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¿Cómo enseñar? La formación de maestros y maestras

Emelinda Padilla
Santo Domingo, RD

La mayoría de las instituciones que forman maestros y maestras, están conscientes de las nuevas demandas que las reformas educativas irán exigiendo en las aulas a los docentes. En este sentido, formar un docente que enseñe a sus alumnos a aprender, que desarrolle en los niños y niñas su creatividad, sus capacidades de comprensión; que promueva los cambios y acepte las diferencias y divergencias, incorporando la diversidad en el aula como un valor positivo, entre otros, son de los retos que tienen por delante los centros de educación superior.

Indudablemente para que un educador pueda realizar esta labor, necesita vivenciarla en su propia formación como docente. Dicho de otra forma “no puede reclamársele a los docentes que apliquen en sus aulas lo que no aprendieron ni vieron puesto en práctica en su preparación”. En consecuencia, el nuevo docente también requiere de nuevas formas de aprender, en una institución superior donde también se viva la reforma educativa desde su misma práctica.

Al igual que el educador de niños y niñas, el formador de formadores en su rol de educador como “mediador eficiente”, debe ejercer una práctica estructuradora de un conjunto variado de situaciones que permitan que sus alumnos (docentes en formación) observen, analicen, formulen hipótesis, investiguen y tomen decisiones en conjunto con sus pares en múltiples interacciones, y actúen conforme a ellas, construyendo así socialmente, niveles de conocimiento progresivamente más avanzados; fomentando la comunicación verbal entre ellos, puesto que gran parte del proceso educativo sistemático posterior se basará en la interacción entre iguales, la negociación y el intercambio de significados y experiencias.

Pero ¿es esa la forma en que se les enseña a los maestros en las instituciones formadoras? ¿aprenden nuestros maestros a reflexionar regularmente sobre sus prácticas, con el conjunto de los otros educadores?

Las investigaciones sobre instituciones formadoras de calidad, indican que la reflexión de los docentes sobre sus prácticas, impacta positivamente en la calidad de la educación que imparten. Es necesario, por tanto, que desde las aulas donde estamos formando maestros, cada alumno, como parte de un equipo que aprende, reflexione sobre la coherencia y efectividad de sus creencias sobre la práctica pedagógica. Es desde esta instancia donde el futuro maestro evalúa y se autoevalúa, compartiendo las decisiones pedagógicas de sus “estudiantes imaginarios” con otros. ¿Preparan las universidades a los futuros maestros para dialogar con profesionales de otras especialidades (psicólogos, nutricionistas, asistentes sociales?, ¿dialogan los maestros universitarios con sus alumnos, sobre casos reales o imaginarios que se presentan o podrían presentarse en aula?

Mucho se ha hablado y escrito sobre fomentar el desarrollo del trabajo en equipo y el aprendizaje colaborativo. Sin embargo, en las distintas realidades educativas que conozco, prevalece una práctica educativa aislada, donde brillan las cualidades y habilidades de las personas en forma individual. Esto lo hace el docente universitario con sus alumnos y luego éstos replican esa práctica en sus escuelas.

Los cambios en educación no pueden construirse en este contexto. Una verdadera reforma educativa supone la reflexión pedagógica, la práctica colectiva, nuevos hábitos de trabajo y aprendizaje, en que la experiencia común es fundamental. El aprender a aprender supone ayudar a los demás a ser efectivos en las acciones que emprendemos en conjunto, y aprender de los demás. Eso sólo se logra si se crean e institucionalizan espacios de intercambio y reflexión pedagógica. Para la educación este es un desafío, por cuanto significa formar educadores que establezcan equipos de trabajo con sus pares.

Una tendencia humana es que los maestros “enseñen como fueron enseñados”. Estando de acuerdo todos en esa premisa, llegó la hora de prestar más atención a la forma en que son enseñados nuestros maestros a aprender, porque de ella dependerá la forma en que enseñarán a sus alumnos. Nadie da lo que no tiene.

6 cualidades que te convierten en un excelente docente

La calidad del docente depende de su vocación, interés y desempeño no solo en el área particular que imparte sino en todo el proceso educativo. Según los autores del libro “What makes great teaching?”, estos aspectos se relacionan con cualidades específicas que identifican a un excelente docente. Te invitamos a descubrirlas

 

1. Conocimiento pedagógico / Saber cómo dictar los temas

Un excelente docente no solo posee amplios conocimientos sobre la o las materias que imparte, sino que sabe cómo direccionar el contenido para que los estudiantes puedan entenderlo. Se requiere una comprensión sólida sobre los temas que se enseñan para plantear alternativas y lograr la adquisición de competencias específicas por parte de los estudiantes.

Aplicar diferentes métodos de enseñanza, personalizándolos según las características de cada clase es medular en el desarrollo de la profesión docente si se desea lograr buenos resultados. Los grandes maestros son capaces de evaluar los distintos mecanismos de pensamiento de los estudiantes e identificar los errores más frecuentes para trabajar sobre ellos.

2. Calidad de instrucción / Evaluar la práctica

Poder cuestionar y evaluar prácticas específicas es fundamental para determinar el avance de los estudiantes. El docente debe indagar en lo aprendido previamente por el estudiante, para posteriormente introducir paulatina nuevos conocimientos ligados con temas anteriores, de modo que el estudiante sume conocimientos en lugar de reemplazarlos.

Determinar cuánto tiempo necesitan los estudiantes para asimilar una información conforme a sus características es imprescindible para continuar con el programa de clase. La eficacia de la enseñanza dependerá de los resultados que manifiesten los estudiantes de acuerdo a sus posibilidades.

3. Ambiente de clase / Crear una atmósfera adecuada de estudio

Inducir el comportamiento de los estudiantes hacia un clima de aprendizaje, tolerancia y superación es una tarea difícil. Es deber del docente fomentar la proactividad de la clase, aumentando la exigencia con el paso del tiempo para obtener lo mejor de cada alumno, pero reconociendo sus logros para influir positivamente en su autoestima.

