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Frases apropiadas para incluir en observaciones de boletines de notas

Cuando llega la hora de llenar los informes de evaluación de nuestros alumnos siempre se nos presentan dudas sobre cuál es la palabra o frase que define de manera más correcta aquel o aquellos aspectos que queremos comentar sobre los alumnos y su evolución y dinámica escolar.

  1. ¿Cómo expresar aspectos positivos y negativos del desempeño de los alumnos?

Se sugieren dos apartados:

  1. a) Uno de frases para reforzar aspectos positivos
  2. b) Otro si lo que queremos es poner énfasis en los aspectos más negativos del rendimiento de los alumnos.
  1. Si queremos comentar aspectos positivos podemos utilizar frases que empiecen de la siguiente manera:

– Muestra avance en…

– Tiene habilidades y destrezas…

– Puede…

– Posee gran potencial para…

– Es trabajador, persevera, coopera…

– Muestra madurez, compromiso…

– Hace un excelente trabajo…

– Ha mejorado su rendimiento en…

– Aplica adecuadamente las técnicas…

– Hace un uso adecuado de…

  1. Si lo que queremos es comentar aspectos negativos podemos utilizar frases que empiecen de la siguiente manera:

– Necesita apoyo en…

– Hay que reforzarlo en…

– Está en proceso de…

-Logra sus actividades si…

– En ocasiones resuelve…

– Algunas veces…

– Ocasionalmente efectúa…

– Le cuesta ponerse a trabajar en…

– Muestra poco interés en las actividades de…

  1. Frases para las observaciones finales en los informes cuatrimestral y final.

– El alumno… sigue con facilidad los contenidos trabajados hasta el momento en el aula (informe trimestral)

– El alumno… sigue con normalidad los contenidos trabajados hasta el momento en el aula (informe trimestral)

– El alumno… sigue con alguna dificultad los contenidos referentes al área… trabajados hasta el momento en el aula (informe trimestral)

– El alumno… ha adquirido con facilidad los contenidos trabajados durante el curso escolar en el aula (informe final)

– El alumno… ha adquirido con normalidad los contenidos trabajados durante el curso escolar en el aula (informe final)

– El alumno… ha adquirido con ciertas dificultades algunos de los contenidos trabajados durante el curso escolar en el aula (informe final)

– El alumno… no ha adquirido los contenidos referidos al área de… trabajados durante el curso escolar en el aula (informe final)

Lenguaje Oral

  • El alumno usa el lenguaje para comunicarse y relacionarse con otros compañeros.
  • Los alumnos utilizan el lenguaje para comunicarse y relacionarse con otros compañeros dentro y fuera del aula.
  • El alumno no usa palabras malsonantes o hirientes cuando se comunica con otros compañeros.

Lenguaje Escrito

  • Los alumnos tienen / no tienen el mismo nivel de escritura.
  • Los alumnos suelen confundir letras con números.
  • Los alumnos intentan relacionar cada letra con su sonido correspondiente.
  • El alumno escribe una palabra con otro significado cuando quiere comunicar otra cosa totalmente diferente.
  • El alumno usa muchas veces dibujos en vez de palabras para representar conceptos.

Pensamiento Matemático

  • Los alumnos identifican correctamente una cantidad de elementos siempre que sea en grupos pequeños.
  • Los alumnos son capaces de comparar grupos de números.
  • Los alumnos saben nombrar correctamente los números y en qué orden están, tanto ascendentemente como descendentemente.
  • Suelen hacer uso de los números para referirse a situaciones de la vida cotidiana.
  • Saben resolver problemas simples de sumas y restas de una cifra.
  • Escriben correctamente los números para decir su edad, cuántos lápices tienen, etc.

Conocimiento del medio

  • Los alumnos conocen lo que es un experimento
  • Mencionan los pasos a seguir y hacen suposiciones del efecto que tendrá el experimento al terminar.
  • Trabajan correctamente en equipo.
  • Comparten materiales.
  • Muestran interés.
  • Registran y apuntan correctamente mediante el uso de marcas o dibujos lo que van observando.

Desarrollo Físico

  • La mayoría de alumnos participan en juegos colectivos.
  • Los alumnos realizan ejercicios de motricidad gruesa que implican un control de cada parte de su cuerpo mediante determinados movimientos y equilibrios.
  • Juegan libremente con los materiales que les proporcionamos, descubriendo nuevos usos que les pueden dar, por ejemplo mediante la realización con bloques de construcción.
  • Eligen y usan objetos siempre con las medidas de seguridad apropiadas.
  • Realizan ejercicios básicos como saltar y correr tanto espacios libres como cerrados.

