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4 consejos para sobrellevar las clases virtuales

Muchos maestros de escuela tienen la preocupación de combinar la vida familiar, la tarea de los hijos con la tarea docente. Aquí algunos tips para sobrellevar esta situación:

Organizar el envío de la tarea a los alumnos: prever cuántas por semanas se mandarán y aclarar cuáles tendrán una devolución para que las familias lo tengan presente. No hay que enviar montones de tareas, sino algunas significativas. Proponer actividades potentes, idealmente que incluyan más de una materia. Menos es más.

-En la medida que estén los recursos, plantear un tiempo de clase sincrónica a través de algunas de las plataformas de videoconferencias como Zoom o Meet. Que ese sea el momento para responder dudas y se dé un ida y vuelta lo menos caótico posible.

-Aprovechar herramientas que ya existen y saben usar. Van a estar aprendiendo nuevas estrategias pedagógicas porque es parte del proceso. Tomar lo que saben hacer y de ahí avanzar paulatinamente.

-Utilizar recursos que ya estén disponibles. Por ejemplo, si se trata de una clase de lengua, servirse de un libro que esté subido en la web o si la materia es ciencias ejemplificar con un video. Muchos docentes están creando contenido en estos días desde cero y eso realmente lleva tiempo. En internet hay mucho interesante para aprovechar.

 

 

Educación, comportamiento humano y coronavirus

¿Qué aprenderemos de esta situación?

Me temo que muy poco.

Mientras oímos decir a muchos que ya las cosas no volverán a ser igual, la realidad es que estamos cambiando muy poco. Seguimos en nuestro materialismo, en nuestro monetarismo, egoísmo, vanidad, superficialidad…

Entiendo que una cosa sí deberíamos aprender de la pandemia. Es justamente ésta: qué es la educación.

Porque la situación en que nos encontramos nos está diciendo a voces que no necesitamos ciudadanos que conozcan el teorema de Pitágoras o el teorema fundamental del álgebra. ¿Para qué nos sirve si no nos hace seres humanos mejores?

Necesitamos ciudadanos que sean dueños de sí mismos, libres de ataduras: caprichos, ansiedades, egoísmos, deseos de dominar y sobresalir, afanes de placer, de dinero, de poder, y éxito.

Necesitamos seres humanos responsables.

Necesitamos seres humanos que sepan usar y usen su inteligencia.

Seres humanos libres, responsables e inteligentes, esto es lo que debe producir la educación.

Si no aprendemos esto, sirve para poco la educación.

Recordemos que la forma más auténtica  de llamar a la educación entre los  romanos era “disciplina”. Con esta palabra traducían la paideia griega.

Seres educados son seres disciplinados, seres disciplinados son seres: libres, responsables e inteligentes.

Esos seres humanos libres, responsables e inteligentes son el mayor tesoro que tiene una sociedad.

 

 

Dr. Angel Palacio SS. Th. D

Director del Colegio Decroly

Educadores necesitan educación virtual

En América Latina y el Caribe, los maestros los maestros no están lo suficientemente capacitados en tecnologías de la información y la comunicación, ni en metodologías pedagógicas virtuales.
Al tiempo que la pandemia desnudó las deficiencias del sistema educativo, abre las puertas para introducir cambios al modelo educativo.
Para muchos niños latinoamericanos y caribeños la formación que reciben desde hace meses ni siquiera alcanza el estatus de educación a distancia; ni, mucho menos, llega a ser virtual. Es apenas un parche para tapar el hueco que dejó la interrupción del trabajo habitual de los docentes. La instrucción a distancia contempla un currículo educativo adaptado a una periodicidad y medios de transmisión distintos a la tradicional o presencial. La virtual fomenta las labores autónomas y el trabajo en equipo de los estudiantes, a la par que ofrece repositorios y paquetes de contenido digitales y asesoría por plataformas online. Ninguna de esas condiciones se da en la mayoría de los contextos de los países de la región, razón por la cual las expertas Diana Hincapié, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y Elena García, de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la califican de simple educación remota de emergencia, en la que el uso de medios digitales, de la radio y de la televisión cumple la función de acercar a los niños a contenidos educativos, pero es insuficiente.