La autoestima se asocia a la eficacia ya que los estudiantes que se sientan contenidos desarrollarán mayor predisposición para enfrentar obstáculos en su educación y en su vida. El docente debe marcar el acierto de sus alumnos para incentivarlos a participar, ayudarlos a corregir sus errores mediante la comprensión del problema y valorar el esfuerzo, que no significa ser permisivos o aceptar menos de lo que cada estudiante puede dar.

4. Manejo del aula / Controlar todas las variables posibles en el desarrollo de una clase

Existen factores que todo docente necesita manejar aunque no estén directamente relacionados con el aprendizaje, sino que permiten su desarrollo y por ende son igual de importantes. El uso eficiente del tiempo para cada lección y la coordinación de recursos en el aula, por ejemplos, son capacidades inherentes en un excelente docente.

Para obtener un correcto funcionamiento del aula (fluido, ameno, participativo) el docente deberá manejar el comportamiento de los estudiantes, que se logra estableciendo reglas claras y conocidos por todos. Dichas normas se aplicarán constantemente con la finalidad de maximizar el aprendizaje de estudiante, ya que no podrás impartir conocimientos en un clima de distracción o desinterés.

5. Filosofía del docente / Definir concepciones sobre la materia, la enseñanza y el aprendizaje

Las concepciones que el docente tenga sobre la materia que imparte y el proceso de enseñanza-aprendizaje influirán sobre sus métodos pedagógicos. Las prácticas específicas que adopta un educador responden a una manera de comprender el mundo y transmitirlo, así como sus objetivos y teorías.

Delimitar las concepciones sobre qué es el aprendizaje, cuáles son sus modelos conceptuales y qué rol cumple cada parte en el proceso de educación, te ayudará a ser consecuente en tus clases. Los alumnos captarán la coherencia en los ejercicios que propongas, los métodos que ofreces para resolverlos y las alternativas que pueden implementar siguiendo el hilo de tus concepciones o cuestionándolas.

6. Comportamiento profesional / Contemplar todos los elementos de la educación

Un docente debe ser capaz de reflexionar sobre su propia práctica e intentar detectar debilidades y fortalezas que lo orienten durante sus clases y/o profesión. Además, es fundamental capacitarse continuamente para mantenerse actualizado con tendencias que perfeccionen su desempeño o que podrían resultar útiles para captar la atención de los estudiantes.

La comunicación continua con padres es otro elemento diferencial en un buen docente, pues conocer el ambiente familiar del estudiante será necesario si se desea buscar indicadores que permitan darnos una idea de cuán efectivo está siendo nuestra enseñanza, dónde deberíamos poner el foco o qué deberíamos cambiar. También se espera que el educador apoye a sus colegas, actitud inequívoca de su interés y comprensión de todas las partes que componen el proceso de educación del cual es parte.

Fuente: noticias.universia.pr

Generación Z reta al sistema educativo actual

Nathalia Romero
Santo Domingo

Revolución. Al ser una generación digital, ellos esperan que las herramientas digitales estén en el día a día de su vida estudiantil. El hecho de ser así les hace pensar que la tecnología no es ajena a ninguna de sus actividades.

José Díaz tiene 18 años y recientemente terminó el bachillerato. Este joven describe sus años de vida escolar como muy demandantes, tanto en el aspecto académico como el técnico, ya que estudió en un politécnico.

Narra que  en las enseñanzas se compartía una misma constante, el autoaprendizaje, ser autodidacta era la clave, y que al estudiante se le daba la introducción, se le explicaban los términos básicos o esenciales, se le daba una meta, y él mismo debía continuar solo, con su propia determinación de querer aprender y superarse. El ideal era que el maestro estuviera al lado para acompañarlo y guiarlo, pero no siempre era así. “Me habría gustado tener un mejor sistema de enseñanza, o al menos uno más personalizado” dice. Por las mismas enseñanzas, puntualiza, al final se acostumbró a ser autodidacta, por lo que es su forma favorita de aprender. Así como José, se expresan otros jóvenes pertenecientes a la generación Z.

Un reto para los docentes
Ruth Contreras es profesora desde hace más de 25 años y forma parte del grupo de maestros que se han tenido que adaptar a esta generación que ha crecido en la época de la inmediatez. Según lo que le ha tocado experimentar, asegura que hay una diferencia del cielo a la tierra entre la generación de estudiantes de hace 20 años con los de ahora. “Actualmente a los estudiantes no les gusta leer, y solo están interesados en lo digital. Les gusta lo inmediato, lo fácil. Se deprimen con facilidad, y no les gusta seguir las reglas”.

Ante esta situación, la psicóloga y terapeuta familiar Laura Rivas opina que para los docentes es difícil muchas veces mantener la atención de chicos que de alguna forma ya lo han visto todo. “Aún las referencias más obscuras siguen siendo de uso común.  Una clase de pizarra y marcador se queda corta y debe ser suplementada con actividades vivenciales, recursos didácticos  divertidos, y enfoques novedosos”, puntualiza.

Asimismo, para la docente e investigadora Martha Rodríguez, la mayoría de los/as docentes, son “migrantes digitales”, por lo tanto, esta condición hace que tengan, primero que efectuar la transición en el aprendizaje constante de uso de tecnologías, de redes sociales, y de comprender su uso como parte de los beneficios para la docencia, en cualquiera de los niveles educativos: escolar (inicial, primaria y secundaria), superior universitario, formación técnica.

Resalta que los/as docentes de este tiempo, que son los que han trabajado con los millenials y ahora trabajan con la generación Z, tienen el reto de desarrollar competencias digitales como integrar el uso de las tecnologías en la planificación docente, utilizar el conocimiento para resolver problemas reales y complejos, brindando conocimiento que tenga valor añadido para la sociedad, y construir conocimientos que sean de provecho para los/as estudiantes.

