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XII Festival de Danza Contemporánea

Santo Domingo

El XII Festival Internacional de Danza Contemporánea (EDANCO 2016) se llevará a cabo durante trece días, del 27 de septiembre al 9 de octubre en el Palacio de Bellas Artes. En esta ocasión actuarán como invitados grupos provenientes de varios continentes, teniendo como anfitriones a los mejores de República Dominicana.

El martes 27 y miércoles 28 de septiembre/8:30 p.m. contará con la participación de:

-Ballet Nacional Dominicano.

-ENDANZA Juvenil, República Dominicana.

-Compañía Nacional Contemporánea, República Dominicana.

Jueves 29 y viernes 30 de septiembre / 8:30 p.m:

-Proyecto Movimiento (Venezuela).

-Ballet Nacional Dominicano.

-Willman Dance Company.

Sábado 1 de octubre, Noche de España / 8:30 p.m:

-Carmen Werner (España)

-Fernanda Hurtado (España).

Domingo 2 de octubre, Noche Dominicana / 6:30 p.m. y 8:30 p.m:

-Ballet Concierto Dominicano.

-Fusión 2016.

-Vidance.

-Raphaelle Bertoni (RD-Haiti).

-Cindy Sosa.

-Teatro Popular Danzante.

-Joel Genao Amador.

-Ballet Teatro Dominicano.

-Royatti Erick.

-María Emilia García Portela.

Lunes 3 de octubre/8:30 p.m, ENDANZA JUVENIL:

-Stephanie Burger.

-Dayme del Toro.

-Marcos Rodríguez

-Maritza Reyes.

Martes 4 y miércoles 5 de octubre/8:30 p.m:

-Espora Colectivo -Ballet Nacional Dominicano.

-Ballet Teatro Nacional de Puerto Rico. (Puerto Rico)

-Karol Marenco. (Costa Rica)

-Christiane Emmanuel. (Martinica)

Jueves 6 y viernes 7 de octubre / 8:30 pm:

-Ballet Concierto de Puerto Rico. (Puerto Rico)

-Mauro Youth Ballet Co. (Puerto Rico)

-Andrea Peña. (Canadá)

– S. Danza. (Colombia)

Sábado 8 de octubre 6:30 p.m. /8:30 p.m. EDANCO DANZA JOVEN:

-Four Season Dance Academy. (Canadá)

-Aurora Dance Academy. (Canadá)

-Isabel Martinez. (Rep. Dominicana)

-Mauro Youth Ballet Co. (Puerto Rico)

-Ballet Concierto Dominicano. (Rep. Dominicana)

-Corona La Vega. (Rep. Dominicana)

-ENDANZA. (Rep. Dom)

-Artcentro Miriam Bello (Rep. Dominicana)

-Teatro Popular Danzante (Rep. Dominicana)

Domingo 9 de octubre CLAUSURA / 6:30 p.m. y 8:30 p.m:

-Denada Dance Company. (Inglaterra)

-CODA 21. (Puerto Rico)

-Malas Compañias. (Colombia)

Mirando hacia el futuro del turismo dominicano

Por Emma Fawcett, GFDD Fellow y profesor adjunto de la American University

Si la República Dominicana desea mantener su posición como líder del turismo regional, debe abordar los nuevos desafíos que se vislumbran en el horizonte. Adicionalmente, si el país espera recibir a 10 millones de turistas hacia el año 2022, o incluso aumentar considerablemente las visitas de turistas, estos desafíos se volverán aún más importantes a medida que la adquisición y gestión de nuevas capacidades necesitan de una planificación detallada y de alianzas cuidadosas.

Considerada como la isla más visitada del Caribe, la República Dominicana recibe a más de 5,5 millones de turistas al año. De acuerdo con el World Travel and Tourism Council (WTTC), el turismo genera el 16% del PIB del país y origina casi el 15% de sus puestos de trabajo. Este sector es prioridad para el gobierno dominicano y el presidente Danilo Medina ha fijado la meta de alcanzar los 10 millones de turistas en el año 2022. Sin lugar a dudas, el turismo ha creado enormes oportunidades para la República Dominicana: un crecimiento superior al promedio y la relativa estabilidad económica, el flujo de la inversión extranjera directa, y la capacidad técnica, el empleo y las oportunidades de movilidad social, además de una reputación global como la isla que “lo tiene todo”. Sin embargo, para mantener este crecimiento, el país debe invertir en su sistema educativo, diversificar sus productos turísticos y mejorar la gestión de su medio ambiente.

