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La familia no es una democracia

 Rosario Vásquez

Enhorabuena docentes y familias el Periódico Listín Diario pone a la disposición de ustedes la gran variedad de informaciones con contenido curricular para ser usadas en las aulas y el hogar.  Al usar el periódico Listín Diario impreso,  listindiario.com y la web planlea.listindiario.com  como una estrategia de enseñanza aprendizaje fomentarás en tus alumnos o en tus hijos el aprendizaje significativo, el trabajo en equipo  y el trabajo colaborativo. También al trabajar con el periódico podrán ayudar a desarrollar el pensamiento crítico, a aprender con entusiasmo sobre el mundo y por qué no,  sobre cuestiones que afectan su mundo personal y familiar.

Sugerencias para para los docentes y los padres:

Lea el artículo antes de presentarlo a los estudiantes.
Las actividades pueden realizarse de manera individual o en grupo.  Escoger un espacio físico en donde se sientan en libertad.

Crear en el aula o en el hogar un ambiente que permita estimular la creatividad.

Elija la forma cómo va a dar a conocer el contenido de la noticia seleccionada.  Puede ser lectura en voz alta, narración de las partes más significativas o lectura silenciosa por parte de los niños o jóvenes.
Presente la página completa del impreso o el sitio web donde está ubicado el artículo. Sugerimos no recortar la noticia, pues el espacio que ocupa y la ubicación en la página, también ofrecen elementos de análisis.
Aproveche todas las partes del artículo: textos, gráficos, ilustraciones, fotografías y videos, en el caso de Internet.
Permita que niños y jóvenes exploren el periódico o el sitio web para conocer su estructura: los tipos de historias y la manera como las presentan.

A continuación, le presentamos un ejercicio de lectura de un artículo que consideramos muy importante sobre todo para la familia, a la hora de la toma de decisiones; y que si no están claras las reglas pueden desencadenar serias discusiones y hasta desarmonía en la familia.

Las puede adaptar de acuerdo a los grados o niveles en los que está impartiendo sus clases.  Es ideal también para trabajarlo en familia.

Artículo que se propone: No, no es una democracia

 Género: Artículo

Tema: La familia no es una democracia

Escrito por: Alicia Estévez.  [email protected]

Fecha de publicación: miércoles 13 de junio 2018

Enlacehttps://listindiario.com/la-vida/2018/06/13/519337/no-no-es-una-democracia, Listín impreso Fecha: 13/06/2018

Actividades sugeridas:

-Pídales que expresen sus opiniones con respecto al tema.

-¿Qué parecido tiene con alguna situación vivida en sus hogares?

-Realice una lluvia de ideas para que ellos expresen cuáles son los deberes que tienen sus padres y cuáles son los deberes de ellos como hijos.

-Pídales que recorten y peguen en un lugar visible el párrafo número cuatro de este artículo que habla sobre uno de los mandamientos de la Ley de Dios.

-Pregúnteles si con sus comportamientos ellos expresan respeto, admiración, consideración y estima hacia sus padres.

Cómo debe vestir un docente

No es suficiente poseer un nivel de educación de licenciatura, de maestría, de doctorado, contar con distintas especialidades, estar al día con los avances tecnológicos y encarar el compromiso permanente de facilitar el proceso de aprendizaje para desarrollar una labor docente excelente; sino que es indispensable también, el cuidado de  la imagen del profesor y un buen manejo de sus relaciones con los estudiantes, con los padres, con los colegas y con su comunidad.

Para esto es necesario seguir una guía que indique normas adecuadas de conducta y de buenas maneras que permitan al docente, ser un modelo del ejercicio de la labor que desempeña.

A continuación destacamos algunos aspectos sobre la Etiqueta del Profesor:

  • Vestuario: Un profesor debe distinguirse por un vestuario elegante, actual y sobrio. Debe vestir ropa con colores neutrales (que no distraigan la atención del estudiantado) y nunca debe ser apretada, transparente o provocadora. Además debe estar en buenas condiciones y debidamente lavado y planchado.

En los niveles inicial, primario, secundario el vestuario es casual y las instituciones académicas suelen tener sus códigos de vestimenta. En cambio, a nivel universitario la vestimenta es más formal. Para los caballeros el uso de una chaqueta es indispensable. Colores oscuros como negro, azul o gris, complementado con  camisas de color claro. Para ocasiones especiales debe usar corbata. Para las damas, es recomendable conjunto tipo sastre de corte clásico de colores negro, azul, gris o vino tinto. Puede ser de pantalón o falda, cuyo largo debe ser a media rodilla o debajo de ella. El zapato preferiblemente de tacón fino, en colores básicos como negro o marrón.

Se recomienda que los accesorios sean discretos. En el caso de las damas, evitar exceso de pulseras y prendas de brillo o que generen ruido o distracción. En cuanto a las fragancias (perfumes, colonias, cremas y demás) se sugiere ser igualmente discreto.

Para lucir bien, el aseo y la higiene personal también son elementales además del vestuario: afeitarse, arreglarse las uñas y mantener el cabello limpio, bien cortado, peinado y alejado de la cara. El descuido de estos detalles puede calificarse como una falta de consideración y respeto hacia los alumnos.

  • Puntualidad: Punto esencial para la valoración de un profesor tanto en la institución para la cual trabaja, como ante sus estudiantes. Puntualidad no sólo se trata de llegar a tiempo a sus clases, también se refiere al cuidado y diligencia de hacer las cosas o asignaciones a su debido tiempo. El profesor debe ser puntual en sus obligaciones. La impuntualidad genera desorden y desprestigia a cualquier profesional.
  • Asistencia: Un docente comprometido con su quehacer, asiste a todas sus clases y sólo circunstancias graves le impiden asistir.
  • Uso de celulares: En el salón de clases el profesor debe mantener el celular en silencio o en vibración y nunca ponerlo encima de su escritorio o mesa. Es una descortesía el uso del celular, para asuntos personales, durante la clase. En el caso de atender una llamada urgente, debe excusarse ante los estudiantes.
  • Una relación apropiada: Aunque al profesor le corresponde generar un clima apropiado en el aula que garantice fluidez en las iniciativas y participación de los alumnos, la relación docente/estudiante no es de amigos de juerga. Esta relación debe mantenerse profesional y con mucho respeto.

