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Por qué algunos niños son el “payaso de la clase”

4 pasos para montar un Plan de Clases de manera rápida y eficaz

La planificación de las clases y de lo que se enseñará es una de las actividades más importantes que un profesor desarrolla cada año. Un profesional preocupado por la evolución de lo que él enseña está siempre revisando los contenidos y renovando las estrategias de enseñanza para sus alumnos. La elaboración del plan de clase puede llevar bastante tiempo o ser hecha de manera más rápida y eficaz con la ayuda de algunas técnicas y la tecnología.
La preparación de una clase es el “gran diferencial” que el profesor tiene para que sus alumnos consigan aprovechar el momento de aprendizaje al máximo.

“Por eso, evidentemente, no se puede aceptar que la clase sea un momento de improvisación, en el cual el profesor actúe libremente sin hacer conexiones y articulaciones con asuntos ya desarrollados, con los conocimientos previos de los alumnos, sin estructura de sucesiones de actividades y que no cumplen propósitos de aprendizajes definidos.

Es parte del trabajo de elaboración de un buen plan de clase hacer el diagnóstico del contexto de la clase, definir los objetivos de cada clase y seleccionar los contenidos que van a garantizar que la meta de aprendizaje sea cumplida. Pero además de estos elementos básicos para la definición de lo que se desarrollará durante un día del año escolar existen algunas técnicas y recursos que pueden ayudar a hacer este trabajo de forma más rápida y eficaz.

Técnicas que pueden ayudar

Lo importante en todo este proceso es que el profesor no encare el plan de clase como una actividad estricta y algo que él tiene que “cumplir” por exigencia de la escuela, sino una herramienta que va a diferenciar en el día a día de él.

Lo principal de un plan de clase es que sea estructurado, quedando a criterio del profesor definir cuál es el modelo de presentar ese contenido de forma escrita o mental.

Otra sugerencia es que cada clase debe tener un gran objetivo que siga cuatro criterios: ser viableser mensurableser definitoria y ser prioritaria para la evolución del aprendizaje efectivo del contenido. Una forma práctica de ayudar con el cumplimiento de lo que fue planeado para cada clase es escribir en el cuadro, de forma simple y bien clara, los objetivos que se pretenden alcanzar ese día.

El paso a paso para un plan de clases eficaz

Cada profesor va a construir y perfeccionar su propia metodología para la creación de un plan de clase. Pero algunos pasos son fundamentales. Además de seguir este camino que puede ayudar a perfeccionar una metodología más rápida y eficiente, vale también el profesor buscar algunas soluciones tecnológicas que facilitan este trabajo. Compruebe el paso a paso para elaborar un buen plan de clase:

1. Diagnóstico

El primer paso es conocer la realidad en que la clase será desarrollada, así como el contexto de los alumnos para los que se va a enseñar. Este diagnóstico se realiza de manera previa, antes de que el primer plan de clase sea delineado, y de forma permanente, teniendo en cuenta las ocurrencias de las propias actividades desarrolladas en el ambiente escolar.

2. Definición de los objetivos

Una vez hecho el diagnóstico, el profesor debe establecer los objetivos que pretende alcanzar con las clases que dará a la clase. Estos objetivos deben contemplar las expectativas de modificaciones promovidas en los alumnos después de la intervención de la enseñanza, como el desarrollo de nuevas habilidades, conocimientos, actitudes y valores. A partir de la elección de los objetivos generales y específicos de las clases el profesor es capaz de seleccionar contenidos, aplicar estrategias de enseñanza-aprendizaje y elaborar el proceso de evaluación que va a verificar la efectividad del proceso de aprendizaje.

3. Selección de los contenidos

Para alcanzar los objetivos determinados en el plan de clase, el profesor debe establecer los contenidos más adecuados para ese determinado contexto de enseñanza. Como son parte del proceso, los contenidos deben ser revisados ​​y alterados siempre que surja la necesidad o una situación cotidiana que exija esta revisión.

