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La técnica de las superpalabras para que los niños aprendan ortografía

Seguro que te acuerdas (yo lo recuerdo con un poco de manía): cada vez que escribías mal una palabra durante un ejercicio en clase, tenías que copiarla muchas veces (tantas como la maldad del profesor quisiera) para que en tu cabeza se fijara cómo se escribe correctamente. Sin duda, se trata de una buena forma para memorizar pero, ¿no hay una manera más divertida para que los pequeños no cometan faltas?

Cómo funciona la técnica de las superpalabras

En un intento de encontrar un recurso un poco más original para llamar la atención de los niños, son muchos los que han tratado de inventar mil y un juegos para aprender las reglas ortográficas. ¡Un aplauso para todos ellos! Esta técnica que te propongo, es una versión aplicada a las aulas de algo que solía hacer yo cuando estabas estudiando y que solía funcionarme muy bien para reforzar aquello en lo que fallaba. Te contamos en qué consiste paso a paso:

1. Para aplicar la técnica de las superpalabras con tus alumnos necesitas que cada mesa de la clase (o cada uno de tus alumnos si quieres hacerlo de forma individualiza) tenga un pequeño recipiente. Puede ser una caja pequeña, un bote vacío de conservas, la parte inferior de una botella de plástico cortada (limad bien los bordes o colocad cinta adhesiva para que no corten), un sobre… Cualquier recipiente en el que los niños puedan meter papeles pequeños doblados podría valer.

2. Cada vez que los niños cometan una falta de ortografía, al hacer un dictado, por ejemplo, la palabra fallada se convertirá en una superpalabra… Y se merecerá una atención especial, como buena superpalabra que es. El niño tendrá que escribirla en un papel pequeño y colocarla dentro de su cajita.

3. Al final del día (o una vez cada dos días), podéis dedicar un tiempo de la clase a ‘mimar’ a esas superpalabras que están esperando en las cajas a que los alumnos les den cariño. Sin mirar, cada niño tendrá que coger un papel de la caja y leer la palabra en voz alta, para que el resto de la clase pueda escuchar y aprender también cómo se escribe correctamente.

4. A continuación, llegará el momento de jugar con la palabra. Cada día podéis inventar actividades diferentes para trabajar con esa palabra. La idea es que el niño tenga que escribirla en varias ocasiones para que aprenda las reglas ortográficas. Puedes pedirle a tus alumnos que inventen chistes que contengan esa palabra, adivinanzas cuya solución sea la palabra en sí, dibujos formados con palabras (pinacogramas o anagramas), un dictado al resto de la clase que contenga la palabra en sí…

Anima a los niños a que compartan de todas las formas posibles superpalabra con el resto de compañeros de su alrededor para que todos aprendan su correcta escritura. Además, debes aprovechar para explicar las reglas ortográficas relacionadas con la palabra en sí.

5. Una vez terminadas las actividades, la superpalabra volverá a la caja, para que en el futuro el niño la pueda recordar de nuevo. Pasado un tiempo, cuando se considere oportuno, se irán retirando las palabras con las que los niños han trabajado para dar paso a otras nuevas que deben aprender.

Para que los niños acojan mejor esta actividad, te recomendamos que se lo plantees como un juego divertido, en el que se tienen que ir superando poco a poco. ¡Llegará un día en el que su caja de las superpalabras esté vacía! Involucra a tus alumnos en todo el proceso de creación para que se muestren más partícipes: dedica una tarde a que los alumnos decoren las cajas como a ellos les guste más, preparad un código de colores…

Los beneficios de este juego para que los niños aprendan ortografía

La técnica de las superpalabras ayuda a los niños a repasar aquello en lo que han fallado anteriormente, para aprender de ello y no volver a cometer esa misma falta de ortografía. Pero, son muchos otros beneficios los que se practican con una actividad como esta.

– Los niños se dan cuenta de que se puede aprender de los errores. Esta lección les será de gran utilidad a lo largo de sus vidas, y les ayudará a tener menos miedo de sus fallos. Aprenderán que, fallar es una oportunidad para seguir aprendiendo.

– Al cometerse una falta de ortografía, la palabra pasa a ser especial, por lo que ya nunca se vuelve a olvidar.

– Al trabajar con la palabra de formas diferentes, siempre procurando que quede escrita, se trabaja la memoria fotográfica.

– Al compartir con los compañeros los errores de uno mismo y trabajar todos juntos en ellos, se fomenta el trabajo en equipo y el compañerismo.

– Esta técnica es un buen recurso para todos aquellos profesores que quieran romper la rutina de la clase sin dejar de trabajar en el temario de los niños.

Fuente: guiainfantil.com

11 consejos para criar a su hijo en equipo con su ex

No siempre es fácil para los padres hablar el mismo idioma cuando se trata de criar a un hijo. Cuando los padres están divorciados, pueden existir aún más obstáculos. Estos consejos pueden ayudar.

