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Un necesario cuento que a través del humor invita a repartirse las tareas del hogar

¿Qué te motivo a escribir un cuento igualitario?

Me gustó esto de jugar con la idea de que sea un señor (que se llama Amador y en catalán es Salvador) a quien la mamá contrata para hacer las tareas del hogar, porque es algo que no ocurre en la realidad, o al menos en Argentina, todas las personas que uno contrata para trabajar son mujeres. Y, a decir verdad, no son muchos los hombres que barren, pasan el trapo, hacen las camas, limpian los vidrios, lavan la ropa, ordenan la casa, hacen las tareas con las hijas y los hijos, los llevan al médico… A lo sumo hacen una cosa o dos cosas de todas esas, pero la mayoría las seguimos haciendo las mujeres, además de salir a trabajar, claro.

Cuando convivíamos con el padre de mi hijo, luego de discutir por estas cuestiones (entre otras tantas) habíamos quedado en que él sacaría la basura. En Argentina, hay que dejarla en el contenedor de la vereda a determinado horario… ¡Tres días! Estuvo la basura esperando ilusionada, pero siempre a él se le pasaba el horario… Hasta que al cuarto, no aguanté más –el olor tampoco se aguantaba– y la llevé yo. O esto de usar un vaso y no lavarlo, como si los vasos se autolavaran, secaran y guardaran solos o como si fuera obvio que es una tarea que les corresponde ¡¿a las mujeres?! O en reuniones con amigos/os y conocidas/os, quienes siempre se levantaban a retirar los platos y sobrantes de la mesa luego de comer, casi siempre éramos las mujeres, ¿y a que no saben quiénes lavaban los platos mientras ellos hacían la entremesa? Sí, adivinaron. ¡Nosotras! Me da pereza de solo contarlo… Esos son algunos de los tantos e infinitos ejemplos de la vida diaria… Despareja, desigual, androcéntrica… Machista.

Estas estructuras inequitativas y patriarcales se van –y las vamos– transmitiendo de generación en generación. Y por eso, en el cuento la protagonista se pregunta por qué su mamá hizo tanta diferencia en la crianza entre ella y su “hermanito” menor:

“En ese momento miré fijamente a mi hermano Santi, que no sabe prepararse ni un zumo de naranja, y eso que ya tiene ocho años, y también la miré a mamá, que le hace las cosas porque dice que ´todavía es muy pequeño´. ¡Pero si yo desde hace mucho ayudo con algunas tareas de la casa!, me hago las coletas desde los cinco, y me sé preparar el desayuno desde los siete… ¿Será que los hombres se hacen mayores muchos años después que las mujeres? Y entonces me acordé y miré a mi papá, que ya tiene canas y algunas patas de gallo (aunque las quiere disimular poniéndose cremas antiedad), y pensé: ¿papá todavía sigue siendo pequeño? ¿Cuándo crecerá?”, reflexiona la nena.

 “Empezar a mostrar es empezar a poder ver”… No es mía la frase, está en el libro “Cómo criar [email protected] no machistas”. Me gusta mucho, porque creo que exhibir estas diferencias y cuestionarlas es un paso hacia adelante para poder comenzar a concientizar las cosas que están naturalizadas y que, sin embargo, no tienen nada de natural.

¿Conoces en la vida real a algún “papá con delantal”?

Tengo algunos amigos y un par familiares que se ponen el delantal y hacen estas tareas de forma igualitaria 50y 50, (o casi) pero son especímenes diría que aislados, no puedo decir en extinción porque nunca hubo muchos, siempre fueron rarezas, excepciones entre el género masculino.

Se habla mucho sobre “feminismo” pero muy poco sobre “nuevas masculinidades” ¿Por qué crees que sucede esto?

