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La importancia de las TIC en la educación

Hoy en día, las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) forman parte de los cambios a nivel económico, social y tecnológico que se están produciendo en la sociedad actual. Con estos avances digitales, las instituciones educativas no pueden mantenerse al margen, ya que la implantación de las TIC en la educación puede ayudar a enriquecer, transformar y complementar la trayectoria académica del alumnado.

En este sentido, las Tecnologías de la Información se entiende como las herramientas que sirven para almacenar, procesar y recuperar los datos a través de diferentes soportes electrónicos. De hecho, en los últimos años, el uso de las TIC en el aula ha ido evolucionando y, posiblemente, con el tiempo se convierta en una necesidad para los profesionales como el titulado en el Grado Superior en Educación Infantil.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) comparte la idea de la importancia que tiene las TIC y las redes sociales en educación, sobre todo porque pueden apoyar a los docentes en su labor o mejorar la calidad del aprendizaje de los estudiantes, por el acceso a la gran cantidad de información que presentan estas herramientas.

¿Cómo contribuye las TIC en educación?

Durante el proceso de enseñanza, los docentes y el titulado en Técnico Superior en Educación Infantil a distancia deben conocer que los alumnos requieren de una serie de condiciones específicas que faciliten la adquisición de conocimientos en la realización y desarrollo de diferentes tareas. Estas acciones se pueden ver favorecidas por el uso de las TIC en educación, aportando una preparación constructiva y significativa.

Aunque cada estudiante posee un talento y tiene diferentes ritmos de aprendizaje, en cuanto a la asimilación y adquisición de nuevas nociones, con el asentamiento de las TIC en el aula el alumnado aprenderá por medio de la indagación y la búsqueda de información de una manera tanto teórica como práctica.

En este sentido, muchos autores aseguran que las TIC favorecen las necesidades del alumnado porque reúnen unos aspectos fundamentales:

  • Flexibilidad: tanto el alumno como el profesor pueden decidir el uso del material informático o dispositivo electrónico que se adapta a sus necesidades para llevar a cabo una tarea en concreto.
  • Versatilidad: las tecnologías de la información permite realizar diversas actividades en diferentes formatos como, por ejemplo, la producción, edición o transformación de un vídeo.
  • Interactividad: con el uso de las TIC en la educación, los alumnos pueden interactuar y descubrir una serie de contenidos que les facilite el logro en la consecución de las tareas.
  • Conectividad: los estudiantes pueden comunicarse, compartir e intercambiar información por medio del uso de redes sociales o de plataformas virtuales donde puedan aportar y ofrecer sus puntos de vista referidos a un tema en específico.

Por otro lado, para que estas tecnologías en la educación se empleen de manera segura y ayuden en el proceso de enseñanza, siendo favorable para el alumnado, los docentes deberán tener en cuenta diferentes matices como:

  • Adecuar las exigencias al nivel del desarrollo del alumno y de sus capacidades personales.
  • Ajustar los contenidos a los conocimientos previos del estudiante como iniciadores en la construcción de los nuevos aprendizajes.
  • Facilitar los materiales para que se permita la manipulación, el descubrimiento y la transformación creativa.
  • Adaptar las tareas por medio de trabajos cooperativos con el objetivo de afianzar las relaciones sociales dentro del aula.

Diferentes herramientas TIC en la educación para el aula

Actualmente, las tecnologías de la información se pueden considerar unos recursos digitales muy favorecedores para el trabajo colaborativo dentro y fuera de las aulas. De hecho, las diferentes herramientas tecnológicas posibilitan desarrollar tareas de manera conjunta en tiempo real, así como establecer una conexión entre el profesor y el alumno durante el proceso de enseñanza.

Las TIC para crear entornos de trabajo

  • Google Apps for Education. Es una herramienta que se puede utilizar en todos los centros educativos, ya que se trata de un entorno colaborativo enfocado especialmente al ámbito académico donde están incluidas diferentes plataformas de Google para trabajar en línea como Gmail, Google Drive, Calendar o Sites, entre otras.
  • Edmodo. Es una plataforma tecnológica y educativa, de carácter gratuito, que permite compartir documentos e información en un entorno privado, a modo de red social.
  • GoConqr. Esta herramienta se trata de un entorno de estudio personalizado, online y gratuito. En ella se puede crear, compartir y descubrir mapas mentales, así como diferentes cuestionarios o apuntes que ayuden a mejorar el aprendizaje.

TIC en educación para debatir y colaborar

  • Padlet. Se trata de una herramienta educativa fácil y sencilla de usar. Su funcionamiento se asemeja a un ‘corcho’ en formato digital donde se pueden introducir todo tipo de documentos con la finalidad de compartirlos con los compañeros de clase.
  • Prezi. Esta aplicación multimedia permite crear diferentes presentaciones de manera dinámica y original, pudiendo introducir todo tipo de archivos. Es un recurso muy favorable para desarrollar el aprendizaje, ya que está adaptada a la era digital. Además, los trabajos se pueden descargar para su correcta ejecución sin necesidad de tener internet.

Otras TIC en el aula

Una de las TIC en el aula que destaca para compartir archivos es Dropbox, un servicio de almacenamiento en línea que sirve para guardar todo tipo de archivos. Además, ofrece la posibilidad de crear carpetas con otros usuarios y conectarse a otros dispositivos mediante aplicaciones web progresivas o apps móviles.

Por otro lado, también existen herramientas de gamificación para que los alumnos aprendan los conocimientos de forma dinámica. Un ejemplo es Kahoot, un juego interactivo en línea  donde los estudiantes pueden contestar en tiempo real a las preguntas, siendo adaptable a móviles y tablets.

A lo largo del artículo se ha podido comprobar la importancia que tienen las TIC en la educación, pero también se debe tener en cuenta que la correcta implantación de estas depende de varios factores entre los que destacan el interés y la formación por parte de los docentes, tanto a nivel instrumental como pedagógico.

Es de vital importancia que los profesores tengan una cierta formación sobre el uso de las herramientas de las Tecnología de la Información y la Comunicación con la finalidad de aprender a aplicarlas e introducirlas cuando se requiera para ofrecer una educación de calidad a todo el alumnado.

 

Fuente:

https://medac.es/blogs/sociocultural/las-herramientas-tic-en-la-educacion

 

La educación ante una gran encrucijada

La no planificación o la mala planificación es una amenaza continua para el alcance de los aprendizajes en el aula. Este fue el aspecto de mayor relevancia en términos de la necesidad de su desarrollo que se puso en evidencia en la evaluación del desempeño.