A ambas profesionales les preocupa el desarrollo de habilidades técnicas y pedagógicas para integrar dispositivos digitales a su labor. “Si los docentes no han recibido la capacitación adecuada para asumir una instrucción distinta a la instrucción en clase, cuyos retos son otros, obviamente encuentras que mucha gente está improvisando, aunque haga su mejor esfuerzo. Realmente, en la región no ha habido una capacitación sistémica y de buena calidad, para que los maestros sepan educar a distancia de la manera más efectiva”, explica la economista Hincapié.

Un informe sobre capacitación docente e impacto de las TIC en las aulas en América Latina y el Caribe, publicado por Virtual Educa en 2011, y liderado por Elena García, concluía que aun cuando los lineamientos políticos consideraban, para la época, la incorporación de las TIC en la formación inicial de docentes, su integración seguía siendo limitada. El estudio afirmaba, además, que los proyectos de formación continua tenían también poco alcance, en relación con el universo de maestros en ejercicio de cada país y no se observaban referencias sobre la expansión de la cobertura.

En el 2020 la situación no ha cambiado demasiado e, incluso, la brecha existente se ha hecho más evidente durante la interrupción de clases por la pandemia. “Hay políticas TIC en la región desde hace más de 20 años. Si uno revisa los ciclos de formación de los docentes o los programas de perfeccionamiento profesional, la mayoría han tomado 2, 3, 5, 10 cursos relacionados con las TIC. Pero esto no quiere decir que hayan implementado la tecnología en el aula —explica García—. El grado de madurez de las políticas TIC en la región es bastante desigual, y en general se ha hecho mucho más énfasis en formación de servicio que en formación inicial”.

“Las clases en línea no me gustan. Me gusta más estar en mi escuela, con mis profesores dándome clase y junto a mis compañeros todos los días”, asegura Sanet Cortez Vera, venezolana de 11 años.

La Encuesta Internacional sobre Docencia y Aprendizaje (TALIS), de 2018, expone que, en efecto, 23 por ciento de los maestros de América Latina y el Caribe sienten una gran necesidad de capacitación en tecnologías de información y comunicación para la enseñanza.

En esta coyuntura, así lo han entendido países como México, cuya Secretaría de Educación lanzó Maestras y Maestros en Casa, una plataforma en la que se ofrecen recomendaciones y recursos didácticos y pedagógicos. En ella, los docentes son guiados en el proceso de diseño de estrategias de enseñanza y aprendizaje acordes a sus estudiantes, al contexto y a las circunstancias de este momento.

“Me gustan las clases desde casa, pero me siento un poco rara, porque no presto mucha atención cuando solo tengo que escribir cosas, o ver”.

Paola Hernández, 8 años, El Salvador.

Las deficiencias en capacitación, sumadas a la falta de conectividad y acceso a recursos y dispositivos tecnológicos, que también padecen los maestros, ha ocasionado que el trabajo de 60,2 millones de docentes en el mundo se vea afectado, obligándolos a adaptarse en muy poco tiempo a un nuevo contexto que no saben manejar; y llevándolos a reinventar su manera de transmitir conocimientos a sus alumnos, valiéndose de recursos que van desde videos explicativos enviados por Whatsapp hasta la recolección de cuadernos con tareas, casa por casa, una vez por semana. Para Emily, una niña limeña de 11 años, el proceder de los educadores es admirable: “En los trabajos que los profesores hacen se ve mucho la dedicación. Todo eso es muy lindo. Pero, igual, yo quisiera regresar al colegio”.

La crisis que impulsa el cambio

¿Se puede revertir el daño? Expertos consultados para este reportaje coinciden en que los problemas estructurales preexistentes en el sistema educativo hacen que, más que revertir, el daño se puede contener y minimizar. La deficiente capacitación en tecnologías de la información y comunicación de las escuelas y docentes, la carencia de recursos digitales de los sistemas educativos y los graves problemas de conectividad en América Latina y el Caribe quedaron en evidencia con la interrupción de clases presenciales.