Aterrizando el tema a nuestro país, para Rodríguez las limitantes que actualmente tiene el sistema educativo dominicano para conectar con la generación Z, como la falta de recursos tecnológicos en la mayoría de  escuelas y la poca conectividad a la internet, se pueden mejorar con el alcance de la conectividad con la coordinación entre instituciones y programas, por ejemplo: labores que se realizan desde República Digital, continuar con los procesos formativos en el uso e integración de las TIC dirigidos hacia los/as docentes, enseñándoles cómo integrar de forma efectiva el uso de las TIC en su planificación docente.

GENERACIÓN Z
Características
. Expertos en la comprensión de la tecnología. Multitarea. Abiertos socialmente desde las tecnologías. Rápidez e impacienia. Interactivos.

Ante lo educativo. Se sentirán más motivados/ as para realizar actividades, ejercicios, en las que tengan que hacer uso de sus dispositivos y de servicios en la web.

¡Cine en las aulas!

Cine, series, cortos, documentales… Los recursos audiovisuales tienen un gran potencial pedagógico cuando se integran dentro de la programación didáctica. Si además se da el salto a crearlos en clase, los beneficios se multiplican.

cine en las aulas

La película ‘Marte’, de Ridley Scott, se emplea en las clases de Física del Colegio Padre Enrique de Ossó de Zaragoza para que los estudiantes comprendan mejor las dimensiones del Espacio. Pero cuando van a trabajar la importancia de la empatía, la resiliencia y el aprovechamiento de las oportunidades, proyectan ‘Slumdog Millionaire’. En el CPR Badajoz, por otro lado, el alumnado de Infantil y Primaria visualiza ‘El Príncipe de Egipto’ para tomar contacto con la historia y época de la cinta, y luego realiza actividades relacionadas con los personajes y escenarios. Un ejemplo más: en el colegio Urkide de Vitoria emplean ‘En Busca de la Felicidad’ para hablar de autoestima.

Podríamos continuar la enumeración con las experiencias de otros muchos centros educativos, pero bastan estas propuestas para constatar que los recursos audiovisuales tienen un potencial educativo que va mucho más allá del puro entretenimiento.

Sí; es cierto que el cine, los documentales o los cortos tienen un importante componente de diversión que motiva, atrae, capta la atención y despierta la curiosidad de los más jóvenes. Pero es precisamente este hecho el que hace que pueda emplearse con éxito para abordar contenido curricular en cualquier materia y acercar al alumnado a todo tipo de problemáticas sociales: cambio climático y sostenibilidad, desigualdad de género, discriminación, violencia… “Incluso es posible visualizar anuncios de televisión: muchos de ellos son imprescindibles para ser analizados y tocar aspectos tan importantes como los estereotipos de belleza, los roles de género o la manipulación de la publicidad”, comenta Ingrid Mosquera, profesora adjunta de la Facultad de Educación de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR).

cine en las aulas

Criterios pedagógicos

La clave para hacerlo con garantías está, como ocurre con cualquier otro recurso, en que estos contenidos audiovisuales se empleen siempre con un objetivo pedagógico e integrados dentro de la programación didáctica, y no como una herramienta para distraer a los estudiantes. “Solo hace falta un poco de investigación sobre los recursos y plataformas existentes y planificación para encontrar las actividades adecuadas a los objetivos perseguidos”, afirma Sandra Mª Zurdo Robles, maestra de Audición y Lenguaje, coordinadora de convivencia del colegio Severiano Montero Sánchez de Peñaranda de Bracamonte en Salamanca y coordinadora del Proyecto ‘Cuento Sentimiento’ de Aulafilm, que promueve el uso del cine en las aulas.

Lo más interesante es que, cuando se siguen estos sencillos pasos, pueden emplearse independientemente del nivel educativo, adaptando siempre los títulos proyectados y el tipo de actividades, así como la duración de las proyecciones: no se puede olvidar que, cuanto más jóvenes sean los estudiantes, menos tiempo son capaces de mantener la atención. Para Emilio Delgado Villanueva, profesor de Ciencias en el Colegios Sagrados Corazones de Madrid, “contenidos con canciones o dibujos animados pueden ser muy útiles tanto en la transmisión de valores como de contenidos para los más pequeños, en los niveles de Infantil y Primaria. Para el alumnado de Secundaria y Bachillerato son ideales los documentales o fragmentos de estos o de películas”.

De hecho, muchos docentes defienden precisamente eso: el uso de escenas o extractos de los títulos seleccionados cuando son muy largos para, a partir de ellos, fomentar el debate. “A veces es interesante seleccionar aquellas partes que se puedan relacionar con el currículo, intentando no perder el contexto. En el caso del cine en las aulas hay áreas que dan más pie que otras. Por ejemplo, suelen ser interesantes para trabajar valores”, razona Pablo Bustos Morán, profesor de Biología y Geología en el IES Manuel de Falla en Coslada, Madrid.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Los mejores recursos para profesores disponibles en Internet

Internet es esa fuente de conocimiento donde se puede encontrar prácticamente todo. En lo relativo a educación, los recursos para educación en Internet se están volviendo imprescindibles al permitirnos el acceso a un mundo de posibilidades en unos pocos segundos, y de forma muy sencilla.