Por JULIO LEONARDO VALEIRÓN UREÑA
La educación en nuestro país está en una encrucijada, por un lado, producto del impacto de la pandemia de la COVID-19 y sus secuelas, y por el otro, por su gestión tanto en el plano nacional como territorial. Estos son hechos pasados ya, que deben servir para aprender de ellos y, en lo posible, gestionarlos mejor.

La evidencia científica de los estudios en educación, tanto nacional como internacional, han puesto en evidencia factores claves para alcanzar una educación de calidad, es decir, una educación que efectivamente apueste por los aprendizajes de todos: estudiantes, maestros, gestores. Por un lado, se ha destacado el papel del liderazgo en los centros educativos como elemento articulador de un proyecto de centro comprometido con resultados, y por el otro, la importancia de la atención personalizada de cada estudiante por parte del docente.

Ambos factores, en el marco de la escuela, pueden ser útiles para generar procesos importantes que permitan el desarrollo de una cultura de calidad. Por supuesto, hay otros que articulados a estos dos primeros asegurarán que los mismos se cumplan en el sentido que en sí mismos tienen, me refiero al desarrollo efectivo de los equipos pedagógicos de los centros, los cuales deberán servir como espacios de revisión, análisis y desarrollo de la gestión profesional de los procesos de enseñanza y aprendizaje. En esta perspectiva, el trabajo colegiado entre los docentes deberá jugar un rol de importancia y relevancia. Otro aspecto por considerar es la figura de la coordinación pedagógica, es decir, el acompañamiento continuo del trabajo en el aula por parte de un colega-acompañante que retroalimente de forma continua los procesos que se desarrollan en el ánimo de incentivar las competencias que apunten por la mejora y, por el otro lado, que permita la superación de esquemas que, por el contrario, no son generadores de aprendizajes y deben ser superados.

La escuela y el aula son espacios dinámicos en que la acción reflexionada por parte de los actores, en el caso que nos ocupa principalmente, de los directivos y docentes, debe ir generando una cultura escolar centrada en resultados comprometidos con la calidad. La acción reflexionada para el desarrollo de una nueva acción enriquecida desde la perspectiva de sujetos que aprenden generará actitudes y comportamientos nuevos y distintos, que apostarán por la construcción de una nueva cultura escolar, que tanto hace falta en nuestra educación nacional. La Escuela de Directores por la Calidad Educativa (EDCE), fue un gran esfuerzo por alcanzar este propósito.

Reitero, en el país se cuenta con estudios que aportan evidencias científicas de estos procesos y que por una gestión que continuamente los ignora, no ha permitido los avances necesarios para alcanzar los logros de aprendizajes esperados.

Por otra parte, y es un ejemplo muy reciente de lo que antes hemos planteado, la evaluación del desempeño docente que se llevara a cabo en los años 2017-18, puso de relieve un conjunto de cosas que deben ser atendidos en la gestión docente de aula, de manera más precisa, la planificación del trabajo de aula tanto en su diseño como desarrollo; la creación de un clima de respeto y orden en el aula, como condición necesaria para asegurar los propósitos esperados; las habilidades para emplear los aciertos y errores en los procesos de aprendizaje con el fin de reforzar y mejorar los mismos; además, de la debida atención a la evaluación continua y efectiva que retroalimente los procesos y sus resultados.

Detengámonos en la planificación del trabajo de aula. No hay dudas que, si el docente no domina y cuente con esta herramienta didáctica, no puede asegurar la efectividad de su propio desempeño. Un proceso de gestión de aula no planificado o mal planificado no podrá asegurar altos logros de aprendizaje. La planificación no puede ser jamás una opción sino una condición fundamental de la gestión de los procesos de enseñanza. A nivel internacional se han desarrollado incluso facilidades en la web para que los docentes puedan hacer un uso efectivo de su diseño y desarrollo. En un taller sobre procesos de aula desarrollado por dos profesores finlandeses durante toda una semana, en el marco de uno de los congresos internacionales desarrollados por el IDEICE, esto quedó plasmado de manera inequívoca. La no planificación o la mala planificación es una amenaza continua para el alcance de los aprendizajes en el aula. Este fue el aspecto de mayor relevancia en términos de la necesidad de su desarrollo que se puso en evidencia en la evaluación del desempeño señalada anteriormente.

Por supuesto, todas estas cuestiones están estrechamente vinculadas con la formación inicial y continua del docente, tema este que se ha tornado en controversial en el país a partir de la Normativa 09-2015 que aún regula la misma, pero que debe ser mejorada conservando los elementos fundamentales que aseguren la calidad de dicha formación. Pero eso es harina de otro costal, como muy bien dice el refrán, y que volveremos sobre ella.

Las actuales autoridades de educación deben prestar atención especial a estos temas, como a otros que están en la palestra pública, todos los cuales fueron los que le dieron sentido al movimiento nacional por el 4% del PIB para la educación, según consigna la propia Ley General de Educación. Es necesario que el ministro de Educación, como conocedor muy bien de estos temas, abra su despacho a la reflexión con los sectores sociales que considere, bajo el supuesto de que el tema educativo desborda las estructuras mismas del Ministerio, haciendo todas las alianzas necesarias nacionales e internacionales para impulsar una educación de calidad

Fuente: acento.com.do

Conflictos entre padres y docentes ¿cómo manejarlos?

La relación entre padres y docentes no ha sido fácil en ningún momento de la historia de la educación, ya sea porque las interacciones son escasas, porque se limitan a ser básicamente informativas de la conducta o rendimiento del estudiante, o porque habitualmente se relacionan con dificultades o problemas, ha sido una constante durante los años.

Existen padres y docentes que establecen excelentes relaciones con el otro, que interactúan desde la comprensión profunda que todos tenemos un interés común, el bienestar y aprendizaje de los estudiantes. En teoría, la relación entre docentes y padres debiera reflejarse en un trabajo colaborativo permanente en virtud de mejorar los procesos de niños y niñas, pero lamentablemente, la mayor parte de las ocasiones, esta relación se reduce a una situación tensa en que el padre quiere presentar alguna queja, cuestionar la labor del docente, o en que el docente quiere informar alguna situación negativa respecto del estudiante. Es decir, se transforma en algo así como una afrenta entre padres y docentes.