En la región, el país que estaba preparado para el paso repentino a la virtualidad era Uruguay, pues ya contaba con conectividad en las escuelas, plataformas, paquetes de recursos y repositorios digitales y tutoría virtual, gracias al Plan Ceibal, un programa a través del cual se entregaron computadores a los niños de escuelas públicas, en 2009. Esta realidad es distante de la de países como Haití, Nicaragua, Bolivia o Venezuela, que no cumplen con ninguna de estas condiciones

“El covid es una enfermedad muy mala y por eso me gusta estar en casa con mi mamá y mi papá, encerraditos hasta que pase esto. Luego podré ir a ver clase a mi escuela”, dice a sus 7 años Carlos Añez, de Venezuela.

Diana Hincapié advierte que la pandemia ha profundizado una brecha que ya existía. “Revertir es complicado porque no sabemos cómo van a llegar los niños al aula, especialmente los menos conectados. Pero sí se puede compensar la situación negativa que han vivido”, señala la economista del BID, quien recomienda que, al retomar las clases, las escuelas practiquen pruebas diagnósticas para medir la pérdida de aprendizaje, y desarrollen programas de nivelación y esfuerzo académico para los estudiantes más rezagados

Afirma, también, que es necesaria la transición hacia un modelo educativo híbrido, con componentes presenciales y digitales. Para ello, destaca, es necesario seguir trabajando para mejorar la conectividad.

Dibujo de Javier López, de 11 años, quien vive en El Salvador. Retrata la incomodidad de estar estudiando en casa.

El informe de la OCDE expone que algunos países y escuelas han optado por dar prioridad al contenido del plan de estudios básico que es esencial para el estudiante y su progresión exámenes, centrados en alfabetización y aritmética. También recomienda que para este reinicio de las actividades académicas se dé prioridad a los estudiantes con dificultades, y que carecen de apoyo familiar; en contraste con otros que sí tienen acceso al aprendizaje virtual y el respaldo de sus cuidadores. Plantean también que se puede modificar el calendario de clases del año próximo para recuperar las lecciones perdidas durante la interrupción.

El pedagogo e investigador colombiano Julián de Zubiría es enfático en que es necesario reevaluar el currículo estudiantil, con base en los contenidos fundamentales. “Si desde mañana todos los niños tuvieran conectividad y tabletas, no se resolvería el problema, porque la educación tiene un problema pedagógico muy estructural. Está fragmentada en múltiples asignaturas dispersas, que abordan contenidos muy impertinentes para la vida del niño, del joven, del país, de la región. Necesitamos que la educación se centre en los propósitos y contenidos esenciales del desarrollo humano. Que se centre en enseñar a comunicar, aprender y convivir”.

Lupita Ruiz de Cuéllar, investigadora y docente mexicana, coincide: “Se requiere una depuración del currículo, poder identificar aquellos contenidos fundamentales y ponerlos en un formato diferente, que favorezca el desarrollo de los estudiantes”. Considera, sin embargo, que la enseñanza de valores y la estimulación de habilidades emocionales demandan interacción.

La salvadoreña Lucía López, de 7 años, refleja su buen ánimo cuando recibe las clases virtuales.

Algunos expertos son optimistas respecto al cambio que puede impulsar el contexto actual. “Estamos en una transición que por la pandemia ha tenido que ser agilizada —señala la maestra e investigadora mexicana Ivonne Falcón—. Este panorama nos lleva a diseñar nuevos esquemas de enseñanza y aprendizaje, y esto puede ser muy enriquecedor, pues está agilizando algo que comenzó a gestarse en México en el 2019”.

“El coronavirus es muy peligroso, porque los ancianos se pueden lastimar. Tengo una abuelita que tiene un abuelito de 93 años y le digo que lo cuide mucho”, dice Marythé Morales, de 8 años, en México.

Diana Hincapié, desde el BID, también cree que esta coyuntura puede representar una oportunidad para que los sistemas educativos se reorganicen de una forma más efectiva, beneficiando la pedagogía y la forma de educar. Agrega que puede contribuir a que las condiciones sanitarias se ajusten a los protocolos de bioseguridad, ofreciendo agua y jabón en colegios que no contaban con los servicios básicos. Y finaliza: “Muchos países han logrado mejorar la conectividad en tres meses. Con la pandemia, hemos visto que sí posible hacer cambios estructurales importantes en pro de la calidad y la conexión”.
Elena García, por su parte, destaca que, pese a tener más factores en contra que a favor, la labor de los maestros ha sido crucial para que la interrupción de la presencialidad no detenga por completo la educación de los niños. “En este momento, como en muchos otros, vemos que lo que realmente importa es el compromiso del docente con su misión educativa. El docente apasionado, que se preocupa por contener a sus alumnos, por llevarlos adelante”.