Deficiencias del capital humano

A medida que el sector turístico dominicano ha crecido, la capacidad profesional de sus empleados se ha ampliado, al igual que los requisitos de contratación de sus empresas. El acceso a la educación pública de calidad sigue siendo un problema crítico en la República Dominicana; una encuesta de la UNESCO en 2010 clasificó la calidad de la enseñanza primaria en la República Dominicana como la peor en Centroamérica y el Caribe. Los requisitos de contratación del sector se han vuelto cada vez más exigentes durante los últimos quince años, haciendo más difícil para quienes no tienen una educación de octavo grado o un diploma de escuela secundaria entrar en el sector. Una vez que un hotel contrata, existe la disponibilidad de capacitación y de oportunidades educativas adicionales, pero los valores de referencia requeridos han aumentado considerablemente, lo que presenta una barrera para el empleo de personas provenientes de los grupos socioeconómicos más bajos. Si no se mejora la educación pública, la industria del turismo se enfrentará a una escasez de capital humano, y los empleos relativamente bien remunerados en el sector hotelero continuarán estando restringidos a un pequeño segmento de la población dominicana.

Foto tomada de la Muestra de CIne Medioambiental Dominicana.
El modelo de “todo incluido” prevalece

El sector turístico es altamente autónomo, dado que la mayoría de los turistas se alojan en centros turísticos que incluyen todo y bajo la fórmula de paquetes pre-pagados, y que los complejos turísticos se concentran en cuatro áreas clave: Puerto Plata, La Romana, Santo Domingo y Punta Cana. A pesar de que genera un número considerable de empleos y vínculos con el sector agrícola, el modelo de “todo incluido” todavía se enfrenta al desafío importante de la dispersión del gasto de los turistas. En Punta Cana los turistas gastan alrededor de $30 diarios fuera de su centro turístico. Por el contrario, en Cancún, los turistas gastan $110 por día. En Punta Cana, existen pocos motivos por los que los turistas deseen salir de sus centros turísticos (la oferta de los restaurantes locales, lugares de entretenimiento, destinos de compras y otros lugares de interés turístico es limitada) mientras que Cancún ha cultivado cuidadosamente estas ofertas. Si no existe un mecanismo para desarrollar y ampliar el turismo, las comunidades dominicanas continuarán perdiendo esta importante fuente de ingresos. Se necesita formar alianzas público-privadas para crear la infraestructura que haga que los turistas salgan de sus centros turísticos y exploren las comunidades locales, diseminando de esa forma los dólares provenientes del turismo y creando mejores vínculos con la economía local.

Foto tomada de la Muestra de CIne Medioambiental Dominicana.
Preocupaciones ambientales

Especialmente en la costa oriental, las preocupaciones ambientales incluyen los efectos sobre los arrecifes de coral, las playas y la flora y fauna locales. La inadecuada delineación de las zonas causa deforestación y erosión, las cuales, a su vez, destruyen los arrecifes de coral a través de la sedimentación y la desertificación. Tal como me explicó un observador de la industria, “nos encontramos en un punto en el que estamos perdiendo nuestro tesoro (la principal atracción de esta área), que es la playa”. En el resto del país, la expansión de las actividades turísticas amenaza la delicada biodiversidad de la isla. Aunque la situación está mejorando, el gobierno dominicano ha demostrado tener una capacidad limitada para abordar los problemas ambientales. El Ministerio de Medio Ambiente fue creado en el año 2000 y antes de eso era la Secretaría de Agricultura quien se encargaba de esas actividades. Dado que se trata de una institución joven, está desempeñando con eficacia sus funciones de “ponerse al día” en materia de regulación: los establecimientos que fueron terminados antes del año 2000 están siendo sometidos a un proceso de registro para garantizar que cumplen con las normas regulatorias en materia de conservación y sostenibilidad que han sido establecidas desde entonces.

Si la República Dominicana desea mantener su posición como líder del turismo regional, debe abordar los nuevos desafíos que se vislumbran en el horizonte, a medida que los gustos de los turistas se alejan de su oferta de “todo incluido” y que Cuba ofrece un nuevo destino para los turistas estadounidenses por primera vez desde hace décadas. Adicionalmente, si el país espera recibir a 10 millones de turistas hacia el año 2022, o incluso aumentar considerablemente las visitas de turistas, estos desafíos se volverán aún más importantes a medida que la adquisición y gestión de nuevas capacidades necesitan de una planificación detallada y de alianzas cuidadosas.