Editorial DM

Esta editorial online mexicana ofrece recursos educativos (tanto gratuitos como de pago) a docentes que imparten clase desde Preescolar a Bachillerato. Su catálogo incluye materiales didácticos para imprimir y herramientas de Evaluación Diagnóstica, Intermedia y Final. Asimismo, disponen de planeaciones didácticas para que el profesorado organice y planifique de manera más eficaz el desarrollo del currículo en el aula. Editorial DM ha desarrollado también la app gratuita Edukamigos para dispositivos móviles Android e iOS; con ella, los estudiantes aprenden y repasan de manera entretenida Matemáticas, Geografía, Historia, Ciencias Naturales, Arte…

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 12

Coursera

Una plataforma educativa asociada a las universidades y organizaciones con más de 700 cursos. Permite el acceso a cursos de calidad realizados por profesores de las universidades más prestigiosas. Los cursos están en inglés y las clases se imparten mediante vídeos que incluyen subtítulos para facilitar el seguimiento del curso en cualquier idioma.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 13

Miríada X

Esta web de Cursos Online Masivos en Abierto (MOOC) cuenta con recursos de las 1232 universidades iberoamericanas que forman la Red Universia. Procedentes de más de 23 países de Iberoamérica, ofrece cursos de la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad Politécnica de Valencia o la Universidad Politécnica de Cartagena.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 14

SkilledUp

Un buscador con cerca de 100.000 cursos gratuitos y de pago de más de 300 proveedores. Aunque su web esté en inglés, en su catálogo cuenta con cursos en varios idiomas, incluido el español, cuyos precios oscilan entre los 0 y los 50 dólares.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 15

Teachers.io

Este servicio online gratuito para profesores permite organizar el calendario escolar y compartirlo con sus alumnos a través de la herramienta myHomework Student Planner. Sus avanzadas herramientas hacen que sea más fácil supervisar y enseñar habilidades de organización en un mundo digital.

Las mejores plataformas educativas para aprender jugando. ¿Cuál eliges? 9

Socrative

Una de las plataformas online educativas más reconocidas se llama Socrative: juegos y aplicaciones para que estudiantes de todo el mundo puedan “aprender jugando”, un modelo que cada vez tiene más adeptos. Además, cuenta con cuentas para profesores específicas para que puedan monitorizar el avance de sus alumnos.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 8

LearningApps

Aunque con una interfaz que podríamos considerar obsoleta, la magia de LearningApps está en su interior. Una plataforma muy atractiva en cuanto a las posibilidades para crear aplicaciones didácticas, con fines educativos, y publicarlas en su web. Otra opción es utilizar las aplicaciones que otros han creado, con el ánimo de aprender de los contenidos que tratan.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 9

Better Lesson

Better Lesson no es una plataforma orientada al alumnado, sino al profesorado: recursos y aprendizaje para profesores, para todo tipo de materias: matemáticas, ciencias, lengua y literatura o mucho más. La plataforma te conectará con un experto en cada materia, el cual te echará una mano a medida que aprendes cada lección. La filosofía de la plataforma: si muchos sectores profesionales tienen entrenadores, ¿por qué los profesores iban a ser menos?

Las mejores alternativas a Youtube para subir tus vídeos educativos 3
TeacherTube

Estamos acostumbrados a utilizar Youtube como herramienta de educación, gracias a sus innumerables contenidos. ¿Y si existiese un Youtube específico para profesores? TeacherTube cumple precisamente con este objetivo: vídeos educativos pensados para que los profesores puedan utilizarlos en sus aulas. Dispone de múltiples categorías de vídeos sobre todo tipo de temas, así como también otros muchos recursos para usar en clase.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 10

PlanBoardApp

La planificación y programación de una clase es, en ocasiones, tremendamente compleja. PlanBoard quiere ponerlo mucho más fácil, ayudándote a la organización de cada clase y permitiendo también la colaboración de todo el equipo docente de, por ejemplo, un centro al completo.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 4

Wikispaces

Los wikis son herramientas excelentes para usar en clase y buscar la colaboración entre los alumnos: permiten no sólo acceder a una página web para comprobar su contenido, sino también modificarlo y editarlo como se considere necesario, en cada momento. Wikispaceses una plataforma para crear este tipo de wikis, que tiene un especial foco en el mundo de la educación a través de su iniciativa Wikispaces Classroom.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 3

Google Earth

Hace unos años comenzó a estar disponible como una iniciativa que parecía ciencia-ficción, y que ha terminado formando parte de nuestro día a día. Google Earth es excelente para todo lo relacionado con el posicionamiento de cualquier lugar en la tierra: permite hacer visitas virtuales por todo el mundo, ver imágenes, fotografías e información representativa de cada lugar, y todo sin movernos de la silla. Genial para la asignatura de geografía y con posibilidades que pueden extrapolarse a muchas otras materias.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 2

GoodReads

Siempre procuramos fomentar la lectura entre los jóvenes, y ¿por qué no hacerlo a través de una red social? GoodReads tiene este objetivo, y si bien es una red social universal (es decir, no está especializada en el sector educativo) sirve tanto para que los profesores recomienden libros, como para comprobar el avance de los alumnos y sus novelas favoritas. Pocas comunidades de lectura hay que sean tan grandes como GoodReads, que sin duda puede convertirse en un gran aliado para el profesor.

10 herramientas educativas para que los docentes ahorren tiempo 1

Cerebriti

El caso de Cerebriti ya lo hemos contemplado aquí y en algunas de nuestras recopilaciones, y es que de forma muy sencilla y visualmente atractiva para los alumnos —de múltiples niveles y edades— puede convertirse en una excelente plataforma de aprendizaje basado en juegos. Con decenas de temas y miles de juegos ya creados, la parte educativa —llamada Cerebriti EDU— pone el foco en su uso dentro del aula.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 1

TED-Ed Lessons

Miles y miles de vídeos creados específicamente para compartir conocimiento con el mundo, y que han sido guionizados específicamente para explicar determinados conceptos a los chavales (y a los que no son tan chavales). Aunque ya hablamos de las TED-Ed Lessons por aquí, reiteramos que son pequeñas píldoras de conocimiento en vídeos de corta duración, y que pueden encajar perfectamente en lecciones de múltiples asignaturas y materias.

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Diccionario de la Real Academia Española

Antes era imprescindible tener un buen diccionario en clase, ahora todas esas definiciones las tenemos en Internet. El Diccionario de la Real Academia Española es accesible desde cualquier dispositivo a través de esta dirección, rápido y directo. Conviene tenerlo a mano para explicar alguna definición específica, aunque esto no hace que no sea interesante tener un buen diccionario en papel en clase. ¿Por qué? Porque no todo va a ser Internet, ¿no?