Fuente: connectas.org

Consejos para una vuelta a clases segura en la ‘nueva normalidad’

La redefinición de espacios y horarios o unas medidas de higiene estrictas para garantizar un regreso seguro a las aulas son algunas de las medidas que se plantearon en RE.SCHOOL Forum, un debate virtual celebrado en junio y en el que intervinieron distintos expertos relacionados con el ámbito educativo.

La vuelta a clases se acerca y, aunque cada comienzo de curso trae novedades, este año será muy diferente al resto. La crisis sanitaria ha provocado que el regreso de los estudiantes a las aulas en septiembre se estudie al detalle, planteando distintos escenarios de actuación dependiendo de la evolución de la pandemia.

Cómo garantizar la salud y seguridad del alumnado

Una redefinición de los espacios y de los horarios de entrada y salida del alumnado, automatizar una serie de hábitos de higiene para frenar el contagio o una conectividad más eficaz son algunas de las conclusiones del informe ‘RE.SCHOOL: retrato robot de los colegios del futuro’, que proceden de RE.SCHOOL Forum, una cita virtual a modo de debate que se celebró el pasado junio y que tuvo como principal objetivo encontrar las respuestas a los nuevos retos educativos impuestos por la situación actual.

Espacios y flujos

Hay que definir de los horarios de entrada y salida del centro (escalonados, con diferentes accesos…) y los flujos y movimientos dentro del edificio tanto para los estudiantes como para los docentes, ya sea entre clases, acceso al recreo, comedor, cuartos de baño…

La nueva normalidad exige más necesidad de apertura garantizando la distancia social y la ventilación. Para ello, se pueden cambiar algunas estructuras y convertirse en espacios más grandes, que sean flexibles y permitan usos diversos. Se pueden organizar en aulas de corte clásico, espacios de multitarea en grupos reducidos, espacios de trabajo individual o tutorizado, aulas magnas… Sin olvidar los otros espacios comunes como el patio, la biblioteca, el gimnasio o el comedor, que pueden convertirse en espacios polivalentes de uso continuado ayudando a mantener baja la densidad de alumnado dentro de los espacios cerrados.

Adicionalmente, se pueden incluir cámaras dentro del aula para grabar o retransmitir la clase y permitir que los estudiantes desde sus casas puedan seguir la lección a distancia.

Horarios

horarios vuelta al cole

Teniendo en cuenta las dimensiones y posibilidades del centro, los horarios de entrada y salida pueden dilatarse para evitar las aglomeraciones. Por otro lado, la ampliación de los espacios (mencionado anteriormente) también debe ir acompañada de una modificación de los horarios para favorecer la rotación entre los diferentes escenarios. Esto permitirá que estudiantes de un mismo grupo-aula puedan dividirse en grupos más pequeños que puedan funcionar como ‘grupos estancos’ o ‘grupos tortuga o burbuja’ en algunos casos. Estos últimos son grupos de 10 a 15 alumnos que funcionan de manera estanca o ‘casi’ estanca. Ante la posibilidad de un rebrote en uno de estos grupos o su entorno, esta estanqueidad minimizará el riesgo de contagio comunitario y su propagación.

Higiene

En este punto existen dos grandes áreas de trabajo: los hábitos de la comunidad educativa y el uso del material. Por un lado, se deben establecer muy claramente las normas de limpieza de manos, uso de mascarillas, limpieza de pupitres y restos de comida. Es fundamental seguir normas y tenerlas claramente señalizadas en todo el centro. También hay que plantear visiblemente las distancias de seguridad con mobiliario y elementos disuasorios (cintas en el suelo, pantallas de metacrilato…) y como centro, hay que asegurar la desinfección durante y después de las horas lectivas.

Higiene

Por otro lado, la segunda área es relativa al material a utilizar: hay que evitar compartir (en este punto entra el material fungible y también los libros, dispositivos electrónicos…). Aquí es importante tomar en consideración la inversión del centro, la de las familias y las posibilidades que ofrecen las plataformas multidispositivo.

