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La importancia de enseñar historia en la escuela

La enseñanza de la historia es indispensable para el conocimiento del ser humano viviendo en sociedad. De hecho, la enseñanza de la historia es espejo del desastre mayor que padece el sistema educativo nacional. Este artículo, que forma parte del libro Para qué estudiar y enseñar la historia, de próxima publicación en el Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, caracteriza las deficiencias y expone la necesidad de una reforma radical de la enseñanza de la historia.

Si damos un salto desde los tiempos remotos hasta los días actuales, advertimos que los motivos que hoy nos mueven a enseñar la historia no difieren sustancialmente de los fines que animaron a nuestros antepasados indígenas. Enseñamos a nuestros descendientes la historia propia y la de otros pueblos para hacerlos conscientes de que son parte de la gran corriente de la historia humana, de un proceso que se inició hace miles de años y por el que han transitado pueblos y civilizaciones distintos a los nuestros.

Enseñamos el pasado porque somos conscientes de que el “pasado fue el modelo para el presente y el futuro”. En cierta manera, el conocimiento del pasado es la clave del “código genético por el cual cada generación reproduce sus sucesores y ordena sus relaciones. De ahí la significación de lo viejo, que representa la sabiduría no sólo en términos de una larga experiencia acumulada, sino la memoria de cómo eran las cosas, cómo fueron hechas y, por lo tanto, de cómo deberían hacerse”.1

Enseñar el desarrollo histórico de los pueblos equivale entonces a ser conscientes, en primer lugar, de nuestra temporalidad, a situarnos en nuestra propia circunstancia histórica.

La primera lección del conocimiento histórico es hacernos conscientes de nuestra historicidad. “La vida humana se desarrolla en el tiempo, es en el tiempo donde ocurren los acontecimientos y (…) es en el transcurso del tiempo que los hombres escriben la historia”. Los individuos, así como los grupos y las generaciones humanas, requieren situarse en su tiempo, en el inescapable presente que irremediablemente forjará su propia perspectiva del pasado y sus expectativas del futuro. La dimensión histórica, con su ineludible juego entre el presente, el pasado y el futuro, es el ámbito donde los seres humanos adquieren conciencia de la temporalidad y de las distintas formas en que ésta se manifiesta en los individuos y en los grupos con los que éste se vincula.

La conciencia de que nuestras vidas se realizan en el tiempo y se modifican con el transcurrir temporal la adquirimos primeramente en el seno de la vida familiar y en el propio entorno social. La primera noción de que el ser humano está vinculado con sus antecesores en una suerte de cadena temporal se adquiere con los padres y los ascendientes de los que éstos provienen. En el seno de la familia el niño adquiere por primera vez conciencia de que es un eslabón temporal de un grupo social cuyos orígenes se sitúan en un pasado remoto. Es en el seno de la familia donde se percata de las diferencias de edad y donde adquiere noción de los cambios que el paso del tiempo induce en la vida humana. Más tarde esta percepción individual de la temporalidad se convierte en percepción social cuando el joven o el adulto entran a formar parte de generaciones, grupos y clases sociales. La apreciación de que el grupo, la tribu o la nación también cambian con el transcurso del tiempo aparece cuando el individuo se inserta en la vida social de su momento histórico.

El proceso histórico, además de verificarse en el tiempo, ocurre en el espacio. Tiempo y espacio son los dos ejes del acontecer histórico. Los hechos históricos, una vez situados en el tiempo, requieren ser ubicados en el lugar donde ocurren, deben ser registrados en una geografía precisa. Cualquier persona que se acerca al pasado, y con más razón el historiador, está obligada a conocer el lugar exacto donde ocurrieron los hechos y a dar cuenta de las características de ese espacio.

Por estos rasgos del conocimiento histórico en muchos países la historia marcha emparejada con la geografía. No puede haber conocimiento fidedigno de los acontecimientos sin el registro pormenorizado del territorio donde éstos ocurrieron. Sin caer en las aberraciones que proclamaron que el lugar o el clima determinaban la naturaleza de los acontecimientos históricos, es un hecho que el medio geográfico impone su huella sobre las obras humanas. El historiador, como el géografo, está entonces obligado a conocer el ámbito ecológico que rodea la vida social para explicar el peso del medio natural en el desenvolvimiento de los seres humanos.

Por otra parte, el conocimiento histórico, al reparar en las circunstancias que promueven el desarrollo de los individuos, las familias, los grupos o las naciones, nos lleva a percibir la singularidad de esos grupos, nos hace percatarnos de sus rasgos propios y de los lazos de identidad que los unen. El conocimiento histórico enseña que desde los tiempos más remotos los seres humanos se organizaron en grupos, tribus, pueblos y naciones dotados de un profundo sentimiento de solidaridad e identidad. Al mismo tiempo que el conocimiento histórico destaca la naturaleza social de los seres humanos, nos acerca a los artefactos que contribuyeron a soldar los lazos sociales: la lengua, los rasgos étnicos, el territorio, las relaciones familiares, la organización política…

Por las razones anteriores se puede afirmar que el conocimiento histórico es indispensable para preparar a los niños y los jóvenes a vivir en sociedad: proporciona un conocimiento global del desarrollo de los seres humanos y del mundo que los rodea. El conocimiento histórico es, ante todo, conocimiento del ser humano viviendo en sociedad. Si las nuevas generaciones están obligadas a conocer el presente, es conveniente que lo hagan a partir del pasado que ha construido ese presente. Es necesario que cada generación sepa actuar en el presente fundada en el conocimiento que le proporciona el análisis de la experiencia pasada.

Desde el inicio de la vida civilizada el conocimiento histórico ha sido el mejor instrumento para difundir los valores de la cultura nacional y para comprender el sentido de la civilización humana. La historia, al recoger y ordenar el conocimiento del pasado, se convierte en el almacén de la memoria colectiva, en la salvaguarda de la nación. La historia es el saber que da cuenta de las raíces profundas que sostienen las sociedades, las naciones y las culturas y, asimismo, es la disciplina que esclarece el pasado de los individuos: es el saber que desvela las raíces sociales del ser humano.

Para que la historia pueda cumplir sus funciones culturales, sociales, nacionales y educativas es preciso que satisfaga los siguientes requisitos:

1. Ofrecer a los niños conocimientos básicos sobre la historia y la geografía de México, con el fin de familiarizarlos con los fundamentos de la cultura nacional. Enseñar a los alumnos la historia y la geografía equivale a darles una visión del mundo y una memoria.

2. Despertar la curiosidad de los niños y los jóvenes por su pasado. Fomentar, mediante el uso de diversos métodos activos y complementarios, el estudio de los orígenes familiares y sociales, así como los de la región y la nación. Esta enseñanza es la base de su patrimonio cultural, concebido como una herencia del pasado a los seres humanos contemporáneos, que permite a cada uno encontrar su identidad. La identidad del ciudadano se basa en esta apropiación del patrimonio cultural heredado.

3. Hacer sentir a los niños y a los jóvenes que los conocimientos históricos no son adquisiciones definitivas, sino saberes sujetos a revisión constante. Lo que hoy conocemos puede ser modificado por el conocimiento de mañana, o puede ser puesto en duda por nuevos descubrimientos. El estudio de la historia debe fomentar la idea de que el conocimiento es un proceso en constante renovación, y estimular el sentido crítico y el espíritu de observación.

4. El estudio de la historia debe asimismo estimular las facultades que el humanismo propone desarrollar: “la capacidad crítica de análisis, la curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido del razonamiento lógico, la sensibilidad para apreciar las más altas realizaciones del espíritu humano, la visión de conjunto ante el panorama del saber, etcétera”.3 Enseñar a los alumnos a leer e identificar, es decir, a reconocer y nombrar, y más tarde a construir algunas frases para darle sentido a las cosas así reunidas, ejercita el juicio crítico y el razonamiento.

