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El rasgo de tu personalidad que te hace ver el mundo de manera diferente

Nuestra personalidad nos hace únicos. Sin embargo, la personalidad es mucho más que un entramado de rasgos que mostramos al mundo cuando nos relacionamos con los demás o reaccionamos ante las circunstancias. La personalidad también influye en nuestra percepción y en los significados que le atribuimos a las cosas que nos suceden. Esa es una de las razones por las que dos personas pueden vivir la misma experiencia de forma completamente diferente.

Según un estudio publicado recientemente en la Journal of Personality Research, existe un rasgo de personalidad muy especial que nos permitiría ver el mundo de manera diferente, literalmente hablando.

Dime qué ves y te diré cómo eres

Investigadores de la Universidad de Melbourne reclutaron a 123 personas que completaron un test de personalidad en el que se evaluaron cinco grandes rasgos:sociabilidad, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo y apertura a la experiencia. Luego, les sometieron a una prueba de visión denominada “rivalidad binocular” en la que cada ojo aprecia una imagen diferente. En el experimento se usó un punto rojo en un lado y un punto verde en el otro.

Lo interesante es que, como norma, el cerebro solo percibe una imagen a la vez ya que un doble estímulo representa una sobrecarga cognitiva, por lo que en la mayoría de los casos las personas procesaron un color y luego, el otro. Sin embargo, un pequeño grupo de personas fue capaz de ver algo más: los dos puntos se transformaron en una imagen de dos colores.

 Los psicólogos compararon los resultados de esa prueba con los obtenidos en el test de personalidad y descubrieron que las personas con mayor apertura a la experiencia, un rasgo estrechamente vinculado con la creatividad, la intuición y la imaginación, también eran quienes veían los dos colores.
En otras palabras: si estamos más abiertos a las nuevas experiencias es probable que veamos las cosas de manera un poco diferente, lo cual tiene sentido ya que cuanto más abiertos estemos a las posibilidades, más señales seremos capaces de captar. Al contrario, cerrarse a las experiencias no solo implica un pensamiento más rígido, sino también una percepción más parecida a una “visión de túnel”.
¿Qué sucede en el cerebro de las personas creativas?

El cerebro de las personas con una mayor apertura a las experiencias tiene unamayor capacidad para responder de manera flexible ante los estímulos y buscar soluciones originales. De hecho, no es el primer estudio que indica que las personas más creativas tienen un filtro de atención más flexible.

Una investigación publicada en la revista Frontiers in Psychology descubrió que las personas creativas tienen filtros sensoriales más débiles; lo cual significa que estos dejan pasar una mayor cantidad de información. En la práctica, su sistema de procesamiento visual no limitaría tanto los estímulos, como hace el del resto de las personas.

Los filtros sensoriales son como una especie de cristal entre el mundo y nosotros, a través de los cuales percibimos la realidad. Los órganos de los sentidos son el primer filtro sensorial, pero nuestro cerebro también actúa como un filtro. De hecho, se estima que solo el 1% de la información que llega al cerebro termina siendo almacenada. Como se puede suponer, la personalidad también es otro filtro de la realidad. La buena noticia es que la creatividad no es un talento, sino una habilidad que se puede desarrollar.

Fuente: muhimu.es

10 características de una clase que “funciona”

¿Quieres que tu aula sea un lugar “intelectualmente activo”? ¿Qué caractiza a los entornos de aprendizaje progresivo? ¿Por qué son el modelo del siglo XXI para tantos?  Terry Heick, en TeachThought, nos ofrece un resumen en 10 puntos sobre aquello que caracteriza a un entorno de enseñanza-aprendizaje efectivo. Y tu aula, ¿qué?

  1. Estudiantes que hacen preguntas; buenas preguntas

No decimos que esto sea consecuencia de un buen clima de aula, pero sí es crucial si hablamos de aprendizaje y, además, el papel de la curiosidad está infravalorado: aunque se ha estudiado, no lo hemos tratado con la suficiente y necesaria profundidad, ni lo apreciamos debidamente entre nuestras/os alumnas/os. Si una unidad temática provoca poca curiosidad, si las tareas no la generan, mal asunto… Muchos profesores y muchas profesoras obligan al alumnado a preguntar cosas, sobre todo al principio de las unidades didácticas y al final de las clases: no se trata de esto, en absoluto. Esta táctica no da resultado, es en vano y desalienta a ambas partes. Hay que enseñar a los niños y las niñas a hacer buenas preguntas

  1. Las preguntas se valoran más que las respuestas

Porque, sí, las preguntas son más importantes que las respuestas: las buenas preguntas conducen al aprendizaje. Tienen valor en sí mismas (lo cual no significa que las buenas respuestas no lo tengan, pero una buena pregunta revela indagación y, a menudo, una respuesta implícita y un proceso constructivo para hallar la incógnita). Es más: es muy recomendable que “premies” ese tipo de acontecimientos y los tengas en cuenta a la hora de poner la (muy sobrevalorada) calificación.

