Entradas

Qué árboles puedes plantar según la zona y el espacio

Hoy es el Día Nacional del Árbol en la República Dominicana y es preciso concienciar sobre el árbol en una media isla cuyo principal tesoro es la naturaleza. El país depende de los árboles para obtener el agua, suelo protegido y prevenir el efecto invernadero, entre otros muchos beneficios. Por esto es mandatorio cuidar las áreas protegidas.

A los fines de  reforestar, los ecólogos y medioambientalistas recomiendan que sea con especies endémicas o nativas entre las que se cuentan: el guayacán, pino criollo, ébano verde, palma real, caya y la caoba, que es el árbol nacional.

Es importante considerar también los endemismos locales, es decir,  que si el cacheo es  endémico de Oviedo, pues se utilice esta palma para reforestar en Oviedo.

A continuación compartimos un artículo de Laura Vidal, sobre qué árboles puedes plantar según la zona en la que vives y el espacio del que dispones.

Los árboles son piezas fundamentales en el diseño urbano: los humanos nos hemos acostumbrado a construir ciudades y habitar entre el cemento, pero sin la naturaleza no podríamos vivir.

En los espacios urbanos, son indispensables los lugares verdes, porque los árboles son la única manera efectiva de reducir la contaminación del aire propia de la ciudad (o, al menos, la solución más natural y eficiente). Los parques, en lo posible, o los techos verdes y jardines verticales, en su defecto, deberían ser los espacios más cuidados de las ciudades, y los que más nos esforzáramos por tener.

Aunque en mayor parte la cantidad de espacios verdes de una ciudad está en manos de las autoridades, también hay casos en los que depende de una decisión personal, como plantar un árbol en la vereda (cuando está permitido) o tenerlo en el jardín, o incluso en una gran maceta.

Para poder plantar tus propios árboles y cuidar de ellos, necesitas alguna información sobre las especies existentes y las condiciones óptimas para el crecimiento de cada una. A continuación, podrán encontrar datos útiles si estás intentando averiguar qué árboles puedes plantar en el sitio en el que vives.

Cómo elegir qué árbol plantar

Los principales factores a tener en cuenta para decidir qué árbol plantar en un sitio son la amplitud del espacio en el que el árbol podrá crecer, y la disponibilidad de agua disponible.

No es lo mismo plantar en una vereda amplia, mayor a 5 metros y con un buen espacio libre de baldosas, que en una acera angosta de menos de 3 metros, en la que hay que tener mucho cuidado de no elegir una especie que vaya a levantar el suelo con sus raíces.

Tampoco es lo mismo, por supuesto, plantar en una región con lluvias constantes y temperaturas tropicales, que en un área de sequías, o en una latitud en la que nieva en invierno.

La siguiente imagen puede darte un panorama general de qué árboles elegir de acuerdo con estas dos características:

Al mismo tiempo, una vez que sepas cuáles son las posibilidades, hay algunas preguntas clave que deberías hacerte antes de plantar, para tomar una decisión más específica.

Sobre el terreno

  1. ¿Cuál es el tipo de suelo disponible? ¿Es fértil o más bien pobre?
  2. ¿Se cuenta con espacio para el desarrollo de raíces horizontales?
  3. ¿Cuáles son las condiciones climáticas de la zona en general? ¿Y de esa parcela en particular? (Puede haber, por ejemplo, una cuadra más sombría que otras en el mismo barrio, y por eso ser adecuada para especies diferentes)
  4. ¿Cuáles son las posibilidades de riego? (Riego automático/ alguien puede regar cuando las lluvias escaseen/ se depende de las lluvias exclusivamente).

 

Sobre el árbol:

¿Se desean hojas caducas (que se caen en otoño), perennes (siempre verdes), o da igual?

  1. ¿Se quiere un árbol alto, mediano o pequeño?
  2. ¿Cuál podría ser la forma del árbol? ¿Hay cableados, cercas, postes o alguna estructura cercana que haya que respetar?

Una vez que tengas toda esta información, puedes guiarte por las siguientes tablas para saber exactamente qué especies pueden ser adecuadas para tu entorno:

 

Esta tabla es muy útil, aunque fue pensada sobre todo para el hemisferio sur, especialmente para América Latina. Si vives en otra región, lo mejor es buscar información específica sobre los árboles nativos de tu zona, para seguir las mismas especificaciones, pero eligiendo aquellos que sean propios de la zona o los endemismos locales.