Una vez que asumimos lo difícil de las relaciones, lo importante es hacer algo al respecto, actuar en virtud de mejorarlas. Lo positivo es que se puede hacer mucho, solo basta con proponérselo y tener la voluntad de hacerlo. En el siguiente artículo te compartimos algunas sencillas estrategias que contribuyen a mejorar las relaciones entre padres y docentes.

CONFLICTOS MÁS COMUNES

-Desconfianza de los padres

Algunos padres de familia sienten como una amenaza el hecho de que alguien más esté educando a sus hijos. Generalmente porque consideran que la educación que sus hijos reciben en el aula contradice a la educación en casa.

-Falta de comunicación

¿Qué ocurre cuando un alumno tiene un altercado con su profesor? ¡Bingo! Así es, los estudiantes, en el mayor de los casos, llegan a casa y al momento de contarle a sus padres lo ocurrido alteran la historia. Ojo, esto no quiere decir que nada sea verdad, sin embargo, acercarte a los padres del alumno para que tengan un mayor conocimiento de los hechos evitará conflictos en el futuro.

-Descontento por el trato a sus hijos

Hay padres de familia que les gustaría que a sus hijos les pusieran más atención que al resto de sus compañeros de clase, por otra parte, puede ser que les moleste que les presten tanta atención a sus hijos.

“No es para tanto”

Hay situaciones en las que los padres creen que se está siendo injusto con sus hijos.

¿CÓMO MANEJARLOS?

Cualquiera que sea el caso es vital que tanto el actuar del docente como de la institución sea asertiva para solucionar el conflicto.

  1. Instancia presencial. Lo primero es generar una cita con los padres en cuestión. Toma en cuenta sus horarios y lleguen a un acuerdo para que puedan acudir. Prepara la reunión con anotaciones para que no olvides ninguno de los puntos a tratar con los padres de familia, no olvides generar un ambiente de confianza y respeto al momento de hablar con ellos.
  2. Comunicación asertiva. Recuerda que a nadie le gusta que le hablen “mal” de sus hijos, así que asegúrate de recordarles que el propósito de la reunión es beneficiar al alumno lo más posible. La cooperación de los padres de familia es crucial para el éxito académico, así que ten en cuenta sus intervenciones y toma notas de los aspectos más importantes.
  3. Aporta soluciones. No sólo se trata de decir lo que ocurrió o pasar un reporte a los padres de familia, también aporta soluciones. Imagina que vas al médico, hace su diagnóstico, escribe un montón de cosas, te informa cuál es tu padecimiento y no te da una solución. Impensable ¿cierto? Los padres de familia se sienten exactamente de la misma manera. Propón soluciones alternas, incluso antes de realizar la cita con los padres, elabora propuestas para darle solución al conflicto.
  4. Genera acuerdos. Las cosas no siempre van a resultar como nosotros lo queremos, se flexible en donde puedes serlo, se capaz de llegar a acuerdos tanto con los estudiantes como con sus padres. Recuerda, no es una lucha de poder o de tener razón acerca de algo.

 

Fuente:

https://educrea.cl/conflictos-entre-padres-y-docentes-como-manejarlos/

Cómo organizar las mejores fiestas de fin de curso

Las fiestas de fin de curso siempre son de las más esperadas por niños y niñas. Es una fiesta para finalizar etapas, dejar los libros atrás y eso solo puede significar una cosa: ¡La llegada del verano!

Es habitual celebrar de forma especial esta fecha señalada. Es una buena forma de concluir un gran año de esfuerzo, estudio y seguramente también algo de diversión, con todos los compañeros y despedirse durante tres meses (querido verano☀💦) hasta el próximo curso escolar.

Niños y no tan niños disfrutarán de todas las actividades que realicemos. Las fiestas de fin de curso no sólo son para cursos infantiles sino que también se pueden realizar durante la primaria y secundaria. Además todos los acompañantes de los niños son bienvenidos a participar y disfrutar de la fiesta.

Aquí te dejamos algunos consejos para hacer las mejores fiestas de fin de curso.

  1. Fiestas temáticas. Recurrir a temas específicos para fiestas de fin de curso puede resultar muy divertido. Imagina a niños, padres y profesores vestidos de piratas, superheroes o hawaianos. No olvides añadir decoración acorde a la temática escogida.
  2. Al agua patos! Aprovechando el buen tiempo se pueden realizar todo tipo de actividades relacionadas con el agua: guerras de agua o recurrir a cañones de espuma.
  3. Involucra a los niños. Parte de la decoración la pueden hacer los niños con diferentes manualidades. Ésta es una idea genial para hacer que participen, interaccionen entre ellos y desarrollen su creatividad.
  4. Juegos y animaciones. Es importante realizar actividades y animaciones divertidas para que todos los niños participen y se lo pasen bien. Contar con profesionales asegurará el éxito de la fiesta.
  5. Menú pensado en niños. El menú de una fiesta infantil se resume a helado, pizza, refresco y dulces, eso sí, dulces de calidad.

Anímate a preparar una fiesta a todo dar para que tus alumnos no olviden lo mucho que disfrutaron el participar de su fiesta de fin de año escolar.

Fuente: https://www.soylafiesta.es/

¿Se han convertido los regalos a los profesores en una obligación?

Muchos padres y madres se encuentran ante el dilema de ser el raro del grupo por no querer participar, otros actúan por inercia y se unen a la iniciativa y otros tantos no entienden esta nueva moda que, desde hace años, vuelve una y otra vez a las aulas.

Muchas veces, como padre, uno se encuentra en el dilema de no ser el “raro” del grupo ni que señalen a su hijo por no regalar. Sin embargo, quien es contrario a regalar, sea por el motivo que sea, se siente presionado por el grupo y entonces, ¿qué se enseña a los hijos si los padres callan una opinión o un desacuerdo frente a otros? ¿Se debe actuar siendo fieles a las convicciones o regalar porque sí y desenfocar el significado? Este es el caso de Aitor Arrilucea, fontanero y padre de un niño de cuatro años y otra de tres: “Hacemos reuniones para exponer algunos temas del curso y no este, aunque sea tomándonos un café. ¿Y los que tenemos más de un hijo? Ve sumando. Además, aunque te digan que no estás obligado a participar, el hecho de salir del grupo penaliza de algún modo”, expone Arrilucea, quien destaca que debería premiarse tan solo la labor de los niños.