Fuente: Muestra de Cine Medioambiental Dominicana

Historia barrio San Lázaro

CULTURALES

Este barrio situado en la parte alta de la ciudad intramuros floreció alrededor del templo y hospital de San Lázaro, del Fuerte del mismo nombre y del corral donde se guardaba el ganado destinado al consumo de los habitantes de esta ciudad. Su calle principal lleva el nombre de Santomé desde 1859 en memoria de la batalla ganada a los invasores haitianos por las tropas dominicanas al mando del invicto general José María Cabral, acertado homenaje pues en una casa de esta calle vivió y murió este victorioso general.

Esta vía se conoció como  Cuesta o Calle de San Lázaro.

La iglesia se inició en 1751 y se concluyó en 1759. El hospital anexo se dedicó al cuidado de los enfermos de lepra.

Por diversas razones el templo entró en decadencia pero fue reconstruido por iniciativa del Sacristán Pedro Aguiar, finalizándose los trabajos en 1889. Durante la restauración de 1978 se descubrió una arquería de tres naves. Los arcos de ladrillos se apoyan sobre sobre columnas de piedras que arrancan de un muro bajo a la manera de los claustros románicos europeos.

El templo tiene hacia el exterior unas almenas de estilo Mudéjar que coronan el atrio de entrada.

El barrio fue famoso por las fiestas de la Cruz de San Lázaro, que de tan animadas y rumbosas dieron origen a décimas y canciones picarescas.

El Fuerte de San Lázaro se puede admirar en la calle Juan Isidro Pérez, casi esquina Santomé, está semioculto rodeado por edificios sin ningún valor histórico.

Este barrio tiene dentro un mini barrio llamado Jobo bonito. En los años 70 del siglo XX el gobierno remozó toda la zona construyendo edificios multifamiliares y un polideportivo.

El club San Lázaro tiene en su haber una de las historias más brillantes en el baloncesto nacional.

Identidad y diversidad cultural

Les presentamos un artículo del libro Diversidad e Identidad en República Dominicana de la Doctora Celsa Albert Batista, donde hace referencia a la conferencia que con el tema cultura y globalización hiciera el poeta Tony Raful: “La identidad consiste en un conjunto de valores, creencias, conductas, actitudes, creados en el transcurso del tiempo que caracterizan a los distintos grupos humanos permitiéndoles mantener su cohesión social y la memoria histórica.

Callejones coloniales

Cultura

En tiempos coloniales fueron llamados Callejones Coloniales a las hoy calles Luperón y Salomé Ureña, porque que no llegaban ni al mar ni a las murallas. Los hubo famosos, pintorescos, temibles, con nombres peculiares y capaces de sobrevivir los cambios urbanísticos. Sucesivamente la Luperón ostentó las denominaciones de “Callejón” del Caño, de la Leche, del Guarda Mayor, de San Nicolás, del Comercio y de Don Juan Dionisio. Mientras la Salomé Ureña tuvo las de “Callejón” de la Cruz, de las Lomas, de los Contadores, del Convento de la Merced  y de Don Juan Bernard. En 1859 el Ayuntamiento oficializó el de Callejón de la Cruz, pero en 1884 lo cambio por Ozama y por fin en 1897 lo llamó Salomé Ureña dándole categoría de calle, en honor a la poetiza y educadora que en una casa de esta vía fundó el Instituto de señoritas.

Los auténticos callejones, de acuerdo a la definición del diccionario, que sobrevivieron al progreso son: El Callejón de los Curas, fotogénico pasaje que va de la Plazoleta de los Curas  junto a la Catedral y a la calle Padre Billini.  El Callejón de María la O, que comienza amplio en la calle Juan Isidro Pérez y sale muy estrecho a la calle Duarte. María la O fue una dama muy acaudalada. El Callejón de la Chancleta, que corre desde la  calle Duarte casi esquina Mella hasta la Plazuela de San  Antón.  Y el florido y amable Callejón de Regina, que parte de la calle Padre Billini, junto a la Iglesia de Regina Angelorum, para salir a la parte arbolada de la Arzobispo Portes.