20 herramientas de gamificación para clase que engancharán a tus alumnos 4

Edmodo

Es la red social por excelencia del mundo educativo, se llama Edmodo y en este artículo hablamos sobre las razones para aplicarla en clase. No sólo permite conectar con tus estudiantes, mandarles mensajes, tareas o información adicional; también permite la comunicación con las familias de una forma directa.

Geogebra, una práctica herramienta para aprender matemáticas 1

Geogebra

Si lo tuyo es el campo de las matemáticas o alguna de las materias que heredan de ella, Geogebra es una visita obligada de tanto en cuanto. Un sencillo programa online con el que explicar muchos conceptos de una forma visual muy atractiva y fácil de llevar a cabo. Por aquí explicamos los fundamentos de ésta herramienta, perfecta para aprender matemáticas, álgebra, geometría, cálculo o estadística, y con mucho material ya creado que podemos aprovechar.

Tu blog

Crear un blog para clase es algo extraordinario. Permite no sólo llevar un registro de las actividades que vamos realizando, también incluir a los alumnos para que ellos tomen el protagonismo en su formación, expliquen conceptos o amplíen sus conocimientos con pequeños trabajos. Además, les estaremos incluyendo en la creación de contenidos en Internet, dándoles un espacio y un nombre; añadir el editor de tu blog (sea cual sea, aquí te dimos las mejores plataformas para crear gratis un blog para educación) a tu barra de marcadores es siempre una buena idea.

15 herramientas para evaluar a los estudiantes 2

Kahoot!

Un poco de diversión de vez en cuando nunca está de más, y Kahoot!la ofrece. Última hora, lección ya terminada… ¿por qué no dar un repaso con un concurso con puntuaciones? Harás que tus chavales se esfuercen al máximo por conseguir una buena puntuación, mientras repasan conceptos sin ni siquiera darse cuenta. Existen miles de packs de preguntas ya creados, aunque es ideal que te crees tu propio concurso con las preguntas personalizadas al máximo, y adaptadas a lo que hayáis explicado y estudiado a lo largo de las clases. También te proponemos algunas otras plataformas más que te ayudarán a evaluar a tus estudiantes.

20 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor 7

Wikipedia

Y dejamos en el último lugar a la enciclopedia que relevado a un segundo lugar a aquellos innumerables tomos en papel. Wikipedia, la enciclopedia libre, nos permitirá obtener rápidamente información sobre todo tipo de materias. Es cierto que hay que tener cuidado en algunos casos, pero para eso también podemos tener en mente otras opciones como las enciclopedias más tradicionales en formato tradicional, por ejemplo la Britannica. Y en cualquier caso recuerda las opciones multi-idioma disponibles en estas plataformas, y que nos permitirán aprender y ensayar en otros idiomas. Si quieres algo más viable, échale un vistazo al proyecto Scholarpedia.

La tarea de educar: Compartida entre maestro y familia

Emelinda Padilla
Santo Domingo

Acostumbro a recalcar en mis cursos y talleres a maestros y equipos de gestión que “cada niño o niña que llega a la escuela, no lo hace solo/a. Con él/ella viene también su familia y todo lo que ese sistema representa y significa”.

Este reiterado énfasis resulta de una práctica repetida que observo en la realidad de nuestra escuela: “Los maestros y otros actores del quehacer educativo están llenos de prejuicios y creencias con relación a la validez y conveniencia de integrar y dar participación a las familias en los procesos de enseñanza”. Cuando pienso en cómo aportar para lograr cambios en ese sentido, me pregunto si estarán esos maestros formados para que puedan dialogar con las familias u otros adultos sobre sus niños.

Así como en la tarea de educar convergen especialistas de diferentes áreas, es innegable que la familia es determinante en el desarrollo socioemocional, psicomotor y lingüístico del niño. No todas las familias educan a sus hijos de igual forma, la educación de la familia va generando en los niños valores, actitudes, temores, alegrías.  Mientras más se alejan los valores que impone el centro educativo de las formas de crianza de la familia, más difícil será acercarse a ella y a los niños.

Este proceso se torna más complejo cuando la educación está dirigida a familias y niños provenientes de los sectores económicos y sociales menos favorecidos, ya que entran en relación “expectativas, supuestos y mitos recíprocos, provenientes de mundos con códigos culturales distintos”.

Entonces surge otra pregunta: ¿Están los docentes preparados para relacionarse con un mundo cultural distinto de aquel del cuál provienen? Desde ese punto de vista, y reconociendo a este profesional como un ser humano, con creencias y actitudes propias, y no como un mero transmisor de conocimientos, es indispensable que en su formación autoevalúe su desarrollo como persona, de tal forma que reconozca sus fortalezas y debilidades, y se valore a sí mismo, para que de este modo pueda aquilatar a los otros en sus fortalezas, y descubrir también sus limitaciones.

Estoy segura de que muchos de nosotros hemos conocido centros educativos donde está prohibida la entrada de los padres a las aulas de clases y donde sólo se les convoca para informarles sobre tal o cual tema de interés particular o común (“Mientras menos metan sus narices en la escuela, mucho mejor”). Indudablemente esto es el reflejo de los miedos e incertidumbres de los docentes, quienes perciben a las familias de sus alumnos como enemigos y amenazantes para el establecimiento y la cultura que se les entrega.

No obstante, la manera de vivir que tiene la familia es la primera fuente de aprendizaje para los niños y las niñas, y la vida democrática también se aprende en la práctica familiar. En consecuencia, se requiere aprender a integrar la cultura de la familia y los recursos del medio natural y social, como bases fundamentales del proceso educativo.

No podemos continuar enseñando las mismas cosas a niños y niñas de contextos, realidades y culturas diferentes. La estandarización de los contenidos hace que “lo que se enseña” esté muy alejado de los conocimientos, intereses y motivaciones de los estudiantes. Al tiempo de que dificulta cada vez más las posibilidades de integración y participación de las familias en los procesos del aula y en el ambiente diverso que en ella se conjuga.

