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Rosa Parks, la mujer negra que decidió negarse a ceder su asiento en el autobús ante un hombre blanco

Se van a cumplir 62 años desde la cotidiana pero trascendente acción de Rosa Parks en el memorable incidente del autobús en Montgomery. Cuando se habla de Rosa Parks, nos encontramos ante un testimonio de lucha contra la injusticia y de victoria de la sociedad civil organizada frente a su marginación y falta de derechos. Se trata, por tanto, de una historia de esperanza y de superación de una humillación que recorre lo social e incide en lo humano.

Lo que ocurrió en Montgomery (Alabama) fue que la costurera Rosa Parks fue encarcelada debido a negarse a ceder su asiento del bus a un hombre blanco. La segregación racial estaba presente en la vida pública del sur de los Estados Unidos cuando esto sucedió, 1955. El segregacionismo no se quedaba sólo en las costumbres y las dinámicas sociales, sino que regía de manera formal algunos Estados del país, especialmente los del sur. La existencia de leyes segregacionistas que separaban racialmente y marginaban a los afroamericanos, convirtieron en delito la negativa de Rosa Parks.

Rosa Parks subió a un autobús en el que los asientos delanteros estaban reservados a los blancos y los traseros a los negros. Rosa Parks se sentó en las primeras filas de la sección destinada a los negros (las más cercanas a la de los blancos). En cierto momento que un hombre blanco subió, el propio conductor del vehículo ordenó a varias personas negras que se levantaran para cederle el asiento al blanco que acaba de subir. Según es conocido, Parks se quedó en su sitio, resistiendo a lo que la ley dictaba. En su autobiografía My Story, Parks declara que su negativa no se debió al cansancio físico después de un día de trabajo, sino que de lo que estaba cansada era de ceder, de rendirse, de entregarse (giving in). En ese momento, el conductor avisó a la policía, y Parks fue arrestada por la violación de la ley de segregación del código de la ciudad de Montgomery. Edgar Nixon de la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) y su amigo Clifford Durr la sacaron de la cárcel esa misma noche.

La detención de Rosa Parks.

Inmediatamente se inició el célebre y exitoso Boicot de autobuses de Montgomery, el cual duró desde 1955 (al día siguiente de que Rosa Parks fuera arrestada) hasta 1956. La intención de esta acción radicaba en la inconstitucionalización de las leyes segregacionistas, particularmente las que separaban a los blancos de los negros en el transporte público y por la que no se contrataban conductores negros. A raíz de esta operación se formó la MIA (Montgomery Improvement Association), de la que el presidente elegido fue el, por entonces, no muy conocido reverendo Martin Luther King, Jr.

El conocimiento del incidente se propagó y el nombre de Rosa Parks se hizo famoso por su relación al Movimiento por los Derechos Civiles. El suceso del autobús le dio más visibilidad a Rosa Parks, pero no se trata de una entrada casual al activismo. Cuando Rosa se casó con Raymon Parks, él ya era miembro de la NAACP. En 1943 ella misma se asoció en la sección de Montgomery de la NAACP, convirtiéndose en un componente activo del Movimiento por los Derechos Civiles. Por este tiempo, Rosa Parks desempeñó funciones de secretaria para la organización.

Sin embargo, fue en los años posteriores al incidente del autobús cuando su actividad fue más intensa. Participó en iniciativas relacionadas con Martin Luther King y llegó a trabar amistad con Malcolm X. Apoyó las Marchas de Selma a Montgomery en 1965 por el Movimiento por el Sufragio de Selma. También defendió la Lowndes County Freedom Organization, entre otras muchas iniciativas por la igualdad racial.

Rosa Parks entrando al juzgado por negarse a ceder el asiento.

Las llamadas “leyes de Jim Crow” se promulgaron entre los años 1876 y 1965 con la intención de segregar racialmente a la población estadounidense. La consigna representativa de este marco legal era la célebre sentencia “separados pero iguales”. La segregación se aplicaba a los establecimientos y servicios públicos, en los que las personas no blancas eran separadas de los blancos e incluso se dedicaban emplazamientos distintos según la raza. Esto supuso de facto una marginación especialmente de los afroamericanos. Las personas negras no eran contratadas en varios puestos públicos y las condiciones de sus instalaciones y servicios eran manifiestamente inferiores, lo cual perpetuó una situación de evidente perjuicio en su estado socioeconómico, educativo y de calidad de vida en general. En 1964 el Movimiento por los Derechos Civiles logró que se prohibiese la discriminación en los espacios públicos, y en 1965 la promulgación de la Ley de Derecho al Voto, tras la Marcha de Selma. Entre otras muchas personalidades de especial renombre y de tantas otras desconocidas, Rosa Parks fue una de las protagonistas de este proceso.