5. Rebasar el campo de la historia de México para hacer comprender a los jóvenes la importancia de la civilización y de la historia de otros pueblos. El conocimiento de otras culturas y tradiciones es la mejor manera de estimular la comprensión y el espíritu de tolerancia entre los jóvenes.

6. Utilizar los ejemplos históricos para enseñar cómo funciona la vida y la sociedad, y cómo pueden los jóvenes conocer los derechos y los deberes de los seres humanos, cómo se forjaron los valores que sostienen y alimentan al conjunto social, y cómo se reconocieron y aceptaron esos valores en el desarrollo histórico de los pueblos. Comprender el mundo contemporáneo y actuar sobre él como persona libre y responsable, exigen el conocimiento del mundo en su diversidad y en su desarrollo histórico.

7. Reafirmar la idea de que educar “es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores. memorias, hechos…) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento”.4

Aun cuando desde los inicios de nuestro sistema educativo la historia fue considerada una asignatura importante, sus contenidos, los modos de enseñarla, la formación de los profesores, los métodos que la difunden y sus resultados poco han contribuido a formar mejores ciudadanos y mexicanos. Casi no hay estudios sistemáticos que registren el desempeño pormenorizado de la enseñanza de la historia en las escuelas. Pero los escasos que existen confirman la exactitud del diagnóstico hecho por un libro dedicado a examinar la realidad educativa del país: una catástrofe silenciosa recorre los diferentes ámbitos del sistema educativo nacional. Veamos, con mayor precisión, dónde se ubican estas catástrofes y cuáles son sus características.

Los contenidos. Supuestamente la enseñanza de la historia debería ofrecer a los niños y jóvenes una idea general sobre la formación de su país, sobre los principales procesos históricos que intervinieron en su desarrollo y sobre la diversidad de su población. Asimismo, la enseñanza de la historia debería ser un apoyo de la formación cívica de los estudiantes, debería capacitarlos para comprender la realidad social y el mundo que los rodea, y ofrecerles instrumentos básicos para actuar en el mundo exterior. Supuestamente la enseñanza de la historia, como la enseñanza en general, debería preparar a los niños a pensar bien, a reflexionar con propiedad y a manejar el conocimiento aprendido, de tal manera que pudieran transitar de la vida escolar a la vida productiva como individuos activos, participativos y creativos.

Sin embargo, en la realidad, los contenidos de los libros de texto y de los programas escolares se dedican a formar en las mentes de los niños una concepción estrecha del desarrollo histórico del país, dominada por la idea de una identidad nacional uniforme. No hay congruencia entre los propósitos declarados de la enseñanza de la historia y los métodos adoptados para transmitirla, que están regidos por la memorización y las prácticas obsoletas. El problema mayor que presentan los libros de texto es que su contenido carece de un propósito definido desde el punto de vista histórico y pedagógico. No está claro qué se quiere enseñar de la historia de México, ni para qué ni cómo. Los libros de texto tampoco enseñan a pensar y explicar los procesos históricos. A veces hay una contradicción flagrante entre los temas seleccionados y los métodos adoptados para explicarlos. Los materiales didácticos se reducen al libro de texto, que es utilizado como única fuente de información y de consulta. En fin, según los expertos, la educación básica padece las siguientes deficiencias:

Al igual que en la primaria, el plan de estudios de la educación secundaria continúa basado en una pedagogía abstracta, de información, irrelevante para la vida real de los estudiantes; se transmiten contenidos desvinculados del entorno social específico en donde se realiza la práctica educativa y, por esta vía, se garantiza el divorcio entre el conocimiento escolar y las demandas efectivas de la sociedad.6

Por lo general, las horas dedicadas a la enseñanza de la historia resultan insuficientes para cubrir el número de las materias. La disparidad entre los propósitos de los programas escolares y la realidad de la enseñanza se manifiesta en múltiples renglones. La contradicción entre el número de horas realmente disponibles y las materias que deberían enseñarse hace imposible cumplir el programa anual, lo cual deriva en frustración tanto para los profesores como para los alumnos.

Los métodos de enseñanza. Sabemos que entre la población mexicana una de las lecturas más frecuentadas es la de los libros de historia; pero en las escuelas los niños unánimemente tienen esta materia como la más aburrida y la consideran un verdadero suplicio. Según algunas encuestas los niños y jóvenes rechazan las clases de historia porque están basadas en la memorización y en procedimientos tradicionales. Son clases en las que están ausentes las técnicas que han renovado la impartición de conocimientos. Los profesores no fomentan el trabajo colectivo o las prácticas de grupo, y también están en contra de los métodos experimentales, las innovaciones pedagógicas y las visitas a museos o a los lugares históricos. En general, se manifiestan en contra de las técnicas que ponen en relación directa al alumno con los temas de estudio, y con las prácticas que los hacen pensar y actuar como individuos racionales. En todos estos casos el estudiante no es considerado un sujeto activo, sino un paciente sometido a la tutela del educador.7

Los educadores. En nuestro país, el “elemento constitutivo central de la educación es el maestro”.8 Sin embargo, los profesores son, sin duda alguna, uno de los puntos más débiles del actual sistema educativo. Las encuestas realizadas en el área de historia señalan que están mal pagados y carecen de motivaciones sociales e intelectuales para cumplir con su cometido, males que comparten con los demás profesores del sistema. Las encuestas revelan que en la mayoría de los casos no tienen una preparación especializada en los temas históricos. Los datos disponibles informan que gran parte de los profesores que imparten estas materias se formaron en otras especialidades. Esas mismas encuestas indican que los programas de actualización no han servido para remediar las deficiencias iniciales en la preparación de los maestros. Es decir, por su propia formación deficiente los profesores son los primeros en reproducir en el salón de clases los conocimientos obsoletos, las pedagogías inapropiadas y la frustración entre los alumnos. Son también los primeros en evadir el análisis y la autocrítica, pues atribuyen los fracasos de su enseñanza al exceso de materias, la falta de programas didácticos y de materiales de trabajo adecuados, o a las autoridades de la escuela.9

Otro de los problemas que afecta la enseñanza de la historia es la desvinculación entre el profesor de la materia, las autoridades de la escuela y los padres de los alumnos. En general, los directores de la escuela y los Jefes de Enseñanza desconocen los enfoques, las pedagogías y las necesidades del programa de historia, por lo cual no prestan oídos a los planteamientos que hacen los docentes, o toman una posición contraria a sus demandas. El sentimiento de frustración que crea esta relación se agudiza porque los docentes no están organizados académicamente para hacer valer sus críticas y propuestas. Estas deformaciones se han profundizado porque los padres de familia que las perciben no tienen voz ni voto en la educación que se imparte a sus hijos. Están completamente marginados del sistema escolar.

En resumen, entre los retos que enfrenta el sistema educativo está el de “desarrollar su capacidad para atender integralmente al docente, desde su formación inicial hasta su actualización, procurar el mejoramiento de sus condiciones de trabajo y de salario, y reconocer su valorización social”.

Los alumnos. En la lista de catástrofes que agobian al sistema educativo mexicano uno de los sectores más agraviados es el de los alumnos. El primer agravio proviene de la frustración que experimenta el niño que va a la escuela a aprender la historia de su patria y recibe en cambio una retahíla de nombres, fechas y acontecimientos que antes que comprender tiene que memorizar. El segundo agravio lo reciente cuando en lugar de que la escuela establezca una relación de mutuo aprendizaje entre él y sus profesores, propicia una relación gobernada por el autoritarismo, la no comunicación y la represión. El tercer y más resentido de los agravios es la carga de aburrimiento, apatía, rechazo y nulo aprovechamiento que inunda al alumno en las clases de historia; una carga que ahoga cualquier estímulo para estudiar, comprender o investigar.