4. Utilice la tecnología a su favor

Conozca las razones para insertar las nuevas tecnologías en el ambiente escolar.

El usar o no utilizar nuevas tecnologías en el día a día escolar ya no esta en discusión. Después de todo, el uso de la tecnología forma parte de la vida de las nuevas generaciones fuera del aula y, por lo tanto, su aplicación en beneficio de la educación puede ser considerada un importante camino para aumentar el dinamismo de las clases. En este contexto, lo importante es saber cómo integrar las nuevas formas de enseñar y aprender a la planificación y al currículo escolar.

Pero, para llegar allí, ¿qué tal conocer algunos tips para mejorar el desempeño de sus alumnos?

  1. Descarga: Plan de clases
  2. Descarga: Sesión de Aprendizaje
  3. Descarga: Modelo de Plan de Sesión para Primaria
  4. Descarga: Modelo de Plan de Sesión para Secundaria

Este contenido ha sido publicado originalmente por Blog Educativo en la siguiente dirección: blogeducativo.com

Fuente: webdelmaestrocmf.com

Vuelta al cole: cuando el síndrome postvacacional afecta a los niños

Animar y motivar a los más pequeños de la casa en su vuelta a las aulas también es una competencia paternal, recuerdan los expertos

Entre la próxima semana y la siguiente, miles de escolares iniciarán un nuevo curso. Como los adultos, los niños también pueden sufrir síndrome posvacacional, que se manifiesta, entre otros síntomas, con cansancio, cambios de humor o, en casos más puntuales, problemas estomacales. «Uno de los mayores miedos de los niños, sobre todo a partir de los seis años, es el miedo escolar. Pero, en general, a casi todos los niños les cuesta el cambio entre las vacaciones y el mundo escolar, debido al contraste tan fuerte de las dos experiencias. Por ello, la ayuda en la transición de las dos etapas, es nuclear», afirma la psicóloga, neuropsicóloga y coach personal Sonia Sauret.

Para Sauret, es fundamental el comportamiento de los propios padres. «Cuando estos se estresan demasiado, los niños lo viven. Al pequeño le importa muchísimo el estado de ánimo de los padres. Cuanto más pequeño, más le importa». De hecho, matiza la psicóloga Mireia Cabero, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), la dificultad de volver a la rutina escolar se muestra de forma muy distinta en los menores que cursan educación infantil y los que estudian ESO. «Los primeros pueden manifestarlo en forma de llantos o quejas, mientras que los segundos optan mayoritariamente por el silencio. Eso no quiere decir que el adolescente no tenga que hacer ningún esfuerzo», advierte.

En ambos casos, apunta la neuropsicóloga Sonia Sauret, lo que sucede es un «contagio emocional». «Cuando las personas sincronizan sus propias emociones con las expresadas por quienes las rodean, aunque sea de forma inconsciente. Lo bueno qes que también sucede con la felicidad y emociones como la alegría, el buen humor, la calma, la tranquilidad y la seguridad, que también se contagian. Así, el niño imitaría la conducta emocional de los padres, de forma incosciente y totalmente natural», explica.

Teniendo en cuenta esa realidad, Sauret recuerda que «animar y motivar a los niños también es una competencia paternal» y que para eso los progenitores deben comenzar por cuidar el lenguaje y transmitir ilusión. «Cuidar las expresiones verbales y no verbales, intentar sentir y expresar ilusión en esta etapa del año… Y por supuesto, evitar los típicos comentarios negativos sobre la vuelta al colegio y los profesores, las actividades relacionadas o, incluso, el mal comportamiento de tu hijo».

