Entradas

La empatía del profesor, esencial para la disciplina de los estudiantes

Los docentes de secundaria que muestran empatía con sus alumnos logran reducir los problemas de disciplina, según un estudio.

Foto de La empatía del profesor, esencial para la disciplina de los estudiantes
Para hacer frente al mal comportamiento de los estudiantes con problemas de disciplina, algunas escuelas optan por castigar a los alumnos e incluso, en ocasiones, aquellos que visitan el despacho del director acaban siendo expulsados del centro durante unos días. Ahora, un estudio de la Universidad de Stanford ha querido comprobar la eficacia de otro modelo ante la “rebeldía escolar”, en el que los docentes empatizan con los estudiantes que tienen mal comportamiento.
La investigación demostró que cuando los profesores de Secundaria adoptaban una postura empática con los estudiantes indisciplinados se lograba reducir a la mitad el porcentaje de alumnos que tenían suspensiones a lo largo del año escolar, pasando del 9,6% al 4,8%.

Esta reducción de suspensiones se da, sobre todo, entre los alumnos con mayor riesgo de expulsión temporal, como por ejemplo aquellos que son “reincidentes”. De hecho, la suspensiones son perjudiciales porque con ellas se está negando la oportunidad de aprender, se perjudican las relaciones y sitúa a los estudiantes en un camino peligroso.

Este estudio ha sido llevado a cabo por el becario postdoctoral en psicología en Stanford University, Jason Okonofua, como autor principal de la investigación, que ha contado con la colaboración del investigador en psicología, David Paunesku, y del profesor adjunto de psicología en dicha universidad, Gregory Walton.

La empatía mejora la relación estudiante-profesor

Este estudio señala también que cuando los profesores mantenían una mentalidad empática con sus alumnos “más rebeldes” mejoraba la relación estudiante-docente y disminuían los problemas de disciplina.

Todos los niños necesitan relaciones de confianza que les ayude a crecer y mejorar

La empatía hace que los profesores comprendan los puntos de vista de los estudiantes y ayuda a mantener relaciones positivas con ellos cuando se portan mal. Tanto Okonofua como Walton consideran que un principio fundamental de la profesión docente es construir esas relaciones positivas con los alumnos, especialmente con los que tienen dificultades. Además, Okonofua señala que “todos los niños necesitan relaciones de confianza y cooperativas para ayudarles a crecer y a mejorar. Nuestra intervención ayudó a los profesores a reconectar con esos valores”.
De los tres experimentos realizados en la investigación se extrajeron otras conclusiones. Desde una mentalidad empática, la buena relación profesor-alumno es crucial para que los estudiantes aprendan autocontrol. Sin embargo, desde una mentalidad punitiva, el castigo es esencial para que los docentes puedan asumir el control de la clase.

Asimismo, los participantes del estudio respondían más favorablemente cuando el profesor daba una respuesta empática, respetándole más y estando más motivados para comportarse bien en clase en el futuro. De hecho, los estudiantes que estaban más en situación de riesgo, aquellos con historial de suspensiones, afirmaron sentir más respeto por sus profesores varios meses después de haber realizar este experimento.

Fuente: aprendemas.com

La empatía del maestro es clave para el aprendizaje del alumno

La empatía es un valor fundamental en todo tipo de circunstancias, pero además no sólo es aplicable en la educación de los niños, también los adultos debemos ejercerlo y practicarlo, más aun si estamos en contacto directo con los niños, como es el caso de padres y educadores.

Ser un maestro empático es fundamental, y es que este valor ejerce un fuerte poder sobre sus alumnos: les motiva, estimula y es clave para su desarrollo académico. Así lo demuestra un estudio finlandés llamado “Primeros Pasos” y elaborado por la Universidad de Juväskylä y la de Turku, en Finlandia.

Por qué la empatía del profesor es básica para el desarrollo del alumno

Todos hemos tenido profesores de diferentes tipos: motivantes, vocacionales, estimulantes, aburridos, autoritarios, desafiantes… Hemos tenido buenos y malos profesores. ¿Cuál es la diferencia entre ellos? Quizás una de las respuestas resida en el nivel de empatía del profesor hacia el alumno.

La importancia de ser empático en el aula con los alumnos y mantener un ambiente agradable y cálido obtiene mejores resultados sobre los alumnos que la férrea disciplina y la distancia con el estudiante. Así lo demuestran una investigación llevada a cabo en Finlandia que demuestra que la interacción entre el alumno y el profesor es más importante que otros factores como los materiales con los que se trabaje o el número de estudiantes que haya en un aula.