Es decir, la enseñanza de la historia es contraria a los ideales básicos del sistema educativo. En lugar de enseñar inocula deficiencias en la formación de los alumnos y malquista al estudiante con la educación, los profesores y la escuela. Antes que estimular a los alumnos a ejercitar la crítica y abrirse al entendimiento de nuevos problemas, los encierra en la memorización insustancial y la apatía. Estas deformaciones de la enseñanza de la historia se localizan en la enseñanza básica y se prolongan en la media y superior. Es decir, hay una crisis general de la enseñanza de la historia en el sistema educativo mexicano.

No nos engañemos: la imagen que tenemos de otros pueblos, y hasta de nosotros mismos, está asociada a la Historia tal como se nos contó cuando éramos niños. Ella deja su huella en nosotros para toda la existencia. Sobre esta imagen, que para cada quien es un descubrimiento del mundo y del pasado de las sociedades, se incorporan de inmediato ideas fugitivas o duraderas (…) al tiempo que permanecen, indelebles, las huellas de nuestras primeras curiosidades y de nuestras primeras emociones. Marc Ferro

Si esta aseveración de Marc Ferro es cierta, como lo creo, entonces los mexicanos estamos obligados a emprender una reforma radical de la enseñanza de la historia, porque la historia que hasta ahora hemos enseñado en nuestras escuelas está plagada de deficiencias y se enseña terriblemente mal. No soy experto en asuntos educativos ni en materias pedagógicas, dos aspectos clave en cualquier programa de reforma educativa. Sin embargo, pienso que la reforma que necesitamos debe sustentarse en una estrategia que aspire a alcanzar los siguientes objetivos.

Primero. Promover una encuesta exhaustiva de la situación actual del sistema educativo. Como dije antes, en México son escasas las encuestas rigurosas sobre un fenómeno tan cambiante y sujeto a transformaciones profundas como la educación. Los países avanzados hacen periódicamente este tipo de ejercicios de evaluación y anualmente revisan las variables más sensibles a los cambios. Es evidente que para emprender una reforma rigurosa del sistema educativo se requiere una encuesta exhaustiva, amplia y sistemática, que permita elaborar un diagnóstico realista de los problemas que hoy afectan a las tareas educativas. Y es asimismo necesario que esa acción se encomiende, como se hace regularmente en Francia y otros países, a las personas más capacitadas y comprometidas con los desafíos educativos de su país.

Segundo. Elaboración de un programa de reformas basado en los resultados de la encuesta anterior. Es imprescindible que la propuesta de reformas a los métodos de enseñanza y al sistema educativo sea elaborada por una comisión integrada por un equipo de profesores, pedagogos, historiadores, padres de familia, escolares y expertos altamente calificados y comprometidos con el buen desarrollo del sistema educativo. Quiero decir que deberá ser una comisión independiente del sistema corporativo que hoy impide que la educación sea un asunto de interés público y una responsabilidad nacional.

Tercero. El programa de reformas debe estar integrado por acciones inmediatas, seguidas por otras de mediano y largo plazo, y las tres deberán ser objeto de evaluaciones periódicas que habrán de darse a conocer a la opinión pública.

La reforma de la enseñanza de la historia y del sistema educativo no puede olvidar que la enseñanza “nunca es una mera transmisión de conocimientos o destrezas prácticas, sino que se acompaña de un ideal de vida y de un proyecto de sociedad”.15 La nueva propuesta educativa debe ser coherente con el proyecto de sociedad democrática que están construyendo los mexicanos, y debe rechazar los ideales de educación negativos. Como dice Savater, el proyecto democrático y universalista de educación debe rechazar “el servicio a una divinidad celosa cuyos mandamientos han de guiar a los humanos, la integración en el espíritu de una nación o de una étnia como forma de plenitud personal, la adopción de un modelo sociopolítico único capaz de responder a todas las perplejidades humanas, sea desde la abolición colectivista de la propiedad privada o desde la potenciación de ésta en una maximización de acumulación y consumo que se compromete con la bienaventuranza”.

Por último, para alcanzar estos objetivos, habría que retomar las propuestas sociales del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (1992). El mensaje de este documento decía que la “magnitud y trascendencia de la obra educativa que reclama el futuro de México entraña la participación de cuantos intervienen en los procesos educativos”, por lo que es indispensable fortalecer la capacidad de organización y participación en la base del sistema: la escuela misma, los maestros, los padres de familia y los alumnos. Se trataba de “desplegar la energía social para un decidido enriquecimiento de la educación”, fundado en “una amplia participación social en la educación”.

Enrique Florescano
Historiador. Entre sus libros, Memoria mexicana y La bandera mexicana: Breve historia de su formación y simbolismo.

Fuente: https://www.nexos.com.mx/

Así debería ser la vuelta a clases para que sea segura

Con el fin de ayudar a que la vuelta al cole se lleve a cabo de la forma más segura posible durante la pandemia, un equipo de expertos de la Universidad de Harvard ha publicado un informe con diferentes indicaciones para que se reduzca el riesgo de contagio entre estudiantes y profesores. Estas son las principales medidas que contempla.

 

¿Cómo será la vuelta al cole que tendrá lugar en solo unos días? ¿Podrá garantizarse la seguridad de docentes, estudiantes y familias? Para un grupo de expertos de la Universidad de Harvard, habría que tener en cuenta una serie de medidas de seguridad y tomar ciertas precauciones tanto en las aulas como en el centro en su conjunto para reducir el riesgo de contagios.

 

Todas estas indicaciones las han reunido en un informe liderado por el profesor asistente de Ciencias de Evaluación de Exposiciones Ambientales y director del Programa de Edificios Saludables Joseph G. Allen, que asegura que existen pruebas científicas que indican que los riesgos a los que se exponen el alumnado y personal docente se pueden reducir si en los centros se implementan medidas estrictas de control y se reacciona de manera dinámica ante los posibles brotes.

Asimismo, señala que “no existe un plan perfecto de reapertura de las escuelas” ni unas “estrategias universales que sean efectivas”, pero sí es posible tomar algunas precauciones que ayuden a minimizar los riesgos y que la vuelta al cole sea segura. Por eso, han tenido en cuenta las tres vías de transmisión de la Covid-19 que se conocen hasta el momento (por contacto cercano, de largo alcance y por fómites), a partir de las que han propuesto una serie de medidas aplicables a distintos ámbitos de la vida escolar: el aula, los edificios, las políticas, los horarios o las actividades que se llevan a cabo.

Aulas saludables

Con el propósito de que las aulas sean un lugar seguro para todos es imprescindible el uso de mascarillas “en especial en los pasillos, los baños y cuando los alumnos se encuentren cerca de estudiantes de otras clases”. Así, igual de importante es “designar momentos de la jornada escolar durante los cuales se las puedan quitar”.

Lavarse las manos es otra medida imprescindible, sobre todo en momentos como inmediatamente antes de salir de casa, salir del aula, comer, tocar objetos compartidos, tocarse la cara y salir de la escuela, así como después de entrar en el colegio y en el aula, terminar de almorzar, tocar objetos compartidos, ir al baño, toser, estornudar, soplarse la nariz y llegar a casa. Cuando no sea posible, se recomienda usar gel desinfectante.

Maximizar el distanciamiento físico permitirá proteger a las personas y, a su vez, el distanciamiento de los grupos ayudará a desacelerar las cadenas de transmisión. De este modo, se aconseja restringir el traslado de los estudiantes de un aula a otro y evitar reuniones multitudinarias, tanto dentro como fuera del centro.

Edificios saludables

Para mantener la seguridad en los edificios, las medidas de seguridad giran entorno al aire y a la limpieza de superficies. Para respirar aire puro es necesario incrementar la ventilación con aire del exterior, filtrar el aire del interior con filtros de aire de clasificación MERV 13 o superior e incorporar purificadores de aire portátiles equipados con filtros HEPA.