Fuente: imageneseducativas.com

Los docentes también lloran

Todos hemos tenido una maestra o un maestro que recordamos de manera entrañable por su ternura o su paciencia; los hubo y los habrá que no, que los recordemos por su firmeza o exigencia, pero todos tienen un denominador común, todos han sido habitantes del planeta escuela.

Son personas como tú y como yo, salvo que a ellos les exigimos un extra de autocontrol, de sobre atención con cada uno de nuestros hijos y un extra de tiempo y calma ante las exigencias del sistema. Y no, no creo que sean súper héroes ni súper villanos, son seres normales y corrientes; son madres, son padres y algunos hasta abuela o abuelo. Son de carne y hueso; sienten, sufren y padecen como cualquiera.

Los docentes también lloran de pena al decir adiós a sus alumnos: te conozco, te acompaño, te guió, te cuido, te respeto y te educo, para luego decirte adiós una y otra vez. Cambian las caras, los nombres, las historias, pero todo se repite con una cadencia de ciclos entrañables, una y otra vez.

Los docentes también lloran de dolor al saberse menospreciados o agredidos tan sólo por ejercer su trabajo, de convivir con el insulto o la falta de respeto, y a pesar de ser inmerecido, soportan la carga como si fuera parte de su mochila. Os aseguro que un docente no recibe formación específica para soportar reproches. Eso no se estudia en ninguna asignatura, eso se aprende a base de experiencias a veces muy ingratas.

Los docentes también lloran de impotencia cuando ven que no consiguen sacar de sus alumnos todo lo que saben que pueden llegar a dar; y se revuelven entre técnicas de motivación, de refuerzos imaginarios, de paciencia infinita, de inventos caseros pensados para esos alumnos que no olvidan incluso estando fuera de la escuela. Eso sí que es llevarse el trabajo a casa, pero en el alma.

Los docentes también lloran de frustración; esos noveles que llegan a las aulas queriendo comerse el mundo con tal intensidad que terminan muchas veces sin  saber por qué ni cómo, pero al final es el mundo quien les ha comido a ellos. Sus expectativas más idealizadas chocan contra el muro de la rutina y del sistema, dando al traste con muchas de sus ilusiones.

Los docentes también lloran de desesperación hasta obtener una plaza definitiva, llevando siempre en la maleta el estigma de los inicios de la profesión. Aquí te toca aquí te aguantas; da igual que te venga bien o mal, que tengas hijos, proyectos o familiares que te necesiten. No importa, hay que estar disponibles, siempre disponibles.

Los docentes también lloran de amor, de alegría y satisfacción cuando cada curso sienten que su empeño ha servido para ir más allá de la didáctica académica. Cuando ven su esfuerzo en el proceso y en los resultados. Cuando en muchos casos han surgido lazos con sus alumnos o familias que traspasan de lo profesional a lo personal. Siempre hay un recuerdo especial que conecta con cada una de las personas que pasan por sus aulas. Es increíble. ¿Cómo se puede guardar tanto cariño en un sólo corazón?

Detrás de cada docente hay una historia de vida, de obstinación incluso hasta llegar a ejercer su carrera, su profesión, su decisión de vida; porque ser y dedicarse a la docencia no es una causalidad, es más bien una actitud muy premeditada.

Después de la familia directa, las educadoras y las maestras son las primeras figuras de apego de nuestros hijos fuera de casa. Con ellas se adaptan a un mundo nuevo de experiencias, de destrezas y herramientas, de fichas, de bocadillos imposibles de recomponer y de zumos desparramados sin control por el aula. Son quienes como por arte de magia adentran a nuestros hijos en el maravilloso mundo de las letras, los números, los colores y de las primeras palabras raras. Se crea entre ellos un lazo invisible trenzado a base de normas, sonrisas y mucha complicidad.

Los días viajan en el tiempo llevando la práctica docente como referente una mañana tras otra, tragando saliva, dolor de garganta, tirando del “buenos días con alegría” como si nunca les pasara nada, como si algo sobre humano les hubiera inmunizado de las penas propias y ajenas… y nada más lejos de la realidad. Soportan lo insoportable incluso a veces más allá de lo razonable, pero sólo son personas, sólo eso.

Nunca olvidemos de dónde venimos ni a quiénes debemos lo mucho que hoy somos y sabemos; porque todo lo que se enseña con cariño se conserva en la retina de los buenos recuerdos.