Relaciones con los demás profesores. El profesor debe mantener buenas relaciones con sus colegas. Esto ayudará a mantener un clima laboral óptimo y a mantenerse informado sobre asuntos que acontecen en la institución y de interés a sus estudiantes.

  • El profesor enseña con el ejemplo. Debe mantenerse alejado de los dispositivos electrónicos para fines personales dentro del aula. Igual comportamiento debe exigir a los estudiantes.
  • Temas y vocabulario en el aula. Un profesor comprometido mantiene un lenguaje adecuado y cuida los temas a tratar en clases. No dice, ni permite decir, palabras hirientes o burlas. Siempre se expresa con respeto y profesionalidad. Además cuida su dicción.
  • Respeto. El profesor debe respetar la diversidad de los estudiantes, debe escucharlos y responder con paciencia, ecuanimidad y prudencia. Es imprescindible que el docente acepte al discípulo tal como es, procurando mejorarlo a partir de su realidad personal.
  • Discreción. El docente tiene que ser discreto con relación a informaciones o asuntos confidencialidades sobre sus estudiantes ya sea con otros estudiantes, colegas u otra persona. Además, nunca debe verse envuelto en chismes, murmuraciones, críticas o difamaciones.
  • Reconocer el esfuerzo. Es importante que la persistencia y la capacidad de esfuerzo sean exaltadas. El profesor, además de los éxitos de sus estudiantes, debe reconocer sus esfuerzos aunque los resultados no sean los esperados.
  • La cortesía y los buenos modales. La forma ideal de mantener un ambiente profesional dentro del salón de clases es dirigiéndose a los estudiantes con cortesía. Llamar a los estudiantes por sus nombres, decir “gracias”, “por favor”, “discúlpeme” siempre que sea necesario. Mantener el nivel de voz moderado.
  • Valores. El académico es un referente de comportamiento social y de desempeño profesional. La sencillez, la honestidad, el entusiasmo, la responsabilidad, la transparencia y la cooperación son algunos de los valores que se deben destacar en todo educador.
  • Imagen coherente. El docente debe mantener una imagen coherente a toda hora. Es un ícono que simboliza autoridad, disciplina, dedicación y un genuino interés por los demás, por lo que ser coherente supone trasladar a la vida personal el mismo comportamiento exigido en el aula.
  • La huella digital de un profesor. La mejor red social para mantener una sana y eficaz relación entre capacitador y estudiante es la que se establece en persona en el salón de clases. Los alumnos no deben ser amigos o seguidores del profesor en sus redes sociales mientras mantienen esta relación dentro de un aula.

Por otro lado, el profesor es una figura pública por lo que debe cuidar todo contenido que publica y abstenerse de que éste sea relativo a algún estudiante o a la institución que representa.

El papel del profesor, en cualquier nivel educativo, es trascendental en la vida de sus estudiantes. Por lo que este súper héroe, que se dedica a formar personas íntegras, debe cuidar cada detalle de su proceder, debe saber ser, saber estar y saber relacionarse. De ahí la importancia de poner en práctica la Etiqueta para el Profesor.

Jacqueline Viteri M.M.C., experta en Etiqueta Corporativa

Cómo fomentar la sensibilidad en el docente

El docente se enfrenta diariamente a situaciones que dificultan el desarrollo habitual de las clases, como los problemas de conducta. Una manera de abordarlas es aplicar técnicas basadas en la educación emocional. Este es el caso del tacto pedagógico que propone Max van Manen, catedrático de Educación por la Universidad de Alberta (Canadá).

La sensibilidad docente

Aspectos como la falta de motivación de los alumnos o la existencia de conductas disruptivas en el aula pueden evitarse gracias a este ‘tacto pedagógico’. Para ello, los profesores deben autoevaluar su metodología de enseñanza, establecer un clima de aprendizaje adecuado y ser capaces de identificar el ritmo de enseñanza idóneo para cada estudiante.

Habilidades requeridas

Los procesos de enseñanza, según van Manen, requieren de este tacto pedagógico. Para aplicarlo, los docentes deben entrenar ciertas cualidades. La inteligencia interpretativa, la intuición moral, la sensibilidad, la receptividad o la capacidad de improvisación constituyen estas habilidades básicas.

Esta sensibilidad pedagógica implica, por tanto, interesarse por los problemas de los alumnos y que ellos perciban esta implicación. Como señala este catedrático, cuanto mejor sea la comunicación que se establece entre alumno y profesor, mejores serán también los resultados de su aprendizaje. Por eso, para lograr que este vínculo sea más estrecho, resultan necesarias otras cualidades como la comprensión, la seguridad y la confianza.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

La herencia del dolor

Rosario Vásquez

Enhorabuena docentes, con mucha satisfacción el Periódico Listín Diario pone a la disposición de ustedes la gran variedad de informaciones con contenido curricular para ser usadas en las aulas y el hogar.  Al usar el periódico Listín Diario impreso,  listindiario.com y la web planlea.listindiario.com  como una estrategia de enseñanza aprendizaje fomentarás en tus alumnos  el aprendizaje significativo, el trabajo en equipo y el trabajo colaborativo.

Sugerencias para para los docentes:

Lea el artículo antes de presentarlo a los estudiantes.

Las actividades pueden realizarse de manera individual o en grupo.  Escoger un espacio físico en donde se sientan en libertad.

Crear en el aula un ambiente que permita estimular la creatividad.

Elija la forma cómo va a dar a conocer el contenido de la noticia seleccionada.  Puede ser lectura en voz alta, narración de las partes más significativas o lectura silenciosa por parte de los niños o jóvenes.