Capacitar adecuadamente al personal de mantenimiento y suministrarle equipos para su protección también es un punto importante. Según el estudio, es necesario mantener la limpieza de superficies y hacer especial hincapié en la limpieza de los baños.

Políticas saludables

Con el fin de crear una cultura de salud, seguridad y responsabilidad compartida, se recomiendan medidas como la creación de carteles que recuerden las pautas sanitarias y se distribuyan por todo el colegio o, incluso, comenzar cada día con un mensaje dirigido a todo el centro reafirmando las medidas sanitarias.

Designar un equipo de respuesta frente a la Covid-19 y dotarlo de un plan es otra clave que se señala en el estudio, así como elaborar planes de acción frente a la aparición de casos, promover las pruebas de detección y las pruebas de anticuerpos del virus y, sobre todo, en caso de enfermedad, será prioritario permanecer en casa. De hecho, y pensando en el supuesto de que alguien empiece a encontrarse mal durante la jornada escolar, se recomienda que exista una “sala cómoda donde puedan autoaislarse hasta que finalice el día”.

El estudio elaborado por la Universidad de Harvard también hace referencia a la necesidad de respaldar las opciones de enseñanza a distancia: proveer los instrumentos y los sistemas de apoyo necesarios para que los estudiantes que se queden en casa puedan seguir con su formación, capacitar al personal para impartir clases online de la mejor manera y evaluar la posibilidad de implementar la enseñanza a distancia por cursos.

Por último, se recomienda disminuir la densidad de ocupación de los edificios escolares, por ejemplo, limitando el acceso de los padres y otros visitantes, llevando a cabo tutorías online o fomentando las funciones administrativas desde casa siempre y cuando sea posible.

Horarios de clases saludables

Gestionar los horarios y los lugares de transición, reforzar la seguridad a la hora de la comida, reevaluar los medios de transporte o modificar las normas de asistencia son las principales pautas que se deberían tener en cuenta para el próximo curso.

Algunas sugerencias para llevar esto a cabo son: escalonar los horarios de entrada y salida o los horarios de comedor para dar tiempo a la adecuada limpieza y desinfección y también para facilitar el distanciamiento entre los grupos.

Actividades saludables

Un padre le coloca la mascarilla a su hijo en la vuelta al cole

Por otro lado, en el informe se pide respetar los recreos, es decir, “no restringir el recreo de los niños ni su acceso al patio o a los juegos de la zona recreativa de la escuela”. Eso sí, para que la vuelta al cole sea segura, será imprescindible “lavarse las manos o limpiarlas con alcohol en gel antes y después del recreo o de utilizar elementos de mucho contacto”. Se plantean también las opciones de escalonar los recreos o, si fuese necesario, designar un área del patio para cada clase.

La Educación Física debería llevarse a cabo al aire libre “en la medida de los posible” y se recomienda limitar la cantidad de tiempo durante el cual se está en contacto estrecho y en grupos grandes, así como reducir el uso de equipos y espacios compartidos.

En resumen, será necesario que los colegios implementen una estrategia de defensa ante el coronavirus, compartir las responsabilidades con otras instituciones y entidades públicas y privadas, restringir las cadenas de transmisión y ser flexibles ante esta nueva normalidad.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Todo lo que tienes que saber sobre el inicio del año escolar 2020-2021

El presidente Luis Abinader informó ayer que las clases del año escolar 2020-2021 iniciarán el próximo 2 de noviembre bajo la modalidad virtual, luego de que el periodo educativo estuviera en peligro debido a la situación que impera en el país por el Covid-19.

Durante la presentación del Plan Nacional de Educación, Abinader declaró que a pesar de la crítica situación económica que afronta el país, el Gobierno hará los sacrificios que sean necesarios para garantizar la conectividad y el acceso a la educación virtual a todos los hogares dominicanos.

El mandatario se comprometió a dotar a los profesores de la educación pública de las herramientas tecnológicas adecuadas, incluyendo tabletas o computadoras, a fin de desarrollar sus procesos docentes con los programas, materiales y recursos necesarios para asegurar el éxito de la educación.

-El año escolar iniciará de forma virtual.

-El 18 de septiembre iniciarán las capacitaciones para los docentes y padres.

-Se implementará un programa de formación para los docentes en el uso de la tecnología.

-Inducción para los padres con colaboración de los docentes.

-Entrega de tablets a todos los estudiantes y docentes.

-Inicio de docencia el 2 de noviembre.

-Inicio de las Cátedras ciudadanas.

-El servicio de alimentación escolar seguirá llegando a los hogares.

-Extensión del calendario escolar a 45 días.

-La radio y la televisión serán utilizados para aportar contenidos.

-Se hará llegar material impreso en forma de folletos.

 

5 claves para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje

Prestar una ayuda inteligente y útil a un alumno con problemas de aprendizaje, a veces, es todo un reto. Por esta razón, hoy descubriremos algunas de las claves que nos pueden ayudar en esta tarea.

Ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje es un reto para muchos profesores. Cada vez son más los jóvenes identificados con problemas o trastornos que son un obstáculo para aprender. Dificultades que se pueden situar en dimensiones muy diferentes, como puede ser la atención sostenida o la interacción social. Así, es conveniente conocer algunas claves que puedan ser de gran ayuda para poder lidiar con este tipo de situaciones.

Para poder abordar cada una de estas claves, tomaremos como referencia la Fundación CADAH que está centrada en brindar información y recomendaciones sobre uno de los problemas de aprendizaje ya mencionados, el TDAH. No obstante, consideramos que las estrategias que dan pueden aplicarse a otras dificultades relacionadas con el aprendizaje.

Profesora con niño

Claves para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje

No existen fórmulas mágicas para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje. Sin embargo, los profesores pueden tener en cuenta todas o algunas de las estrategias que expondremos a continuación para impulsar y transmitir determinados conocimientos. La paciencia, el cariño y poner en práctica las claves que vamos a exponer y que recoge la Fundación CADAH configuran un buen punto de partida.

1. Profundizar en el conocimiento de la dificultad

Lo normal es que, si un profesor no identifica ni sabe las dificultades que se pueden derivar de un trastorno, no pueda ayudar a los alumnos que lo tienen. Por esto, la primera de las claves para poder ayudarlo es informarse sobre el trastorno o problema: origen, consecuencias y estrategias empleadas hasta la fecha que han tenido éxito.

Como bien indica la Fundación CADAH, se pueden realizar cursos, asistir a seminarios, buscar en Internet, leer sobre el tema o acudir al departamento de orientación. También, nos gustaría añadir que puede ser una buena idea hablar con los padres. Es probable que ellos, mejor que nadie, sepan el problema que tiene su hijo y puedan brindar información de gran importancia.

«El profesor debe ser consciente de que su papel en el aula influye directamente no solo en el aprendizaje del alumno sino también en su estado emocional».

-Fundación CADAH-

2. Normalizar las dificultades

El miedo a cometer errores suele ser mayor. Esto no es positivo, ya que las equivocaciones son normales y, más, cuando hay dificultades o se navega por terrenos inciertos. Por esa razón, los profesores deben normalizar los errores para poder ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje.

Así, si le cuesta leer, por ejemplo, solo será una tarea en la que debamos trabajar más para que este sobresfuerzo penalice lo menos posible al alumno -mayor automatización de la tarea, menor gasto-. Para que esto sea efectivo, es conveniente tener muy en cuenta el siguiente punto que exponemos a continuación.

3. Favorecer la integración

Otra de las estrategias por las que apuesta la Fundación CADAH es favorecer la integración para ayudar a un alumno con problemas de aprendizaje. Por esta razón, debe darse prioridad a las actividades grupales donde el alumno pueda participar con sus compañeros en la realización de las tareas asignadas.