Gracias Docentes, hoy queremos que vuestras lágrimas sean también nuestras.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

La asignatura que hace a los niños más inteligentes

La neurociencia avala que el aprendizaje de música beneficia el desarrollo cerebral y optimiza los resultados académicos, pero la asignatura agoniza en Primaria

Es horrible limitar las horas de Música, Plástica y Educación Física, porque son los aprendizajes más transversales que hay. También en Secundaria, pero especialmente en Primaria, el resto de asignaturas deberían construirse encima de estas tres». Es una de las frases de un vídeo que se ha visto en Internet 3,3 millones de veces en seis meses. Y no sale de boca de ningún juglar, artista o filósofo, que podría ser, sino de un científico, el biólogo genetista catalán David Bueno, que canta las excelencias del aprendizaje de estas disciplinas como potenciadoras del desarrollo del cerebro de los niños y garantía de una mejora en los resultados académicos del resto de asignaturas. Para aprovechar estos beneficios, propone básicamente romper con el esquema actual de enseñanza de Primaria, vertebrado por materias como Matemáticas, Ciencias, Lengua… para crear un nuevo cuerpo con esas tres como tronco.

En concreto, según Bueno, «la música es una gimnasia cerebral, es de las pocas actividades que activan todo el cerebro simultáneamente; más que resolver una multiplicación. Debería haber música en todos los niveles, no solo escuchar música, sino tocar música, un instrumento, el que sea, y cuanto más complejo más se activa el cerebro. No me refiero al mito de escuchar a Mozart, sino a cualquier músico». Recuerda que la neurociencia lleva 20 años acumulando estudios en esta dirección. «Pero hace falta que los que hacen las leyes, los currículos, se fijen en los avances de la ciencia», añade.

Hace precisamente dos décadas, el doctor Martin F. Gardiner, director de la Escuela de Música de Providence (Rhode Island), aseguraba en la revista científica ‘Nature’ (1996) que una educación musical y artística especialmente diseñada podía llevar a mejoras espectaculares en la lectura y las matemáticas. Lo comprobó con un experimento con niños de entre 5 y 7 años con malos resultados académicos que, tras haber recibido clases musicales, igualaron a los mejores en lectura y superaron a los de matemáticas. Desde entonces, como comenta Bueno, se amontonan las investigaciones en este sentido.

«La Música como extraescolar quita tiempo al juego. Por eso hay que integrarla» DAVID BUENO BIÓLOGO – GENETISTA

Lo que pedimos es que la Música se enseñe durante toda la enseñanza obligatoria diferenciada de Plástica, al menos dos sesiones, y que sea impartida por profesorado especializado».

Lo explica David Bueno: «Como no está dentro del horario lectivo, son horas que se quitan al juego en extraescolares de Música y eso puede generar desgano, aburrimiento y abandono. Por eso hay que incorporarla a la enseñanza reglada de forma importante». Dicho está, pero… ¿cómo materializar algo tan revolucionario? «Las horas están pensadas ahora por materias, pero habría que hacer un cuadro horario para que estando en clase de Mate pudiera venir el profe de Música a explicar lo mucho que tienen que ver. O que en la hora de esta asignatura, mientras analizas pentagramas o tocas, hablemos de progresiones matemáticas».

Fuente: ayudaparamaestros.com

10 preguntas para saber si este ha sido un buen año escolar

Es el momento de poner punto y final a un año escolar más y de prepararse para el verano. Pero antes de despedirse de libros y cuadernos y de pensar en qué hacer en verano, es el momento de la evaluación final, y no estamos hablando de los exámenes, sino de la evaluación para determinar cómo ha ido el curso en general.

¿Ha sido un año para recordar? ¿Un buen curso? ¿Un año escolar sin más? ¿O uno que sería mejor olvidar? Hemos elaborado un cuestionario con diez preguntas que te ayudarán a saber si este ha sido un buen curso para ti. No te preocupes, que para este test no tienes que estudiar: ya sabes todas las respuestas, solo tendrás que decidir si responder con un Sí o con un No a cada una de las preguntas.

¿Te atreves a comprobar si este ha sido un buen curso?

Descubre en 10 preguntas si ha sido un buen curso

1. ¿Estás satisfecho con tu trabajo a lo largo del curso?
2. ¿Consideras que has aprendido cosas nuevas?
3. ¿Has utilizado alguna de las cosas que has aprendido en proyectos o trabajos escolares con éxito?
4. ¿Has ayudado a algún compañero de clase con alguna duda  sobre los exámenes?
5. ¿Tus profesores te han deseado que pases un buen verano porque “te lo mereces”?
6. ¿Tus padres y hermanos te han felicitado por el esfuerzo y por los resultados?
7. ¿Ya has empezado a buscar ideas para disfrutar del verano?
8. ¿Estás orgulloso de las notas que has obtenido?
9. ¿Tan orgulloso que estás deseando encontrarte con tus amigos o con tu familia para presumir de tus excelentes notas?
10. ¿No tienes ningún miedo al curso que viene porque estás seguro de que será tan bueno como este?