De hecho, la propuesta de esta neuropsicóloga y coach es hacer que la vuelta al cole sea un acontecimiento espectacular. «Si parte del significado que tienen las cosas para los niños proviene de lo que dicen los padres… Quienes realmente tienen el poder sobre el significado de las cosas, son los padres. Comprar el material, preparar la ropa adecuada, organizar las actividades, ordenar la habitación, pueden convertirse en actividades importantes, positivas y hechas con optimismo e ilusión», apunta. «Resaltar la alegría de estrenar material nuevo, hacerles partícipes de la vuelta al cole, comprando y organizando juntos, puede ser buena idea. Hasta organizar una pequeña fiesta de principio de curso con sus amigos de clase. ¿Por qué no? Puede ayudar a perder el miedo y la timidez, y facilitar la ilusión y la adaptación, que es lo que pretendemos», insiste. La clave, corrobora la psicóloga Mireia Cabero, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), «es poner el foco en todos los aspectos positivos que tiene el inicio de curso. como es el reencuentro con los amigos, profesores, nuevos retos… unos días antes de volver a clase».

La importancia de volver a las rutinas

Para la experta de la UOC, otro de los hábitos clave que influyen en el estado de ánimo y que debe irse recuperando estos días previos es el sueño. «El hábito de acostarse más temprano facilitará que el día que empiecen la escuela puedan levantarse sin necesidad del despertador», coinciden en señalar Cabero y el también psicopedagogo de la UOC Antoni Badia. Resulta importanet, incluso, «seguir una alimentación energética que facilite la rutina, eliminando productos con azúcares refinados propios del verano como puedan ser los helados, las bebidas azucaradas…». Por último, y en el caso de que la vuelta al cole les despierte un rechazo exagerado, «debería buscarse por qué: si es por alguna actividad, por algún compañero…», advierte Mireia Cabero.

Fuente: abc.es

Los beneficios del recreo para el desarrollo de las capacidades sociales

El recreo es un tiempo de descanso en el que el alumnado no solo juega. La Academia de Pediatría de Estados Unidos afirma que también se desarrollan habilidades sociales que no se adquieren en el aula. Para ello, una investigación de la Universidad Estatal de Oregón señala la necesidad de que el patio sea un entorno seguro y de que los supervisores se impliques.

A punto de iniciarse un nuevo curso escolar, docentes y progenitores ya tienen la vista puesta en los contenidos que este año se impartirán en clase. Es en el aula donde se suele poner el foco a la hora de referirse al desarrollo académico, ya que es en ella donde los estudiantes pasan la mayor parte de su jornada. Sin embargo, también hay un tiempo dedicado al descanso que brinda muchas oportunidades para el desarrollo de otras capacidades.

Tiempo para el juego y el desarrollo

El recreo ofrece beneficios al margen del currículo escolar relacionados con la libertad de la que disfruta el alumnado en el patio. Un área de juego en la que no solo se desarrolla la actividad física, también se trabajan habilidades como la resolución de conflictos o el trabajo en equipo, según una investigación de la Universidad Estatal de Oregón. Este estudio corrobora lo que ya recoge la Academia de Pediatría de Estados Unidos (AAP, por sus siglas en inglés).

La APP defiende el recreo como un componente necesario en el desarrollo del niño. Desde esta institución consideran que las interacciones entre compañeros que se producen en estos recesos son un complemento único para el aula. Comunicación, negociación, cooperación, intercambio y resolución de problemas son algunas de las habilidades que adquieren durante este tiempo de descanso.

beneficios del recreo

El estudio de la AAP recomienda que el recreo sea considerado como tiempo personal del alumnado y que no se prive de él a los estudiantes por razones académicas o como castigo. En el documento ‘El papel esencial del recreo en la escuela’ señala que “el procesamiento cognitivo y el rendimiento académico dependen de descansos regulares del trabajo concentrado en el aula”. Y esto ha de aplicarse tanto a adolescentes como a los niños más pequeños.

Sobre su duración y frecuencia se apunta a que ha de ser la suficiente para que el alumnado pueda relajar su mente. Reducirlo al mínimo podría ser contraproducente, ya que estos descansos ayudan no solo a mantener una buena salud física y al desarrollo social, también a mejorar el rendimiento cognitivo.