Presente la página completa del impreso o el sitio web donde está ubicado el artículo. Sugerimos no recortar la noticia, pues el espacio que ocupa y la ubicación en la página, también ofrecen elementos de análisis.

Aproveche todas las partes del artículo: textos, gráficos, ilustraciones, fotografías y videos, en el caso de Internet.

Permita que niños y jóvenes exploren el periódico o el sitio web para conocer su estructura: los tipos de historias y la manera como las presentan.

Las puede adaptar de acuerdo a los grados o niveles en los que está impartiendo sus clases.  Es ideal también para trabajarlo en familia.

 Artículo que se propone: LA HERENCIA DEL DOLOR

Género: Noticia

Tema: Familiares de asesinados, desaparecidos y torturados por la dictadura vivieron el miedo, el terror, la intimidación y el acoso que marcó sus vidas para siempre.

Escrito por: Juan Salazar

Fecha de publicación: 21 de mayo 2018

Actividades sugeridas

Si quieres desarrollar en tus alumnos el pensamiento y la conciencia histórica y que puedan tener una mayor comprensión del comportamiento de nuestra sociedad actual, mediante el estudio de este período de nuestra historia podrán comprender mejor los hechos pasados, explicar sus causas y consecuencias, y valorar, honrar y recordar a los héroes y heroínas que forjaron nuestra democracia.

“Más allá de los centros de torturas ubicados en  La 40 y en la carretera Mella de la capital, existió otro poco conocido en la autopista Duarte, a unos seis kilómetros de Villa Altagracia, donde todavía quedan las huellas de las torturas y abusos cometidos contra opositores de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo”.  A continuación algunas ideas para trabajar este contenido histórico usando el periódico Listín Diario impreso o listindiario.com.

 

Actitudes que nos hacen docentes más empáticos

Si te implicas en todas estas acciones y participas afectivamente de la realidad emocional de tus alumnos, no es necesario que continúes leyendo. Sin embargo, si crees que podrías hacerlo todavía mejor y quieres, lee lo siguiente. 

1. Pregunta antes de afirmar

Este es el primero de los trucos que puedes aplicar desde hoy para que la comunicación en el aula cambie. Por lo general, todas las personas solemos imponer nuestra postura y obviamos que existan otras realidades. Así que, te propongo cambiar el común “otra vez te has dejado los deberes en casa” por “¿le ha sucedido algo a tus deberes?”.

De esta manera, estarás fomentando el diálogo y mostrando interés por lo que ha sucedido. Así, te será más fácil que tus alumnos se sientan cómodos para expresarse contigo, y compartir sus problemas y preocupaciones.

2. Empieza tus conversaciones interesándote por el otro

¡Qué sencillo es y cuánto nos cuesta a veces! Te propongo un reto: Prueba a empezar hoy las conversaciones con tus alumnos un “hola, ¿cómo estás hoy?”. Estarás dando un primer paso para que esa persona se abra y te explique cómo se siente. Por un rato, evita hablar sobre ti y céntrate en escuchar, aprenderás mucho.

3. Conoce a tus alumnos

Proponte descubrir cosas que desconoces sobre tus alumnos: Qué hacen al salir de la escuela, qué les gustaría aprender en clase, qué opinan sobre un tema concreto, etcétera. Todo lo que descubras te resultará de gran ayuda para tus clases, podrás emplearlo para motivarlos y centrarlos en la tarea.

4. Adiós prejuicios y etiquetas

Conoce a tus alumnos por primera vez. Suena loco, ¿verdad? Dales la oportunidad de verles hoy sin los filtros que tú mismo te has impuesto con el paso del tiempo: Raúl es un trasto, María es muy buena alumna o a Juan no se le dan bien las matemáticas.

5. Piensa en positivo

¡Ponte las gafas de la felicidad! Durante un rato, presta atención solo las cosas que hacen bien tus alumnos y destierra lo malo. Hazles saber lo mucho que valoras el esfuerzo que dedican en aprender y cuánto han aprendido desde el inicio del curso. No te permitas ningún pensamientos negativos y si por un momento te aborda un problema, ¡transfórmalo en una oportunidad!

Puedes practicar este cambio de actitud con la sencilla dinámica de “El semáforo de la felicidad”

Al final de la semana, durante la asamblea semanal o la clase de tutoría, da a tus alumnos unos folios en blanco con caras que expresen diferentes emociones: alegría, miedo, tristeza y enfado.Pídeles que coloreen aquella que describa mejor su estado de ánimo a lo largo de la semana y que coloquen ese folio, de forma anónima, en una bolsa o cajita.

Toma todos los folios y, delante de ellos, haz el recuento de los resultados. Apunta cada semana en un póster cuántas caritas ha habido de cada tipo y juntos comparad esta semana con la anterior: ¿qué cambios ha habido?, ¿hay más caritas alegres? o ¿hay muchas caritas enfadadas esta vez?

Fuente: educaciontrespuntocero.com

 

Transformar la educación exige, en primer lugar, un cambio en el adulto

Cuando tenemos  en cuenta el desarrollo y las necesidades infantiles nos fijamos que muchas de las prácticas que se realizan por costumbre con los más pequeños, carecen de sentido.

Pero no nos tenemos que limitar a un cambio  de ambiente, de decoración del espacio, de materiales o de las actividades que les ofrecemos a los pequeños, puesto que el punto más importante,  nuestra forma de ver y entender al niño,  nuestra presencia y nuestro acompañamiento.

De poco sirve cambiar las fichas por actividades sensoriales si el niño se encuentra en un entorno de directividad en el que no se sigue el deseo, el interés y la necesidad del pequeño, sino el impuesto por el adulto.

De poco sirve un ambiente bello, neutro, con muebles  y juguetes de madera…si falla el respeto; el respeto al niño, a sus tiempos…

De poco sirve leer cuentos sobre las emociones, hacer murales y otras actividades si sólo se permite expresar alegría y sancionamos otras como el miedo ridiculizando, la ira castigando o la tristeza ignorando.