¿Ya las tienes? Pues es el momento de enfrentarte a la verdad…

De 0 a 4 respuestas positivas:

Está claro que este no ha sido tu año, como está claro que este verano no te vas a librar de buscar clases particulares para estudiar. No lo veas desde una perspectiva negativa, sino como una oportunidad para reforzar contenidos durante los próximos meses. Si estudias en verano no solo aprobarás, sino que próximo curso escolar empezarás con los contenidos muy frescos. ¡Tienes un comienzo muy prometedor!

5 respuestas positivas:

No ha sido tu mejor año escolar, y lo sabe. Como también sabes que la suerte ha estado contigo durante todo el año y que, gracias a ella, has pasado el curso sin “grandes daños” que lamentar, aunque quizás no te hayas librado de algún daño menor en forma de suspenso… Aunque hayas librado todas las asignaturas, quizás te convendría buscar clases de refuerzo para el verano. La suerte es traicionera, así que no vuelvas a dejar tus notas en manos del azar… No podrás presumir de excelentes notas, pero puedes presumir de que, para lo poco que te has esforzado, la suerte te ha acompañado.

De 6 a 9 respuestas positivas:

Ha sido un año escolar del que puedes sentirte muy orgulloso, la mejor prueba no está en el test, sino en las notas que has llevado a casa y en las que seguro que hay puntuaciones de las que puedes presumir. Cada curso escolar está lleno de sorpresas y, si no te relajas, puede que el próximo escolar se convierta en tu mejor año. ¡Sigue trabajando así de bien!
10 respuestas positivas:
¡Enhorabuena! Está claro que has tenido un curso de 10, así que ahora es el momento de disfrutar de un verano excelente porque está claro que te mereces unas vacaciones.
Sea cual sea el resultado que hayáis obtenido, por nuestra parte, os deseamos que disfrutéis de un buen verano.

Fuente: tusclasesparticulares.com

5 estrategias docentes que funcionan en el salón de clase

¿Eres profesor y quieres innovar en tu forma de dar clase? Conoce a continuación 5 estrategias efectivas que podrás aplicar en el aula para mantener a tu grupo de alumnos motivados.

La docencia es una de las profesiones más cambiantes. Esto se debe a que lasherramientas educativas evolucionan con la tecnología, y cada generación de alumnos es distinta a la otra. Por ello los profesores tienen que adaptarse e innovar continuamente y buscar nuevas vías para que los estudiantes logren asimilar el conocimiento.

Un experto en investigación sobre educación de Nueva Zelanda, llamado John Hattie,  realizó un ensayo sobre cómo aumentar el impacto del aprendizaje. Su objetivo era que los profesores pudieran comprender mejor el proceso de aprendizaje a través de los ojos de sus estudiantes.

Sus conclusiones fueron resultado de 15 años de investigación. Destacó que la manera en que los alumnos aprendían, dependía en parte a la manera de proceder de los profesores en el salón de clase. Es decir, el éxito del aprendizaje de los estudiantes estaba ligado a qué tan buenas eran las estrategias que aplicaban los docentes. Estas son 5 estrategias eficientes que mencionó:

1. Explicar las cosas con claridad

Para un alumno no existe nada peor que sentirse perdido en clase. No tener idea del tema que están dando, ni saber qué es lo próximo que van a dar, los desanima enormemente. Por ello el profesor tiene la tarea de presentar desde el primer día el plan de estudio, las unidades que van a dar, y comprometerse a hacer el mismo mecanismo cada vez que va a comenzar un tema nuevo. De esta manera los estudiantes saben qué se espera de ellos y qué deben hacer para tener éxito en esa clase.

2. Permite el intercambio de ideas

Asistir a clase para ser un agente pasivo ya no es una posibilidad. Los estudiantes están acostumbrados a las redes sociales donde constantemente pueden dar su opinión y comentar sobre todo. Por ello esta dinámica debe aprovecharse en el área educativa. Los profesores tienen que dar un paso atrás de tanto en tanto para permitir que se generen intercambios de idea ente los alumnos. El ida y vuelta permite que aprendan del otro y es una buena oportunidad para que el docente observe si realmente comprendieron los conceptos y contenidos que está dando.

3. Haz devoluciones siempre que puedas

Claro que es más sencillo llevarte a tu casa las tareas, corregirlas y devolverlas al otro día con la calificación, pero no es la opción más efectiva. Para que los estudiantes sepan si realmente están avanzando y mejorando, eres tú el encargado de darles una devolución sobre lo que hicieron. Una manera es hablando con el grupo entero y proceder a señalarles las debilidades que aún tienen y cómo pueden mejorarlas.