Conectividad

conectividad

Es esencial para superar la brecha digital y, como centro, hay que asegurar que los estudiantes pueden acceder a los contenidos también desde casa, si es necesario. Las plataformas de aprendizaje online son cada vez más inclusivas y mejoran sus diseños y necesidades de conectividad para hacer frente a las limitaciones reales de cada país. Por otro lado, “si el entorno no puede asegurar la conectividad del alumno, el centro deberá permitir que se trabaje en las instalaciones de manera individual tal y como harían en sus domicilios para evitar la brecha digital”.

 

 

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Así debería ser la vuelta a clases para que sea segura

Con el fin de ayudar a que la vuelta al cole se lleve a cabo de la forma más segura posible durante la pandemia, un equipo de expertos de la Universidad de Harvard ha publicado un informe con diferentes indicaciones para que se reduzca el riesgo de contagio entre estudiantes y profesores. Estas son las principales medidas que contempla.

 

¿Cómo será la vuelta al cole que tendrá lugar en solo unos días? ¿Podrá garantizarse la seguridad de docentes, estudiantes y familias? Para un grupo de expertos de la Universidad de Harvard, habría que tener en cuenta una serie de medidas de seguridad y tomar ciertas precauciones tanto en las aulas como en el centro en su conjunto para reducir el riesgo de contagios.

 

Todas estas indicaciones las han reunido en un informe liderado por el profesor asistente de Ciencias de Evaluación de Exposiciones Ambientales y director del Programa de Edificios Saludables Joseph G. Allen, que asegura que existen pruebas científicas que indican que los riesgos a los que se exponen el alumnado y personal docente se pueden reducir si en los centros se implementan medidas estrictas de control y se reacciona de manera dinámica ante los posibles brotes.

Asimismo, señala que “no existe un plan perfecto de reapertura de las escuelas” ni unas “estrategias universales que sean efectivas”, pero sí es posible tomar algunas precauciones que ayuden a minimizar los riesgos y que la vuelta al cole sea segura. Por eso, han tenido en cuenta las tres vías de transmisión de la Covid-19 que se conocen hasta el momento (por contacto cercano, de largo alcance y por fómites), a partir de las que han propuesto una serie de medidas aplicables a distintos ámbitos de la vida escolar: el aula, los edificios, las políticas, los horarios o las actividades que se llevan a cabo.

Aulas saludables

Con el propósito de que las aulas sean un lugar seguro para todos es imprescindible el uso de mascarillas “en especial en los pasillos, los baños y cuando los alumnos se encuentren cerca de estudiantes de otras clases”. Así, igual de importante es “designar momentos de la jornada escolar durante los cuales se las puedan quitar”.

Lavarse las manos es otra medida imprescindible, sobre todo en momentos como inmediatamente antes de salir de casa, salir del aula, comer, tocar objetos compartidos, tocarse la cara y salir de la escuela, así como después de entrar en el colegio y en el aula, terminar de almorzar, tocar objetos compartidos, ir al baño, toser, estornudar, soplarse la nariz y llegar a casa. Cuando no sea posible, se recomienda usar gel desinfectante.

Maximizar el distanciamiento físico permitirá proteger a las personas y, a su vez, el distanciamiento de los grupos ayudará a desacelerar las cadenas de transmisión. De este modo, se aconseja restringir el traslado de los estudiantes de un aula a otro y evitar reuniones multitudinarias, tanto dentro como fuera del centro.

Edificios saludables

Para mantener la seguridad en los edificios, las medidas de seguridad giran entorno al aire y a la limpieza de superficies. Para respirar aire puro es necesario incrementar la ventilación con aire del exterior, filtrar el aire del interior con filtros de aire de clasificación MERV 13 o superior e incorporar purificadores de aire portátiles equipados con filtros HEPA.

Capacitar adecuadamente al personal de mantenimiento y suministrarle equipos para su protección también es un punto importante. Según el estudio, es necesario mantener la limpieza de superficies y hacer especial hincapié en la limpieza de los baños.

Políticas saludables

Con el fin de crear una cultura de salud, seguridad y responsabilidad compartida, se recomiendan medidas como la creación de carteles que recuerden las pautas sanitarias y se distribuyan por todo el colegio o, incluso, comenzar cada día con un mensaje dirigido a todo el centro reafirmando las medidas sanitarias.

