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Madres adolescentes: con mayor probabilidad de un mal cardiovascular

Muchas investigaciones se han dedicado a estudiar las enfermedades cardiovasculares ligadas a la edad, pero relativamente pocas, han observado las asociaciones y respuestas que existen entre la edad y el primer parto.

En especial, se conoce de los riesgos que las madres adolescentes tienen con un embarazo joven, y lo que esto implica también para sus hijos, pero no se había estudiado el riesgo contenido en relación con las afecciones cardiovasculares.

Por ello, un grupo de investigadores de la Medical School University Hospital en Tirana (Albania); del Laboratorio Multilab y Alvaro Laboratorios (Natal, Brasil); del Hospital Universitario Caldas (Manizales, Colombia); del Kingston General Hospital (Kingston, Ontario, Canadá); y del Hospital Honoré Mercier (Quebec, Canadá) se dio a la tarea de reunir datos de madres tempranas.

Esta investigación que involucró a las entidades mencionadas fue publicada en el Journal of the American Heart Association, revelando que las mujeres que han tendido su primer hijo antes de los 20 años, tienen mayor probabilidad de desarrollar, con los años, algún tipo de enfermedad cardiaca o vascular, esto comparadas con las que tienen hijos a mayor edad.

El estudio

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay unos 16 millones de nacimientos al año de embarazadas entre los 15 y 19 años, y alrededor de un millón de esos partos son de niñas menores de 15 años.

Este trabajo que hasta ahora revela sus resultados, empezó en 2012 con 1.047 mujeres, de entre 65 y 74 años, de Canadá, Albania, Colombia y Brasil, a las que se les calculó su perfil de riesgo cardiovascular, teniendo en cuenta la edad en la que fueron madres por primera vez, su condición socioeconómica y si han presentado algún problema de tipo cardiaco o vascular.

Así, se compararon mujeres cuyos embarazos se dieron antes de los 20 años con aquellas que los tuvieron entre los 20 y 24; de 25 a 29 y más de 30 años, y también con mujeres nulíparas (que nunca han tenido hijos).

De tal forma, el estudio halló que de los grupos afiliados a la investigación, el que menos riesgo tiene de desarrollar alguna afección cardiovascular es el de quienes fueron madres entre los 25 y 29 años, las mujeres menores de 20 años tenían una media de riesgo con un 5,8 puntos, y las mujeres sin hijos tenían un porcentaje a la baja de probabilidades de afecciones de este tipo.

Igualmente, se encontró que la aparición de la enfermedad cardiovascular puede ir ligada al estrés que despierta en las jóvenes gestantes su condición, la incertidumbre del futuro y el compromiso de la maternidad temprana.

Catherine Pirkle, una de las autoras del estudio, dice que algo muy importante del trabajo es invitar a las mujeres, quienes tuvieron su primer hijo antes de los 20 años, para que mantengan alerta de cualquier síntoma relacionado con una afección cardiovascular, a revaluar sus hábitos de vida y alimenticios, y a mirar la posibilidad de realizar una actividad física de manera cotidiana.

Mayor prevención del embarazo adolescente

De igual forma, los autores de este estudio hacen un llamado a los sistemas de salud y a los gobiernos para que se incentiven los programas de promoción y educación sexual, y se facilite el acceso a métodos de planificación, buscando que las jóvenes, al inicio de su vida sexual, tengan conocimiento de la posibilidad que tienen de un embarazo prematuro, y de lo que esto implica para su desarrollo personal, profesional y para la salud misma.

Fuente: abcdelbebe.com

El despiste y las torpezas durante el embarazo

Hoy tenía intención de enfocar el blog sobre otro tema, pero en mi  mes de embarazo no me queda más remedio que tratar el tema del despiste y las torpezas durante el embarazo. Y es que, hace tan sólo un rato, me preparé un cacao con leche y al intentar guardar el cacao en el armario, el bote voló por los aires con tan mala suerte que se abrió y comenzó a llover cacao en la cocina. ¡Un desastre!

¿Por qué la embarazada está más torpe y olvidadiza?

Éste no es un hecho aislado, hace una semana metí la tostadora en la neveray guardé el pan de molde en el armario. Y, mi última pifia, un poco más grave que las anteriores, fue echar gasolina a un coche gasoil. Son despistes de embarazada, no hay escapatoria, por mucha atención que quieras poner, es como si las neuronas estuvieran de vacaciones o tus manos no fueran capaces de ser tan hábiles como en otros momentos de la vida.

No hay que preocuparse, se trata de otro de los síntomas del embarazo, distracciones y torpeza nos acompañarán a lo largo de la gestación. Esta falta de concentración, debida principalmente a factores hormonales, nos lleva a cometer despistes y puede acrecentarse en los últimos meses de embarazo, cuando además hace acto de presencia la fatiga y el cansancio. En cuanto a la torpeza, hay una evidente pérdida de habilidad motora debido a la relajación de las articulaciones.

Se cree que ambos factores están asociados a los cambios hormonales propios del embarazo. Diferentes estudios además aseguran que el tamaño cerebral se puede reducir hasta un 7% en la gestación. Los expertos no se ponen de acuerdo en por qué ocurre este fenómeno pero apunta, por un lado, a las diferentes modificaciones estructurales que ocurren en la gestación y, por otro, a que en esta etapa se están organizando nuevas conexiones entre las neuronas.

Esto no significa que se pierdan neuronas o que se sea menos inteligente, pero sí puede dar lugar a un ligero estado de confusión. No os preocupéis, no es irreversible, unos seis meses después del parto el cerebro vuelve a su tamaño normal.

Otras de las causas para los despistes es que el centro de atención de la mujer cambia, parece que todo su interés tiene un nuevo objetivo, que es el futuro bebé. En cualquier caso, no todo son torpezas, hay ciertos aspectos que mejoran:

– La oxitocina que se libera en el embarazo mejora el aprendizaje, reduce el nivel de estrés y mejora la memoria.

– La prolactina ayuda a las mujeres a ganar valentía.

– El cerebro se prepara para la situación que está por llegar favoreciendo la capacidad multi-tarea, es un entrenamiento para atender al bebé de forma eficiente y poder ocuparnos de todo lo demás sin que el cuidado del bebé se resienta.

Fuente: guiainfantil.com