Y esto puede pasar cuando tenemos más  en cuenta el continente que el contenido.

Una educación consciente, que tiene en cuenta al niño, exige cambiar la mirada del adulto y esto es posible cuando se reflexiona sobre las necesidades infantiles, cuando comprendemos qué necesita realmente y qué podemos ofrecerle, cómo acompañarle…

El niño es una persona  capaz que se va moviendo por su propio interés y necesidad  y de esa forma va descubriendo el mundo, tenemos que tener confianzaen que el niño en un ambiente adecuado, explora, descubre, juega  y aprende ¡por sí mismo! dejando a su alcance las herramientas adecuadas en el momento preciso y con nuestra presencia, acompañamiento, respeto y afecto como base.

Nadie aprende en un ambiente hostil, nadie puede explorar si no se siente querido y respetado, ni siente el deseo y la motivación.

Transformar la educación exige en primer lugar, un cambio en el adulto, en la forma de acompañar al niño y su desarrollo.

Fuente: educapeques.com

 

 

El buen trato

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

Los valores humanos conducen hacia una mejor sociedad sin distinción de raza o cultura. Permiten una libre convivencia en el mundo con las demás personas.

La clave para un ser humano sentirse bien con sí mismo y con los demás, no está en la abundancia económica o material que pueda tener, ni siquiera en su belleza física. Sino más bien, en los buenos valores que conserva dentro de su corazón y transmite a quienes están a su alrededor.

Cuando se experimenta un buen trato hacia los demás, podemos asegurar que en la mayoría de casos seremos tratados de la misma forma. Ese bienestar nos puede cambiar el día, mejorar nuestro ánimo y nuestras decisiones e impulsarnos a extender a otros ese mismo estado.

El buen trato es un hábito que produce paz y es contagioso, tiene el poder de “desarmar corazones”; en otras palabras, la cortesía tiene la capacidad de liberar las emociones negativas, pues ante un gesto gentil, la otra persona se puede tranquilizar. Es la amabilidad una fórmula para conseguir la calma en un momento hostil, evitando así una posible conducta negativa. En su efecto multiplicador, se convierte en un valor fundamental de la cohesión social al crear sociedades más justas, pacíficas, solidarias, respetuosas y educadas.

El buen trato significa ser amable con los demás; aceptarlos como son, sin juzgarlos y comprendiéndolos tratando de ponerse en su lugar.

Educar en el buen trato

Expertos afirman que “ofrecerles a los niños, independientemente de la situación social de cada familia, el afecto, el apoyo y la seguridad necesaria para su perfecto desarrollo, puede conseguir seres humanos equilibrados, tolerantes y capaces de comprender y desarrollar su sentimiento de empatía con el resto de sus compañeros”.

  • Un gesto de amor: es uno de los actos más sublimes y epeciales del buen trato.
  • Una sonrisa: alegra el alma y puede cambiar el día de una persona positivamente.
¿Cómo mostrar buen trato a los demás?

Ofreciéndoles una sonrisa, un trato cálido, una atención, un saludo y siendo cortés. Según Andrés Ocádiz: “Este tipo de detalles es el que cambia rostros y alegra atmósferas enteras. Las relaciones se estrechan. Las sonrisas se multiplican. El trabajo se disfruta. El corazón rejuvenece. Se acrecienta el deseo de compartir el tiempo, porque la gente se siente tratada con el respeto y la dignidad que merecen. Y todo esto depende tan sólo de un sencillo «buenos días»”.

De acuerdo a la Fundación Humanismo y Ciencia, el decálogo de la amabilidad es el siguiente:

1-Procura reconocer y respetar los derechos y los méritos de los demás, y aceptar sus formas de pensar, aunque sean distintas de las tuyas.

2-Trata a los demás con el mismo respeto y cariño con el que te gustaría que te trataran a ti.

3-Procura ser complaciente con los que te rodean cuando te piden un favor o solicitan tu ayuda.

4-Utiliza palabras como gracias, perdón, por favor, que te facilitarán y harán más agradable tu relación con los demás.

5-Intenta ver en cada persona lo mejor de ella. Seguro que lo encontrarás y te sorprenderá.

6-Acostúmbrate a expresar tus mejores sentimientos, no los reprimas. Trata a los demás con toda la naturalidad, la alegría y el afecto que espontáneamente salgan de ti.

7-Acostúmbrate a sonreír. Muéstrate solidario, optimista y colaborador con las personas con las que convives.

8-Piensa que si todos tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos todos seremos mucho más felices.

9-Trata de analizarte y observa si, cuando eres amable o afectuoso con los demás, te sientes más a gusto contigo mismo.

10-Comprueba cuántas horas al día estás de buen humor. Si son muchas, alégrate porque estás construyendo un mundo más amable.

¿Estamos preparados para convivir con la inteligencia artificial?

Que los robots ocupen gran número de puestos de trabajo nos plantea un debate no solo económico, sino de supervivencia como especie. Pronto tendremos que decidir si confiaríamos a un algoritmo nuestros sistemas de salud o de defensa.

¿Deberían pagar impuestos los robots? Según Bill Gates, la respuesta es “sí”. Al sustituir a seres humanos en puestos de trabajo por los cuales las empresas pagan impuestos, estas deberían tributar la parte correspondiente. Si no es así, la prestación de servicios públicos será pronto insostenible debido al previsible crecimiento en el número de robots en el mercado laboral.

Desde luego es preocupante que una nueva ola de robots ocupe un gran número de puestos de trabajo, pero se podría decir que la automatización de la producción industrial es algo que lleva ocurriendo de manera masiva desde el final de la segunda guerra mundial. ¿Por qué la situación es más alarmante en estos momentos? Veamos uno de los casos más repetidos en los últimos años, el de los coches y camiones sin conductor. Lo que empezó como uno de los experimentos de Google, el desarrollo de vehículos autónomos, es algo que ahora están haciendo casi todas las grandes marcas y que ha puesto de moda Tesla con sus primeros modelos. El mejor argumento para la automatización de la conducción es el de la seguridad: es más seguro que conduzca un conjunto de algoritmos, que no se cansan ni conducen bebidos o drogados, que un ser humano, cuyas capacidades cognitivas se resienten en muchas circunstancias.