Por su parte, Kevin Van Wijk, jugador de baloncesto holandés y padre de un niño de seis años, considera que el tema de los regalos debería ir en función de lo que signifique el profesor para los niños y los progenitores. “Si el profesor hace un buen trabajo, uno puede plantearse hacerle un obsequio. No obstante, ser educador es una profesión como otra. En mi caso, si hago un buen partido, nadie viene a pagarme una cena. Alguien puede hacerlo una ocasión puntual, pero no por norma”, afirma Van Wijk. Y añade que está bien gastar dos o tres euros por familia, aunque puede acordarse no regalar cada año. En Holanda, su país de origen, no se aborda este tema en grupo. “Si algún padre quiere regalar a nivel particular al profesor, bien. Pero cuando yo era niño esto no se hacía, menos si el profesor no te gustaba”, analiza el jugador de baloncesto.

Alma García, diplomada en Magisterio y licenciada en Psicopedagogía, habla de moda en los últimos años en lo que concierne a este tipo de regalos. “Cuando esto ocurre se pierde autenticidad y regalar es algo verdaderamente auténtico. Regalar es un extra que se hace por agradar, establecer un vínculo, mejorar una relación o agradecer. Regalas porque quieres”, asevera la experta en desarrollo infantil, terapia emocional y terapia de aprendizaje. En épocas pasadas, si existía un lazo real con un profesor, él lo notaba. Hoy en día los padres pueden hablar mal de profesor y regalarle a final de curso. Frente a esto, García, con formación en neurociencia, esclarece que enviamos mensajes contradictorios a nuestros hijos y olvidamos que actúan por imitación y repetición. “Hemos ritualizado algo que ha de ser voluntario”, explica esta psicopedagoga.

Efectivamente, “parece que el hecho de regalar a un profesor está institucionalizado”, comenta Alexia Eiras, profesora de secundaria en Ourense (Galicia) y madre de un niño que cursa sexto de Educación Infantil (equivalente a tercero de Educación Infantil en otras partes de España). “A muchos nos da apuro recibir regalos. Suele hacerse más en infantil y primaria. No estoy en contra de que se regale, aunque vería mejor que los niños preparasen algo que les naciese y se divirtiesen haciéndolo”, reflexiona.

Cristina Navarro, empleada de supermercado y madre de una niña de seis años, lo tiene claro e interpreta que, ante una buena experiencia con el tutor, el regalo es viable. Pero indica que en su grupo los padres decidieron preparar algo donde sus hijos estuviesen presentes y encargaron un cuento con fotos de los niños, siendo ellos los personajes. “Creo que es algo más personal y emotivo y la profesora puede recordar a sus alumnos”, comenta Navarro. “Regalar es una cuestión muy personal y cada progenitor debe poder decidir sin presiones”, asegura Lorena Cid, guardia civil, cuya hija mayor se encuentra terminando el curso de sexto de infantil. “En nuestro grupo se dejó claro desde el principio que no era obligatorio y así lo veo yo. Opino que con lo que regalemos al profesor puede sentirse aludido respecto a su labor”, argumenta Cid.

Ante este dilema, son muchos los padres que, incluso, llegan a exponer su preocupación en terapia. “Para regalar hay que preguntarse por la motivación, como el trato a los niños… El regalo supone dar gracias”, sostiene Sandra García, psicóloga sanitaria y psicoterapeuta. La experta incide en que los padres deben tener claros los valores a trasmitir a los hijos para que actúen con otros en el futuro, de un modo espontáneo, emotivo, forzado o material. “Es bonito que los menores se expresen con naturalidad y el profesor dará valor. Seguramente cada uno podemos recordar a ese educador que nos marcó en nuestra niñez y por qué lo hizo, como por una caricia o sonrisa. Regalando algo material no puede asombrarnos que los niños lo soliciten para ellos por sus notas”, termina esta psicóloga.

Por último, Silvia Fernández, responsable de calidad y administración, no encuentra necesario ni ético regalar a alguien por desempeñar su profesión. “En empresas privadas y ciertos cargos de responsabilidad ha de firmarse que no se aceptan regalos. En el ámbito público considero que estamos tan habituados a recibir un trato inadecuado, que cuando algo es meramente normal nos parece extraordinario y creemos que estamos obligados a dar las gracias con un regalo”, aclara Fernández, madre de un niño de seis años. Para ella es un tema que compete a los niños y opina que los adultos deberían estar al margen. “Es muy complicado hacerle entender a un niño que vas a hacer algo diferente a otros por principios. Así que la mayoría, aunque no estemos de acuerdo con el hecho, aceptamos. Pienso que algo material por norma interna y por decreto, independientemente de la valoración del trabajo del educador, es contraproducente para la educación y ejemplo a nuestros hijos”, concluye Fernández.

Fuente: https://elpais.com/

¿Cómo tratan a sus profesores algunos países del mundo?

Durante los primeros días de trabajo en una escuela en Vietnam, a un maestro le preguntan cuáles son los objetivos que quiere alcanzar en su carrera.

¿Quiere trabajar en primera línea con niños y adolescentes?, ¿un cargo gerencial?, ¿o disfruta más investigando y desarrollando técnicas y metodologías educativas?

A partir de ahí, el docente y el director de la escuela trabajan juntos para estructurar la carrera del primero sobre la base de sus preferencias.

En Japón, el pago de bonos adicionales, la capacidad de acelerar los ascensos profesionales y la idea de enfrentar retos hacen atractiva la tarea de enseñar en las escuelas más pobres del país.

En Estonia, la fuerte evolución de los salarios durante los últimos años y la autonomía para aplicar métodos creativos de enseñanza hacen de la carrera docente una de las más codiciadas.

En Corea del Sur, el alto estatus social de los profesores combina estabilidad, buenos salarios y un proceso de admisión riguroso.

En Finlandia, el salario no es el más alto comparado con el promedio de otros profesionales, pero sí tiene prestigio.

Educación de calidad

Pero, ¿qué tienen en común estos cinco países?

La contratación de maestros es selectiva, la profesión es valorada y, más importante aún, la carrera es estimulante, lo que atrae a buenos profesionales a los salones de clase.

Andreas Schleicher

FUENTE DE LA IMAGEN,JOHN NORDAHL/OCDE

Pie de foto,“La calidad de la educación en un país nunca será mejor que la calidad de sus maestros”, dice Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE.

Ese enfoque en la calidad del docente ha derivado en buenos resultados en el influyente Informe Pisa, organizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que evalúa el desempeño de jóvenes de 15 años de edad en ciencias, matemáticas y lectura en 75 países.

La calidad de la educación en un país nunca será mejor que la calidad de sus maestros“, dice Andreas Schleicher, fundador del Informe Pisa y director de Educación de la OCDE, a BBC News Brasil.