Recreo seguro y supervisado

Para que esto sea así, el recreo debe desarrollarse en un entorno seguro y bien supervisado, tanto si está estructurado como si no lo está. “Aunque las escuelas deberían prohibir los juegos y actividades que no sean seguros, no tendrían que interrumpir el recreo por completo solo por preocupaciones relacionadas con la seguridad de los niños. Las condiciones ambientales, el buen mantenimiento del parque infantil y los supervisores bien entrenados son los componentes críticos del recreo seguro”, sostienen desde la Academia de Pediatría.

recreo juego

Por su parte, William Massey, autor principal del estudio de la Universidad de Oregón, se muestra contundente: “A lo niños les gusta jugar y necesitan el recreo. Pero no podemos pensar en él en términos de tenerlo o no. El recreo puede ser bueno para el desarrollo infantil, pero también puede ser un desastre absoluto si no se hace bien”. Y pueden surgir conflictos: “Sabemos que los niños aprenden mejor cuando son más activos, pero la calidad de la experiencia es importante. He visto un receso de 20 minutos donde un tercio de los niños se pelearon. Los niños no vuelven a clase listos para aprender después de un recreo como ese”.

Para tratar de evitar esta situaciones, el equipo de Massey ha desarrollando su investigación observando los recreos de 495 escuelas. Los investigadores descubrieron que para que este descanso sea de calidad tiene que cumplir con una serie de pautas: las transiciones hacia y desde el patio han de evitar los problemas; deben contar con varias opciones de juego; han de ser capaces de resolver conflictos entre ellos; debe haber poca violencia o intimidación; y los supervisores adultos han de ser conscientes de la importancia de este tiempo dedicado al descanso también para el desarrollo académico del alumnado.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Aplicación del arte en la enseñanza

La implementación de actividades lúdicas como complemento en las clases, enriquece y mejora el aprendizaje de los contenidos.
Tavito De Los Santos
Santo Domingo, RD

Es bien sabido que el conocimiento de la Lengua se logra a través de la lectura y el análisis literario, donde el alumno aprenda a identificar el título de la obra, el autor, los personajes principales y secundarios, el contexto, las ideas principales y secundarias, y cómo no, también a parafrasear, interpretando el mensaje que subyace en el texto, dado que responde a un sentido figurado, en el que se puede expresar verdades de interés social.

Pero para incentivar el hábito de dicho acervo cultural, también se recomienda la lectura lúdica, donde el lector no sólo lea por compromiso o como una tarea impuesta desde la escuela, sino también por entretenimiento y encanto.

Enfoque tradicional

Entre los enfoques de la enseñanza de la lengua se encuentra el tradicional. El Enfoque Tradicional es el primero de todos en aplicarse en la enseñanza, en relación con otros, como el Estructuralismo, el Generativismo, la Gramática Textual , el Enfoque Comunicativo y el Enfoque por Tareas.

El enfoque y la gramática tradicionales se basan en la lectura de obras y en la autoridad de autores clásicos, tales como ocurrió con el Cantar del Mío Cid (anónimo) y Don Quijote de la Mancha, (de Miguel de Cervantes), que contribuyeron a la difusión y el aprendizaje del español culto. Los tradicionalistas reducen el aprendizaje de la lengua al conocimiento gramatical y de las competencias comunicativas.

El método tradicional tiene su origen en las gramáticas grecolatinas del s. II a.C., y se extiende hasta los años 60 y 70, donde el aprendizaje de la lengua consistía en el saber gramatical, que era el arte de hablar y escribir bien; la gramática ejercía una función retórica en lugar de comunicativa; aunque hemos de estar conscientes del rol que juega el aspecto comunicativo en la enseñanza de la lengua; y a la luz de los lingüistas, no así de los academicistas, el habla tiene por objeto la transmisión del mensaje, aún no responda al correcto uso del idioma, a diferencia de la Real Academia Española de la Lengua (RAEL), que utiliza los denominados textos normativos, como la Gramática, la Ortografía y el Diccionario.