4. Realiza evaluaciones sobre el proceso de formación

Además de los clásicos exámenes y pruebas para evaluar lo aprendido, deberás realizar evaluaciones para analizar el proceso de formación de tus estudiantes. Compara el desempeño que están teniendo con las metas que deberían ir cumpliendo según los objetivos plantados desde el principio. Al hacerlo con frecuencia podrás adaptar los materiales y la velocidad con la que avanzas. Incluso puedes pedirles a ellos que evalúen tu forma de actuar.

5. Fomenta la autosuficiencia de tus estudiantes

Debes brindarles oportunidades a tus estudiantes para que aprendan a organizarse, a crear su propio plan de acción y a evaluar su propio trabajo. Al ser conscientes de su forma de pensar y de actuar a nivel académico, consiguen modificar conductas y conseguir mayores logros que si tu les estas encima y los obligas a hacerlo.

Una excelente forma de aprender estrategias docentes es leyendo libros de Pedagogía, o imitar a los grandes docentes que con sus métodos logran resultados exitosos.

Fuente: noticias.universia.es

“Carpe Diem”, el increíble poema de Walt Whitman que te motivará a luchar por tus sueños

Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz,
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el
derecho de expresarte, que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…
No dejes de creer que las palabras y la poesía, sí pueden cambiar al
mundo; porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.

Somos seres humanos llenos de pasión, la vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra
propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa.
Y tú puedes aportar una estrofa…

No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el
hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un
silencio espantoso. No te resignes, huye…

“Yo emito mi alarido por los tejados de este mundo”, dice el poeta;
valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía sobre las
pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias, todos merecemos ser aceptados.
No podemos remar en contra de nosotros mismos, eso transforma la
vida en un infierno.

Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.

Piensa que en ti está el futuro, y asume la tarea con orgullo y sin
miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte. Las experiencias de quienes se
alimentaron de nuestros “Poetas Muertos”, te ayudarán a caminar por
la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, los “Poetas Vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti, sin que tú la vivas…

Walt Whitman

Reflexión de Semana Santa para estudiantes y docentes

La vida ejemplar de Jesucristo nos invita a la reflexión, en Semana Santa, sobre nuestro comportamiento para con nuestros semejantes.

Durante estas fechas se celebra una fiesta religiosa de singular importancia para quien decida observarla.

Se trata de la celebración de los últimos días de permanencia física del maestro Jesús de Nazaret en este planeta, y su importancia radica en lo trascendental de su existencia terrena por la manera en que él eligió vivir en la práctica sus enseñanzas, aun ante las situaciones tan adversas que rodearon su partida.

Los últimos días de Jesús de Nazaret en la tierra estuvieron rodeados de grandes pruebas y dificultades, la mayoría más fuertes de lo que cualquier ser humano creería poder ser capaz de soportar, pero aun así este gran maestro demostró mediante su ejemplo, la grandeza que puede alcanzar el ser humano cuando se pone en contacto con su ser interior y este comienza a manifestarse en obras.

Entre los ejemplos que dio Jesús durante estos días podemos citar el de mantener la dignidad al enfrentar las mayores tribulaciones, el perdonar la traición por comprender la debilidad, mantener la ecuanimidad ante los mayores retos, comportarse compasivamente hasta con sus mayores enemigos.

Además, la fidelidad a sus ideales ante las mayores tentaciones, y así muchos otros pero, tal vez su mayor ejemplo fue el de mantener la confianza en Dios aun a costa de su propia vida y mediante ésta dar fe de la supervivencia del alma más allá del plano material.

La existencia de Jesús tuvo un alto propósito, mostrarnos mediante una vida inmaculada el camino a seguir para acercarnos cada vez más a nuestro padre creador. Una vida dedicada a cumplir la voluntad de Dios manifestada en servir desinteresadamente a la humanidad.

Una vida tan ejemplar como la de este gran maestro nos invita a la reflexión sobre nuestro comportamiento para con nuestros semejantes, nuestra actitud ante las situaciones cotidianas y la manera en que pudiéramos mejorarlas si nos lo proponemos.

Si hacemos aunque sea un pequeño esfuerzo por imitar el ejemplo de Jesús en nuestras vidas, estaremos dando grandes pasos hacia la elevación de la calidad de vida en este planeta y con ello contribuyendo al acercamiento de la humanidad para unirse en una sola raza, donde todos los hombres seamos hermanos y nos miremos los unos a los otros como iguales, reconociendo al Cristo interior en cada uno de nosotros para así permitir que el reino de los cielos se manifieste aquí en la tierra, como una vez lo predijo Jesús.