Agrega que para tener buenos docentes, tienes que atraer a las personas más talentosas a esa profesión, ofreciéndoles una carrera llena de retos, así como buenas condiciones de trabajo.

Pero, ¿qué se puede aprender de la experiencia de los países que mejor tratan a sus profesores?

La OCDE ha evaluado las políticas hacia los maestros en 19 países que, además de ser exitosos en Pisa, no tienen grandes disparidades en la calidad de la educación impartida a estudiantes ricos y pobres. Entre estos se encuentran Japón, Singapur, Estonia, Finlandia, China y Alemania.

Aunque cada uno aplica modelos diferentes, hay algunos factores comunes que han sido identificados y que pueden servir de inspiración:

Pruebas estrictas de admisión y “reclutamiento” de los mejores alumnos

Todos los países con el mejor desempeño en Pisa han aplicado un criterio estricto para la contratación y entrenamiento de los maestros, según un estudio de la OCDE sobre Políticas Efectivas para los Docentes.

Jóvenes presentando un examen.

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Pie de foto,Para Claudia Costin, de la Fundación Getulio Vargas de Brasil, la selectividad para escoger a los maestros es esencial para darle prestigio a la profesión docente.

En Corea del Sur y China, quienes están interesados en enseñar en la educación primaria deben superar dos pruebas altamente competitivas: una para entrar en el curso de entrenamiento docente y otro para recibir la formación para ser integrado en el sistema educativo.

En Alemania, la preparación para ser profesor de educación básica dura entre seis y siete años e incluye una maestría y, al menos, un año de práctica docente en un salón de clases. Además, los aspirantes deben superar un proceso nacional de certificación.

En Singapur, los mejores alumnos de bachillerato son “reclutados” para que se conviertan en profesores gracias a la oferta de atractivas condiciones para estudiar y trabajar, incluyendo una generosa beca mensual durante el periodo de entrenamiento.

La selectividad es esencial para darle prestigio a la profesión de docente, señala Claudia Costin, directora del Centro para la Excelencia y la Innovación en Políticas Educativas de la Fundación Getulio Vargas (FGV) de Brasil.

En Finlandia es muy difícil ser maestro y hay muchos aspirantes, incluso a pesar de que pagan menos que otras profesiones que exigen el mismo nivel de formación”, afirma Costin.

Formación con experiencia práctica

Andreas Schleicher, de la OCDE, apunta que los países exitosos en Pisa han adoptado sistemas de entrenamiento para los maestros que requieren que estos obtengan una cierta cantidad de experiencia práctica dentro de las aulas, bajo supervisión.

En Alemania, el periodo de entrenamiento práctico de los futuros maestros en salones de clase se extiende hasta dos años.

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Pie de foto,En Alemania, el periodo de entrenamiento práctico de los futuros maestros en salones de clase se extiende hasta dos años.

Es importante garantizar que una parte considerable del entrenamiento ocurra en las aulas de clase de las escuelas, no solo en las universidades. Los salones son los lugares donde los maestros obtienen mucha de la técnica y de la formación. Las clases tienen un equilibrio entre la teoría y el entrenamiento práctico”, apunta.

La duración de este periodo práctico varía entre los países con los mejores resultados en el Informe Pisa, desde 20 días en Japón hasta unos cuantos meses en Reino Unido, Australia y Noruega; y llegando a uno o dos años completos en Alemania.

Especialistas en sus materias

Otra característica común entre los países que obtienen buenos resultados es el elevado número de profesores con especializaciones en las áreas que enseñan o la oferta, tras su contratación, de cursos y talleres para asegurarse de que sigan formándose como profesionales.

En países como Australia, la proporción de docentes especializados en sus materias supera el 80%.

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Pie de foto,En países como Australia, la proporción de docentes especializados en sus materias supera el 80%.

En países como Finlandia, Australia, Corea del Sur y Alemania, la proporción de maestros especializados en sus materias en las escuelas públicas supera el 80%.

“Lo primero de lo que te das cuenta como estudiante es si tu maestro realmente domina el tema que está enseñando. Entonces, claramente es una ventaja contar con un profesional experto en su materia”, afirma Schleicher.

Según Claudia Costin, la falta de cualificación de los maestros hace difícil que los estudiantes desarrollen la capacidad de “reflexión científica”. Esto es: que aprendan la lógica detrás de las lecciones que reciben y puedan aplicar ese conocimiento de forma crítica en lugar de simplemente repetir un contenido que memorizaron.

“Para enseñar a un nivel más profundo, para que los alumnos aprendan a pensar de forma científica, el profesor tiene que tener conciencia de la didáctica de la disciplina. Él no puede enseñar a pensar de forma científica solamente siguiendo el libro de texto”, apunta Schleicher.

Plan de carrera y buenos salarios

De acuerdo con la OCDE, en general, los países que mejor aparecen en el Informe Pisa le pagan a los maestros salarios que superan el ingreso per cápita y algunos -como Corea del Sur, Alemania y Hong Kong- ofrecen salarios extremadamente competitivos.

Alumnos en un salón de clase.

FUENTE DE LA IMAGEN,PICASA/AGÊNCIA BRASIL

Pie de foto,La posibilidad de tener una carrera atractiva es uno de los incentivos para captar nuevos profesores.

Pero Schleicher indica que algunos países que no tienen buenos resultados en el Informe Pisa también ofrecen buenos salarios mientras que países como Finlandia, donde los maestros ganan menos que otros profesionales, tienen una enseñanza de calidad excepcional.

Según él, esto significa que un factor más importante que el salario es hacer de la profesión docente una carrera estimulante con la posibilidad de avanzar sobre la base de los resultados que se obtengan.

Tú quieres que las personas más talentosas y competentes en la sociedad se conviertan en maestros. Eso es lo que hemos aprendido de Finlandia”. Allá, los salarios de los docentes no son fantásticos pero todo el mundo quiere ser profesor porque se considera que es una carrera increíble”, dice.

Retos y formación continuada

Otro factor en común entre los países con buenos resultados en Pisa es la amplia oferta de cursos para profesores que garantizan su formación continua, así como la autonomía que tiene para desarrollar y probar nuevos métodos de enseñanza.

Sala de aula

FUENTE DE LA IMAGEN,SOLSTOCK/GETTY IMAGES

Pie de foto,Las oportunidades para acceder a cursos de formación continua es un elemento clave en la carrera profesional de los maestros.