Cuando la conducción automatizada se combina con la llamada «economía Uber» aparece también el problema del trabajo. ¿Cuántos puestos de trabajo desaparecerán en todo el mundo si la inteligencia artificial (IA) se impone en los sectores del transporte por carretera de personas y mercancías? ¿Cuántos millones de taxistas, conductores de autobuses y camiones hay en todo el mundo que perderían sus trabajos? ¿Qué haremos con ellos? Uber ya está colaborando con las universidades de Arizona y Carnegie Mellon (de la que fichó a 40 investigadores en inteligencia artificial) en asuntos de seguridad y autonomía mientras que Tesla ya ha anunciado la construcción del modelo «Semi», un camión totalmente eléctrico que probablemente tendría la misma capacidad de conducción autónoma que los coches. Es decir, el horizonte de cambios que nos traerá la economía de la inteligencia artificial se mueve en el rango de las décadas, si no de unos pocos años.

Para mi generación, la educación era un instrumento de ascenso económico, de pertenencia social y, de rebote, una forma de evitar aquellos puestos de trabajo que podrían desaparecer gracias a mejoras en la productividad. Es decir, estudiar para hacerse abogado, médico o funcionario no solo proporcionaba estabilidad económica y cierta visibilidad social, sino que las garantizaba durante toda la vida profesional. Lo más probable es que, gracias a la inteligencia artificial, este planteamiento ya no sea válido ni para las mejores profesiones.

En muchos de los despachos de abogados más grandes del mundo, la parte de la profesión de la que se encargaban los abogados más jóvenes, lo que se llama la fase de «descubrimiento» en la que las partes pueden obtener pruebas antes del juicio, ya la han comenzado a hacer los algoritmos. Y no solo eso, sino que en la empresa americana DoNotPay es un abogado-robot quien escribe la carta de 500 palabras que hay que enviar al ayuntamiento para quitarte las multas de tráfico. Su porcentaje de éxito es del 60%.

Los futuros médicos no lo tienen más sencillo. Los sistemas de inteligencia artificial para el reconocimiento de imágenes aplicados a la detección de cánceres de piel son más exactos que los especialistas humanos. Y respecto a los funcionarios, confieso que formo parte de un equipo de investigadores de varios países que estudiamos la aplicación desistemas de inteligencia artificial para el desarrollo e implementación de políticas públicas. Todavía es pronto, y el marco de referencia en el que trabajamos es el de un sistema híbrido de algoritmos y humanos que trabajan de manera coordinada. Pero el interés de los gobiernos por crear mejores formas de solucionar los problemas complejos que afectan a la humanidad –desde el cambio climático hasta las epidemias– implica crear sistemas que sean capaces de procesar enormes cantidades de datos, algo que los seres humanos no hacemos bien.

Pero los seres humanos sí podemos hacer algo que, de momento, la inteligencia artificial no sabe hacer. El caso más famoso de los últimos años es el de la máquina DeepMind que Google compró por Google y que se hizo célebre alderrotar sin mayores problemas al campeón mundial de Go, un juego de estrategia muy popular en Asia mucho más complejo que el ajedrez. La buena noticia es que DeepMind solo sabe jugar a Go y que si lo ponemos a conducir un coche, detectar cánceres o evaluar pruebas legales no sabrá ni por dónde empezar. Un niño, por su parte, aprende a aprender de otros contextos como parte normal de su desarrollo. Es decir, los niños, y también los animales, no están circunscritos como los algoritmos a una inteligencia que es específica y eficaz solo en un dominio de la realidad. Los seres humanos ejercen lo que se conoce como inteligencia general, que les permite aprender tanto por imitación como por lo que podemos llamar analogía, aplicando lo aprendido en un dominio a otro completamente distinto. De momento la inteligencia artificial no ha desarrollado ni parece que pueda desarrollar nada parecido en el futuro inmediato.

No hay un consenso sobre la definición de inteligencia artificial, pero todos los expertos están de acuerdo en que dos cosas han cambiado radicalmente en los últimos años en este campo al que hasta hace poco solo la ciencia ficción prestaba atención. La primera tiene que ver con los avances en un subcampo de la inteligencia artificial que se conoce como «aprendizaje automático» (machine learning, en inglés). El aprendizaje automático es la capacidad de un sistema de mejorar su rendimiento en una tarea a medida que la realiza más veces. Casi siempre estas tareas están relacionadas con el reconocimiento de patrones en conjuntos de datos. Y aquí es donde los cambios de comportamiento producidos por la digitalización de la vida humana han proporcionado el segundo elemento para el despegue de la inteligencia artificial: los datos. La eficacia de los sistemas de aprendizaje automático se debe a la disponibilidad de los trillones de datos generados, entre otras cosas, gracias a nuestra participación en Internet, los teléfonos móviles y las redes sociales.

Seis compañías americanas y una china tienen casi todos los conjuntos de datos de los que se alimenta la economía de la inteligencia artificial: Google, Facebook, Apple, Amazon, Microsoft, IBM y Baidu. El resto, es decir, toda la economía mundial, juega de momento un papel secundario en este nuevo ecosistema digital. Como ha explicado el experto americano Ryan Calo, para acceder a una cantidad suficiente de datos las empresas pueden construir sus propias bases de datos, pueden comprarlos o pueden usar los que son de dominio público. Esto significa que estamos muy cerca de una situación monopolística respecto al mercado de datos, que este es ya inmenso (hay un gran mercado negro de compraventa de datos personales), y que el papel de los gobiernos democráticos en la regulación de todo lo que tiene ver con los datos –desde la privacidad hasta lo que debe ser de dominio público y lo que nunca puede ser parte de una transacción comercial– es más importante y decisivo que nunca.