Este estudio viene a confirmar que los primeros años de colegio, durante la educación primaria, son fundamentales para el alumno, se trata de un período crítico en el que una buena relación con su profesor conseguirá todos estos resultados sobre el niño:

Facilitará su aprendizaje.

– Potenciará sus ganas de aprender y les motivará a estudiar.

– Le ayudará a tener una buena autoestima, a creer en sí mismo.

– Fomentará que tenga una buena imagen frente a sus compañeros.

– Les ayudará a establecer metas, a luchar por superarse y conseguir objetivos.

– Fomentará el aprendizaje no memorístico sino por la satisfacción de obtener nuevos conocimientos.

En definitiva, una buena preguntas que se debe hacer cada educador es: ¿cómo quieres ser recordado por tus alumnos? Si la respuesta es: como su mejor profesor, la clave está en la empatía.

Fuente: guiainfantil.com

Design Thinking: Aprender haciendo

Hainan Reynoso Uribe

El Design Thinking es un esquema de pensamiento mediante el cual se trata de entender la realidad o las necesidades de los usuarios con el objetivo de ofrecerles soluciones o salidas innovadoras.
Esta metodología fue utilizada por primera vez por los estudiantes de diseño industrial de la Universidad de Stanford, en California, en 1970 y su traducción más precisa o comprensible sería pensar de “la forma en la que piensan los diseñadores”.

Se trata del modelo de pensamiento que le reporta pingües beneficios a la mayoría de las grandes industrias tecnológicas, cuyos “juguetes” evolucionan a la par de las demandas de los ávidos y exigentes usuarios de dispositivos electrónicos, quienes buscan simplificar su agenda de trabajo.

En la República Dominicana el Design Thinking fue introducido como propuesta pedagógica por Alci Cruz. En ese sentido la Página LEA de LISTÍN DIARIO conversó con el precursor local de este abordaje diferente del proceso de aprendizaje y del caso de éxito educativo que le antecede en la incipiente, pero vanguardista Comunidad Educativa Conexus.

“Aterrizándolo en el contexto educativo, –el Design Thinking – nosotros realizamos con nuestros estudiantes una experiencia que la llamamos ‘Genius Day’” precisa Cruz.
Los resultados de las investigaciones en neurociencia establecen que la motivación y la emoción son indispensables para fijar los conocimientos en el cerebro humano. Es por esto que, según Cruz, el centro educativo les plantea como reto a sus estudiantes generar un prototipo o un diseño, aplicando el Design Thinking, para responder de forma creativa a temas sociales.

El desafío es que los alumnos logren comprender de manera empática una situación que puede ser personal, colectiva, académica, científica, tecnológica o medioambiental, y resolverla haciendo uso de la ciencia y de las matemáticas, mientras se divierten. “Es una forma de abordar la realidad para resolver problemas de forma creativa, y su fin último es la innovación”, precisa Alci Cruz.

Con este cambio de paradigma se desdibuja la otrora figura del docente como fuente de información y conocimiento, y es el niño o adolescente que, empoderado del proceso, acude al docente cuando necesita asistencia o esclarecer conceptos “pero no depende del profesor”, enfatiza Alci Cruz. En el transcurso, los pequeños científicos se divierten, se sienten útiles e importantes, a la vez que adquieren y fijan conocimientos.

En este modelo –precisa Cruz- lejos del esquema vertical tradicional, el maestro es un orientador y detector de los talentos de los estudiantes. Se trata de lo opuesto al estereotipo que tenemos de la figura que llega al aula a dar cátedras, porque es él quien tiene conocimientos y no admite concesión a otro ideal. Los proyectos ejecutados por los alumnos de la Comunidad Educativa Conexus, en sus escasos cuatros años de fundación, dan testimonio de la efectividad de la metodología.

Un ejemplo práctico es el diseño elaborado por los chiquitos de séptimo, de apenas 12 y 13 años de edad, sobre el cual Cruz recuerda que: “Le pusimos el tema de la nutrición y hubo un grupo que identificó el tema de los niveles de azúcar en sangre en los diabéticos. Entonces generaron un prototipo de una pulsera -que a través de un contacto con la piel- pudiera automáticamente detectar como estaba el nivel de azúcar del paciente e inyectarle insulina”.

Cruz narra que, para ellos generar esa idea primero tuvieron que ponerse en el lugar de un diabético, investigar sobre esa condición, y en el proceso, no estaban memorizando datos, sino que estaban buscando información para ponerla al servicio de los demás”. Cruz finalmente colige de esta experiencia que, en la educación actual, “la mera repetición de rutinas ya no resuelve problemas, más bien los genera”.