  1. Estén informados por igual

Es importante que usted y su ex entiendan y acepten los retos que su hijo enfrenta. Una manera de hacerlo es asegurándose que ambos revisen los resultados de cualquier evaluación que tenga su hijo. Solicite a la escuela que prepare y envíe copias a cada uno de ustedes de manera separada. Compartan la información y los comentarios obtenidos de los médicos, profesionales, tutores y otros padres.

  1. Pónganse de acuerdo sobre el plan de tratamiento

Es importante que usted y su ex estén de acuerdo con las adaptaciones en el salón de clases, las terapias y/o los medicamentos que los profesionales que trabajan con su hijo recomienden. Cuando uno de los padres no está de acuerdo, pueden surgir discusiones más adelante.

Por ejemplo, si usted piensa que llevar a su hijo a terapia física cuatro veces a la semana es demasiado, podría no importarle que falte a algunas sesiones. Pero su ex puede pensar que esto es un problema. Hagan un pacto en el que ambos seguirán las indicaciones del médico, los especialistas y los maestros.

  1. Planeen sus responsabilidades financieras

¿Están de acuerdo usted y su ex con los servicios que su hijo recibe en la escuela? ¿En caso de que reciba tratamientos adicionales, quién los pagará? ¿El seguro de quién cubrirá más servicios? Investigue cuánto costarán los diferentes especialistas. Hablen con honestidad sobre lo que pueden y están dispuestos a pagar.

  1. Comprométase a comunicarse

No necesita ser muy conversador con su ex, pero es vital mantener la comunicación abierta sobre las necesidades de su hijo. Decidan cómo pueden mantenerse en contacto y tener conversaciones complicadas sin pelear. ¿Las conversaciones cara a cara o por teléfono se vuelven discusiones acaloradas? Como alternativa acuerden enviarse correos electrónicos los lunes. Podrían hablar sobre el horario de la semana, cualquier pregunta o preocupación y las próximas citas o tareas.

  1. Intenten reaccionar con tranquilidad, especialmente frente a su hijo

Si su ex le envía un mensaje de texto que lo enfurece, deje su teléfono por un rato, no responda de inmediato.

En cambio, pregúntese: “¿lo que quiero contestarle me ayudará a lograr lo que considero mejor para nuestro hijo? ¿Me gustaría que mi hijo me viera actuar de esta manera?” Solo responda a su ex una vez que se sienta tranquilo y en control.

  1. Pónganse de acuerdo en un calendario

Los chicos progresan teniendo una rutina. Creen juntos un calendario de cuándo el niño estará con usted o con su ex. Incluya quién llevará a su hijo a las citas y actividades sociales, así como quién estará presente en los eventos escolares.

Tener un calendario puede ayudar a que un padre reacio se involucre más, y respetar esa la agenda puede evitar recriminaciones.

  1. Establezcan límites claros y creen reglas consistentes

El divorcio puede provocar que algunos padres se sientan culpables. Cuando eso ocurre, es natural querer dar a los hijos cosas adicionales o ser más flexibles con las reglas. Pero los chicos necesitan límites. Y requieren ver que ambos los mantengan.

Lo mismo ocurre con las reglas en la casa. Eso no significa que las reglas deban ser exactamente iguales en su casa que en la de su ex. Lo más importante es que lo que se espera de su hijo en cada una de las casas sea consistente a través del tiempo.

  1. Sean un equipo cuando se trate de asuntos escolares

Si ambos asisten a las reuniones escolares de su hijo, están enviando un mensaje valioso tanto para su hijo como para los maestros: “estamos de acuerdo en todo lo referente a las necesidades de aprendizaje de nuestro hijo”.

Si alguno de ustedes tiene preguntas o preocupaciones sobre los servicios que su hijo está recibiendo, háblelo entre ustedes antes de dirigirse a la escuela. Es posible que uno de ustedes podría saber la respuesta de antemano. Y entre ustedes decidan a quién de los dos debería la escuela contactar primero con asuntos relacionados con la clase.

  1. Sea honesto con una nueva pareja

Cualquier persona nueva en la familia necesita conocer las dificultades de su hijo desde el principio.

Cuando decida hablar con su hijo sobre una nueva pareja, deje claro que su nueva relación no interferirá con sus necesidades de aprendizaje y de atención.

  1. Prometa no “usar” a su hijo de manera estratégica

Cuando un divorcio se complica, los niños tienden a sufrir. Pero hablar mal de su ex o jugar al “bueno” y al “malo” puede afectar la relación de ambos con su hijo. Intente controlar esos comportamientos.

No tema contratar a un mediador imparcial o a un tercero si siente que usted y su ex no pueden dejar de usar a su hijo a su favor.

  1. Documente los problemas de conducta recurrentes

¿Su ex rompe continuamente las reglas que ambos acordaron sobre su hijo? Anote lo que observa y en qué momentos sucede. Puede ser útil en caso de que tengan que ir a la corte para resolver sus diferencias.

Fuente: Understood