Estos días son ideales para recordar las enseñanzas de este sublime maestro del amor y la compasión comparándolas con nuestro estilo de vida para así poder establecer un patrón a seguir en nuestra vida diaria en armonía con las lecciones aprendidas de este estudio y de esta manera contribuir al enaltecimiento de los valores humanos en nuestra sociedad.

Fuente: educando.com

Clasificación Curricular: Todos Básica Formación Integral, Humana y Religiosa

Cómo finalizar bien el primer período del año escolar e iniciar el próximo de la mejor manera

Las reflexiones, acciones y decisiones que tomes en la recta final, pueden ser la clave para iniciar el siguiente año con el pie derecho.

El término de un año escolar significa cerrar una etapa, evaluar y reflexionar para despedirse de un proceso que probablemente estuvo lleno de altos y bajos para profesores y estudiantes. Pero, si bien se cierra un ciclo, es importante pensar que, aquello que se hace hasta los último días, puede impactar de forma positiva lo que sucederá el próximo año. “El fin de año, es realmente el inicio del próximo año”, asegura en Edutopia, Elena Aguilera (consultora en educación y autora de diversos libros sobre entrenamiento de equipos y resiliencia en profesores). Por esto, es importante idear estrategias que permitan empezar con el pie derecho una nueva etapa. Esto exigirá un último esfuerzo en la recta final, pero después habrá valido la pena. Y, ¿qué se puede hacer exactamente para concluir un ciclo y darle un pequeño empujó al que vendrá más adelante? Aguilera sugiere algunas ideas:

Una carta

Empieza por ti. Por reconocer lo que hiciste a lo largo del año, por evaluar lo que aprendiste y lo mucho que creciste en términos profesionales y personales. Lo puedes hacer escribiéndote una carta de reconocimiento… puede ser extraño al principio, pero es importante hacerlo, pues nadie más que tú sabe lo que te has esforzado para lograr que todos tus estudiantes aprendan. Escribe tus desafíos, dificultades, logros e imagina el impacto que todo tu trabajo ha tenido en otros. Este ejercicio te permitirá darte cuenta de cuánto vale la pena estar donde estás y cuáles son aquellas cosas en las que quieres perseverar el año que viene.

Retroalimentación

Antes de que termine el año, sería importante crear instancias de cierre donde los estudiantes también puedan reflexionar sobre lo que aprendieron y sintieron a lo largo de todo el año. Al fin y al cabo, son ellos el motor de tu labor y es importante hacerlos parte de una retroalimentación fundamental para las mejoras del ejercicio docente.

Una limpieza profunda

Si estás a cargo de una sala de clase, limpiarla a profundidad puede ser realmente liberador y sobre todo, una buena instancia para dejar la sala lista para un próxima etapa. Si crees que es mucho trabajo para una sola persona, quizás puede encontrar un grupo de estudiantes entusiastas y voluntarios que te quieran ayudar en el proceso. Ordenar la sala, o al menos una parte de ella, te permitirá también seguir con esta lógica de orden a lo largo del nuevo año escolar.

Crear lazos

Crea lazos con otros profesores, con estudiantes, con padres, con todos los miembros de la comunidad educativa. En este importante periodo de cierre es clave enfrentar la transición de una etapa a otra en equipo. Para todos es un gran cambio, así que enfrentarlo en armonía y de manera grupal permite estructurar relaciones saludables que den pie para iniciar bien el próximo año. Además, crear lazos con aquellas personas, te motivará a querer verlos el año que viene.

Fuente: eligeeducar.cl

 

La conversación y sus modales

Carolina Jiménez
Santo Domingo

Al conversar se pone en funcionamiento toda la competencia comunicativa de los seres humanos.

Cuando nos referimos al significado de una conversación entendemos que es un diálogo entre un emisor y un receptor, en algunas ocasiones entre un grupo indeterminado de personas. Existen múltiples motivos para entablar una conversación; intercambiar ideas, plantear opiniones o conocimientos y por supuesto, recibir respuestas a interrogantes, dudas o inquietudes.

Empatía. Para que el ambiente de la conversación sea ameno se debe mostrar buena actitud y caráter ante los demás participantes.

Según la autora Alejandra Meneses, al conversar se pone en funcionamiento toda la competencia comunicativa de los seres humanos. Por otra parte, la conversación se caracteriza por ser, además de un proceso lingüístico, un proceso social, a través del cual se construyen identidades, relaciones y situaciones.

En medio de la conversación en algunas ocasiones desarrollamos inconscientemente tres elementos: verbales, no verbales y paraverbales que dan sentido y significado al proceso de interacción comunicativa.