  1. Las ideas provienen de muchas fuentes

Ideas para lecciones, para lecturas, para las pruebas objetivas, para los proyectos, para los trabajos… La fibra del aprendizaje del alumnado tiene que surgir desde muchas fuentes. Si todo viene de tí, mal: estás ayudando a matar la curiosidad, dándolo todo hecho. La comunidad educativa, los/as expertos/as (fuera del ámbito educativo; por ejemplo, físicos/as, lingüistas,etc) o el propio alumnado son muy buenas fuentes: un gran cambio en la credibilidad de los contenidos y habilidades impartidos en el aula.

  1. Se usan una gran variedad de métodos didácticos y diferentes modelos de diseño de material

Investigación, ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), estudio de casos, eLearning, flipping classroom… Las posibilidades son infinitas. Ningún método satisface a todos/as los/as alumnos/as: hay que variar y adaptarse a la diversidad del aula. Esa diversidad, además, incide en tus capacidades y habilidades docentes

  1. Aulas inmersas en el “mundo real”, en la comunidad

No tiene sentido que el aprendizaje ocurrido en el aula no trascienda al “mundo”, y que el “mundo” no llegue al aula. Hay que combinar todo: entorno digital y entorno físico, libros, murales, TIC, trabajos manuales… Todo en uno.

  1. Personalizamos el aprendizaje sirviéndonos de varios criterios

Esta personalización es, posiblemente, el futuro. Por ahora, la responsabilidad de la y el estudiante sobre su propio aprendizaje, sobre su “enrutamiento”, es limitada y parece caer sobre los/as docentes. Esto hace de la planificación individualizada un desafío; las guías a tomar para hacerlo “a medida” deberían reunir diferentes tipos de criterios: no sólo los resultados académicos o el nivel de competencia lingüística, por ejemplo, sino también las preferencias de trabajo, disposición hacia diferentes contenidos, intereses, etc.

  1. Evaluación transparente, auténtica, no punitiva.

La evaluación es un intento de saber lo que alguien “entiende”. Lo más frecuente es separar a “buenos/as alumnos/as” de “malos/as alumnos/as” en función de calificaciones. Para empezar, podríamos dudar de lo adecuado de los métodos de evaluación utilizados, del análisis del aprendizaje… pero lo central es que la evaluación debe ayudarles a mejorar: de ahí la importancia de la retroalimentación

  1. Los criterios de “éxito” son equilibrados y el alumnado los conoce

Las/os alumnas/os no deberían tener que adivinar qué significa para nosotros/as el “éxito”. Tampoco debería ponderarse totalmente sobre la participación, los resultados de las pruebas objetivas y los factores individuales de predisposición, actitud y comportamiento. ¿Tienes un marco coherente para definir el éxito? Hazlo y comunícalo a tus alumnos y alumnas

  1. Hábitos de aprendizaje en constante modelado

Curiosidad, persistencia, flexibilidad, creatividad, colaboración, retroalimentación, fijar prioridades, fijar metas… Lo que a menudo aprendemos sobre todo aquello que nos rodea es menos didáctico y más observacional, más indirecto

  1. Hay oportunidades para la práctica

Revisamos los conocimientos y pensamientos “antiguos” de nuestro alumnado y los propios, reflejamos los viejos errores, abordamos de nuevo las ideas complejas, repensamos las ideas clave desde diferentes ángulos y contrastamos los conceptos divergentes. Viajamos, ascendemos y descendemos dentro de la Taxonomía Bloom para maximizarlas oportunidades del estudiante de comprender, aprender y demostrar.

Fuente: escuela20.com

Cómo hacer instrumentos musicales para niños

Laura Vidal

A los niños les encanta jugar, y es muy bello que los ayudemos a desarrollar juegos que les permitan expandir su creatividad y volar con la imaginación.