Esto permitirá que el alumno se sienta muy bien, pero además es importante que se escojan aquellas dinámicas de grupo en las que el profesor sepa que el estudiante puede destacar. Esta decisión será, sin duda, muy necesaria para poder desarrollar el siguiente punto, la autoestima.

4. Trabajar la autoestima

Un alumno con problemas de aprendizaje puede tener muchos problemas de autoestima, por eso, no solo es necesario poner en práctica los puntos mencionados, sino implantar ciertos cambios dentro del aula que permitan trabajar la autoestima.

Para ello, es conveniente identificar los esfuerzos del alumno y hacerlos visibles, además de intentar adaptar el lenguaje. No sirve de nada intentar reforzara un alumno con expresiones que no entiende. Un ejemplo al alcance de la mayoría puede ser «está genial, esto está muy bien, pero mira, este punto puedes mejorarlo un poco más si lo haces así».

«Recordar públicamente que nadie es perfecto y que todo el mundo lleva su ritmo».

-Fundación CADAH-

5. Adaptarse al alumno

Uno de los últimos puntos importantes a tener en cuenta en el momento de afrontar una situación en la que un alumno tiene problemas de aprendizaje es que hay que adaptarse a él. Esto quiere decir que, si funciona bien trabajar con un determinado grupo de alumnos, es mejor no hacer cambios en este aspecto.

Con todo, también es necesario tener presente aquellas situaciones que le pueden beneficiar. Por ejemplo, si la pizarra es un recurso que le va bien al alumno, intentaremos utilizarla lo máximo posible. Si le cuesta prestar atención, intentaremos que no se siente en los sitios más retrasados. Medidas que pueden parecer un poco «tontas», pero que muchas veces no se adoptan, cuando su coste es mínimo y pueden marcar una gran diferencia.

Profesora de matemáticas con alumna

Un alumno con problemas de aprendizaje es un reto

Podríamos concluir, una vez vistas todas las claves, que un alumno con problemas de aprendizaje es un reto. Una situación en la que es necesario estar más atentos, realizar ciertas adaptaciones inteligentes y poner a disposición del alumno recursos que puedan facilitar la comprensión del contenido y el aprendizaje del mismo.

No obstante, también supone todo un aprendizaje y una excelente forma de salir de la zona de confort y aprender con esta nueva experiencia. A alumno con problemas de aprendizaje, si se aplican todas las claves anteriores, será más probable que mejore su autoestima, se integre en la clase, haga amigos y sienta que avanza y progresa.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Los 7 hábitos de las escuelas altamente creativas

La educación no es la única culpable de ‘matar la creatividad’. José Manuel Picó, humanista y arquitecto, explica en este artículo cuáles son los 7 hábitos que pueden contribuir a transformar la escuela.

La actual sociedad, las propias familias, muchos grupos sociales, ciertos valores de moda o la ausencia de otros imprescindibles ya en desuso… Todo ello está matando, o más bien coartando, muchas de las habilidades imprescindibles para desenvolvernos con fluidez, comodidad y éxito en esta nueva era del conocimiento compartido. Destrezas tales como el espíritu crítico, la capacidad emprendedora, trabajar en equipo, comunicarnos o entender lo que nos comunican, la empatía, etc., están viéndose claramente olvidadas.

Tras analizar la entrevista entre Steve Wozniak y Tony Wagner “¿Qué educación necesitan nuestros hijos para afrontar el futuro?”, así como su imprescindible TEDxNYED “Juego, Pasión y Propósito”, he decidido compartir mis reflexiones en este artículo, analizando las principales causas por las que el actual sistema educativo es absolutamente contrario a los procesos de aprendizaje que favorecen y alimentan la capacidad creativa de niños y jóvenes, siendo esta la habilidad más demandada en una sociedad hiperconectada que avanza, cambia y crece de manera exponencial. Y en la que sólo aquellos que estén preparados y sean lo suficientemente flexibles, creativos y proactivos para adaptarse (o incluso anticiparse) a los procesos de “cambio constante”, podrán sobrevivir y triunfar.

Estos son los 7 hábitos que caracterizan a las escuelas creativas, y que gran parte de nuestras escuelas no cumplen:

1.- Celebran y recompensan los logros colectivos

Lamentablemente, la gran mayoría de las escuelas recompensan y celebran los logros individuales, esos que son más fácilmente evaluables. Pero los procesos creativos son un “deporte” de equipo, en los que la colaboración y la cooperación entre las personas son básicas. Como bien dice Walter Isaacson en su libro Los Innovadores, “el s. XXI ya no va tanto de solistas, como de coristas”.

Y como muestra, esta imagen extraída de una conferencia del gran neurocientífico David A. Sousa, donde muestra la diferencia entre la actividad cerebral de un joven aprendiendo de un profesor, o el cerebro del mismo joven aprendiendo en equipo con otros compañeros.

cerebro maestro

2.- El objetivo de su formación no está en la especialización

En muchos de nuestros colegios siguen educando dentro de la especialización en líneas académicas estancas: lengua, tecnología, matemáticas…  Pero la creatividad y la innovación se basa en la interdisciplinaridad y en el aprendizaje basado en proyectos que ya han ido incorporando algunas escuelas.

3.- Favorecen la asunción de riesgos y valoran el fracaso como parte del aprendizaje y de la autoestima

No estamos teniendo en cuenta que superar un fallo o recuperarnos de un fracaso es la base de la propia autoestima y del aprendizaje

El sistema educativo promueve que los estudiantes se dediquen a averiguar y responder aquello que desea el maestro, y a que los maestros eviten los problemas y conflictos. Tanto educadores como alumnos deben intentar eludir fallos y riesgos.

Sin embargo, el mundo de la creatividad está directamente relacionado con la toma de riesgos y la posibilidad de cometer errores y aprender de ellos. Sin ensayo, prueba, error e iteración no existe ni creatividad ni innovación. Aquellas escuelas que han aceptado e incorporado esta premisa como base de todo aprendizaje, están favoreciendo enormemente las capacidades creativas de alumnos y profesores.

creatividad

En educación, como en ciencia, no cabe duda de que el principal medio para el aprendizaje es el fallo y no el acierto (solo aprendemos cuando necesitamos que mejorar, por tanto, del éxito disfrutamos y del fracaso aprendemos).

Pero evidentemente, los fallos o fracasos son dolorosos, e intentamos constantemente proteger del dolor a niños y jóvenes, tanto en la escuela como en casa. Vivimos en una sociedad hiperprotectora llena de padres superprotectores que quieren hijos perfectos que no cometan errores, que no saquen malas notas que puedan, en definitiva, afectar a su futuro “laboral”. Y no estamos teniendo en cuenta que superar un fallo o recuperarnos de un fracaso es la base de la propia autoestima y del aprendizaje.

Si a los alumnos les damos la confianza para poder equivocarse o fallar sin penalizarlo, les estamos empoderando para no tener miedo a probar nuevas ideas y experiencias, fuente de toda originalidad, creatividad y principio básico de la innovación. Solo si probamos y arriesgamos, podremos innovar y avanzar.

4.- Evitan el consumo pasivo y promueven la creación de conocimiento y el espíritu crítico

En la actual sociedad de consumo, muchas de nuestras escuelas se han convertido en la principal fuente de buenos y leales consumidores. En ellas se imparte una educación directamente ligada al consumo pasivo. Los alumnos se sientan diariamente en ellas y reciben un constante e intenso bombardeo de productos ya pensados y organizados para facilitarles y acelerar su aprendizaje.

Sin embargo, encontramos algunas escuelas donde no se consume conocimiento de forma pasiva, sino que se crea conocimiento de forma proactiva y participativa. Escuelas donde los alumnos crean productos reales para personas reales que no se conforman con lo que les dan ya digerido. Escuelas que basan su aprendizaje en el “learning by doing (aprender haciendo o creando)”, en el “aprendizaje basado en proyectos (ABP)” o el “problem based learning (PBL)”.