Me gustaría aclarar algunas cuestiones en las que creo… Primero, que el feminismo no es lo opuesto al machismo. El feminismo nace como respuesta al patriarcado, al androcentrismo y al machismo en el que vivimos a nivel mundial. Lo que busca el feminismo es mostrar estas desigualdades, visibilizarlas, hacerlas explícitas para así poder desnaturalizarlas y modificarlas, ya que no tienen nada de natural, ni de justo. Por eso, el feminismo lo que busca es la igualdad entre hombres y mujeres. No es necesario ser mujer para ser feminista, un hombre puede serlo. De hecho, deberían serlo si lo que buscan es un mundo justo, igualitario y equitativo. Y, a decir verdad, creo que todas y todos deberíamos ser feministas, porque vivimos en un mundo machista, y fuimos criadas y criados en un mundo machista. La mirada de nuestra familia al formarnos tuvo una mirada machista, la del colegio adonde fuimos a aprender, la de los medios de comunicación, la del verdulero de la esquina, la de nuestras abuelas cuando nos decían: “Pórtate como una señorita”, “No te llenes de moretones las piernas que se te van a ver con la pollera”, “Que no se te pase el arroz”, “Pintate los labios”… Todos esos son discursos machistas naturalizados. Ellas lo decían desde el amor, desde darnos “buenos consejos para la vida”, ni siquiera eran consientes de esa mirada androcéntrica que nos estaban transmitiendo. Son conocidos los números de la desigualdad de género en el mundo. Después de ver esos números, todo el mundo debería ser feminista.

Creo que se habla menos de las “nuevas masculinidades” porque los hombres no se terminan de poner a tiro en esto de la igualdad de género. Les cuesta ceder para quedar parejos. Y los que quieren, muchas veces quedan a mitad de camino. Por eso la fuerza, el motor del cambio sigue estando en las mujeres y en nuestras luchas por la igualdad y la equidad.

¿Qué tipo de cuentos infantiles te resultaron más inspiradores en tu vida?

Leer y que me leyeran en general me resultó muy inspirador. Me abrió las puertas a la imaginación, a otros mundos, a la fantasía, a otras realidades, a otras posibilidades, imágenes, sensaciones, historias infinitas. Mis primeros cuentos de niña fueron los Musicuentos de Viscontea que venían con el disco para escuchar. De tapa verde, gigantes para mí en aquella época, en donde venían contados muchos de los clásicos, de una manera muy atractiva. Recuerdo esperar ansiosa a que me los trajeran. Se vendían en los kioscos de revistas. Ahí, de pequeña y sin saber leer aún, comenzó mi camino lector.

¿Crees que las narrativas pueden ayudar a empoderar a los nuevos modelos de familia?

Sí, creo que pueden poner en el tapete, mostrar, exhibir y cuestionar estos temas y muchos otros, como los distintos tipos de familia, de relaciones. Cada pareja es un mundo y no hay un único manual para funcionar e interrelacionarse.

Fuente: muhimu.es

 

Laura: Una pequeña gran cuentista

Hainan Reynoso Uribe

Este amor por las letras quizás le viene de su abuelo. Con apenas siete años ya publicó su primer libro.

Laura es una chiquita de apenas 7 años con una capacidad enorme para describir los momentos de fascinación, descubrimiento y aprendizaje que disfruta junto a sus seres queridos.

De las aventuras maravillosas que alberga en su mente prodigiosa hay una que marcó su vida para siempre. El verano pasado su abuelo le dio las coordenadas de un mundo donde sus  palabras no se las llevaría el viento y donde sus cándidos recuerdos permanecerían plasmados para siempre.

Laura nos cuenta que su abuelo Rafael Pineda  se encontraba  de visita en el país procedente de Uruguay, donde es miembro de la legación diplomática de la República Dominicana y, “Yo me estaba lavando la cabeza y le dije: ¿Abuelo cómo se escribe un libro? y él me dijo que escribiéndolo en una hoja y luego llevándolo a la computadora y yo le dije que yo quería escribir un libro  e inmediatamente me puse a escribir”.

Fuente Externa

Y de esta forma nacieron “Los cuentos de Laura”, libro puesto en circulación el pasado sábado 17 de junio de 2017 por la Editorial Santuario.

Su gerente general, Isael Pérez,  cuenta asombrado y a la vez muy alegre la forma en que esta exigente autora describió cómo sería su ópera prima.  Ella le solicitó explícitamente que su libro se llamara “La vida de Laura” y “yo también les dije que pusieran en la portada algo que yo diseñé y que tuviera mis certificados (“tu biografía”, -le corrige la madre).

Fue así como Isael Pérez quedó sorprendido ante unas especificaciones que no se correspondían con la corta edad de la escritora que tenía en frente.

Laura Priscilla Reyes Diloné  es la mayor de las dos hijas de Emil Reyes y Keyla Diloné Gil; ellos, su hermanita Amelia de 4 años, y el abuelo cómplice protagonizan “Los cuentos de Laura”, nombre que el editor consideró más prudente para recopilar doce aventuras de una vida que apenas comienza, pero que ya se perfila como una muy prolífica en términos literarios. ”Es como que yo soy muy pequeña para tratar de mi vida”, explica la niña mientras sonríe y se sonroja.