Fuentes: Unidiversidad, Treepeople, labioguia.com

¿Por qué son importantes los sapos?

Omar Shamir Reynoso

Desde muy pequeños la magia de los cuentos y del cine (específicamente la del mundo de Disney), nos dice que es posible convertir un sapo en príncipe azul sólo con un beso. Hoy en día, gracias a la igualdad de géneros, también aspiramos a que el sapo se convierta en princesa. Hoy no les vamos a hablar sólo de besos, de príncipes y princesas; sino también de la importancia de cuidar y proteger estas especies, tan importantes para el equilibrio del ecosistema y que hoy están amenanazados.

¿Por qué son importantes los sapos o ranas? ¿O si queremos usar un término científico los anuros? Aunque no gozan de la simpatía de muchos seres humanos, los anfibios, palabra que proviene del griego amphi (ambos) y bio (vida) haciendo referencia a la doble vida acuática-terrestre que tienen, son especies abundantes en nuestro planeta: existen más de 6,000 especies descritas.

En la isla La Española existe un alto endemismo (de casi un 100%) de estos animales. Unas 76 especies, únicas en el globo, que las constituye en un tesoro ecológico relevante cuya protección nos concierne como nación.

Estos animalitos son responsables de mantener el control biológico de algunos insectos, como los mosquitos. Y contrario a los que muchos piensan, son indicadores de ambientes sanos: no, no significa que sea un lugar de príncipes azules y princesas rosas, sino un bosque bien conservado y un ecosistema sano, sin olvidar esos melódicos sonidos que ambientan escenarios que evocan a paz, tranquilidad y armonía.

Este grupo de animales, que han habitado el planeta desde hace más de 300 millones de años, se ven hoy en día amenazados: pérdida de hábitat, contaminantes, aumento en la radiación UVB, introducción de especies invasoras, cambio climático (con efectos ya evidentes, como el adelanto en la época de reproducción motivado por el aumento de la temperatura,  la desecación temprana de las masas de agua, con la consiguiente muerte de las larvas que no tienen tiempo de completar su metamorfosis, etc).

Imagínense todos estos tensores traducidos en buen dominicano: desforestación en sierra Bahoruco, Valle Nuevo, fragmentación de hábitat por actividades agrícolas y contaminación de ríos y cañadas con plásticos, foam, pesticidas…peor aún cuando la República Dominicana se encuentra dentro de los 10 países más afectados por los efectos del cambio climático, lo que significaría que, si nos llevamos de la saga de Disney, nos quedaríamos sin príncipes azules y sin princesas rosas.

Como si no fuera suficiente, a finales de los años noventa, una nueva amenaza se reporta en la Cordillera Central para especies que habitan en elevaciones medias y altas, poniendo en riesgo las poblaciones de anfibios del mundo.

Se trata de un hongo que vive en el agua llamado Batrachochytrium dendrobatidis que cubre la piel de la ranas y sapos. Como estos animales respiran por la piel, mueren asfixiados, afectando a más del 38% de las especies de anfibios identificados en el planeta, cifra que avanza cada día.

Dentro de las hipótesis de cómo llegó este virus originario de África, donde al parecer era una infección estable en las poblaciones silvestres, se apunta a la utilización de Xenopus laevis, para realizar pruebas de embarazo durante la década de los sesenta.

Quién lo diría: que una rana o sapo se utilizara para detectar el embarazo; quizás de utilizarse hoy en día no existiera tanta fobia a estas especies y los viéramos más como un aliado para sacarnos de esa duda.

Sin miedo a equivocarme, en un planeta sin anuros, sapos o ranas, las plagas ocuparían nuestras vidas diarias, causando también cuantiosas pérdidas en la agricultura, un aumento desmesurado de los insectos (incluidos los portadores de enfermedades como la Zika, Chikungunya o el dengue).

Cada ser vivo, animal o vegetal, forma parte de un todo que llamamos biosfera y tiene su razón de ser. Pensar que la extinción de pequeños animales, por feos o desagradables que parezcan, no tiene gran importancia es un grave error.

Ya para finalizar, solo les diría que si van a besar un sapo o una rana para buscar una princesa les recomiendo Eleutherodactylus ligiae y si lo que buscan es un príncipe Eleutherodactylus neiba, especies bautizadas o descritas por personas que gozan de gran prestigio social que las nuevas generaciones debemos emular.