Mientras que el mercado nos invade con publicidades de juguetes que todos quieren tener, a veces podemos ver que esos juegos de moda no dan mucho lugar a la creatividad e incluso, a menudo, también la limitan.

A veces, los regalos más simples pueden ser los que más se disfrutan. Una caja de lápices puede permitir a los pequeños crear miles de personajes e historias, mientras que un costoso muñeco representa solo uno.


Si quieres hacer un regalo muy especial a un niño, puedes inspirarte con esta lista de regalos no materialistas que puedes hacer. También puedes construir algo tú mismo, como un instrumento musical. No hace falta que sea Navidad o un cumpleaños; porque son regalos que no cuestan nada, y que le enseñarán a los niños a amar la música y los pequeños gestos.

  1. Maracas

Los instrumentos de percusión son muy fáciles de hacer. Puedes simplemente llenar algunas botellas o cajas de cartón con diferentes elementos (botones, frijoles, piedritas, arroz), y jugar con los niños a adivinar de qué es cada sonido.

Si quieres hacer algo más elaborado para regalar, puedes preparar diferentes elementos de percusión y decorarlos con colores, como los de las fotografías.

Este fácil modelo con una rama pintada está hecho 100% con materiales reciclados y a cualquier niño le encantará.

Cuando los niños no son tan pequeños, directamente puedes proponerlos a jugar a armar sus propios instrumentos de percusión.

Para los más pequeños, no elijas ningún regalo con piezas que puedan soltarse, porque las podrían tragar o ahogarse.

  1. Xilófono multicolor

Este divertido xilófono, que suena realmente bien, se obtiene simplemente llenando botellas de vidrio con diferentes cantidades de agua. Puedes agregar colorante o unas gotas de tinta china o cualquier pintura al agua para hacerlos diferentes. Guárdalos cuando terminen de jugar, porque el vidrio roto puede ser peligroso.

Si los niños son más grandes, ellos mismos podrán hacer su xilófono.

  1. Mini-batería

Esta mini batería es muy divertida y puede tocarse con unos palitos chinos de madera. No hará mucho estruendo, pero los niños se divertirán. También puedes pintar las latas de colores, o los niños pueden hacerlo.

  1. Pandereta rústica

Para hacer una pandereta, necesitarás conseguir algunos aros de madera u otra cosa redonda similar que puedas reciclar. Cuando la tengas, ayúdate con alambres para mantener cierta separación entre los aros y para sujetar las chapitas.

Pueden divertirse mucho acompañando con la pandereta la música que cantan o escuchan juntos.

  1. Guitarra para los más pequeños

Aunque no suena como una guitarra con cuerdas de verdad, una versión hecha con una caja y banditas elásticas permitirá que los niños experimenten y aprendan cómo se produce el sonido. Puedes explicarles que sus cuerdas vocales funcionan de forma similar.

Los más grandes pueden hacer este otro modelo con elásticos y clips. Si está bien tenso, pueden tocarse algunos ritmos muy simples.

¡Que los disfruten!

Fuente: labioguia.com/

Descubre cuántos libros podrías leer si salieras de algunas redes

¿Te has parado a pensar en que quizás estás desperdiciando tu tiempo con esos pequeños hábitos que no construyen nada bueno en tu vida?

Si tomas conciencia de tu tiempo y le das el valor que realmente se merece, te darás cuenta de que tú y sólo tú eres el que decides cómo quieres que te afecten las cosas y de qué manera les harás frente. Dejarás de desperdiciar tu tiempo o dejarás de ponerlo al servicio de actividades vacías de sentido para ti.

Sírvete, por tanto, de la determinación, pasa a la acción, sé optimista, creativo, plantéate nuevas metas y nuevos desafíos, sé asertivo en tus planteamientos y no le temas a los cambios. Así y sólo así es cuando la gestión de tu tiempo te llevará a cumplir todos y cada unos de tus sueños.

Warren Buffett, considerado uno de los más grandes inversores y empresarios del mundo, decía: «si quieres tener éxito, lee 500 páginas de buenos libros al día».

Seguramente estés pensando, resignadamente, que es imposible encontrar tiempo para poder leer 500 páginas diarias. Pero el periodista Charles Chu, en un artículo para la innovadora revista Quarz, ha llegado a la conclusión de que no es tan difícil ni alcanzar esas 500 páginas diarias ni devorar 200 libros al año.