Fuente Externa

Para Laura, “a través de un libro tú te puedes transportar a otro mundo”.  Este amor por las letras quizás le viene de su abuelo, quien ha publicado antologías poéticas bajo los títulos “Con la boca llena de hormigas” y  “El café no siempre está caliente”.

El dibujo podría ser una vena de sus padres, “Sí, porque mi papá y mi mamá saben dibujar buenísimo” asegura Laura.  La joven pareja se conoció mientras cursaban la carrera de ingeniería civil en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), de la cual Emil Reyes egresó hace unos años y Keyla Diloné cursa las últimas asignaturas.

Un cuento

Su favorito es el capítulo 10, por lo que le dimos la oportunidad de que nos lo leyera para así compartirlo con los lectores de Plan LEA. Capítulo 10, “Mi abuelo favorito” por Laura

“Había una vez una niña  de siete años que tenía un abuelo y ese abuelo era su favorito. Como se darán cuenta esa niña soy yo porque todo lo que se escribe aquí habla de mí, de mí misma. Aunque a veces haga creer que es otra persona, porque los asuntos de la narración son así, hay que inventar y hacer parecer que la vida de uno en realidad es la vida de otro. En este caso pasa que el otro soy yo misma. Bueno, como decía, tengo un abuelo que es mi favorito, es muy, pero muy cariñoso y yo lo quiero mucho, muchísimo. A él le gusta escribir poesía, lo amo de verdad y miren que él fue quien me enseñó cómo se hace un libro y me mostró el camino para convertirme en lo que ya soy, una escritora que tiene publicado un libro de cuentos. Ahora digan conmigo colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Más sobre Laura

Foto: Julio César Peña

Donde Laura llega se hace sentir, es la líder. Le gusta  montar bicicleta, correr y  ejercitarse con su papá. Por el momento no hace ningún curso extracurricular, pero próximamente  tomará clases de  teatro y pintura en Bellas Artes, las cuales piensa compartir con sus estudios primarios en el Colegio Dulce Despertar, donde cursa  el segundo grado.

“Los cuentos de Laura” fueron impresos en  catorce páginas, a todo color, con un prólogo del escritor uruguayo Aldo Solé Obaldía. Este libro de cuentos está disponible  en la Editorial Santuario a un costo de RD$200.00.

Plan LEA, el programa prensa escuela de Editora Listín Diario, comparte esta iniciativa con sus lectores, con la intención de que cultiven su amor por la lectura e incentiven a otros a interesarse por el extraordinario mundo de la literatura.

 

Ideas para despertar la imaginación de los niños con cuentos

Rocío López

Quién dijo que leer es algo aburrido es porque todavía no ha encontrado su libro y, siendo así, este continúa esperando en algún lugar a ser descubierto. ¡Una verdadera pena!

Como maestros, tenemos la oportunidad de mostrar a nuestros alumnos que la lectura es una pasión, más allá de la obligación y la cotidianeidad, más allá de lo práctico y lo puramente material. Solo así la lectura puede potenciar nuestras habilidades creativas e imaginativas y además hacernos pasar un rato divertido y agradable en clase.

Me gustaría recomendaros dos ideas sencillas y muy divertidas para transformar esa “tarea impuesta” en una experiencia gratificante, una aproximación a los libros y a la lectura de forma amena y positiva. Ambas actividades pueden hacerse en Ciclo Inicial y Ciclo Medio de Primaria.

El libro sin nombre

Agrupa a los alumnos en grupos de 3 o 4 personas. Toma tantos cuentos como grupos haya y da uno cada equipo. Eso sí, antes de hacerlo, viste los libros que seleccionaste con una “chaqueta”, envuélvelos con papel blanco para que no se vea la portada ni el título.

Haz que los niños lean el cuento sin descubrirlo todavía. Esto hará que no tengan ninguna impresión previa y puedan apreciar su contenido de otra forma. Pídeles que analicen varios elementos, como pueden ser los siguientes: qué han apreciado de los personajes, cómo es el texto, si les ha gustado la historia, qué parte es su favorita, qué parte es la más emocionante, si volverían a leerlo, a quién podría gustarle, etc. Si son muy pequeños, deberás leerles tú el cuento y acotar la reflexión con preguntas muy concretas.