En definitiva, hay que resaltar que Rosa Parks se convirtió en un símbolo que impulsó de modo determinante el Movimiento por los Derechos Civiles de las personas de raza negra en EEUU. Ahora bien, la fuerza de este símbolo se ha extendido a todo el mundo y sigue influyendo en las luchas sociales actuales de todo tipo. Por este motivo, desde 1976 Rosa Parks no ha parado de recibir condecoraciones y honores, aún después de su fallecimiento en 2005. Su lucha es una hazaña por todos reconocida y valorada, pero nunca está de más volver a recordarla.

Fuente: academiaplay.es

Investigación revela desigualdades en el sistema de protección social

Una investigación realizada por el del Centro de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (CEG-INTEC) reveló las desigualdades en el sistema de protección social dominicano.

El estudio “La salud y la seguridad social, otras fuentes de desigualdades de género en la República Dominicana. Estado de situación al 2017” de la autoría de Desireé del Rosario, Elsa Alcántara y Lourdes Contreras, establece que el fuerte crecimiento macroeconómico que exhibe el país no se refleja en el bienestar de la población.

Consigna que la tasa de pobreza general es de un 32%, por lo que una de cada tres personas está en situación de pobreza. Aproximadamente el 6% de los hogares más pobres y vulnerables son dirigidos por mujeres, lo que las autoras definen como un, “reflejo de la feminización de la pobreza”.

Asimismo, indican que  tres de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible corresponden a los problemas tradicionales que representan deudas sociales acumuladas relacionadas con la deficiente atención a la salud de las mujeres.  Aseguran que estos aspectos no han visto mejoría en tres décadas, como es el caso de la mortalidad materna.  En la actualidad ocurren 107.3 muertes  por cada 100,000 nacidos vivos.  En ese sentido, la República Dominicana cuenta con el más alto índice de la región.

A pesar de que el acceso de ambos géneros al Seguro Familiar de Salud (SFS) es similar, las investigadoras establecen que  todavía hay muchos obstáculos por sortear.

Una de las principales causas está asociada a la división sexual del trabajo, la segmentación laboral y la discriminación salarial a que son sometidas las mujeres. Mientras, el Estado carece de los mecanismos necesarios para el cumplimiento de las políticas, programas acordados y derechos protegidos.

Es así como el  Seguro de Riesgos Laborales (SRL),  está constituido en un 56% por hombres y 44% por mujeres, lo cual encuentra explicación en el acceso limitado de las mujeres a puestos laborales.

En cuanto al acceso de la mujer al sistema de pensiones y aseguramiento por riesgos laborales, también está relacionado con el menor acceso de las mujeres al trabajo formal, cuya  proporción es de un 45%.

Precisa que ese factor negativo es mayor en el total de la afiliación, 43% de las mujeres contra 57% de los hombres y está relacionado con el espaciamiento laboral de las mujeres por su papel en la maternidad.

La investigación recomienda al Gobierno Dominicano implementar el enfoque de género en sus políticas públicas y proyectos, con el objetivo de “identificar situaciones de discriminación entre hombres y mujeres y adoptar acciones para garantizar la igualdad y la equidad de género”.

Destacan la falta de  decisión política para ejecutar acciones efectivas que permitan superar la desigualdad e inequidad de género, aspecto que señalan como, “la principal debilidad” que da lugar al rezago en el acceso universal a la seguridad social, tras 15 años de vigencia.

¿Por qué el 8 de marzo?

Hoy más que celebrar, conmemoramos la sangre, sudor y lágrimas derramadas en la lucha por la igualdad de derechos. Las estadísticas de hoy revelan que las luchas siguen siendo las mismas que dieron origen al establecimiento del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.

El 8 de marzo de 1857 la huelga de las  trabajadoras textiles de la compañía Lower East Side fue por las largas  jornadas laborales, de más de 12 horas diarias,  y con un salario miserable, de un 60 o 70% menos de lo que ganaban los hombres.

El 8 de marzo de 1908 las costureras de la Cotton Textil Factory, en Washington Square, Nueva York se fueron a huelga. Se unieron a  otras 40,000 mujeres de otras fábricas de Estados Unidos. La demanda era por la igualdad de derechos, reducción de la jornada, derecho para unirse a los sindicatos y el cese de la explotación infantil.

Los dueños de la fábrica cerraron las puertas y ventanas de la textilera con las mujeres en huelga dentro. Hubo un incendio en el edificio, y al estar cerrado, 120 mujeres murieron encerradas ahí dentro.

Más de un siglo después la paridad de género sigue siendo un tema de agenda. Los puestos oficiales ocupados por mujeres son fruto de una cuota de discriminación afirmativa, que aunque positiva, no deja de ser discriminatoria. El acceso al empleo y el sueldo siguen siendo inferiores al de los hombres.

La igualdad es determinante para el desarrollo de familias, hijos y naciones fuertes y sanas.