El lenguaje verbal se caracteriza por ser escrito u oral. Presenta un emisor, receptor, mensaje, contexto, canal y código. El no verbal se evidencia en movimientos de la cabeza, expresiones corporales y faciales, orientación de la mirada, gestos, señas, y otras formas de lenguaje no verbal. El lenguaje paraverbal se compone de una serie de características que complementan al lenguaje verbal como son: el volumen, ritmo, tono de la voz, sonidos y silencios.

¿Siempre el mensaje es claro?

No siempre cuando nos comunicamos con los demás nos damos a entender, lo cual produce que se distorsione el mensaje que emitimos. Puede ocurrir que la conversación se torne a una discusión o malentendido. En la mayoría de casos esto puede ocurrir debido a que no seguimos los buenos modales al momento de expresarnos.

Atención. Los participantes de una conversación deben respetar el turno de quien esté dirigiendo el tema y tomar la palabra en el momento indicado.

Para encontrar el éxito durante una conversación debemos hablar con un tono medio, es decir, no muy bajo para no ser escuchados claramente ni muy alto para no interrumpir a los demás presentes y lucir como imprudentes. Trata de introducir temas que sean del conocimiento de quienes te acompañen a la conversación, para que así estos puedan participar y se generen lluvias de ideas u opiniones. Siempre selecciona las palabras adecuadas para transmitir mensajes, debes estar seguro de que conozcas su significado.

 10 modales que te guían al camino del éxito en una conversación:

  1. Busca un tema para conversar, si te invitan a una reunión averigua quienes asistirán e investiga sus aficiones, hobbies, esto te será más accesible para concordar con estas personas.
  2. Tienes que aprender el arte de escuchar, especialmente con personas cultas y bien informadas.
  3. Trata de no ser el único en una conversación, debe haber constante retroalimentación.
  4. No intentes lucir tu ingenio.
  5. Piensa lo que vas a decir antes de hablar.
  6. No expliques detalladamente un tema de conversación, solo explica lo necesario, en caso de que te pidan que especifiques, hazlo.
  7. Nunca interrumpas a las personas que tienen la palabra. Se hace una excepción cuando no entiendes algún punto clave, puedes usar preguntas como: Disculpe, ¿Me permite una aclaración?
  8. El diálogo admite y hasta requiere la formulación de preguntas para que la conversación sea amena e interesante.
  9. Usa siempre la empatía, esa sensación que consiste en ponerse en el lugar de otra persona y actuar sin ofenderla.
  10. No difundas rumores dudosos referentes a otra persona.

¿Realmente tienen los docentes “tres meses de vacaciones”?

Si quieres tocarle las narices a un profesor, no hay nada mejor que sacar a colación sus “tres meses de vacaciones”. No hace falta ni siquiera añadir el clásico “¡qué bien viven!” o la coletilla “y luego se quejan”. Con eso suele ser más que suficiente para echar sal a una herida mucho más profunda, la del progresivo desprestigio de los profesores que tiene en esta apelación a su supuesta vaguería una de sus expresiones más extendidas.

De igual manera que nadie diría que un abogado solo trabaja las horas que pasa en un tribunal, los profesores dedican el resto de su jornada a otras actividades, desde recibir a padres hasta corregir exámenes, pasando por claustros o guardias.

Si hiciéramos una huelga de celo y solo trabajáramos lo que nos corresponde, no habría exámenes corregidos ni notas puestas.

“Que a mí me expliquen donde están los tres meses, porque a mí no me salen las cuentas”, matiza una profesora. Supongo, respondo, que es la suma de los dos meses estivales con Navidad y Semana Santa. Pero julio no es un mes vacacional, aunque no haya clases. Como me recuerda otro profesor del sector público,  tienen que estar disponibles todo el mes (“para temas de actas, oposiciones, reclamaciones, recursos…”) y personarse en un plazo máximo de 48 horas. Y eso sin tener en cuenta los que son despedidos en verano y cobran paro esos dos meses, algo habitual en el sector privado. El profesor propone darle la vuelta a la tortilla: “Si hiciéramos una huelga de celo y solo trabajáramos lo que nos corresponde, no habría exámenes corregidos, ni notas puestas, ni alumnos evaluados”.

El trabajo invisible

Esa es otra: la del trabajo invisible de los profesores, que los que hemos convivido con ellos hemos podido ver con nuestros propios ojos en forma, por ejemplo, de montañas de exámenes corregidos en largos maratones dominicales o de largas reuniones de evaluación que acaban por la noche. Pongámonos en el absurdo de equiparar el calendario de los profesores con el de otras profesiones: ¿alguien cree que es, ya no factible, sino medianamente razonable que un docente de ocho horas de clase al día durante 11 meses al año, incluido julio. ¿Con qué dinero se pagaría?