Quien lleva el honor de dirigirles la palabra, como no lingüista al fin, debo admitirlo humildemente, reconozco la importancia de la Ortografía y el recto uso de la lengua, conforme a la RAEL; pues, si no se escribe bien, se hace difícil leer e interpretar correctamente; así como si no hablamos bien, también se hace difícil escribir bien.

Pongamos el siguiente ejemplo, ante la palabra ‘termino’ (presente del modo indicativo del verbo terminar, en la primera persona del singular, aspecto imperfecto, voz activa y  forma simple), si no conocemos las reglas de acentuación, podemos leer término (sustantivo que indica el final de algo, y que también puede usarse como sinónimo de un vocablo); o terminó (pretérito indefinido del verbo terminar, en tercera persona del singular, del modo indicativo, aspecto perfecto, aunque de forma simple, y voz activa); lo mismo sucede cuando pronunciamos el  vocablo débito, que también admite triple acentuación, variando así su significado: una prosódica (debito) y dos ortográficas (débito y debitó), no podríamos escribirla correctamente si no dominamos la acentuación; dando lugar a la tergiversación de la idea o el mensaje a transmitir; a sabiendas de que existen palabras que admiten doble forma de acentuación, manteniendo el mismo significado, tales como: período o periodo, chófer o chofer, cóctel o coctel, entre otras.

De igual forma necesitamos dominar las reglas de puntuación para escribir y leer correctamente algunos mensajes, y que los mismos puedan ser asimilados por los demás, ya que no se debe escribir: “Hay que trabajar, sin pausa para poder descansar”; cuando la instrucción sea que: “Hay que trabajar sin pausa, para poder descansar.” Aquí vemos que el lugar de la coma transforma el mensaje.

Enfoque artístico

En el orden artístico, podemos recurrir a algunas composiciones líricas para motivar la lectura e inducir a su análisis, la búsqueda de significado y la ortografía.  Estas composiciones pueden ser extraídas de la literatura y del género musical, así como bien podemos citar algunas composiciones literarias que han sido musicalizadas.

Como por ejemplo:

Caminante, no hay camino, de José Antonio Machado
(Declamada por Joan Manuel Serrat)

Caminante, no hay camino

Caminante, son tus huellas el camino y nada más.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.

PERFIL
Tavito de los Santos Doctor en educación
“La enseñanza debe ser lúdica”

Se ha desempeñado como docente a nivel medio en el sector privado, alternando varias áreas. Es técnico evaluador de documentos académicos en la MESCYT y es catedrático en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde imparte las materias de Filosofía y Metodología de la investigación.

¿Deberían enseñar finanzas personales en la secundaria?

Para muchos latinoamericanos que viven en ciudades, las tarjetas de crédito se han vuelto indispensables en su día a día, y es probable que en pocos años, la gran mayoría de la población tendrá acceso a ellas. Con la expansión de los servicios bancarios y las innovaciones tecnológicas, la brecha en acceso a servicios financieros se está cerrando rápidamente. De acuerdo a datos de Findex, tan sólo entre 2011 y 2017 la tenencia de una cuenta de banco aumentó de 39% a 55% en América Latina y el Caribe. 

Con este avance, cada vez más personas tendrán la oportunidad de ahorrar de manera segura y acceder a recursos cuando lo necesitan para expandir un negocio o adquirir una casa. Pero también está el otro lado de la moneda: mucha gente utiliza estos instrumentos para comprar cosas que no necesitan con altas tasas de interés. No es inusual que las personas lleguen a su edad de retiro sin ahorros y con deudas que no pueden pagar.

Ante este reto, muchos gobiernos y organizaciones están impulsando iniciativas de alfabetización financiera. Los currículos están diseñados para enseñarles a ahorrar, evitar endeudamientos innecesarios y mantener un registro de sus ingresos y egresos. Sin embargo, un análisis de múltiples programas alrededor del mundo señala que en muy pocas ocasiones son efectivos. Las razones incluyen una baja asistencia a las clases, poca participación y la dificultad de cambiar los hábitos financieros de los adultos.

En vista a este problema, algunos programas se están enfocando a enseñar finanzas personales a niños y jóvenes en las escuelas. La intuición detrás de esta estrategia es que al ser parte de su currículo escolar, tienen una audiencia cautiva, lo cual reduce los problemas de participación. Además, como los niños y jóvenes todavía están desarrollando hábitos, el aprendizaje en esta etapa podría significar cambios de comportamiento de largo plazo.
Miniatura

Si bien suena como una alternativa promisoria, no existía evidencia clara de su efectividad que sirva para motivar a los gobiernos y organizaciones a invertir en este tipo de programas. “La literatura con evaluaciones de diseño experimental de estos programas en jóvenes es muy escasa. Las puedes contar con los dedos de la mano y ninguna tiene datos de largo plazo”, dice Verónica Frisancho, economista senior en el Departamento de Investigación del BID.

Según Frisancho, la oportunidad de contribuir a cerrar esta brecha de conocimiento surgió en 2016. En ese año, el gobierno de Perú, en alianza con organizaciones bancarias nacionales, lanzó un programa llamado Finanzas en mi Colegio. En una primera etapa, el programa se enfocó en 150 escuelas con jóvenes de entre 14 y 16 años. Para generar un análisis experimental, se definió un universo de 300 escuelas potenciales, de manera que por cada escuela que recibió el programa, se podía comparar con otra que tuviera condiciones muy similares. Entre los pares de escuelas, se eligió de manera aleatoria cuál recibía las clases y cuál no.

 

Video: ¿qué es Finanzas en mi Colegio?

Teniendo en cuenta esa realidad, Sauret recuerda que «animar y motivar a los niños también es una competencia paternal» y que para eso los progenitores deben comenzar por cuidar el lenguaje y transmitir ilusión. «Cuidar las expresiones verbales y no verbales, intentar sentir y expresar ilusión en esta etapa del año… Y por supuesto, evitar los típicos comentarios negativos sobre la vuelta al colegio y los profesores, las actividades relacionadas o, incluso, el mal comportamiento de tu hijo».

De hecho, la propuesta de esta neuropsicóloga y coach es hacer que la vuelta al cole sea un acontecimiento espectacular. «Si parte del significado que tienen las cosas para los niños proviene de lo que dicen los padres… Quienes realmente tienen el poder sobre el significado de las cosas, son los padres. Comprar el material, preparar la ropa adecuada, organizar las actividades, ordenar la habitación, pueden convertirse en actividades importantes, positivas y hechas con optimismo e ilusión», apunta. «Resaltar la alegría de estrenar material nuevo, hacerles partícipes de la vuelta al cole, comprando y organizando juntos, puede ser buena idea. Hasta organizar una pequeña fiesta de principio de curso con sus amigos de clase. ¿Por qué no? Puede ayudar a perder el miedo y la timidez, y facilitar la ilusión y la adaptación, que es lo que pretendemos», insiste. La clave, corrobora la psicóloga Mireia Cabero, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), «es poner el foco en todos los aspectos positivos que tiene el inicio de curso. como es el reencuentro con los amigos, profesores, nuevos retos… unos días antes de volver a clase».

La importancia de volver a las rutinas

Para la experta de la UOC, otro de los hábitos clave que influyen en el estado de ánimo y que debe irse recuperando estos días previos es el sueño. «El hábito de acostarse más temprano facilitará que el día que empiecen la escuela puedan levantarse sin necesidad del despertador», coinciden en señalar Cabero y el también psicopedagogo de la UOC Antoni Badia. Resulta importanet, incluso, «seguir una alimentación energética que facilite la rutina, eliminando productos con azúcares refinados propios del verano como puedan ser los helados, las bebidas azucaradas…». Por último, y en el caso de que la vuelta al cole les despierte un rechazo exagerado, «debería buscarse por qué: si es por alguna actividad, por algún compañero…», advierte Mireia Cabero.

Fuente: abc.es