¿Confiaría en el algoritmo?

Desde el punto de vista de la economía, sin empresas nacionales y europeas en la economía de la inteligencia artificial la autonomía de un país o una región así como la capacidad de sus trabajadores y expertos para sobrevivir en este nuevo ambiente se verá muy reducida. Desde el punto de vista de la cultura y la historia, el futuro de una comunidad política depende de que se pueda acceder a los datos del comportamiento pasado de nuestros conciudadanos, de la misma forma que ahora accedemos a los documentos históricos y a los libros guardados en archivos y bibliotecas.

Otro problema que acucia a los expertos en IA y a los que aplican sus sistemas en ámbitos públicos, es que algunos de los algoritmos más efectivos que se han desarrollado últimamente son algoritmos de caja negra. La «caja negra» se refiere a que no sabemos qué es lo que aprende el algoritmo para hacer las cosas tan bien como las hace. Esto se conoce como el problema de la interpretabilidad y tiene consecuencias enormes en casi todos los ámbitos en los que se usa la IA.

Imagínese que el sistema de salud sustituye la parte del diagnóstico que hacen los médicos con un algoritmo que es mucho más eficiente que los doctores de carne y hueso. El único problema es que no sabemos lo que el algoritmo ve en los datos para decidir que, lo que usted tiene, es lo mismo que ha detectado en otros miles de pacientes cuyos datos ya ha examinado. ¿Confiaría en el algoritmo?

Ahora piense que hemos «avanzado» tanto en nuestros sistemas de gobierno que la detección de un ataque militar de una potencia extranjera –también gestionada por algoritmos– queda en las manos de un algoritmo, ¿le confiaríamos que declarara la guerra y organizara la primera ola de contraataques? El Parlamento debería haber aprobado antes una resolución al respecto, pero dada la velocidad a la que ocurre la cíber-guerra no parece muy efectivo esperar a que se cumplan los trámites parlamentarios habituales. O quizás sí sea conveniente que los ritmos de decisión de estos sistemas sigan de alguna manera armonizados con los de la vida humana. Es algo que tendremos que decidir en los próximos años.

El test de Turing

En Blade Runneer 2049 parece que todo está ya decidido. O quizás no todo. Hay un elemento clave sobre el que bascula la meditación metafísica sobre el futuro de la especie humana. En la película de Dennis Villeneuve la cacería de replicantes antiguos por parte de la nueva generación de replicantes nos lleva hasta el personaje de Deckard, interpretado por Harrison Ford. Para la inteligencia artificial, el personaje de Deckard representa el problema deltest de Turing, un clásico según el cual un buen sistema de IA debe ser capaz de hacerse pasar por humano sin que los humanos podamos distinguirlo. Esto ocurre ya en muchos ámbitos, desde los bots con los que interactuamos al comprar algo, hasta los que crean noticias falsas cuya falsedad millones de seres humanos no podemos distinguir. Pero si el engaño –desde la mentira hasta la ficción– parece ser un rasgo distintivo de la humanidad cada vez más alcance de la IA, el personaje de Harrison Ford nos plantea a la vez la cuestión de si tiene no solo la capacidad sino también la voluntad de engañar, de hacerse pasar por humano. Si es así, entonces sí que habría pasado el test y ya no habría posibilidad de distinguir entre humanos y androides.

Seiscientos años antes de Blade Runneer 2049, en 1550, el emperador Carlos V convocó en la Junta de Valladolid a algunos de los más ilustres pensadores de la época para que discutieran, decidieran y aconsejaran acerca de si «los indios» de América tenían naturaleza humana. En realidad, ese debate en el que prevaleció la argumentación jurídica de Francisco de Vitoria en favor de la humanidad de los americanos constituye el primer gran test de Turing de nuestra vida moderna, pero aplicado a seres humanos. Entonces la capacidad para la religión fue uno de los criterios fundamentales para llegar a esa solución. Camino de la tercera década del siglo XXI no parece claro que haya un consenso global sobre lo que los seres humanos tenemos en común y muchos grupos se empeñan en subrayar lo que nos diferencia a unos de otros.

¿Es usted un ser humano?¿Qué le distingue de nuestros antecesores, de las otras especies y de los nuevos robots? En realidad estas son las cuestiones fundamentales que nos ha arrojado a la cara el mundo de la inteligencia artificial y que, ahora sí, parece que no podemos aplazar.

Fuente: abc.es

 

Ocultar las emociones negativas a los niños es una pésima idea

Durante años los padres han seguido un claro mandato cultural: hay que contener las emociones negativas delante de los niños y mantener la compostura. Es necesario ocultar la tristeza o frustración y mostrar la mejor cara. Así, garantizan a sus hijos una infancia feliz y equilibrada. Sin embargo, según los últimos estudios psicológicos, podríamos equivocarnos al ocultar las emociones negativas a los más pequeños.

Sintonía emocional: la brújula de los niños en la relación con sus padres

Desde muy pequeños, los niños son capaces de captar el estado emocional de sus padres, sobre todo el miedo, la tristeza y el estrés. Un bebé de un año no comprenderá por qué sus padres están tensos o estresados, pero podrá notarlo a partir de pequeñas señales como el tono de la voz, el olor corporal y sutiles expresiones faciales. Y mientras más estresados estén los padres, más estresados se mostrarán los bebés, según reveló un estudio realizado en la Universidad de California.

Esa sintonía emocional es un mecanismo natural de los bebés que les permite detectar si algo anda mal en su entorno, para lo cual deben confiar en las pistas emocionales que les brindan sus padres. A medida que crecen, esa sintonía emocional es clave para desarrollar un apego seguro y aprender a reaccionar ante los diferentes estímulos del medio. Es decir, los niños también aprenden de sus padres las reacciones emocionales.

“Las emociones son una fuente crítica de información para aprender”. —Joseph LeDoux

Desde esta perspectiva podemos pensar que si reprimimos las emociones negativas y amplificamos las positivas les estaremos enseñando a reaccionar de manera equilibrada. Sin embargo, el verdadero modelaje emocional no consiste en reprimir ciertas emociones y falsear otras, sino en gestionarlas asertivamente.