Una vez visto y hablado el cuento, pídeles que entre todos decidan cuál debería ser el título para ese libro. Es muy importante que negocien y traten de ponerse de acuerdo. Para ello, han de tener en cuenta los estos aspectos:

  • ¿Quién queremos que lea el libro?
  • ¿Con ese título, lo escogerá esa persona en una librería o biblioteca?
  • ¿Por qué este es mejor que ningún otro título?
 ¿Cómo lo vestimos?

Una vez nos hemos decidido por un título u otro, vestiremos el cuento: Le fabricaremos una buena sobrecubierta. Esto nos servirá también para hablar con nuestros alumnos de sus partes.

Así, daremos una hoja de papel a cada uno y tendrán que arreglárselas para que encaje bien con el libro. A continuación repartiremos distintos útiles plásticos: acuarelas, colores, rotuladores, punzones, tijeras, etc.

Finalmente, les daremos dos indicaciones únicamente, que la sobrecubierta incluya el título que decidieron y que después puedan argumentar por qué la han ilustrado de esta forma.

Et voilà!

Fuente: La autora es maestra especialista en innovación educativa y emprendimiento.

educaciontrespuntocero.com

 

Peppa Pig y Winnie de Pooh, los nuevos enemigos de China

En China, después de que durante los últimos años las autoridades hayan reprimido con dureza a colectivos como el de los abogados de derechos humanos, las feministas o a los defensores de los trabajadores, parece ser que personajes animados como Peppa Pig o Winnie de Pooh podrían tener ahora también sus días contados.

Según confirmaron varias fuentes al diario hongkonés ‘South China Morning Post’, los oficiales del Partido Comunista chino (PCCh) se están preparando para reducir drásticamente el número de libros infantiles extranjeros que podrán ser publicados en el país, un intento por reducir la influencia de las ideas foráneas y lograr un mayor control ideológico sobre la población.

Para ello, el diario afirma que la administración estatal ha impuesto un sistema de cuotas que limita la cantidad de cuentos ilustrados occidentales que podrán ser impresos a partir de ahora en la China continental. Además, según un trabajador de una editorial estatal cuya identidad no revelan, las autoridades habrían solicitado a las casas editoras que impulsen la publicación de obras de autores nacionales.

“(El Gobierno) ha dicho que ha habido un exceso intolerable de entrada de ideología proveniente de libros de cuentos extranjeros”, señaló este editor anónimo al SCMP “Por eso, se ha decidido deliberadamente restringir los libros importados y proteger las obras escritas por autores chinos”, añadió.

Mientras que una segunda fuente, empleado de una editorial privada, dijo que su empresa no podrá sacar este año ningún libro ilustrado extranjero para niños, otra más apunta a que los cuentos procedente de Corea del Sur y Japón tienen “pocas posibilidades” de ser publicados en China, y que el suministro de libros de otros países será “muy limitado”.

Sin embargo, pese al control que las autoridades ejercen sobre la sociedad y las empresas, ya hay quien ha expresado en público sus dudas acerca de si Pekín podrá tener éxito en la implementación de esta medida. “No me puedo imaginar que esta restricción sea posible, ya que su puesta en práctica es muy difícil y no aporta ningún beneficio ni a la gente ni al país”, declaró al respecto otro editor consultado por el diario ‘Financial Times’.

Con cerca de 220 millones de jóvenes menores de 14 años y una creciente clase media, China se ha convertido con los años en un mercado muy atractivo para el sector de los libros de cuentos para niños. Sus páginas gozan de una gran popularidad entre los pequeños y, tan sólo en 2016, en el gigante asiático se publicaron más de 40.000 títulos diferentes, superando al segmento de los libros de ciencias sociales y convirtiéndose en el más lucrativo de todos según un informe de la consultora OpenBook. Además, se espera que el negocio siga creciendo a corto plazo dado el fin de la política del hijo único y la alta disposición de los padres chinos a invertir dinero en la educación de sus vástagos.

En busca del ‘sueño chino’

Durante años, China ha luchado por evitar la intrusión de las influencias culturales extranjeras en su territorio, unos esfuerzos que se han intensificado desde que el actual presidente, Xi Jinping, se convirtió en el hombre fuerte del país en 2012 promoviendo lo que dio en llamar “el sueño chino”.