Es en estas escuelas donde realmente se estimula, junto con la creatividad, otra de las habilidades necesarias para trabajar, aprender y ser ciudadano del siglo XXI: la capacidad crítica. Los estudiantes, es este proceso de creación y “learning by doing”, aprenden a hacer buenas preguntas.

5.- Cuentan con incentivos intrínsecos para el aprendizaje

La educación que hemos heredado basada en el método lancasteriano de aprendizaje, creado en la revolución industrial y aún vigente en muchas escuelas, dos siglos después, promociona los incentivos explícitos, las “zanahorias y palos”, los premios o becas para las mejores notas o calificaciones.

Pero las escuelas que fomentan una formación creativa, basan su educación en la motivación intrínseca, aquella que verdaderamente no impulsa a crear e innovar. Intrínseca es la motivación que nos hace perseguir un propósito, la que nos impulsa a ser mejores, a crecer, a ayudar a los demás y, en definitiva, a imaginar o querer crear un mundo mejor.

6.- Potencian las disciplinas relacionadas con el arte y las humanidades

Resulta sorprendente como mientras en el sistema educativo español se están reduciendo drásticamente las horas de clases de arte y humanidades (filosofía, música, plástica), en la innovadora y tecnológica universidad americana del MIT (Massachusetts Institute of Technology) los alumnos están obligados a dedicar al menos el 25% de sus horas lectivas a asignaturas tales como música, literatura, plástica o historia. Como Beborah K. Fitzgerald del MIT explicaba en una entrevista del Boston Globe, “los retos que debe resolver la ingeniería… están ligados a realidades humanas”.

Distintas investigaciones científicas como la desarrollada por el profesor Elliot W. Eisner de la Universidad de Stanford o las teorías de las inteligencias múltiples de Howard Gardnerdemuestran que el estudio de las artes potencia en niños y jóvenes una sensibilidad que les permite desarrollar una ética muy sólida, a la vez que les estimula y potencia otras series de destrezas y habilidades básicas para la fluir con éxito en esta sociedad del conocimiento compartido:

  • Permite concentrar la atención, profundizando en su interioridad.
  • Fomenta la perseverancia y capacita para afrontar lo inesperado
  • Muestra múltiples perspectivas para tener diferentes aproximaciones del mundo que les rodea.
  • Evidencia que las ideas se pueden convertir en realidad a través del emprendimiento.
  • Aprenden a expresarse y a comunicar sin necesidad de palabras.
  • Enseña a tener buen juicio sobre las relaciones cualitativas.
  • Demuestra que no hay una sola solución para los problemas y que las preguntas pueden tener más de una respuesta.
  • Facilita el aprendizaje de las habilidades individuales y las cooperativas, aumentando la confianza en sí mismo y favoreciendo el trabajo en equipo.
  • Desarrolla las habilidades creativas.
  • Fomenta la tolerancia y la apertura de miras.

7.- Poseen espacios flexibles, alegres y creativos que estimulan la imaginación

Loris Malaguzzi, el gran pedagogo italiano de los años 50 del pasado siglo, hablaba de los tres maestros que todo niño y joven tiene: el primero, los adultos, sus profesores, padres y familiares; el segundo, los otros niños, sus compañeros y amigos; y el tercero, el entorno construido, su colegio, su casa, su ciudad. Es evidente que el espacio es un elemento más de la actividad docente, el llamado tercer profesor. El ambiente del centro y del aula constituye un instrumento imprescindible para el aprendizaje de las habilidades creativas.

arquitectura creatividad

Uno de los grandes neurocientíficos de este país, Francisco Mora, en su fantástico libro “Neuroeducación”, se pregunta: “¿Por qué enseñar a los estudiantes en clases amplias, con grandes ventanales y luz natural produce más rendimiento en ellos que la enseñanza en clases angostas y pobremente iluminadas?… ¿Es posible que la arquitectura de los colegios no responda hoy a lo que de verdad requiere el proceso cognitivo y emocional para aprender y memorizar acorde a los códigos del cerebro humano, y sean, además, potenciadores de agresión, insatisfacción y depresión?”.

Necesitamos configurar ámbitos versátiles, dinámicos, divertidos, alegres y frescos que estimulen nuestra imaginación y creatividad, y que nos permitan desarrollar adecuadamente las nuevas dinámicas de aprendizaje tales como las inteligencias múltiples, flipped classroom, trabajo cooperativo, actividades maker o de networking-coworking con padres.

Y una última reflexión: no deberíamos olvidar que, si nos lo proponemos, cualquier espacio puede llegar a ser un lugar óptimo para la creatividad y la innovación abierta.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Cómo tratar a un adolescente agresivo

A menudo los padres de adolescentes y personas cercanas a ellos, se enfrentan a una situación cada vez más preocupante dentro de la sociedad como lo es la agresividad en la adolescencia. Es un tema que requiere de mucha atención ya que cada vez es mayor el número de jóvenes que muestran conductas agresivas. Pero, ¿cuáles son las causas de estas conductas?, ¿de qué manera se puede acaba con ellas? Estas son algunas de las interrogantes que surgen alrededor de este tema de interés social.

Cuáles son las características de los adolescentes agresivos

Como ya sabemos, la adolescencia es una etapa de continuos cambios y transformaciones a nivel corporal y psíquico. El adolescente se encuentra en un momento en el que tiene que aprender a lidiar con todos estos cambios que van surgiendo y poco a poco ir estableciendo su rol dentro de la sociedad y la familia. En muchas ocasiones, ante este largo y duro camino, en algunos adolescentes pueden llegar a aparecer conductas agresivas como manera de expresar sus emociones aunque también pueden aparecer a causa de otros factores.

El papel que juegan los padres en la educación de los hijos es un factor clave para el desarrollo de la agresividad. La agresividad incluye diversos tipos de comportamientos, como pueden ser agresión física y verbal, arranques de ira, peleas, amenazas, gritos, crueldad, etc. Es importante mencionar que debido a que la agresividad es un comportamiento aprendido, también se puede erradicar y modificar por otro tipo de conductas más adaptativas.

Es importante conocer cuales son las características que tienen en común los adolescentes agresivos las cuales incluso pueden detectarse desde la niñez. El detectar estas conductas a tiempo puede ayudarnos también a erradicarlas. Algunas de las características típicas de un adolescente agresivo son las siguientes:

  • Tienen bajos sentimientos de culpa. Niños o adolescentes que muestran poca o nada de empatía hacia las personas o animales a los que se les hace daño de manera directa o indirecta. Por lo que no reparan sus errores ni se sienten culpables por lo que han hecho.
  • Suelen ser muy impulsivos, tienen un pobre autocontrol sobre sus actitudes y emociones.
  • Tienden a tener un bajo rendimiento escolar y actitudes negativas hacia todo lo que tenga que ver con la situación escolar.
  • Muestran una baja tolerancia a la frustración.
  • Hacen comentarios agresivos.
  • Son propensos a entrar en peleas con los demás.
  • Les gusta realizar actividades que estén relacionadas con la violencia, por ejemplo, tienen un gusto especial por deportes agresivos, videojuegos, películas, etc.
  • Las personas a su alrededor se quejan constantemente por su mal comportamiento y agresividad.
  • Suelen provocar a los demás para que reaccionen con violencia.
  • Cuando se les castiga o corrige se enfadan.
  • No cumplen las reglas y normas que se les imponen.
  • Rompen objetos cuando están enojados.

