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Día Mundial contra el Trabajo Infantil

En los conflictos y las catástrofes, protejamos a los niños del trabajo infantil

Unos 168 millones de niños y niñas son víctimas del trabajo infantil. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lanzó el «Día mundial contra el trabajo infantil» en 2002 para concienciar acerca de la magnitud de este problema y aunar esfuerzos para erradicar esta realidad. El 12 de junio de cada año tenemos la oportunidad de fomentar y coordinar las iniciativas de los gobiernos, las patronales y sindicatos, la sociedad civil, los medios de comunicación y muchos otros actores locales, como escuelas y ayuntamientos, en la lucha contra el trabajo infantil.

En 2015, los dirigentes mundiales adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), donde se incluyó un renovado compromiso para acabar con el trabajo infantil. En particular, la Meta 8.7, hace un llamamiento a la comunidad internacional para: “adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de seres humanos, y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, para 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas”

Generación “Segura y saludable”

Este año, el Día mundial contra el trabajo infantil y el Día mundial de la seguridad y la salud en el trabajo se unen en una campaña conjunta para mejorar la seguridad y la salud de los trabajadores jóvenes y poner fin al trabajo infantil.

La campaña tiene como objetivo acelerar la acción para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 8, en particular la Meta 8.8 que busca promover un entorno de trabajo seguro y protegido para todos los trabajadores para 2030, y la Meta 8.7 que busca poner fin a todas las formas de trabajo infantil para 2025. Para alcanzar estas metas, es necesario adoptar un enfoque holístico que apunte a la eliminación del trabajo infantil y que promueva una cultura de prevención en materia de seguridad y salud en el trabajo (SST) para el beneficio de la futura fuerza de trabajo mundial.

Fuente: un.org

Día Mundial de los Océanos, 8 de junio

Limpiemos nuestros océanos

Celebramos el Día Mundial de los Océanos para recordar a todo el mundo el gran papel que los océanos juegan en nuestras vidas. Son los pulmones de nuestro planeta, generan la mayoría del oxígeno que respiramos. Este día quiere movilizar y unir a la población mundial entorno al objetivo de la gestión sostenible de los océanos, que son una fuente importante de alimentos y medicinas y una parte esencial de la biosfera. Asimismo, sirve para concienciar a la opinión pública sobre las consecuencias que la actividad humana tiene para los océanos y para poner en marcha un movimiento mundial ciudadano a favor de los océanos.  En definitiva, esta celebración es un buen motivo para celebrar juntos la belleza, la riqueza y el potencial de los océanos.

Este año, bajo el lema «Limpiemos nuestros océanos», la celebración gira en torno a iniciativas para prevenir la contaminación por plástico y proponer soluciones para unos océanos más limpios.

La polución por plástico está causando enormes daños a nuestros recursos marinos; entre otros:

El 80 % de la contaminación en los océanos está causada por los seres humanos.

8 millones de toneladas de plástico al año acaban en nuestros océanos, causando estragos en la vida silvestre, la pesca y el turismo.

La contaminación por plástico está costando a nuestros océanos la vida de un millón de aves marinas y de 100 000 mamíferos marinos al año.

Los peces comen el plástico de los océanos y nosotros nos comemos después estos peces.

El plástico genera gastos de 8000 millones de dólares en daños a nuestro ecosistema marino, cada año.

Salvemos nuestros océanos

Muchas son las cosas que podemos hacer nosotros mismos como individuos, en nuestro día a día, para reducir el consumo de plástico.

Recuerda: Usa menos plástico y recicla siempre el plástico que tengas que utilizar.

Los océanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Entre el 5 y 9 de junio de 2017 se celebró la Conferencia de los Océanos, la primera conferencia de las Naciones Unidas sobre este asunto. Representó una oportunidad única e inestimable para que el mundo reviertiera el deterioro de la salud de los océanos y los mares con soluciones concretas. La Conferencia sirvió, además, para promover el avance del objetivo 14, que es parte de la Agenda 2030 adoptada por los 193 estados miembros de la ONU en 2015. El objetivo hace un llamamiento para conservar y usar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos.

