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Cuatro elementos nuevos para la tabla periódica

Acaban de incorporarse a la archiconocida tabla periódica cuatro nuevos elementos ‘creados’ por el hombre.

“Hidrógeno (H), litio (Li), sodio (Na), potasio (K), rubidicio (Rb), cesio (Cs), francio (Fr)…”. Cuántas veces tienen que repetir los estudiantes este soniquete para aprenderse la tabla periódica de los elementos, el sempiterno esquema de una familia química cuyos miembros no paran de aumentar.

Después de la incorporación del flerovio y livermonio (114 y 116), llegan cuatro nuevas denominaciones, añadidas oficialmente el pasado 1 de diciembre: nihonio, moscovio, téneso y oganesón, cuyos números atómicos son, respectivamente el 113, 115, 117 y 118.

La IUPAC (Unión Internacional de Química Pura y Aplicada), la organización encargada de aprobar los cambios en la tabla periódica, ya había aceptado la denominación de estos nuevos elementos recién añadidos oficialmente a la tabla periódica. Entre las condiciones, la entidad estipula que los nombres deben estar relacionados con un concepto mitológico, una región geográfica o un científico.

Ninguno de los cuatro elementos puede encontrarse en la naturaleza. Todos ellos han sido ‘creados’ por el hombre, descubiertos por la descomposición provocada al golpear entre sí núcleos de elementos superpesados radiactivos.

El nihonio (113) proviene de la palabra nihon (Japón en japonés), pues corresponde a un hallazgo realizado por un equipo de científicos del Instituto Riken.

Los demás elementos nuevos hacen referencia a Rusia y Estados Unidos, pues son el resultado de una investigación conjunta llevada a cabo por científicos del Joint Institute for Nuclear Research of Dubna, (Rusia) y del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de California.

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Moscovio (115), hace referencia a Moscú; téneso recibe su nombre a Tennessee (EE.UU.), el segundo estado de EE.UU. en aparecer en la tabla periódica después de California (Cf, 98). Finalmente, oganesón (118), debe su denominación al físico nuclear ruso Yuri Oganessian, director del equipo científico que lo descubrió. ¡Bienvenidos Nh, Mc, Lv, Ts y Og!

Fuente: National Geographic