Las vacaciones son para el verano

Pongámonos ahora en otro supuesto, en el cual, efectivamente, los profesores recogen los útiles el 21 de junio a las tres de la tarde, el colegio echa el cierre hasta finales de agosto, y el cuerpo de docentes en su conjunto tiene más de dos meses para ver las nubes pasar. ¿Cuál es exactamente el problema, más allá de una envidia? ¿No se trata, en todo caso, de una aspiración legítima siempre y cuando uno no sea un ‘workaholic’? ¿Nos parece mal que un adulto (probablemente con hijos) pueda tener tiempo libre durante el verano o nos parece mal porque nosotros no lo tenemos y preferimos el “mal de muchos”?

El problema es que el colegio se ha convertido en una guardería que, para más ofensa, no ofrece sus servicios durante todo el año.

En otras palabras: ¿no se trata de otro signo más de que nos hemos obligado a aceptar jornadas leoninas, una existencia hiperconectada al trabajo durante 24 horas al día los siete días a la semana, y que pretendemos que el resto haga lo mismo? El verano era tradicionalmente la época del año dedicada a los niños, la del retorno al pueblo (a los abuelos, a los tíos, a los primos, los amigos…) y al reencuentro con los padres que habían pasado el resto del año trabajando. Una época familiar por antonomasia que conformaba recuerdos imborrables y que ha terminado por convertirse en un quebradero de cabeza, especialmente en los hogares donde los dos miembros de la familia trabajan.

Al final, la guerra discursiva contra los profesores en realidad no es más que el síntoma de un problema más profundo, el de la conciliación laboral. O, en otras palabras, qué hacemos con los niños cuando no están en el colegio. Hace un par de semanas, padres furiosos protestaron porque una escuela cerrase sus puertas los viernes al mediodía, básicamente, porque les obligaba a ir a recoger a sus hijos antes. A lo largo del año, los niños ven sus agendas llenas de clases extraescolares, deportes e idiomas con el objetivo, en parte, de tenerlos entretenidos hasta que los padres puedan volver al hogar después de haber hecho un buen puñado de horas extra (no remuneradas) para sus empresas.

El verdadero problema de los profesores o, mejor dicho, de los colegios es que sus horarios no encajan con la jornada laboral de los trabajadores, que se ven obligados a buscar alternativas durante los meses de verano. “A lo mejor debe ser la sociedad la que se adapte al calendario escolar, no la docencia la que se adapte a los padres”, afirma un profesor “Ahí está el centro de la cuestión para mí; deben ser los padres los que luchen por sus derechos, no hacer que el resto pierda los suyos”. Pero probablemente resulta más cómodo (y catártico) intentar que se extienda el modelo “colegio-como-guardería” a los meses de verano que dar la vuelta a un modelo de explotación laboral que parece global e irreversible y, lo que es peor, en muchos casos es interiorizado como forma imprescindible de sobrevivir o medrar en tu carrera profesional.

Pídele cuentas al rey

El profesor se convierte, así, en el chivo expiatorio de los problemas causados por las dificultades de conciliación laboral, de igual manera que el trabajador de un ‘call center’ tiene que enfrentar los problemas de los clientes insatisfechos con el servicio. Si hay algo que está claro, es que, si eres el eslabón más débil, no puedes tener ningún aparente privilegio. “Quizá el problema aquí es que el empresario medio  emprendedor quiere que trabajes15 horas y te olvides de que tienes una familia”. Así, los colegios han terminado diversificándose como un lugar donde dejar a los niños mientras que las empresas se han lavado las manos respecto a las soluciones.

Es cada vez más habitual que un sector profesional reciba las iras del resto de la sociedad sin que a nadie se le ocurra reclamar a sus superiores.

Hay parches más o menos útiles, claro, que pasan por promover y financiar medidas de conciliación que no hagan recaer en el sistema docente y sus profesionales unas tareas que en sí no les corresponden.

Mientras tanto, asistimos a otra batalla en una guerra que cada día nos suena más: la de un sector profesional contra otro, la del trabajador contra el trabajador, que consideran que la única medida posible es la de igualar a todos por lo bajo. Al día de hoy, parece mucho más plausible que los profesores terminen dando clase hasta finales de junio, para que los padres puedan seguir trabajado desde el amanecer hasta la noche sin tener que romperse la cabeza con qué hacer con ellos, que se obligue a las empresas a flexibilizar sus horarios e incentivar la conciliación (de verdad, no utilizándola como un arma para contratar solo a personas sin cargas familiares). La próxima vez que sienta envidia por los tres meses de vacaciones del profesor de su hijo, dedique de paso unos segundos a saber qué van hacer este verano sus superiores… y durante cuánto tiempo.

 

Fuente: blogs.elconfidencial.com