En su particular cruzada, Xi declaró hace unos meses que las universidades del país deben convertirse en bastiones del Partido Comunista, para lo que instó a reducir al mínimo el uso de manuales extranjeros, mientras que el ministro de Educación, Yuan Guiren, advirtió de que “las fuerzas enemigas” están intentando infiltrarse en las mentes y los corazones de los campus de la nación.

La noticia de la restricción a los libros infantiles se ha dado a conocer después de que este viernes, el gigante del comercio electrónico Alibaba anunciara que va a prohibir la venta de cualquier publicación extranjera en Taobao, uno de los portales de compras ‘online’ más populares de China, con el fin de “crear un entorno de compras por internet más seguro que aumente la confianza y satisfacción del consumidor”.

Para muchas tiendas ‘online’ como Fangzhou Culture, que desde el mayo pasado vendía en Taobao libros religiosos para niños, esta medida no les dejará otra salida que la de cerrar su negocio. Otros criticaban en las redes sociales este anuncio, que consideran toda una afrenta para las libertades personales de los chinos.

¿Cómo explicarles a los niños los fenómenos naturales?

Juan Felipe Velasco

Los niños, en las distintas etapas de su infancia, tienen miedos que son inherentes a su edad y pueden significar una evolución psicológica y un mecanismo de protección. En sus primeros meses, el miedo a extraños y la ansiedad de la separación son los principales factores. Luego, reflejan su temor en creaciones fantásticas como monstruos y fantasmas.

A medida que van comprendiendo el mundo, las situaciones reales de riesgo se convierten en una preocupación para ellos. Por ello, los fenómenos naturales como los terremotos y tormentas pueden ser un factor que genere pánico en los pequeños.

Isabel Cristina Bettin, psicóloga de preescolar del Gimnasio Los Caobos de Bogotá, afirma que “el hecho de asustarse con fenómenos naturales se presenta primero porque son eventos que se salen de lo cotidiano. Además, son acompañados por ruidos fuertes”.

Igualmente, agrega, “en la mayoría de los casos, la oscuridad y exceso de agua en caso de tormenta, que se aumenta con el ruido del viento y el movimiento de los árboles o golpes de puertas o ventanas, si ellas están abiertas, hacen la situación más fuerte en lo sensorial para el niño”.

¿A qué le tienen miedo los niños y por qué?

También, si el infante ha visto episodios de películas o videojuegos relacionados con el fenómeno natural donde se presente como algo negativo, o haya recibido información por parte de un conocido que lo preocupe, es probable que tenga un impacto en su emoción.

Para aliviar el miedo del pequeño, lo primero que se debe hacer es validarlo, pues él lo está sintiendo como algo latente. Por eso, poco a poco se le pueden ir explicando los fenómenos naturales desde la ciencia, diciéndoles que son pasajeros y mientras se encuentren en su hogar (en el caso de tormentas, por ejemplo), no les harán daño.

De igual forma, deben conocer que “ante los temblores, las construcciones están hechas con un sistema de seguridad sismo resistente que protege a las personas. En cuanto a las tormentas, algunas edificaciones tienen pararrayos que atraen la energía y los descarga en un sitio especial”, agrega la psicóloga.

Lo importante es que el lenguaje y la explicación sean de acuerdo con la edad. Si son muy pequeños, se puede usar la imaginación y hacerlo de manera metafórica, cariñosa y respetuosa, pero real. También es válido utilizar ejemplos, buscar explicaciones didácticas y videos que les ayuden a entender de qué se trata cada uno de los fenómenos.

Se recomienda, además, no ridiculizarlos ante los miedos, no regañarlos ni violentarlos. Por el contrario, se debe ser respetuoso de su emoción. Adicionalmente, es mejor evitar que los pequeños se acerquen al tema por medio de películas o videojuegos, pues ellos pueden distorsionar y exagerar la realidad.

Temblores, un miedo compartido

Uno de los momentos donde los padres coinciden en su temor con los hijos, puesto que pueden sentir que su vida o integridad física está en riesgo son los movimientos telúricos. Si bien existen protocolos que se deben conocer y seguir por seguridad, algunos adultos entran en pánico y contagian de esta reacción a los niños, que terminan por asustarse aún más.

Dado lo anterior, explica Bettin, “en caso de un temblor o terremoto, es más el modelamiento o ejemplo de los cuidadores o personas que están cerca, los que van a marcar la pauta de comportamiento en cuanto a la reacción emocional ante situaciones de incertidumbre y ajenas a su control”. En otras palabras, es necesario mantener la calma para transmitírsela al niño y que este sepa manejar sus emociones en el momento.