El motivo es que un estadounidense medio invierte unas 608 horas al año en las redes sociales y 1642 en ver la televisión. Con una comprensión lectora normalita (400 palabras por minuto), solo con el tiempo que inviertes en divagar por redes sociales podrías leer unos 200 libros al año (o mil resúmenes). ¿Necesitas más argumentos?

«No he conocido a ninguna persona sabia que no leyese todo el tiempo», Charlie Munger.

¿Qué distingue a aquellas personas que destacan por su inteligencia? En muchos casos, dedicar una hora al día a la lectura puede marcar la diferencia. A pesar de ello,  tres de cuatro españoles no ha pisado nunca una librería y cerca de la mitad no lee absolutamente nada que no sean frases sueltas. En nuestro país, entre Facebook, Twitter, YouTube, Instagram y WhatsApp, por citar sólo las más conocidas, nos dejamos 96 minutos del día (según los datos de la agencia We Are Social). También podríamos, por tanto, leer todos esos libros.

10 claves para educar niños exitosos: disciplina positiva

Si son papás y mamás aficionados a la lectura o al menos a indagar en Internet sobre métodos de crianza y de educación, este post sobre disciplina positiva puede gustarles. Y es que, cuántas veces habremos escuchado eso de:  ‘A este niño no hay quien le eduque’ o ‘¡No puedo con este niño, es caso perdido!’. Muchas, quizá demasiadas. Lo que algunos padres no saben es la trascendencia que pueden llegar a tener ciertas palabras o frases negativas, en sus hijos y en su autoestima. Por todo ello, hoy quiero hablarles de algunas claves que he ido recopilando después de leer mucho sobre cómo educar niños exitosos o cómo educar con éxito. Sólo hay que jugar con la buena disposición, y después poner en marcha estas 10 herramientas que los expertos en psicología infantil aseguran pueden hacer de nuestros hijos personas exitosas. Antes de empezar, eso sí, una consideración: cuando hablamos de éxito nos referimos a éxito vital, a niños felices, no al éxito que pueda traer lo material.

No castigues, por castigar

La Disciplina punitiva o lo que es lo mismo ‘castigar o reprender, en lugar de motivar’ ha venido caracterizando la educación de generaciones y generaciones sin que nada cambiase realmente.El resultado de la educación en el miedo y en el castigo suele ser la inhibición del menor, así como la tendencia a la ‘No comunicación’ con sus padres y otras muchas consecuencias, como la timidez extrema, el miedo o, incluso, la auténtica desobediencia derivada de esas restricciones extremas. Esto es un error según los expertos en Educación positiva. Pues, lo que hay que hacer es prácticamente todo lo contrario: la Disciplina positiva nace como reacción a este otro método más arcaico. Se trata de una crianza basada en el diálogo con el menor, en la demostración de afecto y en el respeto a los límites. ¿Repasamos cómo ponerla en práctica?

Cuidado con la comunicación no verbal

No sólo se trata de hablar. Podemos criar hijos felices mediante multitud de gestos y de expresiones, sin apenas darnos cuenta. No dudes en demostrar afecto, cuanto más mejor. Las caricias, el contacto con tus hijos, tener un aspecto saludable y una expresión amable, será tu mejor baza y tus hijos querrán ‘copiar’ ése enfoque positivo de ver la vida.

Entendimiento

Saber escuchar a tu hijo es clave para educarle satisfactoriamente. Muéstrate siempre accesible y comunicativo con él y huye del viejo esquema unidireccional en el que el padre o madre daba órdenes a sus hijos y no se planteaba una réplica o feedback.

Que tu hijo te cuente cómo se siente será muy fructífero para que fluya la relación contigo. No se trata de ser su mejor amigo, pero sí de que vea a sus padres como personas cercanas que le aman y apoyan ante todo.

Respeto

Criar en el respeto es vital para educar a hijos en el éxito vital. Haz que respeten cada aspecto de la vida por mínimo y trivial que parezca. Educarles en el respeto a los animales, al Medio Ambiente, al prójimo, pero también a los valores, será muy provechoso para su educación. Conviértete en su mejor ejemplo, actuando siempre frente a él, como te gustaría que él te viese y recordase siempre. Muchos papás optan por juegos educativos para enseñar a sus hijos el respeto al prójimo. Es la mejor forma de que aprendan ¡jugando!