Australia, Reino Unido, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Singapur ofrecen acceso de forma frecuente a los docentes a talleres de formación para que tengan contacto con nuevas metodologías y opciones profesionales.

Además, en la mayor parte de estos países, el avance en la carrera docente está directamente asociado con el tamaño de los retos que el maestro quiere asumir y con los resultados que obtiene.

En Japón, por ejemplo, a los maestros se les exige que cambien de colegio de forma periódica para asegurar un equilibrio entre principiantes y profesionales experimentados en las escuelas ubicadas en las zonas más pobres del país.

También hay incentivos para los educadores que opten por dar clases a estudiantes que se encuentran en una situación desventajosa desde el punto de vista social y económico.

En esos casos, los maestros pueden recibir un ascenso más rápido a cargos gerenciales o se les permite escoger la próxima escuela en la que irán a trabajar.

Fuente: https://www.bbc.com

Qué hacer cuando los alumnos desafían a sus profesores

A menudo nos encontramos con conductas disruptivas en el aula. Una de las más preocupantes tiene lugar cuando el alumno toma una actitud retadora y territorial, contestando a sus maestros con chulería y faltas de respeto, un problema de actitud que es cada vez más frecuente. En Centro Psicología Bilbao sabemos que cuando este mal comportamiento no se maneja de manera adecuada puede desembocar en expulsiones y empeorar la relación entre profesor y alumno, por lo que es conveniente tratar el problema cuanto antes.

De acuerdo con lo que nos enseña la Psicología de la Educación, si detectamos este tipo de conductas hay que tener especial cuidado de no desafiar al estudiante delante de sus compañeros, ya que esto haría que estos últimos apoyasen el comportamiento provocador, particularmente si existe una mala relación con el docente, si este no se ha ganado el respeto de la clase, o si sus peticiones o el tono que ha empleado se consideran injustos.

En esos momentos tan delicados toda rivalidad entre alumno y profesor debe ser evitada en la medida de lo posible, y es preferible llamar al alumno por separado para hablar con él. Dejaremos un tiempo para que se olvide el enfado inicial; y nos dirigiremos a él haciendo referencia a las normas de la clase, procurando dar opciones sobre qué comportamientos son los adecuados en este caso: qué estrategias puede seguir si vuelve a encontrarse en la misma situación.

Cuando hablemos con estos alumnos es imprescindible referirse a comportamientos y a normas, no a personas. Evitemos poner etiquetas o hacer referencias a su personalidad, pues, de lo contrario, entenderán que ellos son el problema, y no sus conductas. La comunicación con ellos debe  mantenerse en el tiempo, de modo que genere empatía en lugar del resentimiento que muchas veces es provocado por las relaciones con diferentes niveles de poder.

Para reforzar estas estrategias que pueden aplicarse directamente en el aula, resulta muy conveniente realizar algunas sesiones de terapia psicológica o incluso reeducación, trabajando el respeto a la autoridad, los límites y las normas, de forma que mejoremos sustancialmente estos problemas de actitud.

Fuente: www.centro-psicologos.com

¿Por qué es importante el autocontrol en el docente?

La enseñanza es un proceso emocional tanto para los profesores como para los estudiantes. No se trata solo de impartir conocimiento y ayudar a los estudiantes a mejorar y aprender, sino también de potenciar las emociones positivas que conducen al aprendizaje.

El profesional de la educación conoce con determinación el rol que cumple dentro del proceso enseñanza-aprendizaje, sin embargo, el sistema educativo aún no está preparado para identificar las necesidades emocionales de los docentes que son ocasionadas por diversos factores internos y externos durante la jornada de trabajo, en este sentido, la ausencia de programas y empatía humana genera la pérdida del autocontrol en el maestro. Las complicaciones laborales del docente que se presentan durante el transitar educativo generan una pérdida en la habilidad anímica.

Como docentes, también enfrentamos situaciones que pueden hacernos sentir enojados, frustrados, disgustados, tristes o incluso emocionados.

Para crear una atmósfera de aprendizaje de apoyo, necesitamos poder regular nuestras emociones mediante el uso de estrategias efectivas. ¿Qué es entonces la autorregulación emocional? ¿Y qué estrategias de autorregulación emocional necesitamos para prosperar en la enseñanza?

Autorregulación emocional:

Las emociones forman parte de nuestra vida diaria. Abarcan sentimientos, estados mentales y comportamientos frente a personas, circunstancias o eventos.

La enseñanza impone diferentes exigencias a nuestras emociones. Se espera que estemos tranquilos y controlados, incluso en situaciones estresantes. Esto es mediante la regulación de nuestras emociones o ajustándolas a un nivel óptimo en cada situación.

Por ejemplo, cuando nuestro entusiasmo por usar una nueva actividad en clase es intenso, puede terminar sobrecargando a nuestros estudiantes con mucho contenido y confundiéndose.

Estrategias para la autorregulación emocional

Aquí te presentamos estrategias de autorregulación emocional que pueden ayudarte a regular tus emociones, para así evitar desperdiciar mucha energía y que podamos mantener una atmósfera de aprendizaje saludable:

1. Establecer un “código de conducta” profesional:

Regular las emociones implica monitorear los sentimientos y poder establecer una relación profesional con los estudiantes. Para lograr este objetivo, los docentes pueden establecer un código de conducta para ellos mismos que subraye lo que se debe y no se debe hacer de la siguiente manera:

– Intentar controlar lo que se está sintiendo: Cuando se despiertan sentimientos intensos positivos o negativos (feliz, enojado, ansioso, etc.) es importante no intentar reprimirlos. La investigación ha demostrado que la supresión consume recursos cognitivos, lo que hace que el docente no pueda llevar a cabo la clase de la mejor manera, ya que no es probable que la emoción desagradable desaparezca (Gross, 2002; Kimura, 2010).

Pero esto no significa dejar que tus emociones te dominen. Trata de mostrarlos de manera adecuada y coherente con la situación. No grites, llores o digas palabras que no se deben decir a tus alumnos y que arruinarían tu identidad profesional . En su lugar, evalúa esa situación para averiguar el “por qué”.

Por ejemplo, si los estudiantes están teniendo comportamientos que nos corresponden , muéstrales que esto es inaceptable hablándoles con un tono de voz enojado sin perder el respeto o ser violento (muestre sentimientos de enojo, no acciones de enojo).