Creatividad para la calma

En Ecuador, país que sufrió el 16 de abril de 2016 un terremoto que devastó parte de la zona costera, la Fundación Telefónica creó los ChatBooks, una iniciativa gratuita donde los padres enviaban un mensaje de texto con la palabra ‘cuento’ a un número en WhatsApp, y recibían un pequeño relato enfocado a ayudar a los infantes a superar el trauma y el miedo que les generó el temblor.

Marcela Farfán, escritora de los cuentos infantiles, manifiesta que “en los cuentos le decíamos a los niños: tranquilos, no se asusten, traten de escuchar a la Pachamama (la Tierra). Utilizamos cuatro personajes principales: una nube, un volcán, una laguna y una montaña que vivían en los Andes. Por ejemplo, en uno de los cuentos, el volcán se sentía indigesto y explotaba para sentirse mejor”.

Entonces, por medio de la imaginación y el refuerzo del vínculo afectivo padre-hijo por medio de los relatos fantásticos, más de 11000 personas se beneficiaron inicialmente con 30 cuentos, uno diario, pero la acogida fue tal que duplicaron la cantidad de relatos.

La escritora, creadora del proyecto Cada niño con su cuento, que busca fortalecer el autoestima de ellos por medio de la personalización de relatos, los cuales les ayudan a comprender una situación específica de su vida, complementa que “está psicológicamente comprobado que la relación entre el padre que le lee a su hijo cuentos y el que no lo hace es diferente porque cuando le lees un cuento en la noche al niño, él entra en un modo tranquilizante y abre su imaginación”.

Fuente: abcdelbebe.com

Seis cuentos en inglés para niños

Los cuentos son un buen componente en la educación de los hijos, porque son entretenidos y educativos al mismo tiempo. Los niños adoran los cuentos, especialmente si se los explica alguien importante, como los padres o profesores. Prueba con cuentos en inglés para que tus hijos disfruten mientras aprenden el idioma, y además al mismo tiempo podrás inculcarles algunos valores y moralejas para la vida.

El pastor mentiroso

Este cuento es muy educativo para que los niños entiendan el valor de la sinceridad, mientras aprenden inglés y se divierten. Es la historia de un pastor que cuidaba a sus ovejas y en varias ocasiones fingió que había un lobo y estaban en peligro. Después de gastar varias bromas al resto del pueblo, y preocuparles sin motivo, el día en que realmente apareció un lobo nadie le creyó, y nadie acudió a ayudarle. Moraleja: si mientes, al final no te toman en serio cuando dices la verdad, y pierden la confianza en ti.

El gigante egoísta

Este cuento es un clásico del conocido autor Oscar Wilde, famoso por la obra teatral “La importancia de llamarse Ernesto”. En concreto la versión del enlace es una adaptación infantil ilustrada muy fácil de leer online. Es una bonita historia para fomentar en los niños la generosidad y la preocupación por los demás.

Un regalo para mamá

Este cuento ayuda a los más peques a ser imaginativos y al mismo tiempo generosos, para ponerse en el lugar de los demás y salir de su posición egocéntrica. Además, el final de la historia demuestra que hay cosas mucho más importantes que los objetos materiales: el amor y los detalles hechos con cariño.

El patito feo

Todos conocemos este clásico de la literatura que además se haya llevado muchas veces al cine infantil. Lee la versión en inglés con tus hijos o alumnos y ayúdales a tomar consciencia de la importancia de confiar en uno mismo, aceptarse tal y como uno es, y no juzgar por las apariencias.

Terry, ¡tú puedes!

Un cuento en inglés ideal para motivar a los niños, para que consigan la fuerza necesaria para atreverse a algo que temen. Es muy indicada para niños tímidos o con alguna inseguridad, y también es una narración que ayuda mucho antes de un examen, si ves que tus hijos o alumnos están nerviosos o preocupados.

Paddy y sus mascotas

Esta historia es muy sencilla y corta, es un pequeño cuento en inglés para niños muy pequeños. Es bueno que los niños aprendan desde muy pronto que no pueden querer todo al mismo tiempo.

Si quieres más recursos didácticos, más allá de los cuentos, para que tus alumnos o hijos mejoren en inglés, la comunidad Papora es una buena plataforma online para encontrar recursos útiles: ejercicios en inglés, listados de palabras básicas por orden alfabético, tests y mucho más.

Fuente: ayuda para maestros