Cuáles son las causas de la agresividad en la adolescencia

Existen muchos factores que pueden influir para que un adolescente comience a desarrollar conductas agresivas. Algunos de estos factores son los siguientes:

  • Ser hijo de padres que mantengan conductas agresivas. Un adolescente que tiene uno o ambos padres agresivos, es más propenso a que desarrolle este tipo de conductas debido a que los padres son el ejemplo a seguir de los hijos.
  • Adolescentes a los que se les ha educado sin ponerles límites. Los padres que son demasiado permisivos con los hijos, que los tratan como iguales y no ejercen su autoridad sobre ellos, suelen provocar que sus hijos comiencen a adoptar actitudes agresivas. Son jóvenes que están acostumbrados a hacer siempre lo que quieren, a saltarse las reglas y a comportarse de manera irrespetuosa con los demás, especialmente con las figuras de autoridad.
  • Cuando el adolescente ha sufrido abusos de cualquier tipo (sexual, físico, emocional, etc) por lo que canaliza esa frustración y emociones por medio de la agresión.
  • El abuso del alcohol y/o drogas puede influir para que el adolescente comience a adoptar conductas agresivas.
  • Cuando los adolescentes se sienten rechazados por sus iguales y por la sociedad, aparte de despertar en ellos emociones como la tristeza, en algunas ocasiones pueden también comenzar a desarrollar conductas agresivas como mecanismo de defensa ante esta situación.
  • Los adolescentes que se encuentran en un ambiente familiar estresante (por ejemplo porque tienen importantes problemas económicos, por separación o divorcio de los padres, abandono de alguno de los padres, pérdida de algún integrante de la familia, enfermedades graves, constantes conflictos familiares, etc.)
  • Algunas enfermedades psíquicas o físicas pueden desencadenar en conductas agresivas (depresión, esquizofrenia, epilepsia, retraso mental, etc.)
  • Problemas de aprendizaje

Consejos para tratar a un adolescente agresivo

Después de haber identificado cuales son las características típicas en los adolescentes agresivos y de haber entendido el origen de este tipo de comportamientos, vamos a detallar una serie de consejos útiles para saber cómo tratar a un adolescente agresivo y así mismo lograr reducir este tipo de conductas, las cuales como vimos al comienzo de este artículo se pueden erradicar.

Recibir orientación profesional

Cuando la situación se ha salido de control, el adolescente ha perdido todo tipo de respeto hacia los padres o figuras de autoridad, si se encuentra muy agresivo y puede ponerse en peligro y/o a poner en peligro a los demás, es de gran utilidad acudir con un profesional para recibir ayuda. El profesional se encargará de orientar a los padres para que dependiendo de su situación individual puedan adoptar medidas para comenzar a ejercer la autoridad sobre sus hijos de manera pacifista y constructiva.

En algunas situaciones el adolescente tendrá que comenzar una terapia psicológica la cual tendrá como principal objetivo enseñarlo a manejar su frustración de manera adecuada. Dependiendo de la situación personal, la psicoterapia podría ser combinada con la administración de algunos fármacos.

Establecer reglas y límites

Es necesario que los padres establezcan en casa reglas y límites claros para los hijos. Para ello es importante tener en cuenta que ambos padres se tienen que poner de acuerdo para llevarlos a cabo ya que no deben haber contradicciones entre lo que diga uno y el otro. No es necesario que se pongan demasiadas reglas, sin embargo éstas deben cumplirse de manera obligatoria.

Uno de los errores más comunes que cometen los padres es establecer una serie de normas y al final no cumplirlas, por lo tanto el mensaje que se le envía al hijo es que éstas se pueden pasar por alto cuando ellos lo deseen. Es necesario saber que si se decide aplicar un castigo a los hijos, se esté seguro de que se va a cumplirlo, sino es mejor no hacerlo. Algunas de las reglas que se deben de imponer al adolescente tienen que ver con los horarios que tienen que cumplir, sus responsabilidades en casa y en la escuela, reglas fuera de casa, etc.

Comenzar por dar el ejemplo

Recordar que como padres o figuras de autoridad se es el ejemplo a seguir de los hijos. Por lo que el promover las conductas adecuadas mediante la realización de las mismas en su vida diaria ayudará a que los hijos logren imitarlas y así mismo terminen por adoptarlas. Es necesario que saber que si el adolescente suele hacer constantes provocaciones para que se responda con violencia y agresividad, no hay que caer en su juego. Hay que evitar responder con gritos, insultos, etc. de manera que se les transmita el mensaje de la no violencia para así reforzar en ellos las conductas correctas.

Nunca recurrir a la violencia física o psicológica

En muchas ocasiones, los padres desesperados por las conductas agresivas de sus hijos optan por pegarles o agredirlos verbalmente para tratar de tenerlos bajo control. Sin embargo, el hacerlo refuerza aún más este tipo de conductas. Se debe de evitar perder el control ante este tipo de situaciones porque sino lo único que se le enseña a los hijos es que todo se resuelve con violencia.

Si te encuentras muy alterado y sientes que comienzas a perder el control, es mejor que te vayas a otra habitación a solas y trates de tranquilizarte, cuando te encuentres más tranquilo abordas a tu hijo y dialogas acerca de la situación. Para tranquilizarse más rápidamente se pueden realizar ejercicios de relajación basados en la respiración como lo es la respiración diafragmática.

Promover la buena comunicación

Es necesario que se mantenga una buena comunicación con el adolescente. Una manera de hacerlo es ganarse su confianza mediante la comprensión y la empatía. Para ello, se debe de evitar juzgarlo y aunque no se esté de acuerdo muchas veces con el, hay que escucharlo hasta el final y ponerse en su lugar para saber realmente como se siente.

Hay que hacerle saber que se está de su lado y que se desea ante todo su bienestar. De esta manera se puede averiguar que es lo que le está pasando en realidad y porque está adoptando esas conductas agresivas. Una vez que se identifica de donde provienen se le puede ayudar y orientar de una mejor manera para que logre expresar su enojo y frustración de una manera menos perjudicial para él y para las personas que le rodean.

Tener paciencia

El mantener la calma es una de las claves a la hora de tratar a un adolescente agresivo y sin embargo una de las cosas más difíciles. Hay que recordar en todo momento que la adolescencia de por sí es una etapa difícil por la que todos hemos pasado en algún momento. El adolescente necesita del ejemplo y el apoyo de sus padres, sobre todo cuando está enojado porque es señal de que algo está mal en él y por lo tanto, aunque a veces así no lo parezca, no lo está pasando nada bien. Cuando se le tiene paciencia y se le atiende y entiende se sentirá más aceptado y protegido cuando más lo necesita.

Fuente: www.psicologia-online.com

Los profesores que ejercen como verdaderos líderes consiguen mejorar el rendimiento de los alumnos

Un estudio de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) demuestra por primera vez la relación entre la calidad de la dirección escolar y el rendimiento de los alumnos que pone en valor el liderazgo como mejora de los estudiantes.

La Cátedra de Políticas Educativas de la UCJC, dirigida por Francisco López Rupérez, ha divulgado las conclusiones del estudio que ha liderado junto a Isabel García García y Eva Expósito Casas, bajo el título «Liderazgo de la dirección y ‘feedback’ formativo».

Las conclusiones del estudio evidencian que el liderazgo de la dirección en las escuelas es un elemento crítico de mejora educativa y una oportunidad para que en cada centro se pongan en práctica políticas educativas que mejoren el rendimiento de los alumnos.

La práctica del liderazgo consistente en «asegurar un entorno ordenado y alentador» es la más frecuente entre los directores encuestados con un 77,1 % de los casos.

Según la evidencia científica, esta es la dimensión del liderazgo que tiene menor impacto en el rendimiento escolar; la de «planificar, coordinar y evaluar la enseñanza y el currículo» es puesta en práctica en un 32 % de los centros.