Luego, intenta comprender por qué se comportan de esa manera. Habla con ellos en voz baja y escúchalos principalmente (en clase, haciendo contacto visual directo con ellos o individualmente después de la clase).
Es posible que no estén interesados en la actividad que se esté realizando o que no hayan entendido sus instrucciones, etc. Por lo tanto, concéntrate en el problema real, cómo enfrentarlo con más éxito y dirija las acciones para evitarlo en el futuro.

2. Equípate con herramientas que te hagan sentir seguro:

Es necesario tener las herramientas que te ayuden a lidiar con diferentes situaciones. Esto te ayuda a sentirte seguro y capaz de regular tus emociones de forma eficaz.

– Conoce más sobre tus estudiantes: Invierte tiempo y energía para conocer las necesidades emocionales, físicas y cognitivas de sus estudiantes.
– Hacer frente de forma proactiva: Estar bien preparado es esencial para sentirse seguro y cómodo, pero también debes estar consciente de que ocurrirán situaciones inesperadas y tener nociones de cómo reaccionar frente a estos hechos. A pesar , no puede anticipar todas las posibilidades, pero puede prepararse para más alternativas.

Mientras prepara sus lecciones , piense en ‘lo que podría suceder’. Por lo tanto, intente prever los desafíos de la relación y luego decida ‘qué se debe hacer en este caso’ mediante la elaboración de su plan y la creación de recursos para los próximos riesgos y demandas.

Por lo tanto, no espere hasta que ocurran los problemas (afrontarlos de forma reactiva), pero piense en sus alumnos, cómo podrían comportarse y prepárese para afrontar esas situaciones.
– Aprenda a lidiar con situaciones embarazosas: Si sus estudiantes hacen preguntas para las que no tiene respuesta o no está seguro de ellas; si comete un error y los estudiantes lo notan … entonces, ¿qué haría en tales situaciones? Lea libros, artículos y publicaciones de blogs sobre estrategias de gestión del aula, pregunte a expertos y establezca contactos con otros profesores para aprender más sobre ellos.

3. Levanta tu espíritu en momentos difíciles

Cuando estamos experimentando un problema o una pérdida personal profunda en el hogar, es muy probable que nuestro estado emocional se exaspere aún más por la mala conducta de cualquier estudiante.
Podemos perder los estribos, gritar, gritar, maldecir, compartir nuestros problemas con nuestros estudiantes, llorar, etc., y así permitir que otros sean testigos de nuestro despliegue emocional solo para buscar alivio de lo que estamos enfrentando. En estos momentos, no es fácil regular nuestras emociones.

Pero, el aula no es el contexto para derramar nuestras emociones, ya que esto no nos llevará a ninguna parte aparte de perder el respeto y la participación de nuestros estudiantes en el aprendizaje . Entonces, para minimizar el impacto de estos momentos difíciles en los estudiantes:

– De camino al trabajo, escuche su música, canción favorita o lea un libro, una revista o cualquier escritura que le interese. También puede leer su horario de la semana y planificar actividades adicionales.

– Antes de comenzar tu primera clase, intenta venir un poco antes, habla con tus compañeros (los que están alegres y con los que te gusta charlar) sobre viajes, compras, moda, trabajo, etc. (pero no sobre tus problemas). O hable con sus alumnos sobre lo que han estado haciendo en su tiempo libre, lo que planean hacer, etc.

– Siempre que se sienta abrumado por sentimientos negativos, trate de recordar momentos felices (también divertidos) o eventos que puedan ayudarlo a sentirse bien.

– Pida la ayuda de un colega para sacar fotocopias adicionales, reunir materiales de la lección, etc. Puede devolver el favor cuando se sienta mejor.

Fuentes: redib.org

                  www.tuclase.cl

Checklist para docentes. Guía rápida para evaluar tu trabajo

Check-list para docentes. ¿Por qué no? El artículo de hoy tiene la intención de darte a conocer un checklist que utilizo para evaluar de forma rápida y objetiva mi quehacer en el aula, una lista con ítems que me parecen imprescindibles y que me ayudan a reflexionar sobre mi labor docente.

¿Quieres evaluar tu trabajo en el aula de forma rápida y objetiva? ¿Quieres conocer qué ítems utilizo en mi checklist? Si es así, no te entretengo más y doy paso a la redacción del artículo. ¡Qué ganas!

La idea de elaborar un checklist no es otra que la de reflexionar sobre cómo ha ido una determinada sesión. En muchas ocasiones entramos y salimos del aula de una forma tan automatizada que ni tan siquiera dedicamos unos segundos a evaluar cómo se ha desarrollado la sesión lectiva.

Por tanto, elaborar un checklist puede resultarte realmente útil en determinadas ocasiones porque cuenta con la ventaja de que es muy objetivo y se lleva a cabo en menos de un minuto.

En mi caso tengo varios checklist en función de lo que quiero analizar y evaluar. Y me ha parecido una buena idea compartir uno contigo para que, si lo crees oportuno, hagas una prueba en una de tus sesiones lectivas.

25 ítems de mi checklist para evaluar el trabajo de una sesión lectiva.

1. He sido puntual.

2. He entrado sonriendo.

3. Mi tono de voz ha facilitado la atención y la comprensión.

4. Mi lenguaje corporal ha transmitido energía y predisposición al trabajo.

5. He empezado la clase con un ¡Buenos días!

6. He pasado lista.

7. He recordado lo trabajado en la sesión anterior.

8. He generado expectativas al inicio de la clase.

9. He detallado al inicio de clase lo que mis alumnos aprenderán conmigo.

10. He dado las gracias con la fórmula: GRACIAS + [nombre] + POR + [motivo].

11. He formulado más preguntas abiertas que cerradas.

12. Me he dirigido a todos mis alumnos por su nombre.

13. He escuchado de forma activa cuando algún alumno me ha preguntado algo.

14. He atendido en algún momento a los alumnos con necesidades educativas.

15. He agradecido el valor de una respuesta acertada y también equivocada.

16. He intercalado anécdotas, vídeos, imágenes… mientras enseñaba.

17. He sido asertivo en lugar de autoritario.

18. Al menos un tercio de mis alumnos han intervenido en algún momento.

19. Ni yo ni ningún alumno ha salido del aula para ir a buscar material olvidado.

20. He sido puntual a la hora de finalizar la clase.

21. Me he divertido enseñando.

22. Me he despedido de mis alumnos con un ¡Hasta la próximo clase!

23. He salido sonriendo.

24. He aprendido algo de mis alumnos que no sabía.

25. Mi estado de ánimo no ha afectado al desarrollo de la clase.

Fuente: https://justificaturespuesta.com/

Requisitos éticos para los docentes

“Decirse comprometido con la liberación y no ser capaz de comulgar con el pueblo, a quien continúa considerando absolutamente ignorante, es un doloroso equívoco”
Paulo Freire
Por: Paulo Freire
 