Es tan malo reprimir las emociones negativas como exagerar las positivas

Un estudio realizado recientemente en laUniversidad de Toronto sugiere que esconder o disfrazar los sentimientos negativos puede afectar tanto al bienestar de los padres como a la relación con sus hijos.

Estos psicólogos les dieron seguimiento durante diez días a más de 100 familias para descubrir qué estrategias de gestión emocional usaban los padres delante de sus hijos y cómo estas impactaban en su relación y bienestar. Descubrieron que, cuando los padres experimentaban emociones negativas, como el enojo, la frustración y el resentimiento, e intentaban ocultárselas a sus hijos, la calidad de la relación se resentía y disminuía su capacidad de respuesta ante las necesidades infantiles, en comparación con los padres que no reprimían esas emociones negativas.

De hecho, reprimir las emociones y sentimientos es una tarea muy exigente desde el punto de vista cognitivo y emocional que termina desgastando a los padres y puede hacer que se “desconecten” de sus hijos. Como resultado, los niños pierden la sintonía emocional con sus progenitores y pueden interpretar ese comportamiento como distracción, desinterés o incluso rechazo.

“La persona inteligente emocionalmente tiene habilidades en cuatro áreas: identificar emociones, usar emociones, entender emociones y regular emociones”. —John Mayer

Exagerar las emociones positivas, con el objetivo de transmitir tranquilidad, apoyar o elogiar, tampoco es una buena estrategia porque los niños son capaces de notar la incongruencia y la falta de autenticidad, y se sienten mal por ello. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Utrecht descubrió que exagerar los cumplidos no ayuda a los niños con una baja autoestima a superar la sensación de inadecuación, más bien la acentúa.

Reprimir las emociones negativas y exagerar las positivas también puede tener consecuencias a largo plazo ya que, si los niños notan que sus padres no son auténticos, pueden perder la confianza ellos. Tampoco aprenderán a gestionar asertivamente sus estados emocionales, el mensaje que les llegará es que las emociones negativas son “malas” y deben reprimirlas, lo cual les impedirá desarrollar la Inteligencia Emocional.

El camino hacia una educación más auténtica y emocional

“La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón”. —Howard G. Hendricks

Para muchas personas, la idea de expresar las emociones abiertamente supone un reto al modelo jerárquico de crianza que exige que los padres actúen de manera directiva, siempre imparciales, imperturbables y controlados. En realidad, todos ganamos si cedemos un poco de ese férreo control a favor de la autenticidad. Eso no significa cargar sobre los hombros de los niños nuestras preocupaciones, ni generar un entorno inestable emocionalmente, sino tan solo ser más transparentes y convertirnos realmente en un modelo de gestión emocional.

Las emociones “negativas” no son nuestras enemigas. Es peor que el niño note que estamos tristes e intentamos esconderlo, porque no sabrá qué sucede y se sentirá inseguro, a que le expliquemos por qué nos sentimos así. Esa transparencia validará las emociones “negativas” y sentará las bases para una relación de confianza mutuaque durará toda la vida.

Fuente: muhimu.es

Los 20 retos de la educación del siglo XXI que todo docente debe conocer

¿Sabes qué recursos necesitará tu estudiante para adaptarse a los cambios del futuro?

Hoy día ya no sirve la escuela ni los modelos de aprendizaje de hace cien años. La sociedad 2.0, nuestro presente, dará pie a la futura sociedad 3.0 que demanda individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes en las TIC, autónomos, con altos dotes sociales, que se adapten fácilmente a los ambientes laborales, capaces de trabajar con cualquier persona, en cualquier lugar y momento. Los niños de hoy no sabemos qué serán en el futuro, pero deberán tener los recursos necesarios para adaptarse a lo que venga.

Algunos expertos intuyen los caminos por donde avanzar. Por ejemplo, en creatividad, que genera oportunidades para que se desarrolle el talento, como defiende Richard Gerver. Y sin embargo, la escuela de hoy condena esa creatividad, en opinión de este experto en educación. «Se nace siendo creativo —afirma—, es parte de nuestra inteligencia natural y es lo que diferencia a los seres humanos de las demás especies. El 80% de los aprendizajes se producen antes de los cinco años, después de esta edad a los niños se les empieza a dirigir ordenándoles qué deben hacer, cómo hacerlo y en qué plazos. Esto termina por obstruir las vías de creatividad que estos jóvenes poseen».

Dieciocho meses de trabajo

Hay otros muchos ámbitos nuevos que explorar y desarrollar desde la escuela. La educación emocional en edades tempranas, propone Jannet Patti, otra educadora reconocida internacionalmente. «Ésta debe comenzar en la educación infantil y transcurrir a lo largo de toda la vida, permite al individuo afrontar mejor los retos de la vida y tiene como finalidad el desarrollo del bienestar personal y social. No debemos olvidar que las emociones tienen un valor adaptativo porque nos protegen de peligros, son valiosos recursos de información porque nos pueden hacer ver qué sienten otros y, finalmente, las emociones no pueden estar separadas de la cognición y las habilidades sociales».

Gran parte de la comunidad educativa aboga por un revolucionario cambio en la forma de enseñar, de aprender… en la escuela para formar a los ciudadanos del futuro. La Fundación Telefónica ha abierto un espacio para dar cabida a todas estas opiniones críticas y nuevos modelos de pensamiento. Durante 18 meses, ha preguntado a diversos expertos internacionales y a toda la comunidad educativa cómo debería ser la educación del siglo XXI. Gurús y expertos como Richard Gerver, Alejandro Piscitelli, Judi Harris, Jannet Patti, David Alburu, Fernando Savater, Geroge Siemens… han participado en este debate a través de actividades en la red y eventos presenciales en nueve países diferentes (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Perú y Venezuela).