Fuente: un.org

El clima está cambiando. La alimentación y la agricultura también.

Uno de los mayores problemas relacionados con el cambio climático es la seguridad alimentaria. Las personas más pobres del mundo, -muchas de las cuales son agricultores, pescadores y pastores-, están siendo los más afectados por las altas temperaturas y el aumento de la frecuencia de desastres relacionados con el clima.

Al mismo tiempo, la población mundial crece de manera constante y se espera que llegue a 9 600 millones de personas en 2050. Para cubrir una demanda tan grande, los sistemas agrícolas y alimentarios tendrán que adaptarse a los efectos adversos del cambio climático y hacerse más resilientes, productivos y sostenibles. Es la única manera de que podamos garantizar el bienestar de los ecosistemas y de la población rural y reducir las emisiones.

Cultivar alimentos de manera sostenible significa adoptar prácticas que producen más con menos en la misma superficie de la tierra y usar los recursos naturales de forma juiciosa. Significa también reducir la pérdida de alimentos antes de la fase del producto final o venta al por menor a través de una serie de iniciativas, que incluyen una mejor recolección, almacenamiento, embalaje, transporte, infraestructuras y mecanismos de mercado, así como marcos institucionales y legales. Por eso, nuestro mensaje global para el Día Mundial de la Alimentación 2016 es “El clima está cambiando. La alimentación y la agricultura también”.

El mensaje refleja el momento crucial en el que se produce la celebración, justo antes de la próxima Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU, COP 22, del 7 al 18 de noviembre de 2016 en Marrakech, Marruecos.

La FAO hace un llamamiento a los países para abordar la alimentación y la agricultura en sus planes de acción climática e invertir más en desarrollo rural.

Fortaleciendo la resiliencia de los pequeños agricultores, podemos garantizar la seguridad alimentaria de una población del planeta cada vez más hambrienta, a la vez que se reducen las emisiones.

¿Lo sabía?
  • La ganadería es responsable de casi dos tercios de los gases de efecto invernadero agrícolas (GEI), y del 78% de las emisiones de metano agrícolas. La FAO trabaja con los países para mejorar la gestión del ganado y mitigar los efectos del cambio climático. La diversificación en la producción ganadera puede ayudar a mitigar los efectos del cambio climático.
  • El impacto negativo del cambio climático en los recursos naturales -desde la disminución del suministro de agua de calidad a nivel mundial y la degradación del suelo-, subraya la creciente importancia de usar estos recursos de forma sostenible. Una adecuada gestión del suelo y los bosques, por ejemplo, puede llevar a la absorción natural de dióxido de carbono, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • La FAO estima que la producción agrícola debe aumentar en un 60% para 2050 con el fin de alimentar a una población mayor. El cambio climático está poniendo en peligro este objetivo, pero la FAO y sus países miembros están trabajando en diversas soluciones.
  • Más de un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierde o desperdicia. Esto supone alrededor de 1 300 millones de toneladas anuales. El metano emitido por los alimentos en descomposición es 25 veces más potente que el dióxido de carbono.
  • Para 2050, se espera que las capturas de las principales especies de peces disminuyan hasta en un 40% en los trópicos, donde los medios de vida y la seguridad alimentaria y nutricional dependen en gran medida del sector pesquero. El Código de Conducta de la FAO para la Pesca Responsable orienta a los gobiernos y los actores privados en la conservación y gestión de los océanos, ríos y lagos del mundo.
  • La deforestación y la degradación de los bosques se calcula supone entre el 10-11% de las emisiones globales de GEI. La FAO proporciona una serie de herramientas para los propietarios de bosques y otras partes implicadas para la gestión sostenible de los bosques.
  • El mundo pretende lograr el Hambre Cero en 2030: el cambio climático es un reto debe abordarse con el fin de continuar la lucha contra el hambre y alcanzar este objetivo. La FAO ayuda a los países a mejorar el sistema alimentario mundial y alcanzar esta meta.

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura