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Estudiantes parecen competir a quién impresiona más

No muy bien salimos del asombro generado por la circulación en Redes Sociales de un video donde tres alumnas exponen sus intimidades dentro de un aula de clases, cuando otros jóvenes cuelgan un video donde se muestran fumando vape y tomando alcohol.

Lo alarmante de todo esto es que da la sensación de que estamos viendo una competencia sobre quién impresiona más, quién se hará más famoso.

La falta de sensibilidad de estos jóvenes  es muy preocupante pues no miden las consecuencias que acarrean sus actos, ni siquiera para su propia persona. Las escuelas donde estudian son intervenidas inmediatamente, y eso es solo lo que podemos saber gracias a los medios de comunicación.

Es alarmante

Un joven preso por entrarle a machetazos a la directora del plantel donde estudia, bandas accediendo a escuelas para agredir a estudiantes, alcohol, vape, bailes exóticos y otros tantos hechos que nos están llamando a la acción urgentemente.

Qué está pasando

Psicólogos y siquiatras apuntan a la salud mental, mientras que los maestros y la sociedad en general lo atribuye a la crianza vacía que muchos padres están fomentando hoy día.

Muchos de estos niños se han criado solos porque sus padres no están presentes en el hogar la mayoría del tiempo. La carencia de afecto y comunicación surte un efecto en los niños que se refleja en un comportamiento anormal.

Consejo a los padres

Los padres deben ser abiertos y mantener una comunicación cla­ra con los niños y niñas, donde les expliquen las consecuencias de este ti­po de situaciones y hasta dónde pueden llegar es­tos videos.

Igual, tener controles de las redes sociales, donde los padres sean más vigi­lantes y que los hijos ten­gan la confianza de ha­cerles preguntas sobre sus dudas y no buscarlas por fuera.

Otra recomendación es que los adultos analicen los valores y principios que están transmitiendo a los niños y las niñas y tra­tar de ser un modelo de lo que quieren transmitirles. Y también las escuelas im­partir mucha educación sexual.

Revisarán normas de conducta de alumnos en las aulas

Tras los recientes percan­ces que se han visto prota­gonizados por estudiantes de diferentes centros edu­cativos del país, que in­cluyen peleas, represalias contra sus maestros o di­rectores, hasta el reciente caso viral de menores bai­lando en ropa interior en un plantel, las autorida­des del Ministerio de Edu­cación (Minerd) iniciarán la revisión del sistema nor­mativo escolar.

La información fue ofrecida por la encarga­da de la Dirección General de Orientación y Psicolo­gía, Francisca de la Cruz, quien indicó que los esta­tutos no se inspeccionan desde el año 2013.

“Hay muchas cosas que ahora se hacen que no se contempló nunca, por eso es la importancia de la re­visión y actualización”, es­pecificó al ser cuestionada sobre las críticas que apun­tan a la flexibilización de las sanciones por parte de las autoridades educativas.

La funcionaria adelan­tó que ya la mesa de discu­sión para el escrutinio de las normas está en prepa­ración y contará con la par­ticipación de todas las au­toridades relacionadas con los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Señaló que el objetivo es “tener unas normati­vas más determinantes y régimen de consecuencias, pero un régimen de conse­cuencia como equipo, con la familia, con la escuela junta”.

Enseñar y aprender a escuchar para la buena comunicación en el hogar, en la escuela y en la vida

Dentro del listado de aprendizajes para tener éxito en la vida está el saber escuchar. Este aprendizaje debe comenzar desde temprana edad y supone una buena valoración del otro, del qué “que habla”, así como la comprensión de su mensaje y una respuesta verbal o gestual sobre lo escuchado. Se trata de escuchar para tener qué decir o qué hacer.

Escuchar adecuadamente es también señal de respeto y comprensión del otro así como como muestra de poseer una “inteligencia comunicacional” que hace posible entenderse con los demás, ya sea mediante el diálogo amistoso o mediante el debate respetuoso de las ideas de cada quien.

Se “aprende” y se “enseña a escuchar” para convivir con los demás. Si escucho al otro, éste estará obligado a escucharme. Los padres y maestros “enseñan a escuchar” escuchando siempre a sus hijos y estudiantes. Dejarlos hablar y escucharlos con atención es una manera de conocer sus ideas, sentimientos, miedos, valores e intereses y de servir como modelo del buen hablar y del buen escuchar.

Tanto los padres como los profesores deben procurar tener “buenas relaciones”, “buena comunicación con sus hijos y estudiantes”. Y las buenas relaciones comienzan por escucharlos. Escucharlos es una manera de respetarlos, de amarlos y de conocerlos.

También puedes leer: Comunicación positiva: Hablar y dialogar con nuestros hijos

Ser escuchado es un derecho de la persona. De ahí que los padres y profesores tienen el deber de escuchar a sus hijos y estudiantes siempre.

¿Cómo desarrollar la competencia de escuchar y hacerse escuchar en la familia y en la escuela?

  1. Nunca castigue imponiendo un tiempo de silencio ni individual ni colectivamente. Escuche primero y procure que el niño escuche de usted razones para tomar la decisión de escuchar a su vez atentamente.
  2. Nunca mande a callar a sus niños o a sus alumnos en público ni en privado, se considera una humillación y un boicot al diálogo. A medida que aumenta la edad aumenta el impacto psicológico de la humillación.
  3. Jamás utilice la expresión “quítate de mi vista que no quiero verte ni escuchar tus payasadas”. Algunas payasadas son expresión de alegría, otras de necesidad de orientación.
  4. Evite sermonear. Los niños y los jóvenes “aprenden a no escuchar” cuando se le sermonea.
  5. Evite decir las mismas cosas muchas veces. Esto no les enseña los comportamientos que se quiere que aprendan. Persuada, motive, fije límites con ecuanimidad, dulzura e inteligencia.
  6. Hacer que el niño escuche cosas serias no es sinónimo de ofensa o de regaño. También los padres y profesores deben enseñar a dialogar y a hacerse escuchar sin ofender, humillar o perder la cabeza.
  7. Fomente la práctica del diálogo en la familia y en la escuela. Hacerse escuchar no significa infundir temor o miedo. Realice reuniones familiares y escolares para practicar la “escucha activa, comprensiva y educada”.

Fuente: nuestroshijos.do

La competencia global se evaluará en el estudio PISA 2018

El estudio PISA 2018, la prueba a nivel mundial que mide el rendimiento académico de los alumnos en Matemáticas, Ciencias y lectura, contará con nueva área de evaluación: la competencia global.

La OCDE, organización a cargo de la prueba, empezó a desarrollar el plan para contar con esta nueva competencia en 2013 dentro de un proyecto a largo plazo que busca ayudar a definir el aprendizaje del futuro en un mundo cada vez más globalizado. Al añadir esta nueva competencia, tiene por objetivo influir en las políticas de desarrollo curricular de los países del mundo y resaltar la importancia de la educación como destreza básica para la vida.

En este contexto, se introduce la competencia global definida como “la capacidad de analizar asuntos globales e interculturales, valorar distintas perspectivas desde el respeto por los derechos humanos, para interrelacionarse con personas de diferentes culturas, emprender acciones por el bien común y el desarrollo sostenible”. De este modo, la educación global se convertiría en la nueva educación cívica del siglo XXI.

Así, la nueva evaluación de PISA se centrará en la capacidad de los alumnos de pensar de forma intercultural. Para ello, se construirá una escala con niveles de rendimiento, al igual que en las demás áreas del estudio (lectura, matemáticas y ciencias), según una jerarquía de niveles de competencia. En este caso se determinará el nivel en función de sus conocimientos sobre los distintos puntos de vista, su conocimiento del mundo, su diversidad cultural o su capacidad de empatizar con los demás.

Las cuatro dimensiones del nuevo estudio PISA

¿A qué políticas educativas se dirige el mundo? ¿Existe ya un marco conceptual para la educación? ¿Supondría un valor añadido la evaluación comparativa internacional? A través de cuatro dimensiones distintas, estos son sólo algunos de los planteamientos sobre competencia global a los que se busca dar respuesta. Por una parte, las preguntas tendrán una dimensión cognitiva aplicadas a asuntos globales, conocimiento y comprensión interculturales. Por otra parte, en la segunda dimensión se tratarán las destrezas centradas en el pensamiento analítico y crítico evaluado a través de la empatía y la flexibilidad.

También contará con una tercera dimensión que evaluará actitudes como la apertura hacia otras culturas, el respeto hacia otras edades, la conciencia global y la responsabilidad. Finalmente, se evaluarán los valores universales de la dignidad humana y la diversidad cultural.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Vuelve la competencia estudiantil Mi Viaje a NASA

La novena edición de la Competencia Nacional de Ciencia y Tecnología “Mi Viaje a Nasa 2017” ya está en  marcha. La Comisión Internacional Asesora de Ciencia y Tecnología de la Presidencia (CIACT) lanzó el concurso el pasado jueves 10 de noviembre.

Esta iniciativa es dirigida a estudiantes y directores de escuelas y colegios, con el objetivo de reconocer el talento estudiantil y fomentar la investigación científica entre estudiantes de secundaria. El programa cuenta con el apoyo del Despacho de La Primera Dama, el Ministerio de Educación, Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) y el Plan LEA del LISTÍN DIARIO.

Con 8 años de experiencia en la organización de la competencia se ha logrado que más de 550 trabajos científicos y tecnológicos hayan sido presentados por parte de los estudiantes de educación media, un estimado de 1,600 estudiantes han participado en forma directa en los proyectos científicos presentados; 4,000 de forma indirecta, y más de 600 profesores se han involucrado en esta competencia ampliando sus estrategias de enseñanza, método científico y comprensión del pensamiento lógico de sus estudiantes.

Al participar, los escolares tendrán la oportunidad de someter sus ideas a un jurado compuesto por profesionales y científicos locales reconocidos por sus logros en la ciencia y/o la tecnología, quienes evaluarán los proyectos presentados.

Los abstractos deberán ser sometidos a la página Web www.miviajeanasa.com, donde también podrán encontrar las bases del concurso.

Los equipos ganadores de esta competencia obtendrán como premio un programa de 8 días, especialmente diseñado para estudiantes, en el Campo espacial de la NASA en Huntsville, Alabama, con todos los gastos pagos.

Adicionalmente, los campeones recibirán tabletas electrónicas, becas universitarias, medallas y certificados de participación.

Museo Trampolín realiza TrampOlimpiadas

Con el objetivo de estimular el interés científico y cultural de estudiantes de educación media, el Museo Infantil Trampolín realizó la primera versión de las olimpiadas “TrampOlimpiadas 2016”.

De manera novedosa, a través de juegos interactivos computarizados, los estudiantes de 7mo. y 8vo. grado, en edades comprendidas entre doce y catorce años, compitieron para demostrar sus habilidades en temas como el universo, planeta Tierra, vida prehistórica, energía, conservación del medioambiente, ser humano y la sociedad dominicana, contenidos plasmados en varias de las salas con que cuenta en la actualidad el museo.

Las TrampOlimpiadas se realizaron en el cine-teatro del museo, con varias rondas eliminatorias, en las que compitieron ocho centros educativos de Santo Domingo, enfrentándose dos centros por cada encuentro, los días 11, 16, 17 y 18 de noviembre, posteriormente se llevó a cabo una ronda semifinal el día 23 de noviembre con los cuatro centros que clasificaron, y la gran final, fue el jueves 1 de diciembre, entre los dos equipos finalistas: el centro Educativo Renacer y la Escuela Primaria Celina Pellier, ambos de Santo Domingo Este.

La actividad contó con el copatrocinio del Plan LEA del LISTÍN DIARIO y la empresa RECREA. Los estudiantes ganadores del primer lugar de las TrampoOlimpíadas son Josthyn Hilario (capitán), Isdaly Henríquez, Ailine Aquino, Justin Rosario y Diana Guerrero, junto a la maestra Clarianna Torres Demorizi, representando a la escuela primaria Celina Pellier.

¿Cómo integrar la familia al desarrollo de la ciudadanía?

Introducción.

En República Dominicana se están dando cambios sustantivos en el currículo y uno de ellos es la implantación del enfoque de competencias, por ello el tema que nos ocupa hoy trasciende el currículo en la escuela e involucra a los padres y la comunidad.

Cuando hablamos  del desarrollo de la ciudadanía nos parece un tema bastante amplio, es por ello que desde este espacio pareció oportuno circunscribirlo en la perspectiva escuela comunidad, lo cual sigue siendo amplio y complejo, por tal razón hemos seccionado el tema y en aras de una mayor fluidez y comprensión, se ha dividido en varios subtemas. El primer ensayo que presentamos hoy está relacionado en: ¿Cómo integrar la familia al desarrollo de competencias ciudadanas de los educandos?

La implantación de una educación orientada al desarrollo de competencias que se ha convertido a nivel latinoamericano y porque no, a nivel  mundial de importancia capital para el proceso educativo;  constituye, el desarrollo de las competencias una forma de concienciación como producto de las relaciones humanas comunicativas en la que participan los educandos, y que capacitan para el trabajo de entender y transformar la realidad en la que están inmersos. Para tal fin se requiere que la educación sea pertinente y para ello debe integrar a su proceso, información, recursos, contextos y oportunidades para el ejercicio y desarrollo de las competencias más allá del currículo escolar, vale decir que involucre a los padres y a todas las estructuras de la comunidad. Al respecto se establecen  ideas y estrategias que permitan vincular el currículo y el proceso de enseñanza-aprendizaje a la convivencia en el aula, a los intereses y proyectos de vida de los educandos, a sus padres, y a las necesidades educativas de la comunidad y del país. Todo ello en beneficio de propiciar un mejor clima escolar lo que incide positivamente en una actitud proactiva hacia el ejercicio de las “competencias ciudadanas” de los educandos, y a vislumbrar una cultura de paz tan necesaria en nuestra sociedad.

Para llegar a estar informado,  y manejar las competencias ciudadanas debemos conocer el concepto de competencia humana general, que según Villarini, se fundamenta en la tradición de educación reflexiva, crítica y liberadora que en Latinoamérica se inicia con Eugenio María de Hostos, quien afirma que la conciencia es el órgano del conocer, del sentir y del hacer, y por ende del perfeccionamiento humano. Afirma Hostos: “Para que el hombre fuera hombre, es decir, digno de realizar los fines de la vida, la naturaleza, le dio conciencia de ella, capacidad de conocer su origen, sus elementos favorables y contrarios sus trascendencias y relaciones, su deber y su derecho, su libertad y responsabilidad: capacidad de sentir y de amar; lo que sintiera; capacidad de querer y realizar lo que quisiera; capacidad de perfeccionarse y de mejorar por sí mismo las condiciones de su ser y por sí mismo elevar el ideal de su existencia”. La formación de la conciencia es fin último de la educación, es decir, de todo el proceso formativo humano. Define la conciencia como aquella fuerza que nace de la que por separado tiene el entendimiento, la sensibilidad y la voluntad; indicando con ello que la conciencia es un poder para en forma unitaria conocer, sentir, desear y hacer. En tanto tal fuerza puede mover, orientar, estructurar, dirigir el comportamiento humano y con ello producir transformaciones en la realidad social y natural a la luz de un ideal de la misma. Mediante la conciencia lo que debe ser deviene ser, realidad. Solo por medio de la formación de la conciencia personal y colectiva sería posible construir la verdadera independencia de nuestros pueblos y construir una sociedad de justicia.

Si hablamos del contexto escolar, surgen los términos  de metas y objetivos educativos, por ello,  hay que concebir las competencias como formas elevadas de conciencia como expresión genuina de las relaciones en la que participan los estudiantes tener, conocimientos, habilidades para de allí transformarla. “Promover el desarrollo de estas formas de conciencia seria la aspiración fundamental de la educación”. Es sabido que la educación tiene un papel fundamental que cumplir. Una transformación en la manera como actuamos en sociedad, como nos relacionamos unos con otros o como participamos para lograr cambios; requiere que los niños, niñas y jóvenes de nuestra sociedad, así como las generaciones que están por venir, reciban una formación que les permita ejercer de manera constructiva su ciudadanía.

Las competencias ciudadanas

Existen competencias, generales, básicas, específicas de cada área y competencias ciudadanas. La interrogante es cómo puede promoverse la formación ciudadana en la escuela. La  ideas sobre cómo integrar la formación ciudadana con la vida cotidiana de las instituciones educativas y, en particular, con la formación en las áreas académicas tradicionales. Las competencias ciudadanas: Son competencias transversales que se exteriorizan a través del conjunto de habilidades-cognitivas, emocionales e interpersonales (de interacción social)-, conocimientos y prácticas que, pertinentemente articuladas entre sí, hacen posible que el ciudadano participe constructivamente en el sistema democrático,  construya y mantenga relaciones de paz, justas, armoniosas  de cuido y beneficio mutuo consigo mismo, con los pares, con los representantes, con  personas cercanas, con sus comunidades, y con el medio ambiente. A. Núñez.

Las competencias ciudadanas en el ámbito escolar.

A la escuela le corresponde, además de educar al niño(a), extender su acción a la familia, desplegando estrategias y acciones concretas que permitan a los padres y representantes adquirir herramientas y conocimientos que les ayuden a educar a sus hijos(as). Padres, representantes y docentes, son los agentes para lograr el ideal educativo que persigue la escuela y, cuyo fin último, es la búsqueda de la realización personal del educando

La escuela es el lugar por excelencia para ejercitar en ambientes reales las competencias ciudadanas. Las relaciones que se producen en la escuela pueden servir de modelaje a un sistema social en la que todos sus integrantes experimentan y aprenden a participar en la toma de decisiones de esta manera ir creando una verdadera cultura de paz y convivencia democrática. Las competencias ciudadanas proporcionan  las herramientas esenciales para que las personas puedan respetar, defender y promover los derechos humanos. De allí, que las competencias básicas necesarias para la acción ciudadana que nombraremos a continuación deben estar articuladas entre sí para emprender una acción ciudadana conveniente: Conocimiento, Competencias cognitivas, Competencias emocionales Competencias comunicativas. Por ejemplo; para resolver pacíficamente un conflicto, tanto escolar, como en la cotidianidad de la comunidad o en el hogar son necesarias:

Habilidades cognitivas (como la toma de perspectiva, punto de vista de las personas involucradas), Habilidades emocionales (como el manejo de la ira y rabia, autorregulación emocional, empatía), Habilidades interpersonales (Favorecen los procesos de interacción social y comunicación, como la comunicación asertiva), y El uso de determinados conocimientos (como la comprensión sobre el escalonamiento de los conflictos. como se originó y como se fue extendiendo, por no solucionarlo a tiempo)

Algunas de las competencias ciudadanas que se hacen visible en nuestras actuaciones en el día a día son: Respeto, defensa y realización de los derechos humanos, cuido y defensa del medio ambiente, convivencia pacífica, participación y responsabilidad ciudadana y democrática, Identidad y pertenencia: Pluralidad, valoración de la diferencia y superación de la discriminación y la exclusión.

Resumiendo, en términos de competencias ciudadanas, el ambiente educativo debe ser democrático, dialógico, critico, integrador, donde predomine la igualdad social, el compromiso, en clave de solidaridad e inclusión. Para que los alumnos puedan participar y relacionarse con los demás de manera productiva la formación ciudadana debe acontecer de manera integral en las instituciones educativas, y eso incluye tanto las áreas académicas, como en la vida misma de la institución.  En los currículos, unas clases dedicadas a este tema, en la educación tradicional, son esenciales y deben mantenerse, pero no son suficientes, para obtener transformaciones en la acción ciudadana; es necesario también desarrollar habilidades y competencias ciudadanas, y esto, sólo se logra a través de la práctica; igualmente se debe  Involucrar a toda la comunidad educativa. Si lo que los estudiantes aprenden en el aula no corresponde con lo que ven  a su alrededor en la institución escolar o en sus casas, el aprendizaje del aula tendrá poca trascendencia  sobre sus  vidas. En cambio, en la medida en que más personas del contexto en el que crecen los estudiantes estén involucradas en su formación ciudadana, más huella dejará  en su formación. Por esta razón es importante vincular a toda la comunidad educativa en el proceso, incluyendo, en el mejor de los casos, a todos los docentes, las directivas, los padres y madres de familia y a las organizaciones de la comunidad. Por otro lado, aunque vincular a los padres y madres de familia definitivamente no es fácil, especialmente porque la mayoría no tienen el tiempo para participar en las actividades de las instituciones escolares, es importante hacer esfuerzos especiales para lograr involucrarlos. Las asociaciones de padres de familia pueden brindar un apoyo fundamental en esta labor. La época preescolar y los primeros años de la educación básica primaria son particularmente valiosos para el trabajo con los padres y madres de familia. Por un lado, ellos parecen ser más receptivos al apoyo que les puedan facilitar las instituciones educativas cuando sus hijos son pequeños. Por otro lado, es más probable que lo que hagan los padres de familia a estas edades tenga un impacto de largo plazo en la vida de sus hijos, ya que están adquiriendo ciertas competencias básicas sobre cómo relacionarse con los demás. Las competencias integradoras son aquellas competencias más amplias y abarcadoras que, en la práctica, articulan los conocimientos y las competencias cognitivas, emocionales o comunicativas. Por ejemplo, la capacidad para manejar conflictos pacífica y constructivamente.

 Por: Aura Núñez de Maraima.