Uno de los peligros de esta época histórica, al cual se hace referencia de distintos modos en varios capítulos, es precisamente el peligro de ese entendimiento, de esa comprensión estrecha y acotada de la ética que es característica del neoliberalismo. Para el neoliberal la ética se reduce a la ética del mercado. Por ejemplo, ¿cómo es posible que aceptemos el hecho de que haya millones de personas desempleadas? ¿Será sólo una fatalidad del fin de siglo? No es una fatalidad. Es uno de los resultados de la ética del mercado. Debemos comprender que la así llamada fatalidad es una construcción social modelada por la ética del mercado. Por eso los docentes, sobre todo los docentes críticos, tuvieron que destruir la construcción social de ese fatalismo para revelar la ideología inherente que modela, configura y mantiene la ética de la ganancia. Es por esta razón que nosotros, los educadores democráticos, debemos luchar para que quede cada vez más claro que educación es formación y no entrenamiento. Y no existe posibilidad alguna de obtener formación humana por fuera de la ética. Entonces, uno de los requisitos del contexto histórico presente es que la formación ética de los docentes debe ir acompañada, debe ir de la mano de la preparación profesional, científica y tecnológica de los futuros maestros y maestras de alfabetización. Los requisitos éticos son cada vez más cruciales en un mundo que se está tomando cada vez menos ético. Por lo tanto nunca podremos resolver el problema de la formación docente con simples propuestas tecnicistas, que es lo que todos me piden que les dé. Presumo que algunas personas, algunos de los que me cuestionan, están esperando que yo dé respuestas simples para abordar problemas que son producto de un contexto que requiere compromiso ético y no respuestas técnicas. Sin embargo, dado que nuestra formación docente nos ha negado el acceso al diálogo sobre la naturaleza de la ética, nuestra habilidad para confrontar y abordar con claridad la especificidad de un contexto ético por naturaleza ha quedado restringida porque no conocemos la ética.
El descuido de la ética en la formación de los educadores
No es una coincidencia que la curricula de la mayoría de los programas profesionales —en nuestro caso, la formación docente— casi nunca incluya la oportunidad de que los futuros profesionales participen en una discusión seria y profunda sobre lo que significa ser ético en un mundo que está volviéndose profundamente aético, en la medida en que los seres humanos se vuelven cada vez más deshumanizados por obra y gracia de las prioridades del mercado. Esta es una de mis luchas, de mis combates, al trabajar con aquellos y aquellas que osan desafiar la fatalidad histórica impuesta por el pensamiento neoliberal.
Es fundamental que un biólogo discuta la naturaleza de las formas de vida que analiza, pero es igualmente fundamental discutir la solidaridad, la ética, el amor, la dignidad, el respeto hacia los otros, la naturaleza de la democracia. Los materialistas dicen que estos temas que acabo de mencionar son expresiones de un romanticismo o un idealismo inoperantes. Suele escucharse con frecuencia: «Yo también fui idealista, ya vas a crecer». Ese es un punto de vista profundamente estrecho que sólo sirve para fortalecer las ideas de los neoliberales —teledirigidas por el mercado— que no quieren que se planteen problemas que interfieran en el camino de la acumulación de riqueza.
Es necesario mantener la claridad ética
Aquellos entre nosotros que proponemos el planteo de cuestiones éticas en el centro de los debates sobre la educación con frecuencia oímos decir que somos blandos y «políticos». Los neoliberales se consideran a sí mismos, y son considerados por muchísimos otros, como pragmáticos apolíticos. Uno de los resultados del nuevo pragmatismo del neoliberalismo está relacionado con el entrenamiento técnico científico de los educadores y niega una formación más abarcadora, porque esa clase de formación exige la comprensión crítica del papel que cada quien desempeña en el mundo. Ahora bien, las propuestas pragmáticas siempre provocan ruptura y desarticulación en el mundo donde se sitúa la especialización o área de estudio. La información y el conocimiento son entonces separados del contexto ético y social donde surge esta información o conocimiento.
Desarticulado de su mundo, uno pierde la posibilidad de desarrollar indicadores culturales que lo capaciten para entenderlo de modo tal de poder actuar sobre él y transformarlo. La posición pragmática neoliberal actúa agresivamente para provocar la ruptura entre los seres humanos y su mundo mientras aboga por la inverosímil articulación entre los seres humanos y el mercado. En otras palabras, el foco de la educación en el mundo neoliberal se transforma en cómo transformarse en un consumidor compulsivo, cómo transformarse en una máquina eficiente de conocimiento, sin proponer cuestiones éticas de ningún tipo.
Cuando se acepta el papel de ser una simple máquina de conocimiento según los límites que imponen las necesidades del mercado —que consideran a los alumnos como simples consumidores de conocimiento— se cae en la trampa, en la verdadera manipulación ideológica que niega la posibilidad de articular el mundo como un tema de la historia y no sólo como un objeto a ser consumido y descartado.
A menos que sean muy cuidadosos y muy reflexivos, los docentes pueden adoptar con mucha facilidad el papel de máquina de conocimiento. Es como sostuve en Pedagogía del oprimido: se transforman en docentes que actúan una «educación bancaria», haciendo depósitos en las mentes de sus alumnos y alumnas. Lo que mantiene a una persona, a un docente vivo como educador liberador es su claridad política para entender las manipulaciones ideológicas que desconfirman a los seres humanos en cuanto tales. La claridad política que nos diría que es incorrecto permitir que los seres humanos sean deshumanizados para que unos pocos puedan enriquecerse con la ganancia del mercado. Para poder desarrollar esta claridad política hay que estar motivado y sostenido por la fuerte convicción de la historia como posibilidad. Hay que creer que, si los hombres y las mujeres crearon ese mundo feo que estamos denunciando, los hombres y las mujeres pueden crear un mundo menos discriminatorio y más humano. Así, el docente que cayó en la trampa de la curricula mecanicista que requiere que se ofrezca cada vez más contenido sin instrucción básica necesita revertirse a su propia convicción, que determinará una postura ética frente a la curricula y la insertará dentro del correspondiente contexto. También debemos señalar que esta inserción no es un acto individual. Debe darse en una discusión con otros docentes que compartan la misma visión de la radicalización democrática y la sociedad humana.
Fuente: www.bloghemia.com