Pretender contar con familias participativas y cercanas a la vida de la escuela, implica que aceptemos y aprovechemos la riqueza de sus diferencias, valorarlas en vez de rechazarlas, promoverlas en vez de ocultarlas y validarlas en vez de descalificarlas.

Al igual que sus hijos, los padres y todo el sistema familiar que rodea a los alumnos, deben sentirse cómodos en la escuela, aceptados en lo que son y en lo que creen, identificarse con la comunidad educativa y sentirse parte importante de ella.

Así y no de otra forma, la tarea de educar será compartida felizmente entre escuela-familia y comunidad.  Donde todos crecemos, aprendemos y somos parte de un espacio que se relaciona armónica y constructivamente. Una escuela que enseña a todos y con todos..

¿Es útil expulsar a un alumno de clase?

¿Es eficaz expulsar a un alumno de clase cuando interrumpe constantemente? ¿Se le está privando de su derecho a la educación? ¿O debe prevalecer el derecho del resto de compañeros a seguir el desarrollo de la clase? Este es un debate siempre abierto en la comunidad educativa que se ha vuelto a reactivar tras una reciente advertencia de la Academia Americana de Pediatría. Este organismo considera que expulsar a un alumno de clase o del colegio es una medida contraproducente, ya que puede generar más abandono escolar y los chicos tienen más riesgo de incurrir en comportamientos inapropiados, como consumir drogas.

Que a los alumnos se les expulsa de clase es una realidad en las aulas españolas, más propia de Secundaria. Pero ni sucede todos los días, ni de forma excepcional. De hecho, esta sanción está regulada en decretos de convivencia o de derechos y obligaciones de los alumnos que aprueba cada Comunidad Autónoma. Normas que, luego, cada centro educativo adapta en su plan de conviencia.

Según cometa una falta leve, grave o muy grave, el alumno pueden ser expulsado de clase diez minutos, —«lo más frecuente», dice Inmaculada Suárez, responsable del servicio del Defensor del Profesor del sindicato de profesores ANPE—, una hora, o en los casos más graves, varios días de una materia o de todas, o hasta una semana del colegio (por ejemplo, si acosa a un compañero).

En casos de acoso escolar, se le puede expulsar una semana del colegio

«Si se abusa y no se sabe utilizar no es una medida efectiva. Pero sí es útil cuando se aplica correctamente porque los demás alumnos no pierden esa hora y el estudiante expulsado aprende la lección», explica José Miguel Campo, secretario general del Colegio Profesional de la Educación y profesor de Secundaria en un instituto de Torredolones. «En mi centro con 1.200 alumnos solo habremos expulsado un día de clase a entre 15 o 20 alumnos en todo el curso».

Más allá de las faltas de respeto

«La expulsión a veces es imprescindible, pero hay que utilizarla con mesura y ponderación porque tiene el riesgo de que el alumno pueda utilizarla en su propio beneficio. A veces basta con avisarle de que será expulsados y, ante la preocupación de cómo reaccionaran sus padres, el chico rectifica», añade José Luis Carbonell, pedagogo y profesor de la Escuela de Familia de la Fundación Proforpa.

Para los profesores tampoco es un plato de gusto, pero los comportamientos en el aula sobrepasan en ocasiones la falta de respeto, como advierte Inmaculada Suárez. No es tan raro que un alumno «tire un estuche a la pizarra cuando el profesor está explicando, ponga los pies encima de la mesa, coma un bocadillo, escuche música o se ponga a bailar en clase. En estos casos sí se expulsa al alumno. Pero cuando un chico habla con otro solamente se les llama la atención», asegura Suárez.

Fuente: abc.es

Sentarse bien en clase puede mejorar la salud postural en la edad adulta

Sentarse correctamente en clase o que la mochila no supere el 10% del peso corporal son algunas de las recomendaciones para adquirir una buena salud postural desde la infancia y evitar dolencias que pueden llegar a ser crónica.

La mayoría del tiempo que pasan los niños en la escuela están sentados, sobre todo según van avanzando cursos y la enseñanza-aprendizaje requiere de más atención y concentración para asimilar conocimientos. Estar tantas horas en una silla deriva muchas veces en la adquisición de malos hábitos que no siempre se corrigen correctamente y que terminan arrastrándose a lo largo del tiempo afectando a nuestra salud postural.

“Es muy difícil que los adultos cambien sus malos hábitos posturales porque llevan toda su vida haciéndolo así. En la infancia somos libros en blanco: si aprendemos correctamente, continuaremos haciéndolo bien”, apunta María Cruz Gómez Alcántara, miembro de la Comisión de Fisioterapia en la Empresa y Ergonomía del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. “Al igual que el agricultor cuida la planta desde que es una semilla, nosotros debemos cuidar nuestro cuerpo”, añade esta fisioterapeuta.

Salud postural: la prevención como el mejor remedio

Según datos de este colegio profesional, los problemas derivados de una mala higiene postural adquirida en la infancia es la tercera de las causas de baja laboral en la edad adulta, por detrás del embarazo y la gripe estacional. Sin embargo, no siempre se presta la atención que esta educación se merece ni en la escuela ni dentro del entorno familiar.

Por esta razón hace casi diez años que se puso en marcha en la Comunidad de Madrid  la campaña ‘Prevención del dolor de espalda en escolares’. El objetivo principal es intentar prevenir desde pequeños lesiones musculo-esqueléticas provocadas por malas posturas. Unas lesiones que suelen aparecen si esos malos hábitos se arrastran a la edad adulta y se repiten de manera persistente en las actividades de la vida diaria o en el entorno profesional.

niño salud postural

“Además, si nuestro organismo tiene sobrepeso o somos personas sedentarias, aumentamos el riesgo de que estas lesiones pasen de agudas a crónicas. La consecuencia más grave sería una lesión irreversible que limitase para realizar determinadas actividades o ejercer una profesión”, advierte Gómez Alcántara, que también forma parte del comité científico de esta campaña de prevención en la que participan más de 40 fisioterapeutas de manera voluntaria.

