» y que para eso los progenitores deben comenzar por cuidar el lenguaje y transmitir ilusión. «Cuidar las expresiones verbales y no verbales, intentar sentir y expresar ilusión en esta etapa del año… Y por supuesto, evitar los típicos comentarios negativos sobre la vuelta al colegio y los profesores, las actividades relacionadas o, incluso, el mal comportamiento de tu hijo».

De hecho, la propuesta de esta neuropsicóloga y coach es hacer que la vuelta al cole sea un acontecimiento espectacular. «Si parte del significado que tienen las cosas para los niños proviene de lo que dicen los padres… Quienes realmente tienen el poder sobre el significado de las cosas, son los padres. Comprar el material, preparar la ropa adecuada, organizar las actividades, ordenar la habitación, pueden convertirse en actividades importantes, positivas y hechas con optimismo e ilusión», apunta. «Resaltar la alegría de estrenar material nuevo, hacerles partícipes de la vuelta al cole, comprando y organizando juntos, puede ser buena idea. Hasta organizar una pequeña fiesta de principio de curso con sus amigos de clase. ¿Por qué no? Puede ayudar a perder el miedo y la timidez, y facilitar la ilusión y la adaptación, que es lo que pretendemos», insiste. La clave, corrobora la psicóloga Mireia Cabero, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), «es poner el foco en todos los aspectos positivos que tiene el inicio de curso. como es el reencuentro con los amigos, profesores, nuevos retos… unos días antes de volver a clase».

La importancia de volver a las rutinas

Para la experta de la UOC, otro de los hábitos clave que influyen en el estado de ánimo y que debe irse recuperando estos días previos es el sueño. «El hábito de acostarse más temprano facilitará que el día que empiecen la escuela puedan levantarse sin necesidad del despertador», coinciden en señalar Cabero y el también psicopedagogo de la UOC Antoni Badia. Resulta importanet, incluso, «seguir una alimentación energética que facilite la rutina, eliminando productos con azúcares refinados propios del verano como puedan ser los helados, las bebidas azucaradas…». Por último, y en el caso de que la vuelta al cole les despierte un rechazo exagerado, «debería buscarse por qué: si es por alguna actividad, por algún compañero…», advierte Mireia Cabero.

Fuente: abc.es

Los beneficios del recreo para el desarrollo de las capacidades sociales

El recreo es un tiempo de descanso en el que el alumnado no solo juega. La Academia de Pediatría de Estados Unidos afirma que también se desarrollan habilidades sociales que no se adquieren en el aula. Para ello, una investigación de la Universidad Estatal de Oregón señala la necesidad de que el patio sea un entorno seguro y de que los supervisores se impliques.

A punto de iniciarse un nuevo curso escolar, docentes y progenitores ya tienen la vista puesta en los contenidos que este año se impartirán en clase. Es en el aula donde se suele poner el foco a la hora de referirse al desarrollo académico, ya que es en ella donde los estudiantes pasan la mayor parte de su jornada. Sin embargo, también hay un tiempo dedicado al descanso que brinda muchas oportunidades para el desarrollo de otras capacidades.

Tiempo para el juego y el desarrollo

El recreo ofrece beneficios al margen del currículo escolar relacionados con la libertad de la que disfruta el alumnado en el patio. Un área de juego en la que no solo se desarrolla la actividad física, también se trabajan habilidades como la resolución de conflictos o el trabajo en equipo, según una investigación de la Universidad Estatal de Oregón. Este estudio corrobora lo que ya recoge la Academia de Pediatría de Estados Unidos (AAP, por sus siglas en inglés).

La APP defiende el recreo como un componente necesario en el desarrollo del niño. Desde esta institución consideran que las interacciones entre compañeros que se producen en estos recesos son un complemento único para el aula. Comunicación, negociación, cooperación, intercambio y resolución de problemas son algunas de las habilidades que adquieren durante este tiempo de descanso.

beneficios del recreo

El estudio de la AAP recomienda que el recreo sea considerado como tiempo personal del alumnado y que no se prive de él a los estudiantes por razones académicas o como castigo. En el documento ‘El papel esencial del recreo en la escuela’ señala que “el procesamiento cognitivo y el rendimiento académico dependen de descansos regulares del trabajo concentrado en el aula”. Y esto ha de aplicarse tanto a adolescentes como a los niños más pequeños.

Sobre su duración y frecuencia se apunta a que ha de ser la suficiente para que el alumnado pueda relajar su mente. Reducirlo al mínimo podría ser contraproducente, ya que estos descansos ayudan no solo a mantener una buena salud física y al desarrollo social, también a mejorar el rendimiento cognitivo.

Recreo seguro y supervisado

Para que esto sea así, el recreo debe desarrollarse en un entorno seguro y bien supervisado, tanto si está estructurado como si no lo está. “Aunque las escuelas deberían prohibir los juegos y actividades que no sean seguros, no tendrían que interrumpir el recreo por completo solo por preocupaciones relacionadas con la seguridad de los niños. Las condiciones ambientales, el buen mantenimiento del parque infantil y los supervisores bien entrenados son los componentes críticos del recreo seguro”, sostienen desde la Academia de Pediatría.

recreo juego

Por su parte, William Massey, autor principal del estudio de la Universidad de Oregón, se muestra contundente: “A lo niños les gusta jugar y necesitan el recreo. Pero no podemos pensar en él en términos de tenerlo o no. El recreo puede ser bueno para el desarrollo infantil, pero también puede ser un desastre absoluto si no se hace bien”. Y pueden surgir conflictos: “Sabemos que los niños aprenden mejor cuando son más activos, pero la calidad de la experiencia es importante. He visto un receso de 20 minutos donde un tercio de los niños se pelearon. Los niños no vuelven a clase listos para aprender después de un recreo como ese”.