Designar un equipo de respuesta frente a la Covid-19 y dotarlo de un plan es otra clave que se señala en el estudio, así como elaborar planes de acción frente a la aparición de casos, promover las pruebas de detección y las pruebas de anticuerpos del virus y, sobre todo, en caso de enfermedad, será prioritario permanecer en casa. De hecho, y pensando en el supuesto de que alguien empiece a encontrarse mal durante la jornada escolar, se recomienda que exista una “sala cómoda donde puedan autoaislarse hasta que finalice el día”.

El estudio elaborado por la Universidad de Harvard también hace referencia a la necesidad de respaldar las opciones de enseñanza a distancia: proveer los instrumentos y los sistemas de apoyo necesarios para que los estudiantes que se queden en casa puedan seguir con su formación, capacitar al personal para impartir clases online de la mejor manera y evaluar la posibilidad de implementar la enseñanza a distancia por cursos.

Por último, se recomienda disminuir la densidad de ocupación de los edificios escolares, por ejemplo, limitando el acceso de los padres y otros visitantes, llevando a cabo tutorías online o fomentando las funciones administrativas desde casa siempre y cuando sea posible.

Horarios de clases saludables

Gestionar los horarios y los lugares de transición, reforzar la seguridad a la hora de la comida, reevaluar los medios de transporte o modificar las normas de asistencia son las principales pautas que se deberían tener en cuenta para el próximo curso.

Algunas sugerencias para llevar esto a cabo son: escalonar los horarios de entrada y salida o los horarios de comedor para dar tiempo a la adecuada limpieza y desinfección y también para facilitar el distanciamiento entre los grupos.

Actividades saludables

Un padre le coloca la mascarilla a su hijo en la vuelta al cole

Por otro lado, en el informe se pide respetar los recreos, es decir, “no restringir el recreo de los niños ni su acceso al patio o a los juegos de la zona recreativa de la escuela”. Eso sí, para que la vuelta al cole sea segura, será imprescindible “lavarse las manos o limpiarlas con alcohol en gel antes y después del recreo o de utilizar elementos de mucho contacto”. Se plantean también las opciones de escalonar los recreos o, si fuese necesario, designar un área del patio para cada clase.

La Educación Física debería llevarse a cabo al aire libre “en la medida de los posible” y se recomienda limitar la cantidad de tiempo durante el cual se está en contacto estrecho y en grupos grandes, así como reducir el uso de equipos y espacios compartidos.

En resumen, será necesario que los colegios implementen una estrategia de defensa ante el coronavirus, compartir las responsabilidades con otras instituciones y entidades públicas y privadas, restringir las cadenas de transmisión y ser flexibles ante esta nueva normalidad.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Todo lo que tienes que saber sobre el inicio del año escolar 2020-2021

El presidente Luis Abinader informó ayer que las clases del año escolar 2020-2021 iniciarán el próximo 2 de noviembre bajo la modalidad virtual, luego de que el periodo educativo estuviera en peligro debido a la situación que impera en el país por el Covid-19.

Durante la presentación del Plan Nacional de Educación, Abinader declaró que a pesar de la crítica situación económica que afronta el país, el Gobierno hará los sacrificios que sean necesarios para garantizar la conectividad y el acceso a la educación virtual a todos los hogares dominicanos.

El mandatario se comprometió a dotar a los profesores de la educación pública de las herramientas tecnológicas adecuadas, incluyendo tabletas o computadoras, a fin de desarrollar sus procesos docentes con los programas, materiales y recursos necesarios para asegurar el éxito de la educación.

-El año escolar iniciará de forma virtual.

-El 18 de septiembre iniciarán las capacitaciones para los docentes y padres.

-Se implementará un programa de formación para los docentes en el uso de la tecnología.

-Inducción para los padres con colaboración de los docentes.

-Entrega de tablets a todos los estudiantes y docentes.

-Inicio de docencia el 2 de noviembre.

-Inicio de las Cátedras ciudadanas.

-El servicio de alimentación escolar seguirá llegando a los hogares.

-Extensión del calendario escolar a 45 días.

-La radio y la televisión serán utilizados para aportar contenidos.

-Se hará llegar material impreso en forma de folletos.