“Pero no es la única secuela. Hay otra que a priori puede parecer menos grave, pero de la que es más difícil calcular el riesgo: la instauración de creencias equivocadas sobre el dolor, su persistencia y las capacidades personales para afrontarlo. Esto puede ser fuente de problemas de dolor crónico en la edad adulta”.

Hábitos saludables en casa y en la escuela

Junto a una mala postura a la hora de sentarse, también hay otros factores que pueden favorecer estas lesiones. Una de las más evidentes es el exceso de peso que la mayoría del alumnado acarrea en la mochila. María Cruz Gómez Alcántara recomienda que jamás supere el 10% del peso corporal.

 mochila niños clase

Una buena manera de aligerar la carga es revisando lo que los estudiantes llevan de casa al colegio, y viceversa. “Si usa mochila de carro, siempre deberá empujar de ella en lugar de tirar y colocársela en la espalda para subir y bajar escaleras. Si utiliza el modelo tradicional, siempre ha de utilizar las dos asas y ajustarla a su tamaño: debe quedar entre la cabeza y la pelvis”, aconseja la fisioterapeuta

Una vez en clase, habría que enseñarles cómo adoptar una postura correcta en la mesa y evitar que permanezcan en la misma posición de manera prolongada. “Cualquier postura mantenida durante mucho tiempo puede resultar contraproducente. Es aconsejable promover actividades no sedentarias y utilizar un atril durante la lectura de libros o documentos”.

niña salud postural

Siempre que se pueda, la mesa de trabajo debe estar adaptada al tamaño del alumno. “Los centros deberían intentar que el mobiliario esté adaptado a la morfología de cada estudiante, en lugar de tener todos el mismo tamaño de mesa y silla. No en todos los centros es viable, pero en muchos de ellos se está haciendo un esfuerzo para que el más alto de la clase no tenga el mismo mobiliario que el más bajo. Y lo mismo pasa con alumnos de diferentes edades”.

El papel de la escuela, del profesor y de la familia es clave para impartir una correcta educación postural desde la infancia. Unos hábitos adecuados ayudarán a niños y adolescentes a crecer saludablemente y evitar futuros problemas en su vida adulta.

Estaciones de trabajo: una dinámica para fomentar el trabajo colaborativo

¿Qué hacer para que el alumnado trabaje con la máxima autonomía durante las actividades? ¿Cómo atenderles de manera individualizada prestando atención así a la diversidad del aula? ¿Qué hacer para que se sienta protagonista de su aprendizaje?

Estas y otras preguntas nos llevaron a desarrollar el ‘trabajo por estaciones’, una iniciativa cuyo objetivo es desarrollar diferentes actividades de forma simultánea durante el horario lectivo por las que van rotando los estudiantes.

Las diferentes tareas responden a aspectos fundamentales de las asignaturas: comprensión y expresión oral y escrita, habilidades matemáticas básicas, estrategias para la resolución de problemas y su vinculación con la vida cotidiana, etc. Y somos los docentes los que  elaboramos, recopilamos y organizamos los materiales que vamos a trabajar; todos ellos vinculados a los objetivos didácticos del currículo.

Diferentes fases

En primer lugar, dedicamos una sesión a la presentación del Plan de Trabajo completo con los contenidos, materiales y los recursos que van a servir de consulta.  Después de ella, se establece un tiempo de desarrollo de las rotaciones, donde cada sesión corresponde a una estación diferente para cada equipo, hasta completarlas todas. Es el periodo de trabajo más autónomo. Cada grupo sabe lo que debe hacer y los materiales necesarios a utilizar, y el docente  ejerce de guía, supervisor y de apoyo a aquellos alumnos que lo necesitan justo en el momento en el que están realizando la tarea. Así, puede priorizar su ayuda en las tareas menos autónomas, explicar en pequeño grupo, comprobar el proceso de aprendizaje, en algunas tareas seleccionadas, de cada alumno…

Estaciones de trabajo

En tercer lugar, pasamos a la autoevaluación y coevaluación, un aspecto importantísimo en el desarrollo de las tareas. Desde el principio el alumnado tiene claro qué aspectos se evalúan y fomentamos la autocorrección y la reflexión sobre lo aprendido a través de materiales elaborados para ello (escalas de auto y coevaluación, dianas de evaluación y en el Aula Virtual…). Al terminar una ruta, se exponen y corrigen las propias tareas y las de los compañeros y se registra en la plantilla de autoevaluación correspondiente.

Tres ingredientes fundamentales

Las tres claves de este proyecto son el diseño de la actividad, su gamificación y el trabajo colaborativo.

Estaciones de trabajo

Actividad: La organización de las estaciones responde a la necesidad de preparar situaciones de aprendizaje que desarrollan habilidades básicas en el proceso de aprendizaje y en su aplicación a la vida diaria, desde una aproximación reflexiva.

Lúdica: Las dinámicas y técnicas de juego están muy presentes. En la realización de actividades los alumnos consiguen puntos, estrellas, insignias, cartas que les otorgan diferentes privilegios. Una herramienta utilizada es  ClassDojo, para la obtención de puntos o de insignias a través del Aula Virtual.

Cooperativa: Las estaciones están diseñadas para que se realicen con una mínima participación del profesorado y un aprovechamiento máximo del alumnado, permitiendo al docente gestionar momentos de evaluación en el mismo proceso de aprendizaje.

El sistema de rotaciones es similar entre las tres áreas, diferenciándose cada una en las diferentes estaciones que propone, según las propias características de cada una.

¿Qué beneficios tiene esta organización?