Ayúdale a pensar, a estudiar, a interesarse por las cosas

Educar niños inquietos y con ganas de aprender hará que el día de mañana sean seres autónomos, con ideas propias y sueños que alcanzar. Una buena forma de incentivar esto es proponiéndoles herramientas de trabajo que no sean aburridas a sus ojos y sí resulten atractivas, casi lúdicas. Una de ellas puede ser regalarles un mapamundi. ¿No te parece una gran idea para incentivar su amor por la geografía y lo que ocurre a su alrededor? Si desde pequeño sueñan con conocer otros lugares y culturas, estarás criando hijos exitosos en la tolerancia y abiertos de mente.

Límites y normas pero con amabilidad

Muchos padres confunden ser firmes en ciertos aspectos de la crianza con convertirse en el ‘poli malo’. En la crianza respetuosa esta figura desaparece porque ‘no es necesaria’ en primera instancia. Pon límites a la conducta de tus hijos y muéstrate seguro/a delante de él. No ceder y no vacilar no está reñido con demostrarles afecto y cariño. Ésta puede ser la parte más difícil, todo un reto para vosotros ¡pero se puede conseguir! En este sentido, es muy positivo enseñarles que el juego es importante, pero también guardar los juguetes y ordenarlos ‘cuando toca’. Puedes hacerte con una alfombra ‘recoge juguetes’ ideal para los primeros años de vida, en los que tu bebé se familiarice conel acto de jugar y después ‘recoger’ los juguetes.

Desarrolla su autonomía

Huye de la sobre protección. Deja que tu hijo corra, ría, se caiga, se manche, se ensucie, que explore ¡que se divierta! El juego les hace personas libres, pero también más inteligentes y autónomas. No subestimes nunca la capacidad del niño para crecer y desarrollarse en el juego. Asumir ‘pequeños riesgos’ serán grandes hitos en su desarrollo. Ver que es capaz de hacer algo ‘por sí solo’ provocará en tu hijo las ganas de superarse y tú te sentirás orgulloso.

Potencia su creatividad

Se suele decir que los niños creativos son niños inteligentes y viceversa. Por ello, motivarles a que se diviertan con juegos en los que puedan dar lo mejor de sí mismos, es ideal para educarles positivamente. Si se acerca su cumpleaños o ahora que queda poco para Navidad, puedes aprovechar e incluir en su ‘lista’ de regalos, juegos que además de divertirles les permitan desarrollarse. ¿Por qué no recuperar juegos con los que nosotros nos divertíamos muchísimo? Lejos de las tabletas y juguetes que inviten al sedentarismo, una patineta o un carro de carreras pueden ser ideales en este sentido.

Cuidado con las malas palabras y con ‘etiquetarles’
Huye de frases negativas o que tiendan a etiquetar a tus hijos. Que se comporten de ‘X’ forma en un momento dado, no implica que se conviertan en el ‘malo más malo de la película’. Evita expresiones como: ¡Me vas a matar de un disgusto! ¡Eres un niño muy malo! ‘Ya no te quiero’ y parecidas. Asimismo, no les etiquetes con frases como: ‘es que Mi Juan es muy rarito’ o ‘María es la más lenta de su clase’. Los niños son seres vulnerables y estos gestos por parte de sus padres pueden dañar gravemente su autoestima.

No a los gritos

¿Tienes idea de lo negativo que es gritar? Elevar el tono de voz ya de por sí es negativo, pero si gritamos estaremos asustando y cohibiendo a nuestros hijos. Además, gritar resta entidad y seriedad a los padres como referentes para sus hijos. Si mantienes un tono cercano y cálido conseguirás más rápidos y fructuosos resultados. No subestimes el silencio en el ambiente hogareño. ¿Sabes de qué manera puedes sacar partido a un ambiente tranquilo en casa? Incentivando su amor por la música, por ejemplo. Hazte con un mini piano para que haga sus primeros ‘pinitos’ en el mundo de las artes musicales.

¡Con estas pautas seguro que os acercáis mucho al concepto de Disciplina positiva, educando a vuestros hijos en el respeto, los valores, y potenciando sus capacidades para triunfar en la vida siendo personas llenas de entusiasmo y afán de superación!

 Fuente: padres.facilisimo.com