Estos son los retos que todos ellos plantean para la educación del futuro:
  1. Hay que formar al ciudadano del siglo XXI:la sociedad del siglo XXI requiere individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes con el mundo digital, con altos dotes sociales y que se adapten a ambientes laborales diversos.
  2. La inclusión social como eje:es trascendental el establecimiento de políticas públicas regionales para el desarrollo sostenible en el que uno de los pilares sea la inclusión social.
  3. Se requiere liderazgo institucional:la cultura digital lleva años instaurada en la sociedad. Las instituciones educativas no pueden permanecer ajenas, por lo que se torna fundamental un liderazgo institucional basado en la construcción de un sentimiento de comunidad sólido, unido a un uso de las TIC desde y para la pedagogía y el currículo del centro.
  4. Extraer la inteligencia colectiva:en una sociedad cada vez más compleja sobrevivir en ella depende cada vez más de una inteligencia colectiva. El ser humano es social por naturaleza, por lo que ha de aprovechar las posibilidades abiertas de la sociedad digital.
  5. Contenidos + Pedagogía + Tecnología:la intersección entre tres factores fundamentales son claves para la introducción de las TIC en los procesos educativos: sólidos conocimientos de los contenidos, dominio de competencias pedagógicas y manejo de herramientas tecnológicas y sus posibles aplicaciones. La tecnología no reinventa a la pedagogía, sólo amplía sus posibilidades.
  6. Las TIC implican nuevos métodos de evaluación:aprender utilizando las TIC requiere un planteamiento metodológico distinto al de adquisición de meros contenidos. Evaluar este tipo de aprendizajes no debe centrarse, por tanto, en determinar el éxito en adquisición de contenidos sino en el dominio de las competencias del siglo XXI.
  7. Hay que romper el mito de los nativos digitales,es decir, la consideración de que todos los jóvenes son nativos digitales y dominan las TIC para usos de provecho en el siglo XXI.
  8. Fomento de la creatividad:existe una inminente necesidad de repensar los sistemas educativos para evitar ahogar la creatividad de los aprendices. Es decir, enterrar un sistema educativo basado en el control e instaurar uno de empoderamiento. El alumno nace siendo creativo y el sistema educativo ha de generar las condiciones para que pueda seguir desarrollando esa creatividad.
  9. Importancia de la educación emocional:la finalidad principal de la Educación es que cada sujeto pueda alcanzar un grado óptimo de bienestar social y emocional, por lo que la educación emocional debe ocupar un lugar privilegiado en los sistemas educativos. Para ello los programas de formación docente deben dedicar una mayor atención a tales competencias.
  10. Cooperación necesaria entre familia, escuela y comunidad:la educación no es exclusiva de las instituciones educativas: es posible aprender en cualquier lugar de la sociedad. Para ello debe existir conexión y cooperación entre familia, escuela y comunidad. La educación es una cuestión de toda la sociedad.
  11. Liderazgo sin burocracia: el liderazgo en una institución educativa debe tener como finalidad principal la mejora educativa de los discentes, con un liderazgo centrado en la pedagogía y alejado de la pura burocracia. Todos los agentes de la comunidad educativa deben estar implicados en la consecución de las metas del centro.
  12. Objetivo: desarrollo de competencias. Los cambios de sistema educativo deben orientarse hacia la mejora competencial de los estudiantes. La sociedad digital requiere de competencias que los sistemas educativos han de desarrollar (autonomía, adaptación, tratamiento de la información, etc.), reformando el currículo. Se requerirá de unidades didácticas más simples basadas en tales competencias útiles para la inserción social, aprendiendo de forma conectada en red.
  13. Foco en los intereses del aprendiz: el aprendizaje debe producirse de forma natural, partiendo de los intereses del aprendiz, teniendo en cuenta lo que ya sabe, desde la práctica y de cometer errores para ser reorientado por el docente.
  14. Un nuevo rol del profesor y su formación:desde la transmisión de contenidos a la orientación y apoyo del alumno, generando las condiciones para que sea éste el que, de manera activa y experimental, construya su propio conocimiento. Ello comporta que la formación docente se reconfigure, contemplando de forma más sólida el uso pedagógico de los entornos digitales para la sociedad del siglo XXI.
  15. Nueva ecología del aprendizaje:existe una nueva ecología del aprendizaje que está reconfigurando la educación. Volvemos a entenderla en su sentido amplio, más allá de su simple consideración como escolarización.
  16. El reto de considerar todos los ámbitos educativos posibles: existe una necesidad de disrupción en el sistema educativo planteado como ente aislado de la sociedad. Los aprendizajes producidos en ambientes no formales e informales crecen a un ritmo vertiginoso y no quedará más remedio que considerar los beneficios de todos estos ámbitos educativos.
  17. Interactuación sobre los contenidos:el aprendizaje no está en los contenidos sino en las interacciones que se producen alrededor de ellos. El aprendizaje en red a través de interacciones debe consistir en agregar, remezclar y poner en práctica los conocimientos.
  18. Una formación adaptada a las demandas:la construcción del currículo que deberá configurar los nuevos perfiles que demanda la sociedad tendrá que hacerse entre todos los agentes involucrados en su desarrollo. La sociedad y las escuelas deben colaborar para adaptar la formación a las demandas sociales del siglo XXI.
  19. Se trata de formar a ciudadanos, no solo a profesionales eficientes:un sistema educativo abierto a la comunidad y basado en aprendizajes colaborativos que implican a toda la sociedad. La labor de este sistema no es formar a ciudadanos únicamente para ser útiles a un mercado, sino formar a ciudadanos capaces de desenvolverse en todos los niveles sociales.
  20. Evitar la ansiedad tecnológica:la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, es imposible predecir qué tipo de tecnología habrá en un futuro próximo. Lo que sí tendrá que hacer la sociedad, es diseñar cómo quiere que sea la educación del siglo XXI, la tecnología que acompañará será la que esté disponible llegado el momento de la implantación.

Fuente: abc.es