  • Combinar tareas de comprensión de contenidos con tareas de elaboración y creación (siguiendo la taxonomía de Bloom).
  • Integrar diferentes metodologías activas y fomentar la inclusión de todo el alumnado.
  • Entender la evaluación como un elemento intrínseco al trabajo diario y de aprendizaje: diferentes instrumentos, coevaluación y autoevaluación.
  • El docente pierde su protagonismo en el aula y forma parte de un recurso más para los estudiantes, permitiéndole realizar explicaciones, observaciones y apoyos más individualizados.
  • Plantear tareas en las que todos puedan tener éxito de una u otra forma, siendo corresponsables con el grupo en la consecución de las mismas, desarrollando la inteligencia inter e intrapersonal.
  • Incluir rutinas y dinámicas de pensamiento para valorar, dar feedback, comparar, tomar decisiones, etc.
  • Fomentar la reflexión sobre el aprendizaje (metacognición).
  • Incluir temas, actividades y tareas de proyectos transversales de centro, que se integran con mayor facilidad entre las diferentes áreas, permitiendo mayor profundización.
  • Optimizar los recursos digitales del centro, contando los alumnos siempre con una tarea digital en cada  fase.
  • Aumentar la motivación del alumnado y su autonomía.

Fuente:educaciontrespuntocero.com

3 claves para motivar a los alumnos a leer

Conseguir que los estudiantes lean es uno de los mayores y más agotadores retos a los que se enfrenta hoy en día el profesorado. Jesús Hernán, director de Legiland, ofrece las claves para motivarles y convertirles en lectores habituales y apasionados.

Cada día debemos iniciar o renovar el interés por la lectura de más de 10.000 jóvenes de 8 a 16 años. Nuestro objetivo es lograr que se conviertan en lectores de futuro, apasionados, habituales competentes y críticos, pero antes de eso hay captar permanentemente su atención, despertar su curiosidad, hacer que escuchen la llamada de los libros.

En este artículo queremos compartir contigo las 3 claves que sabemos que funcionan en centros educativos de Primaria y Secundaria. Aplicarlas correctamente producen mejoras visibles y cuantificables.

1. Orientar en la elección de las lecturas

La lectura libre está cada vez más de moda y es un avance en la dirección correcta para promover el gusto por la lectura. No obstante, hacerlo sin mediación es una temeridad a la altura de dejar que cada alumno elija libremente lo que quiere comer para promover el gusto por la comida.

El papel del mediador es trascendental para orientar en la elección y enseñar, a su vez, los criterios para seleccionar la lectura. Para orientar es necesario conocer el nivel de competencia lectora, el ritmo, gustos e incluso el momento vital de cada lector; entablar diálogo con él y conocer bien las obras entre las que éste puede elegir. El match lector-lectura podrá funcionar o no, pero dar herramientas para saber elegir y para que cada uno entienda por qué le ha funcionado o no una lectura, es la clave para que ganen autonomía y criterio, dos elementos clave para su futuro.

Legiland no sólo facilita información visual y rápida sobre lo que lee y le gusta a cada lector, también sobre su nivel de competencia lectora y su evolución. Ofrece información detallada sobre cada propuesta de lectura, con filtros avanzados para que todos dispongan de criterios múltiples para la elección. Además, es la única herramienta capaz de monitorizar y certificar la lectura libre, haciendo compatible la evaluación escolar de las lecturas con el placer por leer.

2. Seleccionar los libros y dar acceso fácil a ellos

Un profesor de un colegio me comentaba esta semana el efecto que ha tenido el hecho de poner los libros de Legiland en una estantería diferenciada de la biblioteca, visible y accesible para todos los alumnos. Antes los ofrecían en un carrito que circulaba de clase en clase. Me decía, con asombro, que se había multiplicado por cuatro el número de préstamos de la biblioteca escolar. Esos libros se ven ahora más, llaman la atención, se han convertido en un objeto de deseo para pequeños y grandes.

Es un efecto mágico que funciona siempre si la selección de libros es la adecuada: atractiva, variada y ajustada a los potenciales lectores.

De ahí que en Legiland seleccionemos con tanto cuidado las lecturas que incorporamos. Ofrecemos 600 títulos que combinan novedades editoriales, literatura de calidad con literatura de consumo, clásicos, versiones, libros de lectura fácil, cómics y libros ilustrados, lecturas de conocimiento y artículos de divulgación. Buscamos la variedad, el atractivo y la calidad para que cualquier lector encuentre algo que capte su interés. Es un trabajo titánico que una sola persona difícilmente puede hacer de forma permanente y que nosotros hacemos en colaboración con expertos LIJ, educadores, editoriales, familias y, por supuesto, los jóvenes lectores.

3. Gamificar

El efecto positivo del juego con fines educativos está más que demostrado. Nuestra experiencia no hace más que corroborar las conclusiones que todos conocemos: agregar elementos de juego aumenta la motivación del alumnado y provoca que la experiencia individual y colectiva sea más estimulante.

La lectura es uno de los terrenos de juego más fascinantes. Las historias, personajes, tramas nos ofrecen infinitas posibilidades para gamificar. Al respecto, hay mucha literatura en internet con ideas fantásticas para aplicar desde hoy mismo.

Gamificar bien es una empresa compleja: tienes que mantener la tensión del juego, variar las propuestas, adaptarte a cada momento y tipo de jugador, involucrar a todo el mundo y hacerlo durante un tiempo limitado y reducido. Quedarse a medias o gamificar mal puede tener el efecto contrario y generar gran frustración.

En Legiland somos expertos en gamificación y lectura juvenil. Nuestra plataforma ofrece una arquitectura de juego pensada para estimular la lectura entre los jóvenes y evoluciona cada día según el uso que le dan. Además, ofrece retos constantes, actividades y recursos educativos, para que los profesores escojan lo que más le convenga cuando mejor les convenga.

No hay fórmula mágica, sí ingredientes mágicos

En el reto de promover la lectura entre los jóvenes no hay una fórmula mágica pero sí una serie de ingredientes capaces de generar una oportunidad de éxito: conocimiento (de los lectores, de las obras, de los objetivos que perseguimos), pasión, creatividad, dedicación y perseverancia.

Fuente: educaciontrespuntocero.com