Además, se ha podido establecer en este estudio empíricamente, por primera vez en España, la intensidad de la asociación entre calidad del liderazgo y los resultados de los alumnos, que ha resultado ser de un 20 %.

La desagregación de las conclusiones del informe por titularidad de los centros muestra «claramente la debilidad de los centros públicos frente a los de titularidad privada, sean estos concertados o sin concierto, en las prácticas de liderazgo de mayor impacto».

Un análisis de las desviaciones del indicador integrado de liderazgo efectivo LI, con respecto al valor de la muestra de España, revela diferencias notables entre las comunidades autónomas en cuanto a la calidad de este factor clave para la mejora escolar.

Por otro lado, el análisis comparado del comportamiento por comunidades autónomas en materia de liderazgo escolar, pone de manifiesto que solo Canarias, Galicia, Baleares, Extremadura y La Rioja puntúan en positivo para los cuatro tipos de prácticas de liderazgo considerados.

Fuente: abc.es

 

Los alumnos con más inteligencia emocional tienen menor riesgo de «bullying»

Un equipo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha diseñado una prueba que emplea secuencias de películas de dibujos animados y unos tests posteriores para evaluar la inteligencia emocional. Gracias a ella, han demostrado que los jóvenes con respuestas «más sensibles», es decir, con mejores resultados, «tienen un mejor comportamiento en el aula y un menor riesgo de sufrir situaciones de acoso escolar».

Denominada «Emocine», la herramienta utiliza quince ‘clips’ de películas de dibujos animados inferiores a dos minutos de duración. A diferencia de otras pruebas en las que el sujeto informa directamente sobre su estado emocional, en «Emocine» este estado se revela a partir de preguntas sobre las escenas que han visto los alumnos, indican desde Servimedia.

Estas preguntas tienen tres posibles respuestas, que caracterizan el nivel evolutivo de la inteligencia emocional y pueden ser: sensibles, ingenuas y sobreinterpretadoras. Según los resultados, los sujetos con respuestas de la categoría sensible «perciben e interpretan correctamente las situaciones emocionales, presentan un mejor comportamiento en el aula y reciben mayor número de elecciones y menos rechazos por parte de sus iguales. Esto contribuye a reducir el riesgo de bullying», concluyen los investigadores.

La herramienta se probó en una muestra de 1.448 estudiantes de entre 8 y 13 años procedentes de diez centros escolares de ocho comunidades autónomas, y sus resultados se validaron y publicaron en «Frontiers in Psychology». Las chicas y los alumnos de cursos superiores son los grupos que presentaron mayores respuestas sensibles.

El objetivo de los investigadores es aplicar esta herramienta en Educación Infantil y Secundaria, incluso grabando sus propias secuencias. La ventaja de utilizar escenas de cine reside en que las lecturas e interpretaciones de los estudiantes son más realistas que las que se basan en descripciones textuales o en fotografías fijas, además de que la experiencia resulta «mucho más divertidas».

Fuente: abc.es

Por qué algunos niños son el “payaso de la clase”

4 pasos para montar un Plan de Clases de manera rápida y eficaz

La planificación de las clases y de lo que se enseñará es una de las actividades más importantes que un profesor desarrolla cada año. Un profesional preocupado por la evolución de lo que él enseña está siempre revisando los contenidos y renovando las estrategias de enseñanza para sus alumnos. La elaboración del plan de clase puede llevar bastante tiempo o ser hecha de manera más rápida y eficaz con la ayuda de algunas técnicas y la tecnología.
La preparación de una clase es el “gran diferencial” que el profesor tiene para que sus alumnos consigan aprovechar el momento de aprendizaje al máximo.

“Por eso, evidentemente, no se puede aceptar que la clase sea un momento de improvisación, en el cual el profesor actúe libremente sin hacer conexiones y articulaciones con asuntos ya desarrollados, con los conocimientos previos de los alumnos, sin estructura de sucesiones de actividades y que no cumplen propósitos de aprendizajes definidos.

Es parte del trabajo de elaboración de un buen plan de clase hacer el diagnóstico del contexto de la clase, definir los objetivos de cada clase y seleccionar los contenidos que van a garantizar que la meta de aprendizaje sea cumplida. Pero además de estos elementos básicos para la definición de lo que se desarrollará durante un día del año escolar existen algunas técnicas y recursos que pueden ayudar a hacer este trabajo de forma más rápida y eficaz.

Técnicas que pueden ayudar

Lo importante en todo este proceso es que el profesor no encare el plan de clase como una actividad estricta y algo que él tiene que “cumplir” por exigencia de la escuela, sino una herramienta que va a diferenciar en el día a día de él.

Lo principal de un plan de clase es que sea estructurado, quedando a criterio del profesor definir cuál es el modelo de presentar ese contenido de forma escrita o mental.

Otra sugerencia es que cada clase debe tener un gran objetivo que siga cuatro criterios: ser viableser mensurableser definitoria y ser prioritaria para la evolución del aprendizaje efectivo del contenido. Una forma práctica de ayudar con el cumplimiento de lo que fue planeado para cada clase es escribir en el cuadro, de forma simple y bien clara, los objetivos que se pretenden alcanzar ese día.

El paso a paso para un plan de clases eficaz

Cada profesor va a construir y perfeccionar su propia metodología para la creación de un plan de clase. Pero algunos pasos son fundamentales. Además de seguir este camino que puede ayudar a perfeccionar una metodología más rápida y eficiente, vale también el profesor buscar algunas soluciones tecnológicas que facilitan este trabajo. Compruebe el paso a paso para elaborar un buen plan de clase:

1. Diagnóstico

El primer paso es conocer la realidad en que la clase será desarrollada, así como el contexto de los alumnos para los que se va a enseñar. Este diagnóstico se realiza de manera previa, antes de que el primer plan de clase sea delineado, y de forma permanente, teniendo en cuenta las ocurrencias de las propias actividades desarrolladas en el ambiente escolar.

2. Definición de los objetivos

Una vez hecho el diagnóstico, el profesor debe establecer los objetivos que pretende alcanzar con las clases que dará a la clase. Estos objetivos deben contemplar las expectativas de modificaciones promovidas en los alumnos después de la intervención de la enseñanza, como el desarrollo de nuevas habilidades, conocimientos, actitudes y valores. A partir de la elección de los objetivos generales y específicos de las clases el profesor es capaz de seleccionar contenidos, aplicar estrategias de enseñanza-aprendizaje y elaborar el proceso de evaluación que va a verificar la efectividad del proceso de aprendizaje.

3. Selección de los contenidos

Para alcanzar los objetivos determinados en el plan de clase, el profesor debe establecer los contenidos más adecuados para ese determinado contexto de enseñanza. Como son parte del proceso, los contenidos deben ser revisados ​​y alterados siempre que surja la necesidad o una situación cotidiana que exija esta revisión.

4. Utilice la tecnología a su favor

Conozca las razones para insertar las nuevas tecnologías en el ambiente escolar.

El usar o no utilizar nuevas tecnologías en el día a día escolar ya no esta en discusión. Después de todo, el uso de la tecnología forma parte de la vida de las nuevas generaciones fuera del aula y, por lo tanto, su aplicación en beneficio de la educación puede ser considerada un importante camino para aumentar el dinamismo de las clases. En este contexto, lo importante es saber cómo integrar las nuevas formas de enseñar y aprender a la planificación y al currículo escolar.

Pero, para llegar allí, ¿qué tal conocer algunos tips para mejorar el desempeño de sus alumnos?

  1. Descarga: Plan de clases
  2. Descarga: Sesión de Aprendizaje
  3. Descarga: Modelo de Plan de Sesión para Primaria
  4. Descarga: Modelo de Plan de Sesión para Secundaria

Este contenido ha sido publicado originalmente por Blog Educativo en la siguiente dirección: blogeducativo.com

Fuente: webdelmaestrocmf.com