Para tratar de evitar esta situaciones, el equipo de Massey ha desarrollando su investigación observando los recreos de 495 escuelas. Los investigadores descubrieron que para que este descanso sea de calidad tiene que cumplir con una serie de pautas: las transiciones hacia y desde el patio han de evitar los problemas; deben contar con varias opciones de juego; han de ser capaces de resolver conflictos entre ellos; debe haber poca violencia o intimidación; y los supervisores adultos han de ser conscientes de la importancia de este tiempo dedicado al descanso también para el desarrollo académico del alumnado.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Aplicación del arte en la enseñanza

La implementación de actividades lúdicas como complemento en las clases, enriquece y mejora el aprendizaje de los contenidos.
Tavito De Los Santos
Santo Domingo, RD

Es bien sabido que el conocimiento de la Lengua se logra a través de la lectura y el análisis literario, donde el alumno aprenda a identificar el título de la obra, el autor, los personajes principales y secundarios, el contexto, las ideas principales y secundarias, y cómo no, también a parafrasear, interpretando el mensaje que subyace en el texto, dado que responde a un sentido figurado, en el que se puede expresar verdades de interés social.

Pero para incentivar el hábito de dicho acervo cultural, también se recomienda la lectura lúdica, donde el lector no sólo lea por compromiso o como una tarea impuesta desde la escuela, sino también por entretenimiento y encanto.

Enfoque tradicional

Entre los enfoques de la enseñanza de la lengua se encuentra el tradicional. El Enfoque Tradicional es el primero de todos en aplicarse en la enseñanza, en relación con otros, como el Estructuralismo, el Generativismo, la Gramática Textual , el Enfoque Comunicativo y el Enfoque por Tareas.

El enfoque y la gramática tradicionales se basan en la lectura de obras y en la autoridad de autores clásicos, tales como ocurrió con el Cantar del Mío Cid (anónimo) y Don Quijote de la Mancha, (de Miguel de Cervantes), que contribuyeron a la difusión y el aprendizaje del español culto. Los tradicionalistas reducen el aprendizaje de la lengua al conocimiento gramatical y de las competencias comunicativas.

El método tradicional tiene su origen en las gramáticas grecolatinas del s. II a.C., y se extiende hasta los años 60 y 70, donde el aprendizaje de la lengua consistía en el saber gramatical, que era el arte de hablar y escribir bien; la gramática ejercía una función retórica en lugar de comunicativa; aunque hemos de estar conscientes del rol que juega el aspecto comunicativo en la enseñanza de la lengua; y a la luz de los lingüistas, no así de los academicistas, el habla tiene por objeto la transmisión del mensaje, aún no responda al correcto uso del idioma, a diferencia de la Real Academia Española de la Lengua (RAEL), que utiliza los denominados textos normativos, como la Gramática, la Ortografía y el Diccionario.

Quien lleva el honor de dirigirles la palabra, como no lingüista al fin, debo admitirlo humildemente, reconozco la importancia de la Ortografía y el recto uso de la lengua, conforme a la RAEL; pues, si no se escribe bien, se hace difícil leer e interpretar correctamente; así como si no hablamos bien, también se hace difícil escribir bien.

Pongamos el siguiente ejemplo, ante la palabra ‘termino’ (presente del modo indicativo del verbo terminar, en la primera persona del singular, aspecto imperfecto, voz activa y  forma simple), si no conocemos las reglas de acentuación, podemos leer término (sustantivo que indica el final de algo, y que también puede usarse como sinónimo de un vocablo); o terminó (pretérito indefinido del verbo terminar, en tercera persona del singular, del modo indicativo, aspecto perfecto, aunque de forma simple, y voz activa); lo mismo sucede cuando pronunciamos el  vocablo débito, que también admite triple acentuación, variando así su significado: una prosódica (debito) y dos ortográficas (débito y debitó), no podríamos escribirla correctamente si no dominamos la acentuación; dando lugar a la tergiversación de la idea o el mensaje a transmitir; a sabiendas de que existen palabras que admiten doble forma de acentuación, manteniendo el mismo significado, tales como: período o periodo, chófer o chofer, cóctel o coctel, entre otras.

De igual forma necesitamos dominar las reglas de puntuación para escribir y leer correctamente algunos mensajes, y que los mismos puedan ser asimilados por los demás, ya que no se debe escribir: “Hay que trabajar, sin pausa para poder descansar”; cuando la instrucción sea que: “Hay que trabajar sin pausa, para poder descansar.” Aquí vemos que el lugar de la coma transforma el mensaje.

Enfoque artístico

En el orden artístico, podemos recurrir a algunas composiciones líricas para motivar la lectura e inducir a su análisis, la búsqueda de significado y la ortografía.  Estas composiciones pueden ser extraídas de la literatura y del género musical, así como bien podemos citar algunas composiciones literarias que han sido musicalizadas.

Como por ejemplo:

Caminante, no hay camino, de José Antonio Machado
(Declamada por Joan Manuel Serrat)

Caminante, no hay camino

Caminante, son tus huellas el camino y nada más.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.

PERFIL
Tavito de los Santos Doctor en educación
“La enseñanza debe ser lúdica”

Se ha desempeñado como docente a nivel medio en el sector privado, alternando varias áreas. Es técnico evaluador de documentos académicos en la MESCYT y es catedrático en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde imparte las materias de Filosofía y Metodología de la investigación.